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


15.1 Consideraciones generales
Como se vio con todo detalle en el capítulo 13, el estudio de las secciones de hormigón armado tiene por objeto
comprobar que, bajo la combinación más desfavorable de acciones (§ 13.7), la pieza no supera cada uno de los
Estados Límite, en el supuesto de que ambos materiales, hormigón y acero, tuviesen como resistencias reales las
resistencias minoradas o de cálculo. Es decir,

con los siguientes significados (cf. § 13.6.3):


fck = Resistencia característica del hormigón.
γc = Coefi ciente de minoración del hormigón.
αcc = Factor que tiene en cuenta el cansancio del hormigón
cuando está sometido a altos niveles de compresión con cargas de larga duración. Tradicionalmente se ha venido
adoptando el valor de 0.85.

Sin embargo, en la vigente Instrucción española se adopta el valor 1.


fyk= Límite elástico característico del acero.
γs = Coefi ciente de minoración del acero.

En el presente capítulo se estudia el Estado Límite Último de Agotamiento de una sección sometida a solicitaciones
normales.

Tanto el Código Modelo CEB-FIP como el Eurocódigo y la Instrucción española preconizan, para el estudio de las
secciones de hormigón armado en las distintas formas de agotamiento, un método que cubre de una manera
continua todas las solicitaciones normales, desde la tracción simple hasta la compresión centrada, método cuyas
hipótesis básicas se exponen más adelante. Naturalmente, según vimos en el § 14.1, las tensiones en el instante de
agotamiento de una sección no pueden determinarse admitiendo un comportamiento elástico y lineal para ambos
materiales, hormigón y acero.
Por ello, los métodos de cálculo en rotura utilizan unas ecuaciones constitutivas del hormigón y del acero que
representan de forma adecuada la plastificación de cada material.
Ahora bien, mientras que existe un amplio consenso sobre la ecuación constitutiva del acero, la del hormigón no
tiene forma única, sino que experimenta variaciones según la época, el país, la norma o el libro de que se trate.
Las restantes hipótesis básicas que permiten estudiar el Estado Límite Último frente a tensiones normales se han
explicado en el § 14.3: la planeidad de secciones, la compatibilidad de deformaciones y el equilibrio.

15.2 Ecuaciones constitutivas


15.2.1 DIAGRAMAS TENSIÓN-DEFORMACIÓN DEL HORMIGÓN
Si se fija un diagrama tensión-deformación apropiado para el hormigón, conocida la deformación en una fibra de la
sección, queda determinado, unívocamente, el valor de la tensión en dicha fibra.
En la Instrucción española, al igual que en otras normas, se utilizan los diagramas tensión-deformación para el
hormigón que a continuación se indican. En todos ellos se prescinde de la colaboración del hormigón en tracción,
no muy confiable y de escasa importancia, quedando con ello del lado de la seguridad.

a) Diagrama parábola-rectángulo de cálculo, formado por una parábola de segundo grado y un segmento rectilíneo
(fig.15.1). El vértice de la parábola se encuentra en la abscisa 2 por mil (deformación de rotura del hormigón en
compresión simple), y el final del tramo rectangular en la abscisa 3,5 por mil (deformación de rotura del hormigón
en flexión).
La ordenada máxima de este diagrama corresponde a una compresión de fcd,
que es la resistencia minorada o de cálculo del hormigón a compresión.
Este diagrama conduce a resultados concordantes con la experimentación existente.

b) Diagrama rectangular de cálculo, formado por un segmento rectilíneo cuya ordenada es fcd y que comienza en
la abscisa 0,2 εmáx y termina en εmáx, siendo εmáx la deformación de compresión máxima del plano de rotura en
estudio, sea cual sea este (fig. 15.2, arriba). Aplicando este diagrama a una sección, se obtiene el gráfico de la figura
15.2 (abajo).

La profundidad del bloque comprimido es 0,8 x, para x < 1,25 h. Para valores de x superiores a 1,25 h, la profundidad
del bloque comprimido es h.
Existen algunas variaciones de este diagrama, entre ellas la que propone la Instrucción española. Para x< h, la
ecuación es idéntica. Sin embargo, para x> h, la profundidad del bloque de compresiones, λh, viene determinada
por la siguiente expresión:

Esta modificación implica que la profundidad del bloque comprimido λ h vale h sólo para el estado de compresión
simple, es decir,cuando x= + ∞. Entre el valor
x = h y x = + ∞, la profundidad de la fibra neutra varía, lentamente, entre y = 0,8 h e y = h
Como se verá más adelante, la influencia de esta variación es pequeña y afecta únicamente a las secciones sometidas
a compresión compuesta.
c) Otros diagramas de cálculo, parabólicos, birectilíneos, trapezoidales, rectangulares con tope, etc., aceptables
siempre que los resultados con ellos obtenidos concuerden, de una manera satisfactoria, con los correspondientes
al diagrama parábola-rectángulo o queden del lado de la seguridad. Las ecuaciones constitutivas expuestas
corresponden a hormigones de resistencias no superiores a 50 N/mm2.
Por encima de esta resistencia, disminuye la deformación última y la longitud de la rama plástica (fi g. 15.3).

15.2.2 DIAGRAMAS TENSIÓN-DEFORMACIÓN DE LOS ACEROS


La tensión en cualquier armadura se obtiene, a partir de la deformación de la fibra correspondiente, mediante el
diagrama tensión-deformación de cálculo del acero empleado. El diagrama de los aceros empleados en hormigón
armado depende del método de fabricación utilizado, por lo que debe ser el fabricante quien lo facilite.
La Instrucción española admite, a falta de datos experimentales, el diagrama característico de la figura 15.4, formado
por la recta de Hooke y otra recta inclinada determinada como se indica en la figura.
La rama de compresión es simétrica a la de tracción respecto al origen. Como módulo de deformación longitudinal
del acero se admite el valor Es= 2 · 105 N/mm2

El diagrama tensión-deformación de cálculo de los aceros se obtiene a partir del característico mediante una afinidad
efectuada paralelamente a la recta de Hooke, de razón 1/γs, siendo γs el coeficiente de seguridad del acero (fi g.
15.5 a). Como simplificación que queda del lado de la seguridad, puede usarse el diagrama de la fi gura 15.5 b, cuya
segunda rama es horizontal.

Se considera como resistencia de cálculo el valor


y como deformación máxima el 10 ‰. En algunos textos se indica que la deformación máxima a compresión es el
3,5 ‰, lo cual se debe a que el acero está rodeado de hormigón y ésta es su deformación máxima, aunque, en
realidad, la deformación máxima del acero, en compresión, podría llegar a ser también del 10 ‰. La deformación
del límite elástico εy es, para aceros B 400-SD, de 1,73 ‰, y para aceros B 500-SD, de 2,17 ‰.

15.3 Dominios de deformación de las secciones en el Estado Límite Último de agotamiento.


Diagrama de pivotes Las deformaciones límites de las secciones, según la naturaleza de la solicitación, conducen a
admitir varios dominios que han sido esquematizados en la figura 15.6 y que estudiamos detalladamente a
continuación. Este diagrama es conocido con el nombre de diagrama de pivotes, porque en él, como veremos
inmediatamente, los haces de b planos de rotura pivotan en los puntos (pivotes) A, B y C. Los planos contenidos en
cada uno de los dominios son todos y cada uno de los posibles planos de rotura de la sección. Son planos de rotura
porque, cuando la sección se deforma según ese plano, se considera rota a causa de que alguno de los materiales
que la componen ha alcanzado su deformación de rotura, bien porque se ha roto el acero traccionado (pivote A),
bien porque se ha roto el hormigón comprimido (pivote B), bien porque hay una acumulación de deformaciones de
compresión del hormigón muy cercana a la rotura (pivote C).
A continuación, se efectúa un estudio de los diferentes
dominios.

