Está en la página 1de 7

El valor de educar desde la

perspectiva de Fernando
Savater
Un niño, un profesor, una pluma y un papel
pueden cambiar el mundo
Malala Yousafzai

El trabajo de Savater en El valor de educar es totalmente aplaudible, focaliza la


educación partiendo del precepto de HUMANIDAD y basa todo su trabajo bajo
este sencillo pero importante concepto. El presente ensayo analítico tiene como
objetivo destacar las ideas más sobresalientes de este libro y profundizar en los
ideales del autor y de otros autores reconocidos. Este tratado está dirigido a todos
los lectores interesados en temas de docencia, ya sean maestros, alumnos de
ciencias de la educación o afines. En estos párrafos viaja la importancia de
resaltar el gran trabajo del filósofo Savater, quien intenta abarcar integralmente el
basto ámbito del término humanidad, hablándonos de temas tales como: el llegar
a ser humano, la resistencia humana al aprendizaje, qué contenidos debe cubrir la
enseñanza y la importancia de la familia en el proceso de aprendizaje. Sin duda
Savater es uno de los predicadores de la educación más importantes en la
población iberoamericana.

Capítulo 1. El aprendizaje humano


Savater inicia el grueso de su libro citando al escritor británico Henry Graham
Greene, quien utiliza el término “humano” como una especie de ideal y no
sencillamente como la denominación específica de una especie de mamíferos.
Graham Greene nos advierte de la responsabilidad humana en nuestro paso por el
mundo y de la prospectiva de la educación para la conservación de nuestro
habitad. El primer objetivo de la educación consiste en hacernos consientes de la
realidad de nuestros semejantes y de la responsabilidad solidaria con nuestro
entorno, debido a que ser humano consiste en compartir lo que ya sabemos entre
todos.

Partiendo del concepto humano, Fernando Savater nos dice en su libro que
“nacemos humanos pero no basta: tenemos también que llegar a serlo, y podemos
fracasar en el intento o rechazar la ocasión misma de intentarlo”. El entendimiento
de la humanidad es uno de los puntos clave para optimizar la enseñanza, nosotros
como docentes tenemos que entender que para ser parte del delicado mundo de
la docencia, debemos primero aprender a ser humanos. El ser humano no es
solamente causa de la reproducción de nuestra especie, es también un deber, es
también ser responsable de conservar todo lo que nos rodea, es tener conciencia
de la solidaridad que implica enseñar para lograr un mundo mejor. La educación
pone en tela de juicio a un principio un tanto bizarro de la humanidad, “El Zoo
Humano”, este principio nos habla de esa ignorancia amnésica con la que
naturalmente venimos, de esa parte animal que tenemos como especie y que es
necesario educar mediante mecanismos educativos en grupo [ CITATION Des14 \l
2058 ].

Todos los demás seres vivos nacen siendo lo que definitivamente son, mientras
que los humanos nacimos para la humanidad. Nosotros como seres humanos,
como seres pensantes; cargamos en nuestros hombros la responsabilidad de
conservar el mundo en orden y transmitir el conocimiento a los nuevos miembros
de la comunidad para que ellos también sepan hacerlo. No solamente hay que
nacer para ser humano, llegamos a serlo cuando los demás nos contagian de su
humanidad a propósito.

Capítulo 2. Los contenidos de la enseñanza


En el segundo bloque del libro, el autor deja en claro su postura con respecto a los
contenidos de la educación. Savater afirma “No mucho importa lo que se enseñe,
siempre y cuando se cultive la curiosidad y la intención de seguir aprendiendo”.
Los contenidos de la educación no deben ser un montón de rubricas que nadie
entiende, la educación debe estar llena de reflexión, duda y debate; siempre será
mejor saber después de haber pensado y discutido, que aceptar los saberes que
nadie discute para no tener en que pensar. El aprendizaje a través de la
comunicación con los semejantes y de la transmisión deliberada de pautas,
técnicas, valores y recuerdos es un proceso necesario para llegar a adquirir la
plena estatura humana.

En lo que respecta a los maestros quienes imparten los conocimientos, Savater


solamente pone una condición: “que sepan ser humanos”. La función de la
enseñanza está tan esencialmente enraizada en la condición humana que resulta
obligado admitir que cualquiera puede enseñar. Gran parte de los grupos
humanos primitivos crecieron en instituciones educativas específicamente
empíricas, lo que enseñaban era parte de sus recuerdos evolutivos inmediatos. Y
todavía muchas de estas enseñanzas se transmiten así en nuestros días, aún en
las sociedades más desarrolladas. Todas las reflexiones sobre los fines de la
educación son reflexiones sobre el destino del hombre, sobre el puesto que ocupa
en la naturaleza, sobre las relaciones entre los seres humanos, sobre la evolución
del mundo y sus capacidades.

Capítulo 3. El eclipse de la familia


Otro bloque muy importante que toca el autor en el libro es “el seno familiar”. En la
familia el niño aprende, o por lo menos debería aprender aptitudes tan
fundamentales como hablar, asearse, vestirse, obedecer a los mayores y etc.
Savater habla de un concepto muy importante en la concepción de la educación,
este concepto del aprendizaje es el que no se da en la familia o en casa, este
proceso educativo, denominado por Savater “El eclipse de la familia” es conocido
en el mundo de la psicología como socialización primaria. Este tipo de
socialización se da en las escuelas, los grupos de amigos o en el lugar de trabajo,
en este proceso educacional, el ser humano adquirirá conocimientos y
competencias más especializadas. En la socialización primaria el ser humano se
introduce un tanto más en su proceso camino a la humanidad.
Para que una familia funcione educativamente es necesario que alguien en ella se
resigne a ser adulto, el ser humano debe aprender a socializar en familia y fuera
de ella.

