Está en la página 1de 7

EXPOSICIÓN DE TENDENCIAS DE RELACIONES PÚBLICAS APLICADAS: SHAKIRA.

INTEGRANTES:
Sara Mejía López
María Paulina Noy Taborda
Laura Agudelo
María Isabel González

MATERIAL BIBLIOGRÁFICO.

TENDENCIA:

MARCA – PAÍS

La estrategia de marca país se ha convertido en un propósito de los gobiernos por


mejorar su reputación en mercados internacionales. El resultado final de aplicar la
estrategia de marca país no es sólo enmendar la imagen de un país, sino cambiar la
percepción de los visitantes (turistas e inversionistas) a través de una experiencia
positiva sobre un destino

En el presente la marca país es un foco de atención de las naciones del mundo.


Porque combina tres elementos fundamentales: identidad, posicionamiento e
imagen. La identidad describe los atributos que tiene un país (montañas, playas,
cultura, entre otros) que lo hace atractivo para turistas o inversionistas. El
posicionamiento de un país está determinado no sólo por estrategias de
comunicación del país emisor, sino por la experiencia que tienen sus visitantes,
afectando directamente su percepción. Es en este punto donde se origina el
concepto de imagen país. La imagen país tiene como finalidad reducir la brecha
entre la percepción y la realidad, puesto que es en esta variable, donde las
iniciativas de marca país deben sustentarse en la realidad del lugar y no sólo en la
comunicación de la imagen país hacia mercados externos (Lubowiecki-Vikuk &
Basiñska-Zych, 2011).

Una marca país es un proceso con múltiples facetas. Hay críticos de marca país
que ya admiten su significado y su aplicabilidad en todas las naciones (Fan, 2010).
El concepto de marca país ha sido objeto de un amplio uso y popularidad, sin
embargo pocos autores han intentado definirlo con claridad. Eso ha llevado a una
variedad de interpretaciones que han generado confusión (Szondi, 2010). La
temática de marca e imagen país ha sido poco estudiada para países en vía de
desarrollo (Akotia, Ebow Spio, Frimpong & Austin, 2011). Autores latinoamericanos
como Norberto Chaves (2010) de Argentina, Pipoli & Flores (2006) de Perú, Rojas et
al. (2013) de Chile, entre otros, han aportado a la discusión académica nuevas
reflexiones sobre el panorama de las marca país en América Latina, sin embargo ha
sido insuficiente. Sumado a lo anterior se ha generado una gran diversidad en las
interpretaciones que están sujetas a las perspectivas de marketing, branding o de
comunicaciones que relacione cada investigador. Uno de los autores que más
aportes ha otorgado a la literatura del marketing territorial, es Simon Anholt,
conocido como el padre del concepto de marca país. Anholt & Hildtreh (2005)
señalan que América Latina tiene una marca blanca, es decir está en una fase
introductoria carente de estrategias que capitalicen la reputación. Por este motivo,
hay una necesidad emergente de estudiar el modelo de construcción, las
experiencias y los resultados en la implementación de marca país en países de
América Latina.

Los países latinoamericanos tienen un problema común de imagen que no es sólo


económico sino fundamentalmente político, de desconfianza generada por la
corrupción y la inseguridad de las instituciones (Ramos & Noya, 2006). Las marcas
países de las naciones latinoamericanas fueron diseñadas con una estructura
similar al concepto de marcas blancas (Anholt & Hildreth , 2005).

La implementación de la marca país implica acciones que involucren a todos los


grupos de interés en una ciudad, una región y un país con la finalidad de
comprometerlos en el proceso de desarrollo y consolidación de una imagen con una
fuerte proyección interna y externa. A continuación se explican los pasos para
desarrollar la marca país (Mukoma, 2008): a. Involucre al gobierno, a las empresas,
a los medios, las artes y la educación. b. Consulte a los ciudadanos y a los líderes
de opinión para conocer la percepción sobre su país a nivel interno y externo. c.
Establezca una idea clara y positiva de marca y de su posicionamiento.

