Está en la página 1de 12

UNIVERSIDAD DE ORIENTE

NUCLEO DE SUCRE
ESCUELA DE HUMANIDADES Y EDUCACION
COORDINACIÓN DE EDUCACIÓN INTEGRAL

PEDAGOGÍA AFECTIVA EN LA RELACIÓN ESCUELA-FAMILIA

FACILITADOR: AUTOR:

Prof. Rodríguez, Héctor Serrano, Rodolfo

Cumaná, noviembre 2019


INTRODUCCION

Las prácticas profesionales “DOCENCIA ADMINISTRATIVA” es un proceso


vital y necesario en el proceso de formación académica de los estudiantes de la
carrera de Educación Integral impartida por la Universidad de Oriente. Para ello
las instituciones educativas del nivel Primaria ubicadas en los espacios
geográficos donde tenga presencia esta carrera, deben promover este proceso
educativo; lo cual redundará en una capacitación de calidad de los futuros
docentes.

En este informe se relata la experiencia pedagógica vivida por la autora en


la Unidad Educativa Andrés Eloy Blanco, ubicada en la avenida Arístides Rojas de
la ciudad de Cumaná, estado Sucre.

Llevar a cabo la fase DOCENCIA ADMINISTRATIVA es un hecho de total


relevancia el cual permite fortalecer el proceso de aprendizaje de los docentes
mediante estrategias pedagógicas y con el acompañamiento del docente titular del
curso; donde la responsabilidad es pertinente para la mejora del echo educativo.

Asimismo, es importante destacar que para que el Docente logre llevar


acabo su tarea debe tomar en cuenta la participación de la familia en las
actividades de la escuela, y de esta manera se consolida la comunicación efectiva
entre ambos, y fomentarse el sentido de pertenencia y corresponsabilidad que
tienen ambos en la concreción de metas comunes que redunden en la formación
integral de niños y niñas que hacen vida en la institución escolar.

Las prácticas profesionales referentes a la Docencia Administrativa


permiten a los futuros docentes sensibilizarse desde el punto de vista educativo y
familiar debido a que esta se encarga de que se vean inmerso en el núcleo familiar
del niño, estudiando su situación afectiva, las relaciones que tienen con los demás
miembros de su familia y las necesidades que tienen en casa, lo cual repercute de
una manera directa en el desarrollo integral del niño, y en su rendimiento
académico.
CAPITULO I

PROCESOS PEDAGÓGICOS

Las prácticas profesionales “DOCENCIA ADMINISTRATIVA” es un proceso


vital y necesario en el proceso de formación académica de los estudiantes de la
carrera de Educación Integral impartida por la Universidad de Oriente. Para ello
las instituciones educativas que atienden a los alumnos del nivel Primaria,
ubicadas en los espacios geográficos donde tenga presencia esta carrera, deben
promover estas prácticas profesionales; lo cual redundará en una capacitación de
calidad de los futuros docentes.

En esa idea, el presente trabajo está pensado desde la práctica docente


profesional realizada por la autora en el primer grado “Cooperación” de la Unidad
Educativa Andrés Eloy Blanco de Cumaná, en el lapso del 18 de abril al 25 de julio
de 2017. A propósito de esto a continuación, se mencionan las actividades
pedagógicas que se realizaron vinculadas a dos (2) Proyectos de Aprendizaje,
donde uno tuvo como tema los valores y el otro estuvo referido a escritura y la
lectura.

1.1.- Actividades pedagógicas realizadas:

 25 de abril se orientó a los estudiantes en los contenidos de matemática


relacionados con la comprensión y desarrollo de procesos numéricos a
partir de situaciones y problemas reales de la vida cotidiana, con ello se
busca generar una actitud creadora, crítica y reflexiva en los niños y
niñas. Y como contenido de lenguaje se realizó la lectura del cuento “La
Gallina Colorada” para que identifiquen, describan, analicen y
comprendan diversas tipologías textuales de acuerdo a sus procesos
evolutivos en la lectura y escritura.

 02 de mayo se desarrolló el contenido “Normas de convivencia y los


valores”, mediante conversatorios y producción escrita.
 03 de mayo se abordó el contenido “los alimentos y la salud” a través de
trabajos escritos y lectura de sobre el tema.

 04 de mayo se continuo con los alimentos y la salud, y se les solicitó


realizar una investigación referida a los alimentos reguladores.

 08 de mayo elaboraron trabajos escritos sobre formar familias de


palabras como: café, cafecito, cafetera, etc.

 10 de mayo realización de trabajo escrito de matemática representando


las unidades, decenas y centenas.

 16 de mayo lectura de un cuento para extraer familias de palabras


presente en dicho cuento.

 18 de mayo identificar figuras de objetos y escribir al lado lo que


representa.

