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*Responsabilidad del Operador Portuario*

Autor:
Argenis J. Rodríguez Gómez.

¿Qué es un operador portuario?

Según el artículo 78 de la Ley General de Puertos (LGP), el operador portuario


es:

“toda persona distinta al transportista que, en el ejercicio de una autorización o


un contrato otorgado por el administrador portuario, se hace cargo de
mercancías que han sido o serán objeto de transporte por agua, a fin de
prestar o hacer prestar con respecto a esas mercancías, servicios tales como
el depósito transitorio, la carga, la descarga, la estiba, la desestiba, el
arrumaje, el entablado, el trincado, el acarreo y el almacenamiento”.

Como explica Villarroel, la definición de la LGP se refiere a tres elementos que


condicionan el concepto de operador portuario:

Un elemento administrativo, representado por la autorización o contrato


otorgado por el administrador portuario; un elemento personal, que no se trate
del mismo transportista; y el elemento físico, que tenga la custodia de la
mercancía [1].

El operador portuario también puede ser el mismo administrador portuario del


puerto, como es el caso de BOLIPUERTOS S.A.; en los puertos venezolanos
bajo su administración.

Régimen de responsabilidad del operador portuario:

La Ley General de Puertos establece un régimen especial de responsabilidad,


pero que solo aplica a daños patrimoniales (por ejemplo, daños a la mercancía
o al buque), ya que conforme al tercer párrafo del artículo 83, la
responsabilidad por daños personales (por ejemplo, lesión o muerte de una
persona) se regirá por la legislación común y las convenciones internacionales
aplicables.
¿Cuándo comienza y termina la responsabilidad del operador portuario? 

Los operadores portuarios responden por las mercancías desde el momento en


que se hacen cargo de ellas hasta el momento en que las colocan en poder de
la persona facultada para recibirlas, de conformidad con los procedimientos
aduaneros aplicables. (Art. 83 LGP primer párrafo)

También hay que señalar, que si las mercancías están agrupadas en un


contenedor, paleta u otro elemento de consolidación de la carga, o se
encuentran embaladas, el término mercancía comprenderá ese elemento o ese
embalaje.

Asimismo, responde igualmente por los daños a los buques, causados con
ocasión de las operaciones de carga y descarga, que le sean imputables.

Siguiendo al profesor Villarroel, la expresión “poner mercancías en poder de la


persona facultada para recibirlas” no implica necesariamente ponerla en poder
del porteador o del consignatario, ya que es posible que la entregue a otro
operador portuario, por ejemplo, la empresa estibadora podría entregarla al
almacén [2]. Esto tiene sentido, no resulta lógico que el operador portuario se
haga responsable de una mercancía que ha sido entregada a otro operador
portuario.

Según Villarroel, la responsabilidad del operador portuario se fundamenta en el


principio de la presunción de culpa, lo que significa que, una vez demostrado
que la pérdida o el daño se produjeron durante el período de responsabilidad
del operador portuario, existe una presunción de que la pérdida o daño se
ocasionaron por su culpa [3]. Sin embargo, podrá exonerarse de
responsabilidad si prueba que él, sus empleados, mandatarios u otras
personas a quien haya encomendado la prestación del servicio portuario,
adoptaron todas las medidas que razonablemente podían exigirse para evitar el
hecho y sus consecuencias (Art. 91 LGP).

Al momento de recibir las mercancías, el operador portuario emitirá por escrito


los documentos necesarios o, al menos, un acta de recepción única o parcial
firmada, en la que se identifiquen las mercancías, se acuse recibo, indicando
fecha en que fueron recibidas, y se haga constar su estado y cantidad, dicho
documento podrá incorporar las condiciones generales de los conocimientos de
embarque utilizados por los porteadores (Art. 88 LGP).

¿Qué sucede si no emite los documentos mencionados en el párrafo anterior?


El artículo 89 eiusdem establece que “se presumirá, salvo prueba en contrario,
que ha recibido las mercancías en buen estado”.

Es muy importante entonces que el operador portuario emita los respectivos


documentos, especialmente si la mercancía está dañada, ya que de no hacerlo,
se presumirá que la recibió en buen estado, lo cual traerá como consecuencia
que se presuma que la misma se dañó mientras estaba bajo su control, lo cual
hará presumir que el daño es imputable al operador portuario. Sin embargo,
están presunciones son iuris tantum, es decir, son rebatibles si se demuestra lo
contrario.

