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EL MIEDO

Real Academia de la Lengua Española


Angustia por un riesgo o daño real imaginario.

Dr. Emilio Mira y López


El gigante negro (el miedo) es el gigante que se nutre de la carencia. Es un
gigante enraizado profundamente, que se alimenta de la necesidad de
preservar la vida ante el peligro y que se alía con la imaginación, crea neurosis
y es capaz de paralizar completamente la vida de una persona. Ha pasado a ser
una individualidad personal que pone en juego sus recursos para superar la
situación, eliminándose de ella sin sufrir peores daños.

Johan DoeUnos. Padre Pfau


El primer gigante que asoma a la penumbra del alma. Y el primer miedo lo
sentimos al nacer, al enfrentarnos a un mundo desconocido. El recién nacido
reacciona con el llanto, al sentirse desposeído de la seguridad del vientre
materno y tener que enfrentarse a algo nuevo. Nadie puede decir que no ha
sentido miedo alguna vez.
Cuando el gigante negro se apodera de nuestra personalidad, nos tornamos
tímidos, cobardes, escrupulosos, escépticos, aburridos, vanidosos, hipócritas
o mentirosos. Estos son los defectos de carácter producidos por el dominio de
nuestro gigante negro.
El miedo lo llevamos dentro, nos empuja a no tener el suficiente valor para
afrontar los problemas de la vida. El miedo se alía al instinto de conservación
y nos hace inseguros hasta de nuestra propia vida. Tomemos por ejemplo al
vanidoso, en el fondo sabe que no vale nada o vale muy poco, y ante los demás
se siente inseguro, necesita aparentar que vale más y trata de convencerse de
que es así, y hay ostentación de virtudes de las cuales carece.
Se da gran importancia vistiendo bien, hace obsequios, se hace propaganda
por medio de sus amigos y agota cuanto recurso tiene a su alcance, para
encubrir el miedo de saber que su capacidad es falsa, simple oropel sus méritos
imaginarios, y su riqueza simple ambición.
Tenemos también el caso del altanero, que talonea, golpea la mesa, grita e
insulta para demostrar que no tiene miedo, cuando en realidad lo hace para
encubrirlo.
El miedo debido a los innumerables fracasos que sufre el enfermo alcohólico,
se apodera de su alma y llega tan hondo que puede convertirse en fobia (miedo
patológico). Y es así como tropieza con muchos obstáculos, incluso
imaginarios, que no lo dejan desenvolverse y que restan energías a sus
propósitos de luchar por la vida. Se carga de los defectos de carácter
inherentes al miedo y se torna en un esclavo de esta emoción central.

Comunidad de 4° y 5° paso
El gigante negro.
El miedo es el gigante que se nutre de la carencia. Un animal no huye porque
tiene miedo, sino que huye para liberarse de él.
Ha pasado a ser una individualidad personal que pone en juego sus recursos
para superar la situación, eliminándose de ellas sin sufrir peores daños

Revista Plenitud
Considera en segundo lugar el gigante negro (el miedo), el primer lugar lo
ocupa el gigante rojo (la ira).

Folleto los 12 pasos


CUARTO PASO
…Hemos bebido para ahogar sentimientos de miedo, frustración y depresión.
(Pag. 22)…
…Los principales defectos humanos, los siete pecados capitales…El orgullo, la
avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza. El orgullo no encabeza
esta relación por mera casualidad, porque el orgullo conduce a la tendencia
que tenemos de tratar de justificar todos nuestros actos, y siempre espoleados
por los temores consientes o inconscientes…
Todos estos defectos generan miedo, una enfermedad del alma por si sola. A
su vez, el miedo genera otros defectos de carácter. El miedo irrazonable a que
nuestros instintos no se satisfagan nos impulsa a codiciar bienes ajenos, al
deseo inmoderado de satisfacciones sexuales o de poderío, a enfadarnos
cuando las exigencias de nuestros instintos se ven amenazadas y a ser
envidiosos cuando las ambiciones de otros se logran mientras que las de
nosotros no. Comemos, bebemos y arrebatamos más de lo que necesitamos,
con el temor de que no nos toque lo suficiente. Y con genuina alarma ante el
trabajo permanecemos indolentes. Flojeamos y lo dejamos todo para después
y, a lo máximo, trabajamos a la mitad de nuestra capacidad y a regañadientes.
Estos temores son el comején que devora sin cesar la base de cualquier clase
de vida que tratamos de edificar. (págs. 25 y 26)

