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TIPOS DE RELATO

1.- DEFINICIÓN:
Narrar es contar acciones que suceden a unos personajes en el espacio y en el tiempo.
La narración literaria tiene, además, una serie de características que la diferencian, por
un lado, de la narración no literaria y, por otro, del resto de géneros literarios:
a) La existencia de un narrador: Nos encontramos siempre ante una historia contada por alguien. El
narrador es el intermediario entre la historia y el público receptor.
b) Ficción: es la característica fundamental que diferencia la narración literaria de la no literaria.
2.- SUBGÉNEROS NARRATIVOS:.
2.1.- SUBGÉNEROS ÉPICOS EN VERSO:
a) EPOPEYA
b) POEMA ÉPICO.
c) CANTAR DE GESTA:
d) LOS ROMANCES
2.2.- SUBGÉNEROS NARRA TI VOS EN PROSA:
a) EL CUENTO es el resultado saber contar una historia con intensidad y brevedad. Es, pues, un relato
condensado y corto de peripecias inventadas, normalmente ingeniosas, realistas o fantásticas. Si la
novela es un desarrollo acumulativo de elementos, a través de una temporalidad extendida, el cuento, por
el contrario, debe escoger y limitar una imagen o un suceso que sean significativos; el cuento debe
concentrar y eliminar todo elemento gratuito, no pertinente, meramente decorativo. A veces, poseen una
intención moralizadora; en este último caso se denominan también apólogos.
Hay muchos cuentos populares, anónimos, que se mantienen vivos por tradición oral, dentro de un
territorio o de una comunidad. Pero hay también cuentos artísticos, escritos por literatos como
Cervantes, Alarcón, Clarín, etc. A veces, los cuentos populares, de antiquísima tradición, y transmitidos
oralmente, han sido recogidos en colecciones escritas; así los redactados artísticamente por el francés
Perrault (siglo XVII), por los alemanes Hoffmann (s. XVIII) y los hermanos Grimm (s. XIX) y el danés
Andersen (s. XIX). En España, don Juan Manuel compuso una de esas colecciones titulada El conde
Lucanor, en el siglo XIV. Modernamente, se han publicado numerosas recopilaciones de cuentos
populares en todos los países.
Relacionados con el cuento, se han desarrollado otras formas narrativas:
a. 1) LA LEYENDA es una narración tradicional, fantástica. El recuerdo de un hecho monumentos o
ciertos hombres pueden fijarse en la memoria de las gentes con especial fuerza. Con el correr del tiempo,
y al ser transmitido de padres a hijos, el hecho se transforma, se reelabora novelescamente y surge la
leyenda.

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Aunque las leyendas viven en la tradición oral, muchos escritores han escrito leyendas basadas bien
en la tradición, bien inventándolas y dándoles un aire tradicional.
a. 2) EL APÓL OGO es una narración breve y sencilla de carácter alegórico que con frecuencia
termina con una sentencia o máxima condensadora de la enseñanza. En la literatura medieval española
son famosos los incluidos en el Libro de buen amor por el Arcipreste de Hita y El libro del Conde
Lucanor de don Juan Manuel.
a. 3) LA FÁBULA es una narración, en prosa o verso, de una pequeña anécdota de la cual puede
extraerse una enseñanza o moraleja. Casi siempre sus personajes son animales, pero en algún caso
también interviene el hombre. Los principales cultivadores del género en España son Samaniego e Iriarte
en el siglo XVIII.
b) LA NOVELA es el género fundamental de la época moderna. Y, por ser tan grande la variedad de
novelas, es difícil dar una definición que convenga a todas ellas. Aproximadamente, podemos definirla
como:

3. - CRITERIOS FORMALES
•Relato en forma convencional, donde un narrador en 3a persona cuenta de forma breve y condensada
una historieta o suceso.
•Relato en forma de cuento tradicional o popular. En estos casos advertimos un estilo muy cotidiano y
directo, con estructuras repetitivas y escasamente elaboradas, a veces arcaicas. Dentro del cuento
tradicional tienen especial interés los relatos infantiles que utilizan fórmulas muy conocidas y
estereotipadas ("Érase una vez..."; "había una vez... ", "érase que se era"... "colorín
colorado... ", "fueron felices y comieron perdices").... diminutivos ("Caperucita",
"Pulgarcito", "Patito"...), onomatopeyas, vocabulario sencillo, etc..

4. - CRITERIOS DE CONTENIDO
Son los criterios relativos al tipo de mensaje, temática, asunto, intención, en el que se basan los
relatos.
4.1.- Según el TEMA podrán ser:
• de ciencia-ficción • de aventuras • policíacos o de intriga
• de problemática social • de amor y sentimientos • históricos
• de asunto cotidiano • de misterio, de miedo o • de humor , etc.
terror
Es importante señalar que con frecuencia se combinan estos tipos de relatos. Por ejemplo, un relato
policiaco fantástico, un relato didáctico realista, etc.
TEMA, ARGUMENTO, ESTRUCTURA
1- LOS TEMAS COMO "GENERADORES" DE HISTORIAS.
Al principio, una idea es el germen del que nacerá un nuevo relato. Cuentan los escritores que esa
idea a veces permanece dormida durante años y, de pronto, se cruza con otra, y emerge la historia.

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Muchas nacen de experiencias antiguas que han pasado inadvertidas y un día se ponen en movimiento.
Otras, son producto del azar. Además, la vida cotidiana está llena de ideas para las historias si
aprendemos a observarla: en los periódicos, los anuncios...
Por tanto, el tema o asunto de una historia, es el concepto básico del relato. Es aquello que el autor de
una narración ha querido explicar o transmitir: una idea, una sugerencia...
El tema de un relato responde a la pregunta: ¿Cuál es la idea básica del texto y su sentido? Y la
respuesta debe ser muy breve, clara y fiel al contenido del texto. En él se sintetiza la idea central y suele
definirse con un término abstracto: la soledad, la infancia, la muerte, la venganza, el destino, la amistad. El
tema de un relato no es necesariamente único, puede haber temas secundarios que apoyen el tema
central.
2.- LOS ACONTECIMIENTOS: LA ACCIÓN DE LA HISTORIA.
Los acontecimientos son los hechos que tienen lugar en el relato. Constituyen un proceso para llegar a
un resultado que recibe el nombre de acción.
2.1. -ARGUMENTO:
Se entiende por argumento o asunto de un relato la sucesión de hechos o acontecimientos que se
desarrollan en él. Se expresa a través de un breve resumen del texto, que debe conservar los detalles más
importantes. Para resumir el argumento de un texto, debe responderse a la pregunta ¿ qué dice el
texto?, ¿qué ocurre en líneas generales?
Un método sencillo para resumir el argumento es intentar transformar el relato, previamente, en forma
de telegrama.
2.2. -ESTRUCTURA:
Es el plan u organización del relato, el armazón o esqueleto elegido por el autor para representar los
acontecimientos narrados. Responde a la pregunta ¿cómo se organizan y relacionan las partes
del relato ? Con frecuencia — pero no siempre— los relatos se vertebran en estas fases:
PLANTEAMIENTO
1. - Situación inicial y presentación de los personajes y ambiente. Se nos sugiere el tema,
aquello sobre lo que trata la intriga. Es, por tanto, una forma de introducirnos en el relato, de permitimos
una composición de lugar.
Las Navidades se iban acercando, cuando unos compañeros de clase y yo caminábamos sin prisa por la acera,
unos metros antes de llegar al Instituto. La circulación era escasa. Serian las cuatro de la tarde y a esa hora apenas
transitan vehículos.
En ocasiones, el planteamiento o presentación se dilatan y pormenorizan; en otros casos, nos
hallamos rápidamente ante un conflicto y conocemos a los personajes y circunstancias progresivamente a
lo largo del relato. Es más habitual que en la novela sea más extenso y minucioso esta introducción
paulatina en la acción; en cambio en el cuento se condensan y precipitan los prolegómenos de la historia.
NUDO
2. - Conflicto (acontecimiento inesperado o hecho que rompe el equilibrio)

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3. - Desarrollo de la acción, peripecias. Esta suele ser la parte más extensa del relato y en ella
se va progresando hacia un clímax en la intriga o problemática de los hechos acaecidos.
De pronto, oímos un frenazo y un golpe seco; ante nuestros pies cayó, contra el bordillo, un hombre bastante mayor y
algo inválido, pues observamos sobre el asfalto un garrote que probablemente había llegado hasta allí por la fuerza
del impacto. Éramos los únicos testigos de lo sucedido. Nos acercamos al anciano para socorrerlo pero estaba
muerto. El conductor del automóvil gritaba y lloraba desesperadamente y apenas podía articular palabra. Todos
estábamos consternados y nos invadía una angustiosa sensación de impotencia al ver que no se podía hacer nada por
aquel viejo que poco antes se había cruzado con nosotros. Era una pesadilla
DESENLACE
4.- Resolución del conflicto y situación final, que unas veces se produce de forma lenta y otras se
precipita.
Al poco rato llegó la policía, puso orden en la circulación e indagó las circunstancias del fatal accidente. Tras
responder a lo que se nos preguntaba, todavía confusos y conmocionados, nos alejamos invadidos por una inmensa
tristeza que siempre llevaríamos en el recuerdo de aquel aciago día de invierno.
Este esquema básico puede ofrecer secuencias o subpartes, y es susceptible de variaciones. Ej.:
adelantar el desenlace (estructura circular), que no se dé un final (estructura abierta), historia dentro de
otra historia (relatos enmarcados), estructura enumerativa donde se van sumando sucesos.
EL NARRADOR
1.- EL PAPEL DEL NARRADOR
Antes de profundizar en este aspecto conviene aclarar que no hay que confundir ni identificar el
autor-escritor con el narrador:
> El escritor es quien urde e inventa la historia que va a contar, es el que crea como un "dios" la historia.
> Pero dicho escritor elige "una correa de transmisión", una" voz", que no siempre es la suya, para
enmascararse y ocultarse, a esta necesidad técnica la llamamos el narrador.
En muchas ocasiones el narrador pasa desapercibido y se identifica con el escritor (Ej. en los cuentos
tradicionales, relatos anónimos, etc.). Pero en la ficción narrativa suele haber un "alguien", el narrador, que
se interpone entre el autor y nosotros, los lectores. Es, pues, el que cuenta la historia, el intermediario
entre el escritor y quien lee. La importancia del narrador viene determinada por su poder absoluto sobre la
narración, pues será él quien decida qué personaje hay que seguir, qué uso del tiempo se va a realizar y
en definitiva modelará los acontecimientos.
El narrador debe ser coherente, dando un tono adecuado y homogéneo al texto, y eficaz, consiguiendo
a través de la elección el punto de vista conveniente al relato. Los procedimientos posibles para narrar se
pueden reducir a dos muy generales:
> contar la historia desde afuera, sin mezclarse en ella = narrador-historiador ( 3a persona: él, ellos, ella,
ellos...);
> contar la historia desde dentro, haciendo que la relate algún personaje que intervenga la propia historia
= narrador-actor (1a persona del singular: yo ... )'.
1.1.- NARRADOR EN TERCERA PERSONA

' Es fundamental en esta unidad el repaso de nociones gramaticales básicas de los determinantes, pronombres y formas verbales.