15.3.1 DOMINIO DE TRACCIÓN SIMPLE O COMPUESTA


Dominio 1: Tracción simple o compuesta, en donde toda la sección está en tracción. Las rectas de deformación que
representan los planos de rotura giran alrededor del punto o pivote A, correspondiente a un alargamiento del acero
más traccionado del 10 ‰. Se cubre así el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entre x = – ∞ y x =
0.
La ecuación de compatibilidad de deformaciones es:

2 El significado de las variables se explica en la figura 15.7. Los signos de las deformaciones y las profundidades se
deben tomar en valor absoluto.
15.3.2 DOMINIOS DE FLEXIÓN SIMPLEO COMPUESTA
La profundidad x del eje neutro de estos planos cumple la condición 0 < x < h. En una sección en cuyo plano se
cumpla esta condición, habrá alargamientos y acortamientos.
Dominio 2: Flexión simple o compuesta, en donde el hormigón no alcanza la rotura. Las rectas de deformación que
representan los planos de rotura continúan girando alrededor del pivote A, correspondiente a un alargamiento del
acero más traccionado del 10 ‰. La máxima deformación del hormigón es inferior a 3,5 ‰ en valor absoluto.
El máximo valor de x en este dominio corresponde a aquel plano que pasa simultáneamente por el pivote A (rotura
del acero) y por el B (rotura del hormigón), situación en la que es

Se cubre así el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entre x = 0 y xAB = 0,259 · d.
Las ecuaciones de compatibilidad de deformaciones son:

Dominio 3: Flexión simple o compuesta en donde las rectas de deformación representantes de los planos de rotura
giran alrededor del pivote B, correspondiente al máximo acortamiento del hormigón εc = 3,5 ‰. El alargamiento de
la armadura más traccionada está comprendido entre el 10 ‰ y εy, siendo εy la deformación correspondiente al
límite elástico del acero.
Se cubre así el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entre xAB = 0,259 · dyx= xlím.
El valor de xlím se puede obtener a partir de la deformación del acero inferior:
Por otra parte, la deformación correspondiente al límite elástico es:

de donde se deduce el valor límite de x:

En esta expresión se ha considerado Es = 2·105 N/mm2 y fyd debe expresarse en las mismas unidades.
Si particularizamos para el más habitual de los aceros de armar, el B-500 SD (fyk = 500 N/mm2 ; fyd = 435 N/mm2)
obtenemos xlím = 0,617 d.
Particularizando para el acero B-400 SD, se obtiene el valor de xlím = 0,668 d.
Las ecuaciones de compatibilidad de deformaciones son:

Dominio 4: Flexión simple o compuesta, en donde las rectas de deformación representantes de los planos de rotura
continúan girando alrededor del pivote B. El alargamiento de la armadura más traccionada está comprendido entre
εy (deformación del límite elástico) y cero. La deformación de la fi bra más comprimida del hormigón es εc = – 0,0035.
Se cubre así el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entre x = xlím y x = d. Las ecuaciones de
compatibilidad de deformaciones son las mismas que las del dominio 3.
Dominio 4a: Flexión compuesta en donde todas las armaduras están comprimidas y existe una pequeña zona de
hormigón en tracción. Las rectas de deformación que representan los planos de rotura continúan girando alrededor
del punto B (pivote 2). En este dominio se cubre el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entrex
=
dy
x
=
h.
La deformación de la fibra más comprimida es εc
=
–0,0035 y la armadura As1 trabaja a una pequeña compresión.
Las ecuaciones de compatibilidad de deformaciones son las mismas que las del dominio 3.
15.3.3 DOMINIO DE COMPRESIÓN SIMPLE O COMPUESTA
Dominio 5: Compresión simple o compuesta, en donde ambos materiales trabajan a compresión. Las rectas de
deformación representantes de los planos de rotura giran alrededor del pivote C, defi nido por la intersección de las
dos rectas dibujadas en la fi gura (en compresión simple la deformación de rotura del hormigón es del 2 ‰). En este
dominio se cubre el campo de profundidades del eje neutro comprendidas entre x = h y x = + ∞. Ambas armaduras
trabajan a compresión. Las ecuaciones de compatibilidad de deformaciones son, en este caso:

El significado de las variables se explica en la fi gura 15.9.

15.3.4 RESUMEN
Como resumen de cuanto se ha dicho, en la fi gura 15.10se han dibujado unos diagramas que proporcionan las
deformaciones de las armaduras εs1 y εs2 en función de la profundidad relativa del eje neutro. Las tres curvas
correspondientes a la deformación εs2 de la armadura de compresión se han dibujado para tres recubrimientos: δ’
= d’/d = d2/d = 0,05; 0,1 y 0,15.
15.4 Planteamiento general del cálculo de secciones
Calcular una sección sometida a tensiones normales consiste en determinar todos los datos relacionados con ella,
es decir, la definición geométrica y mecánica completa,h,b, As y A’s; las características resistentes de la misma, Mu
en el caso de la flexión simple, o las diferentes parejas (Nu, Mu) en el caso de fl exión o compresión compuesta; y
las características del plano de rotura asociado a cada esfuerzo último, la posición de la fibra neutra x y la curvatura
de dicho plano 1/r.

Se suponen previamente conocidas las resistencias de los materiales fcd, Fyd y las dimensiones de la sección, b × h
(ancho por canto) y los resultados buscados son, bien la armadura necesaria para resistir
un determinado esfuerzo Md o pareja de esfuerzos Nd , Md, en cuyo caso se trata de un problema de
dimensionamiento; bien el esfuerzo máximo Mu o la pareja Nu,Mu nque resiste la sección armada con una cantidad
determinada de acero, en cuyo caso se trata de un problema de comprobación.
Las estrategias que se plantean para resolver el dimensionamiento o la comprobación son bien diferentes.
El cálculo también se plantea de una forma diferente según se trate de un problema de flexión simple (en cuyo caso
el esfuerzo dato –o incógnita– es tan sólo un momento flector M) o se trate de un problema de flexión combinada
con esfuerzo axil, en cuyo caso los esfuerzos dato–o incógnita– son una pareja de esfuerzos (N, M).
Por otra parte, el cálculo de una sección se puede hacer siguiendo diferentes métodos. En este libro se explican
varios de ellos: el cálculo en rotura (dentro del cual está el método del diagrama parábola-rectángulo, el método del
diagrama rectangular, el método del momento tope y un método simplificado desarrollado por los autores) y el
método clásico.
Junto a todos estos métodos, el libro también desarrolla otras materias de interés relacionadas con las tensiones
normales, como son el cálculo de secciones deformas diversas (en Ty otras), el cálculo de secciones sometidas
a flexión esviada (presentando un método simplificado, original de Jiménez Montoya, muy eficaz para calcular esta
complicada combinación de esfuerzos) y el cálculo de soportes de hormigón armado en el que se incluye el complejo
problema del pandeo.

