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Corporación Universitaria Reformada

Programa de Psicología, VI Semestre – Nocturno


Curso: Ética Profesional
Villarreal Díaz María Camila

Savater, Fernando. Ética para Amador. Barcelona: Ariel,2009.

Mas que un libro >Ética para Amador< es una postura auténtica, distinta y educativa que
ofrece una mirada personal y objetiva que nace desde la universalidad de la relación entre
padre e hijo, y que no busca mas que apoyar principalmente a los adolescentes y estimular
en ellos el desarrollo de libres pensadores. Tema que hoy en día se considera más útil y
eficiente que los tan conocidos y estigmatizadores discursos sobre ética y moral que se
imponen en los hogares y que se guían más por dogmas que pasan a encarcelar el libre
desarrollo de la personalidad.
Como lo plantea Savater al decir que ; La ética tiene que ver con cosas prácticas porque
trata sobre el ejercicio de nuestra propia libertad. Y el ejercicio de nuestra libertad ocurre
siempre como una acción en el mundo. La temática se solidifica en un aspecto importante
como lo es la libertad y desde el fundamento de las concepciones cuestionables sobre lo
que es bueno y malo, bien y mal, conveniente y no conveniente, lo que agrada y lo que no,
y desde los que se construyen un sin número de creencias que en muchos aspectos pueden
estar fundamentadas en el prejuicio para lo que Savater ofrece esta postura de la Ética
desde una visión práctica que pasa a ser más asertiva para la formación de los adolescentes.
He aquí la riqueza del diálogo y la postura del pensamiento crítico , en la que no se traga
entero, en la que se escucha y mas que “formar” o “educar” hombres y mujeres “de bien” se
promueve la construcción de pensadores y seres humanos hábiles en la toma de decisiones,
y quienes sean capaces de conocerse y a partir de si identificar que le ha de hacer bien y
que le ha de hacer mal. Sera lo anterior entonces de aspecto universal partiendo de la
naturaleza del ser en sociedad y su constante interacción con el entorno.
Ahora bien hablar de libertad no es sinónimo de irresponsabilidad, irrespeto o libertinaje, es
más bien una forma que tenemos individual y personal para responder ante las
circunstancias que se nos presentan en la vida, por ejemplo: yo no puedo evitar que otra
persona me ofenda de repente por alguna razón no justificable, o que el bus en que me
dirija a la universidad quede varado a mitad de camino, lo que sí puedo y tengo, es la
libertad de elegir la actitud y como sentirme con respecto a las diferentes situaciones. No
negando que al ser seres humanos sentimos y experimentamos muchas veces emociones
que nos descontrolan, la clave está en crear el hábito de la respuesta que me haga bien, que
me otorgue el beneficio y a partir de allí convertir esas malas situaciones en experiencias de
crecimiento y que al pasar del tiempo nos refuerzan esa libertad de elección en la que no
solo es elegir si no, saber que estoy eligiendo.
El fin será entonces procurar adquirir un buen vivir que será logrado a partir del saber y es
a este saber vivir, o arte de vivir, a lo que el autor llama ética. La ética como un término
universal nos permite valorar una variedad de opiniones que nos remontan desde
Aristóteles en Ética para Nicómaco , donde se plasma una postura desde la virtud y el poder
que yace en nosotros mismos y desde la que me gustaría citar; “Prueba el fin de las
humanas acciones ser la felicidad, y que la verdadera felicidad  consiste en hacer las
cosas conforme a recta razón, en que consiste la virtud.”
Postulados como los de Erich Fromm, “No progresas mejorando lo que ya está hecho, sino
esforzándote por lograr lo que aún queda por hacer”. Donde el hombre es así mismo el
artista y el objeto de su arte.
Sera lo anterior entonces una razón para entender que la ética vista desde la practicidad que
plantea Savater junto a los postulados de los autores antes mencionados, nos lleva a una
concordancia entre los mismos, desde los distintos tiempos y épocas, que al unirlos nos
están reafirmando una y otra vez que está en nuestro poder el hacer y el no hacer, el obrar y
el no obrar, en la misma proporción que desde la segunda postura identificamos que existe
en nosotros también, el decidir hacer algo diferente y no quedarnos en lo que ya existe,
aunque existen muchas fuerzas que limitan nuestra libertad, también nuestra libertad es una
fuerza en el mundo. No obstante, dicha libertad como dije anteriormente, sujeta a cómo
hacemos frente a las distintas situaciones y somos los responsables de dicha decisión, nos
conecta con otra postura que por tercer momento se une a la del libro en mención, y es la de
Séneca en cartas a Lucilio donde plantea, La vida es larga si es plena; y se hace plena
cuando el alma ha recuperado la posesión de su bien propio y ha transferido a si el
dominio de si misma. Somos los constructores del crecimiento y la formación del ser, que
promueva la ética y el buen vivir desde el reconocimiento de nuestras propias conductas y
desde los distintos resultados y no desde categorías impuestas sobre que hacer y que no
hacer, sin antes haber vivido.
 A pesar de indicar claramente que Ética para Amador no es un manual, Savater permite
encontrar en el desarrollo del texto posturas o fuentes que sustentan a mí criterio, de forma
positiva sus opiniones, logrando con ello que para el lector sea mas claro entender la
naturaleza que caracteriza a la ética y a su vez la sencillez de hacerla nuestra sin tanto
límite o trauma como muchas veces sucede para los adolescentes. Respeta
