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Jabón artesanal

En términos químicos, un jabón es una sal de un ácido graso.

Estas sales resultan de la reacción química entre una base (comúnmente hidróxido de sodio o de potasio) y
un ácido graso. el cual produce un glicerol y un grupo carboxilato (sal orgánica). A este proceso se lo llama
saponificación.

Las grasas que se utilizan para la fabricación del jabón pueden ser de origen vegetal o animal. Uno de los
jabones más antiguos y de los que más propiedades higiénicas y de salud tienen es el jabón de castilla, que
está compuesto de sales orgánicas que provienen de la saponificación del aceite de oliva. Este es el jabón
que fabricaremos a continuación.

¿Qué ingredientes se necesitan?


 1 litro de Aceite de Oliva (normal, no extra virgen)
 240 ml de solución de Hidróxido de Sodio al 40% (96 gramos de NaOH disueltos en 240 ml de agua)
 475 ml de agua pura (deseable que sea destilada, para evitar impurezas inorgánicas del agua del
grifo)
 1 cucharada sopera o 25 ml de aceite esencial (aceite de coco, uva u otro)

¿Qué materiales se necesitan?


 Recipiente de acero inoxidable o vidrio templado
 2 termómetros con graduación hasta los 100°C
 Moldes para jabón
 Cuchara de madera o plástico

Evita el uso de recipientes de cobre o aluminio, ya que el hidróxido de sodio puede atacar su superficie.

Procedimiento
Detallaremos la preparación por el método frío. Aún en este método, hay que calentar ligeramente la mezcla
a saponificar hasta 45ºC, para facilitar la reacción.

Para comenzar, vierte 1 litro de aceite de oliva en un recipiente. Coloca un termómetro con graduación en
este recipiente para monitorear la temperatura. Caliéntalo hasta que alcance los 45 grados Celsius
aproximadamente.

Es preferible utilizar una plancha de calentamiento para controlar el proceso, ya que utilizar una estufa de gas
no permite controlar adecuadamente la temperatura. Si no cuentas con esto, puedes utilizar baño de vapor
(Baño María), colocando un recipiente con agua en la estufa y posteriormente el recipiente de la preparación
dentro de este.
Vierte los 475 ml de agua en un vaso de vidrio. Agrega los 240 mL de la soda cáustica con cuidado, y mezcla
bien. Calienta la solución de NaOH hasta 45ºC, teniendo las mismas precauciones mencionadas
anteriormente.

Cuidado: no hagas este paso al revés. Añadir el agua a la soda puede causar salpicaduras, provocando
quemaduras.

Saponificación
Cuando la solución de soda cáustica alcance 45 grados Celsius, viértela en el aceite de oliva.

En este paso se pueden generar gases, evita entrar en contacto con ellos (trabajando en un lugar ventilado).

Vierte una cucharada de aceite esencial de tu gusto en la mezcla. Esto añadirá aroma, textura y propiedades
al jabón. El aceite de coco contiene propiedades de rejuvenecimiento y antioxidante, debido a su alto
contenido de vitamina E. Se puede añadir aceite de quinoa, el cual es un regenerador de células, o aceite de
amaranto, que es ideal para pieles secas.

Después de añadir el segundo aceite, mezcla con una cuchara de madera o plástico hasta que se espese.
Esto puede llevar de 30 minutos a 1 hora.

Jabón Artesanal
Si bien el jabón a base aceite de oliva puede ser un producto opaco, puedes añadir algunos componentes con
el fin de hacer un jabón artesanal.

Antes de volcar el jabón a los moldes, puedes colocar en la superficie del molde rodajas de limón, naranja, o
pétalos de rosa para darle un aspecto o aroma diferente. También puedes añadir al molde semillas de chía,
girasol, amaranto u otras. Una vez que ganes experiencia preparando jabones, puedes investigar sobre cómo
estos agregados pueden darle mejores propiedades a tu producto.

Vierte la mezcla en un molde para jabones, y cúbrelo con un paño. Colocalo producto en un cuarto oscuro y
de preferencia fresco durante 5 a 10 días. Cuando el jabón tome su rigidez característica, desmóldalo y rótalo
para dejarlo durante 5 o 10 días madurando del lado contrario.

El proceso de saponificación es largo, por lo general se recomienda 1 mes en total de maduración del
jabón, aunque más tiempo también ayuda.

Alternativas para la producción de jabón


Existen muchas variedades de jabones que puedes preparar. En esta fabricación, y para comenzar, usamos
aceite de oliva, ya que es un aceite disponible fácilmente. Pero también se pueden utilizar otros bases grasas
como el aceite de coco, de palma, de soja o de maíz, los cuales proporcionarán un color, aroma y textura
diferente a la del jabón preparado en base al aceite de oliva.