15.5 Método general


El método general de resolución de un problema de tensiones normales, sea de dimensionamiento, sea de
comprobación, consiste en la resolución de un sistema de tres ecuaciones. Estas ecuaciones son:
a) Ecuación de equilibrio de axiles: La suma de las tensiones en una cara de la rebanada estudiada debe ser igual
que el esfuerzo axil en esa misma cara:
∑ Ac σcy + As1 σs1 + As2 σs2= N (cf. fi g. 15.11).
b) Ecuación de equilibrio de momentos: La suma de momentos de las tensiones en una cara de la rebanada deben
ser iguales al momento flector en esa misma cara:
c) Ecuación de compatibilidad de deformaciones: Relación lineal entre las deformaciones de las diferentes fibras
de la sección.
Las incógnitas varían según el problema de que se trate. En un problema de comprobación se desconocen el plano
de rotura (x y εc) y el momento último, mientras que en un problema de dimensionamiento se desconocen el plano
de rotura (x y εc) y la armadura a disponer en la sección. En ambos casos hay tres incógnitas.
A continuación se desarrollan, para diferentes combinaciones de esfuerzos, las ecuaciones de equilibrio y
compatibilidad de deformaciones que permiten resolver el problema.
Para plantear las ecuaciones es preciso que esté previamente definida la ecuación constitutiva del hormigón, es
decir, hay que decidir qué método se va a utilizar, si el parábola-rectángulo (P-R) o el rectangular (R).
Aunque parece más ajustado a la realidad el método parábola rectángulo, las diferencias obtenidas en los resultados,
según se calcule con éste o con el rectangular, son muy pequeñas en general. Para las cuantías normalmente
empleadas en flexión simple, dichas diferencias son inferiores al 1,5 %. En ciertos casos de flexión con cuantías muy
grandes pueden obtenerse diferencias más importantes y en contra de la seguridad (cf. Perchat, J.,1971), pero estos
casos, puramente teóricos, no se presentan en la práctica. En compresión compuesta con cuantías bajas las
diferencias referidas a cuantías pueden ser mayores, pero el armado con uno u otro método conduce a esfuerzos
resistidos muy poco diferentes.
En este apartado se van a desarrollar las ecuaciones para cada una de las posibles situaciones de la sección y para
ambos métodos, en paralelo.
15.5.1 TRACCIÓN SIMPLE O COMPUESTA EN EL DOMINIO 1
Por definición, para que exista tracción simple o compuesta el eje neutro ha de estar situado fuera de la sección, de
modo que sea – ∞
≤x
≤ 0. Todas las fibras de la sección están en tracción y las rectas de deformación se sitúan en el dominio 1, con pivote
en el punto A (fig.15.6). Esta situación corresponde a solicitaciones de tracción con débiles excentricidades (fig.
15.12). Las tensiones del hormigón son nulas en este caso, y ambas armaduras trabajan a tracción, por lo que las
expresiones que siguen son válidas para ambos métodos, PR y R. La armadura más traccionada A1 tendrá una tensión
igual a su resistencia de cálculo fyd, y la menos traccionada A2 tendrá una tensión σ2≤fyd.
Las ecuaciones de equilibrio y compatibilidad, en el estado último de agotamiento, adoptan la forma:

en donde todas las magnitudes se han tomado en valor absoluto y el significado de las variables se explica en la
figura 15.12.
15.5.2 FLEXIÓN SIMPLE O COMPUESTA EN EL DOMINIO 2
La profundidad del eje neutro varía en el intervalo 0 < x < 0,259 · d, y las rectas de deformación siguen girando
alrededor del pivote A (fig.15.6). Es decir, que la deformación de la armadura de tracción se ha limitado al valor ε1=
0,01, al que corresponde una tensión igual a su resistencia de cálculo fyd.
Por el contrario, la deformación máxima del hormigón εc será inferior a la de agotamiento
0,0035, por lo que, en este dominio, el estado último se alcanza por exceso de deformación plástica en la armadura
de tracción.
Las ecuaciones de compatibilidad son:

Respecto a los valores de σ2 , pueden determinarse, para cada acero y recubrimiento, si bien en el dominio 2 no es
conveniente ni económico disponer armadura de compresión.

No obstante, si en algún caso se ha de calcular en dominio 2 con armadura de compresión, la tensión de la armadura
superior, σ2 , adopta los siguientes valores:

Como simplificación, para recubrimientos normales, se pueden adoptar los siguientes valores de dicha tensión:
para x < 0,1667 · d , o sea, si εc < 0,002, σ2 = 0
para x ≥ 0,1667 · d , o sea, si εc ≥ 0,002, σ2 = fyd 400 N/mm2.
Esta simplificación origina errores insignificantes ya que, al no agotarse el hormigón, la influencia que tiene la
armadura comprimida en la capacidad resistente de la sección es muy pequeña.
a) Método del diagrama parábola-rectángulo. Como consecuencia de lo dicho anteriormente, las tensiones del
hormigón se distribuyen según el diagrama indicado en la figura 15.13.
Para secciones rectangulares, las ecuaciones de equilibrio en el estado último de agotamiento, pueden ponerse en
la forma:

en donde tanto las deformaciones, como las tensiones y esfuerzos, se han tomado en valor absoluto. Al área de la
zona de compresiones se la ha designado por x · fcd · ψ, y a la distancia de su centro de gravedad a la fibra más
comprimida, por λ · x.
Los valores de ψ y λ se han tabulado en función de ξ = x/d, cuya variación puede verse en la tabla 15.1. El valor de ξ
= 0,1667 corresponde al plano cuya deformación de la fibra superior es 0,002. Por tanto, para valores
De ξ menores de 0,1667, la gráfica de tensiones en el hormigón es una parábola sin rectángulo, mientras que para
valores de ξ mayores de 0,1667, la gráfica de tensiones del hormigón es una parábola más un trozo rectangular.
b) Método del diagrama rectangular. El esquema de tensiones aparece en la figura 15.14 y las ecuaciones de
equilibrio son:

15.5.3 FLEXIÓN SIMPLE O COMPUESTA EN EL DOMINIO 3


En el dominio 3, la profundidad del eje neutro varía en el intervalo 0,259 · d ≤ x ≤ xlím y las rectas de deformación
giran alrededor del pivote B (fi g. 15.6). Es decir, que la deformación de la fi bra más comprimida del hormigón
alcanza su valor de agotamiento εc = 0,0035. La deformación ε1 de la armadura en tracción está comprendida entre
0,01 y εy, razón por la cual esta armadura tendrá una tensión igual a su resistencia de cálculo fyd.

Las ecuaciones de compatibilidad son (fig. 15.15):


0 0035ε ε

Si el recubrimiento superior no es mayor de 0,1 d, la deformación de la armadura comprimida es mayor de 0,00215,


a la que corresponde una tensión igual a fyd para los aceros normalmente empleados. Incluso para recubrimientos
mayores puede admitirse, en este dominio, que la armadura comprimida alcanza su resistencia de cálculo, sin error
apreciable.
a) Método del diagrama parábola-rectángulo. Las ecuaciones de equilibrio, en el estado último de agotamiento,
pueden ponerse en la forma (fig. 15.15):

[15.3]
en donde las deformaciones, así como las tensiones y esfuerzos, se han tomado en valor absoluto.
b) Método del diagrama rectangular. Las ecuaciones de equilibrio son exactamente las mismas que las obtenidas
15.5.4 FLEXIÓN SIMPLE O COMPUESTA EN EL DOMINIO 4
En este domino, la profundidad del eje neutro varía en el intervalo xlím < x ≤ d, y las rectas de deformación giran
alrededor del pivote B (fi g. 15.6). La deformación de la fibra más comprimida del hormigón vale 3,5 ‰.

