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UNIVERSIDAD

AUTÓNOMA DE CHIAPAS
FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS

CAMPUS IV.

LIC. QUIMICO FARMACOBIOLOGO

PARASITOLOGIA I

TEMA:

PARAGONIMIASIS

P R E S E N T A:

BALDERAS HERNANDEZ INGRID

ESTRADA ALVARO OFELIA

SANTOS CLEMENTE EDGARDO

CRUZ RUIZ IRENO

CATEDRATICO:

Q.F.B. ILIANA QUEZADA CRUZ

TAPACHULA CHIAPAS A 20 DE NOVIEMBRE DEL 2009


PARAGONIMIASIS

La paragonimiasis es una enfermedad causada por varias especies de trematodos


pertenecientes al género Paragonimus y se caracteriza por producir lesiones
pulmonares principalmente.

Aunque a veces por migración errática Paragonimus se establece en encéfalo,


abdomen, tejidos subcutáneos y linfáticos.

A esta enfermedad también se le conoce con los nombres de:


• Distomiosis pulmonar.
• Hemoptisis endémica.
• Enfermedad causada por la duela oriental del pulmón.

ANTECEDENTES

El parásito fue descubierto en 1850, en Brasil, al examinar los pulmones de una


nutria. En 1878, Kerbert describió a la enfermedad como parasitosis de los tigres
de Bengala muertos en los zoológicos de Ámsterdam y Hamburgo, y el parásito
fue denominado Paragonimus westermani, en honor a Westerman que era el
encargado del zoológico de Ámsterdam.
Un año después, Ringer descubrió el primer caso humano al realizar una autopsia
en Taiwán en el cadáver de un portugués. El parásito fue estudiado por Manson
quien lo reconoció como una duela distómata.
En México el primer caso humano fue el descrito por Toussaint en 1895. En 1961,
Martínez Báez y Jiménez Galán comunicaron el hallazgo de huevos de
Paragonimus en el pulmón de un enfermo mexicano. En 1963, Mazzotti, encontró
al parásito en tlacuaches del estado de Colima. Por ese tiempo, Caballero
trabajaba activamente en la búsqueda de huéspedes intermediarios del parásito.
En 1965, Mazzotti y Myazaki publicaron el hallazgo del primero y lo denominaron
P. mexicanus. En 1976, Lamhote y Cols. Publicaron el hallazgo de P. mexicanus
en cangrejos de los estados de Colima y Chiapas. En 1979, Macías y Cols.
Describieron 4 casos humanos en San Luis Potosí. En 1981, Lifshitz, Mancilla y
Cols. Dieron a conocer un nuevo caso humano procedente del Estado de
Michoacán.

Los casos humanos se calculan en más de 3 millones, muchos de ellos se deben


a Paragonimus westermani. En general este último parasita los pulmones y causa
síntomas pulmonares pero en ocasiones se establece en cualquier otro sitio
ocasionando enfermedad local, en particular en el cerebro. Se ha reconocido un
gran número de otras especies de Paragonimus en años recientes como causa de
síndromes en humanos y se han detectado en áreas aisladas en el mundo.
ETIOLOGIA

Las principales especies causantes de paragonimiasis son:

• P. westermani.
• P. africanus.
• P. uterobilateralis.
• P. mexicanus.

El que más frecuentemente produce patología en el hombre es el P. westermani.


El vector intermediario es cangrejo, las cercarías penetran en los cangrejos de río,
que al ser comidos por el hombre se infecta.

EPIDEMIOLOGIA

Distribución geográfica.
Se han descrito casos humanos en Asia y África, en Latinoamérica como México,
Centroamérica, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Brasil. En algunos países
de Asia como Taiwán, Japón, China central, Corea y Filipinas.

El P. mexicanus se distribuye desde San Luis Potosí hasta es noroeste de


Sudamérica: Perú, Colombia y Ecuador. En México comprende los estados de
Colima, Michoacán y Chiapas. Afecta por igual a ambos sexos y grupos etarios.

