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Document created: 28 November 2006

Air & Space Power Journal - Español Cuarto Trimestre 2006

El Método de Operaciones Basadas en Efectos (EBO)


Preguntas y Respuestas

Teniente Coronel J. P. Hunerwadel, USAF–Retirado

LAS FUERZAS armadas de EE.UU. tienen una


divertida y persistente afición a los eslóganes y
a las palabras caprichosas. Las operaciones
basadas en efectos (EBO) han demostrado ser
uno de los conceptos más populares al menos
durante los últimos 15 años. Algunos individuos
han hecho publicidad de las EBO como si
fueran "un nuevo paradigma para . . . las
operaciones militares" y como un concepto que
promete ser "eficiente para ganar las guerras".1
Otros lo han propuesto como una alternativa "a la destrucción de objetivos" y a las
"operaciones en función de los objetivos"— algo "notablemente diferente a los métodos
militares tradicionales de destrucción y desgaste".2 Al mismo tiempo, muchos
comentaristas han hecho hincapié que esto no es nuevo en absoluto: "Históricamente,
los comandantes y planificadores capaces han tratado de planear y ejecutar campañas en
función de los efectos".3 Las EBO han sido condenadas rotundamente como una
"panacea . . . que no se puede lograr, de miras estrechas "; como "nueva palabra de
moda"; "un término pasajero"; y "una idea mal concebida".4 Algunos han advertido de
la "promesa vacía" y de los "icebergs a la vista" de las EBO.5 Un antiguo comandante
del Mando de las Fuerzas Conjuntas de EE.UU. (JFCOM) nos ha dicho que las EBO
"no están listas todavía para aplicarlas" un año después de que el antiguo vicedirector de
operaciones del Estados Mayor llamó a la Operación Libertad Iraquí "una campaña
basada en efectos".6

Lamentablemente, hay tantas opciones sobre lo que son realmente las EBO como
personas han escrito sobre el tema. Se pueden encontrar hasta una docena de
definiciones de EBO por ahí— todas ellas con un grado de percepción de la naturaleza
de las mismas pero muchas de ellas contradictorias. La profusión de definiciones,
afirmaciones, defensores y enemigos de las EBO nos llevan a recordar el comentario de
George Bernard Shaw sobre los economistas: "Si todos [ellos] se pusieran en fila, nunca
llegarían a una conclusión".7 Hablamos de efectos, instruimos sobre los efectos,
afirmamos que "ponemos en práctica" los efectos, pero no hemos llegado a ninguna
conclusión definitiva referente a lo que significa efectos y en base de los efectos.
¿Existen realmente las EBO, o se trata de otra palabra caprichosa vacía? Si existen,
¿podemos definirlas de modo significativo? ¿Agregan valor a los debates de estrategia y
conducción de las operaciones? ¿Hay principios significativos para las EBO?

Este artículo trata de responder a estas preguntas y aclarar en cierta medida la


definición. Este autor, que cree que la respuesta a todas las preguntas es un sí enfático,
sintetiza los diversos métodos en función de los efectos que han surgido en los últimos
dos decenios, saca de ellos un conjunto de principios generalmente aplicables a
cualquier método en función de los efectos, y trata de las definiciones actuales y de la
lógica en que se basan.

¿Por qué Operaciones Basadas en Efectos?

Muchas de las publicaciones sobre las EBO indican correctamente que pensar en
función de los efectos no es nuevo. Son un producto gradual procedente de una serie de
influencias— hecho que explica las distintas definiciones que ha habido de las EBO con
el tiempo. Algunas influencias son tan antiguas como la guerra misma. Otras se deben a
recientes ideas científicas y tecnologías. Por una parte, cuando Sun Tzu escribió que
"luchar y conquistar en todas las batallas no es una excelencia suprema; la excelencia
suprema consiste en quebrar la resistencia del enemigo sin luchar", estaba articulando
una percepción que hoy consideraríamos basada en efectos.8 Por otra parte, los
combatientes de las guerras modernas disponen de tecnologías que permiten compartir
información en cooperación y la imposición de efectos muy precisos a través de vastas
distancias; también se benefician de la teoría que permite anticipar mejor algunos
comportamientos complejos de sistemas. Si hubieran vivido hoy, Sun Tzu y otros
comandantes brillantes de la historia probablemente habrían comprendido las
implicaciones de dichas innovaciones y las hubieran utilizado de formas similares. Los
grandes comandantes han sabido siempre la importancia de entender las relaciones
causales de la guerra— formas de relacionar los fines definitivos deseados con las
acciones tácticas— y anticipar posibles contraataques de los enemigos y otros en un
conflicto. No obstante, hoy en día, las operaciones militares, incluso las relativamente
menores, pueden convertirse en demasiado complejas para confiar en el genio con el fin
de considerar factores fuera del entendimiento militar tradicional de causa y efecto que
pueden demostrar ser cruciales para lograr los objetivos.