Así que cuando A. A. sugiere hacer un inventario sin temor alguno, a todo
recién llegado le parecerá que se le está pidiendo más de lo que puede hacer.
Tanto su orgullo como su temor, rechazan (el inventario) cada vez que intenta
mirarse por dentro. El orgullo dice “no hay necesidad de que pases por aquí…”,
y el temor dice “¡No te atrevas a mirar aquí!” (pág. 26).
LA IRA

Real Academia de la Lengua Española


Pasión del alma, que causa indignación y enojo.

Dr. Emilio Mira y López


El gigante rojo (la ira)
Es un gigante destructivo, que se alimenta de la reacción normal de una
persona ante el miedo. Más, por ser normal, reprimida y señalada, acaba
creando el odio, que es una rabia en cultivo, pudiendo consumir a una persona
por dentro hasta matarla.
La ira está ligada a los otros tres gigantes: colabora con el miedo en la
destrucción y en el sufrimiento. Cuando se liga al amor nos dan celos; cuando
se aúna al deber nos da la intolerancia. Pero su cónyuge preferido es el miedo.

Johan DoeUnos. Padre Pfau


Desde lo más profundo de nuestra biología, nace el gigante rojo, es decir, la
ira. La gusta de aliarse con otros gigantes, cuando lo hace con el amor produce
los celos, cuando lo hace con el deber de lo que creemos correcto según
nuestro “ego” nos da la intolerancia, si lo hace con el miedo nos da el pánico y
los peores resultados, incluso la muerte.
La ira es un estado mental que se caracteriza por la agresividad en cualquier
forma, ya sea física (golpeando, matando), verbal (insultado), moral
(despreciando, rebajando al prójimo, etc.), de todas maneras, si queremos
causar daño a otro, estamos siendo manejados por el gigante rojo.
El estado de ira produce un emponzoñamiento en nuestra alma que no nos
permite vivir tranquilos, y mucho menos disfrutar de salud mental. La persona
que odia se destruye a sí mimas porque no puede destruir a los demás. El odio
es un veneno que va aniquilando el alma de quien lo posee. El odio es la ira en
conserva, algo que no se pudo descargar a golpes y que se lleva alimentando
constantemente… La venganza.
Desde luego, esa venganza nunca llega a consumar y el daño mental está
hecho en la persona vengativa. Y como sustitución al hecho no consumado,
aparece ahora dueño de los siguientes defectos de carácter: sed de justicia (se
torna líder deshacedor de entuertos), se hace criticón, usa frases irónicas y
murmura, su humorismo es burlón y se posesiona de la soberbia.
El soberbio es aquel individuo que se ha visto privado de muchas
gratificaciones. Se siente frustrado y por ello trata de demostrar a los demás,
con actitudes hostiles, “su gran importancia”. Probablemente nunca triunfó en
lo que él quiso, fue despreciado en el amor y ahora es desdeñoso, fue relegado
a cargos de otra categoría a los que aspiraba tener, la sociedad a la cual
pertenece no le ha dado la importancia que él cree poseer, etc., estas chispas
avivan la llama del gigante rojo y desencadenan la conducta soberbia de
proceder.
El individuo irónico es cobarde, porque no se atreve a atacar físicamente a su
adversario. Y mediante un entrenamiento especial, ataca en forma de
humorismo, trata de poner en ridículo al adversario, una la amabilidad y otros
recursos sociales, hiere con refinamiento, humilla a sus adversarios con su
intelecto o poderío social, y si es descubierto en sus aviesos propósitos, se
disculpa para cubrir el miedo que lleva aliado a su ira, y para preparar otro
golpe con un arma más fina e insospechada. No utiliza el golpe contundente
que mata de una vez, sino el veneno disfrazado de un verso, una sátira o una
sonrisa, pero siempre causa daño, porque llega al alma.
El odio va muy lejos en lo que a destrucción personal se refiere, es tan grave
que en él se origina el resentimiento, todo enfermo alcohólico ha sido
empujado muchas veces a la bebida por culpa del gigante rojo. La ira se
posesionó de nosotros y creímos dominar ese molesto estado afectivo con una
copa, y esa copa desencadenó una borrachera.
El odio y sus diferentes formas de reaccionar mantienen en el alcohólico el
bacilo indispensable para contaminar la tranquilidad espiritual y cuando este
llega al borde de la saturación, la situación se torna insostenible y aparece
como única salida, la primera copa.
Comunidad de 4° y 5° paso
El gigante rojo
La ira está ligada a otros tres gigantes: colabora con el miedo en la destrucción
y en el sufrimiento. Cuando se liga al amor, se dan los celos, cuando se aúna al
deber nos da la intolerancia, pero su cónyuge preferido es el miedo.
Sí, el miedo es el residuo y el anticipo de muerte, que lleva consigo a la vida, la
ira es la expresión de protesta vital contra aquel (el miedo).