Las ecuaciones de compatibilidad en este dominio son: 0 0035

La deformación ε1 de la armadura en tracción está comprendida entre εy y 0, razón por la cual su tensión será, como
mucho, la correspondiente al límite elástico:
σ ε1 1= ⋅Es fyd
Por el contrario, la tensión de la armadura comprimida será igual a su resistencia de cálculo fyd, para recubrimientos
normales, ya que esa armadura habría de tener un recubrimiento muy grande para que la deformación de esa fibra
fuese menor que εy.
El estado último de agotamiento se alcanza, en este dominio, por aplastamiento del hormigón con rotura frágil.
La armadura de tracción no se aprovecha íntegramente, por lo que, si se trata de vigas, corresponde a secciones
poco económicas y mal proyectadas (rotura sin aviso).
a) Método del diagrama parábola-rectángulo. Las ecuaciones de equilibrio, en el estado último de agotamiento,
pueden ponerse en la forma (fig. 15.16):

[15.4]
en donde las deformaciones, así como las tensiones y
esfuerzos, se han tomado en valor absoluto para el dominio 2.
b) Método del diagrama rectangular. Las ecuaciones de equilibrio y compatibilidad de deformaciones, en el estado
último de agotamiento, pueden ponerse en la forma (fig. 15.17):

15.5.5 FLEXIÓN COMPUESTA EN EL DOMINIO 4a


En este dominio, la profundidad del eje neutro varía en el intervalo d < x < h, y las rectas de deformación giran
alrededor del pivote B (fig.15.6). La deformación de la fibra más comprimida del hormigón vale 3,5 ‰. Ambas
armaduras trabajan, en este caso, a compresión: la menos comprimida, A1, con una pequeña tensión σ1, y la más
comprimida, A2, con una tensión igual a su resistencia de cálculo fyd para recubrimientos normales.
Las ecuaciones de compatibilidad en este dominio son:
\

2
a) Método del diagrama parábola-rectángulo. Las ecuaciones de equilibrio, en el estado último de agotamiento,
pueden ponerse en la forma (fig. 15.18):

[15.5]
fórmulas que derivan de tomar momentos respecto a la armadura A2 más comprimida, con todas las magnitudes en
valor absoluto.
b) Método del diagrama rectangular. Las ecuaciones de equilibrio, en el estado último de agotamiento, pueden
ponerse en la forma (fi g. 15.19):

)
en donde se han tomado momentos respecto a la armadura más comprimida A2.
15.5.6 COMPRESIÓN SIMPLE O COMPUESTA EN EL DOMINIO 5
Por definición, para que exista compresión simple o compuesta, el eje neutro ha de estar situado fuera de la sección,
de modo que sea h

Todas las fibras de la sección están comprimidas y las rectas de deformación corresponden al dominio 5, con pivote
en el punto C (fig.15.5).
Corresponde este caso a solicitaciones de compresión con débiles excentricidades. En el estudio que efectuamos a
continuación, todas las magnitudes se toman en valor absoluto. Las ecuaciones de compatibilidad son:

/
La deformación de la fibra más comprimida del hormigón es εc ≤ 0,0035. Ambas armaduras trabajan a compresión,
la menos comprimida A1 con una tensión σ1, y la más comprimida A2 con tensión σ2.
σ ε1 1= ⋅Es fyd
σ ε2 2= ⋅Es fyd
La tensión σ2, sin cometer un error apreciable, puede tomarse igual a fyd.
a) Método del diagrama parábola-rectángulo. Las ecuaciones de equilibrio, en el estado último de agotamiento,
pueden ponerse en la forma (fig. 15.20):

fórmulas que derivan de tomar momentos respecto a la armadura A2 más comprimida. Al área de la zona de
compresiones se la ha designado por h

y a la distancia de su centro de gravedad a la fibra más comprimida, por λ · h.


Los valores de ψ y λ se han tabulado en función de ξ =x/h, cuya variación puede verse en la tabla 15.2.
a) Método del diagrama rectangular. Las ecuaciones de equilibrio y compatibilidad de deformaciones, en el estado
último de agotamiento, pueden ponerse en la forma (fig. 15.21):

en donde se han tomado momentos respecto a la armadura más comprimida A2.

Debe observarse que, para pequeñas excentricidades (dominios 4a y 5), se han tomado momentos respecto a la
armadura más comprimida, lo que tiene ventajas para la resolución de ciertos problemas.
15.6 Cálculo de secciones sometidas a flexión simple
15.6.1 LA IMPORTANCIA DEL EQUILIBRIO
Hasta aquí se han expuesto los sistemas de ecuaciones que permiten resolver de forma teórica cualquier problema
de tensiones normales.
En la práctica se suelen diferenciar dos tipos de problemas, los de flexión simple y los de flexión más axil, sea cual
sea el valor del axil y el signo de éste.
En la era de la informática, la forma más sencilla de resolver un problema de tensiones normales consiste en efectuar
tanteos iterativos para buscar el plano de equilibrio que resuelve el problema.
En el caso de dimensionamiento a flexión simple, en el que las incógnitas son la cantidad de armadura y la posición
de la fibra neutra (sabiendo que el plano de rotura debe pasar por un pivote), se comienza a iterar desde x = 0 hasta
encontrar un plano de deformaciones cuyas tensiones den un momento flector respecto a la fibra de la armadura
inferior 1 igual al momento que debe ser resistido, y disponer una armadura de capacidad igual a las compresiones
del hormigón en dicha situación.
Si se quiere resolver el problema sin la ayuda de un ordenador personal, se procede a plantear las dos ecuaciones
de equilibrio que contienen las dos incógnitas As y x.
El sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas (cf. § 15.5.2 o § 15.5.3) puede resolverse bien mediante las tablas
universales (cf. § 16.3), bien por tanteos, bien analíticamente.

Analíticamente, se recomienda resolver primero la ecuación de equilibrio de momentos respecto de la fibra inferior.
Si se utiliza el diagrama rectangular se obtiene una ecuación de segundo grado en x fácilmente resoluble.
La resistencia de una sección a flexión simple depende de la cantidad de armadura, de su tensión (que será fyd si el
problema se resuelve adecuadamente) y de la distancia de ésta al centro de gravedad de las compresiones.
Además, por equilibrio de fuerzas, en un problema de flexión simple, la fuerza de la armadura debe ser igual a la
fuerza del hormigón en compresión. Por tanto, existe una relación aproximadamente directa entre la cantidad de
armadura y el momento resistente cuando éste es moderado.
Ahora bien, a medida que el momento actuante va aumentando, se debe disponer más armadura y, en consecuencia,
debe haber una mayor cantidad de hormigón comprimido equilibrando la tracción de la armadura (cf.fig.15.22). Al
necesitarse cada vez más hormigón comprimido, la fibra neutra va aumentando su profundidad y el brazo mecánico
(distancia de las tracciones hasta el centro de gravedad de las compresiones) disminuye de forma importante. En
definitiva, a medida que aumenta el flector, el incremento de armadura necesario debe aumentar en mayor medida,
puesto que el brazo mecánico disminuye.
A partir de un momento flector elevado, disponer más armadura para resistir más flexión deja de ser eficaz, por la
razón antedicha de que disminuye el brazo del par de fuerzas. Pero, además, si la fibra neutra va bajando y se acerca
a la armadura inferior, la deformación del acero de esa fibra disminuirá también por incapacidad de deformarse
hasta alcanzar su deformación de límite elástico.
Este punto es crucial. Si bien, conforme se va aumentando el momento flector, la eficacia de la armadura va
disminuyendo debido a la disminución de brazo, esta disminución es poco importante. Es mucho más importante la
disminución de eficacia que se produce cuando, por cercanía a la fibra neutra, el acero es incapaz de deformarse lo
que debería para responder con su máxima tensión. Es decir, cuando la deformación del acero εs sea inferior a la
deformación del límite elástico εy, la eficacia de la armadura disminuye drásticamente, haciendo antieconómico el
dimensionamiento mediante la estrategia de equilibrar las tracciones de la armadura únicamente con compresiones
del hormigón.
El plano en el que ocurre esto es el plano de rotura que pasa por el pivote B y por εy (cf. fig. 15.6) que se denomina
plano límite.
Es preciso, para realizar un dimensionamiento adecuado, impedir que el plano de deformaciones en un caso de
flexión simple esté por debajo del plano límite.
Al plano límite, al igual que a cualquier otro plano de rotura que pertenezca al dominio 2 o al dominio 3 (suponiendo
flexión simple y armadura únicamente de tracción) le corresponde un momento flector.
Calcularlo es sencillo, basta con tomar momentos de las tensiones del hormigón con respecto a la armadura inferior.
Es también fácil calcular el momento correspondiente, por ejemplo, al plano que pasa simultáneamente por los
pivotes A y B, denominado MAB (fi g. 15.23), o el momento que corresponde
al plano límite, denominado momento límite, Mlím (fig. 15.24). Con el diagrama rectangular, el momento MAB tiene
un valor de
El momento límite, utilizando también el diagrama rectangular, tiene un valor de

