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El Deporte Escolar

Iñaki Ortúzar Oyanguren*


*Instituto Vasco de Educación Física SHEE-IVEF
I-Ortuzar@shee-ivef.com

Introducción
El concepto
Existe un consenso generalizado, dentro de la literatura especializada, en
situar a los Juegos Escolares Nacionales, que comienzan en el curso 1948-49,
como los precursores modernos de lo que hoy entendemos por Deporte
Escolar, pese a existir diferentes experiencias previas, eso sí, de carácter local,
e incluso colegial, y con escasa repercusión social.

Ahora bien, el acuerdo es mínimo cuando, en los últimos tiempos, se intenta


encontrar una definición conceptual sobre este ámbito. Efectivamente, los
1
especialistas que se atreven a intentar acotar el término conforman un
universo no sólo variado, sino contradictorio e incluso antagónico.

En nuestra propia recopilación conceptual sobre el Deporte Escolar (Ortúzar,


2005) se manifiestan amplios disensos en cualquiera de los elementos que lo
componen: en el tipo de actividad a desarrollarse, en la edad de los posibles
practicantes, en la disquisición horaria lectiva-extralectiva, en la cuestión
espacial sobre dónde se desarrollan las prácticas o a quién competen las
inherentes responsabilidades básicas.

Una muestra de la máxima actualidad, sobre esta discordancia la


encontramos precisamente en el III Congreso Nacional de Deporte en Edad
Escolar “Deporte y Educación” (2004), donde en su Libro de Actas se recogen
de las diferentes comunicaciones acepciones diametralmente opuestas 2.

1
Con el objeto de simplificar la lectura del texto se ha optado por utilizar términos genéricos, por esta
razón, salvo cuando se exprese lo contrario, se estará haciendo referencia a ambos sexos.
2
Romero Ramos entiende que el deporte escolar se desarrolla en la clase de Educación Física, mientras
que Vizcarra y González, bien al contrario, lo sitúan como una extensión del sistema educativo. Por su
parte Arribas y Arruza, recuerdan que “es el gestionado por los ayuntamientos y diputación…”

1
Otro ejemplo: en el ilustrativo libro coordinado por Fraile (2004) El deporte
escolar en el siglo XXI: análisis y debate desde una perspectiva europea, sus
reputados autores manifiestan, al referirse al tema en cuestión, la existencia de
una confusión o disenso terminológico (Romero, Álamo) y la complejidad de
definir lo que se entiende por Deporte Escolar (González).

Emana de esta obra un evidente y notorio esfuerzo por clarificar los términos
habitualmente utilizados en el ámbito, señal inequívoca de la necesidad,
totalmente vigente, de unificar criterios; máxime cuando los propios autores
emplean para designar un mismo concepto acepciones distintas como deporte
escolar, deporte en edad escolar, deporte extraescolar y actividades deportivas
de recreación, o la misma acepción para designar conceptos diferentes 3.

Por ende, desde comienzos de la década de los ochenta, cuando se


realizaron los traspasos de competencias del Consejo Superior de Deportes a
las comunidades autónomas, sus correspondientes parlamentos han venido
aprobando la diferente legislación que han considerado oportuna para regular
el deporte escolar en su territorio. Y efectivamente, bien distinto es el concepto,
terminología y definición que en el ámbito legislativo y administrativo presenta
el conjunto de las autonomías del estado español.

Ante este confuso panorama conceptual, no podemos sino atrevernos a


realizar una propuesta de definición, que sirva al menos para explicar a qué
nos referimos exactamente a lo largo de este capítulo cuando empleamos el
término Deporte Escolar:

Conjunto de actividades físico-deportivas, realizada por escolares en horario no lectivo, a


través del centro escolar, con objetivos educativos (Ortúzar, 2005:87).

Entendiendo sus actividades como regladas o no, competitivas como no


competitivas, abierto a todos los escolares sin límite de edad u otros, en horario
no lectivo pero totalmente imbricado con el lectivo y su currículo, tanto dentro
como fuera del centro, pero bajo su responsabilidad, contempladas en el

3
El deporte escolar comprende todo el trabajo que se lleva a cabo en la estricta jornada escolar (Romero).
El deporte escolar se refiere a la actividad desarrollada fuera del horario lectivo (Álamo).

2
proyecto educativo de centro y teniendo como meta fundamental la natural de
un centro educativo, la educación.

Características actuales. El estado de la cuestión.

La primera característica a destacar ya ha sido presentada: a principios del


2005 no existe entre los autores especialistas ni entre las administraciones
autonómicas o locales, una delimitación consensuada sobre el término
“Deporte Escolar”, que puede ser catalogado más bien con la expresión totum
revolotum. Este hecho, esta indefinición, condiciona indefectiblemente
cualquier factor relacionado con el ámbito de estudio de este epígrafe.

