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Expediente 5325-2012 1

APELACIÓN DE SENTENCIA DE AMPARO

EXPEDIENTE 5325-2012
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, veinte de marzo de dos mil trece.
En apelación y con sus antecedentes, se examina la sentencia de diecinueve de
octubre de dos mil doce, dictada por la Sala Segunda de la Corte de Apelaciones del ramo
Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, constituida en Tribunal de Amparo, en
la acción constitucional de amparo promovida por Exploraciones Mineras de Guatemala,
Sociedad Anónima, por medio de su Mandataria Especial Judicial con Representación,
Claudia Martina Muñoz Andrade de Mendoza –quien también actuó como abogada
patrocinante–, contra el Director General de la Policía Nacional Civil. Es ponente en el
presente caso el Magistrado Vocal I, Héctor Hugo Pérez Aguilera, quien expresa el
parecer de este Tribunal.
ANTECEDENTES
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado el tres de septiembre de dos mil doce en el
Centro Administrativo de Gestión Penal y remitido, posteriormente, a la Sala Segunda de
la Corte de Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente. B)
Acto reclamado: la omisión de intervención, por parte de la autoridad cuestionada, para
proteger a las personas y vehículos en la entrada y alrededores de las instalaciones del
proyecto minero Progreso VII Derivada, ubicado en los municipios de San José del Golfo y
San Pedro Ayampuc, departamento de Guatemala. C) Violaciones que denuncia: a los
derechos a la vida y de propiedad privada; las libertades de acción, locomoción, industria,
comercio y trabajo; así también, a los principios de protección de la persona, de
supremacía constitucional y de jerarquía normativa. D) Hechos que motivan el
amparo: de lo que consta en los antecedentes, del contenido del fallo apelado y de lo
expuesto por la postulante, se resume: D.1) Producción del acto reclamado: a)
refiere –la entidad amparista– haber obtenido, del Ministerio de Energía y Minas, la
correspondiente licencia de explotación del proyecto minero Progreso VII, ubicado dentro
del bien inmueble de su propiedad identificado como finca ocho mil ochocientos seis
(8806), folio ciento noventa y tres (193), libro ciento cincuenta (150) de Guatemala; b)
en razón de lo anterior, procedió a contratar el personal para la realización de los trabajos
respectivos, así también a comprar los materiales de construcción que utilizaría en las
actividades propias del proyecto autorizado; c) pese a que durante el trámite
administrativo de la licencia no se presentó oposición alguna, desde el tres de marzo de
dos mil doce varios vecinos se encuentran obstaculizando y bloqueando el paso hacia el
inmueble antes referido; d) afirma que, a la fecha de presentación de la solicitud de
amparo –tres de septiembre de dos mil doce–, en el lugar se han producido detenciones
ilegales, vejaciones, lesiones, amenazas y coacciones de todo tipo contra los trabajadores
del proyecto, aunado a múltiples daños que han experimentado sus instalaciones, y e) no
obstante que la situación ya es de conocimiento de las autoridades encargadas de brindar
seguridad pública, dentro de ellas: la autoridad cuestionada, no se han tomado las
medidas necesarias para garantizar y proteger a las personas y vehículos que diariamente
deben ingresar al proyecto minero –omisión contra la que reclama–. D.2) Agravios que
se reprochan: la postulante aduce que la autoridad cuestionada viola los derechos y
principios constitucionales antes enunciados porque ha omitido realizar las actividades
propias de seguridad y protección ciudadana, a pesar de que han existido múltiples
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requerimientos y denuncias con relación a los actos violentos e ilícitos que diariamente se
producen en el lugar donde se ubica su proyecto minero. Refiere también que la citada