La finalidad de una marca país es alcanzar y mantener el posicionamiento. El


posicionamiento es con frecuencia una acción crucial y estratégica para una
empresa, un producto o un país, porque centra su atención en ocupar un lugar
central en las percepciones y decisiones de su mercado objetivo (Harrison-Walker,
2011). La imagen de una marca país se construye sobre la realidad del país, el
mensaje que se comunica y la influencia de hechos históricos más destacados
(Bertrán Vall, 2003).

Influencia de los estereotipos nacionales y culturales Está demostrado que los


estereotipos nacionales y culturales influyen en las percepciones y evaluaciones de
las marcas. Los consumidores han desarrollado una serie de creencias sobre las
marcas provenientes de otros países. Aunque estos estereotipos pudieran resultar
sesgados, suelen jugar un papel constructivo y aportar coherencia a los procesos de
decisión. Si la información sobre los atributos de la marca es confusa, el país de
origen pasará a ser la variable de evaluación. El impacto del país de origen está en
función del nivel de experiencia de los consumidores y de la demanda de
información sobre los atributos de la marca. Por otra parte, resulta más fácil crear
una personalidad estereotipada de una marca que implique un beneficio funcional
que comunicar directamente que tal beneficio existe.

CASO SHAKIRA: Pies descalzos


TENDENCIA:

GESTIÓN DE CONTENIDOS

Gestión de contenidos En este modelo de Gestión del conocimiento adquiere una


importancia fundamental la evolución hacia la gestión de contenidos; es decir la gestión de
documentos y datos tanto internos como externos.

Gestión de la Información, gestión de contenidos y conocimiento 10 serie de acciones y


destrezas profesionales que permite la creación y administración de contenidos. Se tratarían
de incorporar nuevos valores a los productos y servicios de información, así como una
difusión bien dirigida - Descripción e Indización - Almacenamiento y recuperación

Los influencers de la nuevas plataformas online actúan no solo como intermediarios de la


marca o embajadores de la misma, sino que se convierten en un medio publicitario con
capacidad de segmentación, feedback, credibilidad e influencia entre su público de
seguidores. En este contexto, surgen empresas intermediarias que se encargan de conectar
anunciantes e influencers de forma estratégica, creando un nuevo modelo de negocio aún
en proceso de madurez. Se trata así de una tendencia donde todavía existen discrepancias
sobre cómo debe ser el proceso de gestión, valoración y las claves para el éxito de dichas
acciones.

La experiencia de otros individuos en su relación con bienes, servicios y marcas es tenida


en cuenta dentro de los miembros de un grupo referencial, ejerciendo un poder prescriptor.
La identificación o pertenencia a un grupo se consolida a través de una serie de valores
comunes, en muchas ocasiones atribuidos a ciertos productos y marcas, hasta tal punto que
los grupos de referencia son un ejemplo de que las opiniones de los propios individuos a
través del boca-oreja sigue siendo, a día de hoy, la fuente de información y el canal de
recomendación más fiable y eficaz entre consumidores y compradores. Una recomendación
sobre una marca por parte de alguien que conocemos puede influir en nosotros mucho más
que cualquier campaña de marketing, como corroboran diversos estudios y, en este sentido,
Internet se convierte en uno de los canales que más influye en las decisiones de compra. La
eclosión de las redes sociales y la posibilidad que los entornos 2.0 han ofrecido a los
usuarios a la hora de compartir sus opiniones, también en su rol de compradores y
consumidores, ha hecho que, lejos de mermar, el boca-oreja se haya incrementado,
especialmente cuando se trata de compartir la insatisfacción con algún producto o
experiencias negativas con alguna marca. No obstante, la satisfacción también se propaga
y, si el usuario está contento con algo que ha comprado o contratado, también lo compartirá
con sus allegados; todos somos influencers gracias a las redes sociales. Con un 90% de
internautas como usuarios y dos de cada tres siguiendo a marcas a través de estas
plataformas (cuatro de cada diez de forma activa)3 , las redes sociales juegan hoy en día un
papel clave en las estrategias de marketing, comunicación y publicidad. 

