Está en la página 1de 12

ENVEJECIMIENTO SALUDABLE

El envejecimiento de la población es el resultado de una tendencia persistente de disminución de las


tasas de fecundidad y aumento de la esperanza de vida. Este cambio demográfico se ha traducido en un
número y porcentaje crecientes de personas de más de 60 años. Como consecuencia de ello, se
aproxima rápidamente el momento en que, por primera vez en la historia, el número de personas
mayores superará al de jóvenes.

ENVEJECIMIENTO Y SALUD

Datos y cifras

o Entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se
duplicará, pasando del 12% al 22%.

o Para 2020, el número de personas de 60 años o más será superior al de niños menores de cinco
años.

o En 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos.

o La pauta de envejecimiento de la población es mucho más rápida que en el pasado.

o Todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas sanitarios y
sociales estén preparados para afrontar ese cambio demográfico.

Se vive más tiempo en todo el mundo. Actualmente, por primera vez en la historia, la mayor parte de la
población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Para 2050, se espera que la
población mundial en esa franja de edad llegue a los 2000 millones, un aumento de 900 millones con
respecto a 2015.

Hoy en día, hay 125 millones de personas con 80 años o más. Para 2050, habrá un número casi igual de
personas en este grupo de edad (120 millones) solamente en China, y 434 millones de personas en todo
el mundo. Para 2050, un 80% de todas las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y
medianos.

La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades, no solo para las personas mayores y sus
familias, sino también para las sociedades en su conjunto. En esos años de vida adicionales se pueden
emprender nuevas actividades, como continuar los estudios, iniciar una nueva profesión o retomar
antiguas aficiones. Además, las personas mayores contribuyen de muchos modos a sus familias y
comunidades. Sin embargo, el alcance de esas oportunidades y contribuciones depende en gran medida
de un factor: la salud.

Si las personas mayores pueden vivir esos años adicionales de vida en buena salud y en un entorno
propicio, podrán hacer lo que más valoran de forma muy similar a una persona joven. En cambio, si esos
años adicionales están dominados por el declive de la capacidad física y mental, las implicaciones para
las personas mayores y para la sociedad son más negativas.
El deterioro funcional que acompaña el envejecimiento puede posponerse manteniendo una vida física,
mental y social activa. Por tanto, el objetivo de los programas de promoción de la salud dirigidos a las
personas de edad avanzada, no consisten en prolongar la vida indefinidamente, sino, ante todo, en dar
la mejor vida posible a los años que le quedan a cada persona.

El envejecimiento saludable se define “como el proceso de optimizar las oportunidades de salud física,
mental y social que permiten a la gente mayor participar activamente en la sociedad, sin padecer
discriminación y gozar de una calidad de vida buena e independiente”.

COMPRENDIENDO EL ENVEJECIMIENTO

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es la consecuencia de la acumulación de una gran


variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de
las capacidades físicas y mentales, un aumento del riesgo de enfermedad, y finalmente a la muerte.

Ahora bien, esos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad de una persona en
años es más bien relativa. Si bien algunos septuagenarios disfrutan de una excelente salud y se
desenvuelven perfectamente, otros son frágiles y necesitan ayuda considerable.

Además de los cambios biológicos, el envejecimiento también está asociado con otras transiciones de la
vida como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas, y la muerte de amigos y pareja. En la
formulación de una respuesta de salud pública al envejecimiento, es importante tener en cuenta no solo
los elementos que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también los que pueden reforzar
la recuperación, la adaptación y el crecimiento psicosocial.

El envejecimiento saludable es el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que


permite el bienestar en la vejez. A continuación se describen los términos principales:

o La capacidad funcional: comprende las capacidades que permiten a una persona ser y hacer lo que
es importante para ella. Hay cinco dominios clave de la capacidad funcional, que los factores
ambientales pueden ampliar (o restringir). Estas capacidades son: satisfacer las necesidades básicas;
aprender, crecer y tomar decisiones; tener movilidad; establecer y mantener relaciones, y contribuir
a la sociedad.
Tener la posibilidad de vivir en entornos que apoyan y mantienen la capacidad intrínseca y la
capacidad funcional es fundamental para el envejecimiento saludable. La capacidad funcional se
compone de la capacidad intrínseca de la persona, las características del entorno que afectan esa
capacidad y las interacciones entre la persona y esas características.
o La capacidad intrínseca es la combinación de todas las capacidades físicas y mentales de una
persona e incluye su capacidad de caminar, pensar, ver, oír y recordar. Distintos factores influyen
sobre la capacidad intrínseca como la presencia de enfermedades, los traumatismos y los cambios
relacionados con la edad.
o El entorno comprende el hogar, la comunidad y la sociedad en general. En el entorno se encuentra
una serie de factores que abarcan el entorno construido, las personas y sus relaciones, las actitudes
y los valores, las políticas de salud y sociales, los sistemas que las sustentan y los servicios que
prestan.
FACTORES QUE INFLUYEN EN EL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE

