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La inmoralidad de un sionista: Rabino Meir Kahane

Martin David Kahane nacio en 1932 como el primogenito de un rabino sionista


fanatico A poco andar , se inscribio en el movimiento supremacista (racista) judio
Betar , fundado por el padre del Sionismo revisionista , el terrorista Zeev
Jabotinsky (obviamente que la Wikipedia lo describe como un romantico soñador
obviando las decenas de asesinados por el) . Su pimer arresto fue a los 15 años
mientras trataba de asesinar al Ministro de Relaciones Exteriores britanico Ernst
Kevin. Otros dos seguidores de Jabotinsky ,terroristas como Kahane y el llegaron a
ser Primeros Ministros de Israel:
 Menachem Begin , lider del movimiento terrorista Irgun.
 Ytzhak Shamir , lider del movimiento terrrorista Lehi que hizo una alianza
militar con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial que Israel ha tratado de
tapar a toda costa. Producto de esta alianza terrorista Shamir asesino al enviado
ingles para Palestina , Lord Moyne . No contento con esto despues de a guerra
asesinaria al mediador de paz de las Naciones Unidas , el Conde Folke
Bernadotte quien durante la guerra habia ayudado a miles de judios a escapar de
los nazis.
En 1960 , Kahane llevaba una doble vida de la que su esposa nada sabia.
Informante del FBI y de la CIA , con la chapa de Michael King, pasaba como
estudiante liberal no judio infitrando a gupos de izquierda estudiantiles para
denunciarlos al FBI. Aparte llevaba una vida de Don Juan seduciendo a mujeres
jovenes y adolescentes no judias , y embarazandolas , jactandose de ello. Una de
ellas fue Gloria Jean D'Argenio , bella modelo de 22 años a la que prometio
matrimonio (Kahane estaba casado y su esposa ayudaba en su sinagoga)
dejandola embarazada. Apenas supo del embarazo Kahane repudio a D'Argenio
acusandola de que el hijo no era de el. DÀrgenio se suicido colgandose de n puente
e Nueva York , el mismo dia que Kahane cumplia 34 años.
Liga de Defensa Judia
En 1968 la vida de Kahane tomo un cambio gigantesco cuando , junto a varios
rabinos , formo la Liga de Defensa Judia (Jewish Defense League o JDL por
sus siglas en ingles)empezando a portar armas y a lanzar provocativas
consignas como  Cada judio una .22 , o Nunca mas  Gracias a los sentimientos de
violencia de la comunidad judia de Neva York contra los afroamericanos , Kahane
desata una oleada de racismo contra ellos por parte de los judios.
La organizacion de Kahane recibio apoyo de dos potentes aliados :
1. El partido de extrema derecha israeli HERUT.
2. La Mafia de Nueva York , en manos judias desde sus inicios.
Entre Diciembre de 1969 y Agosto de 1972 la JDL (Con ayuda del Partido Herut, el
Mossad y ricos judios norteamericanos) comenzaron una serie de atentados
terroristas contra diplomaticos y objetivos sovieticos en Estados Unidos.
Supuestamente destados a generar simpatias por los judios de la Union Sovietica ,
ademas de dañar las relaciones sovietico-norteamericanas.
El 12 de Mayo de 1971 Kahane y 12 de sus socios de la JDL, fueron apresados por
el FBI, bajo cargos de terrorismo y conspiracion para fabricar explosivos. Cuando
todo indicaba que habia acabad la carrera terrorista de Kahane fue ibarado a las
pocas horas tras pagar una fianza deillones de dolares . Al día siguiente anuncia
una alianza con un grupo fundado por el jefe de la Mafia de Nueva York Joseph
Colombo Jr. (Fuente: Biografia de Meir Kahane , Yair Kotler p.145).
Hasta el asesinato de Colombo Jr , el Rabino Kahane trabajcodo a codo con el . Los
dos jefes criminales de Nueva York , el mafioso (Joe Colombo Jr) y el terrorista
(Rabino Meir Kahane) eran una sola unidad y hacian trabajos en conjunto.
El Rabino Kahane paso al menos 3 años en carceles norteamericanas por distints
cargos que fueron desde lavado de dinero hasta terrorismo.
Durante 1970 , Kahane abandono la JDL y huyó a Israel . Solo se comunicaba con
Estados Unidos cuando necesitaba financiamiento.Gracias a la imagen que habia
cultivado como luchador de la causa sionista (terrorista) fuenda en 1976 un
movimiento radical de supremacia judia llamado Kach. En 1984 fue elegido como
el unico diputado de ese movimento frente a la Knesset .
Mientras tanto al JDL de Nueva York se desmembraba en otras unidades terroristas
como:
 Accion Directa Judia (Jewish Direct Action)
 Bajo Mundo judio unido (United Jewsh Underground)
 Salmemos nuestra tierra Israel (Save Our Israel Land)
 Defensores judios (Jewish defenders)
Kahane fue asesinado el 5 de Noviembre de 1991 mientras dirigia un encendido
discurso racista de odio en un hotel de Manhattan , NY a sus seguidores.
Ideologia de Meir Kahane
Meir Kahane hizo nujmerosos discursos ,ensayos y libros en que desparramo odio
racista y supremacista judio. Su mensaje arrogante y gencida impregna cada uno
de ellos Por años los millonarios judios norteamericanos eregaron millones de
dolares a Kahane para que siguiera con su "obra". Ejemplo de esto fe unsermn
dado en una prspera sinagoga en Potomac , Maryland, Kahane se jacto de haber
destruido con explosivos el auto de un activista arabe norteamericano , lo que
recibio una ovacion de pie de parte de la audiencia religiosa.
Jackie Mason , un comediante judio, rabino como Kahane recaudo millones de
dolares para las actividades terrorisas de Kahane , al ser requerido por las
actividades violentas de Kahane y su implicacion democatica , respondio
cinicamente : No se pueden aplicar los mismos parametros de democracia a Israel.
Somos distintos
En el zénit de su popularidad hasta un senador de Estados Unidos ,
Henry Scoop Jackson lo sentó a su lado en una ceremonia oficial de Nueva York.
Otro protector enel Congreso de USA de los terroristas de la JDL , fue el congresista
del Bronx ,Mario Biaggi , relacionado a la Mafia.
Telaraña judia
Un influyente periodico judio , basado Brooklyn , Jewish Press , tomo a Kahane co
Editor y columnista . Jewish Press tiene 300.000 lectores cada dia que recibian los
mensajes racistas de odio de Kahane.
El periodico más influyente de Estados Unidos , The New York Times (en manos
judias sionistas) dio foro y respetabilidad a Kahane como uno de sus colunbistas
estrellas.
Su obra cumbre
En relacion al "probema" palestino, el rabino Kahane, escribio un libro
llamado Ellos deben irse (They must go) en e que llamaba a una expulsion
genocida ( si no se iban habia que exterminarlos) el que fue pubicado por
la prestigiosa firma editora de Nueva York Grosset&Dunlap, con gran
rimbombo.
Los grandes medios , incuidos la TV norteamericana jamas criticaron a Kahane a
pesar de su mensaje de odio, semejante al de otros grupos racistas y de odio
como KuKuxKlan , Aryan Nations o The Order .
Como todos los emisores de odio, Kahane encontro apoyo en los grupos judios
marginales de Israel, generalmente los recien emigrados de paises arabes a los
que encendia con discursos racistas terminando con gritos de Muerte a los
Arabes .Con dscursos islamofobos encendia a las multitudes de judios
desplazados de paises arabes generado despues de cada reunion ataques a
comercios arabes y apedreamiento a autos de spropiedad . Con gritos
de Kahane , el rabino que vino a salvarnos desde America , muerte a los
arabes...¡¡¡¡¡
Kahane esta muerto , Murio en su ley Pero deo una herencia de odio en Israel. Las
accones recientes de Israe han demostrado que Kahane esta mas vivo que nunca
en Israel . 415 niños palestinos fueron asesinados en Febrero de 2009. Asesinatos
que no pueden se justificados por nada. Salvo por el discurso de odio del Rabino
Meir Kahane.

