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Sistema de AFP (Ley 3.500) y su reforma (Ley 20.

255), son sociedades anónimas, tiene un


mecanismo de financiamiento de carácter individual, a partir de los ahorros de cada trabajador
realiza durante su vida laboral, con el objeto de costear su pensión en la vejez, en cuentas
personales de retiro. Los cotizantes traspasan mes a mes un porcentaje de sus ingresos a una
cuenta individual, administrada por una empresa privada que invierte tales fondos en diversos
instrumentos financieros, los cuales están determinados y regulados específicamente por la ley,
con el fin de incrementar el monto acumulado por el individuo a través del interés compuesto (es
decir, ganar todos los meses, interés por sobre interés), de manera de que éste pueda optar a
mejores condiciones de pensión al momento de la jubilación. El trabajador puede elegir la
administradora que gestione sus ahorros previsionales y cambiarse cuando lo desee, así como
decidir la edad a la que quiere pensionarse (jubilación por vejez o anticipada) y la modalidad de
pago de pensión (retiro programado, renta vitalicia o retiro programado con renta vitalicia diferida).
Asimismo, puede elegir el Tipo de Fondo en donde se invertirán sus ahorros. El Estado cumple un
rol subsidiario (garante) y contralor del sistema, valiéndose de organismos como las
Superintendencias de AFP y de Valores y Seguros. 

Los sistemas de pensiones están diseñados como mecanismos para proveer ingresos en aquellas
circunstancias en que las personas pierden su capacidad de autogeneración debido a la edad
avanzada (beneficios de vejez), discapacidad permanente (beneficios de invalidez) o fallecimiento
de una de las fuentes principales de ingresos de una familia (beneficios de sobrevivencia).

 En el caso chileno, el sistema de pensiones está organizado en torno a un esquema de tres pilares
básicos: un pilar de prevención de pobreza, un pilar contributivo de naturaleza obligatoria y un pilar
de ahorro voluntario.

El pilar solidario, tiene como objetivo prevenir pobreza en estas situaciones de vulnerabilidad. Es
un esquema único que garantiza que todos los individuos en el 60% menos afluente (más pobre)
de la población tendrán derecho a una Pensión Básica Solidaria (PBS), no contributiva ya que una
vez que cuenten con 65 años de edad y cumplan con los requisitos de afluencia y residencia,
independientemente de su historia contributiva, financiados a partir de los ingresos generales de la
Nación. Los individuos que han realizado aportes pero que tienen derecho a una pensión bajo
cierto nivel tendrán derecho a un Aporte Previsional Solidario (APS), con los mismos requisitos el
cual lo hace un complemento a la pensión contributiva. El sistema de AFP contempla la existencia
de un seguro de invalidez y sobrevivencia (SIS) que financie las pensiones en caso de muerte o
invalidez del trabajador y que deben ser contratados por las AFP, para sus afiliados, a una
compañía de seguros.
El pilar contributivo obligatorio es un esquema único nacional de capitalización financiera en
cuentas individuales administradas por empresas privadas de giro único, las Administradoras de
Fondos de Pensiones (AFP). Se trata de un esquema de contribución definida, es decir, donde la
tasa de aporte se mantiene constante y los beneficios se calculan utilizando fórmulas actuariales
en función del saldo acumulado por cada individuo al momento de retiro. La ley fija los depósitos
periódicos de cada trabajador dependiente como independiente (afiliados) al sistema de
capitalización individual en una tasa del 10% de su renta bruta con un tope de 60 unidades de
fomento se reajustan anualmente. Las Administradoras disponen de cuentas de capitalización
individual el cual brinda la total libertad para todos los trabajadores de cambiarse al sistema recién
creado o mantenerse en el antiguo sistema público, en las cuales imputan las cotizaciones
periódicas de sus afiliados, que a la vez invierten por cuenta de aquéllos a objeto de obtener una
cierta rentabilidad.

