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SEGUNDO MES DE MISIONES, MINISTERIO CONSUMADO ES,

COLOMBIA

Dios bendiga a mis amados hermanos en Cristo y a todos los


amigos que siguen este ministerio. Este es su hermano, el pastor
Yeimer Payares, del ministerio Consumado en Colombia.

Es un placer y un gozo en Cristo para mí al relatarles los hechos


del Espíritu Santo en nuestra segunda misión.

En esta segunda misión del mes de Junio, el Espíritu Santo nos


dirigió a visitar tres diferentes lugares, en tres diferentes fechas.
Guiándonos así a que volviéramos a la pequeña ciudad de
Magangué, como primer lugar donde ministraríamos de nuevo el
Evangelio de Jesucristo en nuestra iglesia local y en el mismo
parque en el que predicamos en la primera misión. Para esto
íbamos a necesitar nuevamente permiso para realizar el evento
en el parque. Pero el Espíritu Santo nos iba a demostrar que
estaba con nosotros, pues el administrador del parque quien no
es creyente, días antes de que viajáramos a Magangué, se
comunicó con mi hermano y le contó que se enteró de todo lo
sucedido en la campaña pasada y que estaba maravillado con
todas las cosas que Dios hizo ese día, que nunca en ese parque
se había realizado un evento más hermoso que ese y que
podíamos hacer más eventos de estos cuando quisiéramos. Que
no nos preocupáramos por nada. Al día siguiente el fui a verle a
su oficina y este hombre me recibió con mucha alegría y después
de haberle hablado, me pidió oración por él y su familia, luego
llamó a sus empleados del parque y los puso a nuestra
disposición para lo que necesitáramos en la campaña ¡Gloria a
Dios! ¡Aleluya!

Finalmente, partimos a Magangué, a la madrugada del domingo 8


de junio, para llegar a tiempo al servicio de escuela dominical en
el Centro Familiar de Adoracion, Magangué y ministrar allí.

El servicio inicio y comenzamos a gozarnos en la alabanza y


adoración a Dios. Al principio el ambiente era pesado y se notaba
en el rostro de algunas personas, que estaban cargados y
cansados espiritualmente. Pero Dios tomaría el control de las
cosas. Cuando la hermana Luz comenzó a entonar el hermoso
himno: “En la cruz en la cruz, fue donde yo primero vi la luz y las
manchas de mi alma yo lavé, fue allí por fe, donde yo vi a Jesús y
siempre feliz con Él seré” El Cielo literalmente se abrió y el
poder del Espíritu Santo empezó a ministrar ¡Aleluya! Todo hecho
posible por la Sangre de Jesús. Lagrimas corrían por nuestras
mejillas, mientras no podíamos parar de cantarlo una y otra vez.

“GLORIA A DIOS, GRACIAS A DIOS QUE NO SE TRATA DE


NOSOTROS, SI NO DE SU ESPIRITU SANTO”

Después de cantar, pasamos a la ministración de palabra de Dios


y el poder de convencimiento del espíritu Santo vino sobre dos
ancianas que pasaron adelante para recibir a Jesús como único y
suficiente salvador. Que gozo fue para nuestras almas al ver a
estas hermosas ancianas venir a Jesús. Una de ellas nunca había
venido a una iglesia Cristiana. ¡Alabado sea Dios! Fue una
hermosa mañana.

Llegó la tarde y fuimos al parque para la campaña Evangelística.


Unos días antes había pagado a un pequeño periódico para que
anunciaran la campaña en el parque, todo esto con la intención
de que el parque se llenara de personas, pero algo sucedió y el
periódico no pudo pasar la publicidad. Mas confiábamos en que
el Señor llevaría a las personas al parque y así sucedió. Cuando
llegamos al parque y mientras armábamos todos los equipos de
sonido y los instrumentos, la gente comenzó a llegar. Y al ver que
se trataba de un servicio cristiano se empezaron a acercar para
alabar a Dios. Nuestro hermano Carlos Porto comenzó a ministrar
entonando la hermosa canción “Días de Elías” se podía sentir al
Espíritu de Dios en ese lugar ¡Aleluya! Luego su esposa, la
evangelista María Escorcia, predicó el poderoso mensaje de
nuestro Señor Jesucristo, y al hacer el llamado al altar muchas
manos se levantaron indicando que querían recibir a Jesús como
salvador. Pero en el momento que la hermana María les pidió
pasar adelante, el diablo les quiso desanimar y no se atrevían a
pasar, mas el Señor vino en rescate ¡Aleluya! Porque al ver que
no se atrevían a pasar, el cabo Velázquez, un militar que en la
campaña pasada le había entregado su corazón a Jesús, y que se
había hecho presente una vez más para acompañarnos y
glorificar a Dios junto con nosotros, fue por esas personas y las
hizo venir con el adelante para hacer la oración de fe ¡Gloria a
Dios, Dios es bueno! Nueve personas aceptaron a Jesús. Nueve
nombres nuevos fueron escritos en gloria ¡Alabado sea Dios!.

