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China y Rusia en torno a la relación

de Argentina con Estados Unidos


Roberto Miranda*
RESUMEN Palabras clave: Argentina, Estados Uni-
dos, China, Rusia, bilateralismo, autonomía.
El objetivo de este artículo es analizar la inci-
dencia de China y Rusia en la relación bilate- China and Russia in regards to
ral de Argentina con Estados Unidos, a fin de
evaluar si tal incidencia le aportó poder a la
Argentina’s relationship with
política exterior del país latinoamericano ante the United States
la potencia hegemónica. El estudio realizado
está centrado en la política exterior de los go- ABSTRACT
biernos kirchneristas, entre 2003 y 2015. Por
un lado, se considera el vínculo de Argentina The objective of this article is to analyze the
con Estados Unidos, el cual no se vio afectado impact of China and Russia on Argentina's
por las relaciones entre el país latinoamericano bilateral relationship with the United States,
y las potencias no occidentales. Por otro lado, in order to assess whether such an impact
se examina que la proximidad de Argentina gave power to the foreign policy of the Latin
con China y Rusia no fue tan decisiva para las American country in the face of the hegemo-
necesidades del país como lo creía su gobierno. nic superpower. The study focuses on the fo-
En conclusión, el gobierno argentino no cons- reign policy of the Kirchnerist governments,
truyó poder a través de las relaciones bilaterales between 2003 and 2015. On the one hand,
con la potencia asiática y la euroasiática para Argentina's link with the United States is
sostener su objetivo de decisiones indepen- considered, which was unaffected by relations
dientes frente a Estados Unidos. between the Latin American country and the

* Doctor en relaciones internacionales. Investigador principal, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas


y Técnicas. Profesor de posgrado, Universidad Nacional de La Plata, Universidad Nacional de Rosario (Argentina).
[robertoxmiranda@yahoo.com.ar], [https://orcid.org/0000-0001-7692-2253]
Recibido: 11 de junio de 2019 / Modificado: 18 de julio de 2019 / Aceptado: 19 de julio de 2019
Para citar este artículo:
Miranda, R. (2020). China y Rusia en torno a la relación de Argentina con Estados Unidos. oasis, 31, pp. 167-183
doi: https://doi.org/10.18601/16577558.n31.10
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non-Western powers. On the other hand, it estatales u organizaciones internacionales. La


is examined that Argentina's proximity to situación cobró importancia analítica no solo
China and Russia was not as decisive for the para compulsar la estabilidad y la perspectiva
country's needs as its government believed. In del vínculo entre dos países, también para exa-
conclusion, the Argentine government did not minar la elección que uno de estos realiza de
construct power across the bilateral relations otros actores, destinada a lograr mejor posición
with the Asian great power and the Eurasian en el citado vínculo. Principalmente cuando
one to support its target of independent deci- se trata de las relaciones bilaterales de un país
sions towards the United States. periférico con una potencia mundial, regional
Key words: Argentina, United States, o bien desarrollada.
China, Russia, Bilateralism, Autonomy. El estudio sobre la incidencia de terceros
actores estatales o intergubernamentales en
INTRODUCCIÓN determinadas relaciones bilaterales ha cose-
chado algunos avances interesantes. Uno es
El apogeo del multilateralismo a partir de la el realizado por Bruce Gilley (2011) que en el
posguerra fría y la globalización no fue en tratamiento de la relación de Canadá con Esta-
desmedro del bilateralismo. Al contrario, dos Unidos a través de la variable diplomática,
esta práctica inherente a la diplomacia creció consideró fructífera la interposición china para
enormemente hasta el punto que gran parte la perspectiva internacional de Ottawa y con
de la cooperación internacional, como de la respecto a su vecino2. Otro estudio (Thoker y
integración interestatal, se basó en redes de Sing, 2017) examinó los efectos de la coinci-
bilateralismos, en algunos casos bajo formas dencia de intereses estratégicos entre China,
diferentes al pasado1. En las primeras dos Pakistán y Rusia sobre el curso del bilateralis-
décadas del presente siglo la dinámica de las mo de India con Estados Unidos, afanosamen-
relaciones bilaterales reflejó con mayor claridad te logrado en 2005 y 2009. También es posible
el impacto que sobre estas relaciones han teni- mencionar el análisis en torno a la inestabilidad
do, directa o indirectamente, terceros actores de las buenas relaciones de Australia con Chi-

1
En América Latina tanto el Mercado Común del Sur (1991), como el Sistema de la Integración Centroamericana
(1991), la Asociación de Estados del Caribe (1994) y la Unión de Naciones Suramericanas (2008), son esquemas de
integración interestatal que previo a sus respectivas creaciones registraron convergencia de diferentes bilateralismos,
los cuales le dieron sustentabilidad institucional. El caso del Mercosur fue una consecuencia de la sociedad estratégica
entre Argentina y Brasil, mientras que el impulso de Unasur resultó de las fuertes relaciones bilaterales entre Brasil y
Venezuela, Venezuela y Argentina y Argentina y Brasil, luego del fracaso del proyecto llamado “Eje del Sur”, de 2005,
entre Brasilia, Buenos Aires y Caracas.
2
Se debe tener en cuenta que el análisis de Gilley se editó en 2011, de manera tal que el académico no podía ima-
ginar el episodio reciente del caso Meng Wanzhou (Huawei).