Aunque algunas de las variaciones en la salud de las personas mayores son genéticas, los entornos
físicos y sociales revisten gran importancia, en particular las viviendas, vecindario y comunidades, así
como sus características personales, como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico.

Estos factores empiezan a influir en el proceso de envejecimiento en una etapa temprana. Los entornos
en los que se vive durante la niñez –o incluso en la fase embrionaria– junto con las características
personales, tienen efectos a largo plazo en la forma de envejecer.

Los entornos también tienen una influencia importante en el establecimiento y mantenimiento de


hábitos saludables. El mantenimiento de hábitos saludables a lo largo de la vida, en particular llevar una
dieta equilibrada, realizar una actividad física periódica y abstenerse de fumar, contribuye a reducir el
riesgo de padecer enfermedades no transmisibles y a mejorar las facultades físicas y mentales.

En la vejez mantener esos hábitos es también importante. El mantenimiento de la masa muscular


mediante entrenamiento y una buena nutrición pueden ayudar a preservar la función cognitiva, retrasar
la dependencia y revertir la fragilidad.

Los entornos propicios permiten llevar a cabo las actividades que son importantes para las personas, a
pesar de la pérdida de facultades. Edificios y transporte públicos seguros y accesibles, y lugares por los
que sea fácil caminar, son ejemplos de entornos propicios.

Se han determinado los factores implicados en las distintas formas de envejecimiento (tabla 2), la
mayoría de los cuales son modificables y no se distribuyen homogéneamente en la población: existen
importantes diferencias en las formas de envejecer entre diferentes culturas y entre varones y mujeres.
*El cuadro anterior de las determinantes del envejecimiento activo, sirve como guía para la entrevista
que se realizará al docente elegido para nuestro homenaje. El documento completo para su consulta se
encuentra adjunto con este mismo correo.

DIFICULTADES EN LA RESPUESTA AL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

Diversidad en la vejez

La edad funcional: la medición del envejecimiento

Los años que tenemos no son la condición adecuada para determinar que una persona es vieja. Los
geriatras han desarrollado otra forma de medición, la denominada edad funcional.

La edad funcional analiza el ejercicio de nuestro organismo desde una perspectiva biológica, psicológica
y social para determinar cuán viejos somos. Es decir, estudia cómo funciona nuestro sistema de arterias,
el estado de los músculos y los tejidos; cómo razonamos, sentimos, emocionamos y nos relacionamos
con los demás y cómo nos implicamos en la vida.

Así, vemos que hay personas que envejecen de distintas maneras. Dos personas mayores (por ejemplo
de setenta años) tomadas al azar, divergen mucho más entre sí que dos niños, dos adolescentes o dos
adultos jóvenes. Esto nos indica que es en el período de la vejez cuando se diferencian, más que en
cualquier otra etapa de la vida.
Tipos de envejecimiento

Dada la diversidad de envejecimientos los geriatras coinciden en clasificar la vejez en tres tipos:

o Vejez normal: la que implica una serie de cambios graduales biológicos, psicológicos asociados a
la edad, intrínsecos e inevitables, que ocurren como consecuencia del paso del tiempo. Por
tanto, una persona vieja normal sería la que presenta la “media” de los parámetros
correspondientes a su funcionamiento biológico, psicológico y social.
o Vejez patológica: aquella que cursa con alguna enfermedad y discapacidad asociada a cambios
que no son una parte necesaria del envejecimiento. Está confirmada la relación de a mayor
edad, mayor probabilidad de enfermar. La mayor parte de los programas para la “tercera edad”
van dirigidos a este tipo de vejez.
o Vejez activa, satisfactoria, con éxito o competente: es aquella que cursa en las mejores
condiciones posibles con baja probabilidad de enfermar, con alto funcionamiento físico
funcional, cognitivo y afectivo y gran compromiso con la sociedad. Este tipo de vejez es la más
deseable.