Para complementar el ahorro obligatorio realizado a través del sistema de AFP, la pensión que
recibirá el trabajador en el futuro depende de los ahorros acumulados en su cuenta de AFP durante
toda su vida de trabajo más las variaciones del mercado donde estas instituciones colocan esos
fondos en forma de acciones. Con esto, el sistema de capitalización relaciona los beneficios que
recibe el pensionado con su esfuerzo de ahorros. Los usuarios pueden elegir que sus dineros se
gestionen con diferentes niveles de riesgo y esperada. Estos fondos están compuestos por
combinaciones de instrumentos financieros de renta fija y variable. Instrumentos de renta fija
corresponde a títulos del Banco Central, Tesorería General de la República, depósitos a plazo,
pagarés, letras hipotecarias y similares. La renta variable son acciones, cuotas de fondos de
inversión o fondos mutuos, certificados negociables emitidos por bancos depositarios extranjeros
(ADR) y similares. El objetivo es mejorar la rentabilidad de los dineros depositados en las cuentas
individuales. Los cambios entre fondos son gratuitos e ilimitados. Desde inicios del sistema de
capitalización individual existe la posibilidad de realizar cotizaciones voluntarias para aumentar el
monto de la pensión. El esquema está diseñado de manera tal que los ahorros destinados a estos
productos se encuentran exentos de impuesto a la renta en aquellos años en que los depósitos son
realizados. Los intereses generados por estos ahorros también están exentos de impuestos, pero
las pensiones financiadas con estos recursos son consideradas como ingreso para efecto de este
tipo de impuesto. Los individuos pueden retirar sus ahorros voluntarios antes de jubilarse, pero
pagando los impuestos correspondientes y un castigo por retiro anticipado.

las AFP tienen un patrimonio distinto de los fondos que administran, por lo cual no pueden utilizar
recursos de sus afiliados en sus gastos, pudiendo sólo financiarse por lo que reciben por comisión
de administración. Además, las AFP sólo pueden realizar las inversiones en los instrumentos
financieros señalados por la ley y, a la vez, deben mantener estrictas pautas de diversificación en
sus inversiones. Para sus gastos, las AFP cobran un porcentaje de la renta bruta del trabajador
como comisión de administración, la cual varía desde el 0,69 % en la AFP que cobra menos, hasta
el 1,48 % en la AFP que cobra más.
A diferencia de otros sistemas, las AFP no pueden garantizar una rentabilidad, pues se basan en la
inversión y rentabilización a través del manejo (a veces especulativo) sobre instrumentos de
rentabilidad fija o variable.

 La capitalización individual nació en 1981, con una reforma implementada


durante el gobierno de Augusto Pinochet. En éste, cada trabajador aporta sus
cotizaciones obligatorias a una cuenta  administrada por una AFP con el fin de
generar rentabilidad. El de reparto, en cambio, es un seguro solidario en el que,
con los recursos provenientes de las cotizaciones de la fuerza laboral activa, se
atienden las pensiones de los retirados.

El sistema de pensiones actual no se vincula a las últimas remuneraciones sino al


saldo acumulado y un cálculo actuarial que considera expectativa de vida,
condiciones de mercado y composición familia
 En cuanto a tasas de cotización, hoy llega al 10% de la remuneración imponible
con cargo al trabajador.
 
1.  cotización antiguamente era de entre un 20% y 25% del sueldo. Con el
nuevo sistema, la cotización equivale a un 10% de la renta imponible más el
aporte voluntario que el trabajador puede adicionar.
2. En el sistema de reparto, el monto de la jubilación equivalía al cálculo
promedio de la renta de los últimos 3 años. En el nuevo sistema, la pensión se
calcula usando el promedio de renta de los últimos 10 años.
3. Para poder optar a pensión, se necesitaba un mínimo de 15 años de
cotización, en cambio ahora no existe un mínimo de cotización. Antiguamente si
el trabajador no tenía los 15 años de cotización, simplemente no tenía derecho a
jubilación.

nuevo sistema cada trabajador tendrá su propia cuenta donde acumular los saldos
para su vejez. Por ende de él depende alimentarlo de ahorros durante toda su vida
laboral.
El 13 de Noviembre de 1980 se crea mediante el Decreto Ley 3500, el nuevo sistema
de Pensiones de Vejez, Invalidez y Sobrevivencia derivado de la capitalización
individual que se efectúan en organismos denominados Administradoras de Fondos
de Pensiones AFP
Sist de AFP principales beneficios las pensiones de vejez, invalidez y de sobrevivencia. Su objetivo
es asegurar un ingreso estable a los trabajadores q han concluido con su vida laboral, procurando
que dicho ingreso guarfe relación procima con aquel percibido durante su vida activa

Cada afiliafo posee una cuenta individual donde se depositan sus cotizaciones previsionales las
cuales se capitalizan y ganan la rentabilidad de las inversiones que las adminitradoras realixan con
los recursos de los fondos

Sistema ofrece a los trabajadores un conjunto de oportunidades de elección en primer lugar al


ingresas al sistema los trabajadores deben elegir una administradora de fondos de pensiones y
también esocoger entre los distintos tipos de fondos. Si lo desan podrar traspasarse a un nuevo
fondo o administradora o ambos.