Está en la página 1de 4

F L U I D O S

Viscoelásticos
Los fluidos viscoelásticos, conocidos también con el nombre de fluidos de reología especifica
o fluidos Biopolimericos, son fluidos pseudoplasticos, es decir fluidos cuyos comportamientos es
independiente del tiempo y se caracteriza por tener propiedades viscoelásticas, son viscosos como
un líquido y elásticos como un sólido. La viscoelasticidad es difícil de obtener en campo y es el grado
de deformación o esfuerzo elástico alcanzado por un fluido antes de iniciar su transformación de un
estado casi solido a un estado liquido, de ahí se tiene que un fluido viscoso se deforma o fluye al
aplicarle tanto un esfuerzo como una deformacion, pero no se recupera cuando se suspende la
fuerza, mientras que en un fluido elásticos vuelve a su forma original al remover el esfuerzo, siempre
y cuando la deformación no exceda el límite elastico del material. El aceite es un material puramente
viscoso, en cambio en las soluciones poliméricas presentan ambos componentes pero su grado de
elasticidad es significativo, especialmente al sometérsele a bajas tasas de deformación, que es
cuando realmente se necesita obtener un comportamiento pseudo-solido para lograr suspensión. La
mayoría de los fluidos utilizados por la industria tienen propiedades tanto pseudo-solidas (elásticas)
como pseudo-liquidas (viscosas), pero solamente aquellos que tienen un esfuerzo cedente real junto
con un alto grado de elasticidad relativa, son los que en verdad imparten alta viscosidad y alta
capacidad de arrastre.
Los fluidos viscoelásticos se caracterizan por dar altas viscosidades a bajas tasas de corte y
desarrollar altos geles instantáneos pero frágiles y de fácil ruptura; además, ofrecen baja resistencia
al flujo con mínima presión de bomba y exhiben un esfuerzo verdadero de cedencia elevado que
indica la transición del estado casi solido al estado casi liquido bajo condiciones de corte mínimo.
Este esfuerzo es diferente al punto de cedente de Bingham, el cual se obtiene por extrapolación y en
base a las lecturas del viscosímetro fann a 600 y 300 RPM. Es evidente que los fluidos se desplazan
en el espacio anular a velocidades menores a 60 RPM, motivo por el cual el modelo plástico de
Bingham no describe su comportamiento reológico a bajas tasa de corte. Los fluidos viscoelásticos se
utilizan para perforar pozos horizontales y/o direccionales por su gran capacidad de limpieza y
suspensión. Su capacidad de suspensión es tal que aun en condiciones estáticas minimizan la
formación de lechos de ripios o camada que se forman usualmente en el punto de máxima
desviación del pozo. Esta propiedad es medida a velocidades de corte por debajo de 3 RPM con un
viscosímetro BROOKFIELD, mientras que la de los otros fluidos usados para perforar pozos
horizontales es medida a 6 y 3 RPM con viscosímetros convencionales. La mayoría de estos
reómetros miden el esfuerzo cortante en un rango que varía entre 1020 y 5.1seg -1resultado difícil
medir viscosidades a tasas de corte por debajo de dicho límite. El BROOKFIELD es un viscosímetro de
laboratorio que mide viscosidades a tasas de corte (LRSV) inferiores a 5.1seg -1. Este reómetro
permite correlacionar las propiedades de suspensión de los sólidos con la viscosidad determinada a
una velocidad de corte de 0.06seg -1, no obstante su aplicación en el campo aún no ha sido
estandarizada.

