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Primera Estación: Jesús es condenado a muerte.

Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.


Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Entonces Pilato pronuncio la sentencia que ellos reclamaban (Lc 23,24) y les entregó
a Jesús para que fuera crucificado »(Jn 19,16-17).

Lector: Te hemos condenado porque cometiste un error: A ti, todo un Dios, se te


ocurrió venir al mundo en una destartalada champita en vez de nacer en una lujosa
clínica.

Te identificaste con los pobres y eso es un delito que, en una sociedad que se mueve
en base a la cantidad de dinero, sólo se paga con la muerte.

Cuantos portales de Belén hay en esta casa mentirosa Guatemala y tú, Cristo sigues
naciendo a diario en ellos. Y tu imagen, que se retrata en esos rostros hambrientos, en
esos cuerpecitos desnutridos destinados desde su origen a pasar hambre y vivir en la
miseria, está ya condenada a muerte.

En este país rico, muchas madres marginadas sufren hoy los dolores de parto. Nacen
nuevos Cristos condenados a muerte.

Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...


Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir.
Yo lo merezco. ¡Ayúdame!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Quiénes son los justos que hoy van hacia la cruz?

Oración:
Señor ,Jesús ,
Tú que obedeciste al padre
Y por nosotros te pusiste en camino hacia la cruz,
Aunque eras el justo,
Danos fuerzas para acompañarte en este camino.

Canto
Segunda Estación: Jesús carga con la cruz.
Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Después que se burlaron en ÉL, le quitaron la capa de soldado, le pusieron su ropa y
lo llevaron a crucificar (Mt 27,31). ÉL mismo llevaba la cruz a cuestas »(Jn 19,17b).

Lector: Ahí vas, con la cruz a las espaldas ante la mirada indiferente de los que
creemos haber aprendido a llevar la cruz.

Nosotros también tomamos nuestra cruz; sólo que la consideramos muy pesada y nos
importa recargar el peso de la cruz de los demás, siempre que aliviemos nuestra propia
carga.

Ahí vas, con la cruz a cuestas por los caminos de Guatemala. Eres un Cristo
Guatemalteco con la cruz de la marginación, con la cruz de condiciones infrahumanas
de vida, con la cruz de enfermedades en los niños, con la cruz del desempleo, de la
migración dibujada en los rostros de miles de padres y madres que no encuentran un
medio de sustento…

Eres un Cristo de una nación donde sólo los pobres son cristos.

Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de
mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad.
Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por
mis hermanos, mi cruz de cada día.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
¿Conocemos algún hombre o mujer con la cruz a cuestas?

Oración:
Señor Jesús,
¡forzados a llevar la cruz!
cuántos hombres y mujeres con la cruz que no se merecen …,
con la cruz que otros les cargan.
Tú, Señor, qué sabes lo que es cargar con la cruz de otros …,
danos fuerzas para no negar nuestra ayuda a nadie
y cargar con la cruz de los otros.
Canto

Tercera Estación: Jesús Cae por primera vez.


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
Lector: Has caído. Como un hombre cualquiera estás en Tierra. Estás caído, Señor, en
los poderosos. en la ceguera de su opulencia no se dan cuenta de que está ahí caído.
Una moneda entregada con gesto frío quizás sirva para levantarte en el estómago de
una madre hambrienta, o en la medicina que hacía falta para curar al hermanito
enfermo.
¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


Reflexión comunitaria
 ¿Cuál es nuestra postura al encontrarnos con personas caídas “bajo el peso de la
cruz” de los poderosos?

Oración:
Estás caído, Señor ,en los poderosos ;
Pero nadie más poderoso que tú .
Levántate , Señor ,Y es que los poderosos,
los insaciables también se levanten
y puedan admirar la belleza de un paisaje,
el trinar de los pájaros del bosque,
la  policromía de un Crepúsculo
o el canto del manantial. 
Hay ricos, señor, que emplean su  dinero en función del bien común;
bendícelos.
A los otros, ayúdalos para que salgan de la miseria inconsciente
donde el dinero les impide contemplar
el sublime poema de la creación.
Levántate, señor, y que Guatemala se levante contigo. 