 25 de mayo dibujar la bandera de Venezuela y expresar lo que ella


representa.

 29 de mayo se realizó un conversatorio sobre normas de higiene


personal y manipulación de los alimentos.

1.2.- Sistematización de actividades pedagógicas:

Como se señaló en la parte anterior, en el marco de la práctica profesional


se desarrollaron contenidos en las áreas siguientes: lenguaje, comunicación y
lectura; matemática, ciencias naturales y sociedad; ciencias sociales, ciudadanía e
identidad y en educación física, deportes y recreación. Esto implicó que los
estudiantes realizaran actividades inherentes a los temas de los P.A., como
investigaciones, trabajos escritos, exposiciones, conversatorios, elaboración de
mapas, lectura de textos, lectura y escritura de números, adiciones y
sustracciones sencillas, entre otras actividades.
Está demás reconocer, que las actividades realizadas están enmarcadas en
una práctica tradicional del quehacer educativo por cuanto se manifiesta lo
académico por encima de lo humano. Aunque todos los elementos del currículo
son fundamentales para la formación integral del estudiante, se debe privilegiar
esencialmente lo ontológico. Porque “la educación, es un hecho fundamental que
guía los procederes, manifestaciones y formas de socialización de las personas en
los diferentes ámbitos donde se desenvuelven; permitiéndoles lograr el pleno
desarrollo como ser humano”. (Armas: pp. 162). Esto indica que el docente como
facilitador del proceso educativo debe tomar en cuenta que el estudiante como ser
social comparte sus vivencias con otros compañeros, familiares y miembros de su
entorno comunitario.

También es oportuno considerar, que los educadores en su mayoría


carecen de muchas debilidades académicas, tal vez se deba a la falta de
capacitación continua que les permita actualizar sus conocimientos pedagógicos
para buscarle solución a los problemas actuales que vive la sociedad, y así
transformar la realidad.

Por qué no hay dudas que la sociedad actual, como sistema racionalista
occidental, sustentada por los centros de poder hegemónicos, está hundida en un
mar de crisis; las cuales son de todo tipo, desde lo político y cultural hasta lo
científico, por supuesto también los educativos y la familia. Basta enterarse a
diario por los medios de comunicación de masas para comprobarlo: desigualdades
sociales, exclusión social, discriminación racial, explotación y opresión del ser
humano, mortalidad infantil, drogadicción, hambruna, invasión de países
imperialistas a países pobres, degradación ambiental, agotamiento de las fuentes
energéticas. Por lo tanto, los desafíos que tiene el mundo presente para buscarle
solución son extraordinarios.

Esto tiene vinculación con lo que dice, Moreno (2006:2): “Estamos situados
frente a una crisis epocal-cultural de la civilización; se evidencia la desintegración
e inestabilidad en todos los órdenes de la vida humana”. Al mismo tiempo, en este
mundo globalizado de incertidumbres, violentos cambios y fuertes injusticias
sociales; en la escuela, como reproductora de las desigualdades de la sociedad
donde se encuentra sumergida, se comprueba a diario estas dificultades; es así
como se observan algunas vivencias que alarman y ante los cuales no se puede
permanecer inmóvil: síntomas de deterioro conductual progresivo que dificulta la
labor educadora del docente y de los mismos padres, el aumento constante de la
violencia y drogadicción juvenil, la creciente crueldad entre niños, el deterioro de
las relaciones interpersonales.

Desde el punto de vista del proceso educativo esto es dramático, y frente a


esta situación los docentes están obligados a prender las luces de advertencia
sobre el quehacer diario en el aula. Las transformaciones que necesita la sociedad
son tan profundas que lo primero que se debe cuestionar desde la perspectiva
como educador es si realmente se está formando a ciudadanos con una
educación que les permita sobreponerse y vencer siglos de furor del
individualismo, del egoísmo, del consumismo, del no me importa los demás.

Siguiendo a Moreno (2006) comenta que:

la escuela que tenemos, nos impide superar al sujeto vacilante,


cuya vida la deciden otros. Esa escuela que se concentra en
configurar el vínculo social como medio de reproducción de las
condiciones de la sociedad; aquella que vehiculiza la codificación
de la homogeneidad social mediante el saber válido para el capital.

Porque esa escuela, señalamos, está construida sobre la base del


pensamiento de la Modernidad; el cual tiene sus fundamentos en la lógica
empírico-analítica enmarcada en el positivismo. En ese sentido, alegamos que no
puede ser la que forme al ciudadano consciente de su realidad actual. A propósito
de este asunto, ciertamente los docentes que realizan su práctica pedagógica en
las instituciones educativas, reciben su instrucción en espacios universitarios
donde se imponen esquemas cognoscitivos, con contenidos informativos y
teóricos, vistos desde la transmisión alejados fundamentalmente de la realidad
humana y social del educando. Donde autoridades rectorales, decanales y
profesores imparten el saber instituido que les impone la sociedad; por eso la
implantación del currículo, el reduccionismo epistemológico y los mecanismos de
reproducción del conocimiento.

