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Artículo revista SEMANA ( 31 de marzo de 2014)

¿Por qué los malos resultados en


las pruebas PISA?
Por Julián De Zubiría*

PRUEBAS PISASegún Julián De Zubiría, fundador del


Merani, a los estudiantes les va mal porque no se les
ha enseñado a pensar, interpretar y resolver
problemas.

Que Colombia haya ocupado el último lugar en las pruebas PISA es frustrante, pero hay que entender los resultados en
contexto.

Por absurdo que parezca, la escuela en América Latina ha venido


trabajando sin tener en cuenta cómo funciona el cerebro. Se ha
esforzado por transmitir informaciones para que sean recopiladas por los
estudiantes, desconociendo que la mente es extremadamente deficiente
para almacenar datos. En eso nos superan con creces las computadoras
y las grabadoras. 

El cerebro está diseñado para crear, soñar, amar, inventar, procesar,


analizar e interpretar la información, pero no para almacenarla. Para ello
fueron creadas las redes, las USB, los celulares y los discos duros. Sin
embargo, hasta ahora no hemos inventado nada que analice e
interprete mejor la información que el cerebro humano, posiblemente
nunca lo podremos hacer con la flexibilidad, plasticidad y adaptabilidad
que lo caracterizan. 

Lo anterior es cierto en mayor medida en una época en la que logramos


guardar casi toda la información en medios magnéticos. Vivimos una
sociedad que posee una red casi ilimitada de circulación de archivos.
Esta situación ha permitido caracterizar el desarrollo de la competencia
para interpretar y analizar datos, como la meta cognitiva más
importante del proceso educativo durante la educación básica. 

No se requiere tener en la cabeza la información exacta sobre los


accidentes geográficos, los presidentes, los algoritmos, la gramática o
los símbolos químicos, como había supuesto la escuela tradicional.
Ahora bastará con una tecla de un computador o un celular para acceder
a cualquier información necesaria. De la misma manera que hoy en día
no tenemos que recordar los números telefónicos ya que éstos se
pueden archivar magnéticamente. A propósito, ¿cuántos números
telefónicos sabe usted si se le pierde el celular?.

Lo que sí necesitamos con urgencia es que los jóvenes sepan dónde y


cómo encontrar la información, cómo interpretarla, analizarla y
contrastarla de diversas maneras. Que puedan trabajar hipotética y
deductivamente con ella; es decir, requerimos competencias para
argumentar, deducir, inferir e interpretar. 

Así como los deportistas necesitan ejercitar sus músculos para


desarrollarlos, niños y jóvenes tienen que ejercitar una y otra vez sus
procesos para pensar. La escuela debería ser un lugar para ejercitar
estos procesos de pensamiento en todas las clases, en todos los cursos
y en todas las asignaturas. La escuela tendría que ser un gimnasio para
pensar.

Sin embargo, por dedicarnos a transmitir múltiples informaciones


desarticuladas, los niños y jóvenes en América Latina adquieren muy
pocos conceptos de las ciencias sociales, de las ciencias naturales y de
la matemática. Es por ello que cuando nuestros estudiantes son
evaluados en lectura, en conceptos científicos y en resolución de
problemas, América Latina se ubica en la cola del mundo y Colombia,
tristemente, sigue peleándose el último lugar. 

¿Qué prueban las pruebas? 

Pruebas como PISA evalúan competencias para pensar, interpretar,


resolver problemas y leer críticamente. Estas competencias no las han
desarrollado nuestros estudiantes porque el sistema educativo todavía
sigue dedicado a transmitir informaciones impertinentes y
fragmentadas. 

El origen del problema no está en los maestros, es más complejo ya que


todo el sistema educativo está pensado para transmitir informaciones y
no para pensar. Así fueron pensados los currículos, los sistemas de
evaluación, la selección y formación de los maestros. Así también están
pensados los museos y hasta los concursos y noticieros de televisión.
Han sido construidos para transmitir informaciones, pero no para
interpretarlas, analizarlas o leerlas de manera crítica e independiente. 

La solución es sencilla pero requiere un cambio profundo en el sistema


educativo. Necesitamos entender que la finalidad principal de la
educación básica no puede ser que los niños aprendan fechas históricas,
accidentes geográficos o nombres de huesos y plantas que se
encuentran libremente en la red. La finalidad no puede ser que los niños
aprendan las operaciones aritméticas que hoy pueden resolver con las
calculadoras. La finalidad de la educación básica debe ser el desarrollo
de las competencias transversales para pensar, interpretar, comunicarse
y convivir. 

Por ello, las clases deben ejercitar la inducción, la comparación, la


generalización y la argumentación. En sociales, por ejemplo, hay que
garantizar el dominio de conceptos como los de tiempo histórico, clase
social, Estado, revolución o producción. Hay que desarrollar el
pensamiento multicausal, crítico y relativista, que les permita a los
jóvenes interpretar de manera compleja los fenómenos sociales. 

