Está en la página 1de 5

SALVEMOS A VENEZUELA

CONSENSO NACIONAL

En Venezuela la crisis generada por el Coronavirus, ha sido más benigna que en otros
países, pero no tenemos seguridad de cuál será su desarrollo inmediato, puede
mantenerse en baja intensidad o puede dispararse de modo imprevisto,
dependiendo de múltiples factores. Lo cierto, es que en este cuadro, difícil, complejo,
con muchos imponderables, los venezolanos, todos, estamos en la obligación de
hacer lo posible por impedir su expansión y derrotarlo oportunamente, evitando se
convierta en una catástrofe humana, de elevadísimo costo en vidas y en recursos
materiales con consecuencias muy adversas para nuestra sociedad y nuestro
país. Por otra parte, todos conocemos la crisis económica, social y política que
vivimos, sabemos del precario estado de nuestro aparato productivo (tanto público
como privado), de las dificultades financieras que confronta el gobierno y de las
sanciones que le limitan el acceso a las fuentes de crédito internacional, y del estado
de pobreza, carencias y precariedades que padece nuestro pueblo. Así mismo,
estamos conscientes de la gravedad del conflicto político que divide y desarticula la
sociedad venezolana y de que, a consecuencia del mismo, Venezuela está hoy
sometida a un conjunto de sanciones que agravan las ya difíciles condiciones de vida
de los venezolanos. La situación descrita anteriormente hace comprensible que
enfrentemos serias dificultades para gestionar una crisis sobrevenida, de
potencialidades imprevistas, como la que representa la pandemia del Coronavirus.
Para nosotros, la única manera de alcanzar el éxito en este reto, es uniendo a los
venezolanos por encima de diferencias políticas, sociales y económicas, más allá de
intereses parciales o de la condición de gobernantes u opositores. Gobernantes,
gobernados, opositores de distintas tendencias, empresarios, trabajadores,
científicos, profesionales, laicos y religiosos, hombres, mujeres y jóvenes, debemos
unirnos para hacer frente a este flagelo, salvar nuestras vidas, nuestras familias y
prevenir y superar los males colaterales que provengan de la enfermedad misma o
de las acciones que necesariamente hayan de realizarse. Es imperativo acordar una
tregua política que nos facilite el combate frente a la pandemia y sus
consecuencias. Ninguno tiene el derecho de utilizar el problema para tratar de
sacarle provecho político parcial. Debe cesar toda forma de represión y de
violencia, de discriminación, de pase de cuentas y amenazas, llego el momento
de la solidaridad: ¡Somos un solo pueblo!
AMNISTIA GENERAL

La pandemia propicia una oportunidad, para revitalizar principios y valores


de solidaridad, humanismo y reconciliación entre los venezolanos. En ese orden
de ideas, exhortamos al Gobierno Nacional a considerar una AMNISTIA
GENERAL; para todos los presos políticos. Es momento de un gesto de unidad
venezolana, de mirarnos, reconocernos, respetarnos y de poder entendernos en
medio de estas severas dificultades.

El Gobierno Nacional, debe promover efectivamente la unidad de toda la sociedad


venezolana frente a la crisis, entendiendo como tal, no sólo el problema de salud y
su prevención y/o recuperación, si no todos los problemas que se deriven de las
necesarias medidas sanitarias (cuarentena social, suspensión de clases y actividades
laborales, cierre del comercio, etc.), debe, así mismo, tomar la iniciativa de informar
transparentemente, a la representación de los diversos sectores sociales y políticos
del país, de la situación real y de los pronósticos sobre la pandemia y de los planes,
medidas y recursos disponibles y previstos para atacarla, sin omitir las carencias, ni
las necesidades no satisfechas; la verdad debe ser siempre el norte de la unidad
nacional. Es importante la participación de los científicos y demás especialistas en la
evaluación del problema y en una definición, lo más consensuada posible, de la
estrategia apropiada para enfrentarlo desde el punto de vista médico-sanitario. Por
otra parte, la consideración de los problemas derivados (económicos, sociales, de
recursos, de movilidad, etc.) y sus probables soluciones debe hacerse procurando la
máxima participación posible de los sectores involucrados. En síntesis, el Gobierno
Nacional, sin sectarismo ni prejuicios, debe asumir un rol primordial en la
convocatoria de toda la sociedad y en la articulación de un trabajo colectivo que
permita que todo cuanto hagamos tenga el más amplio apoyo y las mejores
posibilidades de éxito.