Revista Plenitud
Considera en primer lugar al gigante rojo (la ira) y en segundo lugar al gigante
negro (el miedo).
EL AMOR

Real Academia de la Lengua Española


Sentimiento Intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia,
necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Dr. Emilio Mira y López


El gigante rosa (el amor).
El amor es un proceso complejo y contradictorio. La gran paradoja en este
gigante del alma deriva de un motivo que lo diferencia de sus tres congéneres
y es el hecho de existir, determinando un constante flujo y reflujo vital, en
virtud del cual el ser enamorado se siente simultáneamente más hinchado y
más exhausto, más pleno y más vacío, más “viviente”, y más “moriente”.
Es el gigante más olvidado muchas veces, que requiere abrir el corazón y
entregar al mundo lo mejor y la mejor versión de uno mismo.

Johan DoeUnos. Padre Pfau


A la par de estos gigantes, en lo más profundo de nuestra alma, hay otro
hermano, tan poderoso como los primeros: el amor. Bajo su aspecto
romántico y suave se esconde el más inmenso poderío. Su decisión es
definitiva, pues si se alía al miedo y a la ira con sus propositivos destructivos,
el infeliz individuo es dominado por las más bajas pasiones. Pero si este rosado
y lánguido gigante opina lo contrario, es capaz de derrotar a sus dos hermanos
y convertirlos en sus vasallos.
En cuanto al amor se refiere, en el hombre y la mujer pueden darse tres etapas:
1. Amor físico
2. Amor psíquico
3. Amor Espiritual
Según el grado de evolución que tenga el individuo, puede estacionarse en
cualquiera de estas etapas.

Comunidad de 4° y 5° paso
El gigante rosa
El amor es un proceso complejo y contradictorio. La gran paradoja en este
gigante del alma deriva de un motivo que lo diferencia de sus tres congéneres
y es el hecho de existir, determinando un constante flujo y reflujo vital, en
virtud del cual el ser enamorado se siente simultáneamente más hinchado y
más exhausto, más pleno y más vacío, más “viviente”, y más “moriente”.

Revista Plenitud
El gigante rosa (el amor)
EL DEBER

Real Academia de la Lengua Española


Estar obligado a algo por la ley divina, natural o positiva. Tener obligación de
corresponder a alguien en lo moral. Cumplir obligaciones nacidas de respeto,
gratitud u otros motivos.