Canto
Cuarta Estación: Jesús encuentra a su Madre Santísima.

Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.


Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
Lector:  Cristo en el camino de la amargura,  haya un Oasis de amor. los ojos de la
inocencia y el martirio se encuentran frente a los ojos de la ternura y el dolor.

Tú sabes, Señor, cuántas madres van diariamente a tu encuentro: la madre del rico y
del pobre, la madre del maya,  del xinka, del garífuna y del Ladino, la madre del
guatemalteco y del extranjero que vive en este suelo. Todas, con amor maternal; pero
al mismo tiempo, todas con el temor de que sus hijos sean marginados por una
sociedad que,  minada en sus estructuras, no puede más que besar como Judas.

 Tú, amigo que me escuchas, cuando pases por las calles de la ciudad, o por los mil
caminos de Guatemala adentro, fíjate en esos hombres y mujeres flagelados,
sudorosos, con los cuerpos doblados por el peso de la explotación y el ultraje, con
miradas que no tienen futuro, con gestos carentes de esperanza... Son los modernos
Cristos marginados.

En Guatemala contamos también con grandes oasis de amor, adónde acudimos a


refugiarnos en oración: son las distintas advocaciones de la virgen, la de la Virgen
única, María, Madre de Cristo, y muchas madres  dolorosas que llevan el corazón
clavado con el dolor de sus hijos. Encuéntrate tú también con ella Señor y dales el
consuelo de tu mirada.

Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida.
Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el
último día de mi existencia.
¡Ayúdame Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Canto
Quinta Estación: Cimón de Cirene ayuda a Jesús a cargar la cruz

Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.


Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
«Se encontraron con Cimón de Cirene, que volvía del campo, y lo obligaron a llevar la
cruz de Jesús »(Mc 15,21b).
Lector: déjame decirte, Cristo, qué en Guatemala hay muchos hombres de Cirene, en
todas las clases y con diferentes estilos: los hay dispuestos a cargar con todo el peso de
la cruz, si es que están presentes los fotógrafos de la prensa y los camarógrafos de la
televisión ;empresarios que se  calzan la cruz con lujo; comerciantes que se ajustan la
cruz por conveniencia; y hasta políticos que, habiendo siempre despreciados tu cruz,
han vislumbrado una ventaja.

Los que nos llamamos cristianos, tus  Cirineos naturales, estamos divididos y cada
quién quiere llevar la cruz a su manera,  conformándonos con llevar nuestra propia
cruz en forma acomodaticia e indiferente el peso de la cruz de los demás.

Cómo te habrás dado cuenta, Señor, la justicia gana terreno en nuestra sociedad
mientras los cristianos seguimos siendo Cirineos silencioso, porque si hablamos de
igualdad, de distribución de riquezas, de comunitarismo se nos acusara de comunistas,
y con esa etiqueta no podemos cargar con  tu cruz. 

Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la
de ayudar a todos.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿tenemos experiencia de ser   “Cireneos”?

Oración: Señor Jesús, perdón por no haberte ayudado a llevar tu cruz. Señor, todos
los guatemaltecos queremos ser hombres de Cirene, auténticos  Cirineos qué podamos
cargar con la cruz. Haz, Señor, que sepamos, de hoy en adelante, ser generosos con el
dolor de nuestros hermanos.
Canto

Sexta Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús .


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
Lector: Los hombres, galantes y corteses, hemos dejado  que vayan delante las
mujeres. En la ilusión, ellas son las primeras; en la entrega, no vacilamos en abrirles
pasó; en la misa del domingo, ellas ocupan las primeras bancas. Y hasta  hemos
renunciado a tener inquietudes sociales, dejando estás como un privilegio
exclusivamente femenino.