autoridad ha mostrado una actitud indiferente ante los bloqueos que impiden el libre
ejercicio de los derechos laborales, comerciales y de industria, que le corresponden –a la
accionante– y a sus trabajadores. Igualmente, indica que estima lesionado su derecho a
la propiedad privada, porque se ha vedado el libre ingreso y goce de un bien inmueble
que le es propio. D.3) Pretensión: solicitó que se le otorgue amparo y, como
consecuencia, se ordene a la autoridad cuestionada que: i) gire órdenes a donde
corresponda para garantizar y proteger de forma inmediata y permanente el libre ejercicio
de las actividades laborales, comerciales y de industria en el proyecto minero de su
propiedad; ii) brinde protección para el desarrollo de las actividades mineras y se permita
el libre tránsito de vehículos y maquinaria que ingresa a las instalaciones; y iii) mantenga
suficientes elementos policiales de forma permanente a efecto de garantizar el goce de
los derechos constitucionales que estima violados. A la vez, solicitó que se suspenda la
actuación ilegítima de los vecinos que han ocasionado los bloqueos antes relacionados. E)
Uso de recursos: ninguno. F) Caso de procedencia: invocó el contenido en el inciso
a) del artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. G)
Leyes violadas: citó los artículos 1, 2, 4, 5, 25, 26, 39 y 43 de la Constitución Política de
la República de Guatemala; y 464 del Código Civil.
II. TRÁMITE DEL AMPARO
A) Amparo provisional: no se otorgó. B) Terceros interesados: a) Procurador de los
Derechos Humanos; y b) Ministro de Gobernación. C) Informe circunstanciado: la
autoridad impugnada presentó informe en el que detalla el contenido de los oficios de
requerimientos y denuncias de actos delictivos que ha recibido, así como el trámite que le
ha dado a estos y, en su caso, las diligencias en las que ha actuado con relación a
diversos hechos acaecidos desde marzo de dos mil doce. De la información proporcionada
destaca lo expuesto en el párrafo final: “…en cumplimiento al Oficio Número: 198-
2012.REF.OF.DELGADO, fechado 15 de marzo del año 2012, emanada [sic] de la Estación
125, municipio de Palencia, se coordinó seguridad de puesto fijo con una unidad policial
en el lugar, coordinado con la Estación 124 del municipio de San Pedro Ayampuc, dicha
seguridad no continuó en virtud que las personas del grupo de resistencia contra la
minería, que se encuentran en la entrada de dicha minería, en el momento que alguna
unidad policial se presenta en el lugar, insultan a los tripulantes de la misma, aduciendo
que miembros de la Institución Policial están a favor de la minería, asimismo manifiestan
que si alguna persona pierde la vida, responsabilizan directamente a la Policía Nacional
Civil, motivo por el cual en coordinación con el Jefe de La Estación 125 a bordo de la
Unidad Policial GUA-12150, de servicio en esta Sub Estación Policial, se efectúan
recorridos constantes al lugar donde se apuestan [sic] dichas personas.”. D) Pruebas:
documentales, consistentes en: a) fotocopias de: a.1) resolución del Ministerio de
Energía y Minas, referente a la licencia de explotación minera explotación concedida a la
postulante; a.2) resolución de veintitrés de mayo de dos mil once diez mil ciento uno -
dos mil once / DIGAR / ECM / cmus (10101-2011/DIGAR/ECM/cmus), de la Dirección
General de Gestión Ambiental y Recursos Naturales del Ministerio, por la cual se aprueba
el estudio de impacto ambiental del proyecto Progreso VII Derivada, en categoría “A”;
a.3) referencia de la décima inscripción de dominio de la finca ocho mil ochocientos seis
(8806), folio ciento noventa y tres (193), libro ciento cincuenta (150) de Guatemala; a.4)
oficio de nueve de mayo de dos mil doce, remitido por el Técnico de Investigaciones
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Criminalísticas I, Planimetrista, Jorge Oswaldo Lima Huezo, al Auxiliar Fiscal del Ministerio
Público, Mario René García Agustín, el cual contiene informe de inspección ocular; a.5)
