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Identidad, finalidad y tareas de la catequesis

Objetivo: identificar el lugar de la catequesis así como las tareas a realizar para que, desde
ese servicio, transformemos la realidad.
1. UBICAR (VER)
La catequesis no es (padre francisco Merlos):
La catequesis no es de las tareas pastorales más estimadas, valoradas ni comprendidas en la
comunidad. Muchos cristianos de todos los niveles y ambientes, a pesar de los años de
esfuerzos por renovar la catequesis, todavía tiene sobre ella ideas muy pobres, a veces
incompletas y hasta vulgares y ridículas.
1. La catequesis es un trabajo con niños tal vez con adolescentes.
2. Es la pura enseñanza de una doctrina que debe aprenderse de memoria, aunque no
se entienda.
3. Pueden hacerla las personas menos preparadas pues no se necesita mucha formación
para llevarla a cabo.
4. Es una tarea sin importancia, que se hace cuando se puede.
5. Sirve solo para preparar a recibir los sacramentos de la niñez, pero no prepara para
la vida cristiana.
6. Es una tarea sencilla que no da fama ni renombre… ni dinero, ni ventajas a las
personas que la hacen; por tanto, se puede hacer de la manera que sea.
7. Es una actividad a la que no vale la pena dedicarle demasiado tiempo.
¿Qué otras opiniones has escuchado?
¿Qué piensas de todo esto?
Hay muchas realidades: pocos cristianos conocen lo más elemental de su fe, se cambian
fácilmente de grupo religioso, no hay compromiso con la Iglesia, no ofrecen un verdadero
testimonio cristiano. Toman la religión como una simple cuestión social, y una de las
causas más frecuentes de esta ignorancia será siempre la misma: no han recibido una
educación en su fe, no han tenido una catequesis sólida, profunda y útil para toda la vida.
¿Entonces porque nos sorprendemos? Si no se da una catequesis permanente ninguna
comunidad o párroco tendrá derecho a quejarse de que las cosas empeoran cada día.
2. ORIENTAR (PENSAR)
a. La catequesis en la acción evangelizadora de la Iglesia
La catequesis es parte importante de la evangelización de la Iglesia. Por ello, y para intentar
definir la catequesis, habrá que ubicarla antes en el sitio que le corresponde en proceso
evangelizador de la Iglesia.
“Vayan pues y hagan discípulos míos” son las palabras de Jesús que han marcado y
definido la identidad más profunda de la Iglesia: ella existe para evangelizar (cf. EN 14).
En este mandato encontramos los siguientes elementos, que unidos entre sí, constituyen lo
que desde las palabras de Jesús entendemos por evangelización, la tarea de la Iglesia:
Jesús Iglesia
“anuncien” (Mc 16,15) Anuncia
“hagan discípulos y enseñen” (Mt 28, 19- Hace discípulos
20)
“sean mis testigos” (Hch 1,8) Da testimonio
“bauticen” (Mt 28,19) Ofrece sacramentos
“hagan esto en memoria mía” (Lc 22, 19) Ofrece sacramentos
“Ámense unos a otros” (Jn 15,12) Ama al prójimo
“Todos estos aspectos son vías y medios para la transmisión del único Evangelio y
constituyen los elementos de la evangelización” (DGC 46).
El proceso evangelizador se da en etapas o momentos esenciales:
- Acción misionera: Dirigida a los no creyentes y los que viven en la indiferencia
religiosa, o los que no han asumido el compromiso de su bautismo.
- Acción catequética de iniciación: Dirigida a los que ya optan por el evangelio y
para los que necesitan completar o volver a dar estructura a su iniciación.
- Acción pastoral: Dirigida a los fieles cristianos ya maduros, en el seno de la
comunidad cristiana.
La catequesis se sitúa en medio del proceso evangelizador. Viene después de la acción
misionera, y sirve de iniciación y preparación para las otras acciones de la Iglesia.
Por lo tanto, hay acciones que anteceden y preparan para la catequesis (como el testimonio
y el primer anuncio), y hay acciones que brotan de ella (como la homilía, la enseñanza de la
teología, la celebración de los sacramentos, los servicios de promoción humana integral, la