Carta del Rabino Meir Kahane dirigida


al mundo.
POR BAJURTOV

Agradezco al amigo GALILI que mandó esta emocionante nota por mail:

Querido mundo:

Entiendo que estás molesto con nosotros aquí, en Israel y más aún, enojado o ultrajado.

Es evidente que cada tanto pareces perturbado y molesto por nosotros.

Hoy es la “brutal” represión de los palestinos, ayer fue el Líbano, antes la destrucción del reactor

nuclear de Bagdag, la guerra de Kipur y la campaña del Sinaí.

Aparentemente, los triunfos y vida de los judíos te molestan extraordinariamente.

Por supuesto, querido mundo, mucho antes de la existencia del Estado de Israel, el pueblo judío

te ha molestado.

Nosotros molestamos al pueblo alemán que eligió a Hitler y molestamos al austríaco que celebró

su entrada en Viena y también a las naciones eslavas, Polonia, Rusia, Hungría etc. Y podemos ir

para atrás en un largo camino histórico de perturbaciones. Nosotros molestamos a los cosacos

de Chmielnecki que masacraron 10.000 judíos entre 1648-49, molestamos a los cruzados que en

su camino para liberar Tierra Santa fueron tan disgustados por los judíos a los que asesinaron en

número desconocido.

Por siglos perturbamos a la Iglesia Católica de Roma que hizo lo posible a través de la

Inquisición para eliminarnos; y también molestamos a Lutero quien en su llamado para quemar

las sinagogas con los judíos en su interior, mostró un admirable espíritu ecuménico cristiano.

Y en función de sentirnos molestos por perturbarte, querido mundo, es que decidimos dejarte
(es una manera de decir) y establecer un Estado Judío.

La razón es que al vivir en diferentes latitudes y países, sentimos que te irritamos y

perturbamos. De esta manera decidimos volver a la misma madre patria de la que fuimos

expulsados hace 1900 años por el mundo romano al cual aparentemente también molestamos.

Aparentemente, querido mundo, tú eres muy difícil de complacer. Después de haber pasado por

pogroms, Inquisición, cruzados, Holocausto y habiendo decidido vivir en nuestro pequeño

Estado, seguimos perturbándote.

Tú estás molesto por la represión a los pobres palestinos…… Tú estás muy enojado porque no

renunciamos a las tierras ganadas en 1967, frente a la agresión árabe. Moscú, Washington, los

egipcios moderados y los árabes en general están molestos.

Bueno, querido mundo, considera la reacción de un judío normal de Israel.

Entre 1920-29 no había el problema de los territorios de 1967 que impidieran la paz entre judíos

y árabes.

No había Estado Judío para molestar a nadie, no obstante lo cual los mismos oprimidos y

reprimidos palestinos asesinaron a cientos de judíos en Jerusalem, Jaffa, Safed y Hebrón,

localidad en la que en un solo día fueron asesinados 67 en 1929.

¿Pudo haber sido su furia por la “agresión israelí” de 1967? ¿Y por qué 510 judíos, hombres,

mujeres y niños fueron asesinados por disturbios árabes entre 1936-39?

¿Fue porque los árabes se sintieron molestos por lo de 1967? ¿Y cuando tú, mundo, propusiste

un plan de partición en 1947 que hubiera creado dos Estados limítrofes, los árabes respondieron

con un rotundo NO, fueron a la guerra y mataron 6.000 judíos, fue por los acontecimientos de

1967?

¿De paso, mundo, por qué no oímos tu molestia entonces?.

Los pobres palestinos que hoy matan judíos con explosivos son parte del mismo pueblo que

incitó a arrojarnos al mar.

Las mismas dobles caras, el mismo odio, el mismo grito:

“itbaj-al-iahud” (masacrar a los judíos) que oímos hoy fueron escuchados entonces. El mismo

pueblo, el mismo sueño: destruir Israel.

Querido mundo, tú estuviste pasivo, a la espera, en 1948, cuando siete países lanzaron una

guerra que la Liga Árabe, orgullosa comparó con las masacres mongólicas.

Tú estuviste a la espera cuando Nasser, en 1967 gritó salvajemente e instó al mundo árabe a

arrojarnos al mar.

Y tú estarás a la espera, cuando mañana Israel enfrente su posible extinción.


Pero nosotros haremos todo lo posible para permanecer vivos en nuestra propia tierra.

Si esto te molesta mundo, piensa cuántas veces en el pasado tú nos has molestado y

perturbado.

De cualquier manera mundo, si te molestamos, aquí en Israel hay un judío al que no le importa

Rabbi Meir David Kahane H”YD

(Asesinado por un Arabe terrorista en Nueva York Noviembre 1990. Su hijo Binyamin Zeev

Kahane tambien fue asesinado junto con su esposa Talia en un ataque terrorista en Israel en

Diciembre 2000)

Extremismo ultranacionalista
Meir Kahane nació en Estados Unidos en 1932 y falleció, asesinado por
un terrorista árabe, en 1990. Fue un rabino que se hizo famoso por sus
ideas extremistas y ultranacionalistas y sus métodos espectaculares y
violentos. Kahane es la cara más visible y representativa de la tendencia
ultraderechista y chauvinista que se intentó apropiar del movimiento
sionista religioso y que llegó a su auge en la década de 1980 y 1990,
culminando en el asesinato de Itzjak Rabin.