En cualquier caso, “la respuesta está en resolver el problema de la


formación docente puesta al servicio del disciplinamiento y el orden social
establecido” como dicen Pérez y Vásquez (2006: pp. 372)

Desde esa perspectiva, Esclarín (2002:19) refiere:

Nadie pone en duda la importancia de la educación, a la que se le


considera el vehículo esencial del que depende el ser humano, y la
propia humanidad. La educación puede formar personas egoístas
o solidarias, convertir a los alumnos en asesinos o en santos,
enseñar a ver a los otros como rivales y enemigos, o como
compañeros y hermanos. De ahí la nobleza de la educación, pues
es o puede llegar a ser la tarea humanizadora por excelencia, el
medio privilegiado para que cada persona se plantee y alcance
una vida en plenitud.

Se trata de una educación que apunte a romper con los paradigmas


impuestos por la sociedad dominante. Una educación liberadora dirigida hacia la
transformación de los modelos sociales, económicos y culturales los cuales tienen
su origen en el pensamiento de la instrumentalización.

Todo este mar de problemas obliga a trabajar en otra perspectiva, en otra


mirada de la pedagogía, la que propone una superación de las llamadas
pedagogías de la transmisión-reproducción, aquellas que considera como actores
educativos al alumno que aprende, al profesor que enseña y a los contenidos
curriculares enseñados, bajo la concepción de que educación es el proceso de
transmisión de la cultura y que esta transmisión es entendida como la enseñanza
de las ciencias, las artes y los oficios, de ahí que el modelo de transmisión de
conocimientos se centró en las tareas del profesor: planear, programar, parcelar,
enseñar, evaluar y promover.

Esas pedagogías de la inculcación encuentran gran espacio en las escuelas


de los sistemas formales de educación, ya que se constituyen, esencialmente, en
espacios que se centran en la idea del orden, de la estabilidad, de la
homogeneidad y de la jerarquía. Es el modelo educativo de la clase dominante
que introduce los conocimientos apropiados para que la sociedad actúe de
acuerdo a los propósitos económicos, políticos, sociales e ideológicos que
garantice la dominación.

El modelo de enseñanza en la escuela que ha de venir, debe ser holístico


en sus metas, integrador en sus planteamientos, adaptarse a contextos y sujetos.
Un modelo que vaya más allá del conocimiento, pues educar no es un acto
transmisivo, sino creativo, constructivo, humano, transformador y liberador.

Para esa escuela se requiere de un docente en sintonía con los procesos


de cambios en la sociedad del presente, quien debe estar formado bajo un modelo
que tenga como norte, según Cortázar en Gómez M. (1997: 15):

a) La concreción analítica y crítica, relativa a la constitución compleja de la


educación.

b) El conocimiento concreto de la realidad social y educativa nacional.

c) El reconocimiento de la educación como parte de un proceso


histórico/social global.

d) El conocimiento de los sistemas del pensamiento pedagógico que han


tenido lugar en el ámbito nacional.

e) El conocimiento y análisis crítico de teorías, enfoques, modelos y


tendencias teórico/pedagógicas del desarrollo escolar.

f) La comprensión analítica de los fundamentos y repercusiones


epistemológicas, como prácticas sociales de las teorías, modelos,
enfoques y tendencias.

Sin duda, se requiere de un docente-investigador consustanciado con una


realidad social y del conocimiento; que con su accionar del día a día en la escuela
apunte a la transformación de esa realidad. Un maestro que pueda reflexionar
sobre su quehacer y su responsabilidad ética y social; que no pierda de vista que
los problemas relacionados con la educación no son sólo pedagógicos, sino
también políticos y éticos.

Que se tome en cuenta, en primer lugar, que no es la escuela la que


transforma la sociedad, sino que es la sociedad la que concibe la escuela y por lo
tanto no puede asumir una postura neutral, en lo político, como actor del hecho
educativo.
CAPITULO II
En esta parte del informe se tratará lo referente a las efemérides celebradas
en la U.E. Andrés Eloy Blanco durante el transcurso de la práctica profesional.
En sentido se realizaron dos (2) eventos, los cuales fueron: Día de la Madre
y La Cruz de Mayo.
Es importante resaltar que, en estos dos eventos realizados en el mismo
mes de mayo, fue con la participación activa de los estudiantes, docentes,
personal directivo, obreros y administrativos; así como de madres, padres,
representantes y comunidad en general; los mismos se desarrollaron en la cancha
deportiva de la escuela
Por otra parte, es de señalar que durante este lapso no se elaboraron
carteleras; así como no se elaboró ningún reportaje.
Es oportuno referir que la integración pedagógica comunitaria deja mucho
que desear, por cuanto se observa un alejamiento pronunciado de los actores
educativos con la comunidad del entorno
CAPÍTULO III