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Cuando el narrador se encuentra fuera de la historia, no participa directamente en ella, narra los
hechos en tercera persona y puede adoptar tres puntos de vista:
x Narrador omnisciente (< lo sabe, lo conoce todo): ésta es la modalidad más clásica y sencilla. El
narrador "todopoderoso" y "omnipresente", crea un universo que domina a su antojo. Es una especie
de "dios sabelotodo"; conoce todo lo ocurrido en el pasado, se anticipa a veces al futuro e interpreta
los sentimientos y los pensamientos de los personajes. Contagia al lector su simpatía o antipatía por
ciertos personajes o sucesos si toma partido a favor o en contra de ellos.
x Narrador observador externo: cuenta desde afuera, como un mero observador y evita la manipulación de
los personajes. No juzga o supone; se limita a decir lo que hacen, permaneciendo al margen, como si
se tratara de una cámara cinematográfica (visión desde afuera). Pretende relatar con objetividad y
utiliza un punto de vista distanciado, alejado de los hechos. Se limita a mostrar los hechos de forma
cronística y por medio de diálogos.
x Más rara es la modalidad del narrador editor que relata los hechos haciendo constar que él no ha

elaborado la historia, sino que se la han contado o se la ha encontrado.


1.2.- NARRADOR EN PRIMERA PERSONA:
Quien cuenta la historia es un personaje que toma parte en ella y , por tanto, da una visión desde
dentro de la historia y la cuenta en ia persona:
x Como protagonista, ocupando un lugar central en la narración;
x Como personaje secundario, testigo de lo que pasa.
El efecto que produce este tipo de narrador es más inmediato y cercano. Aproxima la historia -vivida de
forma directa, íntima y personal- al lector. Pero el grado de subjetividad e intimidad posee dos niveles
fundamentales:
x Narrador protagonista: el personaje central de la historia cuenta su peripecia de forma autobiográfica, en
primera persona, bien como un relato de memorias, o como quien cuenta su vida por algún motivo
justificado.
• Esta fórmula posee la ventaja de hacer hablar al protagonista sin que parezca que el autor lo
manipula. Es él mismo quien parece el responsable de su propia historia.
• A través del monólogo penetramos en su mente y vivencias. El lector tiene acceso directo a los
sueños, recuerdos, psicología, etc. del narrador personaje.
• Este narrador no puede penetrar en la mente de otro personaje y no puede saber lo que no haya
conocido de forma directa o indirecta. Todo está focalizado desde su "yo".
• Es importante saber dar a la narración el tono que el personaje exige, adaptando el lenguaje a su
condición y personalidad.
x Narrador personaje secundario, testigo de la historia. Es un personaje no protagonista que relata lo que
ocurre a su alrededor y de lo que él en alguna medida participa.
• Nos encontramos, por tanto, con un yo que nos aproxima a la historia, nos da una versión cercana,
pero marginal y a veces subjetiva, de los acontecimientos.

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• A través del tono —ironía, ternura, desprecio...— que dé a su versión de la historia se reflejará su
talante personal. El tratamiento que confiera a los hechos traslucirá su propia forma de ser. Sólo puede
contar aquello que ha vivido, conocido, experimentado a través del contacto con el protagonista, otros
personajes u otros medios (lectura de un periódico, una carta, etc.). No puede acceder directamente a la
conciencia del protagonista.
En ocasiones, este narrador en ia persona (yo) se dirige a una 2a (tú/ usted). Los motivos, efectos y
tonos son muy diversos: unas veces este procedimiento deriva de una relación afectiva y ello da lugar a un
clima íntimo y confidencial (tú); en otras ocasiones la relación es distante y respetuosa (usted).
1.3.- Por último, señalaremos que estos puntos de vista no son los únicos posibles, y no siempre se
ofrecen puros en un relato, ya que pueden combinarse. A este respecto, como caso curioso, citaremos
aquellos relatos que son conducidos por diversos narradores que se relevan en la tarea de contarnos los
sucesos y que van dando diversas versiones de una misma realidad. Este tipo de combinación lo
hallamos:
• cuando se encajan unas historias en otras, cambiando el narrador;
• cuando en un relato se incluyen cartas, noticias periodísticas, etc. y ello supone distintos puntos de

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¡Chao! Lygia Bojunga

El timbre sonó. Rebeca corrió a abrir la puerta. Quedó


admirada al ver un ramo tan bonito.

-¡Mamá! -gritó -, te llegaron flores - cerró la puerta.

La madre llegó corriendo desde la cocina y tomó el


ramo. Traía un sobre pegado al papel; la madre dejó
todo y fue a contestar.

Rebeca quiso leer la tarjeta. Pero estaba escrita en


lengua extranjera, ¿era francés?
Echó una mirada a la firma: Nikos. Recordó una voz Y entre las dos arreglaron las flores, lentamente, sin
extranjera que últimamente llamaba, buscando a la decir nada; sin levantar siquiera los ojos del jarrón.
madre. Despacio puso la tarjeta en el sobre; con
disimulo se acercó al teléfono, sin quitarle los ojos a la
madre. Frunció el ceño: la madre parecía nerviosa,
cortada; ¡pero mucho más bonita de pronto! Rebeca
olvidó que quería entender la lengua extranjera que
hablaba la madre y se quedó así: mirando, sintiendo a
la madre.

La conversación telefónica terminó.

La madre regresó en seguida a las flores.

-Es bello este ramo, ¿no es cierto, Rebeca?

-Si.

-Con este calor es mejor ponerlo de inmediato en agua


-salió hacia la cocina. -¿Quieres ayudarme a arreglar
el florero?

Rebeca no se movió.

La madre la miró. También se quedó quieta: así,


abrazada al ramo.

Y durante un rato las dos permanecieron mirándose.

Rebeca salió entonces distraída hacia la cocina.

La madre (distraída) agarró un jarrón, lo lleno de agua.


A LA ORILLA DEL MAR En un momento, la madre la invitó.

-¿Descansamos un poco?