La siguiente parada seria el 15 de Junio en un pueblo llamado


Sabanalarga, Atlantico donde fuimos invitados a ministrar en un
ayuno en una pequeña iglesia muy humilde. Allí nos esperaba un
pequeño grupo de unos quince hermanos deseosos de escuchar
la palabra de Dios. Entonces guiado por el Espíritu Santo les
ministré en de 1 de los Corintios 15:10, enseñándoles acerca de
la gracia de Dios. Les pregunté si tenían algún conocimiento
acerca de que es la gracia de Dios y la Justificación por medio
de la fe, a lo que los hermanos no pudieron responder muy bien,
dando a entender que no tenían mucho conocimiento de la gracia
y la justificación del Señor. Así que el Señor comenzó a moverse
en la predicación para enseñarles estas cosas a los hermanos. El
Espíritu de Dios comenzó a descender a ese lugar. Se podía ver
como las lágrimas corrían por las mejillas de muchos, mientras
el mensaje de la gracia y la justificación les era enseñado ¡Qué
bueno es Dios, a Él sea la gloria! Así los hermanos pasaron
adelante para ser ministrados y luego entonamos hermosas
alabanzas y los hermanos nos despidieron con mucho gozo.
Regresamos a Barranquilla con mucho regocijo de ver al Señor
hacer su obra en las vidas de las personas. ¡Aleluya!
Unos cuantos días después, nos dirigimos hacia el norte del país,
en un lugar limítrofe con la frontera de Venezuela llamado Maicao
Guajira, invitados por el pastor Edulfo Blanco quien es uno de los
colaboradores del ministerio de Jimmy Swaggart en lo que a
distribución de Biblias del Expositor se refiere, antes de salir se
nos advirtió de una peligrosa situación de seguridad en la
carretera hacia este pueblo, en la cual, los indigenas de la zona
atraviesan arboles en la via para asaltar a los vehículos, mas
decididos a servir al Señor y sabiendo que íbamos guiados por El
mismo, nos enrutamos hacia esta localidad y como siempre
llegamos a nuestro destino sin ninguna dificultad ya que el
Espiritu Santo iba a nuestro lado en todo momento, TODO HECHO
POSIBLE POR LA CRUZ.

Al siguiente día la hermana Maria Teresa Escorcia predicó el


poderoso mensaje de la Cruz y un gran mover del Espiritu Santo
invadió el lugar y prácticamente toda la iglesia pasó al altar a
recibir del poder de Dios, fue un gran momento bajo su poder,
mas tarde después de una horas reunimos a los hermanos y
preparamos un frente Evangelístico para ir casa por casa y
puerta por puerta a hablar de Cristo Crucificado,
aproximadamente unos 30 hermanos nos acompañaron y cada
uno de ellos llevaba los tratados hechos por el ministerio
Consumado Es; en dos horas de evangelización muchos
escucharon el Evangelio y fueron invitados para la cruzada en la
noche en la iglesia.

Al llegar la hora del servicio Evangelístico, la iglesia estaba


completamente llena, almas venían a escuchar del Señor y su
obra, El hermano Carlos y la hermana Luz cantaron al Señor y
Dios y como siempre empezó a derramarse en una manera
poderosa y otra vez la hermana María predicó en el poder del
Espiritu Santo, un fuego poderoso descendió y llenó toda la casa,
al hacer el llamado muchos pasaron adelante tocados por el
poder de Dios, esto solo es posible por la predicación de la Cruz,
“ESTO ES A NOSOTROS, PODER DE DIOS”.
Gracias por todo su apoyo y oraciones, en Julio estaremos en el
departamento del Cesar, llevando el mensaje de Salvación a los
perdidos. Dios les bendiga.

TESTIMONIO DE LOS TRATADOS

Queremos contarles también, un pequeño testimonio:


Cuando estamos en la misiones, no solo predicamos desde los
púlpitos, sino que también lo hacemos a través de repartir
tratados. Tratados que el Señor mismo nos inspiró a escribir, los
cuales contienen el poderoso mensaje de la cruz. El Señor nos
dijo que alcanzaría a muchas almas por medio de estos tratados.
Y gracias a Dios, ya estamos viendo los primeros resultados ¡A Él
sea la gloria, por los siglos de los siglos! Hace unos días atrás,
un hombre envió un mensaje de texto a mi teléfono, diciéndole
que orara por él, ya que se encontraba muy deprimido. Le dijo
que tenía mucha ira y que podía hacerle daño a alguien. El pastor
oró por él y luego le llamó. El hombre le dijo que necesitaba
ayuda espiritual, que se encontraba muy mal en su alma con
Dios. El pastor le dijo que el Señor le amaba y que había dado su
vida en la cruz por él y que podía perdonarle de todos sus
pecados. El hombre irrumpió a llorar y a reconocer que
necesitaba a Dios en su vida. Después de una larga
conversación, el pastor le pregunto cómo es que él había
conseguido su número de teléfono, a lo que el hombre respondió:
“yo estaba en ese momento tan mal, que no sabía qué hacer, pero
tenía en mis manos, un tratado que me dieron unos predicadores
en un parque hace un mes y leí las palabras allí escritas acerca
de Jesús y su amor por mí, y vi los teléfonos en la parte de abajo
y sabía que podía encontrar ayuda de Dios” ¡Alabado sea Dios!
¡Solo Él puede hacer algo así! ¡Gloria a Dios! Al domingo
siguiente, el hombre estaba en el servicio de escuela dominical
alabando al Señor. Y luego del mensaje, pasó adelante para que
le ministraran en oración. Dijo que de ahora en adelante
comenzaría a buscar del Señor. ¡Gloria a Dios! Tengo la plena
confianza de que Dios hará muchas cosas tremendas en las vidas
de millones de almas a través de estos tratados.