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“GUARDAOS DE LOS PERROS”

TEXTO: FILIPENSES 3 : 2.

*La epístola de Pablo a los Filipenses es una carta muy Cristocéntrica, refleja la
estrecha relación de Pablo con Cristo. También es la epístola del gozo en el nuevo
testamento para animar y confortar a todos los que padecen persecución por causa
del señor Plantea, además el cuidado que se debe tener con los personas que
estando dentro de la iglesia del Señor tratan, de derribar la obra y dañar la fe de
los nuevos convertidos. En este capítulo precisamente el apóstol Pablo hace una
exhortación a los hermanos a que se cuiden, principalmente de los lideres falsos,
los que tergiversan el evangelio de Cristo, los que trastornan la fe de los
“hermanitos” nuevos, aunque ya, era una enseñanza que con mucha anterioridad
Pablo les había entregado; “... a mí no me es molesto el escribiros las mismas
cosas, y para vosotros es seguro”. Es decir, es sumamente importante que los
pastores y lideres de la iglesia estén permanentemente exhortando a la grey de
Dios, sobre el peligro de aquellos que dañen y pretenden destruir la obra de Dios,
destruir es muy fácil, construir es lo que cuesta.

*Es como que Pablo dijera parafraseando; “cuídense, guárdense, apártense” de


los perros, de los malos obreros. La Vulgata latina dice; “guardaos, pues, de esos
canes, guardaos de los malos obreros, guardaos de los falsos circuncisos”, y la
versión Latinoamericana dice; “cuídense de los perros, cuídense de esa gente que
hace un mal trabajo, cuídense de los circuncidados”. Aquí una vez más se plantea
la gran realidad de la existencia de los enemigos de la obra, que no solo son los
de afuera, como muchos piensan, los impíos, los pecadores, los contrarios a la fé,
o el diablo y sus demonios, archíenemigos de la iglesia (1ª. Pedro 5:8) sino
lamentablemente muchísimos que están dentro de las iglesias, que trabajan
subversivamente, que parecen “hermanitos”, el apóstol Pablo confirma esto a los
hermanos en Corinto diciendo; “porque se me ha abierto puerta grande y eficaz,
y muchos son los adversarios” 1ª. Corintios 16:9, también le dice a esta misma
iglesia de Filipos; “porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas
veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de cristo”
Filipenses 3:11, también plantea esta realidad diciendo;...peligro entre falsos
hermanos” 2ª. Corintios 11:26 (2ª Corintios 11:13, Gálatas 2:4) ósea que los más
peligrosos enemigos nuestros y de la obra no son los que están en la vereda del
frente sino muchas veces, los que están en las trincheras con nosotros.

*Dios nos llamó para ser obreros, y buenos obreros, trabajadores, jornales, gente
abnegada. Pero debo advertir a ustedes que se cuiden de los perros y de los malos
obreros. Ellos atacan la obra comenzando por la cabeza, ósea, por los líderes,
cuando no logran dañar y engañar con sus palabras zalameras, con engaños, con
palabras infladas, con la amistad falsa del ecumenismo, las mezclas etc. Lo harán
con mentiras, burlas, odios, falsas enseñanzas o calumnias. Ellos ganan
demasiado terreno abusando de su condición de “hermanos” y de la confianza que
se les otorga por ser parte de la iglesia (leer Salmo 55:12 – 14) como dijera Jesús
a Judas; “...amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús”
Mateo 26:51. Pablo no duda en catalogarlos como “perros”, término muy
ofensivo para algunos hermanos y líderes, pero absolutamente bíblico para
referirse a los que se dicen ser “hermanos”, “creyentes”, “hijos de Dios” etc. Pero
son unos canallas, odiosos, traidores, deslenguados, infatuados, enemigos del
pastor y de la obra, que con sus hechos y palabras hacen tanto daño a la obra de
Dios. La Biblia llama “perros” a los que atacan y maldicen a los hombres de Dios
(2ª. Samuel 16:9, Salmo 59:6), a los que crucificaron al señor Jesús (Salmo
22:16), a los que se descarrían y desprestigian el evangelio (Proverbios 26:11, 2ª.
Pedro 2:22), a los lideres y predicadores flojos e irresponsables (Isaías 56:10), a
los que se niegan a creer en el evangelio y se burlan del mensaje (Mateo 7:6), a
lo que parecen hermanos pero dañan el cuerpo de Cristo (Filipenses 3:2), a los
que no se arrepienten de corazón al Señor (Apocalipsis 22:15).

*En las escrituras abundan los ejemplos de estos “perros asesinos”o “pitbulls
religiosos” cuyo fin será desastroso y terrible (1ª. Pedro 4:17, Judas 12 – 13, 2ª.
Pedro 2:3), Janes y Jambres que se opusieron a Moisés (2ª. Timoteo 3:8), Coré,
Datán y Abiram enemigos de la obra de Dios en el peregrinaje (Números 16)
Anás y Caífas en el nuevo testamento enemigos acérrimos del ministerio del señor
Jesucristo (Mateo 26:3, Lucas 15:2), Himeneo y Fileto que trastornaban la fe de
algunos (2ª. Timoteo 2; 17 – 18), recordemos que los enemigos del hombre serán
los de su casa (Mateo 7:6), ¡Hermano, cuídate de los perros, de los malos obreros.
A algunos que han dañado la obra solo hay que atenderlos en la puerta del templo
(Salmo 127:5). Estos son los Amán de este tiempo, losa Coré de hoy, los Judas
de la actualidad, los Elimás de esta época, los Simsai de la gracia, los Alejandro
el calderero de las iglesias nuestras. Los que causan muchos males, los que
desacreditan al varón de Dios, los que obstaculizan la obra del Señor, los que
“atornillan” al revés, los que están adentro pero trabajan para El que está afuera.
Usted mi hermano sea una oveja fiel, no un perro traidor. No abandone la obra ni
al varón de la obra, sea un Josué de este tiempo, el escudero de su pastor, un obrero
leal y defensor de la obra como los valientes de David (2ª. Samuel 22:11 – 12).