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María Rosa del Coto, “Palabras sobre la gallina degollada de

Brecchia y Trillo”

El pasaje de una narración a un soporte material no lingüístico o donde el


lingüístico se combina con otros es un caso particular de traducción
intersemiótica. Involucra operaciones particulares, entre las cuales se
encuentra la elisión: la expresión, el pasaje propiamente dicho.

Cualquier transposición conlleva cambios más o menos notorios.

El método de análisis propuesto: suprimir la cantidad de fenómenos a ser


analizados y encontrar un principio clasificador. Pararse en torno de la
instancia de lectura: pensar por qué los relatos sufren modificaciones al ser
re-contados, formular hipótesis acerca del modo de leer que se pone en
juego en las diversas formas de re-narrar.

La lectura que reconstruimos enfrentando texto transpositor y texto


transpuesto se organiza según las posibilidades y los límites que ofrece
cada lenguaje. Alteran el producto el prestigio social de cada medio, su
materialidad, etc.

En aquellas transposiciones que fundan su razón de ser en la producción de


una impresión de fidelidad al relato fuente, la lectura debe para
desapercibida, puede asimilarse a una suerte de “grado cero”.

Hecha esta aclaración sobre el método de trabajo, nos adentramos en la


observación de La gallina degollada (Quiroga – Trillo/Breccia):

El texto literario está compuesto por una historia, relacionada directamente


con el título y construida por dos secuencia narrativas (degüello de gallinas
+ degüello de Bertita).

Algunas diferencias entre texto fuente y texto transpositor:

Elisión

- La elisión de la historia intercalada que se produce en el texto transpositor


hace que el idiotismo de los niños se presente atributiva y o
narrativamente.
Los motivos ligados a la enfermedad de los hijos, las especulaciones sobre
la causa que la originó, desaparece en la transposición. También
desaparece, por ende, el conflicto que eso conlleva a los padres.

- En el texto aparece la duda, el enigma sobre la enfermedad de los hijos.


En la historieta, en cambio, a partir de la elisión es algo congénito y
tenemos la sensación de cierre, de conclusión: los hechos sucedieron y no
hay final abierto.

- En la historieta los padres serán, más que en el relato fuente, víctimas de


la fatalidad. Al caer la cuestión de la herencia y el anularse la siempre
presente culpa que palpita en aquellos, el relato historietístico, el relato
historietístico exacerba el ingrediente trágico que débilmente asoma en la
obra literaria, volviéndolo central.
Las elisiones imponen un recorte en el sentido, producen una suerte de
achatamiento de simplificación que tiene por eje la compleja red de causas
y efectos con que se va tramando el texto literario: Quiroga trabaja
obsesivamente con lo causal, la historieta, en cambio casi no toma ese
motivo (el degüello de Bertita es simplemente motivo del descuido de los
padres y no de una complejísima red de causas que sí están en el texto
fuente).

Para denotar el amor y desamor por los hijos, la historieta trabaja con los
opuestos: el vestido nuevo de Bertita, los harapos de los hijos.

Expansión

Además de la elisión, funcionan otras operaciones: la expansión. La escena


del parto (¿flashback o nacimiento de Bertita?), por ejemplo, aparece como
un cuadro en la historieta, mientras en el texto fuente sólo aparece como un
elemento implícito (se sabe que ocurrió, pero no se menciona).
Manifestación de lo implícito. Esto hace que se ponga en funcionamiento la
máquina discurso-narrativa > hace que se aleje semánticamente del texto
que transpone.

Dos secuencias narrativas. Ejemplos: la madre dice “tengo miedo”. En el


cuadro siguiente entra en medico al dormitorio. En el tercer cuadro Berta
reafirma su temor a lo que el medico le contesta “todo va a salir bien
señora”
Al final de la historieta, Bertita grita y la madre
la escucha exclamando “mi hija”. Allí se presenta un elemento ANAFÓRICO:
los barrotes de la cama, que no casualmente es la cama en donde se dio la
secuencia previamente descripta y en donde la madre expresaba su temor.

Figura del padre y de la madre: contrastan. El miedo en el relato es


compartido por ambos padres, en la historieta es solo de la madre. El
sentido que producen en ambas obras es sustancialmente diferente.
La historia manifiesta una creencia popular: el saber intuitivo se le adjudica
a la madre. En el caso de la historieta dicho saber intuitivo triunfara sobre el
saber científico del medico

Predistribución

Elementos que también están en el texto literario, pero ubicados en otro


contexto. El discurso de la historieta no juega con el tiempo, sólo narra
propectivamente