Educativa
El siguiente registro es abanderado por la totalidad de los agentes que
intervienen en el Deporte Escolar. La actividad deportiva 4 durante el período de
escolarización debe tener como objetivo la educación. Como indica Velázquez
(en Fraile, 2004:185): “la idea de deporte escolar debe poseer, a mi juicio, una
dimensión prioritaria de carácter educativo que dé sentido, significado y
coherencia a la propia expresión «deporte escolar»”

Sin embargo esta afirmación, que compartimos, no refleja la realidad del


Deporte Escolar que, en muchas ocasiones, no está bajo el amparo de la
institución escolar (Ibidem), sino también a cargo de otras organizaciones como
asociaciones de padres, ayuntamientos, clubes, federaciones, diputaciones,
asociaciones culturales y juveniles, empresas de servicios… (Romero, 2004).

Los técnicos
Ciertamente, la dejación de responsabilidades de las direcciones de los
centros provoca un vacío que posibilita la irrupción de un variado perfil de
responsables, monitores, coordinadores, etc., con un denominador común: su
inadecuación a una tarea básicamente educativa, como así es considerada 5.
4
Consideramos actividad deportiva tal y como es definida por Carta Europea del Deporte de 1992:
…”todo tipo de actividades físicas que, mediante un participación, organizada o de otro tipo, tengan por
finalidad la expresión o la mejora de la condición física y psíquica, el desarrollo de las relaciones sociales
o el logro de resultados en competiciones de todos los niveles.”
5
Saura, 1996; Petrus, 1997; Álamo, 2001; Fraile, 2004; Ortúzar, 2005.

3
Escasa experiencia, insuficiente o deficiente cualificación, son reiteradas
conclusiones en la totalidad de estudios o valoraciones sobre los monitores
deportivos. Problemática que, sin duda, supone la mayor preocupación de las
administraciones que muestran interés por variar la criticable, por negativa,
situación del deporte escolar.

Pero no sólo el perfil formativo de los técnicos supone un problema, su


ejercicio pseudoprofesional está plagado de acciones que atentan contra toda
lógica educativa. La observación de la conducta de los entrenadores de
deporte escolar durante los partidos así lo demuestra, en lo que se refiere a
lenguaje, gritos sin control, ausencia de refuerzos positivos, críticas, inhibición
ante actitudes antideportivas de los padres, jugadores sin participar, etc.,
siendo además una de las causas de abandono, junto a otras razones,
evidentemente, de la práctica deportiva 6.

El modelo de actividad
Los partidos de las matinales de los sábados son el exponente más claro de
un modelo de práctica básicamente competitivo, mimético del esquema
federado y de rendimiento. Son muchas las voces que se alzan contra la
competición tradicional como eje central del deporte escolar, sin embargo
continúa siendo, muy mayoritariamente, el tipo de actividad más practicado.

Su continua y notoria presencia en los medios de comunicación posibilita su


pervivencia hegemónica y dificulta el éxito de propuestas alternativas con otras
expresiones más formativas y recreativas, acordes con valores como la
participación, la salud, cooperación…

Efectivamente la cognición social existente, cuya fuente de saber principal es


la prensa deportiva, radio y televisión, sigue considerando como única la
fórmula del deporte espectáculo, profesional, donde sólo tiene cabida una élite
capacitada para el triunfo. Esta dominancia ideológica impregna no sólo al
escolar, sino a sus padres, entrenadores… e incluso como señala Velázquez
6
Saura, 1996; Petrus, 1997; Gz.Carballude, 1998; Álamo, 2001.

4
(en Fraile, 2004), a sus propios alumnos, estudiantes de Magisterio y de la
licenciatura de CC de la AF y el Deporte, teóricamente más abiertos a entender
la idoneidad de un programa con el juego como protagonista, juego modificado,
reducido o simplificado, complementado con actividades recreativas y en la
naturaleza, muy alejado de los postulados del deporte federado (Ortúzar,
2005).

Este tipo de planteamiento, de carácter netamente educativo, precisa como


tal, la existencia de un currículo (Gz. Carballude, 1998), es decir, de una
programación de todo el proceso educativo para permitir un control y una
evaluación del mismo, condición indispensable en cualquier planificación
medianamente seria.

El profesorado y el centro escolar


Ahora bien, en el vacío competencial en el que está sumido el deporte
escolar, la figura que emerge como principal referente para ejecutar el
7
programa de deporte escolar en la bibliografía consultada , es la del profesor
de Educación Física, que contrariamente a lo expuesto y deseado, tiene una
implicación en este ámbito “prácticamente inexistente o simplemente
testimonial” (Gz. Carballude, 1998:412).