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na y Japón como consecuencia del tenso lazo para disponer de apoyo exógeno en la relación
existente entre Pekín y Tokio (Flanagan, 2017). bilateral con un actor más fuerte.
Por último, se destaca el trabajo de Susanne El contar con el mencionado respaldo
Gratius (2017) que observó la importancia del externo aporta a la construcción autonomista
papel desempeñado por la Unión Europea en de la política exterior de todo país periférico.
el conflicto y posterior acercamiento de Cuba Entre otros motivos porque refuerza el eje he-
con Estados Unidos, como en la relación del terodoxo de la autonomía que es el discrepar
gobierno de La Habana con Venezuela. con la potencia hegemónica en custodia de los
La citada literatura académica, si bien es intereses nacionales, sin contrariar el liderazgo
diversa en cuanto a las situaciones estudiadas estratégico de tal potencia (Puig, 1971). El
y a los puntos de vista volcados sobre las mis- crecimiento de las relaciones bilaterales con
mas, tiene el común denominador de indagar otros actores de relevancia mundial diferentes
el grado de afectación que terceros actores pro- al hegemón, implicaría para el país periférico
vocan alrededor de un vínculo bilateral, como adicionar cierto poder. Un poder que hipo-
así también el tipo de beneficio o perjuicio téticamente mejoraría su posicionamiento
que tales actores le provocan al país más débil internacional, y al mismo tiempo contribuiría
o menos poderoso de aquel vínculo. En este a desplazar el vínculo con el hegemón hacia
sentido se trata del análisis de las posibilidades un lugar de mayor holgura para aquel país,
del país periférico de manejar los intereses que bajo la expectativa de reducir la dependencia
“planta” una potencia en el juego del bilatera- del mismo. El supuesto es que sobre la agenda
lismo, adaptándose a las tendencias favorables bilateral entre el país dominante y el país pe-
presentadas por este juego, o bien limitando las riférico, el incremento de la simbiosis de este
desfavorables (Hurrell, 2013, p. 39). El papel actor con potencias amenazantes al liderazgo
de terceros actores está asociado al postulado hegemónico, va a incidir considerablemente
de que los países más poderosos no siempre en aquella agenda.
pueden imponer su voluntad a los menos Argentina ha sido uno de los países peri-
poderosos. En palabras de Brantly Womack féricos que encaminó las relaciones bilaterales
(2004, pp. 360-361) “el poder relativo no es con China y Rusia para tratar de encontrar
igual a un poder absoluto”. De esta forma una fortaleza política ante Estados Unidos3. A tra-
de las alternativas para el país periférico es que vés de este intento buscó incrementar su nivel
la irrupción de terceros actores puede ser clave de influencia, separadamente de la potencia

3
Vale subrayar que a partir de 2013, durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner, fue evidente el refuerzo del
acercamiento de Argentina con China y Rusia en un momento en el cual la relación entre Buenos Aires y Washington
era tensa. Al respecto, sin más, ver Elsa Llenderrozas (2011), Francisco Corigliano (2011) y Constanza Mazzina y
Manuela González Cambel (2018).

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hegemónica aunque con efecto explícito sobre de las relaciones bilaterales de Argentina con
la misma, aprovechando el contexto interna- Estados Unidos para identificar las cuestiones
cional globalizado que Andrew Hurrell (2016, principales que determinan tales relaciones.
pp. 7-8) analizó como benigno para países Por otra parte, se examinó el comportamien-
emergentes y no occidentales. A esta expresión to de Argentina ante el comportamiento que
se añade el supuesto de que todo aumento de China y Rusia tuvieron con ella a través de sus
peso político de un actor contribuye a modi- respectivas políticas exteriores. En estos dos ca-
ficar la interacción hacia otro actor (Schunz, sos se trabajó el grado de relación de Argentina
2010, p. 25). El gobierno argentino, durante con cada una de las potencias no occidentales
las gestiones kirchneristas entre 2003 y 2015, en torno a la intensidad, densidad, alcance y
entendió esa posibilidad derivada de aquellas limitaciones de las vinculaciones bilaterales. La
relaciones bilaterales para re-acomodar su información obtenida se evaluó a través de una
vínculo con Estados Unidos. Esta voluntad variable relacional, descartando por razones de
estuvo movida por el propósito de descompri- espacio variables individual, contextual y refe-
mir dependencia y, al mismo tiempo, recom- rencial. De este modo, se analizó la posición de
poner las prioridades y expectativas de política China y Rusia en la agenda externa argentina
exterior poniendo el foco en otras potencias con respecto a la posición de Estados Unidos
mundiales4. en esa agenda, y en consecuencia se determinó
El objetivo de este artículo es analizar el nivel de incidencia de la potencia asiática
la incidencia de China y Rusia en la relación como de la euroasiática en el lazo entre Buenos
bilateral de Argentina con Estados Unidos, a Aires y Washington.
fin de evaluar si tal incidencia le aportó poder Los resultados de la investigación se vuel-
a la política exterior del país latinoamericano can en distintas secciones. En la primera de
ante la potencia hegemónica. La metodología tales secciones se desarrolla la relación de
utilizada para cumplir con el citado objetivo Argentina con Estados Unidos. Luego, se es-
se basó en un tipo de estudio descriptivo, te- timan y valoran dos aspectos fundamentales.
niendo en cuenta la modalidad correlacional. Uno es el tratamiento de la repercusión de las
A tal efecto se indagó sobre las características relaciones de Argentina con China y Rusia en

4
La perspectiva teórica de la autonomía producida por Juan Carlos Puig (1971), Helio Jaguaribe (1979), Guillermo
Figari (1985), Francisco Gil Villegas (1989) y Andrew Hurrell (2013), por citar algunos académicos representativos
de tal perspectiva de distintas épocas y diferentes países, coinciden -en términos sustanciales- que el concepto de de-
pendencia es una invariante sistémica de la lógica del poder de las potencias mundiales y de la lógica estructural de las
economías desarrolladas. La dependencia de un país periférico es principalmente económica, militar y tecnológica.
El peso de una sobre la otra está relacionado con el contexto en el cual se desarrolla la relación entre el país periférico
y la gran potencia. Descomprimir dependencia no es otra cuestión más que la de generar alternativas para alcanzar
autonomía, lo cual podría ser -por ejemplo- morigerar la subordinación tecnológica con una gran potencia a través de
la diversificación de las relaciones exteriores.

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torno al vínculo entre Buenos Aires y Was- fmi (Fondo Monetario Internacional), como
hington. El otro aspecto se refiere al abordaje a Lawrence Lindsey, consejero económico de
sobre el poder que para Argentina significó la Casa Blanca, ambos de postura muy dura
el refuerzo del lazo establecido con Pekín y hacia Argentina, y centrando toda la responsa-
Moscú. Todas las cuestiones analizadas tienen bilidad del éxito de tal proceso en John Taylor,
como referencia hipotética que las relaciones subsecretario para Asuntos Internacionales del
con China y Rusia, en el período estudiado, Departamento del Tesoro (Miranda, 2014, pp.
no representaron para Argentina una dosis de 234-236).
poder para el ejercicio de la autonomía frente Argentina supo del costo que debió afron-
a la potencia hegemónica. tar como deudor, lo consideró contingente, y
se adaptó a las reglas del rol desempeñado por
1. ENTRE LA CERCANÍA Y EL
Taylor para brindar respuestas a los acreedores,
DISTANCIAMIENTO
sabiendo de su reducido margen de maniobra-
bilidad internacional. Al respecto el gobierno
Una vez que a principios de este siglo Ar-
de George Bush tuvo una política de “compli-
gentina inició negociaciones para superar su
cidad”, por llamarlo de algún modo. Apoyó
morosidad en los pagos de deuda externa,
al presidente Néstor Kirchner, los productos
configuró una agenda bilateral mínima con
argentinos no fueron excluidos del Sistema Ge-
Estados Unidos basada en el curso de estas
negociaciones. Se gestó una relación a la que se neralizado de Preferencias y el Departamento
puede denominar de cercanía forzada. Por un de Estado brindó declaraciones de respaldo al
lado, Argentina necesitó dejar atrás su estado país latinoamericano. Más aún, hubo otras dos
de indefensión internacional5 y, por otro, el cuestiones muy representativas de la mencio-
gobierno estadounidense decidió participar de nada “complicidad” estadounidense. Por un
las mencionadas negociaciones para evitar un lado, Argentina no fue incluida en el listado de
efecto dominó en la región, después de haber países desinteresados en acompañar a Bush en
sido indiferente hacia la situación en la que se la invasión a Irak y, en consecuencia, vetados
encontraba el país latinoamericano. Adqui- de acceder a pertrechos militares del hegemón.
rió una participación bastante decisiva hasta Por otro, el juez Thomas Griesa frenó los em-
el punto de conducir el proceso negociador, bargos a cuentas y bienes del Estado argentino
apartando a Anne Krueger, subdirectora del “protegiendo” el curso de las negociaciones.

5
La noción indefensión internacional suele estar relacionada con cuestiones de defensa o seguridad, también con
aspectos jurídicos de tipo humanitario. El hablar de indefensión internacional de Argentina se refiere a la época de la
crisis del default de 2001. En esa circunstancia, su irrelevancia estratégica y económica, como su vulnerabilidad externa
(de Estado débil, matriz productiva quebrada y sociedad empobrecida), la transformaron en un país internacionalmente
inerme (Miranda, 2003, p. 6).

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Del entendimiento mutuo entre Buenos tual Israelita Argentina), ocurrido en 1994. Por
Aires y Washington, uno por su resiliencia y otro, el desistimiento del gobierno argentino
otro por su connivencia, derivó el comienzo a denunciar los 59 tratados bilaterales sobre
del desendeudamiento argentino y el res- Promoción y Protección Recíproca de Inver-
guardo estadounidense del sistema financiero siones, firmados entre 1990 y 2000, los cuales
internacional. Roberto Lavagna, ministro de eran muy ventajosos para los inversores como
Economía, y Taylor, coronaron aquella cosecha el acuerdo sellado con Estados Unidos, que
extremadamente vital para Argentina en un entró en vigencia en 1994.
año, 2005, en el cual parecía que las relaciones Resuelto gran parte del default y gracias a
bilaterales iban camino a su consolidación. El la recuperación económica, mayormente sos-
gobierno argentino creyó abrazar una “posi- tenida por los altos precios de las commodities,
ción equilibrada” entre “posturas aislacionistas” como por los abultados volúmenes de expor-
y “opciones de alineamiento” (Torres, 2013, tación de soja, el gobierno argentino imaginó
p. 115). El esquema de financiación de venci- que había logrado un soporte suficiente para
mientos de deuda, como la propuesta de canje impulsar políticas autonomistas destinadas
a acreedores privados de bonos en default y la al “desarrollo sustentable” y a la reinserción
cancelación del pasivo con el fmi, permitieron internacional del país a través del Mercosur.
que la agenda bilateral se ampliara. El gobierno Con base en esta creencia, fortalecida por la
argentino ratificó dos instrumentos de lucha victoria electoral de medio término, la relación
contra el terrorismo, uno de la Asamblea Ge- con Estados Unidos se planteó desde otra pers-
neral de Naciones Unidas y otro de la Asam- pectiva tratando de demostrar que Argentina
blea Plenaria de la Organización de Estados había alcanzado independencia decisional, y
Americanos, y se comprometió en el combate por lo tanto el nivel de presión de Washington
contra el narcotráfico accediendo a modificar sobre la agenda bilateral iba a ser considerado
la ley sobre lavado de dinero, conocida como de manera diferente a como había sido trata-
Ley Carrió. do hasta ese momento. Para algunos analistas
También en 2005 el gobierno argentino Argentina iniciaba una “oposición limitada” a
dio muestras de su buena relación con Estados Estados Unidos (Russell y Tokatlian, 2013, p.
Unidos al normalizar los ejercicios militares 253), mientras que para otros la relación bila-
conjuntos, la participación en la Misión de Na- teral retornaba a los desencuentros del pasado
ciones Unidas para la Estabilización de Haití y (Falcoff, 2004, p. 78). La idea presidencial
el rechazo explícito a la proliferación nuclear. de entonces era la de inhibir el influjo esta-
Pero lo más importante para Washington fue- dounidense y de las instituciones financieras
ron dos cuestiones. Por un lado, el reclamo de internacionales.
Argentina a Irán con el fin de que algunos de Hubo dos situaciones por medio de las
sus ciudadanos comparecieran ante la justicia cuales la relación bilateral entre Argentina y
al estar bajo sospecha de tener responsabilida- Estados Unidos ingresó en un escenario de
des en el atentado a la amia (Asociación Mu- tensión. Una fue la IV Cumbre de las Américas
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realizada en Mar del Plata, en noviembre de giras que luego realizaron a través de la región,
2005, en la que el gobierno argentino facilitó por separado, Bush, Burns y Condolezza Rice,
la organización, en paralelo, de un evento anti- secretaria de Estado. Claro que Brasil era un
estadounidense en el cual el presidente venezo- Estado-pivot del hegemón, por lo tanto la va-
lano, Hugo Chávez, estuvo en el centro de las loración de este fue muy distinta a la realizada
críticas al hegemón. Este acontecimiento fue sobre Argentina. Sin embargo, para Kirchner
bisagra de enemistad entre ambos países, y no tal distinción no fue importante, sintió que
así el rechazo al proyecto promovido por Was- el país había “ganado autonomía” frente a las
hington sobre el Alca (Área de Libre Comercio presiones estadounidenses.
para las Américas), como suele mencionarlo
alguna que otra literatura académica. La Casa 2. UN GIRO DIPLOMÁTICO
Blanca no tipificó esta oposición de Argentina
y Brasil como un desafío. Por ejemplo, Bush, La ilusión que despertó en el gobierno argen-
después de Mar del Plata, visitó al presidente tino la llegada del demócrata Barack Obama a
brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y lo invitó la Casa Blanca, en enero de 2009, rápidamente
a su país, acontecimiento que se produjo en se esfumó. Obama continuó con la política bu-
Camp David, en marzo de 2007, ámbito al cual sheana de penalización de Argentina que consis-
suelen asistir solo gobernantes de países que tió en investirla de chavismo dada la compati-
Estados Unidos considera socios estratégicos. bilidad política y las relaciones interpersonales
La otra situación de tensión en la relación entre Kirchner, la presidenta Cristina Kirchner
bilateral fue en ocasión de la visita a Buenos y Chávez. Era una época en la cual sobrevolaba
Aires de Nicholas Burns, subsecretario de el efecto del conflicto diplomático que se había
Estado para Asuntos Políticos, en febrero de producido en torno al caso de la “valija” de
2007. El funcionario estadounidense portaba Guido Antonini Wilson, portadora de dólares
el pedido del Congreso de su país de presionar proveniente de Caracas supuestamente para la
a Argentina y Brasil para que aislaran inter- campaña electoral de la presidenta. Un episo-
nacionalmente a Venezuela por su involucra- dio que la memoria estadounidense sumó a lo
miento en los procesos electorales de 2006 de ocurrido en la cumbre de Mar del Plata, aso-
Bolivia, Nicaragua y Perú. Kirchner rechazó ciando a Argentina con Venezuela y reforzando
esta petición, y en consecuencia la relación la postura de restarle valor al país rioplatense
perdió estabilidad. Bush, la oposición demó- en su agenda hemisférica. Para Peter Hakim,
crata y la prensa gráfica comenzaron a rotular presidente de Diálogo Interamericano, estaba
de “caudillista” al presidente argentino. Estados claro que Estados Unidos había dejado de tener
Unidos apartó a Argentina y no a Brasil de las en cuenta a Argentina6.

The New York Times. (13/03/2008). Rice Trip to Skip Argentina in Sign of a Growing Rift. October 19, 2011.
6

Disponible en https://www.nytimes.com/2008/03/13/world/americas/13rice.html

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Una de las excusas de la penalización semejanza de Kirchner con Chávez7. La actitud


fue la negativa a negociar con los bonistas del gobierno argentino de exhibir su convenci-
disidentes del canje realizado en 2005, los miento de separación de Estados Unidos y de
cuales organizaron el lobby político American los medios financieros multilaterales, contrarió
Task Force Argentina, junto a la Asociación la intención de atraer inversiones al país. Fue
de Ganaderos de los Estados Unidos (usca), notorio en ocasión de la visita de los Kirchner
que ejerció influencia en torno al Capitolio a la Bolsa de Valores de Nueva York, en 2006.
y al Departamento de Estado para exigirle a Lo mismo sucedió cuando Cristina Kirchner se
Buenos Aires el pago del total de la deuda. acercó a Wall Street, en 2010. En ambos casos,
Otra excusa fue la reticencia de Argentina a por encima de la tradición y del protocolo, el
cumplir, como miembro del fmi, con el artí- mensaje argentino a los inversores transna-
culo IV del estatuto relativo a la supervisión cionales no tuvo eco. Para algunos analistas,
de las políticas económicas, sobre todo de los los “ataques discursivos” de los gobernantes
tipos de cambio. Se añadían dos pretextos más. argentinos destinados a Estados Unidos y las
Uno era el incumplimiento argentino de casos instituciones financieras internacionales, tuvie-
resueltos por el Ciadi (Centro Internacional de ron que ver con la mencionada indiferencia del
Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones) mercado (Sullivan y Nelson, 2015).
de dictámenes negativos, y el otro pretexto era A pesar de esta situación tan decisiva en
la deuda con el Club de París. la relación bilateral, hubo un momento en
La consecuencia directa o indirecta, según el cual existieron indicios ciertos de que el
se la analice, fue que la inversión transnacional acercamiento entre ambos países era posible.
evitó desembarcar en territorio argentino. La Después de no concretarse la reunión propues-
recomendación de la burocracia estatal esta- ta por Cristina Kirchner a Obama durante la
dounidense de esquivar tal desembarco no fue III Cumbre del G-20, realizada en Pittsburgh
la única, también grupos financieros de Wall en setiembre de 2009, hubo tres oportuni-
Street y think tank siguieron esta sugerencia. dades a través de las cuales era presumible la
Sin embargo, la opinión gubernamental de mejoría en el bilateralismo. Una fue la visita
Washington gravitó de manera considerable a Buenos Aires de la secretaria de Estado, Hi-
al etiquetar a Argentina como un país jurí- llary Clinton, a principios de 2010. Si bien
dicamente inseguro, apegado al molde po- tal visita adquirió un tono neutro, igualmente
pulista. The Washington Post reproducía esta representó el aflojamiento de la discordia entre
aproximación hasta el punto de establecer una ambos países. Otra circunstancia, también en