vida de la comunidad cristiana, etc.).
¿En dónde está el aporte de la catequesis en este proceso?
Sin la catequesis la acción misionera no tendría continuidad y sería infecunda, sin la acción
catequística, las demás acciones eclesiales, que emanan de ella, no tendrían raíces y serían
superficiales.
b. El fin de la catequesis es llevar a la comunión con Cristo
“hay que subrayar, en primer lugar, que en el centro de la catequesis encontramos
esencialmente una Persona: la de Jesús de Nazaret, Unigénito del Padre, lleno de gracia y
de verdad que ha sufrido y muerto por nosotros y que ahora resucitado, vive para siempre
con nosotros. Jesús es el Camino, la Verdad y la vida: la vida cristiana consiste en seguir a
Cristo. El objeto esencial y primordial dela catequesis es: el misterio de Cristo…” (CT 5).
San Pablo (Ef. 3, 18) hace énfasis que no se trata de un conocimiento sino de una
experiencia; por ello la catequesis – antes que enseñar doctrina – propicia la experiencia,
amistad y conciencia de amor de Jesucristo en la vida del cristiano.
Otros documentos:
Llevar a la madurez de fe a los cristianos (DGC 38).
Formar hombres comprometidos personalmente con Cristo, capaces de participación y
comunión en el seno de la Iglesia y entregados al servicio salvífico del mundo (Puebla
1000).
c. Tareas principales de la catequesis:
La finalidad de llevar a la comunión plena con Jesucristo la catequesis la realiza
cumpliendo su tarea principal: educar. El DGC dirá:
La finalidad de la catequesis… es una formación cristiana integral, abierta a todas las
esferas de la vida cristiana. En virtud de su misma dinámica interna, la fe pide ser conocida,
celebrada, vivida y hecha oración.
La catequesis debe cultivar cada una de estas dimensiones. Pero la fe se vive en comunidad
cristiana y se anuncia en la misión: es una fe compartida y anunciada. Y estas dimensiones
deben ser, también, cultivadas por la catequesis (DGC 84).
En este sentido, las tareas de la catequesis son propiciar el conocimiento y la experiencia
en:
- Lo que creemos,
- Lo que celebramos,
- Lo que vivimos,
- Lo que oramos,
- La educación para la vida comunitaria,
- La iniciación en la misión
Documento de Aparecida: “La catequesis no puede limitarse a una formación meramente
doctrinal, sin que ha de ser una verdadera escuela de formación integral. Por tanto, se ha de
cultivar la amistad con Cristo en la oración, el aprecio por la celebración litúrgica, la
vivencia comunitaria, el compromiso apostólico mediante un permanente servicio a los
demás”  (DA 299).
d. La catequesis transmite la doctrina del maestro:
En la catequesis lo que se enseña es a Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios y todo lo
demás en referencia a Él. “El único que enseña es Cristo; cualquier otro lo hace en la
medida que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo enseñe por su boca” (CT 6).
e. La catequesis comunica el misterio del Dios vivo:
La catequesis no comunica una doctrina fría; sino al Dios vivo en la persona de Jesús. Por
ello, enfatizamos que Jesús es el verdadero Maestro y el catequista aprende de Él. El
evangelio nos presenta a Jesús enseñando. Él es el modelo de las actitudes que el catequista
debe imitar. Lee los textos y anota las actitudes a imitar: Mt 26, 25; Mc 10,1; 1,22.
3. REALIZAR

¿Qué compromisos nacen en ti al tomar mayor conciencia de las tareas de la catequesis?


4. CELEBRAR:
Leer y meditar un momento:
“Apolo había sido catequizado en el camino del Señor y, con fervor de espíritu, hablaba y
enseñaba con todo esmero lo referente a Jesús” (Hch 18,25).
Expresar espontáneamente nuestro agradecimiento al Señor, porque al igual que Apolo,
nosotros fuimos catequizados y ahora le servimos en este hermoso servicio.
5. ASIMILAR
Volver a leer el número 299 del documento de Aparecida y escribe lo que te hace
reflexionar: