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Universidad Rural de Guatemala

Catedrático: Rigoberto Tebelan Canil

Estudiante: Lidia Petrona Santiago Cobo

Carrera: Abogacía y Notaria

Semestre: Tercer Semestre

Carné: 19/065/0048
07/03/2,020

Introducción

En derecho, cuando nos referimos a fuentes que la dan origen estamos señalando
el origen, valga la redundancia, o principio  del mismo. Y en derecho penal, la ley
penal es la única fuente de la misma, por lo que tiene una función decisiva en la
garantía de la libertad.

Y, como quiera que la Ley es la única fuente del derecho penal, se debe entender
la misma como desarrollo del principio de legalidad consagrado no sólo en la
Constitución Política del Estado, sino que también por el propio Código Penal
vigente; por lo que, su desarrollo y análisis resulta indispensable, teniendo en
cuenta lo fundamental de la Ley penal en su producción y en su aplicación al
hecho punible, como caso concreto.

           
Leyes penales en blanco o abiertas

La negación de toda otra pretensión punitiva que la que nace de la ley penal, nos
lleva de la mano a la consideración de las llamadas leyes en blanco,
denominación que tiene su origen en binding (die normen, vol. I, parágrafo.

En ellas está determinada la sanción, pero el precepto a que se asocia esa


consecuencia (la pena) solo esta formulado como prohibición genérica, que
deberá ser definido por una ley presente o futura, por un reglamento o incluso por
una orden de la autoridad.

Esta modalidad en la redacción de los tipos penales no se contradice con el


principio de la ley previa.

Las normas penales en blanco van a poder darse en los tres casos
siguientes:

- El caso en que la descripción de la conducta que puede ser considerada como


delito se realiza en una disposición contenida dentro de la misma ley penal (pero
en otro precepto distinto al de la sanción de la misma), caso que en realidad se da
cuando hablamos de leyes penales en blanco impropias.

- El caso en el que el comportamiento considerado como delito se recoge en una


ley diferente pero que también emana de la misma instancia legislativa.

- El caso de que el comportamiento que se considera como delito se recoja en una


norma diferente, norma que puede tener rango superior o rango inferior a la ley
penal.

Los problemas respecto a las normas penales en blanco surgen de los dos
últimos casos, por ser el primero realmente un caso de leyes penales en blanco
consideradas como impropia y es más, respecto a la problemática de las mismas,
algunos autores consideran incluso que el problema se reduce simplemente a
aquellos casos en los que el comportamiento humano considerado como delictivo
esté recogido en una norma de rango inferior a la ley penal y sólo en este caso
(respecto a esto lo que sí hay que decir es que son los casos en los que se
plantean mayores problemas, pero no son los únicos).

El problema de que la conducta delictiva se recoja en una norma de rango inferior


al legal tiene como primer problema el relacionado con la necesidad de
conocimiento de la antijuridicidad por los individuos a los que dicha norma va
destinada, puesto que los mismos pueden conocer que una determinada conducta
tenga como consecuencia jurídica una determinada sanción, pero de recogerse
dicha conducta en una norma inferior a la legal, no tienen por qué tener
conocimiento de que dicha conducta constituye realmente un delito (es el caso de
que la conducta considerada delito se contenga en una norma administrativa).

Otro de los problemas, quizá considerado como el más importante es el que trata
de la seguridad jurídica que se entronca con lo que sería el principio de legalidad
penal.

Y esto es así, porque si se permite a la Administración crear esas normas,


realmente se va en contra del principio de legalidad que consideraba al legislador
como el único que podía considerar que comportamientos eran delitos y las
sanciones que podían imponerse a los mismos. Además, si se deja a merced de la
Administración la creación o modificación de tipos penales, se va en contra de la
seguridad jurídica, que aboga por seguir los procedimientos legislativos ordinarios
a la hora de considerar determinadas conductas como delictivas.

No se iría en contra del principio de legalidad penal en cambio, si la ley se remite


para fijar un determinado comportamiento considerado como delito a una norma
de rango inferior al legal como sería el caso, por ejemplo, de la Constitución. Sin
embargo, hay que destacar que para cumplir  perfectamente con dicho principio de
legalidad, es necesario que aunque este recoja una conducta que puede ser
delictiva, realmente el delito y las sanciones que se pueden imponer al mismo, se
recojan en una ley penal.