denuncias presentadas por Perfecto Waldemar López Barrios, Mario Ricardo Figueroa
Archila, José Vicente Arias Méndez, Isabel Morales Castillo y Lenin Valdez Rivera con
relación a la supuesta comisión de actos delictivos contra personal de la entidad
postulante; a.6) prevención policial de la Subestación de la Policía Nacional de San José
del Golfo, departamento de Guatemala, la cual está relacionada con denuncias planteadas
por Danilo Alvarado Monterroso, Marco Tulio Aquino Garrido y Erick Gálvez, todos
trabajadores del proyecto minero de la accionante; a.7) actuaciones de la exhibición
personal planteada en el Juzgado de Paz Penal del municipio de San Pedro Ayampuc,
departamento de Guatemala, a favor de Edgar Dionel Álvarez, Edgar Romeo López De
León y Julio César Coc Álvarez, trabajadores de la empresa Orión, la cual brinda servicios
de seguridad a la amparista; a.8) resolución del Juzgado Cuarto de Primera Instancia
Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del departamento de Guatemala, en la
cual se le da trámite a la querella penal presentada por la accionante; a.9) razón
asentada por la auxiliar fiscal Vilma Lucrecia Ramos Rojas, de la Agencia Uno de Decisión
Temprana de la Fiscalía Distrital de Guatemala, en la que se establece la imposibilidad de
celebrar junta conciliatoria, dada la falta de presencia de los denunciados de los
supuestos actos delictivos; b) el escrito de interposición de la presente acción
constitucional de amparo, y c) el informe circunstanciado remitido. E) Sentencia de
primer grado: la Sala Segunda de la Corte de Apelaciones del ramo Penal,
Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, constituida en Tribunal de Amparo,
consideró: “… Del análisis del acto reclamado y argumentos vertidos por el postulante y
demás interesados, este Tribunal considera que es prosperable la acción de amparo
promovida, toda vez que la autoridad impugnada (la negativa y falta de intervención de la
Policía Nacional Civil, para garantizar y proteger a las personas y vehículos que
diariamente deben ingresar a cumplir con sus labores en la entrada y alrededores del
Proyecto Minero PROGRESO VII DERIVADA), vulnera derechos constitucionales y legales:
Violación [sic] a la Libre Locomoción, Industria, Comercio y Trabajo, por cuanto vecinos
del Municipio de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc, ambos del departamento de
Guatemala, obstaculizan el paso a personal de la entidad EXPLORACIONES MINERAS DE
GUATEMALA, SOCIEDAD ANÓNIMA, como legítima propietaria del inmueble formado por
derechos reales, Dominio. [sic] Inscripción número de registro diez, Finca ocho mil
ochocientos seis, Folio ciento noventa y tres, Libro ciento cincuenta de Guatemala, según
hora electrónica del Registro General de la Propiedad; dichas personas actualmente están
violando e ilegalmente obstaculizando el paso de vehículos y maquinaria que ingresan a
las instalaciones del proyecto, pues se han instalado en la puerta de entrada del Proyecto
Minero Progreso VII, siendo que con su actuar están cometiendo actos al margen de la
ley. En el caso que se examina, la Mandataria Especial Judicial con Representación de la
entidad EXPLORACIONES MINERAS DE GUATEMALA, SOCIEDAD ANÓNIMA, CLAUDIA
MARTINA MUÑOZ ANDRADE DE MENDOZA, promovió amparo en contra del DIRECTOR
GENERAL DE LA POLICÍA NACIONAL CIVIL, motivada por la negativa y falta de
intervención de la Policía Nacional Civil, para garantizar y proteger a las personas y
vehículos que diariamente deben ingresar a cumplir sus labores, las personas están en la
entrada y alrededores del Proyecto Minero PROGRESO VII DERIVADA, y que a
consecuencia de la falta de protección se viola flagrantemente el libre ejercicio de
locomoción y el libre ejercicio del derecho al trabajo, comercio e industria; toda vez que la
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autoridad impugnada no garantiza los derechos constitucionales consistentes en


