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Taller Citas de Autores Antiguos normas APA e ICONTEC

Normas APA:
En torno a esos elementos señalados, menciona: “Tuvo una cierta suerte,
Equecrates. Aconteció pues, que la víspera del juicio quedó coronada la popa de
la nave que los atenienses envían a Delos”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 58a).
Además de ello, afirma: “¡Qué extraño, amigos, suele ser esto que los hombres
llaman placentero! cuan sorprendentemente está dispuesto frente a lo que parece
ser su contrario, lo doloroso, por el no querer presentarse al ser humano los a la
vez”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 60b).
Correspondientemente, menciona: “¡Vaya conejo ese que le das, Sócrates, a
Eveno! muchas veces ya me he encontrado con el hombre. Desde luego que por
lo que yo he captado de él no te obedecerá de buen grado de ningún modo ”.
(Platón, Diálogos III, Fedón, 61c).
Manifiesta: “Porque corren el riesgo cuantos se dedican rectamente a la filosofía
de que les pase inadvertido a los demás que ellos no se cuidan de ninguna otra
cosa, sino de morir y de estar muertos”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 64a).
Por ello, expresa: “Explícale, pues, esto a Eveno, Cebes, y que le vaya bien, y dile
que, si es sensato, me siga lo antes posible. Me marcho hoy, según parece. Pues
lo ordenan los atenienses”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 61b-c).
Sin embargo, describe: Y reflexiona, sin duda, de manera óptima
cuando no la perturba ninguna de estas cosas, ni el oído ni la vista,
ni dolor ni placer alguno, sino que ella se encuentra al máximo en sí
misma, mandando de paseo al cuerpo, y, sin comunicarse ni
adherirse a él, tiende hacia lo existente”. (Platón, Diálogos III, Fedón,
65c).
Respectivamente, menciona: Por lo tanto – dijo Sócrates -, si eso es
verdad, compañero, hay una gran esperanza, para quien llega a
donde yo me encamino, de que allí de manera suficiente más que en
ningún otro lugar adquirirá eso que nos ha procurado la mayor
preocupación en la vida pasada”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 67b).
Describe que: Por lo tanto, lo que decíamos en un comienzo: sería
ridículo un hombre que se dispusiera a sí mismo durante su vida a
estar lo más cerca posible del estar muerto y a vivir de tal suerte, y
que luego, al llegarle la muerte, se irritara de ello”. (Platón, Diálogos
III, Fedón, 67d-e).
Agrega: “En realidad, por tanto - dijo -, los que de verdad filosofan, Simias, se
ejercitan en morir, y el estar muertos es para estos individuos mínimamente
temible”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 67e).
Además de lo anterior, manifiesta: “Por lo tanto, por tener miedo y por temor son
valientes todos a excepción de los filósofos. Y, sin embargo, es absurdo que
alguien sea valiente por temor y por cobardía”. (Platón, Diálogos III, Fedón, 68d).

Normas Icontec:
Destaca, “He oído su nombre y, sin embargo, no me acuerdo. Pero es el que está
en medio de esos que viene hacia acá. Hace poco tanto él como sus compañeros
se estaban untando aceite en el exterior del estadio”.1
Da a conocer, “Se llama Teeteto, Sócrates. Me parece que su fortuna ha sido
disciplinada por ciertos tutores. También en la liberalidad con que dispone de su
riqueza es admirable, Sócrates”.2
Expresa, “En consecuencia, la respuesta sería ridícula, si alguien nos preguntara
que es el saber y nosotros respondiéramos dando el nombre de un arte
cualquiera”.3
Manifiesta, “Dividimos todos los números en dos clases. El que se obtiene
multiplicando un número por sí mismo lo representamos en la figura de un
cuadrado y lo denominamos cuadrado y equilátero”.4
De esta manera, “Yo, de hecho, creo que el que sabe algo percibe esto de que
sabe. En ese momento no me parece que el saber sea otra cosa que percepción”.5
Menciona, “Pues bien, imagínate que Protágoras o cualquier otro te hiciera la
siguiente pregunta: ¿es posible Teeteto, que algo se haga mayor o más numeroso
de otra forma que aumentando? ¿Qué responderías tú? ”6
Agrega, “Entonces, mira entorno a nosotros, no vaya a ser que nos escuche
alguno de los iniciados. Me refiero a los que piensan que no existe sino lo que
pueden agarrar con las manos. Ellos no admiten que pueden tener realidad alguna
las acciones, ni los procesos, ni cualquier otra cosa que sea invisible”.7
Del mismo modo, “No me atrevo a decir, Sócrates, que no tengo nada que añadir,
porque, hace un momento, me has recriminado por decir lo mismo. A decir verdad,
yo no podría poner en duda que, en la locura y en el sueño, se tienen opiniones
falsas, pues hay algunos que se creen dioses y otros piensan durante el sueño
que tienen alas y están volando”.8

1
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 144c.
2
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 144d.
3
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 147b.
4
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 147e.
5
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 151e.
6
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 154c.
7
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 155e.
8
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 158b.
Afirma, “Por tanto, mi percepción es verdadera para mí, pues es siempre de mi
propio ser, y yo soy juez, de acuerdo con Protágoras, del ser de lo que es para mí
y del no ser de lo que no es”.9
De esta manera Argumenta, “En este caso, estoy en condiciones de formular la
pregunta que en mi opinión es más extraña. Más o menos sería algo así: ¿puede,
acaso, la persona que sabe algo no saber eso que sabe? ”10

Referencias:
Platón. (1997). Fedón. En: diálogos III. Trad. Carlos García Gual. (1ra edic.)
Madrid. Editorial Gredos, S.A.
Bibliografía:
PLATÓN. Teeteto. En: Diálogos V. Traducido por: A. Vallejo Campos. ed. 1ra.
Madrid. Editorial Gredos, 1998, p.p. 136- 317.

9
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 160c.
10
PLATÓN. Diálogos V, Teeteto, 161d.

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