REFLEXIONES PEDAGOGICAS BASADAS


Mirando el camino andado a través de las prácticas profesionales de la fase
Docencia Administrativa realizadas en la U.E. Andrés Eloy Blanco ubicada en la
avenida Perimetral de Cumaná, estado Sucre; a la autora le ha llamado la
atención cuando observa la situación de riesgo social a los cuales están sometidos
muchos estudiantes de este plantel, generado en sus hogares y en su entorno
comunitario; como es la falta de interés por padres, madres o representantes en el
desarrollo académico de su representado; así mismo la violencia familiar reflejada
en algunos hogares al ponerse de manifiesto el maltrato físico a los niños y niñas
por parte de sus progenitores, factores estos que deterioran a la familia y al echo
educativo.
Ya para ir finalizando este trabajo escrito, y como se señaló en párrafos
anteriores, la familia también está afectada por la crisis epocal, lo cual se
evidencia en la desintegración de la misma; eso lo constatamos cuando se reciben
denuncia, en las instituciones con competencia en materia de protección familiar,
relacionada con violencia doméstica en los hogares.
Sobre la base de lo señalado arriba se puede inferir que los niños y niñas
de este plantel están sometidos a una situación de vulnerabilidad social que puede
ocasionar el desvío de sus objetivos principales en la vida, forjándolos a sucumbir
ante esas circunstancias desfavorables en las cuales están sumergidos.
Al respecto, González Vásquez (2016: pp.46) manifiesta que: “La violencia
es una de las manifestaciones más concretas de todo está “hidra” de
innumerables cabezas que azota al mundo de la familia de hoy. La exclusión
genera violencia, pues esta guerra de tener y de apropiarse de bienes materiales
suntuosos para la apariencia y búsqueda de aceptación ha tenido como víctima y
es su primera baja la familia”.
De lo que se trata entonces, es de sentir de manera compartida, los
diversos problemas que los afectan, acompañarlos y orientarlos en la búsqueda de
las soluciones pertinentes. “En este contexto la escuela se transforma en un lugar
en el que tiene sentido la inclusión social y la concreción de ciudadanía. Esta
construcción ética debe ser un esfuerzo compartido entre los actores de la
comunidad y de la institución escolar. De esta manera se forman ciudadanos
comprometidos con la participación social e identificados con la edificación de una
humanidad dialogante”. (Rodríguez: pp.148-149)

Por lo tanto, se recomienda que la escuela abra los espacios pertinentes


para el desarrollo de las actividades que promuevan procesos de afecto entre los
estudiantes, padres, madres y representantes en pro de una mejora en la relación
escuela-familia. Igualmente, se sugiere a los docentes que investiguen de manera
permanente los problemas que de una u otra manera afectan el desarrollo físico,
psicológico y cognitivos de los estudiantes.
Referencias bibliográficas

ARMAS CH., Olga. (2017). La Infancia; punto de partida de una educación desde la
condición humana. HumanArtes. Revista Electrónica de Ciencias Sociales y
Educación. Año 5, N° 10, enero-junio 2017, pp. 160-169.

GÓMEZ M., Enry. (1997). El Docente Investigador: Una propuesta para una
educación transformadora. Publicaciones Escenario. Cumaná. 1997

GONZÁLEZ V., Otilia. (2016). Familia, discurso y prácticas sociales. HumanArtes.


Revista Electrónica de Ciencias Sociales y Educación. Año 4, N° 8, enero-junio
2016, pp:39-48.

MORENO, Sandra. (2006). Pensamiento Pedagógico: Claves de la Educación Por


– Venir. Tesis Doctoral. Cumaná. 2006

PÉREZ ESCLARIN, A. (2002). Educación para globalizar la esperanza y la


solidaridad. Consultado el 06 de octubre de 2017 en
http:www.feyalegria.org/images/acrobat.pdf.

PÉREZ Y VÁSQUEZ. (2006). Ser y Saber Docente para una Ética Educativa.
Revista Venezolana de Ciencias Sociales. Año/vol. 10, número 002, julio-
diciembre, pp. 369-392.

RODRÍGUEZ G. Héctor. (2016). Pedagogías e interculturalidades: Abordando los


saberes de la vida. Saber, Universidad de Oriente, Venezuela. Vol. 28 Nº 1: 144-
151.

También podría gustarte