7
The Washington Post. (26/12/2007). A Bagman’s Tale; Did Hugo Chavez Purchase the Allegiance of Argentina’s
New Presidente? June 17, 2011. Disponible en http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/12/25/
ar2007122500871.html

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2010, fue el encuentro que Obama finalmente colaboración para que sus funcionarios acusa-
le concedió a la presidenta argentina durante dos por la justicia se presentaran ante la misma,
la Cumbre de Seguridad Nuclear, llevada a también tal negociación alentó la hipótesis
cabo en Washington. Por último, a fines de estadounidense del triángulo entre Buenos
2011, en ocasión de la VI Cumbre del G-20, Aires, Caracas y Teherán vinculada a la venta
en Cannes, Cristina Kirchner y el presidente de tecnología nuclear. Washington conjetura-
estadounidense volvieron a tener una nueva ba que Argentina podía abastecer a Irán de la
tertulia, y al mismo tiempo cruzaron elogios citada tecnología mediante la intermediación
y reconocimientos mutuos que anticipaban de Venezuela. Por encima de los alegatos es-
la eventualidad de una relación encaminada. grimidos por Estados Unidos para bloquear el
Sin embargo, el momento de una posible acceso argentino a la inversión transnacional,
aproximación entre los dos países fue efímero. comentados más arriba, y de las cuestiones
En la agenda bilateral pesaron cuestiones más de tirantez habidas entre ambos gobiernos, la
fuertes que las declaraciones y las expresiones firma del Memorándum de Entendimiento
emotivas que se habían dispensado ambos go- -en enero de 2013- fue un acontecimiento
bernantes. Una de esas cuestiones ocurrió en que profundizó aún más el distanciamiento
2010 cuando el gobierno argentino violó el bilateral. Es posible deducir que simbolizó el
principio de confidencialidad de información comienzo de otra etapa de la política exterior
de inteligencia de la FinCen (Red de Combate argentina. La segunda operación de canje de
de Crímenes Financieros) del Departamento bonos en default, en 2010, como el pago que
del Tesoro, dedicada al monitoreo de opera- el gobierno argentino hizo tres años después
ciones financieras de personas y empresas en de casi 700 millones de dólares a cinco empre-
torno a procesos de lavado de dinero y de ori- sas sobre laudos firmes dictados por el Ciadi,
gen dudoso. Otra fue la interceptación directa no logró modificar la actitud de alejamiento
de la Cancillería de un avión militar estadou- forzada por Washington. Tampoco el acuerdo
nidense en el aeropuerto de Ezeiza, en 2011, que Buenos Aires selló en 2014 con el Club de
con la sospecha de portar “material sensitivo”, París, abonando en 5 años casi 10 mil millones
cuando en realidad la carga estaba destinada de dólares de deuda con este grupo.
a programas de capacitación de personal de Cristina Kirchner, consolidada política-
la Policía Federal. Por último, también en el mente en 2011 por su reelección como presi-
citado año, uno de los temas tal vez más rele- denta con un amplio caudal de votos, reflotó
vante de la relación bilateral fue el inicio de la la creencia de 2005 de que Argentina -gracias
negociación entre Argentina e Irán de un Me- a la independencia decisional- había logrado
morándum de Entendimiento sobre el asunto desplazar a Estados Unidos del centro de su
judicial del atentado a la amia. política exterior. Sin embargo, la concentra-
La mencionada negociación significó no ción de las relaciones bilaterales en Brasil y
solo un giro de la diplomacia argentina, la cual Venezuela, junto a la participación en el mul-
hasta esta instancia le había reclamado a Irán tilateralismo sudamericano institucionalizado
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por medio de Unasur (Unión de Naciones potencias. A través de los lazos con China y
Suramericanas) y el reencuentro político con Rusia, algunos países de la región experimenta-
México una vez que Felipe Calderón asumió ron que había otro “mundo” y otras relaciones
la presidencia, no fueron cimientos suficientes exteriores posibles.
para continuar sosteniendo aquella creencia. El El acercamiento impulsado por las men-
gobierno argentino necesitaba de actores más cionadas potencias no occidentales representó
poderosos y a la vez rivales de Estados Unidos, una opción cierta para la política exterior ar-
de aquellos que le discutían a este la política gentina. Opción que cobró fuerza cuando Ar-
mundial compitiendo por un mayor ascen- gentina y Estados Unidos pactaron, tácitamen-
diente en distintas regiones del planeta, y por te, un claro desapego de la agenda bilateral.
un mayor control del curso de las relaciones Así, las relaciones de Buenos Aires con Pekín
internacionales. Actores que contribuyeran y Moscú estuvieron libres de obstáculos serios,
a moderar el efecto del distanciamiento que más allá de la relativa preocupación exhibida
Argentina tenía con el hegemón siendo parte por el Congreso estadounidense frente al “des-
de su esfera de influencia, lo cual no era un embarco” chino en Sudamérica y a los vínculos
detalle menor. “especiales” de Rusia con determinados países
latinoamericanos. De manera que gracias a la
3. EL PARALELISMO permisibilidad del contexto internacional, el
nivel de cooperación interestatal alcanzado por
La presencia cada vez más acentuada de China Argentina, tanto con China como con Rusia,
y Rusia en América Latina, fue uno de los da- fue claramente significativo, en el primer caso
tos relevantes arrojado por la política regional por el predominio de la densidad de cuestio-
en el presente siglo, y Argentina no estuvo al nes comunes atesorada a través de la agenda
margen de las avanzadas que ambas potencias bilateral, y en el otro caso por lo valioso de la
desarrollaron con diferentes países, sobre todo intensidad política acuñada entre ambos paí-
sudamericanos. Los objetivos y las estrategias ses. Uno de los aspectos que sobresalió de los
de Pekín y de Moscú para Latinoamérica en citados lazos, de interés en el presente estudio,
general y para Argentina en particular, si bien es que los mismos no afectaron las relaciones
fueron notoriamente distintas, coincidieron en de Argentina con Estados Unidos.
aprovechar el desinterés de Occidente por la China representó para Argentina la “so-
región (Leiteritz, 2012; Pavlova, 2011). La re- lución económica”, mientras que Rusia fue
cesión económica acaecida en Estados Unidos una suerte de antídoto destinado a limitar,
después de la sobreproducción de tecnologías indirectamente, la presión estadounidense. El
de la comunicación, más el golpe terrorista del aumento del precio internacional de la soja y la
11-S y la crisis financiera internacional de 2008 demanda del país asiático de grandes volúme-