Limitación de responsabilidad:

El operador portuario tiene derecho a limitar su responsabilidad, según lo


establecido en los artículos 84, 86 y 94 LGP, para evitar responder por la
totalidad de los daños causados, siendo esta una institución característica del
derecho marítimo. Adicionalmente, si el operador portuario fue designado por el
operador marítimo, este tiene derecho a invocar las exoneraciones y límites de
responsabilidad que amparen a este último, de conformidad con la ley.

Este derecho de limitación y la exoneración de responsabilidad que el operador


portuario tenga derecho a invocar conforme a los artículos 84 y 91 LGP serán
aplicables también en los recintos extra portuarios, tales como los
denominados puertos secos, terminales de contenedores, depósitos
multimodales y similares que se encuentren bajo la administración y control del
operador o administrador portuario. Serán aplicables, igualmente, en aquellos
casos en los cuales el transporte terrestre sea contratado por cuenta del
porteador marítimo o el dueño de la mercancía (Art. 98 LGP).

Es muy importante resaltar que el derecho de limitación de responsabilidad y la


exoneración de la misma son aplicables solamente a daños patrimoniales,
comprendiendo la pérdida o el daño de la mercancía, retraso en la entrega o
daños a los buques, independientemente de que la acción se funde en la
responsabilidad contractual, la responsabilidad extracontractual o en otra
causa. (Art. 99 LGP).

Recordemos que cuando el operador portuario ocasione daños personales, se


regirá por la legislación común y las convenciones internacionales aplicables,
de manera que no podrá limitar su responsabilidad, tampoco podrá exonerarse
de la misma conforme al artículo 91 LGP ni invocando las causas de
exoneración del porteador. Para exonerarse de responsabilidad, tendrá que
demostrar su ausencia de culpa conforme al derecho común.
Por último, el operador portuario no podrá limitar su responsabilidad, si se
prueba que la pérdida, el daño o el retraso provinieron de una acción u omisión
del propio operador portuario o de sus empleados o mandatarios, realizada con
intención de causar tal pérdida, daño o retraso, o temerariamente y a
sabiendas de que probablemente sobrevendrían la pérdida, el daño o el
retraso.  (Art. 100 LGP).

Hasta aquí llega el texto del artículo.

Ahora, me gustaría proponer un breve ejercicio.

Ejercicio práctico:

El buque “M/V Helsinki”, de bandera española arriba al Puerto de La Guaira


con una carga almacenada en contenedores. El operador portuario “Servicios
Portuarios Piratas” (llamémoslo “SPP”) se encarga de descargar los
contenedores con sus grúas. Durante las operaciones de descarga, una de las
grúas de “SPP” se daña por mantenimiento defectuoso y deja caer un
contenedor, el cual impacta en la borda del buque “M/V Helsinki” y le causa un
daño; el contenedor también golpea a un empleado del puerto, el cual queda
bastante lesionado; y por último, la mercancía almacenada en el contenedor,
consistente en muebles de madera, se daña de forma irreparable.

El operador portuario “SPP” se encuentra con sendas demandas por parte del
armador del buque “M/V Helsinki”, representado por su agente naviero, por el
daño causado al casco del buque; del consignatario de la mercancía, por la
pérdida de la misma; y del empleado del Puerto de La Guaira por la lesión
causada al mismo que le ha impedido trabajar y le ha causado una
discapacidad permanente.

A parecer de ustedes, estimados lectores: ¿el operador portuario “Servicios


Portuarios Piratas” es responsable por los daños causados a las personas
anteriormente mencionadas? De ser así, ¿podrá limitar su responsabilidad
frente a dichas personas?

Espero que disfruten este pequeño ejercicio.


 

Referencias bibliográficas:

[1] Villarroel, Francisco. Tratado General de Derecho Marítimo, p. 648.


Universidad Marítima del Caribe. Año 2003.

[2] Villarroel, Francisco. Ibid, p. 650.

[3] Villarroel, Francisco. Ibid, p. 649.

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