Entre las influencias que ayudaron específicamente a crear las EBO se incluye la "forma
tradicional de combatir de EE.UU.": desgaste y aniquilación de las fuerzas militares
desplegadas en el campo del enemigo, así como lo que algunos llaman el "método en
función de los datos de entrada" de las operaciones aéreas, que se concentra en tomar
decisiones de selección de objetivos en función de los recursos disponibles y formas de
atacar ciertos objetivos.9 El desgaste/aniquilación y la toma de decisiones en función de
la información de entrada sigue formando parte de la base para librar una guerra táctica.
No obstante, el costo incurrido en la guerra basado puramente en estos métodos se ha
hecho políticamente y socialmente problemático para Estados Unidos. Desde el punto
de vista de un aviador, el método en función de la información de entrada también
puede ser ineficaz para lograr los objetivos políticos nacionales que impulsan el
conflicto porque no proporciona una guía sobre la razón por la que se atacan objetivos o
la forma en que los ataques se relacionan con el logro de los objetivos. Estados Unidos
confió en Vietnam, en la "forma estadounidense" y en los objetivos en función de los
datos de entrada, perdiendo en parte debido a los modos y medios de las fuerzas
armadas de combatir en una guerra que no se adaptó nunca a los fines políticos para los
que lucharon nuestras fuerzas. Después de la derrota, las fuerzas militares volvieron a
"Clausewitz 101" y nuevamente (como en la Segunda Guerra Mundial y antes) hicieron
hincapié en la necesidad de relacionar los objetivos a todos los niveles de la guerra—
desde el nivel político nacional a las tareas tácticas— siguiendo una cadena causal
lógica. Este método en función de los resultados o método de estrategia a tarea se
convirtió de hecho en la base de la doctrina de planificación para las fuerzas armadas de
EE.UU.

A medida que la tecnología y la teoría científica avanzaron en los años 70 y 80, muchas
personas empezaron a reconocer que estos avances permitían algunos aumentos casi
exponenciales en armas militares de precisión— y en entender cómo podríamos usar esta
precisión para afectar sistemas complejos en formas perfeccionadas. Al mismo tiempo,
las presiones políticas y sociales para mantener bajos los costos de las operaciones
militares— especialmente en términos de vidas humanas (a menudo tanto enemigas
como amigas)— no han disminuido. Han aparecido algunas armas muy imaginativas que
permiten causar daños y rupturas muy localizadas y temporales, junto con tácticas y
artes de empleo (por ejemplo, ataque en paralelo, que afecta una gran gama de sistemas
objetivo en un período corto para producir un máximo impacto y una desarticulación en
uno o más sistemas). Este método y otros igualmente nuevos (como multiplicación de
fuerzas mediante cautela, herramientas para analizar daños colaterales, y muchos más)
dio a los comandantes militares una gama de opciones para obtener efectos de los que
nunca habían disfrutado antes. También aminoró la "distancia" causal entre las acciones
tácticas y los resultados estratégicos. Es decir, aumentó la probabilidad de que se
pudiera usar la fuerza militar en algunos casos para lograr resultados a nivel estratégico
más directamente que lo que lo han permitido tradicionalmente el desgaste y la
selección de objetivos en función de la información.

Otra influencia importante— la revolución en tecnología de información y


comunicación— inicialmente facilitó el control de arriba abajo, lo que dificultó las
operaciones militares tanto como las facilitó (observe la desastrosa intervención
presidencial en la selección de objetivos en la Guerra de Vietnam). No obstante, el
sistema de sistemas de "información-comunicación" evolucionó después en un sentido
no anticipado: emergió una red de sistemas muy distribuida y altamente interconectada,
capaz de procesar grandes volúmenes de intercambio de información interactiva entre
miles o incluso millones de nodos de sistemas casi de forma instantánea a distancias
globales. En algunos respectos, este desarrollo aumentó la amenaza de lo que la Fuerza
Aérea desprecia con razón como ejecución centralizada, pero también permitió una
mayor conciencia del entorno de operaciones, una amplia colaboración entre disciplinas
militares, localizando y teniendo acceso a información experta cuando era necesario,
ciclos de tomas de decisiones mucho más rápidos y el potencial de una verdadera
integración de los esfuerzos militares dentro del espacio de batalla.10

En resumen, durante los 90 y los primeros años de esta década, no se materializó


ninguna nueva teoría bélica, sino que los pensadores militares se dieron cuenta de que
una síntesis de muchos conceptos y técnicas perceptivos podía ofrecer algo
permanentemente útil a los combatientes de la guerra a todos los niveles y de todas las
disciplinas. Para ser útil, este método de operaciones en función de los efectos (en
muchas formas una mejor forma de expresar lo que realmente son las EBO, no obstante
este artículo usa los dos indistintamente por razones de simplicidad) debe hacer
entender mejor a los profesionales militares la causa y el efecto más allá de la
destrucción, el desgaste y la aniquilación por sí solos como mecanismos causales en
combate; más allá de los resultados tácticos de la batalla por sí solos para evaluar y
anticipar el flujo de las operaciones; más allá de sus disciplinas militares específicas por
sí solas al buscar formas de lograr objetivos; más allá del instrumento militar de fuerza
por sí solo al formar estrategias; y más allá de las guerras por sí solas como base para
lograr los objetivos de seguridad nacional con la fuerza militar.

Principios de un Método de Operaciones Basadas en Efectos

De estos objetivos amplios y de las diversas corrientes de influencia de las EBO, debe
ser posible reunir un conjunto sistemático de principios que puedan hacer por el
pensamiento en función de los efectos lo que el sistema del estado mayor del general
prusiano hizo para sistematizar las innovaciones de Napoleón en funciones de mando y
estado mayor hace más de un siglo.

El método en función de los efectos es una forma completa de pensar en las


operaciones— es un proceso de reflexión.