El padre de Meir Kahane también era rabino, era un admirador


de Jabotinsky y formaba parte del círculo de Hilel Kook. Así, ya desde
pequeño, Meir sería influenciado por dos corrientes: la ortodoxia religiosa
y el revisionismo nacionalista. Meir Kahane formó parte de Bnei Akiva y
de Betar. En 1968, fundó la Jewish Defense League, un grupo de
“autodefensa” al que muchos acusan de ser terrorista. En 1971 emigró a
Israel y fundó el partido político Kaj. En 1984, logró entrar a la Kneset y,
en 1988, se le prohibió presentarse a elecciones mediante una ley que
excluía del proceso electoral a agrupaciones racistas y antidemocráticas.
Tanto en Estados Unidos como en Israel, Kahane estuvo en la cárcel por
crímenes relacionados con su actividad política: terrorismo doméstico,
conspiración e incitaciones al odio, entre otros. En 1990, luego de dar un
discurso en Brooklyn, fue asesinado por El Sayyid Nosair.
Revisionismo y ortodoxia
Decía en el párrafo de arriba que Meir Kahane fue influenciado por dos
corrientes ideológicas: la ortodoxia religiosa y el revisionismo
nacionalista. Voy a detenerme en este punto porque es fundamental para
entender las bases del pensamiento y la acción política de Kahane.
Considero que uno de los errores más comunes a la hora de ubicar a
Kahane en el espectro político es olvidarse de uno de estos dos ejes o
fusionarlos en un eje continuo, como si fuesen la misma cosa.
Empecemos con la cuestión de la ortodoxia religiosa. Kahane fue criado
en una familia ortodoxa: su padre era rabino, estudió en yeshivot
tradicionales y él mismo estaba muy versado en los estudios judíos
tradicionales (Torá en el sentido amplio del término: Tanaj, Talmud,
Halajá). Hasta los más acérrimos detractores de Meir Kahane reconocen
que sabía un montón de Torá: era un hombre muy capaz y muy
preparado en educación judía. Como ortodoxo, consideraba que el
judaísmo es el cumplimiento estricto de las Mitzvot, tal como están
codificadas en los códigos legales tradicionales, principalmente el
Shuljan Aruj y, en menor medida, el Mishné Torá.

En cuanto al revisionismo nacionalista, el padre de Kahane admiraba


muchísimo a Jabotinsky y formaba parte del círculo cercano de Hilel
Kook. Meir Kahane entró a Betar (la agrupación juvenil del revisionismo)
de muy joven. En ella, se imbuyó de los ideales de Betar: Hadar,
monismo ideológico, etc.

El padre de Meir Kahane fue parte de la Marcha de los rabinos, una


histórica protesta organizada por Hilel Kook en la cual muchos rabinos, la
mayoría de ellos ortodoxos, intentaron presionar, en plena Segunda
Guerra Mundial, al gobierno estadounidense para que tome una posición
activa en favor del salvataje de los judíos afectados por la Shoá. La
marcha fue un verdadero suceso en la historia política de la judería
estadounidense: fue una de las primeras instancias en las que la
ortodoxia tomó un compromiso político activo de manera abierta. Si bien
hay opiniones encontradas sobre el éxito de la marcha (algunos dicen
que fue un éxito porque logró aglutinar a gran parte de la ortodoxia y
movilizarla políticamente de manera significativa, mientras que otros
afirman que fue un fracaso porque no sirvió para cambiar en nada la
política oficial del gobierno estadounidense), hay algo indiscutible: fue
una de las primeras veces en las que se mostró que la comunidad judía,
y particularmente la ortodoxa, podía ser un factor de peso en la política
estadounidense. Todo esto lo comento porque quiero que vean cómo, ya
desde la década de 1940, los ortodoxos estadounidenses se sentían más
cómodos con los planteos revisionistas que con los del sionismo
laborista: Hilel Kook, siendo él mismo un liberal no religioso, logró unir a
los ortodoxos bajo un estandarte común.

Teniendo en cuenta estas dos patas ideológicas –ortodoxia religiosa y


revisionismo nacionalista-, podemos plantear las siguientes cuestiones:
en primer lugar, ¿estas dos ideologías se fusionan y forman un continuo
ideológico en el pensamiento de Meir Kahane? Si es así, ¿por qué? Si
no, ¿predomina una u otra ideología? En segundo lugar, asumiendo que
ortodoxia religiosa y revisionismo nacionalista no necesariamente van de
la mano, ¿Meir Kahane representa la exacerbación de uno u otro
principio ideológico? Para que lo vean claro: están los que dicen que
Kahane no es más que un Jabotinsky desencadenado; y los que dicen
que Kahane traiciona el legado de Jabotinsky. Por otro lado, están los
que dicen que Kahane es un ortodoxo consecuente, que intenta
implementar un programa político netamente ortodoxo; y los que dicen
que Kahane traiciona el propio ideal ortodoxo con su programa político.

Estados Unidos: la radicalización ideológica de los 70


En 1968, Meir Kahane fundó la JDL (Jewish Defense League, “Liga de
defensa judía”), una organización que se presentaba como un grupo que
se proponía defender a los judíos del antisemitismo. En teoría, era un
grupo de autodefensa y sus bases ideológicas eran:

Amor a todos los judíos: un pueblo judío, unido e indivisible, de


donde fluye el amor por, y el sentimiento de sufrimiento
conjunto de, todos los judíos.

Dignidad y orgullo: orgullo en y conocimiento de la tradición, fe,


cultura, tierra, historia, fuerza, sufrimiento y pueblo judío.

Hierro: la necesidad de movilizar y ayudar a los judíos de todo el


mundo y de cambiar la imagen judía a través del sacrificio y
todos los medios necesarios, incluidos la fuerza, la violencia y el
poderío físico.

Disciplina y unidad: el conocimiento de que él (o ella) puede y


hará todo lo necesario, y que la unidad y la fuerza de la voluntad
de poder lo hará realidad.
Fe en la indestructibilidad del pueblo judío: fe en la grandeza e
indestructibilidad del pueblo judío, nuestra religión y nuestra
Tierra de Israel.