Si existen estos problemas respecto a la norma penal en blanco, hay que explicar
entonces el porqué de la utilización de dichas normas.

La misión de las mismas se encuentra principalmente en el hecho de que


constituye una técnica legislativa que es necesaria para expandir el derecho penal
a otros ámbitos de regulación distintos a los ordinarios que empiezan a surgir
(caso del medio ambiente, derecho urbanístico…) actuando como un mecanismo
de integración respecto a estos nuevos ámbitos.

Pese a las numerosas críticas doctrinales existentes respecto a las normas


penales en blanco, hay que hacer referencia a lo dicho por el Tribunal
Constitucional que considera que es posible por medio de las mismas garantizar
los distintos principios constitucionales, siempre y cuando:

- Exista una remisión a la normativa extrapenal expresa.

- Se produzca una remisión necesaria que esté justificada porque dicha remisión
pretende proteger un bien jurídico considerado como preciado en nuestra
sociedad.

- La normativa extrapenal suponga un complemento imprescindible de los tipos


penales.

- La ley penal sea la que recoja el tipo penal, aunque luego exista una remisión a
la normativa extrapenal que la complete.

Las Fuentes del Derecho Penal

El principio de legalidad y la reserva de ley orgánica, limitan a las fuentes del


derecho penal con carácter particular, en materia de derechos fundamentales y
libertades públicas.

En la Constitución Española encontramos el principio de legalidad incorporado, en


su art. 9.3 «la Constitución garantiza el principio de legalidad» y en su art. 25.1
“Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de
producirse no constituyan delito o falta o infracción administrativa según la
legislación vigente en aquel momento”.

El art. 81 de la CE, perteneciente al capítulo II de la elaboración de las leyes,


determina que: 1. Son leyes orgánicas las relativas al desarrollo de los derechos
fundamentales y de las libertades públicas, las que aprueben los Estatutos de
Autonomía y el régimen electoral general y las demás previstas en la Constitución.
2. La aprobación, modificación o derogación de las leyes orgánicas exigirá
mayoría absoluta del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del
proyecto.

El marco que nos presentan estos principios y normativas a la aplicación de


las fuentes del derecho en concreto en el derecho penal, las limitan en este
ámbito. Por ejemplo los decretos-ley en principio no son leyes bajo el prisma del
principio de legalidad, pudiendo únicamente ser fuente del derecho penal cuando
respeten la limitación de que no pueden crear figuras constitutivas de delito ni
establecer o agravar penas.

La costumbre puede ser una de las fuentes del derecho penal, por ejemplo
cuando en base a ella se regula una actividad o el ejercicio legítimo de un
derecho, pero la costumbre no puede establecer delitos, ni determinar penas, ya
que también le limita el principio de legalidad. Esta limitación aplica también para
el caso de la costumbre internacional como fuente del derecho.

Los principios generales del derecho al regir en defecto de ley o costumbre, y la


tutela del principio de legalidad hace que estos principios difícilmente actúen como
fuente del derecho penal, lo que no quita entre otras funciones, su rol esencial en
la interpretación del Derecho.

Por último, como hemos dicho al principio, las normas jurídicas contenidas en los
tratados internacionales, solo son consideradas fuente del derecho cuando se
hayan incorporado al ordenamiento interno mediante su publicación en el BOE.
Pero aun así no estaremos ante una ley formal capaz de crear una figura delictiva,
determinar una pena, medida de seguridad, o agravar las mismas. Por lo dicho
anteriormente y dado que los tratados internacionales no definen las penas
aplicables, las cuestiones planteadas requieren en cualquier caso de una ley
orgánica que las incorpore al ordenamiento de manera formal.

Fuentes reales o materiales sustanciales)


Se denominan fuentes reales o materiales a todos los fenómenos naturales y
sociales que dan origen a la norma jurídica, y que determinan el contenido de la
misma; tales fenómenos son: el medio geográfico, el clima, las riquezas naturales,
las ideas políticas, morales, religiosas y jurídicas del pueblo, etc. Es mediante las
fuentes reales, que puede apreciarse la forma en que derecho tiene su origen y
analizar los factores que son tomados en cuenta para redactar el contenido de las
normas, es decir, son los eventos que hacen necesarios la creación de las
disposiciones de derecho. Las fuentes reales son aquellas situaciones que forjan
el funcionamiento de cada sociedad y que se ven reflejados en normas jurídicas,
por lo que son estas situaciones las que determinan su contenido y alcance.