Es una forma de considerar el empleo del instrumento militar del poder nacional. No es
una nueva teoría bélica ni una cierta estrategia como las operaciones paralelas o un
método indirecto con un nombre nuevo (aunque las EBO pueden ciertamente sugerir y
abarcar dichos métodos). Tampoco se trata de una lista de comprobación ni de una
nueva herramienta de planificación o evaluación. Proporciona un marco intelectual que
se extiende a todo lo largo— integrado en los principios aquí derivados— para mejorar el
uso de las capacidades militares. Los principios deben aplicarse igualmente bien al
campo de batalla táctico y a las deliberaciones estratégicas del presidente. También
deben aplicarse a operaciones de ayuda humanitaria y estabilidad (al menos) tanto como
a operaciones de guerra importantes— a toda la gama de operaciones militares, de paz a
guerra y de nuevo a paz. No deben prescribir una cierta estrategia o tipo de misión, sino
que deben estimular la consideración de la máxima variación de opciones y facilitar la
unidad de esfuerzo e integración de capacidades para lograr la mejor estrategia posible
en función del estado final definitivo.

Las EBO se aplican a todas las dimensiones, disciplinas y niveles de guerra.

Este método debe tratar de integrar todos los instrumentos del poder—
político/diplomático, informativo, económico e incluso cultural— en la máxima medida
posible, haciendo hincapié en consideraciones importantes en estas esferas, incluso si su
empleo está muy alejado de un alcance de responsabilidad de un cierto nivel. Por
ejemplo, la respuesta de un escuadrón de infantería atacado desde un lugar sagrado o
desde un monumento cultural podría tener efectos profundos en el estado final
definitivo político y cultural. Esto es un pensamiento interdimensional. El pensamiento
interdisciplinario consiste en considerar que es posible que nuestro propio conjunto de
destrezas y herramientas no ofrezca todas las opciones— o las mejores— en las
circunstancias dadas. Otras especialidades funcionales, componentes, servicios
militares, agencias o naciones pueden poseer la herramienta para el trabajo que puede
imponer mejor el efecto deseado. El pensamiento interdisciplinario también consiste en
darse cuenta de que hay probablemente más de una forma de lograr un efecto deseado—
lo que respalde mejor el estado final es lo mejor para la operación. El pensamiento a
distintos niveles ayuda a acabar con los límites entre las arenas estratégicas,
operacionales y tácticas, haciendo que, por ejemplo, que las acciones tácticas muy
pequeñas puedan surtir unos efectos estratégicos inmensos en ciertas circunstancias—
para bien o para mal.

Las EBO deben concentrarse en el estado final y en los objetivos.

Para lograr el estado final deseado de la operación, se deben adaptar todas las acciones
con el fin de producir efectos que logren los objetivos y reduzcan a un mínimo los
efectos no deseados que puedan obstaculizar dicha consecución. El estado final es un
conjunto de condiciones que se deben reunir para resolver la situación o el conflicto en
términos satisfactorios según lo definan las autoridades apropiadas. Solamente un
estado final comprende las condiciones para todos los actores (adversarios, amigos y
neutrales) y todos los tipos de sistemas (político, militar, económico, social, informativo
y de infraestructuras) dentro del entorno de operaciones. Como los comandantes
militares deben suministrar o ayudar a suministrar las condiciones del estado final,
escogen objetivos claros, decisivos y que se puedan lograr para sus fuerzas. Ellos o sus
subordinados (a todos los niveles) determinan después los efectos que deben crear para
lograr estos objetivos. Las EBO también deben relacionar lógicamente todas las
acciones tomadas con objetivos a todos los niveles de guerra y considerar las
condiciones impuestas por mayores niveles de mando, incluso al planificar acciones a
nivel táctico. En este respecto, el método basado en efectos es realmente una
elaboración de la metodología estrategia a tarea que ha guiado la estrategia de EE.UU.
durante años.

Las EBO buscan una fusión uniforme de planificación, ejecución y evaluación en un


todo de adaptación.

La planificación comprende todos los medios por medio de los cuales se desarrolla una
estrategia. Los buenos principios basados en efectos pueden tener el máximo impacto
mediante la planificación, ya que esta última fija los parámetros para las demás
acciones. No obstante, algunos servicios mantienen que las EBO se aplican únicamente
a la fase de planificación— que "no es una operación" sino simplemente un modo de
mejorar las metodologías de planificación.11 Ésta es una noción equivocada,
especialmente porque hace caso omiso de la evaluación.

La ejecución comprende el ritmo de las operaciones en curso de la batalla (en términos


de la Fuerza Aérea, el ciclo de tareas aéreas) así como todas las acciones individuales
de la unidad que comprende la ejecución de las operaciones aéreas y del espacio.12 La
ejecución que no sea en función de los efectos puede negar una buena planificación, a
menudo porque se concentra demasiado en uno u otro aspecto del ritmo de batalla—
como producción del orden de tareas aéreas. Puede derivar en servir de forma ciega una
lista de objetivos, con poca o ninguna estrategia y poca o ninguna anticipación de las
acciones del enemigo.

La evaluación comprende todos los esfuerzos para evaluar efectos y medir el progreso
hacia la consecución de los objetivos. Alimenta una futura planificación y se presta a
opciones de adaptación a medida que se suceden los acontecimientos. Como los efectos
y los objetivos deben poderse medir siempre, la planificación de los mismos deben
incluir siempre medidas e indicadores para evaluar el progreso. La evaluación debe ser
previsora— profética, en un sentido— y orientada a los efectos. En vez de basarse
principalmente en los resultados empíricos de acciones tácticas, debe considerar el
comportamiento de los sistemas en un contexto más amplio. No sólo debe ayudar a
determinar si se están haciendo bien las cosas, sino que también debe ayudar a decidir si
se está haciendo lo correcto. La evaluación alimenta la planificación continua y la futura
ejecución.