Una vez superado el Mlím, por motivos meramente económicos, no se debe seguir utilizando la estrategia de
disponer únicamente armadura de tracción. En caso de seguirse esta estrategia, la fibra neutra seguirá bajando para
movilizar más compresiones que equilibren el acero y, como consecuencia de esa bajada, se produce, por un lado,
una disminución del brazo mecánico y, por otro, una disminución de la deformación del acero traccionado, por
debajo de su deformación de límite elástico. En este momento el acero abandona la rama plástica y su tensión
disminuye por debajo de fyd.
Disponer armadura que trabaje a una tensión inferior a su resistencia es claramente una estrategia antieconómica.
Se puede decir que, para momentos mayores que Mlím, no se debe bajar más la fibra neutra, o, lo que es lo mismo,
no se debe seguir utilizando el hormigón para equilibrar los sucesivos incrementos de tracción necesarios para
resistir incrementos de flexión, sino que se deberá disponer armadura de compresión.
En otras palabras, a partir del Mlím se debe mantener inmóvil la fibra neutra (en xlím) con objeto de que ni el brazo
mecánico siga disminuyendo ni la armadura traccionada disminuya por debajo de su tensión máxima. Para conseguir
este efecto hay que ayudar al hormigón en compresión disponiendo armadura en el paramento comprimido.
Así, los sucesivos incrementos de armadura de tracción que son necesarios para resistir la flexión se equilibrarán, en
lugar de con el hormigón, que ya no es útil, con armadura comprimida. Con eso se consigue mantener fijas las
compresiones del hormigón y, por tanto, fija la fibra neutra.
15.6.2 DUCTILIDAD
Antes de proceder a dimensionar o a comprobar una sección sometida a flexión simple, es importante hacer unas
reflexiones sobre la curvatura de la sección y su ductilidad.
La curvatura de una sección es la inclinación de su recta (o plano) de deformaciones. Igual que una sección sometida
a un axil de compresión se acorta, esa sección sometida a un momento flector sufre un giro (1/r), proporcional al
flector e inversamente proporcional a su rigidez a flexión (E· I). Se llama curvatura última de una sección a la
inclinación de la sección en el instante de rotura; dicho de otro modo, la curvatura última de una sección es la
inclinación de su plano de rotura.
La evolución de la curvatura de una sección, desde que está descargada (momento y curvatura nulos) hasta que
alcanza la Rotura, se puede representar en un diagrama Momento-Curvatura (cf. fi g. 15.25, que es la misma que la
fig. 14.6). La relación entre ambas variables depende de la rigidez a flexión (E · I) de la sección, la cual, por tener los
materiales un comportamiento no lineal (cf. § 15.2), va disminuyendo, como es lógico, a medida que aumenta el
momento flector

Como se ha dicho, el valor de la curvatura última (1/r)u de la sección es la inclinación del plano de rotura, plano que
debe ser alguno perteneciente al diagrama de pivotes.
En la figura 15.26 se muestran las curvaturas de los diferentes planos de rotura pertenecientes a los dominios 2 y 3,
en función de la posición de su fibra neutra. La mayor curvatura última posible de todos los planos de los dominios
2 y 3 corresponde al plano que pasa simultáneamentepor los pivotes A y B.

La ductilidad de una sección es proporcional a la longitud de la zona final, muy tendida, del diagrama momento
curvatura (trozo PR de la fig.15.25). Una medida de la ductilidad puede venir dada por la distancia (o el cociente)
entre (1/r)u y (1/r)y.
En consecuencia, la ductilidad será mayor cuanto mayor sea la curvatura última.
La ductilidad es indicadora de comportamientos muy deseables en una sección de hormigón armado. Una sección
dúctil (cuya curvatura última es muy grande, o sea, que rompe con una gran curvatura) tendrá una gran capacidad
de deformación antes de la rotura, con la consiguiente disminución de su fragilidad.
La ductilidad también está relacionada con la capacidad de formación de rótulas plásticas y, por lo tanto, con la
capacidad de redistribución de la ley de esfuerzos flectores obtenida en el supuesto habitual de comportamiento
lineal. Por ello, las normas relacionan la posibilidad de hacer esa redistribución en vigas continuas, con la
profundidad de la fibra neutra del plano de rotura de las secciones en las que se redistribuye. Así es, dado que la
ductilidad está relacionada con la curvatura última y ésta tiene una relación directa con la profundidad de la fibra
neutra, controlando esta última variable se controla de forma indirecta la ductilidad. A la vista de la figura 15.26 se
puede observar que, para que la curvatura última sea grande, la fibra neutra debe ser poco profunda.

Cuanto más pequeña es la profundidad de la fibra neutra (en el domino 3), mayor es la ductilidad y más capacidad
de redistribución tendrá una estructura hiperestática, adaptándose a esfuerzos distintos de aquéllos para los que
fue proyectada o absorbiendo incluso errores de proyecto.
La Instrucción española propone una capacidad de redistribución r, en tanto por ciento, igual a: x

En esta fórmula se observa que para profundidades relativas x/d mayores de 0,45 no se permiten redistribuciones
(r= 0); y para una profundidad relativa de 0,33 se permite aplicar una redistribución r= 15 %. El Eurocódigo, en lo
relativo al porcentaje de redistribución, propone la misma fórmula que la Instrucción española.
Para realizar análisis plásticos, en los que se debe garantizar mucha más capacidad de rotación, el Eurocódigo limita
la profundidad de la fibra neutra a 0,25 d.
El criterio de no permitir que la fibra neutra baje más del 45 % del canto útil es el que recomendamos en esta obra
para dimensionar a flexión simple. En apoyo de dicho criterio, puede añadirse que el Código americano ACI-318
también recomienda limitar la profundidad de la fibra neutra, en flexión simple, al 75 % de su valor límite, lo que
equivale al 46 % del canto útil.
15.6.3 CONTROL DE LA PROFUNDIDAD DE LA FIBRA NEUTRA
Controlar la profundidad de la fibra neutra en rotura es deseable por cuanto esa profundidad se relaciona de forma
directa con la ductilidad.
La profundidad de la fibra neutra y, por tanto, la curvatura última de una sección, puede controlarse “a medida”.
Basta para ello con disponer armadura de compresión en una adecuada cantidad.
Si se conoce el valor de la profundidad de la fibra neutra que se desea limitar, a ese valor le corresponderá un
momento flector.
A partir de ese momento flector y hasta el momento flector de cálculo de la sección, basta con proporcionar toda
la resistencia necesaria añadida mediante un incremento simétrico de armadura, en tracción y en compresión.
La razón de esta estrategia es que toda armadura en compresión que tenga armadura simétrica en tracción no
modifica el plano de rotura, ya que no modifica el estado tensional del hormigón de la sección y, por lo tanto, no
modifica la posición de la fibra neutra. En el supuesto de que la ecuación constitutiva del hormigón es el diagrama
rectangular, el momento flector asociado a una profundidad x de la fibra neutra vale.