Aquí también dejamos que te arrastres con tu cruz y que sean mujeres las que se
adelanten. Una de ellas, a quién la historia llamó la Verónica, rompiendo las barreras
del respeto humano, valientemente se te acerca y enjuga tu rostro. Dejaste tus
facciones  grabadas en el lienzo así como también están grabadas en Guatemala
toda :de Oriente a Occidente, de Norte a Sur, en nuestra patria hay huellas de tu rostro
-hombres, mujeres y niños, jóvenes y ancianos, guatemaltecos y no guatemaltecos,
todos llevamos la marca del sacrificio de tu redención-.
Pero hemos desfigurado tu rostro en nosotros y, lo que es peor, el egoísmo nos está
llevando a mirar con indiferencia la miseria, el hambre y la sed que están deteriorando
el lienzo de nuestro pueblo.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Descubrimos el rostro de Jesús en los rostros  desfigurados por la pobreza,
marginación…?
¿Descubrimos a Jesús en el rostro de Guatemala?

Oración: Señor Jesús, hoy queremos pedirte valor, como la Verónica, para  defender
la patria, y que todos nuestros pequeños paños se unan en un solo lienzo que cubra a
Guatemala. Ayúdanos a tener siempre un gesto de agradecimiento para con todos los
que nos ayuden. Ese día -estamos seguros-, desde nuestra geografía, tu rostro 
sonriera.

Canto
Séptima Estación: Jesús Cae por segunda vez.
Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
Lector: Has caído ahora entre los pobres. Allí, a las puertas de la champita por donde
se asoma la injusticia que grita y ofende. Lo que te rodea no es otra cosa que el
producto del desorden repugnante de la sociedad. Rostros tristes que no saben de
sonrisas, secas gargantas que no conocen la alegría del canto.

Sólo tú puedes comprender la  miseria esta contradicción entre la mujer que dobla
sus espaldas sobre la pila y el hombre que pasa la tarde entre tragos de aguardiente.

Se ha perdido la tabla de valores y muchos se abandonan y caen. El juego, el sexo, la


bebida, la droga y el delito,  el crimen... son abismos que esperan.

Los estamos empujando nosotros, Señor, los cristianos de Guatemala, con nuestra falta
de auténtico testimonio evangélico: los que cuando llegaron al cargo Público de la
autoridad se olvidaron de aquella mano callosa que depositó   su voto en la esperanza
de una promesa incumplida; los que no pierden oportunidad de ofrecer un banquete en
lujoso ambiente mientras allí, muy cerca, en el barrio, son muchas las madres que
alimentan a sus hijos con las lágrimas de la impotencia.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria

¿Cómo es mi testimonio de vida?

Oración:
Estás caído en los pobres ,Señor.
Ellos, a pesar de todo los sucesos,
mantienen en el fondo de su espíritu la llama del amor.
Avívala,  Señor, y levántate con ellos
para que también los pobres de Guatemala
puedan gozar de la primera de tus bienaventuranzas.

Canto

Octava Estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén .


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que…  se lamentaban por Él.
Jesús les dijo: “ Hijas de Jerusalén,  no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes
mismas y por sus hijos…  porque si así trataron al árbol verde ¿Qué harán con el
seco?»(Lc 23,27-31).
Lector: «No lloren por mí.  Lloren más bien por ustedes  mismas y por sus hijos »
(Lc 23,28).Son  muchas las madres guatemaltecas que ya cumplen tu evangelio. 
Derraman lágrimas por el hijo rebelde, el drogadicto, el delincuente;  lágrimas por el
hijo enfermo, el hambriento y El preso; lágrimas por la vida del hijo que recibe una
bala perdida…

  Son las mujeres  las que están a la cabeza del sufrimiento y el dolor.  Son labios
femeninos los que más se mueven en la oración;  y también son mujeres y madres las
que diariamente trabajan porque no hay hombre en la casa.

 y también son mujeres y madres aquellas que,   empujadas por la ignorancia, son
víctimas de la pasión desmedida del hombre:  casada, viudas ,solteras, campesina,
oficinistas, obreras… se ven traicionadas,  abandonadas, acechadas, perseguidas;
ven sus vidas convertidas en cenizas y vergüenza.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Me duele lo que le pasa a Guatemala y a su gente?
Oración: Nuestra patria, Guatemala, Señor es madre de muchos hijos e hijas
valientes, sinceros y honrados, hijos e hijas que saben comprender sus lagrimas y la
cuidan con amor. La historia habla de muchos de estos hijos-hijas. Escucha su llanto,
Cristo: Las lagrimas son prueba del amor, y Guatemala está llorando por Ti y por sus
hijos e hijas.
Canto

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez .


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
Lector: Ahora estás caído entre los niños. Se  preguntarán dentro de su cándida
inocencia:”¿Quién  es éste que se arrastra con una cruz a cuestas, Entregándose al
sacrificio,  cuando es tan bella la vida?” y es que los niños no saben de dolores y
problemas. Con  la mirada limpia, y el reflejo de la gracia divina, son los naturales
poetas que se extasían ante la belleza del paisaje, indiferentes a la corona de tristeza
que les  arrulla desde la cuna.

«Dejen que los niños vengan a mí» (Mc 10,14).


junto a ti están, Cristo,  los niños y las niñas guatemaltecos: los futuros profesionales,
los futuros doctores, científicos, héroes;  las futuras esposas, maestras y madres. Y,
lamentablemente, también los que mañana irán a formar filas en la población
penitenciaria.

Muchos de estos niños y niñas  serán mañana hombres y mujeres;  otros no podrán
serlo. Ellos no tienen la culpa. Como  aquellos inocentes que sucumbieron ante la
furia de Herodes,   estos están destinados a ser víctimas de la descomposición social.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Preparamos desde ya un futuro mejor a nuestros niños y niñas, o nos es
indiferente lo que les suceda?

Oración: levantas de está tu tercera caída,  ellos y ellas tampoco podrán hacerlo. Así 
es que, “¡arriba Cristo!”, continúa transitando la senda del dolor,  y escúchanos. Los
niños y las niñas de Guatemala te están pidiendo una bendición.
Canto
Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Cuando los soldados pusieron a Jesús en la cruz , se repartieron su ropa e cuatro
partes iguales… En cuanto a la túnica de Jesús… decidieron: “No la rompamos, más
bien echémosla a la suerte, a ver de quien será »(Jn 19,23-24a).
Lector: Si te han desnudado en los países que se decían desarrollados, ¿ que
esperamos de Guatemala? El  desarrollo nos exhibe a unos cuantos vestidos otros
muchos desnudos. El subdesarrollo es quitarle el vestido a los muchos para vestirse
unos pocos. Y  Aquí estás en un país subdesarrollado.

Así como los soldados tomaron tus vestiduras y las echaron a suertes,  aquí también
hay quienes han pretendido que la túnica de Guatemala, Echa para cubrir a todos los
chapines,  sea patrimonio de unos pocos que tienen en sus manos los dados trucados
de la política y la economía.

Te han desnudado en el joven, heredero de una sociedad en crisis por las profundas
injusticias, y en el anciano,  cuya cabeza vestida de canas es blanco de burlas y
menosprecio; Te han desnudado en la madre abandonada y en el niño hambriento; en
el indígena, el migrante… Y  los que te desnudan están muy bien vestidos de farsa y
de mentira.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 A Jesús se le va despojando de todo y de todos poco a poco. ¿Qué misterio tiene
este despojo absoluto?

Oración:
Señor Jesús,  tu despojo es total,  no te queda nada… Todo te lo han quitado…  hasta
la vida. ¿ Por qué lo entregaste todo? ¿ Por qué mueres?
 pero no me respondas…  Quizá no entienda lo que es el misterio del amor dirige tu
mirada hacia está Guatemala 
 desnuda en sus mil caminos y  recodos, y vistela con tu gracia.

Canto

Décimo Primera Estación: Jesús es clavado en la cruz .