Asertos que devuelven la responsabilidad al centro educativo, unidad


organizativa básica del deporte escolar, cerrando un bucle de
corresponsabilidad de todos los agentes o modelo ecológico (Gutiérrez, 1995):
los iguales y el entrenador en primer término, la familia y el centro escolar en
segundo, y los medios de comunicación, clubes, federaciones, empresas de
servicios y diputaciones en último plano, conforman un entramado que ejerce
su influencia, para bien o para mal, en función de su proximidad relacional al
núcleo del sistema, que no es otro que el alumno.
El escolar
El alumno, sujeto pasivo o activo del sistema, no valora excesivamente el
producto que le es ofertado en los diferentes programas de deporte escolar,

7
Devis, 1995; Petrus, 1997; Gz. Carballude, 1998; Hernández y Velázquez, 1999; Álamo, 2001.

5
resultando que una gran parte de los escolares no se involucra en las
actividades que su centro educativo le propone 8.

Consecuentemente una parte del alumnado encuentra fuera de su centro


escolar las actividades que satisfacen sus aspiraciones, más aún, si cabe, si
pertenecen al sexo femenino y estudian en un centro público (Torre, 1998).

No es arriesgado afirmar, en absoluto, que las actividades deportivas


competitivas, grueso de la oferta en la mayoría de los programas, no se
corresponden con las motivaciones e intereses que muestran los escolares. En
la totalidad de los estudios consultados sólo una mínima parte de los niños y
jóvenes practica deporte por razones relacionadas con aspectos competitivos;
bien al contrario, el eje vertebrador de las motivaciones de los escolares en
general pasa fundamentalmente por la diversión, por los factores relacionados
con los amigos, y con el sentirse bien y competente 9.

Este repaso crítico debe completarse apuntando las numerosas acciones


que las administraciones autonómicas están emprendiendo, animadas, en
muchos de los casos, por los trabajos de autores que a largo de estas líneas
han sido citados. La exposición objetiva de la realidad del deporte escolar ha
impulsado la adopción de planes estratégicos orientados hacia la mejora de la,
sin duda, problemática situación del deporte escolar, que lo es tanto
cuantitativa como cualitativamente.

La Comunidad Autónoma del País Vasco

La CAPV presenta, por un lado, puntos coincidentes con otras comunidades,


pero así mismo particularidades que la diferencian de sus vecinas más o
menos próximas. Hardman (1998), ya nos advierte sobre la especificidad de los
diferentes sistemas de enseñanza de la Educación Física y del Deporte, que se
encuentran muy localizados, y poco globalizados por tanto.

8
Saura, 1996; Gz. Carballude, 1998; Torre, 1998; Álamo, 2001; Ruiz, 2001; Velázquez y Hernández,
2001; Ortúzar, 2005.
9
Gutiérrez, 1995; Cruz, 1997; King y otros, 1996, en Torre, 1998; Mosquera y Puig, 1998; García
Ferrando, 2001; Ruiz, 2001; Tercedor, 1998; Velázquez y Hernández, 2001;

6
Similar consecuencia se extrae de la exposición de la realidad de algunas
10
autonomías como Andalucía, Canarias, Cataluña y País Vasco . Sus autores
presentan las características propias de sus demarcaciones, entendiendo que
difieren notoriamente entre ellas, como así se desprende incluso de sus
correspondientes normativas.

Centrándonos en nuestro ámbito más cercano, encontramos en primer lugar,


tal y como señala el Plan Vasco del Deporte 2003-2007 (PVD) la inexistencia
de un modelo de deporte escolar común a los tres territorios que componen su
unidad geográfica, de tal forma que incluso comparar índices de participación
resulta sumamente complejo. Es decir, tenemos que descender a cada territorio
para encontrar estructuras organizativas y programas semejantes, provocando
este hecho que la realidad de Alava, Gipuzkoa o Bizkaia sea bien distinta
(Macazaga, 2004).

Efectivamente, Gipuzkoa posee un contrastado modelo organizativo


(territorio-comarcas-municipios-centros escolares), que Bizkaia y Alava no han
considerado oportuno implantar. La forma de ofertar cada programa de
actividades también difiere, como por ejemplo, en la forma de entender la
polideportividad, así como también cambia la política de subvenciones, la
participación de los clubes en la competición escolar, la edad de inicio de las
competiciones federativas, la participación del profesorado en tareas de
responsabilidad, la edad media de los monitores, etc.

La Dirección de Deportes del Gobierno Vasco ha entendido la escasa


justificación de este desencuentro, tal y como refleja en su diagnóstico de
situación del deporte escolar vasco perteneciente al ya citado PVD. En
consecuencia plantea tanto en el borrador del Decreto de Deporte Escolar, de
próxima aparición, como en su Modelo Vasco de Deporte Escolar (MVDE), de
reciente aprobación (2003), la homogeneización de los programas atendiendo
a los principios generales, características y objetivos que se definen en dicho
Plan.
10
Llevadas a cabo por Romero, Álamo, González y Macazaga, respectivamente en Fraile, 2004.