Como ven, palabras fuertes e intensas. Yo las asocio con las altisonantes
palabras de la declaración de principios de Betar. Había dos
motivaciones más o menos ocultas en todo esto: la primera, luchar contra
la situación de los judíos de los suburbios; la segunda, luchar a favor de
los judíos soviéticos. En cuanto a lo primero, en Estados Unidos estaba
en auge el “Black Power” y el nacionalismo negro: como reacción del
lado judío, surge el JDL, para defenderse del antisemitismo muchas
veces asociado al nacionalismo negro. Si se fijan, van a ver que hay una
semejanza bastante evidente entre el logo de las Panteras Negras
estadounidenses y del JDL: esto no es casualidad, porque, a pesar de
estar en polos opuestos en términos ideológicos, uno y otro surgen en un
mismo contexto político. En cuanto a lo segundo, se habían intensificado
las persecuciones contra los judíos soviéticos y la judería
estadounidense empezó a movilizarse para presionar a las autoridades
de la Unión Soviética: el objetivo era que se permita la emigración de los
judíos soviéticas hacia Israel o Estados Unidos para así aliviar sus
penurias. Kahane y su grupo tomaron una actitud muy agresiva contra
los soviéticos: empezaron haciendo marchas, siguieron con violencia
física y terminaron con actos terroristas.
Por supuesto, Kahane se defendía diciendo que los medios eran
necesarios para un fin superior, el salvataje de los judíos soviéticos. Sea
como sea, nadie discute que las medidas de Kahane eran extremistas.
Así, logró rodearse de un grupo muy militante, la mayoría de ellos
jóvenes, que lo tenía como líder indiscutido, mientras que la amplia
mayoría de los judíos estadounidenses o bien simpatizaba en secreto
con él pero rechazaba sus tácticas extremistas o bien directamente lo
rechazaba de raíz.

Sería por estos años cuando Kahane empezaría a utilizar una expresión
que lo acompañaría el resto de su vida:

Never again.

Sí, “Nunca más”. ¿Les suena de algún lado, argentinos? Kahane hacía
referencia a la Shoá: “Nunca más” los judíos dejaremos que nos envíen
al matadero. Ahora somos fuertes y resistiremos por todos los medios
posibles. También comenzaría a urgir a los judíos estadounidenses a
emigrar a Israel, afirmando que se acercaba un Segundo Holocausto.

Para entender el surgimiento político de Kahane y la expansión de sus


ideas y accionar político, tenemos que hablar del contexto. Ya hablamos
del nacionalismo negro. Agreguemos a eso el movimiento de los
derechos civiles, y el resurgir de la militancia política negra en general.
Finalmente, cabe destacar la aparición de la “Derecha judía”: en Estados
Unidos, los judíos habían sido históricamente de izquierda, apoyando a
los demócratas e incluso siendo instrumentales en la aparición del
socialismo, pero en 1970 empezaría a cobrar forma un fuerte giro hacia
la derecha y los judíos empezarían a apoyar cada vez más a los
republicanos. Hay dos motivos: el primero es de índole ideológico, y es el
acercamiento de los demócratas a posturas progresistas como el
derecho de las minorías (tanto raciales como culturales y sexuales) y el
movimiento por los derechos civiles, lo que provocó una reacción entre
muchos judíos que percibían esto como un avance contra los valores
judeo-cristianos establecidos, como el matrimonio tradicional; el segundo
es de índole económico, y es el ascenso social de una nueva generación
de judíos, no ya obreros o pequeños comerciantes sino profesionales
acomodados o grandes comerciantes, que conformaron una base de
judíos de clase media-alta y clase alta. Así, muchos judíos, tanto para
defender lo que percibían como valores comunes al “American Way of
Life” y la tradición judeo-cristiana, como por intereses clasistas,
empezarían a apoyar a los republicanos en las contiendas electorales.
Esto ocurriría principalmente entre los ortodoxos modernos: los
reformistas, con su fuerte compromiso social, siempre fueron más
proclives a votar a la izquierda, mientras que el conservadurismo se unió
en gran parte (aunque no totalmente, ya que hubo excepciones
importantes) al movimiento por los derechos civiles. De esta manera, se
formó una especie de ecuación aceptada por muchos judíos
estadounidenses: Reformismo=Liberal=Izquierda=Malo;
Ortodoxia=Conservador=Derecha=Bueno.

(Aclaración importante: cuando uso la palabra “liberal”, me estoy


refiriendo a lo que en América Latina o Europa llamaríamos “Progresista”.
Para más información sobre el tema, lean este artículo en Aeon escrito
por Lawrence Glickman).
Volvamos a la JDL. Decíamos que se definía como una organización de
autodefensa, y hablábamos de la obvia influencia de las Panteras
Negras. También podemos buscar un antecedente más lejano: los
grupos de autodefensa judía en la Rusia zarista. Es verdad que, con la
aparición del nacionalismo negro, surgió una oleada de antisemitismo en
Estados Unidos. Sin embargo, la comparación con la Rusia zarista se
cae a pedazos apenas la pensamos unos momentos: en Estados Unidos,
los judíos tienen una situación bastante privilegiada, el antisemitismo es
rechazado por la mayoría de la población, el Estado protege a los judíos
de cualquier indicio de antisemitismo y el incipiente antisemitismo negro
(que existía y existe, nadie lo niega) siempre estuvo contenido; por el
contrario, en la Rusia zarista, el Estado mismo promovía pogroms contra
los judíos, por lo que la protección estatal era inexistente y la única forma
que tenían los judíos de sobrevivir era auto organizándose y
defendiéndose como podían. Así, podemos decir que lo más probable es
que Kahane se haya inspirado en la resistencia judía en la Rusia zarista
pero que la analogía histórica está decisivamente fuera de lugar y que
ver a las JDL como herederas de las agrupaciones de autodefensa judía
en la Rusia zarista es una exageración enorme.

En base a todo esto, algunos plantean que Meir Kahane es un fenómeno


estadounidense antes que israelí: su extremismo refleja más los vaivenes
políticos de Estados Unidos que los de Israel. Uno puede agregar que
muchos de los colaboradores más cercanos de Kahane eran
estadounidenses que emigraron más o menos en la misma época que él
a Israel, no israelíes nativos.