Dr. Emilio Mira y López


El Gigante Incoloro (el deber)
Es un gigante que abarrota el camino de las personas, con muchas
obligaciones, pudiendo aplastarlas con tantas obligaciones, que acaban
produciendo inmovilidad.
Estamos aquí enfrentados ante la gran incógnita del hombre: por qué él entre
todos los animales, es el único capaz de contrariar sus impulsos vitales,
proceder opuestamente a sus ganas inmediatas y sentir esa indefinible
vivencia del arrepentimiento cuando procede desobedeciendo las severas
consignas de su deber.
¿De dónde surge y quién es tal nuevo personaje que a pesar de su invisibilidad
y sutilidad, posee una energía suficiente para luchar y vencer a los tres gigantes
anteriores?
A la cuarta fuerza vamos a denominar globalmente, deber, cuando el hombre
entra en la vida social “homo sociales”, entra en juego otra inmensa fuerza,
represiva de las anteriores, que es vulgarmente conocida con los nombres de
ley, obligación, costumbre, norma, tradición, etc., contenida en códigos y
mandamientos más o menos sagrados y facultades otorgadas a determinadas
“autoridades” que usan su poder para cuidar que sean introducidas
equitativamente en cada cerebro.
Esta fuerza no es congénita ni tampoco es una emoción, pero es capaz de
comisionar al hombre y de hacerle resistir el embate de cualquiera de las tres
emociones, inclusive de todas juntas.
Al igual que el miedo, la ira o el amor, el deber cuando no es satisfecho puede
no solamente morder sino remorder en las entrañas anímicas y conducir a los
máximos sufrimientos y al suicidio.
Comparado con los tres gigantes “naturales” este gigante “social” en cierto
modo se deriva de ellos y contiene algo de cada uno.

Comunidad 4° y 5° paso
El gigante incoloro.
Henos aquí enfrentados ante la gran incógnita del hombre: porque él entre
todos los animales, es el único capaz de contrariar sus impulsos vitales,
proceder opuestamente a sus ganas inmediatas y sentir esa indefinible
vivencia de arrepentimiento cuando procede desobedeciendo las severas
consignas de su deber.
¿De dónde surge y quién es tal nuevo personaje, que a pesar de su invisibilidad
y sutilidad, posee una energía suficiente para luchar y vencer a los tres gigantes
anteriores?
LA ENVIDIA

Real Academia de la Lengua Española.


Tristeza o pesar del bien ajeno. Emulación, deseo de algo que no se posee.

Dr. Luis Chiozza


Dice que hay una envidia sana o deseo honesto, no es dañina; (se confunde
con anhelo, ya que el anhelo es deseo intenso o vehemente de una cosa).
Hay envidia mal sana, “ojos que no ven, corazón que no siente” es decir, lo que
no puedo por deseo, prefiero destruirlo para no verlo, o no ver que lo tenga
otro, aquí la envidia no busca adquirir lo que desea, busca que nadie tenga lo
que se desea. Es la envidia que ataca o destruye afuera anulando la posibilidad
de tener lo que se desea.
En otro sentido también se puede envidiar a los seres más queridos.

Folleto los 12 pasos.


LA RIVALIDAD

Real Academia de la Lengua Española


Enemistad producida por emulación o competencia muy vivas.

Dr. Luis Chiozza


La rivalidad es una conducta y también un afecto de competitividad, donde la
cuestión es el triunfo o la derrota, no hay otra opción, por eso tienen tanta
vigencia social; en los deportes, uno gana y el otro pierde.
Se confunde la competitividad con la competencia, la competencia es
capacidad y la productividad o rendimiento en la competitividad lo que se
busca es triunfar.
LOS CELOS

Real Academia de la Lengua Española


Cuidado, diligencia, esmero que alguien pone al hacer algo. Interés extremado
y activo que alguien siente por una causa o por una persona. Envidia del bien
ajeno, o recelo de que el propio o pretendido llegue a ser alcanzado por otra
persona.