Se sentaron. En seguida Rebeca comenzó a construir


un castillo.

Y la madre miraba el mar. Lo miraba. Hasta que al fin


dijo:

-Rebeca, me voy a separar de papá; ya no es posible


que sigamos viviendo juntos.

Rebeca dejó el castillo; miró asustada a la madre.

-Este último año todo se dañó entre papá y yo. Sé que


a él siempre lo apasionó la música, así lo conocí. ¡Pero
desde que Donatelo nació, él sólo vive para su violín!
No hace sino tocar, estudiar, componer, ensayar, me
Las dos salieron a hacer compras, la madre y Rebeca. dejó demasiado sola -tomó la mano de Rebeca.
Y al regreso la madre dijo:
Pero la mano de Rebeca huyó.
-¿Por qué no vamos a caminar por la playa?
-¿Cómo sola? ¿y yo? ¿y Donatelo? Siempre estamos
Atravesaron la calle, se quitaron los zapatos, entraron juntos, ¿no es cierto?, los tres. Y cuando papá no está
en la arena. Y caminaron por la orilla del mar. con la orquesta, también está en casa. ¿Ves?, los
cuatro, ¿Por qué sola?
Rebeca volteaba todo el tiempo hacia atrás mirando el
camino que su pie marcaba en la arena. -Es que... no sé cómo explicártelo, pero... ay Rebeca,
¡estoy tan confusa!
Y la madre sólo miraba el mar.
-apretó la boca y se quedó mirando hacia el mar.
La tarde caía. Casi nadie quedaba en la playa.
Rebeca esperaba. -Ni se diga, ¿por qué?, ¿quieres a Donatelo más que a
mí?
Esperaba.
-¡No, no, Rebeca! Comprende, es que él es tan
De repente la madre se arrodilló tomó las dos manos
pequeño todavía, y tú ya eres una jovencita: por eso es
de Rebeca y comenzó a decir:
un amor del mismo tamaño pero un poco diferente el
-Me enamoré de otro hombre, Rebeca. ¡Siento por él que yo siento por ustedes dos. Pero eso no tiene nada
algo que nunca, nunca había sentido antes! Cuando que ver c o n . ay, Rebeca ¿cómo te explico? ¿Cómo te
conocí a tu papá, cada día me gustaba un poco más, explico la pasión que sentí por ese hombre desde la
me fui acostumbrando, haciéndome, su amiga, primera vez que lo ví?
queriéndolo. Con calma construimos un amor
-Ay, me haces daño en la mano.
agradable, y fui feliz durante varios años. Incluso
cuando le reclamaba que a él le gustaba más la música -Si él me dice, ven a encontrarte conmigo, aun sin
que yo misma, así era f e l i z . querer, yo voy; sí el me quiere abrazar, aun si creo que
no debo, lo dejo; todo lo que hago durante el día,
-¡Papá te adora! Tú no p u e d e s .
cuidar de ustedes, de la casa, de todo, lo hago como si
-... aun cuando el dinero escaseaba éramos f e l i c e s . estuviera dormida: siempre soñando con él; y la noche
la paso despierta, pensando, pensando en él.
-... ¡Él te quiere! Él te quiere demasiado-
-Ay, n o .
-... pero durante este último año siempre estamos

discutiendo, peleamos a toda hora. -Él dice me gusta tu cabello suelto; yo digo que así es
como a mí no me gusta, y es sólo que él lo diga para
-¿Por qué? que yo me suelte el cabello; él dice que a las cinco me
llama por teléfono, yo digo ¡NO!, no contesto, y mucho
-No lo sé; es decir, si lo sé; lo sé más o menos, esas
antes de las cinco estoy al lado del teléfono esperando;
cosas nunca se entienden bien, pero sé que me siento
basta con acercarme a él para que me ponga a sudar,
s o l a . v a c í a . vacía de amor. Amor de e s o s . de un
y cada vez que estoy lejos sólo quiero estar cerca,
hombre. Y por supuesto eso no tiene que ver con el
¡Rebeca! ¡Rebeca!, perdí el control sobre mí misma,
amor que siento por ti. Y por Donatelo ni se diga.
¿qué fue lo que me sucedió, Rebeca?, él me dijo que
regresará a su tierra y que me llevará con él, en
seguida le dije ¡no iré! Sabiendo aquí dentro que sin
querer, sin poder, sin deber, basta con que él me lleve
y yo me voy - p u s o las palmas de las manos de Rebeca
hacia arriba y enterró en ellas su cara.

Se quedaron así.

-¿Así es el amor? -terminó por preguntar Rebeca.

La madre levanto un poco los hombros. Otra vez se


quedaron quietas.

-¿Cómo e s . cómo es que se llama ese tipo? -Nikos.

-Qué nombre tan extraño.

-Es griego.

-¿Griego? ¿Y tú entiendes cuando él habla?

-Conversamos en francés.

Rebeca miraba el castillo deshecho. Al cabo de un rato


suspiró:

-¡Y en sima de todo, eso!, con tantos hombres que hay


en el Brasil.
EN EL SOFÁ DE LA SALA -Tú te vas con ese extranjero a vivir al otro lado del
mundo.
La madre tiró la puerta del cuadro y corrió hacia la sala.
-¡Te juro que regreso!
Ya era tarde en la noche, pero Rebeca estaba
despierta. Escuchó a la madre sollozando. Se levantó; - . p e r o el extranjero no quiere a los niños, sólo los
miró a Donatelo en la cama de al lado: dormía. Corrió a quieres tú.
la sala. La madre estaba echada en el sofá.
-Yo sé que termino por convencerlo.
_¡¿Qué pasó?!
-Y si un día lo convences entonces vienes a buscar a
La madre, tapó su llanto con la almohada; su cuerpo se Rebeca y a Donatelo, ¿no es cierto? ¡Qué belleza!
sacudía.