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron a Él y a los
malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda »(Lc 23,33).
Lector: Acuéstate, Señor . Tiéndete sobre Guatemala. Ella es tu cruz. Coloca tu
cabeza al Norte, tus pies al Sur, y extiende hacia el Oriente y Occidente tus manos
siempre abiertas para perdonar. Que la sangre redentora que brota de tu cuerpo la
cubra toda entera.
Guatemala es tu cruz, donde a diario nosotros mismos empujamos los clavos
dolorosos. Tú y ella unidos desposados. El amor propio, el egoísmo la codicia y el
odio son el cuarteto de clavos que se hunden en tu carne. Todos los días martillamos
mas fuerte. Y como no te tenemos a la mano, crucificamos al prójimo. El chisme la
calumnia, la zancadilla son nuestros cómplices. Te estamos crucificando en el
hermano. Y tu voz, desde el profundo abismo del dolor, se alza para decir «
Perdónalos porque no saben lo que hacen » (Lc 23,34). Si, Señor, perdónanos, y
enséñanos que, para lograr la salvación , Guatemala habrá de convertirse en hijos e
hijas en Cristos que la carguen.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Dónde está tu hermano? ¿Soy acaso el guardián de mi hermano? La voz de la
sangre de tu hermano grita desde la tierra hacia Mí.
Oración:
Señor Jesús, a través de todos los que sufren te queremos ver a Ti. En ellos queremos
ayudarte. Danos, Señor, generosidad, para saber nosotros mismos extender con alegría
las manos a la cruz que el padre nos envía , para ir realizando contigo la redención de
nuestro país y del mundo.
Canto

Décimo Segunda Estación: Jesús muere en la cruz .


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
«Jesús dijo: “Todo está cumplido”. Inclino la cabeza y entrego el espíritu »(Jn 19,30).
Lector: Cristo tienes mas de dos mil años muriendo. También aquí, en Guatemala,
mueres a cada momento. ¿No llega hasta nosotros el reflejo de los miles de niños que
diariamente se mueren de hambre en Asia, África y América Latina? Y sin ir mas
lejos, en nuestra propia casa, el desempleo la malversación, que es programa de
muchos que, por influencia, se convirtieron en administradores, la falta de paz en las
conciencias de los encargados de crear conciencia, la pornografía que sin sutileza
alguna se cuela en la mente de los niños atreves de los medios de comunicación…
Cuántos deberían estar crucificados a tu lado: ladrones de libertades, de honra, de
sudor del pueblo el adulterio resquebraja el matrimonio; los amores ilegítimos
destruyen la familia; el hurto y el negocio ilícito corrompen las instituciones. Contesta
tú, Señor, si a cada momento no te estamos matando.
Has muerto, Cristo, también en Guatemala. Tú resucitaras y enviarás el espíritu de
verdad. A Él le pedimos que con su luz guie nuestros pasos y todos los que pisamos en
esta tierra ancha y generosa vallamos dejando huellas en los caminos del cielo.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Qué experiencia tenemos del “Silencio de Dios”?
(Momento de silencio ante la cruz en postura de rodillas-adoración)

Canto
Décimo Tercera Estación: Jesús es bajado de la cruz .
Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
«Había caído la tarde y, como era víspera de sábado algo tuvo la valentía de ir donde
Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús… y Pilato entregó el cuerpo de Jesús. José (de
Arimatea) bajó el cuerpo de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado
»(Mc 15,42-46a).
Lector: Guatemala es María y, como madre, está allí al pie de la cruz con los brazos
abiertos para recibirlo tómalo Guatemala . Ése es tu hijo. Lo hemos maltratado con
nuestra conducta, con nuestra vida, con nuestras acciones.
Nuestras manos criminales lo juzgaron criminal. Nuestras almas endurecidas no
quisieron ver la luz de su senderó ni escuchar sus palabras de vida: «Yo soy el camino,
la verdad y la vida »(Jn 14,6).
Tú, Guatemala, como tantas madres chapinas que hoy lloran al pie de su cruz sabrás
perdonarlos y ser la intercesora de su perdón divino.
Pero sabemos que tu amor no ha cambiado, así del supremo. Por eso, Guatemala es-
paramos con vehemencia tu perdón, y que nosotros, pobres pecadores perdonados
podamos verte refulgente en el cielo con Cristo entre tus brazos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria

 ¿Damos testimonio con valentía de nuestra fe?

