Está en la página 1de 3

El habla costeña y su variación dialectal

Colombia es un país muy diverso en todos los aspectos. Cada región tiene su propia oferta
musical, artística y gastronómica, entre otras, y la forma de hablar, como se expresan, no
podía ser la excepción.
Según la opinión de algunos colombianos, "los costeños maltratan y deforman el idioma
porque se comen las eses”, mochan las palabras, hablan "golpiao" y muy rápido; además,
gesticulan demasiado, usan expresiones muy vulgares y "tutean hasta a Tu Eminencia el
Cardenal Primado de Colombia". Este estereotipo lingüístico- es reforzado por los mismos
costeños cuando afirman que "en nuestra costa, el que no pronuncie las eses, las eles y las
eres como mandan los cánones de la costeñidad. se laj-ejtá tirando-ecachaco. Y si el
infortunado sujeto no es un intelectual encumbrado, o un respetable patriarca del mundo
social o económico, malucón. Tiene un habláito hasta raro.
Dentro de los factores históricos en la formación del habla costeña se encuentran,
Menéndez
Pidal, Lapesa y Cuervo, Estos filólogos, exponentes de lo que en ese tiempo se llamó "tesis
andalucista", demostraron con suficiente claridad que "el español de América es
fundamentalmente de base andaluza” y recalcaron como coincidencias entre el andaluz y el
español americano la aspiración o pérdida de la s, la articulación de la n como velar, el
seseo y el yeísmo, el uso de ustedes en vez de vosotros, lo mismo que otros fenómenos
léxicos y gramaticales.
Por otra parte, dos de los más importantes rasgos definitorios del hombre caribe son, según
R. De Zubiria, (citado en Revista Amauta,1986) "su júbilo existencial" y "su extraversión",
provenientes ambos de la confluencia del "esplendor" de la luz de la región y la "hermosura
de su mar. No hay duda de que la idiosincrasia de los nativos de la Costa Caribe
colombiana corrobora plenamente esta caracterización esbozada por De Zubiria, sobre todo
en aquello que se relaciona con su actitud frente al lenguaje.
Ahora bien, los habitantes de la Costa Caribe comparten entre sí algunos rasgos propios de
los costeños, que los diferencian del resto del país, entre ellos podemos señalar que en la
parte lingüística comparten un mismo dialecto “el Costeño”; o como lo denomina Cury
Lambraño (2000:15), “el Costeñol”, con algunas variantes en el habla según la
particularidades de cada departamento. También en el ámbito cultural comparten los
mismos gustos folclóricos por ritmos como: cumbia, fandango, vallenato, porro, mapalé,
entre otros. Asimismo, en la gastronomía, en las costumbres y en las tradiciones, son
muchas las características en común, aunque con algunas variantes.
A través de la caracterización y discusión sobre el estado actual de los estudios relativos al
costeñol, variante dialectal del castellano en el Caribe colombiano, se intenta llegar a la
comprensión del sentido de la identidad lingüística generada en la región en torno a la
comunidad del habla como elemento aglutinador y cohesionador de las manifestaciones
culturales.
El enfoque que justifica esta propuesta investigativa corresponde a lo que Cardozo (2011)
identifica como sociolingüística variacionista, en la medida en que metodológicamente,
según Moreno Fernández (1990, p. 16), “responde al principio de que toda lengua tiene
variedades internas y que todo hablante, al enfrentarse a su lengua, descubre posibilidades
de variación en todos los niveles lingüísticos: Las mismas cosas pueden ser dichas de
diferentes maneras”. Esto remite a lo que muchos autores como Areiza Londoño, et al.
(2004, p. 56) han esbozado ampliamente que no existen lenguas con formas y estructuras
fijas dadas de una vez y para siempre sino que el hablante las va adecuando a sus intereses
y necesidades comunicativas, relativas a la situación social, al rol de los participantes y al
estilo, entre otros.
Respondiendo a la variación dialectal como un fenómeno identitario, se puede plantear que
las comunidades de habla comparten ciertas reglas sociales que les permiten la interacción
entre los miembros de dicha comunidad. Compartir la misma lengua no garantiza la
comunicación, puesto que hay hablantes que dominan la misma y no pueden entenderse, ya
que no comparten las mismas convenciones y reglas sociales que les permiten hablar del
mismo modo.
En términos dialectales, y según información de María Bernarda Espejo, experta del
Instituto Caro y Cuervo, el territorio nacional se divide en dos superdialectos: el Costeño y
el Andino, y de éstos se desprenden varios dialectos y subdialectos.
En el costeño, se encuentra el dialecto Atlántico, que se rige por el tuteo generalizado:
todos lo hacen, en todas las edades y en todas las clases sociales. También posee un
vocabulario muy particular y se caracteriza por ser relajado y extrovertido.
“El acento tiene mucho que ver con la identidad cultural de cada región”, dice Espejo.
El dialecto Costeño Atlántico se divide en cinco subdialectos y las siguientes son sus
principales características:
Cartagenero
 Aunque les cuesta, no suprimen la letra S de las palabras.
 Tienen una fuerte influencia de los afronegrismos.
 Son extrovertidos y sucultura y alegría influyen en la forma en la que hablan.
Samario
 Suprimen la letra S de las palabras.
 Pronuncian la letra N al final de las palabras como si fuera velar, sonando como una
G: activacióng, actuacióng, actualizacióng.
 Influye mucho en su forma de hablar su actitud: personas desinhibidas, que tratan
directo a todos.
Guajiro
 Fuerte influencia wayú en su forma de hablar.
 Suprimen la letra S de las palabras.
 También tienen influencia de la cultura vallenata y africana en su forma de hablar. 
Atlántico interior (Córdoba, Sucre, Cesar)
 En muchas palabras, duplican la consonante que va después de otra: carta, catta;
puerta, puetta; voltear, vottear.
 Influencia de la cultura ganadera y de la vaquería
 Suprimen la letra S de las palabras.

Barranquillero
 Mucha influencia de extranjeros, como de los sirios, libaneses, palestinos, italianos,
alemanes.
 Aspiran la letra S de las palabras y su hablar tiene un desarrollo interno propio,
basándose en su cultura.
 También tienen mucha influencia de palenqueros

A manera de conclusión, tal como lo hemos venido sosteniendo a lo largo de este ensayo, el
habla costeña no es un fenómeno discursivo que pueda ser explicado sólo a partir de la
simple intencionalidad consciente de los interlocutores, sino que debía ser considerado
como algo permeable a los impactos del inconsciente y del contexto sociohistórico. El
hombre Caribe, por su idiosincrasia, ha sido víctima de una injusta estigmatización por
parte de los habitantes del resto del país; todo ello debido a su singular condición, su
característico modo de ser y de actuar; atributos que lo diferencian de los habitantes de las
demás regiones del resto de Colombia. Sin embargo, la forma de hablar y de comportarse
en los diferentes escenarios es lo que hace del hombre Caribe un ser único en su dialecto y
sociolectos que conforman los municipios de la región.