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TALLER DE DELEGADOS

05 DE AGOSTO/2019
Módulo 1: “Identidad docente y escuela pública”

Olga y Leticia Cossettini


“Seamos tan ilustrados como valientes”
(José Artigas)
Olga y Leticia Cossettini o los colores de las hojas en el otoño. También
entrevistábamos a la gente de la ciudad en sus
oficios; albañiles, carpinteros, chacareros, etc.
Experiencia producida en la Escuela Provincial Otra cosa que nos gustaba eran los concier-
“Dr. Gabriel Carrasco”, en el barrio de Alberdi, tos en el patio. Nos pedían que hiciéramos una
Rosario, entre 1935 y 1950. Olga es trasladada composición sobre eso, y después nos enseña-
a la escuela como directora por decreto del mi- ban la orquestación. Cada chico llevaba su silla
nistro de educación provincial para que realizara y nos sentábamos a escuchar. En el frente esta-
un ensayo de escuela experimental. ba la señorita Olga que nos explicaba, nos daba
Uno de los grandes aciertos de Olga fue que los la biografía de los autores, hacía las diferencias
maestros creyeran en su propuesta, y la toma- entre los sonidos, la parte más importante de la
ran como práctica pedagógica. Lo que proponía obra.
no era descabellado, era posible llevarlo a cabo, También hacíamos el coro de pájaros, donde
constituía un plan ordenado y simple. Tenía una cada uno representaba el sonido de determina-
mente ordenada. La escuela conformaba un da ave. Algunos hacían de gorriones, otras de
espacio de comunicación entre la institución, el palomas monteras, canarios, cardenales, cachi-
pueblo y los chicos. Nunca fue una escuela ce- los, la calandria, el zorzal, el paraguayito, la cor-
rrada. “Los maestros que consideran necesario batitas, el hornero. Todos en un canto armonio-
tener encerrado a los chicos ordenados para lle- so, y en libertad, en unión con el paisaje.
gar a sus mentes, transitan un camino falso. La Practicaban la enseñanza a través del arte pero
vida no es eso. La vida tiene múltiples caminos”, no para formar artistas, sino para apreciar la mú-
dice Leticia, su hermana. sica, la pintura, la danza, a gozar de las peque-
Había en su pedagogía una idea americanista, ñas cosas que nos rodean, sobre todo a amar y
con sus cantos, sus leyendas y sus conflictos. Y a observar la naturaleza. No había una maestra
se enseñó la esencia del cooperativismo como de plástica, el arte estaba en el vivir cotidiano, y
acción de solidaridad buscando que los niños así era la música y así eran los juegos rítmicos
se interesasen en los pequeños problemas que que inventaban en el teatro de niños. Sin em-
rodeaban el círculo de su vida, en la familia, en bargo pensar que la formación estaba pensada
el barrio, y que ayudase aunque más no sea, de en relación a lo artístico sería limitado. Había
modo sencillo. también una formación solidaria con el medio,
Solamente un gobierno de absoluta libertad pue- con el pueblo, con la gente a través de las mi-
de respetar a un maestro que estimule el pen- siones culturales que los niños realizaban a los
samiento, la idea de libertad, la reflexión per- barrios llevando temas que pudieran interesar a
manente. Y fue la medida de un gobierno que sectores un poco postergados de la sociedad;
invoca la libertad pero que no la siente quien el agua, los insectos dañinos, ciertas precaucio-
cesanteó a Olga. nes que había que tener para decantar el agua
Alberdi era una zona de quintas, con una pobla- y evitar epidemias.
ción dedicada al trabajo de la huerta, sencilla, “Nos visitaron la poetiza chilena Gabriela Mis-
que vendía su producción en la ciudad. tral, Juan Ramón Jiménez, autor de Plateo y yo,
Los planes educativos eran los del Estado pero libreo que leíamos, el titiritero Javier Villafañe.
vivificados por la vida circundante, con la gente, Platero y yo, lo representamos cuando nos vi-
de manera que barrio, paisaje y escuela convi- sitó su autor en el teatrillo de títeres que habías
vían en una armoniosa fraternidad. puesto el nombre de Javier Villafañe”.
Fue una escuela sin fila ni campana. Sentíamos Los alumnos narran parte de estas experiencias
la música en el patio y sabíamos que era hora del siguiente modo, señalando el contraste con
de poder salir al recreo. la escuela secundaria “Cuando nos tocó dejar
“Me dio cosas extraordinarias, satisfacción por la escuela para comenzar la secundaria, la en-
el aprendizaje, una mirada sobre la vida, cosas señanza formal, rígida, con el aprendizaje a tra-
que en mi casa nunca hubiera obtenido”, rela- vés de láminas, decir la lección, pasar al frente,
ta uno de sus estudiantes, y concluye “de una hora tras hora con una persona distinta, fue muy
disciplina rígida pasamos a una autodisciplina, duro. Un corte muy abrupto. Y no es que la es-
nacida del interior de los alumnos”. cuela no nos haya preparado para la realidad,
Los estudiantes salían a explorar frente a la no nos preparó para esta realidad de la escuela
mirada crítica de la gente que decía “otra vez secundaria sin creatividad, rígida, pero sí para la
están paseando en vez de estudiar matemáti- realidad de la vida. Desarrollé mi vida en base a
ca, ciencias naturales…” pero no comprendían lo que fue mi vida en esta escuela”.
que eso lo hacían en el marco de un nuevo A Olga la exoneran de la escuela el 27 de agos-
aprendizaje “cuando salíamos, calculábamos el to de 1950. “Para nosotros fue terrible. Era
tiempo que hacíamos en recorrer determinada como nuestra madre. Lo hacen por decreto, y la
distanica, o mirábamos las formas geométricas puerta que separa su casa de la escuela, donde
de los canteros y calculábamos la superficie, y íbamos todo el tiempo, fue clausurada por dos
después cuántos metros cúbicos de agua había maderas. Es como si todavía pudiera ver esas
en la fuente de la plaza. Descubríamos la be- maderas. Los alumnos nos declaramos en huel-
lleza de los rosales que acababan de florecer ga de brazos caídos”.