Ortodoxia
Meir Kahane era un rabino ortodoxo: de eso no hay ninguna duda. Su
programa político se propone como la implementación de la ortodoxia
(entendida como “el verdadero judaísmo”) en la política israelí: busca
crear un “Estado judío” moldeado bajo los cánones clásicos de la Halajá.
Este Estado tiene que fortalecer la educación judía, separar los destinos
de los árabes y judíos israelíes, acelerar la inmigración de los judíos de la
diáspora, ocupar todo el territorio de la Israel bíblica y, en el mediano
plazo, fundar un Estado teocéntrico, halájico, con un Sanedrín de sabios,
un monarca descendiente del rey David en el trono y un Beit Hamikdash
reconstruido. Todo esto puede sonar muy extremista pero es, de hecho,
lo que codifica el Rambam en su Mishné Torá. Así, uno podría
argumentar: nada hay más ortodoxo que el programa político de Kahane.
Sin embargo, creo que se puede decir justamente todo lo contrario: el
programa político de Meir Kahane es lo menos ortodoxo que se les
pueda ocurrir. La existencia de una ortodoxia presupone un montón de
cosas que Meir Kahane rechaza: en primer lugar, que hay otras
denominaciones y que el paradigma de la construcción del judaísmo es
denominacional; en segundo lugar, que el judaísmo se inserta en un
contexto político que lo excede y que no puede controlar; en tercer lugar,
que el judaísmo es una religión, no una nacionalidad, y que, por lo tanto,
no tiene fuerza política; en cuarto lugar, que el separatismo es el camino
a seguir. Desarrollemos cada uno de estos puntos para que se entienda
qué quiero decir.

Voy a repetir mi discurso de siempre: la idea de un judaísmo dividido en


denominaciones (ortodoxia, reformismo, conservadurismo) surge en
Alemania y se exporta a Estados Unidos. No es algo universal ni eterno:
se desarrolla en un contexto histórico, social, político, cultural y
económico determinado. La idea de que existe una ortodoxia implica,
necesariamente, la idea de que existe algo que no es ortodoxia: más allá
de si considero que sea legítimo o no, si digo que soy ortodoxo, estoy
diciendo que existe también gente que no es ortodoxa. Si viene alguien y
me dice que es ortodoxo o conservador o reformista, está aceptando
implícitamente que el judaísmo se divide en denominaciones.

Las denominaciones “clásicas” de Alemania divergen en un montón de


cosas pero tienen un elemento en común: todas afirman que el judaísmo
es una religión. El motivo es muy sencillo: la única manera de insertarse
en la sociedad de la época era reducir al judaísmo a una religión, a la
manera del cristianismo, negando o acallando los elementos nacionales
del mismo. Todo esto presupone que los judíos no pueden modificar la
sociedad en la que viven: el marco político, económico y social los
excede y solo pueden aspirar a entrar en el sistema, pero no a romperlo
o modificarlo. Dicho de otra manera, la ortodoxia, el conservadurismo y el
reformismo son intentos de hacer encajar al judaísmo en un contexto
histórico determinado, que es el de la Modernidad occidental. En este
contexto, el judaísmo no tiene ni puede tener una función política: la
secularización implica que la religión queda excluida de la esfera pública.

En otros términos, si los judíos quieren insertarse en los Estados


nacionales modernos (como Alemania, Italia, Francia o Argentina), tienen
que demostrar que son ciudadanos de esos Estados nacionales: que su
nacionalidad es alemana, italiana, francesa o argentina, y no judía. Eso
solo puede lograrse mediante una operación que transforme al judaísmo
en una religión: haciendo del judío un alemán, italiano, francés o
argentino de fe mosaica, puedo garantizarle sus derechos como
ciudadano sin que renuncie a su judaísmo. El precio de eso es cortar con
una parte del judaísmo: la que hace a los elementos nacionales del
mismo.

Finalmente, ya vimos con Rab Isaac Breuer que la ortodoxia tomaba al


separatismo como estrategia: hay que separar a la religión judía ortodoxa
de la religión judía reformista. Dicho en otras palabras, el separatismo
ortodoxo clásico presupone que, equivocados o herejes, los reformistas
tienen derecho a ser reformistas: el reformismo (la heterodoxia en
general) será una forma corrupta, herética y errónea de judaísmo, pero
no deja de ser una opción posible.
Todo esto no existe en el ideario de Meir Kahane: al darle un peso
político al judaísmo, al considerar al judaísmo una nacionalidad y no solo
una religión, al asumir que el judaísmo tiene lugar en la esfera pública, al
pretender que el judaísmo tome en sus manos el rumbo de un Estado,
Kahane rompe en mil pedazos, consciente o inconscientemente, con la
ortodoxia. Ahora ya no hay reformistas, conservadores y ortodoxos: solo
hay gente que cumple los lineamientos de la Ley judía y gente que no. Si
el judaísmo tiene su lugar en la esfera pública, para Kahane eso solo
puede significar imponer la Halajá a todos los judíos, quieran ellos
cumplirla o no, porque es obligación de todo judío cumplir la Halajá. Si la
ortodoxia presupone un Estado neutro en asuntos religiosos, Kahane
quiere un Estado autoritario, que imponga el judaísmo a todos los
miembros de la comunidad política. Un ejemplo muy claro es el intento
de prohibir por ley el proselitismo cristiano en Israel: Kahane presentó en
la Kneset proyectos de ley, que fueron rechazados, para declarar ilegal el
proselitismo cristiano y así sancionar a los misioneros.

Así, Kahane no es ni puede ser ortodoxo porque la ortodoxia presupone


un judaísmo impotente a nivel político o, a lo sumo, indiferente a la
política. ¡Pero lo que quiere Kahane es justamente lo opuesto: un
judaísmo militante y políticamente comprometido! Y por supuesto, eso
solo es verdaderamente posible en un Estado judío o, más
específicamente, en un Estado nacional judío: el Estado de Israel.

Revisionismo
El revisionismo sionista es, dicho mal y pronto, la “derecha” del sionismo.
Ya vimos con Israel Eldad la problemática relación entre Jabotinsky y
algunos de sus herederos más extremistas: más o menos lo mismo
podemos plantear con respecto a Meir Kahane.
Ahora bien, habíamos visto que Jabotinsky tomaba los elementos
religiosos del judaísmo y los transformaba en atributos de la nacionalidad
judía. Así, hacía la operación inversa de la ortodoxia o el reformismo: si
los primeros asumían que el judaísmo era una religión y subyugaban
todo elemento nacional a esta concepción religiosa, Jabotinsky asumía
que el judaísmo era una nacionalidad y subyugaba todo elemento
religioso a esta concepción nacionalista.

Por otra parte, algunos intentan buscar en Kahane un heredero de Hilel


Kook. Sí es cierto que Kahane se inspiró en la forma de hacer política de
Hilel Kook: demostraciones ampulosas, propaganda provocativa y
grandes titulares. Pero ahí se quedan los paralelismos: Hilel Kook era un
liberal irreligioso que pretendía fundar un Estado nacional hebreo
moderno, mientras que Kahane pretendía transformar a Israel en un
Estado judío teocrático, regido por la Halajá. La distancia entre uno y otro
es la distancia que separa a un nacionalista liberal moderno de un
ultranacionalista de tinte autoritario.