-¡Mamá, que pasó, qué pasó!

La sala estaba oscura. Pero el padre abrió la puerta del


cuarto y llegó luz desde dentro. Rebeca se escurrió
hasta el suelo y quedó medio escondida detrás del
sofá. El padre se acercó y habló con voz de rabia, de
pena, una voz que Rebeca nunca le había oído:

-¿Por qué lloras? El que tiene que llorar soy yo y no tú.


Yo no soy el que está abandonando a mi familia, eres
tú; yo no soy el que estoy dejando a mis hijos por ahí:
¡eres tú!

La madre se quito la almohada se la cara; su voz salió


mitad sollozo, mitad palabras:

-Tú no quieres entender: yo no estoy dejando a Rebeca


y a Donatelo, un día regresaré a buscarlos a los dos.
-¿Y qué puedo hacer? Él no quiere que me lleve a los EN LA MESA DEL BAR
niños por ahora.

-¡¡ÉL NO QUIERE!! Entonces él es quien te manda


ahora. Él es un dios que bajó del Olimpo y es quien
dice lo que quiere que tú hagas.

Rebeca frunció el ceño, ¿es un dios que bajó de


dónde? Entonces papá gritó:

-Pues yo tampoco quiero, ¿sabes? Yo no quiero lo que


tú quieres. Y vas a tener que escoger: o te quedas o te
llevas a los niños ahora.

-Pero yo n o .

-Si no te los llevas ahora no te los dejo llevar nunca.


Abandono del hogar, de la familia, de todo: la ley está
de mi lado. Entonces escoge: o él o los niños.

Rebeca se bajó del autobús, compró un helado de


chocolate y lo fue comiendo por la calle. Se detuvo
frente al bar de la esquina: ey, ¿ese no era el padre,
sentado allá en el fondo? Miró bien: si, era él, entró.

-Hola, papá.

El padre levantó la cara de la copa y miró a Rebeca


como si tuviera que recordar quién era ella.

-Ayyyyyyyyy, hijita, ¿qué estás haciendo por aquí?


-Yo nada. ¿Y tú? es igualita a la de ella, hasta tienes pecas en la punta,
qué gracioso, hasta ahora no me había dado cuenta -
-Yo, nada.
se agachó más en la mesa para mirar la nariz de
El helado salpicó el pantalón del padre. El padre miró Rebeca, tumbó una copa de paso, se desanimó.
con tristeza la salpicadura, después habló:
Rebeca también se inclinó:
-Siéntate -pero luego se arrepintió-: Quiero decir, no te
-Le voy a decir a mamá que no se vaya. Le voy a decir
sientes, este no es un lugar para niños.
tan fuerte que ella no se irá, vas a ver.
Pero rebeca ya se había sentado, el mesero del bar ya
El padre cerró los ojos.
había traído otra copa llena para que el padre bebiera.
El padre bebió, mientras Rebeca terminaba su helado -Quisiera que ya el tiempo hubiese pasado y que me
que se había acabado. El padre también suspiró: hubiese olvidado de ella. - L e voy a pedir que no se
vaya. Déjame eso a mí, papá.
-Tu mamá ya no me quiere.
-Me gustaría que tú y Donatelo ya fuesen grandes.
Rebeca miro la mesa: llena de copas vacías. ¿El padre
¿Qué voy a hacer con ustedes? ¡Dime, dime! Yo no
había tomado todo eso?
soy hábil con los niños.
-¡Yo la quiero tanto! Y ahora que me va a dejar creo
-Yo le voy a pedir.
que la quiero más todavía. Rebeca miró al padre; le
pareció que tenía los ojos vidriosos. -¿Yo qué hago con ustedes dos, Rebeca?

-Dudo que ese gringo la quiera tanto como yo. Ni la -Déjame eso a mí, papá. Te prometo que no dejo que
mitad, apuesto. Ni la mitad de la m i t a d . . -olvidó la mamá nos diga chao.
otra mitad; se quedó mirando a Rebeca.
-¿Lo prometes?
-¿Por qué me miras así, papá? Parece que nunca me
-Lo prometo. Y ahora deja de beber, ¿está bien?
hubieras visto.
-Está bien.
-¡Cómo te pareces a ella! En todo. La boca, el pelo, la
manera de mirar. Y ahora que te veo: tu nariz también
L A MALETA

Rebeca fingió que no había visto la maleta de la madre


abierta sobre la cama, casi lista para ser cerrada.

Regresó al cuarto.

Se sentó.

Fingió que estaba dibujando un barco. Fingió que ni


siquiera escuchaba a la madre despidiéndose del
padre, ni al padre impidiendo que la madre acabara de
hablar, saliendo, furioso, golpeando la puerta.

Garrapateó sobre el papel con fuerza, el lápiz para acá


y para allá cada vez con más fuerza. ¡Epa! La punta se
quebró.

Escuchó a mamá en la sala; después en el baño.

Corrió en la punta de los pies para espiar. ¡Ah! La


maleta. Estaba cerrada. En el suelo. Junto a la puerta.
Lista para salir.

Regresó corriendo al cuarto, se sentó de nuevo; agarró


el lápiz, le sacó punta de prisa, el corazón hacía un
tacatac horrible; siguió garrapateando.

Detuvo el lápiz; escucho ala madre que marcaba el


teléfono y llamaba un taxi, explicando que iba para el
aeropuerto.
Por el rabillo del ojo vio a la madre entrar al cuarto,
sentarse en la cama de Donatelo, mirar como dormía.

Vio que la madre tenía medias, zapatos cerrados,


abrigo para la lluvia, bolsa colgante, la cara lavada
(¿de llorar?), tan distinta a la de todos los días.