Al tratar estos tres aspectos de las operaciones como un todo integral en vez de como
disciplinas o problemas separados que deben resolverse contribuye a hacer el hincapié
apropiado en la evaluación y a subordinar debidamente el ritmo de batalla de
"ejecución" al plan o estrategia general de la operación. Éstos, a su vez, estimulan una
evaluación continua de la estrategia— preguntando y respondiendo constantemente a la
pregunta "¿Estamos haciendo las cosas apropiadas?"— lo que facilita la adaptación de
los cambios en el entorno de la operación. En otras palabras, la planificación, la
ejecución y la evaluación deben formar parte de un todo de adaptación.

EBO trata de la creación de efectos — no con plataformas, armas o métodos.

Un método en función de los efectos empieza por los resultados deseados— el estado
final, los objetivos y los efectos deseados subordinados— y después determina los
recursos necesarios para lograrlos. No empieza con capacidades o recursos particulares
y después decide lo que se puede lograr con ellos. Este método asigna también misiones
o tareas según las órdenes de tipo misiones, dejando las decisiones referentes a la
mezcla de armas y plataformas más apropiada a los mínimos niveles apropiados en el
campo. No se preocupa principalmente de la tecnología, sino en nuevas plataformas,
armas y métodos que pueden habilitar nuevos tipos de efectos. No obstante, éstos no
resultan completamente útiles para el combatiente, hasta que se unan con la doctrina y
la estrategia apropiadas. El carro de combate por sí solo no condujo a la guerra
relámpago (blitzkrieg).

Las EBO deben tener en cuenta todos los posibles tipos de efectos.

La guerra se ha concentrado tradicionalmente en efectos físicos directos y en ciertos


efectos indirectos mejor entendidos como causar el fracaso de las unidades del enemigo
por desgaste. Aunque éstos siguen ocupando un lugar significativo en la guerra, un
método en función de los efectos debe considerar la gama completa de resultados para
dar a las personas a cargo de las decisiones una gama de opciones más amplia y
proporcionarles una estimación realista de consecuencias no intencionadas. Cada tipo de
efecto puede desempeñar una función valiosa en las circunstancias adecuadas, y al
reflexionar en toda la gama estimulará un método flexible versátil para librar la guerra.
Hay muchos tipos de efectos y técnicas diferentes para analizar y evaluar. La lista de
categorías y tipos está más allá del alcance de este artículo, pero muchos tienen
profundas implicaciones prácticas y doctrinarias que los comandantes y los
planificadores deben considerar al desarrollar la estrategia.13 No obstante, un tipo puede
tener una importancia excesiva y por lo tanto merece ser considerado en los principios
mismos.

Las EBO deben tener en cuenta siempre la "ley de consecuencias no intencionadas".


Siempre se pueden encontrar efectos no intencionados, tanto buenos como malos, y
aquellos que se extienden más allá del logro de los objetivos. La mejora de la conciencia
puede ayudar a anticipar muchos resultados y mitigar el impacto de los efectos
negativos no intencionados, pero esto no se puede convertir en una ciencia perfecta en
un mundo de sistemas complejos. Los planificadores deben reflexionar sobre los tipos
de daños más evidentes que podrían causar efectos no intencionados (como problemas
de gestión política y de percepción relacionados con los daños civiles colaterales) y
emplear técnicas de gestión de consecuencias cuando sea posible.

Las EBO deben tratar de lograr sus objetivos de modo más efectivo— y después del
modo más eficiente.

Las EBO deben lograr siempre la misión pero deben tratar de proporcionar una gama de
opciones lo más amplia posible. Mediante la evaluación de los posibles efectos deben
desembocar en cursos de acción que logran objetivos en formas que respalden el estado
final deseado— pero deben hacerlo con una pérdida mínima de vidas humanas, costo,
tiempo, oportunidades u otros recursos. Por supuesto, los efectos escogidos deben ser en
primer lugar efectivos. A veces esto requerirá estrategias basadas en desgaste o
aniquilación, pero éstas deben seleccionarse solamente después de que una deliberación
cuidadosa haya determinado que son las mejores (o las únicas) opciones.

Las EBO reconocen que la guerra es un choque de complejos sistemas de adaptación.

La guerra es una contienda de voluntades, una colisión de fuerzas vivas que se adaptan
de forma creadora a los estímulos en formas que los científicos describen hoy en
términos de caos, emergencia y teorías de complejidad. Durante siglos, los científicos y
filósofos se han esforzado en explicar el cosmos en términos reduccionistas—
dividiendo lo que observaban en componentes elementales y explicando las relaciones
entre ellos con reglas relativamente sencillas de causa y efecto. Hoy en día, los
científicos se dan cuenta de que incluso en sistemas sencillos, la causa y el efecto son
frecuentemente intangibles, indirectos y difíciles de afrontar. Este hecho tiene
implicaciones importantes que el método de EE.UU. de combatir en una guerra no
siempre lo tiene en cuenta:

1. La planificación debe tener en cuenta siempre cómo responderá el enemigo a


las acciones planeadas. Cualquier método sistemático de las operaciones—
especialmente la guerra— debe reconocer el hecho de que todos los sistemas
vivos se adaptan a los cambios en sus entornos. Un método basado en efectos
debe incluir procesos para tener en cuenta los cursos de acción y las respuestas
probables. Por la misma razón, el nexo de planificación, ejecución y evaluación
debe formar un todo de adaptación. Dicho en otras palabras, la relación iterativa
y cíclica entre estos tres componentes debe formar un todo inseparable
precisamente para facilitar la adaptación a los cambios en el comportamiento del
adversario y en el entorno.

