Está en la página 1de 3

Prueba I de Teorías de la Imagen

“Reconocer que las imágenes pictóricas son inevitablemente convencionales y están


contaminadas por el lenguaje no tiene por qué lanzarnos a un abismo de significantes
infinitamente regresivos. Lo que implica para el estudio del arte es solo que siempre nos
acompaña algo así como la idea renacentista de la ut pictura poesis y la hermandad de las
artes. La dialéctica entre palabra e imagen parece ser una constante en la fabricación de
signos que una cultura teje entorno de sí. Lo que varía es la naturaleza concreta del tejido,
la relación entre la aguja y la lana. La historia de la cultura es en parte la historia de una
prolongada lucha por la supremacía entre signos pictóricos y lingüísticos, cada uno ele los
cuales reclama para sí mismo ciertos derechos de exclusividad sobre una «naturaleza» a la
que solo ellos tienen acceso.” (Mitchell, 150)

Con el párrafo citado anteriormente, creo que el autor hace referencia a esta falsa
creencia de que las distintas formas de expresión, son antagónicas entre sí y como quizás
esta imposición de la razón y ciencia ha creado una brecha entre la imagen pictórica y el
lenguaje, como se busca que uno sea más verídico que el otro o por lo menos se defina
cual nos acerca más a la realidad. Hablo de esto basándome en como lo occidental fue
imponiéndose por sobre muchas otras culturas, ocultando y tapando la diversidad y
creyendo que solo hay una forma de hacer las cosas, obviando y dejando de lado que
existen distintas realidades y que somos toda(o)s diferentes. El autor se refiere
explícitamente a esto en el fragmento La tiranía de la imagen visual, “Amparada por la
ascendencia política y económica de Europa occidental, la perspectiva artificial conquistó
el mundo de la representación bajo la bandera de la razón, la ciencia y la objetividad.”
(Mitchell, pág. 143), si bien aquí hace referencia solo a lo pictórico creo que la lucha a la
que se refiere es bastante similar, ya que en ambas se busca no solo imponer que una
práctica es más eficiente que la otra sino también crear diferencias abismales entre ellas,
lo cual, a mi punto de vista y creo que al del autor, no es tan así.

“Estoy defendiendo un estricto y riguroso relativismo que considera el conocimiento como


un producto social, una cuestión de diálogo entre diferentes versiones del mundo,
incluyendo diferentes lenguajes, ideologías y modos de representación. La idea de que
hay «un» método científico tan flexible y capaz que puede albergar todas estas diferencias
y arbitrar entre ellas es una ideología útil para los científicos y para un sistema social
entregado a la autoridad de la ciencia, pero parece errado tanto en la teoría como en la
práctica.” (Mitchell, pág. 145), en esta oración me parece que hace referencia a lo mismo,
a que para llegar a acuerdos debe ser tomado en cuenta el carácter multiforme de las
experiencias humanas, a la necesidad de que haya un dialogo entre las distintas formas
para así llegar a una mejor comprensión, dado que si nos quedáramos bien solo con lo
verbal o solo con lo pictórico estaríamos viendo solo una parte y no la totalidad (si es que
puede llegar a verse realmente una totalidad). Con esto quiero decir que lo que me dio a
entender Mitchell es que tanto las letras como las imágenes tienen cierto carácter
interpretativo, como si ambos compartieran un mismo fin de descifrar lo que nos rodea y
que ambos son necesarios y no tienen por qué ser excluyentes. “Una palabra es una
imagen de una idea, y una idea es una imagen de una cosa” (Mitchell pág. 125), siento que
con esto lo que quiso decir es que aún si la palabra es algo verbal que actualmente no se
entiende como imagen, sigue siendo una representación pictórica de combinaciones de
sonidos, que a su vez son la representación sonora de ideas, pensamientos y sentires. Esto
también está muy bien representado en la imagen de la misma página 125.

En el fondo creo que se refiere a que toda expresión proviene de una imagen
(entendiendo imagen como interpretación de una idea) sea cual sea su forma y que
muchos se han empedernido en la supremacía de alguna forma específica como si
existiera alguna realidad absoluta a la cual llegar, dejando de lado también el hecho de
que todo está en constante transformación y nada es estático. Y también al hecho de que
ya en la sociedad contemporánea no pueden separarse lengua de imagen porque están
muy influenciadas entre sí, por ejemplo, al ver una pintura, es probable que esta evoque
ciertos sentires en la/el espectador(a), sentires que serán asociados a distintas palabras o
viceversa, que al leer un poema este puede evocar distintas imágenes. Ambos conceptos
son tan inseparables como lo son los hechos del contexto, no se puede llegar a una
comprensión profunda de las cosas sin antes saber el contexto social cultural donde estas
sucedieron. Ya está todo muy interconectado y la aceptación de esto como bien dice el
autor, no tiene porque llevarnos a un abismo, sino acercarnos a un mayor entendimiento
más integral de la realidad. Bajo este análisis me queda muy claro el carácter político de la
imagen, en como vista de esta forma tiene el poder de invisibilizar o bien ayudarnos a
comprender desde una mirada mas amplia y no solo desde un punto de vista aislado.
“Quizá la redención de la imaginación resida en aceptar el hecho de que es mediante el
diálogo entre representaciones verbales y pictóricas como creamos gran parte de nuestro
mundo, y que nuestra tarea no es renunciar a este diálogo en favor de un acceso directo a
la naturaleza sino ver que la naturaleza ya da forma a ambas partes de la conversación”
(Mitchell pág. 154) , finalizando con esto creo que el autor afirma todo lo antes dicho y
hace referencia también a que para llegar a entender a la naturaleza hay que entenderla a
su modo que es diversa y heterogénea y que existe multitud de formas en las que llegar a
las “verdades” universales. Muy difícil seria llegar a entenderla bajo la obstinada mirada
de un solo camino.

Verónica Rodríguez