7
Si las llamativas diferencias territoriales se esperan atenuar con las medidas
oportunas, también se intenta solucionar, así mismo los problemas comunes.

Problemas que la administración autonómica entiende que son:


En cuanto a las actividades deportivas:
- El problema más grave es sin duda la escasa respuesta femenina a la
oferta de actividades que es básicamente la misma que para los chicos,
obteniendo éstos en cambio índices de participación muy superiores.
- En el lado positivo cabe destacar la amplia y variada oferta deportiva
existente en los tres territorios.
- Pese a ello la práctica se centra en unos pocos y tradicionales deportes:
fútbol (5, 7,11), baloncesto y pelota.

En cuanto al área de Educación Física:


- La escasa relación con el deporte escolar.
- Su mínima influencia en el currículo.
- La falta de sensibilización de las familias.
- La excesiva deportivización de los contenidos.
- La falta de integración de los alumnos con necesidades especiales.

En cuanto al perfil de los técnicos:


- Excesiva dependencia de voluntarios con inadecuada formación.
- Poca permanencia en sus puestos, y por tanto alta rotación de personal.
- Objetivos contradictorios con el área de Educación Física.
- Problemas jurídico-laborales.
Otros:
- Inexistencia de control médico.
- Inapropiada educación de los padres.

El diagnóstico de la Dirección de Deportes, que hemos extractado en forma


resumida, concluye con una ilustrativa cita: “se podría afirmar que la
preocupación dominante actual, salvo excepciones, gira en torno a preparar

8
niños y niñas para el deporte más que en planificar deporte para niños y niñas”
(PVD, 2003:57).

Este análisis institucional sobre el panorama del Deporte Escolar en el País


Vasco, pendiente de los profundos cambios anunciados en el MVDE, coincide
en muchos puntos con la realidad del resto de autonomías españolas o al
menos de gran parte de ellas. En cualquier caso entendemos debe ampliarse
con otras aportaciones con el objetivo de completar la perspectiva situacional,
como a continuación intentamos.

Factores Estructurales:
Definición de responsabilidades y funciones de la administración educativa:
11
Siendo evidente el carácter educativo del Deporte Escolar se entiende
ineludible la asunción de responsabilidades de la administración educativa,
bien de forma integral o al menos en cogestión con la administración deportiva,
12
máxime cuando la Ley de la Escuela Pública Vasca determina que es función
del equipo directivo del centro elaborar, coordinar y supervisar el programa de
actividades extraescolares (entre las que se encuentra el Deporte Escolar).

Establecimiento de una estructura organizativa.


La organización del territorio de Gipuzkoa es, sin duda, un modelo a seguir
por los otros dos territorios. Por su parte el MVDE contempla implantar la figura
de Coordinador Local de Deporte Escolar, que bajo nuestra consideración
resultaría insuficiente al faltar el nivel de coordinación zonal.

Así mismo, no existe, todavía, un modelo de gestión para la unidad


organizativa básica, esto es, cada centro escolar está estructurado o no,
dependiendo de la voluntad o inhibición de su respectiva dirección académica,
más aún en los centros de titularidad pública, donde en casi todos los casos
son las Asociaciones de Padres de Alumnos (APAs) las que han asumido la
tareas organizativas indispensables.

11
Uno de los principios generales del deporte escolar en nuestra comunidad indica que “Los programas
sobre deporte escolar… estarán orientados a complementar la educación escolar integral” (Art. 55 Ley del
Deporte del País Vasco, 1998)
12
Ley 1/1993 de 19 de Febrero, artículo 36.

9
Factores docentes
Indefinición de la cualificación de los técnicos.
13
Pese a que ya la LDPV citaba la exigencia de titulaciones en los
diferentes ámbitos, y de igual forma se recoge en el PVD y en su consiguiente
MVDE, sigue sin determinarse cuál va a ser la cualificación o formación
requerida, tanto para el nivel de monitor como para el de coordinador. Se
vislumbra que el bloque común de las titulaciones elementales del ámbito
federativo podría ser la titulación mínima para el monitor, pero la
intencionalidad de los objetivos y contenidos de sus planes de estudios distan
mucho de cubrir las necesidades pedagógicas y didácticas necesarias en el
14
deporte educativo .

El escaso nivel de los técnicos deportivos.


Es reconocido por todas las instituciones y agentes vascos, de igual forma a
nivel nacional, y supone la mayor preocupación en el campo del Deporte
15
Escolar. Está estrechamente relacionado con el factor anterior .

La escasa participación del profesorado y de las direcciones de los centros.


En primer lugar del profesorado de EF, pero ampliable al resto de docentes.
La colaboración entre instituciones ha propiciado en Gipuzkoa una elevada
participación de los profesores, principalmente en labores de coordinación,
hecho que no se reproduce en Alava y Bizkaia, donde la separación entre los
tiempos pedagógicos lectivo-extralectivo es total en la inmensa mayoría de los
centros, aislamiento imputable, sin duda, a sus respectivas direcciones
académicas.

