Está en la página 1de 5

CAPÍTULO 2: FUNDAMENTACIÓN DEL PROYECTO

2.1 Improvisación Teatral

La improvisación parte de la Commedia dell´Arte, que surgió en Italia en el siglo XVI “Los actores
interpretaban siempre el mismo papel genérico (...) y las obras se representaban sin guion, los diálogos
que llevaban la acción eran improvisados” (Calleti, 2009, p23). Doscientos años después aparece la
comedia improvisada de Jacques Copeau y el teatro de la espontaneidad de Levy Moreno. La
improvisación se piensa, entonces, primero como una herramienta actoral y, en un segundo momento
como una herramienta de creación, lo que da pie a proponerla, también, como un espectáculo. Así,
podríamos afirmar que “La improvisación consiste en subir al escenario y actuar sin ninguna
preparación ni planificación” (Halpern, Close & Johnson, 2004, p26).

También se menciona que:


La improvisación teatral ayuda al actor sobre su confianza total y finalmente su ejecución en
escena; de igual forma, en el proceso de aprendizaje, la experiencia ampliamente ha indicado que
el teatro improvisado, debido a que ayuda al crecimiento general de la personalidad, también
mejora la calidad del trabajo evaluado en todo nivel. Con una alta inteligencia, ayuda a asegurar
el desarrollo (del actor) en un plano personal y emocional, creando una persona más coordinada y
balanceada (Hodgson & Richards, 1974, p5).

Por su parte, Portillo y Casado, en su diccionario Abecedario del Teatro, definen la Improvisación
Teatral desde dos perspectivas. Por un lado, como una “actuación que no se atiende a un texto
aprehendido. Es una técnica comúnmente empleada como ejercicio de aprendizaje para el actor como
paso inicial en el montaje de una obra.” Y, por otro lado, como un “recurso del actor cuando olvida
momentáneamente el papel” (Portillo & Casado, 1988, p83).

Actualmente, la técnica ha logrado hacerse un espacio por sí misma explotando su uso como
espectáculo. En el mundo, la Improvisación Teatral se practica en todos los continentes. Sus
principios son universales y conocidos por improvisadores en todo el mundo. Se realizan festivales
en diferentes idiomas y es una técnica que a diario atrae tanto a artistas como a personas ajenas al
teatro. El Perú no es ajeno a ello, desde el año 2001 se han empezado a crear espacios de formación
de esta técnica y más adelante espectáculos.
La Improvisación Teatral seduce por su espontaneidad. “Las actuaciones más creíbles en el teatro
tradicional tienen la cualidad de una improvisación, aparentan suceder en tiempo real. Le damos valor
a lo auténtico, a lo espontáneo” (Ryan Madson, 2013, p31). Decimos entonces que la improvisación
teatral es la capacidad de crear escenas espontáneas sin ningún acuerdo previo entre los participantes
ni conocimiento de lo que sucederá en escena. Los improvisadores no tienen idea de lo que pasará y
solamente se basan en su entrenamiento en escucha, creación colectiva, impulso, trabajo en equipo y
aceptación del error para poder construir escenas en el momento. Las escenas se van creando delante
del público y los actores hacen ese descubrimiento junto con la audiencia.

Existen diferentes formas de aplicar la Improvisación, estas “formas” son conocidas como
formatos:

Theater Sports
Es un formato creado por Keith Johnstone en 1977 y consiste en juegos de improvisación con
determinadas reglas para contribuir a la formación de los improvisadores. Empieza recogiendo las
sugerencias del público y se arman escenas a parir de estas. Hay un panel de jueces que evalúa el
desempeño de los intérpretes. Muchos de los juegos creados en los años setenta se conocen y entrenan
hasta hoy.

Match de Improvisación
Creado también en 1977 por Yvon Léduc y Robert Gravel y está inspirado en el hockey sobre
hielo. Se enfrentan dos equipos y el encuentro es supervisado por un árbitro con una serie de reglas.
Si el árbitro determina que alguno de los jugadores ha cometido una falta (por ejemplo, si están
improvisando y hay una confusión en la historia como cambiar personajes o mezclar lugares), puede
llegar a expulsarlo. Se enfrentan creando historias con los títulos que el árbitro determina. El éxito de
este formato fue tal, que llegó a transmitirse por televisión y se llegó a formar la Liga Nacional de la
Improvisación en Canadá meses después; desde allí se expandió por todo el mundo.

Improvisación en formato largo (Long form)


El mundo de la improvisación también ha explorado formatos que no son de competencia y que
permiten contar historias con mayor duración. Además, se comenzó a explorar diferentes lenguajes
teatrales que hablaban de temáticas de interés para los intérpretes o de acuerdo a la coyuntura.
2.2 Teatro documental, biodrama y teatro testimonial

Doscientos años más tarde después de la decadencia de la Commedia dell´Arte (XVIII) surgió La
Comedia Improvisada de Jacques Copeau: “Conoceremos la historia y el desarrollo de la
improvisación, costumbres, procesos y particularidades de los actores que la practicaran. Pero nuestro
objetivo será el de crear una nueva comedia all`improviso, con personajes y temas de nuestro tiempo.”
(1996 como se cita en Lima e Muniz, 2004, p.111), y aparece el Teatro de la Espontaneidad de Jacob
Levy Moreno:

Revolucionando el hecho teatral a través de la eliminación del dramaturgo y del texto previamente
escrito, con la participación del auditorio en búsqueda de un teatro sin espectadores y con la
implementación de un escenario abierto y vacío a fin de crear un espectáculo donde todo es
improvisado (De Lima e Muniz, 2004, p.95).