CASO SHAKIRA: Champeta challenge / Super bowl / El dorado tour


TENDENCIA:

ENGAGEMENT

La visión más comercial o mercantilista es la que propone una aproximación al consumer


engagement (Bolton, 2011; Brodie et al., 2011). Es una perspectiva enmarcada en el
entorno empresarial y económico que valora las interacciones que generan intención de
compra o la conexión emocional entre el consumidor y la marca o anunciante (Advertising
Research Foundation, 2006). En el contexto mediático, este punto de vista se interesa por la
audiencia consumidora y valora su actividad como la mercancía que nutre el mercado o
supone la moneda de cambio entre agentes (Nelson y Webster, 2016). El principal reto para
estas investigaciones no es la mera detección de esas interacciones (lo que limitaría el
análisis a la exposición), sino la identificación y la medición del nivel de compromiso (un
paso más avanzado que trata de valorar la intensidad de los vínculos afectivos). Esta
perspectiva parte de la hipótesis de que se puede establecer una conexión entre el
engagement y el crecimiento (o growth) de las marcas, sus ventas, su reconocimiento y/o el
consumo de sus productos y servicios (Kyun et al., 2009).

La perspectiva culturalista admite que, al hablar de engagement en medios, el debate se


dirige hacia las nuevas formas de medir y monetizar la actividad de la audiencia, pero
reivindica que es un concepto vinculado a las prácticas de ciertas comunidades que
interpretan, redefinen y recrean los contenidos siguiendo sus propias pautas e intereses.
Henry Jenkins es quizá el autor más relevante de esta perspectiva en los últimos años.
Apoyándose en la tradición de los “Cultural Studies”, su trabajo sobre el fandom primero
(1992) y sobre la cultura de la convergencia más tarde (2006) ha servido como base
conceptual y teórica para el estudio de las (cambiantes) relaciones entre productores y
audiencias en la era digital. Especial interés ha recibido la idea de la cultura participativa:
una cultura en la que fans y consumidores son invitados a participar en la creación y
circulación de información y contenido. En la base de esta perspectiva está la colaboración
de los individuos que nutre una “inteligencia colectiva” y que se aplica a diferentes ámbitos
de la cultura (Levy, 1997)

En síntesis, el presente estudio ha analizado las propiedades psicométricas internas de dos


instrumentos, para medir el ‘burnout’ y el ‘engagement’, y las relaciones entre estos dos
constructos. Además también, se han analizado las relaciones de estos constructos con
otras dimensiones del bienestar psicológico subjetivo, como son el compromiso
organizacional, la satisfacción laboral y el entusiasmo laboral. Un siguiente paso lógico
podría ser investigar las relaciones de las escalas de ‘engagement’ con otras variables
relacionadas con el trabajo en una línea similar a como se ha realizado en el caso del
‘burnout’. La investigación sobre ‘burnout’ ha mostrado que diferentes variables
psicológicas, sociales y organizacionales, están relacionadas con diferentes dimensiones
del ‘burnout’ (ver Gil-Monte y Peiró, 1997; Lee y Ashforth, 1996; Schaufeli y Enzmann,
1998). Por ejemplo, el agotamiento emocional está relacionado especialmente con
demandas laborales tales como la sobrecarga y la presión temporal, mientras que la falta de
eficacia profesional está más relacionada con la falta de recursos, tales como el feedback y
la participación en la toma de decisiones. También, se ha encontrado que el ‘burnout’ se
relaciona con varios resultados personales negativos tales como depresión, problemas de
salud, y organizacionales, tales como el absentismo, la rotación, el decremento del
desempeño laboral y la baja calidad del servicio (para una revisión ver Gil-Monte y Peiró,
1997; y Schaufeli y Enzmann, 1998). En el presente estudio hemos puesto de manifiesto
que la dedicación se relaciona positiva y significativamente con resultados tales como el
compromiso organizacional, y la satisfacción y el entusiasmo laboral, siendo la dimensión
del ‘engagement’ la que más poder predictivo tiene. También el vigor, predice positiva y
significativamente el compromiso organizacional y el entusiasmo laboral, siendo la
dimensión de absorción la que presenta un poder predictivo más escaso, al no ofrecer, en
ningún caso, asociaciones significativas con las variables estudiadas. En suma, dado que el
estudio del ‘engagement’ está en una fase incipiente, sería conveniente profundizar en su
naturaleza ‘opuesta’ al ‘burnout’, utilizando técnicas de análisis más específicas (ej. técnica
mokken) y también analizar sus relaciones con otros resultados personales y
organizacionales. También sería conveniente validar el instrumento en otras muestras
ocupacionales y en otros países