En un sentido material son fuentes del derecho aquellas instituciones con facultad
para crear normas jurídicas, tales como: el poder legislativo, a través de las Cortes
Generales y de los Parlamentos o Asambleas Legislativas de las Comunidades
Autónomas. 

El autor García Máynez señala que las fuentes reales deben ajustarse a las
fuentes formales, ya que éstas son “el cauce por donde corren y se manifiestan las
primeras”. En otras palabras, en el supuesto de que una sentencia judicial o
costumbre no se ajuste al marco jurídico aplicable necesario para tener validez
jurídica, no serán reconocidas por el derecho, o en su caso no surtirán efectos.

Un ejemplo de fuente real del derecho es la revolución mexicana que tuvo como
consecuencia la redacción de los artículos 27 Constitucional donde se consagran
la propiedad y repartición de tierras y artículo 123 Constitucional donde se
plasman los derechos básicos del trabajador.

Las fuentes reales tienen un origen principalmente sociológico, y pesar de


constituirse por fenómenos complejos es posible clarificarlo de la siguiente forma:

 Factores de significación ideal: Consiste en ideas de carácter político,


moral, religioso, económico, etc.
 Factores de significación real: Son aquellos fenómenos y acontecimientos
de carácter heterogéneo –políticos como pueden ser las revoluciones,
guerras o terrorismos, o de carácter social como puede ser una crisis
migratoria, o el índice de criminalidad, también lo son los acontecimientos
económicos como una crisis energética o la inflación, al igual que
alteraciones en el clima, o desastres ecológicos, siempre y cuando influyan,
de forma directa en el contenido de las normas jurídicas.

Fuentes formales del derecho penal

Las fuentes formales describen al lugar donde surge el Derecho, es decir


aquellos elementos de donde normalmente se basa el legislador para crear
disposiciones jurídicas; tradicionalmente se señalan: la legislación, la
jurisprudencia y la costumbre, comprende además el estudio de los sistemas que
tienen o han tenido vigencia. Puede considerarse como los procesos de
manifestación de normas jurídicas. Las fuentes formales se encuentran
constituidas por distintas etapas que se presentan en un orden determinado, los
cuales deben de acreditar distintos supuestos de derecho.

La legislación.
 
Es la función del Estado, dedicada a la creación, promulgación y sanción de las
normas jurídicas, su finalidad sera siempre llevar la actividad social hacia el bien
común. Es un proceso mediante el cual uno o varios órganos gubernamentales,
promulgan disposiciones jurídicas, las cuales se denominan  leyes. En México se
desarrolla en seis etapas:

 Iniciativa: Acto por el cual determinados órganos del estado someten a


consideración del congreso un proyecto de ley, que compete a: 
o El Presidente de la República.
o A los Diputados.
o Senadores del Congreso de la Unión.
o Legislaturas de los Estados.
 Discusión: Las cámaras deliberan acerca de las iniciativas, a fin de
determinar si deben ser aprobadas o no. La formación de leyes o decretos
puede comenzar indistintamente en cualquiera de las dos Cámaras, con
excepción de los proyectos que versaren sobre:
o Empréstitos.
o Contribuciones o impuestos.
o Reclutamiento de tropa.
 Aprobación: Es el acto por el cual las Cámaras aceptan un proyecto de
ley; la aprobación puede ser:
o Total 
o Parcial.
 Sanción: La sanción debe ser posterior a la aprobación del proyecto por las
Cámaras. 
o Derecho de veto: el presidente de la república tiene la facultad de
negar su sanción a un proyecto ya admitido por el congreso. 
 Publicación: Es el acto por el cual la ley ya aprobada y sancionada se da a
conocer a quienes deben cumplirla.
o La publicación se hace en el Diario Oficial de la Nación.
 Iniciación de la vigencia: existen dos sistemas de iniciación de la vigencia:
o  sucesiva: 40km/cada día, por carretera.
o  sincrónica: a un tiempo determinado.
La costumbre.

