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Estimados, profesora y compañeros:

De acuerdo con las reflexiones realizadas durante esta semana considero que algunos de los
elementos claves para que exista una cultura inclusiva son los siguientes:

Toma de Conciencia: Reconocer, comprender y aceptar las diferencias entre todos los seres
humanos; además, entendernos como seres humanos de derecho e integrales con las
habilidades y capacidades para la participación social sin importar la condición.
Cambiar imaginarios y creencias: La primera tarea de las instituciones educativas es cambiar
el imaginario sobre lo que es educación inclusiva y la cultura inclusiva. Hasta ahora se cree
que la educación inclusiva es simplemente realizar una adaptación curricular en cuanto a
contenidos y evaluación, excluyendo de esta manera, a la persona con discapacidad o algún
tipo de dificultad. Quitar etiquetas, lenguajes, actitudes hacia todas las personas.
Garantizar el acceso, permanencia, ambientes y espacios propicios y seguros: Ninguna
persona debe adaptarse o acomodarse al espacio; estos espacios deben estar construidos para
facilitar el acceso y deben ser adaptados a las necesidades de todas las personas.
Promover valores inclusivos: Practicar, promover e incentivar el respeto hacia las diferencias,
habilidades y capacidades que otras personas tengan y comprenderlas como un elemento de
aprendizaje y no de dificultad. Aceptar con respeto la realidad social, cultural, religiosa,
ideológica de salud, lingüística, de desarrollo, de aprendizaje de cada individuo.
Familia como agente trasformador en la cultura inclusiva: La familia es el ente más
importante en la aceptación de la diversidad y la diferencia sin ningún temor o miedo al
rechazo. La familia es la primera escuela de formación por ese motivo es importante formar
en valores inclusivos, en el respeto por las diferencias de los demás y de sí mismos; de
reconocer y reconocerse como parte de una sociedad sin prejuicios y estigmas. La familia es
un espacio donde se promueve la equidad e igualdad y la colaboración para el desarrollo de
una sociedad.
¿Cómo puedo fomentar una cultura inclusiva desde mi quehacer pedagógico, lo he hecho?
Como docente y tutora, intento organizar espacios y clases que sean de interés e involucren a
cada uno de los estudiantes de mi salón. Construyo y brindo herramientas para que cada uno
de ellos sea consciente de la importancia de su papel en el desarrollo de la sociedad sin
importar su condición y fomento una cultura de aceptación y respeto por las diversidad y
diferencia.
Constantemente involucro a los padres con las actividades de los niños, así como a otros
miembros de la comunidad. Durante actividades académicas, pero fuera del salón de clase se
promueve la igualdad de derechos, en las filas, los turnos de la tienda y cafetería, así como el
acceso a todos los espacios sociales para compartir.
Tal vez la parte más complicada ha sido concientizar a algunos de mis pares y directivos
sobre la importancia de conocer a profundidad los elementos que se necesitan y requieren
para hacer una educación y cultura inclusiva, aun se habla de niños con dificultades, de
adaptación curricular y evaluativa para estos niños, se siguen sacando del aula de clase para
trabajar con ayuda externa se siguen utilizando diminutivos y etiquetas. Se hace sin la
intención de excluir per indirectamente se lo está haciendo.
Celemin, J; Martínez, D; Vargas, C; Bedoya, M; Angel, C. (2016). Toma de Conciencia.
Publicaciones Fundación Saldarriaga Concha. Bogotá D.C. 64p. Disponible
en: http://www.educacioninclusivafsc.com/images/libros/Libro2-Toma-de-Conciencia.pdf
Asobancaria. (s.f) Cultura incluyente. Disponible en: https://www.asobancaria.com/wp-
content/uploads/2018/01/CartillaIncluyente.pdf