2. La guerra es compleja y no es lineal. Las cosas que con frecuencia se suponen


que son ciertas acerca del mundo físico en los modelos de planificación y
similares no son ciertas en la realidad, incluidas ideas como la proporcionalidad,
y las capacidades de adición y reproducción.14 Según el principio de la
proporcionalidad, las pequeñas entradas conducen a pequeñas salidas y las
grandes entradas a grandes salidas. No obstante, en el mundo real, las pequeñas
entradas producen a menudo unas salidas desproporcionadamente grandes. Esta
percepción ha sido clave para la buena práctica militar durante milenios: todos
los grandes comandantes han buscado formas de lograr el máximo efecto con la
máxima eficiencia. Aunque el concepto de capacidad de adición denota que el
todo es igual a la suma de sus partes, eso no se aplica a los sistemas vivos, que
son siempre mayores que la suma de sus componentes— igual que la fuerza
conjunta que trabaja como un todo integrado es más efectiva que sus partes si
funcionaran de forma independiente. El comportamiento de sistemas complejos
depende más de las relaciones entre componentes del sistema que de los
componentes mismos. Por último, la noción de reproducibilidad mantiene que
las mismas entradas siempre producen las mismas salidas, pero la intuición por
sí sola rechaza esta afirmación. Los cambios imperceptibles en las condiciones
iniciales hacen siempre que sea imposible la reproducción exacta de los
resultados en el mundo real. Como observó Helmuth von Moltke (el viejo), "No
hay ningún plan que sobreviva el primer contacto con el enemigo". Los sistemas
que se comportan de acuerdo con estas tres suposiciones son lineales; así pues,
la causa y el efecto son relativamente fáciles de entender. Sin embargo, los
sistemas complejos del mundo real casi siempre se comportan de manera no
lineal.15

3. La causa y el efecto a menudo se resisten a ser identificados. La planificación


de las operaciones militares supone frecuentemente que las relaciones causales
entre las acciones, efectos y objetivos son demostrables, directas y se pueden
identificar por deducción (a partir de suposiciones establecidas durante la
planificación). No obstante, muchas relaciones causales del mundo real, siguen
siendo indirectas, intangibles y sólo discernibles de forma inductiva (mediante la
observación de fenómenos reales). En muchos casos, los efectos se acumularán
para lograr un objetivo, pero el progreso solamente se hará evidente cuando se
logre completamente el objetivo o casi se logre. En otros casos, los mecanismos
causales no se harán inmediatamente aparentes. Los planificadores y los
comandantes deben ser conscientes de esto, buscando mejores formas de
anticipar cambios y aconsejando a las personas ubicadas más arriba en la cadena
de mando que tengan paciencia en lo que respecta a los resultados. Es decir,
deben permitir que los cambios invisibles fuera del sistema objetivo se "filtren"
por ellos y producir los compartimientos deseados del sistema.

Las EBO se concentran principalmente en el comportamiento, no simplemente en los


cambios físicos.

La guerra tradicional fijaba como objetivo principal la destrucción de las fuerzas


militares enemigas. Hacer esto puede conseguir ciertamente objetivos y seguir siendo
una parte vital de la estrategia, pero un método basado en efectos hace hincapié en las
alternativas— que el objetivo final de la guerra no es derrotar al enemigo sino imponerle
su propia voluntad. A veces, solamente se puede lograr esto último con una derrota,
pero la mayor parte del tiempo existen otras opciones. El examen detenido de todos los
tipos de efectos los sugerirán. Otro aspecto de este principio es que "la moral es a lo
físico como tres es a uno".16 Es decir, a menudo podemos lograr objetivos de forma más
efectiva y eficiente aumentando al máximo el impacto psicológico de nuestras
operaciones sobre un adversario— no solamente en el campo de batalla sino en líderes
enemigos y también en otros grupos críticos. Podemos adaptar cuidadosamente los
mensajes a las poblaciones en el entorno de operaciones, estimulando la cooperación u
otros comportamientos deseados de ellos. Por último, la influencia en el
comportamiento de actores amigos y neutrales dentro del entorno de operaciones puede
demostrar a menudo ser tan importante como la influencia en el comportamiento del
adversario. Por ejemplo, cuando prohibimos los ataques a monumentos culturales o
religiosos durante las operaciones, los actores amigos o neutrales del entorno de
operaciones adquieren tan prominencia en nuestra audiencia objetivo previsto como lo
hace el adversario.

Las EBO reconocen que los conocimientos completos de todos los actores y el entorno
de operaciones son importantes para el éxito, pero tiene un precio.

La consecución de conocimientos completos implica tener una opinión del adversario


que va mucho más allá de su orden de batalla y de la disposición de sus fuerzas. En el
espacio de batalla actual, la medición de los cambios en el comportamiento de varios
actores, anticipando sus acciones, y encontrando las partes críticas y vulnerables del
sistema de un adversario requieren una reunión y un análisis de inteligencia muy
robusto. También exigen que averigüemos cómo piensan varios actores y cómo
perciben el conflicto. Además, debemos tener una opinión basada en sistemas del
adversario— es decir, debemos verle a él y a otros actores como sistemas de sistemas
complejos que se adaptan, analizándolos como entidades totales y averiguar cómo se
relacionan mutuamente con los sistemas de su alrededor, en vez de simplemente
examinar sus partes componentes de una manera reduccionista. La inteligencia y el
análisis a nivel de unidad e incluso de componentes probablemente no serán suficientes
para cosechar el grado de entendimiento requerido. Requerimos una federación de
inteligencia y un "nuevo contacto" con las agencias y los activos de inteligencia de nivel
nacional que pueden ofrecer un análisis profundo.17 Por último, la obtención de
conocimientos completos normalmente conlleva un flujo de información muy alto y un
costo de análisis, lo que requiere medidas de evaluación bien pensadas y conceptos de
operaciones que surgen del análisis de inteligencia. Los comandantes de hoy en día
tienen acceso a un torrente virtual de datos; de hecho, a menudo ven difícil derivar
información útil de dicha cantidad abrumadora de material. Esta situación crea una de
las desventajas significativas de la revolución de información-comunicación que ha
contribuido a que las EBO sean posibles en tantas otras maneras. El volumen de
información mismo se ha convertido en una forma de fricción, precipitando la
confusión, alargando los tiempos de decisión y disminuyendo los conocimientos de
predicción. Se puede mitigar parcialmente este dilema efectuando una planificación
completa de inteligencia y evaluación antes de que empiecen las operaciones, pero
Estados Unidos aún tiene que desarrollar una solución inclusiva de los problemas
creados por la revolución de la información.