Para resistir un momento mayor que este, deberá disponerse un incremento simétrico de armadura, en tracción y
en compresión.
En realidad, las que deben ser simétricas (iguales en valor absoluto) son las fuerzas de tracción y compresión
proporcionadas por el incremento de las armaduras. Que las fuerzas sean simétricas es idéntico a afirmar que los
incrementos de armadura sean iguales, siempre que ambas armaduras, la superior y la inferior, trabajen a una
tensión igual al límite elástico. Si la fibra neutra es muy poco profunda,

la tensión de la armadura superior será menor que el límite elástico y, por tanto, para conseguir la simetría de
fuerzas, se deberá disponer una armadura no simétrica:
f

A veces, en lugar de conocer la profundidad de la fibra neutra que se quiere limitar, el problema viene dado al
contrario, es decir, dada una sección, armada con As1 y As2, se quiere determinar la posición de la fibra neutra en
agotamiento por flexión simple.
La solución es sencilla, puesto que esta sección tiene el mismo plano de rotura que otra que esté armada sólo en
tracción con una armadura igual a As1 − As2. La profundidad de la fibra neutra de ese plano de rotura se obtiene
fácilmente aplicando el equilibrio de fuerzas en la rebanada:

Como se habrá observado, esta expresión será válida siempre que la fibra neutra no sea poco profunda.
Visto de otra forma, si se fi ja la profundidad de la fibra neutra x por razones de ductilidad, la armadura de tracción
a partir de la cual hay que realizar incrementos simétricos de armadura es:

Todas estas expresiones, en las que aparecen, bien el momento flector, bien la armadura (o sus correspondientes
variables reducidas), han sido obtenidas con la ecuación constitutiva rectangular del hormigón.
15.6.4 DIMENSIONAMIENTO DE SECCIONES PARA Md < Mlím
Si el momento flector actuante Md es inferior al momento límite Mlím, se puede disponer únicamente armadura de
tracción. Para calcularla se deben resolver las dos ecuaciones de equilibrio con las dos incógnitas x y As
(cf.§15.5.2 ó § 15.5.3). El sistema de dos ecuaciones puede resolverse, como ya se ha comentado anteriormente,
bien mediante las tablas universales (cf. § 16.1), bien por tanteos, o analíticamente. Analíticamente, se recomienda
resolver primero la ecuación de equilibrio de momentos respecto de la armadura de tracción. Si se utiliza el diagrama
rectangular se obtiene una ecuación de segundo grado en x fácilmente resoluble (cf. fig. 15.27):

Con variables reducidas ξ = x/d y μ = M / (fcd b d

Si Md < Mlím, uno de los dos resultados de la profundidad relativa de la fi bra neutra (obtenidos de la ecuación de
segundo grado resultante) debe cumplir 0 < ξ < 0,617d. Del equilibrio de axiles se obtiene la armadura de tracción
necesaria:

15.6.5 DIMENSIONAMIENTO DE SECCIONES PARA Md > Mlím


Si el momento fl ector Md es superior a Mlím, se procede a dimensionar primero la armadura de tracción As,lím que
es capaz de resistir Mlím mediante el procedimiento anterior, es decir, resolviendo el sistema de ecuaciones, con la
facilidad añadida de que, en este caso, la posición de la fibra neutra xlím es conocida. El sistema de ecuaciones en
Este caso arroja el resultado siguiente (para diagrama rectangular y acero B 500):
A
M
d fyd
s,lím
lím
=
0 753
,
Para los aceros normalmente empleados, los valores límites de los valores reducidos de la profundidad de la fibra
neutra ξ, del momento reducido μ y de la cuantía de armadura ω, son los indicados en la tabla 15.3:

El momento fl ector que falta por resistir (ΔM = Md − Mlím) se va a resistir mediante un incremento de armadura
simétrica (equilibrada), tanto en compresión como en tracción, ΔAs.
Recordemos que, a partir del Mlím, se pretende no utilizar más el hormigón para no que no baje la fibra neutra.
La armadura debe ser simétrica en fuerzas, es decir, ya que la tensión de la armadura traccionada es igual al límite
elástico, se debe comprobar que la deformación del acero comprimido es igual o superior a la deformación
correspondiente al límite elástico, cosa que suele ocurrir.
En ese caso, se dispondrá igual incremento de armadura superior e inferior (fig. 15.28). La disposición de armadura
final es, en tracción, As,lím+ΔAs, y en compresión, ΔAs.

Se recomienda, sin embargo, por razones diferentes de las económicas, limitar la contribución del hormigón de tal
modo que la profundidad de la zona comprimida valga menos de 0,45 d y no más. Por lo tanto, en lugar de utilizar
el Mlím, recomendamos utilizar el momento que corresponde a una profundidad de la fibra neutra igual a 0,45 d.
En este caso, los valores de las variables utilizadas están indicados en la tabla 15.4 y son independientes del acero
utilizado.
15.6.6 COMPROBACIÓN DE SECCIONES
Si la sección tiene armadura traccionada ω1 o As1 y armadura comprimida ω2o As2, pueden presentarse tres casos:
a) Que haya más armadura comprimida que traccionada. Este es un caso excepcional, salvo que haya alternancia del
signo de flexión.
El exceso de armadura de compresión sobre la tracción es totalmente ineficaz, por lo que el momento resistente es:

En forma adimensional:

b) Que la diferencia de cuantías mecánicas de armadura sea ω1–ω2 ≤ 0,36. Este es el caso más frecuente, que se
corresponde, aplicando la ecuación 15.8, con una posición de la fibra neutra
x=0,45 d.
Se puede extender este caso incluso hasta ω1-ω2<0,493, lo cual corresponde a una posición de la fibra neutra
x = 0,617 d, es decir, corresponde a la profundidad límite.
La capacidad de la sección en este caso es

El momento Mω1-ω2 se calcula como en el caso en que solo hay armadura de tracción (As = As1– As2), es decir:

o en forma adimensional:

c) Que la diferencia de cuantías mecánicas sea ω1 – ω2 > 0,36. El que la sección esté en esta situación quiere decir
que su fibra neutra está por debajo de 0,45 x/d, valor que se considera el máximo para un correcto comportamiento
dúctil de la sección. En este caso es conveniente garantizar una cierta ductilidad para tener una cierta capacida de
redistribución. Por ello, se considera apropiado no utilizar más que la capacidad correspondiente a ω1 – ω2 = 0,36.
Es decir, el momento resistente a considerar es la suma del momento correspondiente a tener una cuantía de
armadura de tracción (ω1–ω2) igual a 0,36 (que se calcula mediante la expresión 15.7, haciendo en ella x/d = 0,45),
más el momento de una armadura simétrica
As2M fbdAfdd= +
2
22
Si no es necesaria la ductilidad, se puede utilizar toda la capacidad resistente, es decir, hasta ω1 – ω2 = 0,493, valor
que corresponde a una profundidad de la fibra neutra de 0,617 x/d.
Para valores mayores de ω1–ω2, el momento resistente a considerar es la suma del momento correspondiente a
tener una cuantía de armadura de tracción (ω1–ω2) igual a 0,493 (que se calcula mediante la expresión 15.7,
haciendo en ella x/d=0,617), más el momento de una armadura simétrica As2:
22
15.7 Cálculo de secciones sometidas a flexión compuesta. Diagrama de interacción
Cuando actúa una solicitación de flexión compuesta, se presenta el problema de que la suma de axiles no es nula y,
por tanto, la ecuación de equilibrio correspondiente se complica desde el punto de vista analítico. A mano no se
puede resolver un problema de dimensionamiento, sino que deben utilizarse estrategias suponiendo una cierta
solución y comprobándola posteriormente, lo que conduce a tanteos.
Desde el punto de vista de comprensión del fenómeno, la herramienta más potente, que se ha desarrollado para el
dimensionamiento y comprobación de secciones sometidas a una pareja de esfuerzos N y M es el diagrama de
interacción.
15.7.1 DIAGRAMA DE INTERACCIÓN
En muchos casos de secciones rectangulares sometidas a estados tensionales de tracción, flexión o compresión, es
conveniente disponer las armaduras con cierta simetría respecto a los ejes, bien porque las excentricidades son
pequeñas o pueden variar de sentido, bien por simplificaciones constructivas. Estos casos se presentan
generalmente en soportes y, en ellos, por convenio, la excentricidad se refiere al centro geométrico de la sección.
En la figura 15.29 se han indicado las disposiciones de armaduras simétricas más corrientes.
Para el cálculo de estas secciones resulta cómodo el empleo de diagramas de interacción, que se obtienen tomando
en unos ejes coordenados, en abscisas, los esfuerzos normales reducidos ν (o sin reducir N),
y en ordenadas los momentos reducidos μ (o sin reducir M), referidos al centro geométrico de la sección y al canto
total h. Resulta así una familia de curvas, una para cada cuantía mecánica (fi g. 15.30), siendo:

Mediante los diagramas de interacción pueden resolverse, más fácilmente que mediante el empleo de tablas, tanto
los problemas de dimensionamiento como los de comprobación de secciones.
En el capítulo 30 de esta obra se incluye una completa colección de diagramas de interacción adimensionales para
las disposiciones de armaduras indicadas en la figura 15.29. Para cada disposición de armaduras se estudian tres
recubrimientos representativos: d2/h= 0,05; 0,1 y 0,15. Además, se presenta una colección muy completa de
diagramas de interacción dimensionales para diferentes secciones y calidades de hormigón. Con estos diagramas se
pueden resolver los siguientes problemas:
a) En los problemas de dimensionamiento se conocen las dimensiones geométricas de la sección, las resistencias de
los materiales y el esfuerzo de cálculo Nd con su excentricidad eo.
Basta entrar en el diagrama con μ y ν, encontrándose inmediatamente la cuantía mecánica total necesaria.
b) Los problemas de comprobación suelen presentarse
de una de las formas siguientes:
Determinar el máximo esfuerzo normal que puede equilibrar una sección rectangular dada, sometida a un momento
de cálculo conocido. Determinar el máximo momento que puede equilibrar una sección rectangular dada, sometida
a un esfuerzo normal de cálculo Nd conocido.
En ambos casos, entrando en el diagrama con la componente (momento o esfuerzo normal) conocida, se determina
inmediatamente la no conocida.
15.7.2 CONSTRUCCIÓN DE UN DIAGRAMA DE INTERACCIÓN
Cada diagrama de interacción corresponde a una única sección completamente definida geométrica y
mecánicamente.
Los puntos (N,M) del diagrama son parejas que agotan la sección y, por tanto, corresponden a un plano de rotura;
es decir, son alguno de los planos de alguno de los dominios definidos en el diagrama de pivotes. Dicho de otro
modo, son planos que pasan por un pivote.
A partir de lo dicho, construir el diagrama es conceptualmente sencillo. Basta con considerar un plano de rotura
cualquiera de la sección en estudio e integrar las tensiones para obtener la fuerza y el momento que esas tensiones,
ejercen en el centro geométrico de la sección bruta de hormigón, punto que se elige por convenio.
Determinar el punto respecto del cual se toman momentos es importante, ya que, al ser un estado de solicitaciones
con esfuerzo axil, elegir uno u otro punto arroja uno u otro resultado de momento flector.
Al recorrer plano a plano todos los dominios, del 1 al 5, se obtienen diferentes puntos del diagrama. Una vez unidos
estos puntos, el diagrama está confeccionado. Al igual que a cada plano de rotura le corresponde un punto del
diagrama, a cada punto del diagrama le corresponde un plano de rotura, es decir, la relación es biunívoca.
No obstante, elegido un punto del diagrama, no es posible conocer de forma inmediata a qué plano de rotura
corresponde.
Los planos más sencillos de obtener son los planos sin gradiente de tensiones, es decir, el comienzo del dominio 1 y
el final del dominio 5. Si la armadura es simétrica, cosa que suele ocurrir, a estos planos les corresponde un momento
nulo y, por tanto, se obtienen de forma rápida los puntos de corte del diagrama con el eje de abscisas (eje N).
Para obtener varios puntos del diagrama, se recomienda calcular, al menos, los puntos correspondientes a los
cambios de dominio. Con esta estrategia, es difícil ubicar el punto de momento máximo del diagrama o el corte con
el eje de ordenadas (eje M), pero se obtiene una serie de puntos que, unidos, ofrecen una razonable aproximación
poligonal que queda del lado de la seguridad.
15.7.3 PROPIEDADES DEL DIAGRAMA DE INTERACCIÓN
De la literatura especializada (cf. Morán, F., 1972 b) extraemos las tres propiedades siguientes del diagrama de
interacción.
a) Primera propiedad. Un diagrama de interacción es siempre una curva continua y cerrada. Las solicitaciones de
agotamiento de la sección forman un conjunto conexo que separa las solicitaciones que no llegan a agotar la sección
(interiores al diagrama, entre las que se encuentra la solicitación nula) de las que no pueden ser resistidas por ella
(exteriores al diagrama), a las cuales no puede llegarse, cualquiera que sea el camino seguido desde el estado inicial
(proceso de carga), sin pasar por un estado de agotamiento.
b) Segunda propiedad. Se trata de la propiedad aditiva, que deriva de las ecuaciones de equilibrio que sirven para
obtener el diagrama de interacción. El vector OS, cuyas componentes definen la solicitación existente en un cierto
punto del diagrama (fi g. 15.31) está formado por la suma de los vectores OC y CS, cuyas componentes representan
las partes de la solicitación resistidas, respectivamente, por el hormigón y por las armaduras. Si disminuye
proporcionalmente el área de todas las armaduras de una sección, sin cambiar su forma de distribución, el nuevo
diagrama de interacción puede obtenerse del anterior sin más que multiplicar cada uno de los vectores CS por la
relación de áreas de armaduras. Esta propiedad es útil para dos cosas: obtener familias de diagramas de interacción
entre cuyos individuos lo que varía es la cuantía de las armaduras; y dimensionar una sección cuya disposición de
armaduras es conocida.