El lograr envejecer bien depende hasta un 75% de nuestros hábitos y de las oportunidades que nos
brinde nuestro entorno social. Envejecer bien lo logramos con cuatro fundamentos clave:

 Buena salud y ajuste físico.


 Funcionamiento intelectual.
 Afecto y compromiso.
 Afecto y control.

Participación y soporte social

Está documentado el efecto positivo que la participación y el soporte social tienen sobre el
bienestar. Las personas que se implican activamente en la vida y que tienen relaciones sociales son más
felices, tienen mejor estado de salud mental y físico y más capacidad para afrontar los cambios y las
transiciones vitales. El objetivo sería impulsar la participación de gente mayor en la comunidad,
promover las intervenciones educativas y las actividades sociales dirigidas a la gente mayor para
prevenir la soledad, el aislamiento y proveer oportunidades de trabajo voluntario.

Salud mental

Los principales problemas de salud mental que afectan a las personas de edad avanzada son la
depresión, la ansiedad, la demencia, la esquizofrenia, los trastornos bipolares y el abuso de alcohol. El
más común es la depresión, pero el más temido es la demencia (que es la que recibe más atención en
investigación).

El objetivo es abordar los determinantes de la salud mental, la participación en actividades que den
sentido a su vida, las relaciones personales con buenas amistades y la salud física.

Entorno
La escasa movilidad de mucha gente mayor, a menudo no viene determinada exclusivamente por
limitaciones físicas, sino también por las dificultades de accesibilidad determinadas por la falta de un
transporte adecuado, barreras arquitectónicas y dificultades de acceso de cualquier tipo. También se
debe considerar la importancia del impacto del frío y del calor excesivo.

El objetivo es facilitar el acceso a las personas mayores a entornos ambientales, tanto exteriores como
interiores, seguros y estimulantes.

Nutrición

La gente mayor tiene necesidades nutricionales específicas, requieren menos calorías pero más
nutrientes para promover y proteger su salud y contribuir a su independencia, autoeficacia y calidad de
vida.

El objetivo es promover hábitos de alimentación saludables entre la gente mayor, haciendo hincapié en
el bajo consumo de grasas saturadas y el alto consumo de alimentos ricos en fibra, verduras y fruta.

Actividad física

La actividad física se asocia a una mejora y un alargamiento de la calidad de vida y tiene un papel
importante en el mantenimiento de la salud y la funcionalidad entre la gente mayor. La práctica de
ejercicio físico reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, disminuye la presión
arterial, el riesgo de accidente cerebrovascular y de cáncer colorrectal y tiene un efecto positivo en la
sensibilidad a la insulina.

El objetivo es aumentar la actividad física entre las personas mayores hasta 30 minutos o más de
actividad de intensidad moderada, la mayoría o preferentemente todos lo días de la semana.

Malos tratos

Se estima que en los países desarrollados el maltrato afecta entre el 4 y el 6% de la gente mayor.
Cualquier tipo de maltrato implica sufrimiento, lesiones o dolor, pérdida o violación de los derechos
humanos, deterioro de la calidad de vida y en algunos casos la muerte.

En definitiva, envejecer activamente significa “Vivir con vitalidad” cada ciclo de nuestra vida,


manteniendo unos hábitos saludables (previniendo la enfermedad), optimizando nuestro
funcionamiento físico, cognitivo y emocional; participando activamente en nuestra familia y nuestro
entorno social.

AFECCIONES COMUNES ASOCIADAS CON EL ENVEJECIMIENTO

Entre las afecciones comunes de la vejez cabe citar la pérdida de audición, cataratas y errores de
refracción, dolores de espalda y cuello y osteoartritis, neumopatías obstructivas crónicas, diabetes,
depresión y demencia. Es más, a medida que se envejece aumenta la probabilidad de experimentar
varias afecciones al mismo tiempo.

La vejez se caracteriza también por la aparición de varios estados de salud complejos que suelen
presentarse solo en las últimas etapas de la vida y que no se enmarcan en categorías de morbilidad
específicas. Esos estados de salud se denominan normalmente síndromes geriátricos. Por lo general son
consecuencia de múltiples factores subyacentes que incluyen, entre otros, los siguientes: fragilidad,
incontinencia urinaria, caídas, estados delirantes y úlceras por presión.