Así, ¿Meir Kahane es el “verdadero heredero del sionismo” o un


tergiversador de los valores del sionismo clásico? Algunos argumentan
que Kahane es uno de los fundadores del neo-sionismo, tema que
desarrollamos más en profundidad en el artículo sobre Israel Eldad.

Los árabes
La más famosa de las directivas políticas de Meir Kahane es la expulsión
de los árabes de Israel. Para él, los árabes eran una quinta columna y un
nicho de terrorismo. Por otra parte, su crecimiento demográfico generaba
un peligro terrible para la construcción de una cultura judía en el Estado
de Israel. Para muchos, esta idea de Kahane es revolucionaria. La
verdad, no entiendo muy bien por qué. Puede ser que haya sido él quien
la haya popularizada pero de ningún modo fue el primero en proponerla:
ya vimos cómo Israel Eldad venía pregonando, desde una posición
política muy similar, lo mismo desde los años 40.

En palabras del propio Kahane:


Cada día que pasa los árabes de Israel están más cerca de ser
una mayoría. ¿Nos expondremos a un suicidio nacional?
¿Debemos permitir que la demografía, la geografía y la
democracia lleven a Israel al abismo? Para los judíos y los
árabes hay una sola solución: separación. Judíos en su tierra,
árabes en la suya. Separación, y solo separación.

Para algunos, esto es una herencia de Jabotinsky. La respuesta corta es:


no, eso es falso. Jabotinsky rechaza abiertamente el camino de la
expulsión de los árabes de Israel: eso, para él, es inmoral y físicamente
imposible. Para Kahane, en cambio, es un imperativo moral, y la única
manera de mantener al Estado de Israel como un Estado judío. Kahane
propone darles tres opciones a los árabes israelíes: que se vayan a
cambio de una indemnización, expulsarlos (sus propias palabras son:
“tirarlos al mar”) o permitirles permanecer en Israel como una minoría sin
derechos políticos ni nacionales.

Si todo quedase en esto, uno podría acusar a Kahane de estar en contra


del liberalismo, pero no de ser un racismo: después de todo, su planteo,
amén de ser iliberal, no es descabellado. De hecho, diría que racional:
adecúa sus objetivos a los medios. A diferencia de Rab Zvi Yehuda
Kook, que no parece tener una solución racional a los problemas
políticos, económicos, sociales y culturales derivados de la presencia
árabe en territorio israelí y que deposita toda su confianza en la próxima
llegada del Mashiaj, Meir Kahane propone un programa político muy
claro, definido y, por sobre todas las cosas, posible: expulsar a los
árabes de Israel puede ser inmoral según la sensibilidad liberal moderna
pero no es para nada irracional y solucionaría, en la práctica, muchos de
los dilemas que aquejan a Israel. Crearía otros, por supuesto,
empezando por qué tan democrático es expulsar a una parte importante
de la población de un Estado simplemente por ser parte de una minoría
nacional dentro del mismo, pero, como Kahane se declara como
antidemocrático, eso no es un problema para él. Otro problema sería el
probable rechazo de la comunidad internacional: a Kahane tampoco le
importa la opinión de la ONU o de las grandes potencias así tampoco
creo que eso sea un gran problema para él. Quiero que se entienda: no
estoy diciendo que la propuesta de Kahane sea correcta ni moral ni justa.
Estoy diciendo que es racional: se puede llevar a cabo en las condiciones
materiales actuales, más allá de los enormes costos morales,
psicológicos y políticos que pueda conllevar.
Repito: si se hubiese quedado en la idea de separar los destinos de los
judíos y los árabes, nadie podría acusarlo de ser un racista. Gran parte
de la izquierda israelí presupone lo mismo. La diferencia radica en la
estrategia: si Leibowitz propone dividir en dos la Tierra de Israel para
separar de una vez por todas a los palestinos de los israelíes, Kahane
propone expulsar a los árabes de Israel.

El temita es que Kahane no se quedó en esto: con su lengua filosa, daba


discursos incendarios. Decía las siguientes cosas:

Los árabes son un cáncer para Israel.

Los árabes son perros.

Eso, muchachos, sí es racismo. Y es por eso que Kahane es rechazado


por la amplia mayoría de los judíos del mundo: porque es un racista.

Contra la diáspora
Kahane consideraba que la judería estadounidense se había dormido en
los laureles y que se estaba aburguesando, por lo que era cada vez
menos creativa. Los judíos comprometidos debían emigrar a Israel:

Torá en América. Cómoda, satisfecha, integrada. La Tierra de


Israel es un lugar lindo par visitar; un lugar para estudiar un año,
o para el cual se puede hacer una marcha o dar un sermón.
¿Pero vivir allá? Hay un solo lugar para el judío con Torá de
Estados Unidos: “nuestro país”. Sí, doscientos años y ya es
“nuestro”.

Podemos decir muchas cosas sobre el tema: lo primero es que este


llamado responde a una cuestión estratégica, que es fortalecer al Estado
de Israel para evitar el peligro demográfico árabe; lo segundo es que
implica un supuesto según el cual Israel debe ser el centro indiscutido de
la vida judía y que la diáspora desaparecerá, en el curso de un par de
generaciones, de manera natural; lo tercero es que asume que la
diáspora, específicamente Estados Unidos, ya no es creativa; lo cuarto
es que considera un error que el judío estadounidense se piense a sí
mismo como estadounidense; lo quinto es que hay una suposición
implícita: se acerca un Segundo Holocausto, esta vez en Estados
Unidos, y debemos prepararnos para eso.

Empecemos por lo último: la predicción del Segundo Holocausto es, en el


mejor de los casos, exagerada. Hasta ahora no hay nada que se parezca
remotamente a eso. En cuanto al tema de que los judíos de los distintos
países se ven a sí mismos como ciudadanos plenos del país en el que
viven, no creo que la cuestión sea tan lineal: a la par de ese proceso, hay
otro por el cual los judíos conformamos una red de fuertes lazos
comunitarios, por el cual, sin dejar de identificarnos como argentinos o
estadounidenses, nos identificamos también como judíos. Me parece que
sí es verdad que a veces puede haber conflictos entre una y otra
identidad pero no creo que la respuesta sea blanco o negro: hay grises.