Capítulo 4. La disciplina de la libertad


Mucha gente mira a los años de su juventud como los mejores y los más
agradables de su vida; esto no es cierto: son los más fastidiosos, porque se está
sujeto a la disciplina, es raro decidir, y más raro aún tener libertad [ CITATION Kan09 \l
2058 ]. Otro fenómeno presente en la posmodernidad y al que Savater responde
correctamente, es el principio de la libertad. George Steiner, afirma que ningún
niño quiere aprender o por lo menos no quieren aprender aquello que les cuesta
trabajo asimilar y que le quita el tiempo precioso que desea dedicar a jugar a sus
juegos, por eso es necesario que los niños entiendan la importancia de aprender y
qué manera más atractiva de hacerlo que jugando. El objetivo explícito de la
enseñanza en la modernidad es conseguir individuos auténticamente libres,
aunque debe entenderse que la libertad no es la ausencia original de
condicionamientos, sino la conquista de una autonomía simbólica por medio del
aprendizaje.

Ningún niño debe ser enseñado por la fuerza, muy al contario debe ser enseñado
jugando para poder llegar a conocer las inclinaciones naturales de cada uno. No
hay peor cosa en la educación que la imposición de doctrinas por la fuerza, los
niños deben sentirse en confianza para poder recibir de buena manera las
enseñanzas.

Capítulo 5. Hacia una humanidad sin humanidades


Un gran tópico que discute Savater en su libro, es la necesidad del
escudriñamiento de las ciencias sociales y de las humanidades. Los planes de
enseñanza general tienden a reforzar los conocimientos científicos o técnicos a los
que se supone una utilidad práctica inmediata. Lo que alienta a educar el corazón
es la idea de que si hoy nos ocupamos de las emociones, mañana reduciremos la
incidencia de problemas derivados de emociones conflictivas. Estos problemas
pueden ser simples y cotidianos o verdaderamente graves como la violencia, el
suicidio o el consumo de drogas [CITATION Ald15 \l 2058 ].

En la historia del mundo hemos conocido un sinfín de grandes genios que han mal
utilizado sus conocimientos persiguiendo objetivos egoístas y malignos. De nada
sirve al hombre descubrir para destruir, al contrario, el conocimiento debe usarse
para conservar. El humanismo faculta al individuo para generar capacidades
críticas y de análisis, alimentar su curiosidad y fortalecer su sentido de
razonamiento lógico. Como antes se mencionó, poco importa en último extremo lo
que se enseñe, con tal de que se despierten la curiosidad y el gusto por aprender.
Los humanos no somos problemas ni ecuaciones sino historias y la educación no
solamente debe inclinarse hacia lo científico, técnico y matemático, sino al
desarrollo del ser consiente y pensante. Cosas tan simples como fomentar la
lectura y la escritura son tareas humanistas.

Capítulo 6. Educar es universalizar


Savater dejó muy en claro su postura a favor del posmodernismo y en su sexto y
último bloque nos habla sobre la universalización de la educación. El autor es del
ideal básico que la educación debe conservar y promocionar la universalidad
democrática. La educación debe ser universal debido a que la sociedad prepara a
sus nuevos miembros del modo que le parece más conveniente para su
conservación, no para su destrucción. La enseñanza transmite porque quiere
conservar; y quiere conservar porque valora positivamente ciertos conocimientos,
comportamientos, habilidades, ideales, etc. Los que primeramente reciben
educación son los que la dan, los hábitos ya engendrados tienen una profunda
influencia en el proceder de quien enseña.

El autor también aprovecha a exponer su postura en materia de educación


pública, argumentado que la educación no debería ser simplemente un valor en
los discursos de campañas políticas sino más bien un valor aterrizado a la
comunidad. En una entrevista realizada a Savater señala que la democracia educa
en defensa propia y que sale más caro a las naciones no invertir en verdadera
educación.

Conclusión
A través de los anteriores párrafos logramos conocer de cerca el pensamiento en
materia de educación del autor Fernando Savater, dentro de los seis capítulos
estudiados fue posible dilucidar el compromiso que tenemos como autoridades en
educación, como institución educativa y principalmente como maestros. Con
relación a la disciplina de la enseñanza, la libertad vocacional y la universalización
de la educación fundamentan el asiento de una sociedad posmoderna libre y
genuina. Este libro es una lectura útil no sólo para todos los docentes, sino para
los padres de familia que enfrentan la difícil tarea de educar en casa, porque como
lo señala el propio autor, el valor de educar se refiere no sólo a la importancia de
la educación, sino el valor de educar en el núcleo fundamental de la sociedad, que
es la familia. Un dato muy importante que vale la pena retomar es la relación de la
educación y la disciplina debido a que en un mundo de facilidad y derroche como
el nuestro, los jóvenes corren el riesgo de la deshumanización. Un hallazgo
sumamente importante en este libro fue el reconocer el poder trascendental de la
educación para humanizar todas las acciones internas de los individuos, teniendo
en cuenta también la relación de la sociedad-individuo. Entonces, la educación es
aquel dispositivo mediante el cual llegamos a comprender que la cultura no se
construye al estilo de una distracción cualquiera, sino que ésta está para ser
atendida con diligencia.
Bibliografía
Aldana, R. (7 de Septiembre de 2015). Educar la mente sin educar el corazón no es educar en
absoluto. Obtenido de La mente es maravillosa:
https://lamenteesmaravillosa.com/educar-mente-sin-educar-corazon-no-educar-
absoluto/

Kant, I. (1809). Pedagogía. En Sobre la educación (pág. 24). Kaliningrado, Rusia: ARCIS.

Morris, D. (2014). El zoo humano. En La civilización del mono desnudo (págs. 16-17). Londres, UK.:
DEBOLSILLO.