Los síndromes geriátricos parecen predecir mejor la muerte que la presencia o el número de
enfermedades específicas. Ahora bien, a excepción de los países que han desarrollado la geriatría como
disciplina médica, con frecuencia se dejan de lado en los servicios de salud de estructura tradicional y en
la investigación epidemiológica.

ENFERMERÍA Y EL ENVEJECIMIENTO SALUDABLE

La enfermería es una profesión que presta el cuidado para las personas a lo largo de sus vidas en las más
diversas áreas de atención y tiene en el proceso de envejecimiento poblacional un amplio espacio de
trabajo a ser conquistado y construido como campo de conocimiento. Muchos estudios han sido
realizados por la enfermería gerontológica. Sin embargo, es urgente la síntesis de ese conocimiento, así
como de las experiencias exitosas. El conocimiento producido debe consolidarse en buenas prácticas
para superar la brecha entre la teoría y la práctica y provocar cambios en el cuidado de enfermería a la
persona mayor, contribuyendo de forma preponderante a un envejecimiento saludable.

El papel de médico/enfermería en la salud en la promoción del envejecimiento activo en


residenciales/domiciliaria

La promoción del envejecimiento activo en las personas mayores engloba las actuaciones encaminadas
a preservar, promover y promocionar la salud a través de una perspectiva integral, tanto individual
como comunitaria. Prestan cuidados de salud mediante seguimiento y control de los pacientes crónicos,
participan en actividades de investigación, docencia, tareas de salud comunitaria y de coordinación. La
primordial estrategia a desarrollar es el autocuidado en las personas mayores, ya que esto desarrolla
habilidades, aptitudes y conocimientos para fomentar la independencia funcional, los procesos vitales y
prevenir ciertas enfermedades.

Tabla1. Recomendaciones preventivas y de promoción de la salud en personas mayores. (3-5)

Recomendación Intervención

Tabaco Interrogatorio y registro cada 2 años


Consejo y ayuda a los fumadores

Alcohol Entrevista y cuantificación del consumo al menos cada 2 años


Intervención breve si se consume más de 280g por semana en
varones y más de 170g por semana en mujeres o AUDIT ≥ 7 en
varones y ≥ 5 en mujeres

Alimentación Dentro de los patrones de dieta saludable se recomienda la


mediterránea. Las intervenciones   para promover una
alimentación saludable deben realizarse de manera
individualizada, según preferencia del paciente y juicio clínico
del profesional

Ejercicio físico Se recomienda la realización de ejercicio físico de forma


planificada, incluyendo actividad aeróbica durante la mayor
parte de los días de la semana y ejercicios de fortalecimiento
muscular, flexibilidad y equilibrio durante algunos días de la
semana
Vacunación antigripal Vacunación anual

Vacunación antitetánica- Vacunación y dosis de recuerdo cada 10 años


diftérica

Vacunación antineumocócica Vacunación a los ≥ 65 años priorizando a los ancianos que


estén institucionalizados y dosis de recuerdo a los 5 años en
los vacunados

Los programas de promoción de la salud para la población mayor tienen la capacidad potencial de


mejorar la salud de este colectivo y disminuir los costes de los cuidados sanitarios.
Debemos incidir en la realización de las actividades preventivas y de promoción de la salud no sólo en la
vejez, sino a lo largo de todo el ciclo vital, así como proveer de cuidados de larga duración rentables,
equitativos y dignos, coordinarlos con el sector social y el sistema de apoyo informal.
Otro aspecto que hay que tener en cuenta es el ámbito social y la participación en él, lo cual favorecerá
que las personas conserven la socialización y actividad social que, junto a la actividad física, aumentan el
funcionamiento afectivo y social del anciano.

Tabla 2. Recomendaciones preventivas y de cribado en ancianos.