por la cual hubo serias discrepancias entre las nes de la oleaginosa, le permitieron recuperar
potencias occidentales, habían puesto a Amé- su capacidad exportadora y con ella el creci-
rica Latina fuera del foco de atención de estas miento económico. Entre 2003 y 2007 creció
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por debajo de China, India y Venezuela, pero cada uno de más 10 mil millones de dólares,
por encima de Brasil, Chile, Indonesia, Malasia el financiamiento para la construcción de dos
y México, como ejemplo de lo sucedido con represas hidroeléctricas en Santa Cruz, y las
algunos países de commodities. En ese período inversiones del país asiático en petróleo (a tra-
Argentina se transformó en una potencia agrí- vés de la empresa estatal cnooc, la compra del
cola que cada año le redituó alrededor de 10 50% de Bridas Corporation) y en explotación
mil millones de dólares de saldo superavitario minera, incrementados los desembolsos sobre
en la balanza comercial. El apogeo tuvo un esta a partir de 2011.
parecido a lo experimentado por Argentina La relación de Argentina con Rusia fue
en la década de los noventa del siglo xix y las diferente a la que tuvo con China. El interés
primeras de la siguiente centuria por medio de político que aunaron Buenos Aires y Moscú
la relación con Europa en general y con Gran fue más decisivo que el interés económico. Ar-
Bretaña en particular (Escudé, 2011). En el gentina percibió a Rusia como una alternativa
caso del comercio bilateral con China, también política frente a las diferencias que guardaba
como en aquella época hubo complementarie- con potencias occidentales, sobre todo en rela-
dad, en 2010, casi el 80% de lo exportado al ción con Estados Unidos. Precisamente creyó
país oriental fue soja y derivados, y Argentina que el vínculo con el país euroasiático era un
importó el mismo porcentaje en telefonía, in- camino probable para reducir la dependencia
formática, productos químicos y motos. de Occidente. A partir de 2007 el bilateralismo
La participación de Pekín sobre el comer- ruso-argentino ingresó en una etapa de gran
cio exterior de Argentina fue de alto impacto al acercamiento (Yákovlev, 2010), luego del des-
modificar sustancialmente la estructura de este encuentro que se produjo como consecuencia
comercio, hasta el punto que China escaló po- de las medidas prohibitivas impuestas por el
siciones que en 2011 la ubicaron en el segundo gobierno argentino a la exportación de carne
lugar como compradora y abastecedora del país a Rusia. Las necesidades políticas de Cristina
latinoamericano. Si bien el comercio bilateral Kirchner en 2008 y el protagonismo ruso de
no estuvo exento de roces entre ambos países, esa época gracias a su victoria militar en Geor-
como cuando Argentina impuso restricciones a gia, abrieron curso a un mayor nivel de amistad
las importaciones chinas en once sectores de la entre ambos países que derivó en el compro-
economía por la invasión de productos orienta- miso de una Asociación Estratégica, como re-
les a partir de 2005, la matriz de transacciones sultado de la visita de la presidenta argentina a
de mercancías sellada por Buenos Aires y Pekín Moscú en aquel año y la del presidente Dimitri
fue la garantía para que el vínculo prosperara Medvédev a Buenos Aires, en 2010.
en otras cuestiones importantes. Por ejemplo, Las discordias con Estados Unidos, en el
la firma del Memorándum de Entendimiento caso de Argentina por la indiferencia de Was-
de 2004, por medio del cual Argentina recono- hington ante la litigiosidad de los holdouts, y
ció que China tenía una economía de mercado, en el caso de Rusia por las divergencias sobre
como los acuerdos de swap de 2009 y 2014, el papel de las Naciones Unidas en la guerra de
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Siria, fueron un factor que reforzó aún más la para el monitoreo del lado oscuro de la luna,
amistad entre la Casa Rosada y el Kremlin. Las aunque sospechada de contar con tecnología
coincidencias se acrecentaron hasta la corona- dual. Precisamente la preocupación del gobier-
ción de dos instrumentos diplomáticos bastan- no estadounidense estuvo enfocada en el celo
te demostrativos de la armonía alcanzada. Uno por la cuestión estratégico-militar, no así en la
fue el Memorándum de Entendimiento de sociedad comercial de Argentina con China
2011, por medio del cual se obligaron al Plan aun sosteniendo que la misma perjudicaba a
de Acción para ejercer “interacción política” sectores industriales del país latinoamericano,
con el fin de coordinar posiciones comunes en como tampoco en la “interacción política” es-
medios multilaterales. Otro instrumento fue tablecida entre Buenos Aires y Moscú, a la cual
la elevación del tipo de relación entre ambos consideraba un efecto del patrocinio mutuo
países al de Asociación Estratégica Integral, librado por los gobiernos de Cristina Kirch-
con todo lo que ello implicaba. Con estos ins- ner y Putin frente a las potencias occidentales.
trumentos como telón de fondo, Argentina y Argentina estimó que los lazos con China
Rusia cruzaron fuertes respaldos políticos. Por y Rusia le habían ensanchado el margen de ma-
un lado, la abstención argentina en la votación niobrabilidad internacional. En otras palabras,
de la Asamblea General de las Naciones Unidas que le habían brindado poder para moverse
que había considerado “no válido” el referén- con más libertad en sus relaciones exteriores,
dum realizado en Crimea bajo el auspicio ruso. y de este modo alcanzar mayor gravitación
Por otro, el aval del presidente Vladimir Putin política. Ciertamente el país asiático colaboró
a Argentina por el conflicto de las Islas Malvi- para que Argentina recobrara poder material
nas y la invitación a asistir a la VI Cumbre del gracias al comercio bilateral, el cual la facultó
grupo Brics realizada en Fortaleza, en 2014. a quebrar el esquema de doble dependencia
arrastrado desde los noventa con Estados
4. LO POSITIVO Y LO NEGATIVO Unidos y Brasil. Al mismo tiempo la alianza
con Rusia le fue útil al gobierno argentino
A pesar de las muy buenas relaciones bilaterales porque lo ayudó a extender los puntos de apo-
de Argentina con China y Rusia, el vínculo yo internacional que Occidente le retaceaba,
entre Buenos Aires y Washington, como se teniendo muy en cuenta la consolidación del
afirmó antes, no se vio perturbado por tales reposicionamiento del país euroasiático en el
relaciones. China, como lo hizo en la mayor mundo en virtud de los éxitos políticos de Pu-
parte de Sudamérica, ocupó el lugar que Esta- tin. Sin embargo, además de no repercutir en
dos Unidos descuidó. En algunos casos el he- el vínculo de Buenos Aires con Washington,
gemón reaccionó sobre las consecuencias de su como se señaló más arriba, una y otra relación