Es un uso implantado en una sociedad y considerado por ésta como jurídicamente


obligatorio; es el derecho nacido consuetudinariamente. El derecho
consuetudinario posee dos características:

 Está integrado por un conjunto de reglas sociales derivadas de un uso más


o menos largo.
 Estas reglas se convierten en derecho positivo al momento que los
individuos que las practican les otorgan obligatoriedad, como si se tratara
de una ley.

La teoría jurídica describe dos elementos para la costumbre como fuente formal
del derecho:

 Subjetivo: que consiste en la idea de que el uso en cuestión es


jurídicamente obligatorio y debe por lo tanto aplicarse.
 Objetivo: es la práctica suficientemente prolongada de un determinado
proceder.

La Costumbre como la reiteración de un determinado comportamiento por parte de


la mayoría del conglomerado social, con la convicción de su valor jurídico y de su
obligatoriedad.

En relación a la ley, se distingue entre:

 Costumbre SECUNDUM LEGEM: es aquella costumbre a la que la ley


hace referencia expresa o tácitamente.
 Costumbre CONTRA LEGEM: es la que introduce una norma nueva y
contraria a la ley escrita (derogatoria) o impone su aplicación (desuso).
 Costumbre PRAETER LEGEM: es la que regula situaciones no
contempladas en la ley.

Por otra parte, es evidente que no cabe la posibilidad de que a través de la


costumbre se creen delitos o penas. A ello se opone el Principio de Legalidad,
siendo así que las penas y los delitos deben estar expresamente previstos en la
ley.

De la misma manera, no puede aceptarse que una costumbre drogue la ley y


elimine un delito o pena, ni que pueda tener eficacia alguna la no aplicación por la
costumbre de una norma.

La jurisprudencia.

La Jurisprudencia es la ciencia formal del derecho, son un conjunto de cinco


resoluciones emanadas de los tribunales superiores federales que se dan en un
mismo sentido y sin ninguno en contra. Son los principios y doctrinas contenidas
en las decisiones tomadas por los Tribunales, como órganos cuya función es la
interpretación de la Ley. La norma jurisprudencia no es obligatoria, sino en el caso
de que se aplique la misma interpretación a varios casos concretos y no
interrumpidos por otra en contrario.

Es la interpretación que hacen los jueces de la ley en aplicación a casos concretos


sometidos a su competencia, el sentido reiterado y vinculante, dependiendo del
caso, asumido por los tribunales de instancia y superiores tiene que ver con su
naturaleza, en Venezuela la jurisprudencia solo tendrá sentido general y carácter
vinculante cuanto es dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de
Justicia, en aplicación a la interpretación de principios o normas constitucionales.
Sin embargo, en término general, la jurisprudencia es fuente interpretativa del
derecho penal, ella sirve para distinguir los criterios de interpretación de las
normas penal, establecida por los tribunales de justicia, cualquiera sea su clase o
la jurisdicción a la que pertenezcan.

En el sentido más estricto, la jurisprudencia es el criterio constante y uniforme de


aplicar el derecho, mostrado en las decisiones judiciales que dictan los Tribunales,
determinando su importancia en razón a la jerarquía, es decir, tendrán las
importancia la jurisprudencia dictada por las cortes de apelación en jurisdicción
penal, así como la Sala de Casación Penal y la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, en ese orden, motivado a la labor de control en la aplicación
del derecho, hecha por los tribunales de justicia, mediante la unificación de los
criterios de interpretación de las normas utilizadas por los mismos.

 
La jurisprudencia en definitiva sería aquel criterio de interpretación de la norma
penal, contenido en el fallo de un juez o tribunal o en el conjunto de ellos; en un
sentido material, es el fallo mismo o conjunto de ellos; en sentido formal, es el
modo o forma de juzgar, el hábito o criterio de apreciación, interpretación y
subsunción de la norma penal, que en el fallo o conjunto de fallos está contenido.