cronológicamente los posibles cuestionamientos que puede hacerse el lector y los responde
siempre en diferentes posturas otorgándole un amplio campo de entendimiento respecto a la
temática. Busca dar a entender los preceptos morales desde la naturaleza de los mismos y
que sea dinámico el emplear bien la libertad que tenemos y no partir de órdenes y castigos
que solo alejan al joven de lograr el conocimiento y aprendizaje sin caer en lo que sea
inmoral para cada uno.
Savater emplea un discurso que promueve una postura que aunque es de su interés, es más
una forma justa y clara de otorgar la libertad desde la enseñanza a su propio hijo, que
aunque nace en la subjetividad se sustenta en muchas opiniones que dan la sensación de
poder elegir a partir de muchos autores e incluso desde la Biblia (para quienes Dios ésta
muy conectado a las acciones a seguir), ayudando en la comprensión de que ningún ser
humano se crea por sí solo, ni se cría por sí solo. Si no, que necesitamos la mirada justa de
los otros, pero los otros también necesitan de la nuestra. 
Savater privilegia el tema de la libertad visto desde lo que para el es el lema fundamental
de la ética un “haz lo que quieras”. Todo esto como algo que hay que plantearse desde uno
mismo, desde la voluntad de cada cual. Preguntarnos que hacer con nuestra vida, si
deseamos saber en qué podemos emplear mejor nuestra libertad, no perderla poniéndonos
desde el principio al servicio de otros. Recordando siempre la razón de ser de la libertad
que no provenga de los caprichos si no del sentido del buen vivir, desde la confianza en
nosotros mismos.
Savater nos expone un tema de forma respetuosa principalmente cuando se refiere al
egoísmo y al ser imbécil, al que claramente asocia con una persona coja, cuando nos
hacemos los imbéciles y evitamos a toda costa la responsabilidad de nuestras acciones e
incluso de nuestra propia vida, volviéndonos egoístas e impidiéndonos irónicamente
alcanzar la dicha del vivir bien y aceptar que el triunfo de la ética es la libertad que nosotros
mismos nos otorgamos a partir de acciones que nos abren caminos prósperos y en la que sin
cojear somos libres de verdad y todo a partir del aprendizaje y de hacer consciencia de que
no todo da igual y que cada cosa que hacemos requiere de autoevaluación, de saber si me
hace bien , si es lo que quiero y si es responsable con el mundo en el que me desenvuelvo.
Hace bien el autor al hablar de ponernos en el lugar del otro y será este siempre mi lema de
vida y considero que es una de las claves del buen vivir, claro está que no podemos abarcar
las situaciones, ni la vida, ni mucho menos las vivencias de todas las personas que nos
rodean y las que no, pero si algo podemos hacer es entender que cada uno posee una
individualidad construida a partir de sus propias experiencias y que dichas experiencias
han sido los peldaños o los pozos para que la persona sea y actúe de infinitas maneras.
Comprender esto nos permitirá ser mas asertivos, cautelosos y hasta humanizar a quienes se
olvidan de la igualdad y pisotean sin tomarse el tiempo de preguntar el por que del actuar
del otro.
Con este libro el autor logra su objetivo, consigue que el lector entienda el consejo esencial
que él nos dice: Buscar uno mismo la forma de vivir bien. Y entender que deberá nacer en
nosotros primeramente el deseo de la buena vida a través de procurar un equilibrio entre los
intereses propios y los del otro, de amarnos y aceptar nuestras condiciones humanas y
nuestro placer de forma sana y controlada, buscar el balance entre el bienestar físico y
psicológico. Y lo más importante y en lo que hago especial anotación es que la ética es un
tema de todos y que de igual forma nos compete a todos, desde padres e hijos, abogados,
futbolistas, maestros, políticos, religiosos, cantantes, etc. Todos debemos ser promotores
del buen vivir, porque la ética y la libertad la hacemos desde la esencia humana y como dije
al empezar esta reseña, el ser seres en sociedad nos conecta todo el tiempo al otro y de
dicha conexión se logra la calidad del saber vivir, y para saber vivir hay que tener claro que
no se debe usar la ética para criticar al otro si no para calificar positivamente.
Entender que la ética es un aspecto positivo de la vida y no un rotulador para quien obra de
forma negativa.
No olvidemos que la razón de ser de este libro es dada por Savater a partir de que a
diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en
parte nuestra forma de vida lo que comporta la posibilidad de equivocarse, y la necesidad
de elegir: en esas se sitúa la ética, entendida como -arte de vivir-.
Ética para Amador es una puerta suficiente para el adolescente poder adentrarse y entender
de forma sencilla la razón de ser de la ética y diferenciarla de la moral, pero para nosotros
los adultos es una abre bocas y una invitación a indagar mas sobre su esencia y hacer una
introspección de lo que ha sido, es y será nuestra vida. Preguntarnos si estamos conforme y
a gusto con la manera que hemos afrontado la vida y restructurar nuestras decisiones, ser
mas interesados y curiosos con lo que queremos y trabajar en pro de lo que realmente nos
gusta y nos hace felices y dejar a un lado el sagrado puesto que la sociedad otorga hoy en
día al que dirán, seamos libres, libres como Savater invita a su querido hijo, hoy me invito y
te invito a ti a ello. Vivamos bien.
PREGUNTAS
1. ¿Qué debe hacer el Psicólogo o Psicóloga, si un consultante le propone salir a
cenar, asistir juntos a algún evento social, o entablar una relación afectiva?