El viscosímetro fann modelo 35 es el que habitualmente se utiliza en el campo para


determinar conjuntamente con algunos procedimientos la reología de los fluidos. El procedimiento
basado en la aplicación de reogramas es quizás el más importante. Los reogramas son graficas que
relacionan la tasa de corte expresadas en seg -1, con la viscosidad expresada en centipoises y
permiten conocer la viscosidad efectiva del fluido en el anular, por ello se hace necesario utilizar
constantemente estos reogramas cuando se estè perforando con fluidos viscoelásticos. Otro de los
procedimientos se basa en el cálculo matemático o grafico de los factores “n” y “K”. el factor “n”
indica la habilidad pseudoplastica del fluido y el factor “K” el índice de consistencia, en otras palabras
el esfuerzo cortante de la viscosidad de un fluido correspondiente a una tasa de corte de un segundo
reciproco. El primero depende de la calidad del viscosificador y se relaciona con el perfil de flujo del
fluido en el anular, en tanto que el segundo da una idea de la viscosidad del lodo y de la capacidad de
limpieza del hoyo a bajas velocidades de corte, es decir en las secciones lavadas del hoyo. Es
importante destacar que los fluidos pseudoplasticos se caracterizan por dar valores bajos de “n” y
altos de “K” a bajas velocidades de corte. Por ello es recomendable al usar fluidos viscoelásticos,
tratar de mantener valores de “n” lo más bajo posibles y al mismo tiempo mantener valores de “K”
lo suficientemente altos como para proveer una buena capacidad de limpieza. Pruebas de campo y
laboratorio, corridas a 100 y 3 RPM, han determinado que para una concentración de 2 Lb/bbl de
biopolimero es posible obtener viscosidades brookfield mayores a 40000 Cps., valores de “n”
menores de 0.2 y valores de “K” por encima de 10 lb. Seg -1/1002. Por último, se tiene el
procedimiento basado en el tiempo que tarda una muestra de lodo en regresar a cero o permanecer
estática luego de obtener los valores de viscosidad. Este procedimiento llamado medida de
relajamiento aplica para los viscosímetros de velocidades múltiples y señala que los fluidos con
tiempo de relajamiento largo tienen mayores esfuerzos cedentes y por consiguiente tiene mayor
capacidad de suspensión y acarreo. Esta afirmación puede ser corroborada posteriormente en el
laboratorio con viscosímetro BROOKFIELD.
Los fluidos viscoelásticos son sistemas sencillos y fáciles de preparar. Se preparan con agua
fresca o salmuera no saturada y alrededor de cuatro o seis aditivos químicos. Antes de su
preparación es preciso conocer las limitaciones y compatibilidades de sus componentes, para poder
lograr un fluido estable. La salmuera se puede preparar con cualquier tipo de sal, todo dependerá del
peso requerido y de la acción de inhibición deseada.
El uso de la salmuera en la preparación de fluido Viscoelásticos, ofrece múltiples ventajas;
en primer lugar no daña la formación por carecer de sólidos suspendidos, en segundo lugar aminora
la perdida de viscosidad que sufren los polímeros como consecuencias de elevadas temperaturas y
en tercer lugar, evita la precipitación del viscosificador cuando se hace necesario agregar alguna
acrilamida catiónica con el fin de complementar la acción inhibitoria del fluido. Es práctica
recomendable premezclar la sal con el viscosificador antes de adicionar los polímeros catiónico. Este
procedimiento permitirá mejorar la estabilidad del viscosificador frente a las altas temperaturas. Es
obvio el uso de antiespumante cuando se usa sal como componente del sistema. En la preparación
de los fluidos viscoelásticos no se utilizan arcillas comerciales como agente viscosificante y de control
reológico, por las siguientes razones: primero, por que tanto las arcillas agregadas como las
incorporadas de la formación son afectadas por los polímeros usados como inhibidores, es decir va
haber un intercambio de iones entre los solidos arcillosos y los aditivos usados para dar inhibiciòn, lo
cual traerìa como consecuencia un incremento en el costo de mantenimiento y una posible situación
de contaminación, por el alto porcentaje de sólidos arcillosos presente. Segundo, porque los sólidos
arcillosos causan problemas de taponamiento y pueden además interferir con el diseño reológico, y
tercero porque los solidos arcillosos dan geles progresivos dependientes del tiempo.

