Está en la página 1de 3

UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

UAPA

ASIGNATURA:
Derecho Administrativo y sus Procedimiento
TEMA:

Semana 1
NOMBRE:
Yesica Castillo Faña
MATRICULA:
201806446@p.uapa.edu.do
FACILITADOR:
Juan Raul Quiroz-MA
FECHA:
Nagua, R.D.
16/01/2020
Introducción
Podemos definir al Contrato Administrativo o público como aquel en que aparece
la imposición unilateral de obligaciones estatales por medio de las funciones de
creación normativa y ejecutiva que se complementan por actos jurídicos bilaterales
en forma de contratos, convenios, acuerdos etc., todos los cuales tienen en común
el emanar de la manifestación de una voluntad coincidente de las partes.
El contrato administrativo comporta no sólo la decisión de la Administración, a
través de un acto administrativo, sino que hay una expresión de voluntad del
contratante, sin cuyo elemento no se generaría el acto bilateral que es el contrato.
Por tal expresión de voluntad, por la necesaria subordinación (en vez de
la coordinación del contrato privado), por el fin público predominante, por el
sentido de la colaboración (algunas veces de mayor grado como en el suministro
prolongado), por las garantías especiales internas y prejudiciales, no hay duda
alguna, a nuestro juicio, de la categoría del contrato administrativo. Podrá por eso
verse cómo algunos notables juristas no satisfechos con la tesis del contrato
administrativo convienen en aceptarlo con requisitos que lo integren a fin de
cautelar el derecho particular, aplicando por ejemplo el principio del rebus sic
stantibus.
Elabora un mapa conceptual respecto de los contratos públicos o
administrativos, resaltando las características comunes y distintivas de cada
contrato.

CONTRATOS PUBLICOS O PRIVADOS

El contrato público es un tipo de contrato en el que al menos una de las partes es una
Administración pública cuando actúa como tal, y en el que está sometido a un régimen jurídico
que coloca al contratante en una situación de subordinación jurídica frente a la Administración.

El concepto de contrato público, a primera vista, no difiere del concepto de contrato en el


Derecho privado, pero al ser el Estado (o una de sus Administraciones) una de las partes del
mismo, tiene características propias. Puede definirse el contrato administrativo como aquel en
que la Administración ejerce determinadas prerrogativas en cuanto a su interpretación, ejecución
y extinción, cuidando de no alterar la ecuación financiera del mismo.

Características

En principio, podría entenderse que es una declaración de voluntad común. En el sentido de que se
requiere la voluntad concurrente del Estado o de otro ente en ejercicio de la función administrativa, por
una parte, y de un particular u otro ente público (estatal o no estatal) por otra. Es importante señalar que
esta " voluntad del estado" en realidad no es precisamente una "voluntad”, dado que el Estado está
sometido a la regulación contemplada en la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado. Es un acto
bilateral que emana de la manifestación de voluntad coincidente de las partes. En cuanto importa una
concurrencia bilateral de voluntades y se distingue del acto administrativo, que por esencia es unilateral.
Productora de efectos jurídicos. El contrato de la Administración, determina recíprocamente atribuciones
y obligaciones con efectos jurídicos propios, directos e inmediatos (a diferencia de los simples actos de la
Administración) y de manera individual para cada una de las partes (por oposición a los reglamentos, que
producen efectos jurídicos generales.

Formalismo. En los contratos administrativos se supedita su validez y eficacia al cumplimiento de las


formalidades exigidas por las disposiciones vigentes en cuanto a la forma y procedimientos de
contratación. Estas formalidades discurren a través de una serie de actos preparatorios del contrato.

También podría gustarte