Vio a la madre alisando el cabello de Donatelo;


tocándolo con suavidad, una mano que iba y que
venía, muy suave, iba y venía. Vio todo con el rabillo
del ojo y garrapateó fuerte, más fuerte, pero, ay, la
punta del lápiz se quebró otra vez.

La madre dejó de acariciar la cabeza de Donatelo y se


quedó quieta.

Rebeca se quedó igual a la madre, sin voltearse, sin


hablar, sin preguntar.

El tiempo pasó.

Hasta que de repente la bocina del taxi sonó allá afuera


y la madre se levantó de un brinco asustada.

Rebeca también. Y se volteó. Al mismo tiempo que la


madre se volteaba. Y las dos se miraron con miedo y la
Pero Rebeca ya estaba tras ella, empujo la maleta:
madre corrió y le dio a Rebeca un abrazo muy fuerte,
lento, muy apretado, ¡ay! Rebeca cerró los ojos: que -¡Mamá, no te vayas! ¡Ya te lo pedí tanto que no te lo
forma tan fuerte de doler ese abrazo. iba a pedir más, pero te vas a ir de todas maneras y
tengo que pedírtelo de nuevo, no te vayas no te vayas
La madre soltó a Rebeca, corrió hacia la sala, abrió la
no te vayas!
puerta.
La madre susurró de prisa: Rebeca aprovechó para agarrarse a la maleta de
manera que al levantarla la madre tuviera también que
-Por favor, Rebeca, entiéndeme, perdóname,
levantarla a ella.
entiéndeme, tengo que irme, es más fuerte que todo.
Pero ya te lo prometí: yo regreso. Y otra vez la bocina sonó.

-¡Dile que no! Tú no te vas. La madre abrió los ojos (parecía que el mareo hubiese
pasado), y dijo:
La madre agarró la maleta. Rebeca no la soltó.
-¡Chao! - y salió corriendo
La madre jaló la maleta. Rebeca también la jaló.

La madre jaló más fuerte. Rebeca permaneció aferrada


a la maleta. EL PADRE REGRESA TARDE Y ENCUENTRA UNA

La bocina del taxi sonó otra vez. Las dos se miraron. Los NOTA EN LA ALMOHADA
ojos de la madre pedían por favor. Los ojos de Rebeca
también: por favor.

Los labios de la madre estaban apretados, tenía el ceño


fruncido. Y ya no quiso mirar a Rebeca a los ojos, y jaló
la maleta con todas sus fuerzas queriendo arrancarla de
las manos de Rebeca.

Pero rebeca no soltó la maleta; fue arrastrada por el


empujón.

La bocina del taxi de nuevo, y más larga esta vez.

La madre soltó la maleta, cerró los ojos, se apretó la


frente con la mano como si tuviera un dolor de cabeza
muy fuerte.
AMIgOS
p o r EL V I E N T O
LILIANA BODOC

"Amigos por el viento" de Liliana Bodoc


© "Amigos por el viento", 2008, Alfaguara
A veces, la vida se comporta como el viento: desordena y
arrasa. Algo susurra, pero no se le entiende. A su paso todo
peligra; hasta aquello que tiene raíces. Los edificios, por ejemplo.
O las costumbres cotidianas.
"La mejor luna" de Liliana Bodoc
© "La mejor luna", 2007, Ed. Norma Cuando la vida se comporta de ese modo, se nos ensucian los
ojos con los que vemos. Es decir, los verdaderos ojos. A nuestro
Ilustraciones: Paula Salvatierra
lado, pasan papeles escritos con una letra que creemos reconocer.
Diseño de tapa y colección: Plan Lectura 2008
El cielo se mueve más rápido que las horas. Y lo peor es que nadie
Colección: "Escritores en escuelas"
sabe si, alguna vez, regresará la calma.
Así ocurrió el día que papá se fue de casa. La vida se nos trans-
formó en viento casi sin dar aviso. Recuerdo la puerta que se cerró
detrás de su sombra y sus valijas. También puedo recordar la ropa

I M
PROGRAMA EDUCATIVO NACIONAL
reseca sacudiéndose al sol mientras mamá cerraba las ventanas
PAPA EL MEJORAMIENTO DE IA LOTURA
para que, adentro y adentro, algo quedara en su sitio.

Ministerio de Educación
- L e dije a Ricardo que viniera con su hijo. ¿Qué te parece?
Secretaría de Educación
Unidad de Programas Especiales - M e parece bien -mentí.
Plan Lectura 2008 Mamá dejó de pulir la bandeja, y me miró:
Pizzurno 935. (C1020ACA) Ciudad de Buenos Aires.
- N o me lo estás diciendo muy convencida...
Tel: (01 1) 4129-1075/1 127
-Yo no tengo que estar convencida.
planlectura@me.gov.ar - www.me.gov.ar/planlectura - ¿ Y eso qué significa? -preguntó la mujer que más preguntas
me hizo a lo largo de mi vida.
República Argentina, 2008