AGENTE ETIOLOGICO:

NOMBRE CIENTIFICO.- Paragonimus westermani


NOMBRE COMUN O VULGAR: Dístoma westermani

REINO: Animalia
FILO: Platyhelminthes
CLASE: Trematoda
FAMILIA: Paragonimidae
GENERO: Paragonimus
ESPECIE: P. westermani
MORFOLOGIA

Paragonimiasis westermani:

Los parásitos adultos son trematodos aplanados de forma foliácea, miden


aproximadamente 0.8 cm a 1.6 cm, de longitud, 0.3 a 0.5 cm de ancho y de 0.3 a
o.5 cm de espesor. Su color es pardo rojizo, presentan una ventosa oral y otra
ventral de aproximadamente 800 micras de diámetro, el acetábulo o ventosa
ventral se encuentra situado ligeramente a la mitad del cuerpo y la oral en el polo
anterior del parásito, lo cual se continúa por el esófago que se bifurca formando 2
intestinos ciegos. El parásito es hermafrodita y vive encapsulado en estructuras
quísticas.

Su aspecto, cuando esta activo semeja una cuchara con un extremo contraído y
otro alargado, y cuando se contrae o se protege, tiene el aspecto de un grano de
café, oval aplanado. Posee una cutícula espinosa, ventosas de igual tamaño,
ventral inmediatamente anterior al plano ecuatorial, testículos irregularmente
lobulados, oblicuos entre si en el tercio posterior del gusano, ovario lobulado
anterior a los testículos en el lado derecho en estrecha oposición al útero arrollado
y glándulas vitelinas en el extremo lateral a lo largo de todo el cuerpo.
Los huevos que son expulsados por el huésped, miden 80 a 120 micras de
diámetro mayor y operculados, salen al exterior con el esputo y/o con la materia
fecal, al llegar al agua se desarrollan hasta formar un miracidio, el cual eclosiona
saliendo libre del huevo para ir a buscar su primer huésped intermediario que es
un caracol al cual debe de penetrar. Dentro de éste, los miracidios se transforman
en esporocistos, después en redias y finalmente en cercarías que abandonan el
caracol y nadan libremente hasta penetrar en cangrejos de agua dulce o acociles
(langostinos), que funcionan como el segundo huésped intermediario y en los que
se enquistan en sus tejidos para convertirse en metacercarias de donde son
ingeridas por el hombre al consumir cangrejos crudos o semicrudos.

Las metacercarias que son la forma infectante para el hombre, al ser ingeridas por
éste, pierden la pared quística en el duodeno (P. mexicanus carece de esta
estructura). Y se transforman en adolocercarias, las que atraviesan la pared
intestinal y llegan al peritoneo, pasan a través del diafragma y pleura hasta
localizarse finalmente en los pulmones.

Los huevos presentes en heces o esputo contienen un ovulo o embrión precoz


transparente, rodeado por células vitelinas granulares.
CICLO BIOLOGICO

Los huevos que escapan de los quistes pulmonares rotos, abandonan al huésped
en el esputo, o si son deglutidos, en las heces.

Su desarrollo suele tardarse tres semanas a temperatura optima 27 °C. El


miracidio, que nada libremente, no puede sobrevivir más de 24 horas a menos que
penetre a algún caracol adecuado en el cual se desarrolla hasta esporocisto.
La primera generación de redias en el caracol emigra a los senos linfáticos
cercanos al hígado y produce redias hijas, las cuales a su vez producen cercarías,
que salen del caracol en unas 13 semanas después de la infección y perece en 24
a 48 hrs. a menos que penetren a un cangrejo o acocil de agua dulce, en cuyas
branquias, patas, músculo esquelético y vísceras se enquistan, en forma de
metacercarias de 250 a 500 μ de tamaño.

Después de ser ingeridos estos por el huésped, las metacercarias, ya libres del
quiste, pasan a través de la pared duodenal hasta la cavidad abdominal.
Los gusanos adolescentes perforan el diafragma, penetran a la cavidad pleural
y en unos 20 días llegan a los pulmones, donde alcanzan su forma adulta en
cavidades quísticas, cerca de los bronquios, en unas 5 o 6 semanas.
Durante esta prolongada migración, los gusanos adolescentes pueden quedar
largos periodos en el peritoneo, entrar y salir del hígado o bien anidar en otros
órganos, formando las llamadas lesiones Ectópicas.
TRANSMISIÓN

El humano se infecta al ingerir cangrejos parasitados, crudos o mal cocidos y por


manipulación de alimentos y utensilios de cocina contaminados durante la
preparación de los crustáceos; reconocidos como segundos hospederos
intermediarios del Paragonimus.