Dr. Luis Chiozza


Los celos son que otro disponga de lo que deseo yo, lo que se cela no se va a
destruir, lo que se va a destruir es al rival y por eso aparece la rivalidad.
Los celos es una energía indomable que enferma, que tortura, por más
garantías que se ofrezcan tiene que ver con la inseguridad, con la incapacidad,
con el egoísmo.
Hay un celo que es bueno, celar en el sentido de cuidar, cuidar a las personas,
cuidar la palabra, la doctrina, al conocimiento, es decir, cuidado, celo con el
cual se cuida algo.
...El celoso sufre por pensar que su pareja debe estar deseando estar con otro,
que vale más que él, que tiene cosas y/o características de las que él carece y
que para él son importantes.
El celoso se idealiza en el otro y cree que eso es lo que busca su pareja, esta es
una actitud egoísta porque está pensando que le convendría y que le
convendría a ella estar con “el otro”, pero dice el celoso “quiero que esté
conmigo”, esta es la tortura de los celos. Por eso el celoso llega a ser delirante,
fuera de la realidad, los celos están más adentro del celoso que en la conducta
de la persona celada.

Folleto de los 12 pasos.


LA CULPA

Real Academia de la Lengua Española


Imputación a alguien de una determinada acción como consecuencia de su
conducta. Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad
por un daño causado.

Dr. Luis Chiozza


La culpa funciona con cierta independencia cuando está enfrente de los otros
tres gigantes.
Cuando una persona se libera de la rivalidad porque está triunfando, lo atrapa
la culpa por la desventaja en que quedó su rival.
La culpa función de enfrente de la rivalidad, la envidia y los celos; la culpa crece
cuando disminuyen los otros tres gigantes (pobrecitos).
La culpa es el sentimiento de que lo que estoy haciendo está mal, o estoy
dejando de hacer algo que está bien, por eso la culpa es una falta, la palabra
falta significa una culpa, aunque también significa que me falta a mí porque no
me lo han dado o porque yo no lo he hecho y esto es la culpa, es la distancia
que hay entre mi conducta y lo que a mí me parece que está bien.
Por ejemplo yo he logrado una posición económica, lo que le falta a los otros
es algo que cuando yo siento culpa pensaría, “yo debería haber hecho algo
para que no les falte”.
Lo importante es que la culpa se estratifica como las capas de una cebolla, la
culpa que uno siente oculta otra culpa más profunda y otra más profunda,
porque generalmente nos sentimos culpables por cosas pequeñas.
EL RESENTIMIENTO

Real Academia de la Lengua Española


Sentimiento de pesar o enojo por algo.

Libro azul de A. A.
El resentimiento es el ofensor número uno. Destruye más alcohólicos que
cualquier otra cosa. De este se derivan todas las formas de enfermedad
espiritual, ya que nosotros hemos estado no solamente física y mentalmente
enfermos, sino también espiritualmente cuando es superado el mal espiritual,
nos componemos mental y físicamente.
Es evidente que una vida en la que hay resentimientos profundos sólo conduce
a la futileza y a la infelicidad.
...este asunto de los resentimientos es insignificante grave. Nosotros nos
dimos cuenta de que es fatal porque, cuando estamos abrigando estos
sentimientos, nos cerramos a la luz del espíritu. La locura del alcohol regresa y
volvemos a beber, y para nosotros beber es morir. (Págs. 60, 61 y 62)

Folleto los 12 pasos


También nos agarramos a otro maravilloso pretexto para eludir el inventario.
Nos lamentamos de que nuestras ansiedades y dificultades actuales son
causadas por el comportamiento de otra gente y que, realmente, ellas son las
que necesitan un inventario moral. Creemos firmemente que nuestra
indignación es justificada y razonable, que nuestros resentimientos están
justificados. Nosotros no somos los culpables. ¡Son ellos! (pág. 23).
Pero en A. A. aprendimos poco a poco que había que poner algún remedio a
nuestros resentimientos vengativos. La lástima por nosotros y nuestro
injustificable orgullo (pág. 24).
LA FRUSTRACIÓN

Real Academia de la Lengua Española


Privación. Malograr un intento. Dejar sin efecto un propósito contra la
intención de quien procura realizarlo.

Folleto los 12 pasos