CRIBADO RECOMENDACIÓN
Presión arterial Toma de PA cada 1-2 años

Colesterol Determinación cada 5 años


Glucosa Periódicamente en grupos de alto riesgo.
Cada 3 años en ≥ 45 años.
Electrocardiograma ≥ 40 años periódicamente

Cáncer de cérvix En mujeres ≥ 65 años sin ninguna citología en los 5 años


anteriores, realizar dos con periodicidad anual, y si son
normales, no se propondrán más intervenciones
Cáncer de mama ≥ 40 exploración médica anual y mamografía cada 1-2 años;
70-85 años cada 1-3 años
Cáncer de próstata PSA ≥ 50 años anual si expectativa de vida >10 años
Cáncer de colon ≥ 50 años SOH anual y/o sigmoidoscopia cada 5 años o enema
de bario cada 5 años o colonoscopia cada 10 años.

Examen boca, ganglios, Exploración anual.


testículos, piel, corazón y
pulmón
Visión/ glaucoma ≥ 65 años periódicamente por el especialista.
 
Deterioro auditivo Periódicamente.

Estado funcional Cuando se necesite. Estar alerta ante empeoramiento. Es


aconsejable la monitorización de las AIVD en personas ≥ 70
años para detectar precozmente el declive funcional
Ansiedad/ depresión Periódicamente mediante Escala de ansiedad depresión de
Goldberg y de depresión de Yesavage
Deterioro cognitivo No se recomienda cribado de demencia en población
asintomática ≥ 65 años. Se recomienda su estudio ante
síntomas de alarma y se aconseja una vigilancia especial a
pacientes con mayor riesgo de deterioro cognitivo o
demencia

Osteoporosis Mujeres menopaúsicas. Periódicamente


Función tiroidea (TSH) Mujeres ≥ 50 años cada 5 años

GUÍA PARA EN ENVEJECIMIENTO ACTIVO Y SALUDABLE

El objetivo ante el envejecimiento saludable es otorgar recomendaciones para la mejora de la salud, no


solo en el aspecto médico, sino también en el aspecto social. Nunca es tarde para adoptar estilos de vida
saludables porque a cualquier edad se logran beneficios.

Los objetivos de salud pública para los mayores son:

Alimentación saludable:

Para que la alimentación sea saludable debe ser suficiente para poder cubrir las necesidades de energía,
variada, completa y equilibrada, de forma que contenga todos los nutrientes necesarios y en cantidades
adecuadas.

Actividad física:
La actividad física es especialmente relevante a partir de los 65 años, puesto que mitigará muchos de los
cambios que se producirán en el cuerpo, retrasando la dependencia y aumentando la autonomía.

Se recomienda realizar media hora de actividad física al día, evitar en sedentarismo y realizar ejercicios
para mejorar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.

Cuidados corporales:

Salud bucodental, cuidado de la piel y pies

Sueño:

Se debe procurar mantener una rutina de horario.

Relaciones sexuales:

Se debe recordar que existen otras formas de relación sexual que pueden ser igualmente placenteras.

Actividad mental:

Para mantener activa la memoria, la persona se debe involucrar en el entorno (familia, amigos, vecinos),
participar en actividades que amplíen conocimientos y habilidades, estimular el cerebro con lectura o
escritura, juegos de mesa, etc.

Tabaquismo:

Fumar produce trastornos y enfermedades tanto a las personas que fuman como a las que están
expuestas al humo del tabaco.

Revisiones y cuidado de las enfermedades:

Siempre consultar en los diferentes centros sanitarios si existe un empeoramiento en la sintomatología


de las enfermedades que presenta o si aparecen nuevos síntomas como: alteraciones en la visión,
audición, pérdidas de orina, caídas, pérdida de peso.

En general, cualquier síntoma que se note que ha empeorado en la actividad diaria y que antes se podía
hacer y ahora no (labores, salir a la calle, relacionarse con terceras personas).

PROPUESTA DE LA OMS PARA UN ENVEJECIMIENTO SALUDABLE (¡Importante!)

De conformidad con lo dispuesto en una reciente decisión de la Asamblea Mundial de la Salud, la OMS
está en proceso de elaborar una Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la
salud, en consulta con los Estados Miembros y otros asociados. La Estrategia y plan de acción se
fundamentan en los datos científicos del Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud y se basan
en las actividades ya iniciadas para abordar cinco ámbitos de actuación prioritarios.