HUESPEDES INTERMEDIARIOS

1. Caracol
2. Cangrejos

HUESPEDES RESERVORIOS

Muchos animales carnívoros, incluyendo los miembros de la familia gatuna, perros


domésticos y salvajes, lobos y zorros, Martín, visón y comadreja, muchos
miembros de la familia civeta, jineta y mangosta, zarigüeya, rata almizclera, rata y
cerdo. Existen pruebas de que estos huéspedes son más importantes en la
contaminación del agua dulce que el humano.

HUESPED DEFINITIVO

• El ser humano.

HABITAD

El Paragonimus posee dos hospederos intermediarios, el molusco y el crustáceo


de agua dulce, ahí se encuentran antes de instalarse en hospederos definitivos, ya
sea humanos y mamíferos domésticos o silvestres.

En el humano, estos parásitos se localizan preferentemente en los pulmones.


También se localizan a veces en el hígado, bazo, riñones y otros órganos, como el
cerebro.
CUADRO CLINICO
(SINTOMAS Y SIGNOS)

Una vez que los parásitos llegan al pulmón, se inician los signos y síntomas
clínicos. El principio de la enfermedad es leve y se caracteriza por disnea, tos
crónica, dolor torácico, diaforesis y esputo hemoptoico o hemoptisis.

En caso de producirse migraciones erráticas, el parásito puede llegar al abdomen


donde producirá; dolor abdominal y diarrea, ocasionalmente pueden ser
parasitados el hígado, páncreas, y otras vísceras, en la piel y tejidos subcutáneos
puede causar abscesos y ulceras. Cuando hay compromiso cerebral, que tiene
predilección por el lóbulo temporal, se manifiesta en la mayoría de los casos por
convulsiones, en otros por hemiplejia o de meningitis crónica.
También se han descrito lesiones oculares, periorbitarías, cardiacas,
mediastinales, de la médula ósea, riñón y órganos genitales.

DIAGNOSTICO

El diagnostico de laboratorio se consigue al encontrar los huevos de 90 a 120


micras, de color pardo dorado oscuro, característicos en esputo, derrame pleural
aspirado, heces o lesiones cutáneas. El esputo es a menudo sanguinolento y esta
salpicado de gotas pardorrojizas, que son aglomeraciones de huevos.

Clínicamente se debe distinguirse el tipo pulmonar de la bronconeumonía, la


tuberculosis y el derrame pleural.

Al realizar una biometría hemática se detectan leucocitosis con eosinofilia


importante (23-57%).
Las técnicas inmunológicas se emplean en el diagnóstico y como criterio de la
efectividad quimioterapéutica. La intradermorreacción es usada en la evaluación
de la situación endémica y como coadyuvante en el diagnóstico.

La radiografía de tórax muestra generalmente infiltrado con sombras quísticas


nodulares y a veces calcificaciones.
TRATAMIENTO

El praziquantel ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de la paragonimiasis.


La dosis es de 25 mg/kg por vía oral, tres veces durante uno a dos días.

Bithionol (2,2-tiobis-4-6-diclorofenol).
Se ingieren dosis de (30/50mg/Kg/ durante 10-15 días alternos).
También se utiliza la metina y la cloroquina, pero son menos eficaces.
En la paragonimiasis encefálica se debe utilizar la cirugía.

PROFILAXIS

Evitar la ingestión de cangrejos de agua dulce y acociles crudos o mal cocidos.


BIBLIOGRAFIA

• PARASITOLOGIA MEDICA, TAY-LARA, VELASCO-GUTIERREZ.


SEPTIMA EDICION. PÁGINAS 275-270.

• PARASITOLOGIA Y MEDICINA TROPICAL, ROBERT GOLDSMITH –


DONALD HEYNEMAN, MANUAL MODERNO, MEXICO D.F. PÁGINAS
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• PARASITOLOGÍA CLÍNICA 2DA. EDICION, PAUL CHESTER B. RODNEY


CLIFTON J.
EDDIE WAYNE CUPP.

• PARASITOLOGÍA CLÍNICA 5TA EDICION, HAROLD W. BROWN


FRANKLIN A. NEVA.