Factores relacionados con las actividades


El modelo deportivo dominante.

13
Art. 62, Ley de Deporte del País Vasco, 1998.
14
Tercedor, 1998; Álamo, 2001; Fraile, 2004; Ortúzar, 2005.
15
Larrarte, 1997; Inza, 1999; Ramírez y Mendizábal 2000; Ortúzar, 2005.

10
El deporte federado en la CAPV condiciona enormemente al desarrollado en
el deporte escolar: toda la asistencia técnica, organización de actividades,
confección de calendarios, reglamentos de juego, resultados, clasificaciones,
es llevada a cabo por federaciones y clubes, cuyo objetivo único es la
promoción del deporte y no la formación del escolar. Consideramos complicado
que puedan, y deban, asumir funciones para las que no han sido creados.

La novedosa creación de itinerarios deportivos 16, recogida en el MVDE y en


el borrador de Decreto sobre Deporte Escolar, posiblemente consiga separar,
en un futuro próximo, planteamientos antagónicos: rendimiento-educación, que
hoy conviven juntos, otorgando a las actividades con objetivos formativos y
recreativos el protagonismo que les ha venido correspondiendo histórica y
hegemónicamente a las de finalidad meramente deportiva.

El absentismo
Un porcentaje considerable de la población escolar vasca no encuentra
acomodo en los programas de actividades que ofrecen sus centros educativos.
Efectivamente, una porcentaje del alumnado no participa en ninguna actividad
deportiva (E.F aparte), mientras que otra siente predilección por actividades o
tipos de práctica ofertados fuera del centro (Macazaga y Rekalde, 2004).

Añadamos a estos datos el considerable abandono de la actividad deportiva,


en aumento progresivo a partir de los 12 años. Datos que nos llevan a
implementar que las actividades de deporte escolar propuestas no satisfacen a
17
muchos de nuestros alumnos y más acusadamente cuando se trata del sexo
femenino. Consecuencia que implica la pérdida de una oportunidad única de
adquirir experiencias y aprendizajes que no se repiten en otros ámbitos
educativos o deportivos (Larrarte, 1998; Pereda, 2000).
A lo largo de la exposición sobre el estado de la cuestión, en primer lugar a
nivel nacional y en segundo en el contexto de la autonomía vasca, éste tanto

16
a) De participación deportiva. b) De iniciación al rendimiento. C) De identificación de talentos y
promesas deportivas. En estos itinerarios se podrán ofertar: Actividades de enseñanza (de iniciación y de
tecnificación), Actividades de competición (modificadas o de participación, de iniciación al rendimiento y
restringidas), Actividades de detección y Otras actividades (culturales y recreativas)
17
El II Plan Joven de la CAPV (2002-05) reconoce que la oferta pública existente no se ajusta a las
necesidades actuales de la juventud.

11
desde un punto de vista institucional como personal del autor, han quedan
apuntados evidentes temas o líneas de profundización posibles y señaladas
además según su trascendencia. Ahora bien, algunos de ellos ya han sido o
están siendo estudiados en diversos trabajos de investigación, como
observaremos en el siguiente epígrafe.

Estudios actuales y tendencias

Es evidente la intención social de transferir a la escuela funciones formativas


que hasta hace bien poco correspondían a la familia, pero que ésta ya no
puede asumir (Sabater, 1997).

Sin embargo, la educación curricular ya no es suficiente para afrontar los


aprendizajes necesarios para la vida de la persona (Cuenca, 1992), de tal
18
forma que las instituciones educativas pretenden ir más allá de las aulas ,
llevando a cabo una mayor apertura a su entorno social inmediato a través de
19
prácticas deportivas y actividades complementarias y extraescolares ,
superando el concepto de horarios y calendarios escolares pasando a un
modelo más extendido en el tiempo 20.

Esta vigencia y trascendencia del deporte escolar presente y proyectiva se


traduce en diferentes trabajos de investigación que han buscado explicar los
fenómenos más significativos relacionados con el tema en cuestión. Sin
ninguna duda, el formato más estudiado se centra en los índices de práctica
deportiva de la población escolar, bien bajo la tutela del centro, Deporte Escolar
estricto sensu, o bien en un sentido abierto de práctica deportiva.

Ha sido ya analizada la participación, o absentismo, deportiva en esta etapa


en un número importante de ciudades, comarcas o provincias de la geografía
española, variando la edad de las muestras, que puede referirse a niños (10
años), adolescentes o jóvenes (hasta 18 años), tratándose en estos trabajos,

18
Ley de la Escuela Pública Vasca, 1993: 11
19
Ministerio de Educación y Ciencia. Una educación de calidad para todos y entre todos. Propuestas para
el debate, 2004.
20
Libro Blanco para la Educación Vasca del Siglo XXI, EAJ-PNV, 2004.