R/ Cuando elegimos estudiar psicología desde nuestra formación académica


tenemos claro en todo momento que se debe respetar la relación terapeuta –
paciente y que esto claramente abarca que en ningún momento del proceso puede
existir una relación distinta o que implique una carga afectiva mayor a la empatía
natural que debe caracterizar a todo terapeuta. El que podamos ser Psicólogos que
ofrecemos una guía y nos comprometemos con el crecimiento y mejora de la
situación que aqueja al consultante, no quiere decir que eso deba sobrepasar a
sentimientos personales, ni a otros espacios fuera de la consulta. Si llegara a
presentarse algún tipo de sentimiento que obstaculice y que falte claramente al
código deontológico al que como profesionales estamos sujetos y debemos respetar,
el paso a seguir será dejar claro al paciente que no esta permitido y que por dicha
razón no podemos seguir con el tratamiento. Ahora bien considero que desde
nuestra profesión deberíamos otorgarle al consultante una remisión con otro
terapeuta para que pueda seguir trabajando en sus molestias y también comprenda
que no es posible una relación afectiva profunda entre el y su terapeuta, pero
siempre procurando que el paciente pueda seguir recibiendo un tratamiento.

2. ¿Qué debe hacer un Psicólogo/a si durante la psicoterapia, comienza a sentir


atracción física por el consultante?

R/ La responsabilidad del profesional debe siempre estar clara y eso significa que si
yo como ser humano no logro entablar el proceso correcto con mi paciente, aceptar
esto y terminar el vínculo terapeuta – paciente será la mejor decisión. Cabe aclarar
que este tipo de situaciones no deberían suceder y que de ello corresponde gran
parte el desarrollo y formación profesional al que nos acogemos, pero será mas sano
y realista afrontar si es el caso , la situación y darle la solución que cumple con la
ley, con el bien de la profesión y con el bienestar de nuestro paciente. Si existen en
mi sentimientos mas allá que el respeto y la empatía, debo dar por terminado el
proceso y asignarle un nuevo terapeuta a mi consultante.

Por: María Camila Villarreal Díaz, VI Semestre Psicología - Nocturno, Ética Profesional.