Con respecto al tema de la creatividad de la diáspora y las relaciones


centro-periferia, no creo que podamos decir que Estados Unidos no es
un centro de la vida judía: hoy resulta claro que Israel y Estados Unidos
son los dos grandes centros judíos y es difícil predecir qué pasará a largo
plazo. Sí estoy de acuerdo con que hay un conformismo y un
aburguesamiento bastante pronunciado entre los judíos de Estados
Unidos y que esto puede tener consecuencias fatales a futuro pero sigue
habiendo muestras de enorme creatividad. En lo personal, considero que
el futuro judío está en Israel, y es por eso que soy sionista, pero no creo
que eso implique necesariamente la destrucción de toda la diáspora. Se
necesitan judíos comprometidos en todos los lugares en donde hay
comunidades judías, no solo en Israel. Lo contrario sería suicida para
más o menos la mitad de los judíos del mundo.

El militarismo
Para Kahane, poner la otra mejilla es un valor no judío: si los árabes nos
atacan, devolvamos el golpe por diez. Veamos:
Cuando hablamos de enemigos de Israel que nos atacan
constantemente y buscan nuestra destrucción, estamos
obligados a demolerlos a golpes hasta que queden hechos
trizas. Es una Mitzvá (un precepto religioso), una Miljemet Mitzvá
(una “Guerra santa”). La Halajá establece claramente que
“ayudar a Israel contra el enemigo beligerante” constituye una
Miljemet Mitzvá, y no se refiere solamente a un enemigo que
nos ataca con el objetivo de aniquilarnos sino a cualquier intento
de lastimarnos o saquearnos, incluso el simple robo.

Un concepto muy importante en el pensamiento de Kahane, y que está


relacionado con lo que estamos viendo ahora, es Nekama (“Venganza”):
la idea de devolver los golpes y vengarse contra el enemigo.

Por supuesto, llevar esto a la práctica implica un cambio enorme en la


educación y las prioridades nacionales: significa desviar una enorme
cantidad de recursos económicos para la guerra, movilizar a gran parte
de la población y crear un sistema educativo que se focalice en el
desarrollo de la fuerza física. Además, Kahane quería un Estado
autárquico, que no dependa tanto de la ayuda económica de Estados
Unidos, lo que significaba desarrollar de manera significativa la economía
israelí. Cómo lograr eso en un contexto de aislamiento internacional (que
sería la consecuencia de aplicar las ideas de Kahane en la práctica) es
algo que escapa a mi capacidad de entendimiento.

Una alternativa al poder


¿Quién apoyaba a Kahane? En primer lugar, su círculo más cercano de
judíos estadounidenses de extrema derecha, que emigraron con él hacia
Israel. Más tarde, se uniría un sector combativo y extremista del sionismo
religioso y un núcleo de la extrema derecha que buscaba expandir los
asentamientos a toda costa. Finalmente, lograría el apoyo de una parte
considerable de los judíos mizrajim, que buscaban una alternativa al
establishment laborista, al que consideraban corrupto, blando y racista.
Kahane fue muy hábil políticamente: cuando llegó a Israel, notó cómo
muchos mizrajim se sentían defraudados por el régimen político y buscó
acercarse a ellos. En su libro They Must Go, escrito mientras estaba en
prisión, escribe:
Había unos setenta prisioneros en donde estaba, 58 de ellos
judíos. La amplia mayoría eran judíos sefaradim, de las tierras
árabes. Quizás esto más que nada representa el dedo acusador
al régimen israelí actual, porque lo que los musulmanes no
lograron hacer en 1000 años de dominación a los judíos en sus
tierras, el régimen actual judío en Israel lo logró en menos de 25
años: la destrucción espiritual de cientos de miles de judíos
sefaradim que vinieron a la Tierra Santa con su religión,
sionismo y valores judíos básicos. Menos de tres décadas
después, están sumergidos en el crimen, la violencia, las drogas,
la prostitución y una emigración caótica. Solamente en mi ala
había cuatro judíos yemenitas asesinos. Dudo que haya habido
un total de cuatro judíos asesinos en los 2000 años de exilio en
el Yemen…

¿Esta empatía es real o fingida? Uno podría acusar a Kahane de ser un


oportunista que intenta aprovecharse de los sentimientos de
marginalidad por parte de los sefaradim/mizrajim para cooptarlos para su
causa. En lo personal, creo que es sincero cuando escribe y dice estas
cosas. Kahane también trae un argumento para escuchar a los judíos
provenientes de los países árabes en relación a cómo lidiar con los
árabes israelíes y el mundo árabe en general:

Tienen un sentimiento profundo de que los árabes son un


peligro terrible para los judíos dentro de Israel. Ningún judío
ashkenazí de Europa puede apreciar verdaderamente esto
porque no ha vivido bajo una mayoría árabe. No sufrió las
terribles amarguras de ser una minoría judía bajo un gobierno
musulmán.

En pocas palabras, los que apoyaban a Kahane lo hacían por distintos


motivos: porque apoyaba la expansión territorial de Israel; porque lo
veían como un defensor del carácter judío del Estado; porque
consideraban que sabía cómo manejarse con los árabes; y porque lo
percibían como un hombre que podía hacer frente al régimen imperante.

“Judeo-nazi”: Leibowitz vs Kahane


En el artículo sobre Yeshayahu Leibowitz, les comentaba que algunos
veían a Leibowitz como un “Kahane invertido”. Teniendo en cuenta todo
lo que vimos hasta ahora, creo que podemos entender mejor a qué me
refería.
Para Leibowitz, había que oponerse a la ocupación y la herramienta era
la desobediencia civil: rechazar, por cuestiones de conciencia, servir en
los territorios ocupados. Para Kahane, la herramienta es la misma (la
desobediencia civil) pero a lo que hay que oponerse es a las concesiones
territoriales, a la democracia y a todo lo que ponga en peligro lo que él
considera “valores judíos”. Un ejemplo de las visiones divergentes de
Leibowitz y Kahane es la lectura que hacen de Januca: como ustedes
sabrán, Januca es una festividad religiosa, la última instaurada por los
rabinos y la única que no se menciona en todo el Tanaj. Según una
lectura convencional y típica, Januca representa el derecho a la libertad
de culto: es la lucha de una nación pequeña (los judíos) contra un
gigante titánico (los griegos), y el triunfo de los macabeos representa el
derecho de las minorías a regirse a sí mismas. Sin embargo, tanto
Leibowitz como Kahane argumentan que, en realidad, Januca recuerda
una guerra civil: judíos nacionalistas respetuosos de una vida de Torá y
Mitzvot (los macabeos) contra judíos asimilados (los judíos helenistas).
Los dos llaman a reeditar esa vieja guerra civil, pero mientras que
Leibowitz considera que los “macabeos modernos” son aquellos que
quieren terminar con la ocupación y el dominio estatal sobre la religión,
Kahane considera que los “macabeos modernos” son los judíos que
quieren expandir los asentamientos, expulsar a los árabes y crear un
Estado halájico teocrático y autoritario.