En reemplazo de las arcillas comerciales los fluidos Viscoelásticos utilizan Biopolímeros, los
cuales se obtienen mediante un proceso de fermentación bacteriana. Los Biopolímeros tienen como
función primordial dar viscosidad y capacidad de suspensión, y como función secundaria, mejorar la
hidraulica, disminuir los problemas de torque y arrastre y reducir las pèrdidas de presión en flujo
turbulento. Esto último permite obtener presiones de bomba, altas tasas de flujo, mejor rendimiento
del motor fondo y mayores tasas de penetración. Los Biopolímeros son por lo general ligeramente
aniónicos y se caracterizan por dar: a) excelentes propiedades pseudoplásticas o de adelgazamiento
por corte, b) valores bajos de “n” y c) perfiles de flujo bastante planos que facilitan una buena
limpieza del pozo. Usualmente se mezclan en concentraciones de 1 a 3 lbs/bbl, de acuerdo con los
requerimientos reológicos; sin embargo, para lograr propiedades viscoelásticas se deben agregar
inicialmente en concentraciones mayores a las mínimas requeridas para suspender y transportar los
sólidos bajo unas condiciones dadas de perforación.
Los Bioplímeros de cadenas largas son utilizados en concentraciones hasta 1,5 lbs/bbl para:
modificar reologia, aumentar viscosidad a baja tasa de corte y aumentar la elasticidad y las medidas
de relamiento, minimizando al mismo tiempo las viscosidades obtenidas a elevadas tasas de corte
como l a plastica y la viscosidad de embudo.
Los Biopolímeros son poco resistentes a las altas temperaturas, no alcanzaban a resistir más
de 250 grados F, obstante su estabilidad tèrmica puede ser mejorada manteniendo una alta
concentración de sal en el sistema. Tambien se degradan cuando permanecen est áticos por largos
períodos de tiempo, por lo que es aconsejable usar algún tipo de bactericida durante la preparación
y mantenimiento del lodo.
Al igual que el resto de los componentes de los fluidos viscoelásticos, los Biopolímeros son
afectados severamente por cemento. Por ello es muy importante tomar todas las precauciones del
caso para evitar el contacto del cemento con el fluido durante las operaciones de cementación. El
calcio de formación es otro de los contaminantes que deben mantenerse por debajo de las 100 ppm,
para que no altere el comportamiento del fluido.
Los fluidos viscoelásticos generalmente no requieren de adiciones de lubricantes especiales,
sólo requieren ser limpios para prevenir la formación de lechos de ripios. Es obvio que entre más
limpio sea un fluido viscoelástico, menores serán los problemas de torque y arrastre durante la
perforación del pozo.
El filtrado de los fluidos Viscoelásticos se controlan con almidon natural o modificado. Los
almidones están sujetos a degradación por temperatura, bacterias y fuertes agitación; además,
precipitan con calcio al ser agregados al mismo tiempo que se estè adicionando soda caústica. Los
almidones modificados o celulósicos resisten temperaturas cercanas a los 250 grados F, mientras que
los naturales se degradan alrededor de los 200 grados F. El ph del sistema debe mantener entre 7 y 9
, ya que variaciones por encima de 9 o por debajo de 7 causarían pèrdida de viscosidad, y en
consecuencia disminución de la capacidad de acarreo y limpieza del fluido. En estos sistemas el
punto cedente se mantiene en un rango de 10 a 20 lbs/100 pies al cuadrado y el gel inicial, corrido a
3 rpm, es alrededor de 5 en lodo sin peso y mayor de 15 en lodo pesado. En un sistema estable, el
gel a los 10 minutos no excede al gel inicial en una cantidad mayor a tres veces su valor, de lo
contrario se tendría una indicación de un problema de contaminación con solidos de perforación.
Está demostrado que los fluidos viscoelásticos permiten , entre otras cosas, minimizar los
problemas de arrastre, mejorar las condiciones hidráulicas en la mecha, obtener mayores tasas de
flujo y de penetración y lo más importante reducir las pèrdidas de presión en flujo turbulento, el cual
resulta ser a menudo el perfil óptimo para eliminar sólidos cuando se perforan pozos horizontales. Es
importante tomar en consideración el daño a la formación, por lo que se recomienda utilizar equipos
adecuados para mezclar en forma continua y homogènea cada componente del sistema, se debe
tratar de lograr una hidratación completa que evite la formación de los llamados “ hojos de pescado”
y por consiguiente el posible taponamiento de la formación.