protección a la persona, libertad de acción, libertad de locomoción, libertad de industria,
libertad de ejercicio de acción, comercio y trabajo, y mantenimiento del orden público,
toda vez que personas del municipio de San José del Golfo y San Pedro Ayanpuc, [sic] del
departamento de Guatemala, bloquean sus actividades, tránsito de vehículos y
maquinaria que ingresan a las instalaciones de la Minera. En el presente caso, debe
declararse con lugar el amparo, ya que como se puede establecer la entidad recurrida
está violando derechos de la amparista, al no actuar para impedir que las personas no
obstaculicen el paso, con la cual se niega el ingreso a su propiedad limitándose su
derecho de locomoción como lo establece el artículo 26 de la Constitución Política de la
República, que establece: „Libertad de locomoción. Toda persona tiene libertad de entrar,
permanecer, transitar y salir del territorio nacional y cambiar de domicilio o residencia, sin
más limitaciones que las establecidas por la ley,…‟ ya que como quedó probado la
amparista es propietaria del inmueble inscrito en el registro de la propiedad. Este tribunal,
estima que según lo anterior, es evidente que los hechos que motivaron a los vecinos
organizarse para impedir el ingreso a la Mina PROGRESO VII DERIVADA, constituye
delitos que ameritan protección contra la delincuencia que afecta la vida, la integridad y la
seguridad de las personas y sus bienes, no puede someterse a ella y a sus decisiones a
quienes discrepan en cuanto a sus intereses, y por ende, afectan derechos
constitucionales reconocidos. Quedó demostrado que la postulante es propietaria de un
bien inmueble donde se encuentra ubicada la Minera referida, y que el ejercicio de la
libertad para transitar desde y hacia la misma no puede ser objeto de condiciones o
limitaciones que la coarten, puesto que según criterio de este tribunal constitucional, no
puede restringirse la libertad de locomoción, ni el tránsito de las personas, y no puede
restringirse por disposiciones que no provengan legítimamente de una autoridad fundada
en ley. Por las razones expuestas, este tribunal estima que el otorgamiento del amparo es
procedente. Con el criterio de lo antes transcrito, este tribunal constitucional concluye que
la autoridad impugnada, al negarse y falta de intervención [sic] de la Policía Nacional
Civil, a garantizar y proteger a las personas y vehículos que diariamente deben ingresar a
cumplir sus labores en la entrada y alrededores del proyecto minero PROGRESO VII
DERIVADA, vulnera su derecho de libertad de locomoción, libertad de industria y
comercio, garantizados en los artículos 26 y 43 de la Constitución Política de la República
de Guatemala, pues tal y como se indicó, no puede reconocérsele a la autoridad
impugnada una potestad administrativa para que delegue en las personas que
obstaculizan el paso, disposiciones propias de la policía. No obstante lo anterior, los
derechos de libre locomoción, libertad de industria, comercio y trabajo reconocidos y
tutelados en la presente acción constitucional, se deben de proteger por los cuerpos de
seguridad del Estado, tal como lo establece el artículo 9 de la Ley de la Policía Nacional
Civil, decreto número 11-97 del Congreso de la República. -VI- Por lo antes expuesto, se
ordena a la autoridad recurrida, para que en coordinación con el Ministerio Público,
tramite ante los tribunales de la jurisdicción ordinaria, la viabilidad o no viabilidad del
desalojo de las personas que se encuentran en las entradas y los alrededores del
proyecto minero PROGRESO VII DIRIVADA, [sic] obstaculizando la libre locomoción de las
personas, principalmente de los trabajadores del proyecto minero, el libre ejercicio de las
actividades laborales, comerciales y de industria del proyecto; ya que de esa forma se
garantice [sic] la libre locomoción, industria y trabajo, y la seguridad jurídica. Vistos los
argumentos anteriores, debe de otorgarse la protección constitucional solicitada…”. Y
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resolvió: “… I) OTORGA EL AMPARO, solicitado por CLAUDIA MARTINA MUÑOZ