El método en función de los efectos no es nuevo.

Cuando Napoleón dijo, "Si siempre parezco estar preparado, es porque antes de
emprender algo, lo he meditado mucho y he previsto lo que puede ocurrir", estaba
aplicando de forma intuitiva las cosas a las que estamos tratando de poner un marco
sistemático hoy en día.18 Incluso los enemigos de las EBO reconocen que muchas de sus
percepciones básicas han formado parte durante mucho tiempo de las guerras bien
combatidas.
Definición de las Operaciones Basadas en Efectos

Los principios descritos arriba, algunos de los cuales, al menos, se encuentran en casi
todos los debates de las EBO, deben permitir una definición concisa y conceptualmente
uniforme. Los dos más reconocidos actualmente proceden de las dos organizaciones
responsables del mayor volumen de pensamiento en los últimos años sobre los efectos y
asuntos relacionados con los efectos: Mando de las Fuerzas Conjuntas de EE.UU. y la
Fuerza Aéreas de EE.UU.

La definición del JFCOM ha evolucionado significativamente en un tiempo


relativamente corto. La definición siguiente de las EBO goza de gran visibilidad:
"operaciones planificadas, ejecutadas, evaluadas y adaptadas en función de un
entendimiento holístico del entorno de operaciones para influir o cambiar el
comportamiento o las capacidades del sistema usando la aplicación integrada de
instrumentos de fuerza escogidos para lograr directamente objetivos políticos". En el
concepto del JFCOM, un efecto denota "el estado físico y de comportamiento de un
sistema PMESII [político, militar, económico, social, de información y de
infraestructura] que resulta de una acción o conjunto de acciones militares o no
militares".19

La Fuerza Aérea de EE.UU. también se ha esforzado con la definición con el paso del
tiempo y ha influido y ha sido influida por las ideas del JFCOM. No obstante, la Fuerza
Aérea ha tenido con mucho la experiencia más práctica en la ejecución de EBO y en la
exploración de sus implicaciones durante los dos últimos decenios; además, ha reunido
la máxima cantidad de conocimientos del tema sobre pensamientos en función de los
efectos durante ese tiempo. El consenso de los expertos de servicio es que la definición
del JFCOM es útil pero es innecesariamente complicada y además, conlleva algunas
implicaciones incorrectas.

¿Debe tener alguien realmente un entendimiento "holístico" para cambiar el


comportamiento de un sistema?20 El desgaste puede seguir siendo muy efectivo para
cambiar el comportamiento de las fuerzas desplegadas del enemigo, y se puede aplicar
efectivamente con pocos conocimientos fuera de las relaciones de fuerzas inmediatas—
una de las razones por las que ha servido a menudo como el "ajuste implícito" para el
combate terrestre en gran parte de la historia. Ciertamente se recomienda tener unos
conocimientos amplios del sistema pero no es necesario "pensar en los efectos". De
manera similar, ¿es una "aplicación integrada de instrumentos de fuerza seleccionados"
necesarios para un método en función de los efectos? Nuevamente, dicha integración es
deseable y tal vez sea incluso necesaria a nivel estratégico, pero los elementos del
instrumento militar por sí solos pueden aplicar muchos principios en función de los
efectos en enfrentamientos entre fuerzas, como lo prueban siglos de guerra de
maniobras. Además, ¿deben las EBO tratar de alcanzar solamente "objetivos de política
dirigidos"? Incluso el JFCOM mantiene que las EBO se aplican al nivel de
operaciones— la esfera de la estrategia, no de la política. Los comandantes militares
logran objetivos para contribuir a un conjunto de condiciones finales mediante
estrategia; la política fija los límites de la estrategia. El enfoque principal de las EBO
debe seguir concentrado en el estado final de la operación y en los objetivos— los fines
de la estrategia.
La Fuerza Aérea conserva lo que cree que son los mejores aspectos de las definiciones
de JFCOM pero las simplifica y corrige los errores conceptuales. Los efectos son
simplemente "la gama completa de resultados, acontecimientos o consecuencias de una
cierta causa. Una causa puede ser una acción, un conjunto de acciones u otro efecto".
Esta definición amplía y simplifica el concepto para hacerlo lógico y ser más fácilmente
inteligible para una audiencia general. Las EBO denotan "operaciones que son
planificadas, ejecutadas, evaluadas y adaptadas para influir o cambiar sistemas o
capacidades a fin de lograr los resultados deseados" (énfasis añadido).21 Esta
definición conserva las mejores características de la descripción de JFCOM: el nexo de
planificación, ejecución y evaluación; necesidad de adaptación; énfasis en la perspectiva
de un sistema; y capacidad de aplicación a una gama más amplia de operaciones que
simplemente el combate. Elimina los elementos confusos e innecesarios y establece que
las EBO pueden contribuir a lograr una gama más amplia de finalidades— no
simplemente "política". Con excepción de cambios inesperados de última hora, esta
definición se abrirá paso a la siguiente ronda de los documentos de remate de la doctrina
de la Fuerza Aérea.

