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Colegio Amazing Grace Profesor Juan José Tapia

Dpto. Lenguaje y Comunicación

Los secretos de 200 años de


inventos en el país más innovador
Los inventores estadounidenses subrayan la necesidad de estimular a los niños.
Warren E. Leary. The New York Times

Estados Unidos lidera la creación


innovadora de productos y servicios
que se refleja en el número de
patentes otorgadas anualmente,
cuya diferencia con Europa ha
aumentado alarmantemente en los
últimos años. Una reciente reunión
de inventores estadounidenses da
algunas claves sobre las causas de
esta diferencia.
Fueron los padres y las madres de los inventos, y sus hijos fueron tan distintos como el
propio ingenio: una máquina de diálisis para el riñón, el cable de fibra óptica, una
vacuna contra la hepatitis, micrófonos en miniatura, una máquina lectora, la píldora
para el control de la natalidad, el radar de alta resolución y un protector de tejidos.
Para celebrar su 200 aniversario, la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos
reunió recientemente a 37 de los inventores más distinguidos de la nación para que
hablaran del arte y el oficio de su trabajo. Entre estos miembros de la Galería de
Inventores Nacionales, que reúnen cientos de patentes, había personas que trabajan
para grandes empresas y universidades, y manitas que trabajan por su cuenta. Los
inventos han hecho muy ricos a algunos de ellos, mientras que otros trabajan a sueldo
o viven de su pensión.
Con independencia de su recompensa, todos seguían entusiasmados con el proceso
creativo que produjo ideas tan originales, incluido el papel crucial que a veces
desempeña un golpe de suerte. Pero según dijeron muchos de ellos en una mesa
redonda sobre el futuro de los inventos, el gobierno y la sociedad también deberían
actuar para asegurarse de que la innovación no aminore el ritmo. “Siempre estamos
justo al comienzo de la invención y la innovación”, comentó Donald Keck, coinventor
jubilado de la fibra óptica, que ha revolucionado las telecomunicaciones. Afirmó que la
innovación es la piedra angular de la prosperidad en EE.UU. y que el Gobierno debería
prestar ayuda sostenida para fomentarla.
Richard M. Russell, de la Oficina de Política de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca,
que ayudó a moderar el debate, comentó que el 52% del crecimiento de la nación
desde la Segunda Guerra Mundial procedía de los inventos. Afirmó que, aparte de
apoyar la investigación, el principal papel del gobierno a la hora de garantizar la
continuidad de la innovación es promover una oficina de patentes fuerte y moderna.
“No tendremos inventos si no podemos proteger la propiedad intelectual”, afirmó
Russell. 2
La oficina de patentes ha emitido más de 6,3 millones de licencias desde su
nacimiento, y concede 3500 nuevas cada semana. La agencia, que forma parte de la
Secretaría de Comercio, recibe más de 325 000 solicitudes anuales para patentar
productos y procesos.
Al especular sobre el estado de la innovación durante el próximo siglo, varios
inventores afirmaron que el futuro estaba en darles a los niños las herramientas para
pensar de forma creativa y la motivación para inventar. Steve Wozniak, inventor del
computador personal y cofundador de la empresa Apple Computer, comentó que de
niño leía sobre inventores y quería convertirse en uno. La historia de cómo él y Steve
Jobs armaron los primeros computadores Apple en un garaje de California es hoy una
leyenda.
“Todo empieza con nuestros hijos”, comentó Wozniak. “Tienen que creer que pueden
hacerlo, y que no es algo que solo se consiga en grandes empresas. Ahora los niños
oyen más hablar de empresas que inventan cosas que de particulares”.
Robert H. Rines, pionero en la tecnología del radar y sonar de alta definición, solicitó
que la oficina de patentes revitalizara su departamento para los pequeños inventos.
James E. West, miembro de los Laboratorios Bell de Lucent Technologies e inventor de
la tecnología de electrodos laminares que se utiliza en el 90% de los micrófonos
actuales, abogó por dar a los niños una sólida base en Ciencia y Matemáticas y un
entorno creativo para fomentar la idea de inventar.
“Inventar es un arte”, comentó West. “Nuestras herramientas no son los pinceles, los
lienzos ni las pinturas. Nuestras herramientas son las Matemáticas y la Física, y
tenemos que enseñar a los niños a utilizarlas. Y eso nos lleva al papel que desempeñan
los mentores para animarlos y orientarlos”.
West, que tiene 47 patentes, comentó que para que EE. UU. tenga éxito en el campo
de la invención en el mundo competitivo, debe fomentar el ingenio de los grupos
minoritarios y de la mujer. West, que es afroamericano, subrayó que el cónclave de 37
inventores era abrumadoramente blanco y masculino, con solo dos mujeres presentes.

Leary, W. E. (6 de noviembre de 2002). El País.