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POLITICA Y PODER

RODRIGO CORNEJO IRIGOYEN

Profesor:

Alumna:

ALEJANDRA LUENGO BELMAR


Introducción:

El objetivo del trabajo individual de esta semana consiste en analizar


conceptos de política y poder, que forman parte de la ciencia política y su
aplicación en diferentes contextos. Para desarrollar el Trabajo individual de
esta semana, se tendrá presente lo siguiente: Revisar las lecturas y los
conceptos vistos en la semana, para responder a las interrogantes :

1.- ¿Cómo se puede entender el ejercicio del poder desde el Estado?

El poder que ostenta el Estado proviene de la sociedad que, como


soberana en su conjunto, en aplicación del principio democrático. La
sociedad encarga al Estado el despliegue del poder público y establece,
mediante la distribución de funciones que se detallan en el instrumento
constitucional, las exigencias para su legítimo ejercicio. Este poder público,
único y soberano, que corresponde a la sociedad, es encargado por ésta al
Estado para su administración con la finalidad de lograr el cumplimiento del
interés general que implica la creación de condiciones esenciales para la
generación del bienestar social.

El Estado y su conjunto de instituciones públicas y políticas, suponen y


centralizan ejercicio de poderes públicos, ya se imponen sobre la
colectividad, influyen y contribuyen en la adopción de decisiones políticas
que vinculan a la sociedad civil. Así los actores políticos públicos nuestras
autoridades y gobernantes, están investidos de la autoridad necesaria con
atribuciones legales para gobernar.

Max Weber sigue en gran medida el enfoque, reflejado en su célebre


definición del estado moderno como una “comunidad humana que
(exitosamente) reclama el monopolio del uso legítimo de la fuerza física
dentro de un territorio determinado”. Él sentencia: “el Estado moderno es
una asociación de dominio de tipo institucional, que en el interior de un
territorio ha tratado con éxito de monopolizar la coacción física legítima
como instrumento de dominio, y reúne a dicho objeto los medios materiales
de explotación en manos de sus directores pero habiendo expropiado para
ello a todos los funcionarios de clase autónomos, que anteriormente
disponían de aquellos por derecho propio, y colocándose a sí mismo, en
lugar de ellos, en la cima suprema”. Bajo esta noción de poder, existirá la
de dominación y con ello la existencia de un orden legal, como sustento de
ambas. Consecuencia de ello, como sociedad hemos legitimado el poder,
puesto que es, en la sociedad, donde se origina,  al auténtico poder
político, según Weber.

En cambio las tesis de Foucault, se desarrolla sobre un poder no


esencialmente represivo; puesto que incita, suscita, produce. Se ejerce
más que se posee; dado que no posee una forma definida; «el poder no es
algo que se adquiera, arranque o comparta, algo que se conserve o se
deje escapar; el poder se ejerce a partir de innumerables puntos, y en el
juego de relaciones móviles y no igualitarias» Según DELEUZE, Guilles.
(1987) pasa por los dominados tanto como por los dominantes; ya que
pasa por todas las fuerzas en relación.

2. Explicar con claridad y coherencia los conceptos de Poder-legitimidad y


autoridad.

Así, en la sociedad democrática, la relación de poder no existe para que el


gobernante realice su propia finalidad y logre sus individuales intereses. El
poder no es un fin en sí mismo, sino, simplemente, una fuerza controlada y
limitada de la que dispone la autoridad, cuya aplicación busca el bien
común del grupo social quienes, son la fuente última de la autoridad .La
legitimidad no deriva de las leyes, sino de la aceptación del mandato sin
coacción, entre gobernados y gobernantes. Para el sociólogo Max Weber
históricamente han existido tres formas de legitimidad. Son: Carisma,
tradición y racionalidad

-        Carisma, es el don de atraer la atención de los demás mediante la


confianza personal para ejercer autoridad

-       Tradición, es la creencia en costumbres que gobiernan una


comunidad desde la antigüedad

-       Racionalidad, es un sistema racional de normas para ejercer la


autoridad mediante procesos electorales, selección de funcionarios…etc.

Será, por tanto, ilegítima toda autoridad que gobierne contra el Bien
Común, así como también la que se imponga por encima de la voluntad del
pueblo aunque gobierne bien. La autoridad legítima puede perder esa
condición por abuso grave, permanente y general y, también, por
incapacidad debidamente constatada de quien la ejerce, siempre que sea
permanente o irremediable. El poder incluso se ve debilitado, cuando se
cierta forma no es aceptado por los otros miembros de la comunidad,
cuando ya no es reconocido como válido.

Lo suyo aporta Foucault, al señalar la existencia de dominantes y


dominados, lo cual supone la idea de una comunidad dispuesta a ser
objeto de poder y sujetos capaces de ejercer poder de manera cotidiana
sobre otros. De manera que quien detenta poder, lo debe a la convivencia
con los otros y más aun a los intereses colectivos
Conclusiones.

El poder político se puede justificar, y así podemos observarlo en la historia, a


través de una gran variedad de ideologías, valores y creencias. Siguiendo a
Foucault , el poder no está localizado , sino invade todas las relaciones
sociales ,toda la vida social estará entrecruzada por relaciones de poder, porque a
su vez: “ No hay política , sin relaciones de poder”. Cuanto más legitimado esté
ese poder, menos necesidad tendrá de recurrir a la coacción. Para su legitimación,
el poder tiene que cumplir un conjunto de reglas y de procedimientos, así como
atravesar una serie de instancias que lo dotarán de autoridad ante sus
gobernados. En las Ciencias Políticas, la legitimidad implica la justificación ética
del origen del poder, de allí que, en nuestros sistemas políticos modernos,
la democracia sea la instancia legitimadora por excelencia del poder.

Fuentes:

UNIACC (2016). Política y Poder: La evolución política del poder. Ciencia Política
I. Lea esto primero (Semana 2).

Bovero, M. (1997). La naturaleza de la política.Poder, fuerza y legitimidad.


Revista internacional de Filosofía Política, Nº 10. pp. 91-102. Turín.

DELEUZE, Guilles. (1987) Foucault. Ediciones Paidos. Barcelona España

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