Por disposición constitucional e igualmente por disposición de la ley, la labor de


los tribunales de justicia se encuentra limitada al conocimiento y la resolución de
los casos que se le presenten. No le compete al juez determinar la organización
social a través del desarrollo normativo que determina las leyes cuya naturaleza
advierten un carácter general, escapa de la función judicial la de crear derecho,
estaría con ello contraviniendo la organización del Estado. Por tanto, se proclama
la sujeción del Poder Judicial a la ley, lo que implica la prohibición del desarrollo
judicial normativo. No puede haber invasión del Poder Legislativo por parte del
Judicial, como corresponde a un sistema de separación de poderes. Lo señalado
anteriormente tiene su fundamento en el principio de separación de los poderes
que caracteriza a las democracias actuales.

Ahora bien, ello quedaría claramente definido, a nivel normativo, si fuese


reconocido expresamente, sea por el constituyente o legislador; en este sentido,
es preciso establecer cuál en definitiva, es la capacidad que concedió el
constituyente venezolano de 1999, a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo
de Justicia, para dictar, en el ejercicio de sus atribuciones, sentencias con carácter
normativo, es decir, de aplicación general y amplía a todo el ámbito social
venezolano, lo cual en esta condición se asemeja a una ley, situación que ha sido
denominado, por sus mismas jurisprudencia, como jurisdicción normativa.

La doctrina.

Está constituida por los estudios científicos de los juristas, ya sea con el fin de
sistematizar sus preceptos o  para interpretar las normas jurídicas y su aplicación.
La doctrina puede, sin embargo, transformarse en fuente formal del derecho en
virtud de una disposición legislativa que le otorgue tal carácter. 

La doctrina jurídica Penal, es la idea de derecho que sustentan los juristas o


estudiosos de derechos, expuestas en trabajos de investigación o libros. Si bien
no originan derecho directamente, es innegable que en mayor o menor medida
influyen en la creación del ordenamiento jurídico.

Por otra parte, la doctrina constituye una fuerza de convicción para el juez, el
legislador y la sociedad en general que entiende el alcance del derecho en base
a las opiniones de los jurisconsultos, profesores de derecho y científicos
jurídicos que mediante libros, revistas u opiniones en los medios de
comunicación y, hoy mediante el empleo de las Tecnologías de Información y
Comunicación, exponen su interpretación y crean una conciencia
consuetudinaria colectiva del Derecho Penal, dado que la opinión y la crítica
de los teóricos del Derecho influye en la formación de conocimiento de los
que, posteriormente, tienen la tarea de juzgar o de crean nuevas o modificar
las normas.
Biografías

 http://www.enciclopedia-juridica.com/d/leyes-penales-en-blanco/leyes-
penales-en-blanco.htm

 https://www.palladinopellonabogados.com/las-fuentes-del-derecho-penal/

 https://definicionlegal.blogspot.com/2011/06/fuentes-reales-del-
derecho.html

 https://definicionlegal.blogspot.com/2012/02/fuentes-formales-del-
derecho.html

 http://derechopenal23a.blogspot.com/2010/03/fuentes-del-derecho-penal-la-
costumbre.html

 https://derecho-penal.jimdofree.com/penal-i/tema-2/

 https://derecho-penal.jimdofree.com/penal-i/tema-2/
Conclusiones

Las fuentes del Derecho son la base para la creación de normas jurídicas, las
cuales presentan distintas clasificaciones tomando en cuenta diferentes enfoques.,
no pueden ser observadas directamente por nosotros; para conocerla necesitamos
acudir a las leyes. Las Fuentes del Derecho pueden ser: Fuentes Jurídicas y
Fuentes no Jurídicas.

Las fuentes del Derecho pueden ser también: Escritas y no escritas. Entre las
primeras están los escritos de diversa índole, que se conservan en archivos y
bibliotecas. Las segundas corresponden a las fuentes arqueológicas y la
costumbre.
Recomendaciones
El uso de las diferentes fuentes del derecho, se deben usar de manera adecuada
sin alterar las normas designadas, todo lo que contribuye o ha contribuido a crear
el conjunto de reglas jurídicas aplicables hoy por las personas. Las fuentes del
derecho son la base para la creación de normas jurídicas, las cuales presentan
distintas clasificaciones tomando en cuenta diferentes enfoques. La clasificación
de las fuentes del derecho permite acercarnos con exactitud a la distribución de
las fuentes en función del criterio de los autores.