o Compromiso con un envejecimiento saludable. Exige una sensibilización con respecto al valor del
envejecimiento saludable y un compromiso y medidas sostenibles para formular políticas de base
científica que refuercen las capacidades de las personas mayores.
o Alineamiento de los sistemas de salud con las necesidades de las personas mayores. Los sistemas de
salud deben organizarse mejor en torno a las necesidades y las preferencias de las personas
mayores, estar concebidos para reforzar la capacidad intrínseca de los ancianos e integrarse en
diferentes entornos y personal de atención. Las actuaciones en ese ámbito están estrechamente
relacionadas con el trabajo que se lleva a cabo en toda la Organización para fortalecer la atención
sanitaria universal y los servicios de salud integrados y centrados en las personas.
o Establecimiento de sistemas para ofrecer atención crónica. Para atender las necesidades de las
personas mayores se necesitan sistemas de atención crónica en todos los países. Ello requiere
fomentar, a veces partiendo de cero, los sistemas de gobernanza, las infraestructuras y la capacidad
del personal. La labor de la OMS en atención crónica (incluidos los cuidados paliativos) se
corresponde estrechamente con las iniciativas para reforzar la cobertura sanitaria universal,
afrontar las enfermedades no transmisibles y establecer servicios integrados y centrados en las
personas.
o Creación de entornos adaptados a las personas mayores. Ello exigirá adoptar medidas para combatir
la discriminación por razones de edad, permitir la autonomía y apoyar el envejecimiento saludable
en todas las políticas y en todos los ámbitos de gobierno. Estas actividades aprovechan y
complementan la labor que la OMS ha llevado a cabo en la última década para impulsar la
adaptación a las personas mayores en ciudades y comunidades, en particular el fomento de la Red
Mundial de Ciudades y Comunidades Adaptadas a las Personas Mayores y de una plataforma para
compartir información de forma interactiva (un Mundo Adaptado a las Personas Mayores).
o Mejora de las mediciones, el seguimiento y la comprensión. Se necesitan investigaciones más
centradas, nuevos mecanismos de medición y métodos analíticos para una amplia selección de
cuestiones relacionadas con el envejecimiento. Esas iniciativas se apoyan en la amplia labor que ha
llevado a cabo la OMS en la mejora de la información y estadísticas sanitarias, por ejemplo a través
del Estudio de la OMS sobre envejecimiento y salud de los adultos en el mundo (SAGE)

BIBLIOGRAFÍAS CONSULTADAS:

Alvarez, Ângela Maria, & Sandri, Juliana Vieira de Araujo. (2018). Population aging and the Nursing
commitment. Revista Brasileira de Enfermagem, 71(Suppl. 2), 722-723. https://doi.org/10.1590/0034-
7167-201871sup201

Muñoz, Francisca y Espinosa, Juan. (2008). Envejecimiento activo y desigualdades de género. Medicina
de Familia. Centro de Salud El Palo. Málaga. España. Miembros del Grupo de Atención al Mayor de la
semFYC. España. Aten Primaria. 2008;40(6):305-9. https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-
primaria-27-articulo-envejecimiento-activo-desigualdades-genero-13123684
Javier Montero Parra, Bárbara Hergueta Gutiérrez, Sergio Salmerón Ríos, José Cándido Muñoz Clemente,
Caridad Gómez Romera, Elena Pintilli, Ana María Martínez Chavarri, José Antonio Gutiérrez Fernández,
Ana Cristina Gómez Romera y Carolina Castillo Rodríguez. (2018). Las bases del envejecimiento activo:
promoción y educación en el anciano. Revista digital geriátrica. Disponible en:
https://www.geriatricarea.com/2018/06/26/las-bases-del-envejecimiento-activo-promocion-y-
educacion-en-el-anciano/

Miquel Colomer Giner. Envejecimiento saludable. Universidad Autónoma De Barcelona. Disponible en:
https://www.asefasalud.es/servicios/consejos-saludables/44-envejecimiento-saludable-y-activo

OMS. (2018). Envejecimiento y salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-


sheets/detail/envejecimiento-y-salud

OPS. Envejecimiento Saludable. Disponible en: https://www.paho.org/hq/index.php?


option=com_content&view=article&id=13634:healthy-aging&Itemid=42449&lang=es

INFOGRAFÍAS RECOMENDADAS (REVISAR)

OMS. Envejecimiento y salud. https://www.who.int/ageing/ageing-infographic-2015-es.pdf

OPS/OMS. Los derechos humanos de las personas mayores.


https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2017/derechos-humanos-personas-mayores-poster-spa.pdf

Información por: Colmenares, Gelis y Milano, Stefani.