ANDRADE DE MENDOZA, quien actúa en su calidad de Mandataria Especial Judicial con
Representación de la entidad EXPLORACIONES MINERAS DE GUATEMALA, SOCIEDAD
ANÓNIMA, en consecuencia: se ordena autoridad recurrida [sic], para que en
coordinación con el Ministerio Público, tramite ante los tribunales de la jurisdicción
ordinaria, la viabilidad o no viabilidad del desalojo de las personas que se encuentran en
las entradas y los alrededores del proyecto minero PROGRESO VII DERIVADA; II) No hay
condena en costas…”.
III. APELACIÓN
El Ministro de Gobernación, Héctor Mauricio López Bonilla, apeló la sentencia antes
transcrita; en apoyo a su impugnación expresó que la entidad amparista no indicó haber
acudido previamente a la jurisdicción ordinaria para cumplir con el requisito regulado en
el artículo 19 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad; además,
refutó lo considerado por el a quo, en cuanto a que los actos de los vecinos del proyecto
minero constituyen “delitos”, porque, según su criterio no corresponde a un tribunal
constitucional establecer cuál hecho es o no es delictivo, pues ello concierne a la
jurisdicción ordinaria.
IV. ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA
A) La amparista indicó que la sentencia apelada está dictada conforme a derecho y que,
al emitirla, el tribunal a quo tomó en cuenta la doctrina y jurisprudencia constitucional, de
donde se desprendió la procedencia del amparo instado. Solicitó que se declare sin lugar
el recurso de apelación interpuesto y, como consecuencia, se confirme el fallo apelado. B)
La autoridad impugnada manifestó que en la Comisaría San José del Golfo doce -
cincuenta y dos (12-52) se ha efectuado un plan operativo de emergencia, el cual
constantemente realiza patrullajes rutinarios en el lugar donde desarrolla su labor la
entidad minera accionante. Refirió que, a pesar de contar únicamente con pocos
elementos policiales, siempre han atendido los asuntos relacionados con los hechos
relatados por el amparista y que sí tiene un plan estratégico y de emergencia para que
prevalezca el orden. Solicitó que se declare sin lugar la acción constitucional de amparo
instada. C) El Procurador de los Derechos Humanos únicamente solicitó que se dicte
sentencia de conformidad con la ley y las constancias procesales. D) El Ministro de
Gobernación refutó lo considerado en la sentencia apelada, indicando que pareciera que
el tribunal a quo no tuvo a la vista el informe circunstanciado cuando hace la siguiente
afirmación: “la entidad recurrida está violando derecho de la amparista al no actuar para
impedir que las personas no obstaculicen el paso, con lo cual se niega el ingreso a su
propiedad…”; además, reiteró el argumento expuesto en su apelación, en cuanto a que
no es a un órgano jurisdiccional que conoce de una garantía constitucional al que le
corresponde decidir sobre la existencia de delitos. También señaló que es al propietario
del bien cuya entrada es obstaculizada al que le corresponde ejercer las acciones
correspondientes. Solicitó que se dicte fallo en el que se declare con lugar la apelación
interpuesta y, como consecuencia, sea revocada la sentencia impugnada. E) El
Ministerio Público expresó que comparte el criterio establecido en la sentencia emitida
en primera instancia al haber “denegado” el amparo solicitado. Indicó que la solicitud de
protección constitucional es improcedente al no existir agravio que deba ser reparado por
este conducto, ya que del contenido del informe circunstanciado puede establecerse que
la institución policial en todo momento ha actuado e intervenido y que ha puesto en
conocimiento del Ministerio Público los hechos que se han suscitado en los lugares que
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ese informe refiere. Solicitó que se declare sin lugar el recurso de apelación y,
consecuentemente, se confirme la sentencia impugnada, denegando el amparo instado.
CONSIDERANDO
-I-
No procede el amparo cuando el accionante tiene la posibilidad de discutir un acto
de autoridad en las vías que las leyes ordinarias establecen para ello; en tal virtud,
únicamente es viable cuando, a pesar de haberse agotado la discusión, subsiste la
amenaza, violación o restricción a los derechos que la Constitución y las leyes garantizan.
-II-
En el presente caso se examina, en apelación, la sentencia de diecinueve de
octubre de dos mil doce, dictada por la Sala Segunda de la Corte de Apelaciones del ramo
Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, constituida en Tribunal de Amparo, en
la acción constitucional de amparo promovida por Exploraciones Mineras de Guatemala,
Sociedad Anónima, contra el Director General de la Policía Nacional Civil.
En la solicitud de protección constitucional se reprocha, de la autoridad
cuestionada, la supuesta omisión de intervenir para garantizar y proteger a las personas y
vehículos en la entrada y alrededores de las instalaciones del proyecto minero Progreso
VII Derivada, ubicado en los municipios de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc,
departamento de Guatemala. A juicio de la entidad postulante, esa actitud omisiva se
produce a pesar de múltiples y constantes requerimientos y denuncias, lo cual conlleva
violación a los derechos a la vida y a la propiedad privada; las libertades de acción,
locomoción, industria, comercio y trabajo; así también, a los principios de protección de la
persona, de supremacía constitucional y de jerarquía normativa.
El tribunal constitucional a quo otorgó la protección constitucional instada, por