Oración:
Hoy, Señor, contemplándote muerto en manos de tu Madre, queremos reparar nuestro
egoísmo, no queremos seguir ignorándote cuando sufres en nuestros vecinos y
vecinas, compañeros de trabajo…; queremos estar al lado de los que sufren y de las
madres que lloran…

Canto

Décimo Cuarta Estación: Jesús es puesto en el sepulcro.


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
« Cerca del lugar donde crucificaron a Jesús, había…  un sepulcro nuevo, donde nadie
había sido enterrado.  Aprovecharme entonces este sepulcro cercano para poner ahí el
cuerpo de Jesús»(Jn 19,41-42).
Lector: Ya estás en el sepulcro. Ha  concluido tu Vía Crucis y ahora comienza el
nuestro.Pero  no lo entendimos así. Aquellas treinta monedas que arrojará el apóstol
traidor  siguen comprando y vendiendo Cristos, y hoy también hay Apóstoles que se
ocupan del negocio.

Nosotros, los que nos llamamos cristianos,  nos declaramos culpables: al ejemplo
dignificante de santidad y amor de tu Vicario, ciegos;  a su amoroso mensaje por favor
de paz y armonía, sordos; a su intensa lucha por lograr la justicia entre los hombres, 
indiferente.

En Guatemala hace falta tu voz,  qué nos enseña a aplicar la Misericordia en el


prójimo con la misma constancia con que esperamos tu misericordia. Y que así, en la
tierra de las bienaventuranzas, nos encontremos con el pedazo de pan qué una vez
calmó el hambre de un guatemalteco hambriento, con  el vaso de agua que sirvió para
saciar la sed de un guatemalteco sediento y con el inconmensurable amor con que nos
acoges.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria

  La fe de Jesús en su padre y nuestra fe en Dios.¿Que fruto dará la confianza?


Oración:
Permita tu gracia, Señor, que el arrepentimiento nos cubra totalmente,  y Guatemala en
La Voz angustiada de sus hijos, Te pide que regreses. Vuelve otra vez, Señor,  a
salvarnos de nuevo, a enseñarnos otra vez como ser perfectos «Como nuestro padre
celestial es perfecto» (Mt 5,48)

Canto

Décimo Quinta Estación: Jesús resucita.


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos.
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.
«Ustedes buscan a Jesús Nazareno,  el que fue crucificado. Resucitó »(Mc 16,6).
Lector: Dos mil años después,  todos los medios de comunicación de masas  hacen
eco de esta noticia. Y es que el fundamento de nuestra fe, Cristo,  está en la verdad de
tu resurrección.

En esa resurrección descansa nuestra última esperanza. Guatemala, y con ella el resto
de países latinoamericanos, aún viven bajo el nivel del subdesarrollo. Somos una
nación que pertenece a un mundo en crisis. El hambre y la miseria están haciendo
imposible que llegue la luz de tu resurrección hasta la mente de los marginados.

Tu resurrección, Señor,  es un compromiso para nosotros:  debemos contribuir a la


construcción de un mundo mejor;  tenemos que salvar al hombre y a la mujer, al
hombre y a la mujer con todas las circunstancias que le rodean, al hombre integral.
Sólo así podrá llegar el día en que todos los hombres del mundo formemos un único
coro con los ángeles para decir: “¡Aleluya!” ¡Ha resucitado el hombre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

Reflexión comunitaria
 ¿Qué camino hemos recorrido cuando creemos en uno del  que antes no nos
fiabamos?

Oración:
Tú que estás sentado a la diestra de Dios padre todopoderoso Ayúdanos a crear una 
Guatemala nueva, una América nueva, un mundo nuevo, donde el hombre y la
mujer también resuciten de ese estado de muerte a dónde lo ha llevado su egoísmo, su
injusticia, su ausencia de Caridad;  donde no estemos divididos en dos facciones: los
que participan y los que no participan; donde cada quien comprenda y acepte su
responsabilidad comunitaria; donde seamos uno con el prójimo, como tú eres uno con
el Padre en amor.
Canto

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