Conclusión

Fundamentalmente, las EBO son un proceso de reflexión— un conjunto de conceptos y


una forma de pensar. Puede tener un gran potencial para mejorar las operaciones
militares, pero no suplanta los procesos existentes (mucho de los cuales— como el
proceso de estimación conjunto— son fundamentalmente función de los efectos, según
muchos de los principios aquí descritos). Las herramientas y las metodologías pueden
con el tiempo contribuir a explotar el potencial de las EBO, habilitadas gracias a los
cambios tecnológicos, y algunos procesos existentes pueden cambiar a medida que
aprendemos más cosas de los mismos. No obstante, se puede usar un método de
operaciones en función de los efectos sean cuales sean las formas y los medios
escogidos para implementarlos. El alma para "poner en práctica los efectos" es y será
siempre "pensar en los efectos".

Notas:

1. Dr. Maris "Buster" McCrabb y Joseph A. Caroli, Behavioral Modeling and


Wargaming for Effects-Based Operations (Modelos de comportamiento y juegos de
guerra para las operaciones basadas en las funciones) (Rome, NY: Air Force Research
Laboratories y DMM Ventures, Inc., noviembre de 2002), 1; y Teniente Coronel
Christopher W. Bowman, Operational Assessment: The Achilles Heel of Effects-Based
Operations? (Evaluación operacional: ¿el talón de Aquiles de las operaciones en
función de los efectos) (Newport, RI: Naval War College, 13 de mayo de 2002), ii.

2. Col David A. Deptula, Firing for Effect: Change in the Nature of Warfare (Disparos
para obtener efectos: cambio en la naturaleza de la guerra), Defense and Airpower
Series (Arlington, VA: Aerospace Education Foundation, 24 de agosto de 1995), 4;
Michael Senglaub, Course of Action Analysis within an Effects-Based Operational
Context (Curso de análisis de acción dentro de un contexto de operaciones en función
de los efectos), Informe Sandia SAND 2001-3497 (Albuquerque, NM: Sandia National
Laboratories, noviembre de 2001), 7, http://infoserve.sandia.gov/cgi-bin/techlib/access-
control.pl/2001/013497.pdf; y Coronel Gwen Linde y otros, "New Perspectives on
Effects-Based Operations: Annotated Briefing" (Nuevas perspectivas en las operaciones
en funcion de los efectos) (Alexandria, VA: Institute for Defense Studies, junio de
2001), 13.

3. Linde y otros, "New Perspectives" (Nuevas perspectivas), 12.

4. Teniente Coronel Brett T. Williams, Effects-Based Operations: Theory, Application,


and Role of Airpower (Operaciones en función de los efectos: teoría, aplicación y
función de la fuerza aérea) (Carlisle, PA: US Army War College, 9 de abril de 2002), 1.
Observe que el Coronel Williams está caracterizando la oposición conjunta a las EBO y
que la frase "panacea . . . que no se puede lograr, de miras estrechas" no representa sus
propias ideas acerca de las EBO. La otra frase es del Coronel Art Corbett, USMC,
"Why Say No to EBO?" (¿Por qué hay que decir no a las EBO?) (Quantico, VA: Marine
Corps Combat Development Command, 3 noviembre de 2002), passim.

5. Maj T. W. Beagle Jr., "Effects-Based Targeting: Another Empty Promise?"


(Objetivos en función de los efectos: ¿otra promesa vacía? (tesis, School of Advanced
Airpower Studies, Maxwell AFB, AL, junio de 2000), 1,
https://research.maxwell.af.mil/papers/ay2000/saas/beagle.pdf ; and Lt Col Mark E.
Steblin, "Targeting for Effect: Is There an Iceberg Ahead?" (Selección de objetivos para
obtener efectos: ¿hay un iceberg a la vista?) Informe de investigación (Maxwell AFB,
AL: Air War College, abril de 1997), 1,
https://research.maxwell.af.mil/papers/ay1997/awc/97-184.pdf.

6. Comentarios del General William F. Kernan al New York Times después del ejercicio
Millennium Challenge de 2002, según se indica en el artículo del Mayor David W.
Pendall, "Effects-Based Operations and the Exercise of National Power" (Operaciones
en función de los efectos y el ejercicio de la fuerza nacional), Military Review, enero–
febrero de 2004, 22; y Mayor General Stanley McChrystal, Departamento de Defensa
(DOD) informe de noticias, 22 de marzo de 2003,
http://www.defenselink.mil/transcripts/ 2003/t03222003_t0322osdpa.html (consultado
el 14 de octubre 2005).

7. Compare, por ejemplo, Bartleby.com, http://www.bartleby.com/66/22/53422.html


(consultado el 26 de octubre de 2005); aparentemente mencionado en una conversación.

8. Sun Tzu, The Art of War: The Oldest Military Treatise in the World (El arte de la
guerra: el tratado militar más antiguo del mundo), traducido por Lionel Giles
(Harrisburg, PA: Military Service Publishing Co., 1944),
http://www.chinapage.com/sunzi-e.html (consultado el 13 de octubre de 2005).

9. Russell F. Weigley, The American Way of War: A History of United States Military
Strategy and Policy (La forma estadounidense de combatir en las guerras: una historia
de la estrategia y la política militares de Estados Unidos) (New York: Macmillan,
1973), xxii; y Mayor Steven M. Rinaldi, "Beyond the Industrial Web: Economic
Synergies and Targeting Methodologies" (Más allá de la red industrial: sinergias
económicas y selección de metodologías) (tesis, School of Advanced Airpower Studies,
Maxwell AFB, AL, abril 1995), 36.