considerar que la autoridad cuestionada ha incurrido en violación de los derechos de la
entidad amparista al no brindarle, a esta y a sus trabajadores, la debida protección frente
a los actos acontecidos en el lugar donde se ubica su proyecto minero Progreso VII
Derivada.
-III-
La relación de hechos expuesta por la entidad postulante en su escrito de solicitud
de amparo da cuenta de una serie de acontecimientos suscitados desde marzo de dos mil
doce en la entrada y alrededores de las instalaciones del proyecto minero Progreso VII
Derivada, ubicado en los municipios de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc,
departamento de Guatemala. Según la accionante, a raíz de estos, se han visto afectados
tanto sus recursos materiales como humanos, impidiéndosele el normal desarrollo de las
actividades mineras en un bien inmueble de su propiedad, para lo cual le fue otorgada la
respectiva licencia de explotación.
En el relato se indicó que en el lugar antes mencionado se han producido
detenciones ilegales, vejaciones, lesiones, amenazas y coacciones de todo tipo contra los
trabajadores del proyecto y que ello es del conocimiento de las integrantes de la Policía
Nacional Civil, sin que a la fecha de presentación de solicitud de protección constitucional
–tres de septiembre de dos mil doce– sus agentes realicen sus actividades propias de
seguridad y prevención ciudadana, a pesar de los múltiples requerimientos y denuncias
que se han formulado.
A juicio de esta Corte, el amparo no resulta ser el conducto procesal idóneo para
reclamar por la inacción a que ha aludido la entidad amparista, pues, si ello hubiere
ocurrido, el Código Penal tipifica delitos en los cuales pudiera encuadrar esa actitud de
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parte de los agentes policiales o de sus autoridades correspondientes –tal como el sujeto
pasivo del amparo–. Téngase presente que el artículo 419 del Código Penal indica que se
incurre en incumplimiento de deberes cuando se omitiere, rehusare o retardare algún
acto propio de una función o cargo público. Para el caso de la institución policial, las
funciones propias de quienes la integran están detalladas en los artículo 9 y 10 de la Ley
de la Policía Nacional Civil (Decreto 11-97 del Congreso de la República); el primero de
estos les encarga la protección de la vida, la integridad física y la seguridad de las
personas y sus bienes, el libre ejercicio de los derechos y libertades, así como prevenir,
investigar y combatir los delitos preservando el orden y la seguridad pública; y el segundo
de los preceptos citados regula las actividades específicas que deben desarrollar los
miembros de la citada dependencia pública.
Con base en lo expuesto, este Tribunal es del criterio que si la entidad
interponente estimare incumplidas las funciones que les corresponden a los agentes o
autoridades policiales, ya sea por inacción o insuficiencia de respuesta a las denuncias
presentadas, tiene la posibilidad de promover las acciones jurisdiccionales penales
correspondientes contra los que resultaren directamente responsables, por lo que resulta
inviable la promoción de la presente acción constitucional para formular reproches cuando
existen mecanismos procesales ordinarios específicos que pudieron ser instados para el
efecto.
Especial atención ha merecido una de las peticiones de fondo formuladas por la
accionante, en cuanto a dejar en suspenso las actividades de los vecinos que boicotean el
desarrollo de la minería en el lugar donde se ubica el proyecto Progreso VII Derivada, ya
que si la entidad interponente considerare que estas riñen con la ley, tiene expedita la vía
para acudir a la jurisdicción ordinaria a denunciar cualquier acto ilegal de aquellos.
Lo expuesto en los párrafos anteriores es expresión de la disensión de esta Corte
con lo considerado por el a quo, el cual incluso calificó “delictivas” las acciones de algunos
vecinos del lugar donde se ubica el proyecto minero en mención; al respecto, se estima
que no corresponde a un órgano jurisdiccional constitucional realizar la tipificación de
ilícito penal alguno, pues ello es competencia de los tribunales ordinarios respectivos. Es
oportuno referir que ante la existencia de intereses en pugna por el desarrollo de
actividades productivas –como las mineras–, lo ideal es que las partes enfrentadas
procuren alcanzar soluciones conciliatorias y ecuánimes.
Se concluye, entonces, que por no ser la vía procesal idónea la intentada, el
recurso de apelación debe ser declarado con lugar, a efecto de revocar la sentencia
impugnada y que, al resolver conforme a derecho, se deniegue la solicitud de protección
constitucional promovida.
-IV-
Conforme los artículos 44 y 46 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad es imperativo decidir sobre la carga de las costas a los postulantes, así
como la imposición de multa a los abogados patrocinantes, cuando se decida que los
amparos son improcedentes. Analizadas las circunstancias del caso examinado, esta Corte
no hace condena en costas por no existir sujeto legitimado para su cobro, pero sí impone
multa a la abogada patrocinante, por ser de imperativo legal y no concurrir causa alguna
de exoneración.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 265, 268, 272, inciso c), de la Constitución Política de la
República de Guatemala; 1º, 5º, 8º, 10, 13, 42, 44, 45, 46, 47, 55, 60, 61, 66, 67, 69,
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149, 163, inciso c), y 185 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de