1
Me vi obligada a levantar los ojos del libro: - ¿ Q u é te vas a poner? - l e pregunté en un supremo esfuerzo
-Significa que es tu cumpleaños, y no el mío -respondí. de amor.
La gata salió de su canasto, y fue a enredarse entre las piernas - E l vestido azul.
de mamá. Mamá salió de la cocina, la gata regresó a su canasto. Y yo me
Que mamá tuviera novio era casi insoportable. Pero que ese quedé sola para imaginar lo que me esperaba.
novio tuviera un hijo era una verdadera amenaza. Otra vez, un Seguramente, ese horrible Juanjo iba a devorar las cocadas. Y
peligro rondaba mi vida. Otra vez había viento en el horizonte. los pedacitos de merengue se quedarían pegados en los costados
- S e van a entender bien - d i j o mamá-. Juanjo tiene tu edad. de su boca. También era seguro que iba a dejar sucio el jabón
La gata, único ser que entendía mi desolación, saltó sobre mis cuando se lavara las manos. Iba a hablar de su perro con el único
rodillas. Gracias, gatita buena. propósito de desmerecer a mi gata.
Habían pasado varios años desde aquel viento que se llevó a Pude verlo transitando por mi casa con los cordones de las
papá. En casa ya estaban reparados los daños. Los huecos de la zapatillas desatados, tratando de anticipar la manera de quedarse
biblioteca fueron ocupados con nuevos libros. Y hacía mucho que con mi dormitorio. Pero, más que ninguna otra cosa, me aterró la
yo no encontraba gotas de llanto escondidas en los jarrones, disi- certeza de que sería uno de esos chicos que, en vez de hablar,
muladas como estalactitas en el congelador. Disfrazadas de peda- hacen ruidos: frenadas de autos, golpes en el estómago, sirenas de
citos de cristal. "Se me acaba de romper una copa", inventaba bomberos, ametralladoras y explosiones.
mamá que, con tal de ocultarme su tristeza, era capaz de esas y - ¡ M a m á ! -grité pegada a la puerta del baño.
otras asombrosas hechicerías. - ¿ Q u é pasa? - m e respondió desde la ducha.
Ya no había huellas de viento ni de llantos. Y justo cuando -¿Cómo se llaman esa palabras que parecen ruidos?
empezábamos a reírnos con ganas y a pasear juntas en bicicleta, El agua caía apenas tibia, mamá intentaba comprender mi pre-
aparecía un tal Ricardo y todo volvía a peligrar. gunta, la gata dormía y yo esperaba.
Mamá sacó las cocadas del horno. Antes del viento, ella las -¿Palabras que parecen ruidos?-repitió.
hacía cada domingo. Después pareció tomarle rencor a la receta - S í . - Y aclaré- Pum, Plaf, Ugg...
porque se molestaba con la sola mención del asunto. Ahora, el tal ¡Ring!
Ricardo y su Juanjo habían conseguido que volviera a hacerlas. -Por favor - d i j o mamá-, están llamando.
Algo que yo no pude conseguir. No tuve más remedio que abrir la puerta.
- M e voy a arreglar un poco - d i j o mamá mirándose las - ¡ H o l a ! -dijeron las rosas que traía Ricardo.
manos-. Lo único que falta es que lleguen y me encuentren hecha - ¡ H o l a ! - d i j o Ricardo asomado detrás de las rosas.
un desastre. Yo miré a su hijo sin piedad. Como lo había imaginado, traía

2 3
puesta un remera ridícula y un pantalón que le quedaba corto. -Sí, es ese.
Enseguida, apareció mamá. Estaba tan linda como si no se - ¿ Y también susurra...?
hubiese arreglado. Así le pasaba a ella. Y el azul le quedaba muy - M i viento susurraba -dijo Juanjo-. Pero no entendí lo que decía.
bien a sus cejas espesas. -Yo tampoco entendí. - L o s dos vientos se mezclaron en mi
-Podrían ir a escuchar música a tu habitación -sugirió la mujer cabeza.
que cumplía años, desesperada por la falta de aire. Y es que yo me Pasó un silencio.
lo había tragado todo para matar por asfixia a los invitados. - U n viento tan fuerte que movió los edificios -dijo él-. Y eso
Cumplí sin quejarme. El horrible chico me siguió en silencio. que los edificios tienen raíces...
Me senté en una cama. Él se sentó en la otra. Sin dudas, ya esta- Pasó una respiración.
ría decidiendo que el dormitorio pronto sería de su propiedad. Y - A mí se me ensuciaron los ojos -dije.
que yo dormiría en el canasto, junto a la gata. Pasaron dos.
No puse música porque no tenía nada que festejar. Aquel era - A mí también.
un día triste para mí. No me pareció justo, y decidí que también -¿Tu papá cerró las ventanas? -pregunté.
él debía sufrir. Entonces, busqué una espina y la puse entre signos -Sí.
de preguntas: - M i mamá también.
-¿Cuánto hace que se murió tu mamá? -¿Por qué lo habrán hecho? -Juanjo parecía asustado.
Juanjo abrió grandes los ojos para disimular algo. - D e b e haber sido para que algo quedara en su sitio.
-Cuatro años -contestó. A veces, la vida se comporta como el viento: desordena y arra-
Pero mi rabia no se conformó con eso: sa. Algo susurra, pero no se le entiende. A su paso todo peligra;
- ¿ Y cómo fue? - v o l v í a preguntar. hasta aquello que tiene raíces. Los edificios, por ejemplo. O las
Esta vez, entrecerró los ojos. costumbres cotidianas.
Yo esperaba oir cualquier respuesta, menos la que llegó desde -Si querés vamos a
su voz cortada. comer cocadas - l e dije.
- F u e . . . , fue como un viento - d i j o . Porque Juanjo y yo
Agaché la cabeza, y dejé salir el aire que tenía guardado. teníamos un viento en común. Y
Juanjo estaba hablando del viento, ¿sería el mismo que pasó por quizás ya era tiempo de abrir las
mi vida? ventanas.
-¿Es un viento que llega de repente y se mete en todos lados?
-pregunté.

4 3
vio el nuevo cuadro que Pedro había pintado, Juan tuvo una idea.
LA M e j o r LUNA Y aunque se trataba de una luna ni tan grande ni tan redonda,
color de agua con azúcar, podía alcanzar para convencer a Melina

P
de que un pedacito de mar y una luna quieta se habían mudado
edro es amigo de Juan. Juan es amigo de Melina. Melina es al departamento de enfrente.
amiga de la luna.
Por eso, cuando la luna empieza a perder su redondez, los ojos Juan cruzó la calle, subió siete pisos en ascensor y llamó a la
alargados de Melina hierven de lágrimas, su tazón de leche se puerta de su amigo. Pedro salió a recibirlo con una mano verde y
pone viejo en un rincón, y no hay caricias que la alegren. otra amarilla. Juan y Pedro hablaron durante largo rato y, al fin, se
Días después, cuando la luna desaparece por completo, pusieron de acuerdo. Iban a colgar el enorme cuadro en el balcón
Melina sube a los techos y allí se queda, esperando que la luna del séptimo piso para que, desde los techos de enfrente, Melina
regrese al cielo como aparecen los barcos en el horizonte. creyera que la luna estaba siempre en el cielo. Eso sí, tendrían que
colgarlo al inicio de la noche y descolgarlo al amanecer.