desatención, por ejemplo, cuando Argentina estuvieron lejos de proporcionar a Argentina
consintió en 2015 la instalación de una esta- el poder que el gobierno presumió.
ción espacial dependiente del ejército chino Si bien la relación con China fue progre-
en la Provincia de Neuquén, la cual se justificó siva y estable, se trató de una cooperación bá-
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sicamente comercial de base hegemónica, pues países sostuvieron una relación simétrica, cre-
Pekín decidió qué quería de Argentina, es decir, ciente y duradera, fue Rusia quien propuso y
qué función debía desempeñar en la estructura condujo tal relación. De algún modo, Buenos
bilateral sobre la cual el país asiático tenía el Aires siguió el comportamiento internacional
dominio. Un caso clásico de dependencia del de Moscú, lo cual contrariamente a lo que
Sur con respecto al Norte (Sevares, 2007). Le podría suponerse no representó costo alguno
asignó el papel de abastecedora de soja y el de para Argentina. Sin embargo, fue evidente que
cliente comprador de bienes de consumo. Así Putin circunscribió los alcances y los límites
Argentina adormeció su economía por medio de la cooperación bilateral de acuerdo con las
de la re-primarización de la misma (Bekerman coyunturas del contexto internacional y de su
y Cerdeiro, 2007; Costantino, 2013). La polí- propia política exterior.
tica de diversificación externa aumentó desti- De manera que la mayor parte de las
nos para las exportaciones sin incrementar el promesas pactadas quedó pendiente. No hubo
número de productos a vender en el mundo, un aumento significativo del intercambio co-
menos aún con valor agregado. mercial como se había acordado, y Argentina
Lo que comenzó como interdependen- se vio imposibilitada de revertir el déficit que
cia asimétrica se procesó como dependencia. acusaba entre 2011 y 2015 (Shcherbakova,
Cuando China priorizó sus intereses, se negó 2016). Rusia demostró que Argentina no era
a comprar títulos de deuda argentina, recurrió comercialmente importante como lo había
a represalias dejando de comprar aceite de so- sido durante varias décadas, a lo cual añadió
ja, transformándose en socio de Brasil en este su desinterés por volver a comprar carne de
producto sobre el cual originariamente se ha- este país, prefiriendo continuar con el abaste-
bía comprometido con Buenos Aires, desistió cimiento de Brasil y Uruguay. También estuvo
de acompañar la promoción del “desarrollo lejos de incrementar su papel de inversor, más
sustentable” soñado por los gobiernos kirch- allá de las expectativas generadas en torno a la
neristas, y no buscó negociar la reducción de central nuclear de Atucha III y del yacimien-
la creciente y muy amplia brecha en la balanza to de shale Vaca Muerta. Pero lo notable fue
comercial, que desde 2008 le fue favorable sin cuando Putin, dada su visión estratégica, de
solución de continuidad. una solidaridad discursiva a favor de Argentina
Como se afirmó más arriba, la relación por la litigiosidad de los holdouts e indiferencia
de Argentina con Rusia fue diferente a la enta- de Obama, pasó a una tibieza actitudinal en
blada con China, entre otras cuestiones, por la 2013 en ocasión de la VIII Cumbre del G-20,
impronta que supo imponer Putin por medio realizada en San Petersburgo. En ese foro, el
de su estilo marcadamente pragmático. Lo que gobierno argentino no encontró en Rusia el
hizo el presidente ruso fue brindarle resguardo respaldo diplomático que precisaba frente a
a la política exterior del gobierno argentino, las potencias occidentales.
reservándole un lugar en su agenda interna- Las relaciones de Argentina con China
cional cada día más relevante. Si bien ambos y Rusia fueron relaciones “controladas” por
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Pekín y Moscú, de acuerdo con lo que repre- política exterior argentina, siendo considera-
sentaba el país latinoamericano para sus respec- blemente notoria la densidad de cuestiones
tivas políticas exteriores. El escaso poder que comunes adquirida por ambos países a través
Argentina reunió por medio de su vínculo con de las relaciones bilaterales. Asimismo, Rusia
el país asiático, fue una consecuencia directa de se hizo presente en el mencionado escenario
la dependencia comercial gestada en el presen- ocupando un lugar cada vez más gravitante
te siglo8. La ampliación de la agenda bilateral en las relaciones internacionales de Argen-
mediante temas no comerciales respondió más tina. También en un muy breve período, el
a las necesidades chinas y menos a las necesi- lazo con Moscú fue enormemente intenso
dades de Argentina. Por otra parte, el gobierno hasta el punto en el cual Rusia se convirtió en
argentino, en su relación con el ruso, no acopió actor constante del radar de la diplomacia de
poder, lo que hizo fue asociarse a la dinámica Buenos Aires. Estas potencias no occidentales
y pujanza de la “política multivectorial” de al entornar el bilateralismo entre Argentina y
Putin, la cual buscaba reeditar la condición Estados Unidos, de un modo u otro, fueron un
de “gran potencia” para el país euroasiático claro soporte externo del país latinoamericano.
(Leiva Van de Maele, 2017). Argentina pensó El apoyo que China y Rusia le brindaron
que la simpatía por tal propósito le retribuiría a Argentina, uno en cuestiones económico-
una mejor posición política para discutir y comerciales y otro en cuestiones político-diplo-
saldar favorablemente sus problemas con las máticas, no tuvo la fuerza que el país periférico
potencias tradicionales. Pero esto no sucedió. requería para operar con poder. Los aportes de
Las relaciones de poder y de acomodación de estas potencias no occidentales para que Argen-
intereses entre potencias occidentales y no oc- tina afirmara sus discrepancias hacia Estados
cidentales, estuvieron muy por encima de las Unidos en cuestiones de desarrollo interno y
aspiraciones y expectativas de un país periférico de vinculaciones con países considerados hos-
como Argentina. tiles por Washington, como Irán y Venezuela,
fueron discretos. La tentativa de ejercicio au-
CONCLUSIÓN tonomista de política exterior, no logró restarle
valor dominante a la potencia hegemónica. Es
La relación de Argentina con Estados Unidos cierto que Estados Unidos no prestó asistencia
osciló entre la cercanía y el distanciamiento, para negocios e inversiones en Argentina, ni
predominando la tendencia hacia el desen- colaboró para morigerar la litigiosidad de los
cuentro y la indiferencia mutua. Sobre este holdouts en el momento en el cual Buenos Aires
escenario irrumpió China que en muy poco lo requería, tampoco promovió la compra de
tiempo se transformó en uno de los ejes de la más y diversos productos del país periférico,