c) Tercera propiedad. El diagrama de interacción es convexo. En rigor, esta propiedad no puede demostrarse, sino
que debe postularse. La comprobación de una sección sometida a varias solicitaciones normales, provenientes de
acciones distintas, consiste en obtener el polígono de solicitaciones actuantes (cf. fig. 12.7) y comprobar que todos
sus puntos son interiores al diagrama de interacción.
El polígono de solicitaciones actuantes tiene sus lados paralelos dos a dos. En la práctica, basta con comprobar que
los vértices de dicho polígono son internos al diagrama de interacción. Obsérvese que si el diagrama de interacción
presentara concavidades, sería necesario comprobar todo el perímetro del polígono de solicitaciones actuantes, lo
que aumentaría mucho la dificultad numérica de la comprobación.
Las concavidades que se han detectado hasta ahora en los diagramas de interacción (cf. Morán, F., 1988) son muy
pequeñas y su efecto es despreciable.
15.8 Cambios de la reciente normativa española en el dimensionamiento de secciones de vigas y soportes
15.8.1 INTRODUCCIÓN
La normativa española de hormigón armado de los últimos años (Instrucciones EHE-98 y EHE-08) se ha caracterizado,
por una parte, por una creciente exigencia en la calidad del hormigón y, por otra, por un cambio paso a paso, tanto
de los coeficientes de mayoración de acciones como de los métodos de cálculo de secciones. Es indudable que estos
cambios están justificados por muchos motivos, entre los que pueden citarse el progreso en la tecnología de
fabricación, uso y control de calidad de cementos y hormigones, la necesidad de garantizar una mayor durabilidad
de las estructuras y la conformidad creciente con las recomendaciones internacionales, especialmente con el Código
Modelo y el Eurocódigo de Hormigón. Por todo ello, estos cambios deben considerarse como una evolución muy
positiva.
Los cambios concretos acaecidos desde 1998 son:
La relegación del método del momento tope, en el que el valor del coeficiente de cansancio era de 0,7, a favor del
método del diagrama parábola-rectángulo con el diagrama de pivotes (los dos métodos mencionados venían
conviviendo en la instrucción desde 1968).
El de momento tope (cf. §§ 17.2 y 17.3) se mantuvo en anejos hasta el año 1998. La nueva tipificación de hormigones
de la EHE-98, en la que se establece que el hormigón mínimo que puede utilizarse para aplicaciones estructurales es
el HA-25. Por razones de calidad del hormigón, quedó demostrado (cf. Comisión Permanente del Hormigón, 1995)
que si se cumplían las exigencias de contenidos máximos de agua y mínimos de cemento era muy difícil conseguir
hormigones de resistencia característica inferior a 25 N/mm2. Hasta 1998 el hormigón más empleado en edificación
ha sido el H-175.
La eliminación del precepto de la disminución del 10 % de la resistencia de cálculo en las piezas en las que el vertido
del hormigón se hace con la pieza en posición vertical. Esta disminución, que se tenía en cuenta únicamente en
España, se eliminó fundamentalmente por dos motivos: uno, que las nuevas tecnologías mejoran el proceso de
puesta en obra del hormigón; y dos, la aparición en la norma del control de ejecución, en el que la Instrucción incide
de forma explícita.
La Instrucción española, históricamente, había propuesto un valor del coeficiente de mayoración único igual a 1,6,
tanto para cargas permanentes como para sobrecargas.
Estos coeficientes eran superiores a los utilizados en el resto de países europeos. Las normas europeas de referencia,
incluso el Código Modelo ya en el año 1978, proponían unos coeficientes parciales de seguridad para las acciones
de 1,35 y 1,5 para cargas permanentes y variables, respectivamente.
La Instrucción española de 1999 propuso la adopción de esos valores en algunos casos y, finalmente, la Instrucción
vigente ha adoptado los mismos valores utilizados en el resto de Europa.
Todas las normas, europeas y españolas, hasta el año 2004, habían afectado la resistencia de cálculo del hormigón
de un coeficiente denominado “de cansancio” igual a 0,85 (cf. § 14.2.1). En el año 2004 se publicó el Eurocódigo de
Hormigón, en el que se proponía la eliminación de este coeficiente, y la Instrucción española, en su edición actual,
ha recogido esta iniciativa europea. Las razones de su exclusión en algunos cálculos o de su utilización en otros se
explican con detalle en el § 14.2.1.
15.8.2 DIMENSIONAMIENTO DE SECCIONES EN FLEXIÓN SIMPLE
La nueva Instrucción Española EHE-08 modifica la resistencia de cálculo del hormigón, proponiendo la supresión del
Coeficiente 0,85 (coeficiente de cansancio) que aparecía en las versiones anteriores desde 1968. Esta normativa deja
libertad al autor del proyecto para elegir un coeficiente menor que la unidad en función de las características de la
estructura o de la relación de carga permanente frente a carga total.
Este aumento de la tensión máxima del bloque, que es aproximadamente del 18 % (1/0,85 ≈1,18) modifica el
dimensionamiento de las secciones de vigas a flexión, pudiendo retrasar la introducción de armadura comprimida.
La disposición de armadura comprimida en una sección tiene diversos efectos beneficiosos, como son:
El aumento de la ductilidad. Recuérdese (cf. § 15.6.2) que la ductilidad es inversamente proporcional a la
profundidad de la fibra neutra, y que la fibra neutra, en secciones con armadura de tracción, A y de compresión A’,
se detiene (cf. § 15.6.3) manteniéndose igual a la de una sección que tenga una armadura de
Tracción igual a A-A’.
La ductilidad es una propiedad importante, sobre todo en estructuras sometidas a deformaciones impuestas de
sismo; además, al facilitar redistribuciones de esfuerzos, la ductilidad permite a las estructuras hacer frente a errores
de proyecto y ejecución, así como a solicitaciones imprevistas. La disminución de la flecha diferida. Como se indica
con detalle en el § 23.10, la armadura de compresión ayuda a resistir las compresiones provocadas por la flexión,
descargando parcialmente al hormigón de esa responsabilidad.
Ello conduce a una disminución de la fluencia del hormigón comprimido, con la consiguiente disminución de la flecha
diferida por efectos de fluencia.
De este razonamiento parece desprenderse que el dimensionamiento óptimo de una sección a flexión consiste en
disponer armadura de compresión, cuanta más mejor.

Esto no es así, ya que, desde el punto de vista económico, si se atiende únicamente a la cantidad de armadura
necesaria por razones resistentes, resulta más rentable no colocar armadura de compresión hasta que se alcance el
momento límite de la sección. Por ello, en el § 15.6 se recomienda disponer la armadura de compresión
correspondiente a una profundidad de la fibra neutra igual a 0,45d, profundidad que es suficiente para garantizar
una adecuada ductilidad, pero no tan pequeña como para dimensionar de forma poco económica.
Con el criterio expuesto de que la profundidad de la fibra neutra no supere el valor límite ξ= x/d = 0,45, el momento
reducido μ a partir del cual se decide poner armadura de compresión, aumenta en la misma proporción (18 %) que
la tensión máxima del hormigón en el bloque comprimido, pasando del valor anterior (μ = 0,252, correspondiente a
un coeficiente de cansancio de 0,85) hasta el nuevo valor μ = 0,296.
Con ello, muchas secciones que antes se dimensionaban con armadura en compresión, ahora no la tendrán. En
cuanto al coste, la armadura total (tracción + compresión) mínima no suele estar asociada al coste mínimo de la
pieza. En la mayoría de los casos hay que colocar una armadura de montaje que, de ser considerada en el cálculo,
disminuye dicho coste. Algunos proyectistas objetan que para considerar en el cálculo esta armadura, debe
garantizarse que no pandea, lo que exige disponer estribos innecesarios. Sin embargo, numerosos ensayos (cf.
Cortés, J., 1993), demuestran que las armaduras comprimidas de vigas no pandean, tal vez porque las flechas las
predeforman en una dirección que impide su pandeo.
Los autores mantienen su recomendación de dimensionar para ξ= x/d = 0,45, porque, con esta posición de la fibra
neutra se satisfacen las necesidades de ductilidad y control de flechas en los casos habituales de estructuras de
edificación.
Ahora bien, en el caso de que, por alguna razón, sea necesaria una mayor ductilidad o un mayor control de flechas
diferidas, se recomienda disminuir la profundidad de la fibra neutra.
15.8.3 DIMENSIONAMIENTO DE SECCIONES EN SITUACIONES CERCANAS A LA COMPRESIÓN SIMPLE
En soportes, la acción conjunta de los diversos cambios
normativos conduce a una disminución de la armadura necesaria, disminución especialmente significativa en
situaciones cercanas a la compresión simple. El efecto de estos cambios ha sido estudiado en Morán, F. y Gutiérrez,
J. P., 2008, documento en el que se demuestra que, en una estructura típica de edificación, la reducción de la
armadura en soportes puede llegar hasta un 33 %, si se consideran los cambios producidos por el paso entre la EHE
98 y la actual EHE-08. Por esta razón, conviene que el proyectista de estructuras de edificación valore con prudencia
las circunstancias particulares del caso, entre ellas, el nivel de formación del personal que ejecutará la obra y el grado
de rigor con que se aplicarán las normas relativas al control.
En aquellos casos en los que las circunstancias lo aconsejen y en los elementos con cargas permanentes elevadas,
los autores recomiendan que los proyectistas y directores de obra se acojan a la posibilidad que les ofrece la
Instrucción de elegir un coeficiente de cansancio menor que la unidad. A estos efectos, el editor de esta obra ofrece
en su página web (www.ggili.com) colecciones de diagramas de interacción para dimensionar soportes, y de escalas
funcionales para dimensionar vigas, que incorporan un coeficiente de cansancio de 0,85.