CASO SHAKIRA: PEPSI / REDES SOCIALES

Exposición

Shakira

TENDENCIAS

Engagement
el engagement es un compromiso que crea una marca para con sus
seguidores en el mundo digital y viceversa, es decir, es el compromiso,
seguimiento y la interacción que tienen los usuarios con sus marcas favoritas.
se usa para:

● medir el nivel de interacción de la audiencia,


● entender y descubrir qué le gusta ver a las personas,
● averiguar con qué contenidos se sienten identificados
● y entender cómo esas personas o usuarios, retroalimentan la marca a
partir de sus datos arrojados en las estadísticas.

Ejemplos aplicados a shakira:


Super Bowl:

Champeta Challenge: Video

Gestión de contenidos

el marketing de influencia es aquel que se basa en la creación y gestión de


relaciones con personas influyentes o influencers, capaces de mejorar la visibilidad
de los productos y servicios de una compañía. En gran medida, el éxito o fracaso de
estas acciones está estrechamente ligado a la calidad del personaje y su audiencia,
así como la interacción entre la empresa en cuestión y sus stakeholders.

MARCA – PAÍS (Político, Público, Corporativo)

Existe una brecha entre lo que hoy se piensa de Colombia y lo que en realidad pasa

en el país. Por esta razón, la Marca País Colombia trabaja por resaltar los hechos que

atraen a los turistas, inversionistas y compradores que finalmente se van

convencidos de que Colombia es el destino ideal para vivir una experiencia única.

la marca país no es solo aumentar la competitividad de la imagen positiva de


Colombia frente al mundo, sino fortalecer el orgullo de los colombianos y
empoderarlos para que se conviertan en multiplicadores del mensaje. Todos
somos la voz del país y podemos ayudar a cambiar la imagen de Colombia.
La marca país es un concepto utilizado en marketing y la comunicación para referirse al
valor intangible de la reputación e imagen de marca de un país, a través de múltiples
aspectos, tales como sus productos, ya sea: el turismo, la cultura, los deportes, las
empresas y/o los organismos públicos. Estos determinan los valores que se asocian a
ese país. Una buena marca país es, para los defensores de este concepto, un valor
añadido para los productos provenientes de ese país y etiquetados como «Made in...», así
como para el turismo, la atracción de capital extranjero, la captación de mano de obra y
su influencia política y cultural en el mundo.
BIBLIOGRAFIA

Béjar, R. C., & Silvestre, E. G. (2002). La marca país como ventaja competitiva. El valor de la
marca España. ICE, Revista de Economía, (799).

Castelló-Martínez, A., & Pino, C. D. (2015). La comunicación publicitaria con influencers.


Redmarka: revista académica de marketing aplicado, 14, 21-50.

Echeverri, L. M., Niculcar, C. A. E., Herrera, C., & Ossorio, J. S. (2013). Desarrollo de marca
país y turismo: El caso de estudio de México. Estudios y perspectivas en turismo, 22(6), 1121-
1139.

Navarra, P. L., & Montoliu, J. M. D. (2005). Gestión de contenidos en el e-learning: acceso y


uso de objetos de información como recurso estratégico. RUSC. Universities and Knowledge
Society Journal, 2(2), 6-16.

Salanova, M., Schaufeli, W. B., Llorens Gumbau, S., Silla, P., & Grau Gumbau, R. M. (2000).
Desde el burnout al engagement: ¿ una nueva perspectiva?. Journal of work and
organizational psychology, 16(2), 117-134.

https://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/22922/Redmarka_14_2015_art_2.pdf?
sequence=2&isAllowed=y

https://blog.hotmart.com/es/gestion-de-redes-sociales/

http://eprints.rclis.org/11273/1/Jornadas_GRUPO_SIOU.pdf

https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/52708/TFG%20Evoluci%c3%b3n%20del%20Marketing
%20de%20Influencers%20en%20los%20%c3%baltimos%20a%c3%b1os%20en%20Espa%c3%b1a-
%20Denise%20Andrea%20Brown%20S%c3%a1nchez.pdf?sequence=1&isAllowed=y

https://journals.copmadrid.org/jwop/art/7c590f01490190db0ed02a5070e20f01

También podría gustarte