8
Al respecto ver Roberto Bouzas (2009), Sergio Cesarín (2010), Carlos Escudé (2011) y Eduardo Oviedo (2015).

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sobre todo con valor agregado. Pero también aa.vv., China-Latinoamérica: una visión sobre el
es cierto que el esfuerzo de China como de nuevo papel de China en la región (pp. 283-301).
Rusia a favor de aquellos temas preocupantes México df: Instituto de Investigaciones Jurídicas
para Argentina, no fue diferente a la actitud de la Unam.
adoptada por Estados Unidos. Cesarín, S. (2010). China y Argentina: enfoques y reco-
La agenda de la política exterior argen- mendaciones de política para potenciar la relación
tina no tuvo modificaciones sustanciales. La bilateral. Buenos Aires: Fundación Ebert.
sociedad con China y Rusia fue, sin duda, im- Corigliano, F. (2011). La política exterior del gobierno
portante. Sin embargo, ambas representaron de Cristina Fernández de Kirchner: una típica po-
una condición necesaria, pero no suficiente lítica peronista del siglo xxi. Mural Internacional,
para sostener la política exterior autonomista. Año ii, (1), 22-27.
Una y otra reprodujeron mecanismos políticos Costantino, A. (2013). ¿Gatopardismo sojero? Los
similares a los utilizados por el hegemón. El efectos de la bonanza sojera sobre el cambio es-
gobierno argentino creyó que había diferen- tructural de Argentina y Brasil. Nueva Sociedad,
cias conceptuales entre las grandes potencias 244, 84-96.
cuando en realidad no era así. Una vez más las Escudé, C. (2011). China y la inserción internacional de
actitudes y acciones de política exterior de cada Argentina. Buenos Aires: Universidad del Cema,
uno contrastaron con la retórica y la intención Documento de Trabajo, 462.
que patrocinaron. China y Rusia priorizaron Falcoff, M. (2004). Argentina y Estados Unidos: Retorno
sus intereses separadamente de las aspiraciones al desencuentro histórico. En aa.vv., Relaciones
de Buenos Aires. No hubo costos y beneficios bilaterales entre Argentina y Estados Unidos. Pa-
recíprocos, propio de la interdependencia sado y presente. Washington: Woodrow Wilson
asimétrica. En suma, Argentina a través de International Center for Scholars.
las relaciones bilaterales con las mencionadas Figari, G. (1985). Pautas para la elaboración de una po-
potencias no occidentales, no construyó poder lítica exterior argentina de carácter autonomista.
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