En ciencias naturales hay que comprender a profundidad conceptos


como los de masa y energía, desarrollar competencias para explicar y
predecir los fenómenos naturales y las competencias ecológicas para
convivir con la naturaleza. Eso es miles de veces más importante que
saber los símbolos químicos o los nombres de los huesos y las plantas,
que solo sirven para resolver crucigramas y para responder los
exámenes de los profesores de química. 

Por eso los niños suelen botar los cuadernos a la caneca al culminar los
grados ya que lo enseñado allí no servirá en la vida. ¿Botarían acaso los
cuadernos si en la escuela se enseñara cómo conquistar a las
muchachas o los muchachos? ¿Botarían a la caneca los cuadernos si en
la escuela nos ayudaran a construir nuestros proyectos de vida, a
manejar el dinero o a interpretar de manera compleja la realidad social y
natural? 

Lo que se sigue enseñando en nuestras escuelas es muy impertinente


para los niños, la sociedad y la época porque no se puede transferir a la
vida. Por ello, volvimos a quedar en los últimos lugares en las pruebas
PISA, que evaluaron como los jóvenes resuelven problemas complejos,
mientras nosotros en Colombia seguimos enseñando ortografía y la
compleja y abstracta gramática, conocimientos que desconocen hasta
nuestros mejores escritores. 

* Julián De Zubiría, Fundador y Director del Instituto Alberto Merani


-correo@institutomerani.edu.co

Seis pasos para entender las


pruebas PISA
SEMANA EDUCACIÓNTodo
el mundo habla de ellas pero
pocos conocen qué evalúan y de qué forma. Entérese
en seis puntos.
Las pruebas PISA explicadas paso a paso

1) PISA es la sigla en inglés para el Programa Internacional para la


Evaluación de Estudiantes. Este programa tiene como objetivo evaluar
sistemas educativos de todo el mundo. Dicha evaluación se lleva a cabo
cada 3 años en una muestra representativa de niños de 15 años,
seleccionados al azar. El examen cubre lectura, matemáticas y ciencias,
con un enfoque especifico cada año de evaluación. Dura 2 horas. 

Las pruebas son una mezcla de preguntas abiertas y de opción múltiple


que se organizan en grupos basados en un texto que establece una
situación de la vida real. Los estudiantes toman distintas combinaciones
de diferentes pruebas. Los maestros y los directivos docentes también
contestan cuestionarios para proporcionar información sobre el sistema
escolar y el aprendizaje en general. En 2012, se diseñaron dos
evaluaciones opcionales: “Solución de Problemas” y “Educación
Financiera” (resultados que publicará PISA durante 2014).

2) El programa PISA pertenece a la Organización para la Cooperación


y el Desarrollo Económico (OECD por sus iniciales en inglés), que fue
fundada en 1948 como Organización para la Cooperación Económica
Europea. En un primer momento tenía como objetivo administrar el Plan
Marshall para la recuperación de Europa después de la Segunda Guerra
Mundial. 

Para 1961, finalizado este objetivo, consideraron la entrada a otros


países para estimular el progreso económico y el comercio entre las
naciones por medio de la cooperación internacional. 

3) Parte de la labor de la OCDE es elaborar investigaciones para la


construcción de políticas públicas y la divulgación de experiencias
exitosas de otros países por medio de sus comités. Además del
programa PISA, enfocado en la evaluación de habilidades y
conocimientos en estudiantes, está también el monitoreo de políticas en
agricultura, la convención anti soborno para transacciones
internacionales, guías para el manejo de seguridad bioquímica,
promoción del desarrollo económico, manejo e investigación de la
biodiversidad, entre muchos otros.

4) Muchos países no encuentran importante, interesante o incluso


coherente con sus tendencias políticas, el pertenecer al OCDE

5) Para hacer parte de la OCDE los países miembros se reúnen y


deciden si el postulante cumple con los valores fundamentales de la
Organización, luego le hacen entrega de una ‘hoja de ruta’ en donde se
encuentra el proceso para ser miembro, así como la información que
deberá compartir con los diferentes comités par ser evaluada. Colombia
se postuló en oct del 2013.

6) Cada comité establece los principios básicos para la revisión técnica


y evalúa la posición adoptada por Colombia enfrentada a los
instrumentos jurídicos de la OCDE, así como políticas y prácticas,
comparadas con las de la Organización. El comité de políticas educativas
considerará los siguientes principios para Colombia:

a. Garantizar la calidad y la eficacia de los programas educativos y


técnicos así como mejora de la calidad de los resultados de los
aprendizajes 
b. Promover la equidad en las oportunidades educativas, garantizando
el acceso y el éxito en la educación de calidad a todos 

c. Recopilación y uso de información para orientar el desarrollo de


habilidades 

d. Uso de instrumentos de financiación e incentivos para enfocar y


fomentar la inversión en el desarrollo de habilidades 

e. Involucrar a las partes interesadas en el diseño e implementación de


políticas.