LAS MEDIDAS

El Gobierno Nacional, decidió en días pasados tomar una medida fundamental, en


circunstancias como esta, que no es otra que La CUARENTENA SOCIAL. Cualquier
gobierno responsable debe hacerlo, aunque tenga el mejor sistema de salud, y en
nuestro país es más necesaria por la insuficiencia y precariedades del mismo. Lo
esencial es prevenir, no esperar que la gente se enferme y se corra el riesgo de una
mortandad masiva. La cuarentena permite prevenir y en el peor de los casos reducir
la acumulación en un corto tiempo de más contagio, haciendo posible que el sistema
de salud, aunque deficiente, pueda asimilarlos y darles la debida atención. Es una
medida que debe ser apoyada sin reservas. No es correcto, ética, social, ni
políticamente, entorpecerla, descalificarla, ni mucho menos propiciar su
desobediencia con cualquier pretexto. El incumplimiento masivo de esta medida
podría acelerar la pandemia, con el resultado del colapso del débil sistema de salud
que tenemos y muchas muertes indeseadas y el incremento de las dificultades para
contener el mal. Hay que trabajar para que la determinante mayoría de los
ciudadanos se quede en casa hasta que el riesgo pase. Pero, como hemos dicho,
esta medida crea o agrava un conjunto de problemas de difícil solución, problemas
que requieren mucha atención porque debe evitarse el sufrimiento de la gente, el
no hacerlo no habría garantías de que no salgan a la calle con el objetivo de
procurarse soluciones y se malogre el propósito de la medida. A los ciudadanos hay
que garantizarles la posibilidad de acceso a los alimentos y medicinas, a la
satisfacción de sus necesidades básicas, para lo cual hay que asegurarles un ingreso
económico u otra medida que se lo permita. Igualmente, hay que considerar que la
situación de reclusión de la gente en su casa produce la reducción del trabajo y la
producción, el cierre de empresas y la caída del comercio y con ello la dificultad para
que estás empresas puedan cumplir su compromiso salarial con los trabajadores y
los compromisos derivados de su operación, además la economía informal se
paraliza dejando a un grueso volumen de trabajadores sin ingreso alguno y sin
posibilidad de alimentar a su familia. Es decir, con la medida de cuarentena social se
crean problemas tanto a los trabajadores como a los empresarios y a la colectividad
en general, problemas que es necesario resolver o reducir su impacto, para lo cual
hay que adoptar , de manera urgente, un conjunto de medidas que por su naturaleza
deben ser objeto de la más amplia y ágil consulta entre el gobierno, los empresarios,
los trabajadores y diversos sectores políticos y sociales de Venezuela, buscando un
acuerdo que las haga posibles y garantice la eficacia de las mismas. Igualmente
debemos evaluar e impulsar medidas que ayuden a disponer de recursos suficientes
para atender deficiencias del sistema de salud y gastos inherentes a la pandemia
propiamente dicha.

PROPONEMOS:

1.-Suspender el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA), para mejorar la


capacidad de compra de los ciudadanos.

2.-Aplazar el cobro de Impuestos Sobre la Renta (ISLR) para el último trimestre del
año y la eliminación del anticipo de impuesto, con el propósito de darle a las
empresas mayor flexibilidad en la realización de sus gastos operativos e incentivar la
producción.

3.-Reducción del encaje legal a la banca, para que esta tenga posibilidad de otorgar
créditos.

4.- Subsidiar las nóminas a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMI), y darles
facilidades crediticias para la adquisición de insumos.

5.-Suspensión de la puesta en vigencia del decreto sobre un nuevo valor de la Unidad


Tributaria (UT).
6.-Subsidio a los trabajadores informales, durante la contingencia, a objeto de
garantizarles un ingreso de subsistencia familiar.

7.-Subsidiar con bonos de contingencia a los pensionados y jubilados y a los


trabajadores de la administración pública.

8.-Acudir a los fondos de contingencia de los organismos multilaterales de crédito


en solicitud de recursos para atender la pandemia.

9.-Concertar acuerdo de tregua política en el conflicto nacional, que fortalezca


la participación de todos en el esfuerzo frente a la pandemia y permita la
utilización de los fondos de la República un, congelados en el exterior, para
cubrir necesidades generadas por el combate al Coronavirus, así como
gestionar Unidos, la suspensión de las sanciones que pesan sobre la República.

10.- Revisar el cuerpo de medidas económicas y sociales, anunciadas por el Gobierno


Nacional, con el objeto de conocer y hacer objeciones a algunas de las mismas y al
modo de ejecución y procurar darle coherencia a todo el conjunto de iniciativas en
un clima de consenso social y político nacional, que las haga entendibles, eficaces y
asertivas.

POR VENEZUELA: VAMOS A HABLAR

Creemos en una sociedad de entendimiento, las actuales circunstancias,


producto de la pandemia del coronavirus asumida así por la OMS, deben
guiarnos a elevar el espíritu democrático y de CONSENSO SOCIAL Y NACIONAL.
Somos un país solidario, donde el diálogo se hace indispensable para sumar
propósitos mancomunados. Es tiempo de compartir un mismo escenario, en
medio de las dificultades debemos reunirnos para construir los acuerdos. UNA
SOLA CAUSA, ¡TODOS SUMANDO ESFUERZOS CONTRA EL CORONAVIRUS,
SALVEMOS A VENEZUELA!

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL DEL M.A.S.


Caracas, 25 de marzo de 2020.