Constitucionalidad; 16, 17 y 34 bis del Acuerdo 4-89 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con fundamento en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I. Con lugar el recurso de apelación interpuesto por el Ministro de
Gobernación, Héctor Mauricio López Bonilla, tercero interesado en el amparo. II. Como
consecuencia, se revoca la sentencia de diecinueve de octubre de dos mil doce, dictada
por la Sala Segunda de la Corte de Apelaciones del ramo Penal, Narcoactividad y Delitos
contra el Ambiente, constituida en Tribunal de Amparo; y, resolviendo conforme a
derecho, deniega la protección constitucional solicitada. III. No se hace condena en
costas. IV. Se impone multa de un mil quetzales a la abogada Claudia Martina Muñoz
Andrade de Mendoza, la que deberá pagar en la Tesorería de esta Corte dentro de los
cinco días siguientes a la fecha en la que este fallo quede firme; en caso de
incumplimiento, se cobrará por la vía legal correspondiente. V. Notifíquese y, con
certificación de lo resuelto, devuélvanse los antecedentes.

MAURO RODERICO CHACÓN CORADO


PRESIDENTE

HÉCTOR HUGO PÉREZ AGUILEA ROBERTO MOLINA BARRETO


MAGISTRADO MAGISTRADO

GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE


MAGISTRADA MAGISTRADO

ANA MARGARITA MONZÓN DE VÁSQUEZ


SECRETARIA GENERAL a.i.