Levy Moreno también crea el Psicodrama que como indica De Lima e Muniz (2004):
Su principal objetivo era desarrollar la espontaneidad y la comunicación tanto en el actor como en
el público, eliminando las barreras que lo separan. A través de la improvisación, Moreno busca
implicar al actor y al público en la acción al momento, sin textos previamente escritos, a fin de
llegar a la catarsis del espectador.

Luego, aparece el Playback Theatre que fue creado por Jhonathan Fox y trabaja “A partir de la
representación al momento de las historias personales narradas por los participantes” (Berenguer,
2004, p67), para Fox la Improvisación es una herramienta que logra conectar la historia personal de
cada quien con el presente.

Por otro lado, tenemos al Teatro Documental, que en sus inicios fue conocido como teatro documento.
El Teatro Documental:

[Se trata de] obras caracterizadas por apoyarse central o exclusivamente en acontecimientos reales
antes que imaginarios y en diálogos, canciones y/o materiales visuales (fotografías, films,
documentos pictóricos) ‘encontrados’ en el registro histórico o reunidos por el
dramaturgo/investigador, y por una predisposición a ubicar el comportamiento individual en un
contexto político y/o social articulado (Favorini, 1995, p. XX).
Vivi Tellas creó el Biodrama el año 2002 en Argentina. El Biodrama es entendido como la obra en la
que:

Un director de teatro elige a una persona argentina viva y, junto con un autor, transforma su
historia de vida en material de trabajo dramático. Para cada realización se podrán elegir personas
públicas o anónimas, siempre que se pueda trabajar con ellas en persona, conociendo su historia
de primera mano. Inventé la palabra Biodrama para entender el proyecto. Yo decía, no son
biografías porque eso es la vida escrita, entonces digo “drama” como teatro, como acción
dramática. Son biografías escénicas (Tellas, 2013).

El biodrama se presenta entonces como un espacio híbrido entre la realidad y la ficción. Obras que
se desarrollan bajo esta premisa no tienen un texto previo, sino que organizan su modo de crear a
partir de elementos biográficos y lo convierten en una obra de teatro.

Finalmente, tenemos al Teatro Testimonial, que nace como un teatro basado en el testimonio. Se
tiene información acerca de su origen, mas no del año exacto de creación o quién acuñó el término.
“El testimonio como género literario y práctica social sobrevivió las dictaduras para instalarse durante
las pos dictaduras como una de las herramientas privilegiadas para relevar en la arena pública la
palabra de las víctimas a las violaciones de los derechos humanos” (Montello, 2011). Es conveniente
primero detenernos a hablar de testimonio. Como indica Duplaá, “el testimonio o discurso-testimonio
es un mensaje, la mayoría de las veces verbal, que pretende verificar unos hechos ocurridos y vividos
por un actor o actora-testigo que, por razones ideológicas, no han quedado recogidos en la historia
colectiva de la humanidad” (Duplaá, 1996, p28). De esta manera, el Teatro Testimonial requiere del
testimonio para ser llamado como tal:

Necesitamos que el testigo pueda hablar para que dé testimonio de lo que presenció, de lo que
pasó y le pasó. (…) Incluso si no es capaz de hablar con fluidez, si su memoria ya no le permite
hilvanar el relato de lo que sucedió, queda su cuerpo como testimonio mudo, la base que garantiza
la verdad de su palabra (Cornago, 2011, p. 25).

En Perú la directora Mariana De Althaus fue quien trajó el término en el 2011 con la obra
“Criadero”, obra que recoge hechos de la vida de tres actrices acerca de su experiencia como madres.
Ella fue quien trajo el término Teatro Testimonial. Luego le siguieron obras con el mismo formato y
hoy varios directores experimentan con ese estilo en nuestro país.
En cuanto a las confusiones en el uso de los términos entre Teatro Documental, Testimonial o
Biodrama, Brownel señala lo siguiente:

Podríamos proponer pensar, por un lado, en un teatro documental representativo, en el que a partir
de documentos escritos y orales se conforma un texto dramático que es llevado a escena por
actores, que se distingue de un teatro documental testimonial, en el que los propios protagonistas
suben a escena a hablar de su historia. (…) Por último, en cuanto al uso de documentos, sean estos
legajos, fotos, cartas, llaveros o ropa de la infancia, también debe poder pensarse que éstos pueden
o no ser objetos usados sobre el escenario, pero que lo pro- pio del teatro documental es que sean
utilizados como base para el trabajo de la obra y que esto sea puesto siempre en conocimiento del
espectador (Brownell, 2013, p775).

Entonces, el término Teatro Testimonial puede usarse para referirnos al Teatro Documental, o al
Biodrama; sin hacer una distinción tan rigurosa entre ellos como se hacía anteriormente:

Lo que conocemos hoy como teatro documental, ligado a la biografía, al biodrama y, en definitiva,
al testimonio, supone dos elementos esenciales que lo distancian del tradicional Teatro
Documental1. Por un lado, en muchas ocasiones no trabaja directamente sobre documentos sino,
justamente, sobre testimonios, lo que, para las discusiones historiográficas, de donde emana la
idea de documento, sería una diferencia capital (Insunza, 2017).

Así, podemos decir que lo que caracteriza tanto al Teatro Documental como al Testimonial es que
ambos se proponen mostrar lo real, entendido lo real como algún material traído del propio testimonio
o de testimonios de otros que han sido documentados.

Para fines de esta investigación usaremos el término Teatro Testimonial para referirnos a aquel
teatro que toma testimonios de personas (que podrían estar o no en escena), documentos, archivos,
fotografías, datos, historias, etc.; es decir que recoge información que permite construir la historia de
un hecho, lugar, comunidad o persona desde el punto de vista particular del actor/actriz en escena.

1
Cursivas del texto original.

También podría gustarte