Está en la página 1de 2

Instrumentos musicales en la Antigua Roma

Historia de la danza occidental

Alejandra Flores García

Las celebraciones musicales fueron de gran importancia en la Antigua Roma.


Generalmente, se daban grandes fiestas a las que acudían numerosos músicos y
coros que hacían las delicias de los oyentes con sus melodías y sus cantos. Los
Ioculatores y acróbatas romanos divertían con sus Iocus (juegos acrobáticos y
musicales), actuando en las calles de las urbes acompañados por músicos que
tocaban «tibias», panderos y otros instrumentos. Estos Ioculatores eran
presentados también, en las villas de los romanos ricos y poderosos.

Durante estas jornadas musicales llegaban de todas las partes del Imperio,
varios "músicos virtuosos" que eran respetados y considerados en todo el Imperio
ya que la música era considerada como un importante espectáculo, haciendo que
estos “músicos virtuosos” gozaran de condiciones y tratos muy especiales entre los
romanos.

Los romanos destacaron en el uso y la fabricación de trompetas porque


dominaban el arte del torneado de los metales. El uso principal de algunos de ellos,
no era musical, cumplían la función de transmitir órdenes a los soldados, ya que el
potente sonido de tubas, cuernos y bocinas se podía escuchar a varios kilómetros
de distancia.

INSTRUMENTOS DE VIENTO

El «cornu» y la «tuba» tocaban normalmente al unísono para dar aviso de


que se debía avanzar contra el enemigo y entrar en combate. Además se tocaban
en las celebraciones religiosas, como la «suovetaurilia», consistente en el sacrificio
de un cerdo, un toro y un carnero. De los que se tiene conocimiento de su
existencia son:

La tuba romana, marcaba avance y retirada en la guerra. El cornu, o cuerno


estaba dirigido a los estandartes, quienes a su vez guiaban a los soldados. La
buccina que servía para hacer señales en el campamento. El lituus, utilizado en un
contexto religioso y civil, aparte del militar. La tibiae, la cual acompañaba a las
obras musicales en sus partes cantadas y los intermedios. Siringa, usado por los
campesinos y para evocar al ambiente del campo. Hydraulis que era utilizado para
animar espectáculos públicos. Finalmente: aulos y gaita.
INSTRUMENTOS DE CUERDA

Los instrumentos de cuerda romanos provenían de Grecia y del cercano oriente. De


allí llegaron arpas, laúdes y cítaras.

Las cuerdas se pulsaban sólo con la mano o bien con el plectro, el pulsabulum, un
pequeño objeto de punta que con la mano derecha pellizcaba las cuerdas de la lyra
o de la cithara, mientras que la mano izquierda bloqueaba las que no debían emitir
sonido. Casi siempre estaba unido al instrumento mediante una cuerda. Podía ser de
marfil, madera o metal. Entre ellos están: Lyre (lira), cithara (cítara) y lutte (laúd).

INSTRUMENTOS DE PERCUSIÓN

Los romanos utilizaron los instrumentos de percusión, adoptados del cercano


oriente y de Grecia, más que para uso militar para ritos religiosos y para las
representaciones populares.

Los tambores, aparecieron, ya en diversos tamaños y formas, en el cuarto milenio


a.C. En la iconografía oriental. En Persia, Mesopotamia y Egipto se utilizaba como
instrumento de culto religioso y más tarde se introdujo en el ejército con el
objetivo de "intimidar al enemigo". Los griegos tomaron el uso de los tambores de
los asiáticos y que de ellos pasaría a los romanos.

Respecto a su uso militar se dispone de poca información, y desde luego no llegaron


a tener la importancia que tuvieron los instrumentos de viento en el ejercito
romano. Según Sachs no había lugar para el tambor en la música romana, a
excepción de los cultos de Cibeles y Dionisios, interpretados por mujeres y por
castratis. Forsyth difiere de esta opinión: “Los romanos tenían toda clase de
instrumentos de percusión para el ejército y otros cometidos.” Usaban
especialmente la pandereta o “tambor ligero”, como ellos la llamaban, y un tambor
de bronce, que era una versión militar perfeccionada de los pequeños tambores de
calabaza de los árabes.

Los que se llegaron a conocer son: Tympanum, cymbalum, scabillum, sistro,


tintinnabulum y crótalos.