12
así mismo, otros factores que la propia participación, pero directamente
relacionados con ella.

En este sentido son habituales las investigaciones que junto a la práctica


deportiva y sus características, buscan, de igual modo, las motivaciones que
empujan a los escolares a ella, o al contrario, los motivos para no realizarla.
Así mismo se estudian cuales son sus actividades preferidas, las consideradas
21
más adecuadas, su grado de satisfacción, etc.

Como vemos en la tabla a pie de página, al menos seis investigaciones en


esta línea han sido desarrollados en nuestro entorno autonómico, pudiéndose
tener en cuenta además los datos estadísticos que sobre participación en
deporte escolar por sexo, categoría, modalidad obtienen cada curso las
Diputaciones Forales de los tres territorios, confrontándolas, incluso, con los
cifras de matriculación que detalladamente ofrece el Instituto Vasco de
Estadística (Eustat).

Destaquemos, así mismo, la tesis doctoral de Zulaika (1998), investigando la


directa relación entre participación en deporte escolar y el autoconcepto en los
niños guipuzcoanos o el trabajo de Arruza y González (2001) sobre la
incidencia de los aspectos psicosociales, también en el deporte escolar de este
territorio.
A nivel vasco, pero aludiendo a la población en general, son también los
trabajos de Arribas (2002) en el marco geográfico de Gipuzkoa y el de Ispizua
(2003) en Bizkaia, sin olvidarnos del realizado por el Gobierno Vasco (2004)
que incluye en su análisis de “La población de la CAPV y el Deporte” una
franja de edad de 16-17 años.

21

Marco geográficoAutorMarco geográficoAutorSan SebastiánLarrarte, 1997MallorcaPalou y otros,


2001BarcelonaGz Carballude, 1998MadridVelázquez y Hernández, 2001GranadaTorre, 1998
Tercedor, 1998GaliciaAlvariñas, y otros, 2001VitoriaInza,1999TenerifePintor, 2002AlmeríaCasimiro,
1999
Ruiz, 2001CórdobaCamacho, 2004SevillaRomero Ramos, 2004GipuzkoaRamírez y Mendizábal,
2000IrúnPatronato de Deportes del Ayuntamiento de Irún, 2004AndorraEdo 2001Alava Amenabar y
otros, 2004Gran CanariaÁlamo, 2001

13
A los estudios comentados de índole territorial o autonómico, debemos
añadir los referidos al conjunto de la población española escolar recogidos por
Mendoza (2000) y el Grupo Avena (2004), relacionando actividad física con
salud, sin olvidar los clásicos de García Ferrando (2001), por contemplar en su
muestra sujetos mayores de catorce años.

La salud
Los aspectos relacionados con la salud, comentados, son un tema estrella
en la literatura científica, los primeros estudios comenzaron bajo un paradigma
centrado en la condición física, pasando más tarde a otro menos “biológico” y
22
más pendiente de los factores psicosociales .

La tendencia actual intenta englobar ambos puntos de partida en una


perspectiva tridimensional (física, psíquica y social), tal y como está entendida
mayoritariamente la salud individual y colectiva (Grupo Avena, 2004).

Todos los trabajos de los últimos años encuentran relación directa entre
salud, en sentido amplio, y práctica deportiva, destacando la importancia de la
asignatura de EF en la fijación de un hábito deportivo que garantice esa
práctica no sólo en la edad escolar sino también en la edad adulta.

La batalla contra el sedentarismo, una de las expresiones que mayor alarma


genera hoy en el ámbito sanitario, y por tanto social, es una de las esperanzas
para los profesionales de la EF de ver aumentada la escasa importancia de su
área en el currículum educativo, y para los educadores que entienden el
Deporte Escolar como un medio de formación, un motivo para la reorientación
de su ámbito hacia unos planteamientos no centrados en el resultado
deportivo.

En esta línea debemos destacar el Proyecto Ikassasoi, iniciativa del


Patronato de Deportes del Ayuntamiento de Irún. Basándose en una encuesta
realizada a sus escolares sobre hábitos de actividad física y nutrición,
fundamenta todo un plan de intervención integral para mejorar el Deporte

22
Cruz, 1998; Brustad, Arruza, 2002; Gutiérrez, 2004; Escartí, Gutiérrez, 2004; Vizcarra, González, 2004

14
Escolar en su municipio. Todo un ejemplo a seguir en cuanto a implicación y
responsabilidad municipal en la población escolar.

El abandono
Estrechamente relacionado con los trabajos sobre la práctica deportiva, si
bien con un tratamiento definido y diferenciado, topamos con el problema
“abandono”, hecho y exponente de un fracaso del sistema deportivo que no
logra retener a alumnos que estaban dentro de él, cuestión que ha suscitado,
en consecuencia, considerables esfuerzos para explicar sus causas.