Para Leibowitz, Meir Kahane era el ejemplo más claro de lo que él


llamaba “judeo-nazi”: judíos ultranacionalistas autoritarios, que ponían al
Estado por encima de todo y que querían acabar con la democracia,
utilizando medios violentos y la fuerza física de ser necesario. Para
Kahane, Yeshayahu Leibowitz era un asimilacionista encubierto que
exponía ideas peligrosas.

Estado judío vs Estado democrático


Para Kahane, había una tension imposible de resolver entre la
democracia y el judaísmo: Kahane, contra lo que decía Moshe Una,
consideraba que la democracia era un valor absolutamente ajeno al
judaísmo y que tarde o temprano terminaría por desaparecer. Kahane lo
ponía en términos sencillos:
¿Los judíos están preparados para sacrificar su único Estado en
el altar de la democracia que los árabes van a usar para destruir
a Israel?

Dicho de otra manera, si hay democracia, peligra el carácter judío del


Estado de Israel. Esto es un lugar común de ciertos sectores pero no sé
si tiene mucho sentido: lo cierto es que nadie niega el carácter
democrático de Argentina o Estados Unidos por ser los Estados
nacionales de los argentinos o de los estadounidenses respectivamente.

Además, Kahane argumentaba, en este caso creo que con bastante


acierto que:

Si uno quiere saber cuáles son los valores judíos, el lugar para
buscarlos no es Karl Marx o Edmund Burke o Thomas Jefferson.
Los valores judíos se encuentran en las fuentes judías, muchas
de las cuales son ampliamente desconocidas por los críticos
histéricos que de repente descubrieron la moralidad “judía”.

El problema con esto es que no hay “una sola moralidad judía”: los textos
son textos, y hay un montón de ideas contradictorias en el corpus literario
judío tradicional. Así como Kahane deriva ideas autoritarias, racistas y
etnocéntricas, militaristas y fuertemente antidemocráticas, otro puede
derivar ideas democráticas, igualitarias, de justicia social y pacifistas. No
digo que todas las lecturas sean válidas sino que hay un rango amplio de
lecturas, y que no todo es blanco o negro.

La barbarie con ropaje religioso


¿Kahane era un patotero y un matón o un profeta? ¿Un político con una
ambición sin límites o un filósofo profundo? ¿Un instigador al odio o un
hombre que decía verdades que nadie se atrevía a decir? ¿Un terrorista
o un defensor del pueblo judío? ¿Un asesino o un héroe? ¿Un bárbaro o
un sabio? Ésas son las preguntas que exigen respuesta. Sus seguidores
dicen una cosa; sus detractores, lo opuesto.

Hay algo que me queda claro: Kahane no es santo de mi devoción.


Rechazo terminantemente su filosofía política. Sin embargo, reconozco
algo: tonto no era. No me gusta para nada, pero era un hombre racional.
Puede haber sido un terrorista, un instigador al odio, un racista, un matón
y muchas cosas más, pero todo lo que hizo lo hizo con un objetivo en
mente, no a tontas y locas.

El legado: mártires, asesinos y terroristas


Los herederos ideológicos de Meir Kahane son pocos pero hacen mucho
ruido: Baruj Goldstein, que irrumpió en medio de un servicio religioso en
la Cueva de los Patriarcas y asesinó a quemarropa a 29 musulmanes e
hirió a otros 125, antes de ser abatido por los mismos, en Jebron, quizás
sea el más famoso, por las repercusiones de su locura criminal. Algunos
pocos lo consideran un mártir religioso, mientras que la amplia mayoría
(incluidos algunos seguidores del propio Kahane) lo consideran un
asesino despiadado y sanguinario. Cuando Meir Kahane fue asesinado,
el partido se dividió en dos (Kaj y Kahane Jai) y su hijo, Biniamin Zeev
Kahane, se transformó en una de las principales figuras del movimiento
hasta ser asesinado en el año 2000 por terroristas palestinos. La
principal figura del kahanismo hoy es Baruj Marzel, un político de
ultraderecha radical, que idolatra a Baruj Goldstein y a quien le cabe
perfectamente la expresión “judeo-nazi”. Otras organizaciones que se
inspiraron en Kahane son Terror Neged Terror (“Terror contra Terror”),
que intentaba crear un terrorismo judío que haga frente al terrorismo
palestino (por cada ataque palestino, devolver uno judío, creando así un
baño de sangre y una matanza tras otra) y Lejava, destinada a evitar las
relaciones interpersonales entre árabes y judíos e impedir que los
misioneros cristianos actúen en Israel. Finalmente, Meir Ettinger, sobrino
de Meir Kahane, es la cara visible de un grupo de jóvenes
ultranacionalistas, que rechazan la autoridad del gobierno israelí, al que
acusan de ser herético y antijudío, a la vez que predican la eliminación
de los palestinos, para así crear un “Estado judío verdadero”. Este grupo
es acusado de haber tirado bombas molotov en una casa de una familia
palestina y de haber asesinado a tres de sus integrantes y herido a otro.
Algunos lo consideran heredero de Kahane, mientras que otros enfatizan
que este grupo es muchísimo más irracional, con una fuerte tendencia
hacia la mística, producto de la influencia de Itzjak Ginsburgh (un rabino
de Jabad y ultranacionalista, que utiliza conceptos de la Cabalá para
justificar su ideario chauvinista, racista y antidemocrático). Yeshivat
HaRaaion HaYehudí, fundada por Kahane, se autodefine como una
yeshivá diferente, que busca crear un nuevo tipo de judío: el “erudito
guerrero”. El slogan que une a los kahanistas es “Kahane Tzadak”
(“Kahane tenía razón”).

Una de las cosas que más me llama la atención es que Meir Kahane era
un extremista pero también era racional: se expresaba de manera
coherente y con argumentos. Se pueden rechazar de manera tajante sus
ideas pero para eso hay que argumentar. En cambio, muchos de sus
seguidores se inclinaron hacia la mística y el irracionalismo más fatal.

Para resumir, los kahanistas son pocos, muy pocos, pero son un
verdadero peligro para el Estado de Israel y es por eso que debemos
rechazarlos y cortar de raíz sus ideas.