10. Compare el documento de doctrina de la Fuerza Aérea (AFDD) 1, Air Force Basic
Doctrine (Doctrina básica de la Fuerza Aérea), 17 de noviembre de 2003, para
consultar un debate sobre un "control centralizado/ejecución descentralizada" como
dogma de la fuerza aérea y del espacio.

11. Informe, Cuartel General del Departamento del Ejército, G-3, DAMO-SSP, tema:
Desarrollo de una posición doctrinal del Ejército sobre el "método de planificar
campañas en función de los efectos", Washington, DC, enero de 2004, diapositiva 3.

12. Para obtener una buena explicación del ciclo de tareas, vea Doctrine Watch 20, ATO
Myths (Mitos de las órdenes de tareas aéreas) (Maxwell AFB, AL: Centro de Doctrina
de la Fuerza Aérea, 15 de octubre de 2003), https://www.doctrine.af.mil/Main.asp
(consultado el 16 de octubre de 2005).

13. No obstante, para obtener un debate amplio de muchas categorías comunes de


efectos y ejemplos, consulte la futura revisión de AFDD 2, "Operations and
Organization" (Operaciones y organización), borrador 6.0, 23 de agosto de 2005,
https://www.doctrine.af.mil/Main.asp (consultado el 16 de octubre de 2005).

14. Este uso del término proporcionalidad procede de la teoría del caos y debe
distinguirse del principio de proporcionalidad de la Ley de Conflictos Armados, que
estipula que la utilidad militar de un acto debe valer más que los costos colaterales
(especialmente en términos de vidas humanas) de la empresa. Para obtener información
adicional, compare AFDD 2-4.5, Apoyo legal, 15 de mayo de 2003,
https://www.doctrine.af.mil/Main.asp (consultado el 16 de octubre de 2005).

15. El término lineal procede de las matemáticas. Las ecuaciones en forma de línea
recta después de representar diferentes puntos de datos pueden describir sistemas
lineales. Estos sistemas tienen resultados repetibles y son deterministas. Los sistemas no
lineales o dinámicos muestran tendencias en comportamiento en vez de resultados
repetibles y demuestran una emergencia autoorganizativa: no se planifican nuevas
formas de comportamiento de adaptación sino que emergen como consecuencia de
interacciones de los componentes del sistema con el entorno. El tiempo y la economía
de mercado son los ejemplos clásicos. Para obtener una buena descripción general, vea
"¿What Are Complex Adaptive Systems?" (¿Qué son los sistemas de adaptación
complejos?) trojanmice.com,
http://www.trojanmice.com/articles/complexadaptivesystems.htm (consultado el 4 de
noviembre de 2005).

16. Atribuido a Napoleón. A continuación indicamos la cita real: "Incluso en la guerra,


la fuerza moral es a la fuerza física como tres es a cuatro". Compare Bartleby.com,
http://www.bartleby.com/73/1213.html (consultado el 26 de octubre de 2005).

17. Federación, en este sentido, se refiere a la cooperación entre el personal de


inteligencia del DOD y las organizaciones de inteligencia fuera del DOD y de Estados
Unidos.

18. Según se cita en Robert Heinl, Dictionary of Military and Naval Quotations
(Diccionario de citas militares y navales) (Annapolis, MD: Naval Institute Press, 1966).

19. PMESII se refiere en su totalidad a los componentes de cualquier sistema. Ambas


definiciones proceden de USJFCOM, Operational Implications of Effects-Based
Operations (EBO) (Implicaciones operacionales de las operaciones en función de los
efectos), Joint Doctrine Series no. 7 (Fort Monroe, VA: Joint Warfighting Center, 17 de
noviembre de 2004), 32. Esta definición aparece también en borradores del próximo
Commander’s Handbook (Manual del comandante) de JFCOM sobre las EBO.

20. No se preocupe de las connotaciones de "medicina alternativa" del término holístico.


Algunos lo pueden observar y volverse "holísticamente" en contra de las EBO.

21. AFDD 2, "Operations and Organization" (Operaciones y organización), 13.

Colaborador

El Teniente Coronel J. P. Hunerwadel, USAF-Retirado


(Licenciatura en Ciencias de George Mason University; Maestría
en Ciencias de Embry-Riddle Aeronautical University), es
analista principal de doctrina en la Dirección de Doctrina
Conjunta y Multinacional del Centro de Doctrina del Cuartel
General de la Fuerza Aérea, Maxwell AFB, Alabama.
Anteriormente sirvió como piloto instructor y evaluador en los
aviones B-52, T-38 y T-1, con más de 4.000 horas de vuelo y 26
misiones de combate durante la Operación Tormenta del
Desierto. También sirvió como instructor en el Instituto de
Doctrina, Investigación y Educación Aeroespacial (CADRE) en
Maxwell, donde enseñó planificación de campañas así como
diseño operacional, y ayudó a desarrollar los programas de
estudio del Air Command and Staff College, del Air War College
y de CADRE. Autor principal de los Documentos de Doctrina de
la Fuerza Aérea 2-1.2, Ataque Estratégico, y 2-1.9, Selección de
Objetivos, las primeras publicaciones de doctrina de la Fuerza
Aérea que tratan en profundidad las operaciones basadas en
efectos. El Coronel Hunerwadel es ampliamente reconocido
como uno de los principales expertos militares de Estados Unidos
sobre el enfoque basado en efectos para las operaciones.

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Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor
elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la
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