Las tesis de Puig (1996) sobre su carácter diacrónico ayudan a entender


este complejo fenómeno que ha sido tratado en el País Vasco de forma
monográfica en el Congreso Mujer y Deporte de Bilbao (2001), en la obra de
Otero (2003) para la Diputación de Bizkaia, en los estudios de Arribas y Arruza
(2004) en los jóvenes escolarizados de 15-18 años y en el Proyecto Itxaso
(2002) en las jóvenes de 12-18, estos últimos en Gipuzkoa.

Los técnicos deportivos


Entre las conclusiones de los estudios anteriores ocupa un lugar importante
las referidas a los entrenadores. La cuestión relacionada con éstos ya ha sido
presentada anteriormente como clave en el Deporte Escolar y son diversos los
23
intentos de profundizar en el perfil de tan controvertida figura . En nuestra
comunidad los técnicos de Vitoria-Gasteiz, Donostia y Gipuzkoa han sido
objeto de evaluación, siendo analizado, profusamente, en la “Ponencia sobre
cualificación deportiva en el deporte escolar” (Iturrioz y otros, 2001) por lo que
podemos considerar existe una sólida base explicativa sobre este particular.

Sobre la formación mínima de estos técnicos se trabaja en la actualidad


basándose en el bloque común de la titulación federativa básica, ya
comentado, y sobre esta propuesta, discutible a nuestro entender, Arruza y
Azurza (2002) presentan un proyecto de formación para los monitores de
deporte escolar, en concreto a través de la teleformación. Entienden que las

23
Saura, 1996; Álamo, 2001; Pintor, 2004.

15
nuevas tecnologías son una óptima forma de paliar el perfil de los técnicos del
deporte escolar en Gipuzkoa: muy joven y sin formación.

Los profesores de Educación Física


Como se ha citado anteriormente son los docentes de EF los que presentan
un perfil más idóneo como técnicos en el horario extralectivo, catalogándose
24
como fundamental su presencia activa . Sin embargo, son escasos los
estudios que profundizan en la implicación entre profesorado de EF y el
Deporte Escolar, pese a tener una histórica relación. Entresacamos dos
experiencias que cuentan con los propios docentes como protagonistas.

25
En Valladolid lleva años desarrollándose un proyecto en el que participan
profesores de EF y alumnos de Magisterio (EF), a través de un proceso basado
en la investigación-acción. Una opción distinta es la experiencia iniciada en
Extremadura con su propuesta “Nueva Jornada Escolar” (Martín y otros, 2001),
en la que el profesorado del centro coordina un programa de actividades
extraescolares que da continuación a un horario de jornada continua.

En el ámbito del País Vasco, una iniciativa que intentaba emular, de algún
modo, la figura del Departamento de actividades complementarias y
26
extraescolares, de rango estatal , es la del Responsable del Programa de
27
Actividades Complementarias y Extraescolares (ACEX) . A día de hoy este
plan, en lo que se refiere al Deporte Escolar no ha calado en la comunidad
educativa, siendo muy reducida su implantación. Pese a ello, alguno de los
proyectos puestos en marcha ha supuesto una verdadera dinamización de la
actividad físico-deportiva en el centro escolar que lo ha desarrollado.

24
Cruz, 1995; Petrus, 1997; Álamo, 2001; Fraile, 2004.
25
Fraile y otros, 2001, llevan a cabo una propuesta alternativa de deporte recreativo para el tiempo
extraescolar con alumnos de 2º ciclo de Primaria.
26
Orden de 29 de Junio de 1994 por la que se aprueban las instrucciones que regulan la organización y
funcionamiento de los Institutos de Educación Secundaria y Art. 47 del Real Decreto 83/1996, de 26 de
Enero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de los Institutos de Educación Secundaria.
27
Creada a partir de la Resolución 30 de Setiembre de 1995 del Director de Gestión de Personal del
Departamento de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno Vasco que convoca para el
curso 1995/1996 un Programa Piloto de Actividades Complementarias y Extraescolares.

16
La participación del propio profesorado del centro en el tiempo extralectivo
en esta comunidad autónoma ha sido recogida cuantitativamente por el
estudio “Evaluación y mejora de la calidad del Deporte Escolar en la población
escolar de Gipuzkoa” (Ramírez, Mendizábal, 2000), arrojando unas datos de
alta participación como coordinadores, pero no así como monitores.

Precisamente las razones o circunstancias causantes que un profesor de EF


asuma en los centros escolares responsabilidades en el Deporte Escolar, o que
por el contrario no lo haga, y las medidas que propiciarían su participación son
las premisas de nuestra investigación cualitativa a través de grupos de
discusión realizado en Bizkaia (Ortúzar, 2005).