Melina es la gata de Juan. Juan es amigo de Pedro. Pedro es el


dueño de la luna. Pedro es un pintor muy viejo. Juan es un niño muy niño. La
La luna de Pedro no es tan grande ni tan redonda, tiene color luna del cuadro no es tan redonda ni tan grande. Y Melina, la gata,
de agua con azúcar y sonríe sin boca. Y es así porque Pedro la no es tan sonsa como para creer que una luna pintada es la luna
pintó a su gusto en un enorme cuadro nocturno, mitad mar, verdadera.
mitad cielo. Apenas vio el cuadro colgado en el balcón de enfrente, Melina
supo que esa no era la verdadera luna del verdadero cielo.
Pedro, el pintor de cuadros, pasa noches enteras en su balcón. También supo que ese mar, aunque era muy lindo, no tenía peces.
Y desde allí puede ver la tristeza de Melina cuando no hay luna. Entonces, la gata inclinó la cabeza para pensar qué debía hacer.
Gata manchada de negro que anda sola por los techos.
¿Les dije que Melina es la gata de Juan? ¿Les dije que Juan se ¿Qué debo hacer?, pensó Melina para un lado.
pone triste con la tristeza de Melina? ¿Qué debo hacer?, pensó Melina para el otro.
"La luna está lejos y Juan está cerca. Juan es capaz de recono-
Juan se pone muy triste cuando Melina se pierde en el extraño cerme entre mil gatas manchadas de negro. Para la luna, en cam-
mundo de los techos, esperando el regreso de la luna. Y siempre bio, yo debo ser una gata parecida a todas en un techo parecido a
está buscando la manera de ayudar a su amiga. Por eso, apenas todos. Y aunque la luna del pintor Pedro no es tan grande ni tan

6 3
Liliana Bodoc

Comencemos por un asunto muy senci- para que fuésemos felices. Y lo logró.
r e d o n d a es la l u n a q u e m e d i o el a m o r "
llo pero, sin el cual, nada de lo siguien- Me casé a los diecinueve años. Pero
M e l i n a es a m i g a d e l J u a n . J u a n es a m i g o d e P e d r o . Pedro es te hubiese podido suceder: nací en la antes de eso, debo decir, había dejado
a m i g o d e los c o l o r e s . provincia de Santa Fe, en el año 1958. mis estudios secundarios. Los completé
J u a n c r e y ó q u e u n c u a d r o p o d í a r e e m p l a z a r al v e r d a d e r o c i e l o . Cuando tenía seis años, mi familia se apenas nacido Galileo, mi primer hijo. Y

P o r q u e p a r a e s o e s t á n los n i ñ o s , p a r a s o ñ a r s i n m i e d o . trasladó a Mendoza. Allí mi padre traba- luego cursé la Licenciatura en Literaturas
jó en una enorme fábrica de cemento Modernas en la Facultad de Filosofía y
M e l i n a d e j ó d e a n d a r triste e n las n o c h e s s i n l u n a , p o r q u e p a r a
rodeada de unas pocas casas y de Letras de la Universidad Nacional de
e s o t e n í a la l u n a d e l a m o r .
muchas montañas de piedra y cal. Cuyo. Para entonces ya había nacido
Y Pedro s i g u e p i n t a n d o c i e l o s m u y g r a n d e s , p o r q u e p a r a e s o En aquel sitio, la siesta resultaba, para Romina, mi segunda hija. No voy a decir
e s t á n los c o l o r e s : p a r a a c e r c a r lo q u e e s t á l e j o s . los niños, una penosa obligación. Todos, que fue fácil. Pero fue posible.
de una forma o de otra, buscábamos Años después ejercí la docencia dando
pasajes, puertas, o cualquier clase de clases de Literatura Española y
abertura que nos permitiese escapar de Argentina. Recién a la edad de cuarenta
esas dos horas silenciosas en que los años me senté a escribir mi primer libro:
adultos, los gatos y los fantasmas dor- "Los días del venado". La primera parte
mían. Yo la encontré en los libros. Ésa de una trilogía de épica fantástica que se
fue la puerta secreta que me llevó a otros editó en el año 2000.
tiempos y lugares. Desde entonces, no he dejado de escri-
Cuando tenía siete años, murió mi bir. Tampoco he dejado de agradecer la
madre. Recuerdo la tarde de viento calu- posibilidad de trabajar en lo que amo. Y
roso porque, según yo imaginé, era él mucho menos he dejado de pensar un
quien se la había llevado. mundo donde leer y soñar no sea un pri-
Desde entonces, mis tres hermanos y yo vilegio. Sino algo así como el pan de
hicimos y deshicimos de tal modo que cada día.
nuestra casa debe haber parecido una pista
de circo. Sin embargo, mi padre se esforzó ¿Querés leer más de esta autora?
Los días del venado, Los días de la Sombra y Los días del fuego; Memorias Impuras. Los
Padres"; Diciembre Súper Álbum; Sucedió en Colores, cuentos para niños;Reyes y
Pájaros; La mejor luna; El mapa imposible; Amigos por el viento.

¿Querés saber más de esta autora?


http://lamadredelosconfines.blogspot.com/

Ejemplar de distribución gratuita. Prohibida su venta.

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