En un proceso de revisión del Deporte Escolar en la Federación de Ikastolas


de Bizkaia, a través de una metodología participativa con profesores de EF de
este colectivo, se encuentran Macazaga y Recalde (2004), que entre sus
conclusiones destacan la importancia de contar con equipos multidisciplinares
en los que esté presente el profesorado de EF.

El modelo de Deporte Escolar


Los responsables de las experiencias anteriores, Valladolid y Extremadura,
buscaron los contenidos más adecuados para emplear en su tarea educativa,
entendiendo que el Deporte Escolar precisa de un currículo propio en el que
enmarcar sus objetivos. Afirmación que, por su parte, también se desprende de
los grupos de discusión y participación presentados.

Efectivamente, es reiterada la intención de distanciarse del modelo de


enseñanza, o de iniciación deportiva, seguido tradicionalmente y son
28
numerosas las propuestas, además de estas dos últimas citadas .

Una tendencia considerable propone acogerse al currículo del Área de


Educación Física entendiendo que el deporte escolar debe ser una continuidad
y complemento de esta asignatura.

28
Devis, 1995; Cruz, 1997; Bellido, 1999; entre otros.

17
Y para uno u otro ámbito la praxiología motriz supone el planteamiento
alternativo más elaborado en la actualidad, su científica propuesta supone una
transformación radical de los conceptos de la iniciación deportiva, ya que parte
de la estructura funcional o lógica interna de cada actividad deportiva,
estableciendo una secuencia original en el proceso de enseñanza.
Consideramos, por tanto, necesario conocer el trabajo de Hernández y Jiménez
(2000) sobre los contenidos deportivos.

Como conveniente es también indagar en el trabajo de Etxebeste (2004),


inmerso en la elaboración de un currículo de EF que responda a la cultura en
la que está inmerso. Este investigador etnográfico, afín a la corriente
praxiológica, demanda educar a partir de los modelos de comportamiento
culturales propios de nuestra sociedad vasca.

Precisamente el establecimiento de un currículo es uno de los retos a los


que se va a enfrentar próximamente, ya en el terreno extralectivo, el MVDE, y
en concreto los contenidos de los nuevos itinerarios deportivos y de las
actividades que los deben desarrollar, si tal y como se ha defendido, desde
variados puntos de vista, es necesario un cambio importante.

Los padres
Como reflejo de la importante corresponsabilidad otorgada a la familia en el
ámbito del deporte escolar, bien individualmente o de forma organizada (APAs),
aparece un considerable número de iniciativas que tienen como objetivo los
padres: “Escuela de padres y madres”, “Entrenando a padres y madres”, entre
29
otras , recogen la intencionalidad de añadir a la familia en la labor de
formación integral de los escolares a través del deporte.

El PVD señala la necesidad de educar convenientemente a los padres, si


bien no son muchas las aportaciones que hasta la fecha se han llevado a cabo
en este terreno. La Universidad de Deusto diseñó un curso de formación para
padres llevado a cabo por iniciativa de la Diputación de Bizkaia y también por el
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, pero ha carecido de continuidad.
29
Silva, 2004; Gimeno, 2004;Cruz y otros, 2004.

18
Conclusiones
La variedad de temas expuestos está condicionada a un aspecto nuclear: la
estructura organizativa. Si no existe una definición taxativa que asegure la
implicación del centro, vía dirección y vía profesorado, en el deporte escolar, y
por tanto un tratamiento educativo único de la totalidad de acciones lectivas y
extralectivas que se desarrollan bajo su responsabilidad, la problemática de
este ámbito seguirá latente.

En el panorama del deporte escolar entendemos suficientemente


determinadas las deficiencias del sistema. Los numerosos trabajos de
investigación que a lo largo de la geografía española se han realizado, CAPV
incluida, han cubierto, prácticamente, la descripción de los problemas que
aquejan a este trascendente ámbito educativo.

Como análisis de perspectiva se observa una desmesurada desproporción a


favor de los estudios de índole cuantitativo bajo el paradigma positivista.
Entendemos que las futuras investigaciones debieran tender a analizar e
interpretar en profundidad los procesos y situaciones ya descritos. La
explicación causal de fenómenos como la escasa actividad deportiva femenina,
la implicación del profesorado, la elaboración de un currículo propio, o la no
comentada reconversión educativa de los clubes, precisa situarse en el
paradigma hermenéutico y en metodologías cualitativas, escasamente
utilizadas hasta el momento. Así mismo, la aplicación de las teorías
constructivistas a través de metodologías colaborativas, utilizadas con
frecuencia en el terreno de la EF, apenas están presentes, con alguna
excepción, en el deporte escolar.

En definitiva, el deporte escolar, por su trascendencia, por la variedad de los


temas que mantiene abiertos y por el exiguo bagaje en investigación cualitativa
y colaborativa, presenta un atractivo campo de estudio para el investigador
interesado en el deporte y la educación.

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