Está en la página 1de 6

Armonía de las esferas

La armonía de las esferas es una antigua teoría de origen


pitagórico, basada en la idea de que el universo está
gobernado según proporciones numéricas armoniosas y que
el movimiento de los cuerpos celestes según la
representación geocéntrica del universo — el Sol, la Luna y
los planetas — se rige según proporciones musicales; las
distancias entre planetas corresponderían, según esta teoría, a
los intervalos musicales.1

La expresión griega harmonia tou kosmou se traduce como


«armonía del cosmos» o «música universal»; la palabra
armonía se entiende aquí por las buenas proporciones entre
las partes y el todo, en un sentido matemático pero también
«esotérico», según el misticismo pitagórico. A su vez, como
afirma Filolao, filósofo pitagórico, "La armonía sólo nace de Modelo de los sólidos platónicos del
la conciliación de contrarios, pues la armonía es unificación Sistema Solar, propuesto por el
astrónomo y matemático Johannes Kepler
de muchos términos que se hallan en confusión y acuerdo
en 1596, en su Misterium
entre elementos discordantes"2 La palabra música (mousikê) Cosmographicum.
hace referencia a «el arte de la Musas» y a «Apolo», es decir,
a "la cultura del espíritu artístico o científico". El término
«esferas» es de origen aristotélico y designa la zona de influencia de un planeta (Tratado del Cielo).

La teoría de la armonía de las esferas de los pitagóricos está documentada en textos antiguos3 desde
Platón (La República, 530d y 617b; Critón, 405c) y sobre todo Aristóteles (Tratado del cielo, 290b12).
Esta teoría continuó ejerciendo influencia en grandes pensadores y humanistas incluso hasta el final del
Renacimiento.

Índice
Variantes
Historia
Véase también
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos

Variantes
En los textos antiguos3 la teoría conoce muchas variantes. Se pueden hacer tres grandes distinciones, si
bien esta clasificación no está propuesta en las fuentes originales.
En un primer tiempo, la «música celeste» está compuesta de una escala ascendente o
descendente que procede por grados conjuntos, y en la cual los intervalos se definen por
las distancias entre los planetas. Así, en Plinio el viejo (Historia Natural II, 84), la distancia
Tierra-Luna está evaluada en un tono, y los planetas se escalonan según una gama
ascendente.

Un segundo tipo de teoría propone igualmente una gama que procede por intervalos
conjuntos — de un semitono o de un tono, y excepcionalmente un tono y medio — y en la
cual los intervalos entre los planetas se definen por la velocidad relativa de los planetas. Es
la interpretación debida posiblemente a Cicerón en el conocido Somnium Scipionis que
culminaba su República, VI,18. El sonido emitido por la Luna, que es el planeta que gira
más despacio, se presenta así como el más grave, mientras que la «esfera inmóvil» emite
el sonido más agudo.

El tercer tipo de armonía de las esferas se debe a una interpretación del conocido pasaje
del Timeo (35-36), en el que Platón describe la fabricación de las proporciones del «Alma
del Mundo» por el Demiurgo. El pasaje se basa en la serie numérica 1, 2, 3, 4, 9, 8, 27 —
que corresponde a la fusión de la serie de las primeras potencias de 2 (2, 4, 8) y de la serie
de las primeras potencias de 3 (3, 9, 27). De esta serie, se pueden extraer relaciones
numéricas sobre las cuales se basan los intervalos musicales: la razón 1 a 2 (razón doble)
corresponde a la octava; la razón 2 a 3 (razón llamada hemiolia - en griego, y sesquialtera
en latín) a la quinta; la razón 3 a 4 (epitrito o sesquitercio) a la cuarta; finalmente, la razón 9
a 8 (sesquioctava) al tono. Este difícil pasaje es interpretado de maneras diversas en
numerosas especulaciones neoplatónicas, que utilizan esta serie para describir las
relaciones entre los planetas — se puede evocar la interpretación de Macrobio, en el
Commentarium in Ciceronis Somnium Scipionis, II, 2-4. Según Luc Brisson, "tres tipos de
intervalos corresponden a razones musicales conocidas de la época de Platón: la cuarta
4/3, la quinta 3/2 y el tono 9/8. (...) Considerado desde un punto de vista estrictamente
musical, la estructura matemática del «Alma del mundo» tendría entonces 4 octavas, una
quinta y un tono: 2/1 x 2/1 x 2/1 x 2/1 x 3/2 x 9/8 = 27. Hay que remarcar no obstante, que
Platón no tiene ninguna intención de hacer la teoría del tipo de música que podrían emitir
los cuerpos celestes".4

Historia
Se atribuye a Pitágoras el descubrimiento de la relación entre el tono de la nota musical y la longitud de
la cuerda que lo produce: el tono de la nota de una cuerda está en proporción con su longitud, y que los
intervalos entre las frecuencias de los sonidos armoniosos forman razones numéricas simples5 (véase
también «Martillos de Pitágoras»). En la teoría conocida como «la armonía de las esferas», Pitágoras
propone que el Sol, la Luna y los planetas emiten un único zumbido6 basado en su revolución orbital,7 y
que la cualidad de la vida en la Tierra refleja el tenor de los sonidos celestiales que son imperceptibles
para el oído humano.8

Para Filolao, matemático y astrónomo pitagórico, año 400 a.C., el mundo es «armonía y número», todo
se halla ordenado según proporciones que corresponden a tres consonancias básicas para la música: 2:1
(armonía), 3:2 (quinta), 4:3 (cuarta).9 La música por tanto muestra de manera diáfana, en sus propias
relaciones, la naturaleza de la armonía universal. La música entendida en este contexto no es
necesariamente exclusivamente instrumental, sino que responde más bien a un concepto abstracto (así
cobra relevancia, por ejemplo, el estudio de los intervalos).10 Nicómaco de Gerasa (también pitagórico,
hacia el año 200) asigna las notas de la octava a los cuerpos celestes, de manera que generan una
música.11
Platón presenta la noción en La República, X, 616-617. Describe un orden de ocho círculos u órbitas:
estrellas fijas, Saturno, Júpiter, Marte, Mercurio, Venus, Sol, Luna, que se distinguen por su rango de
distancias, su color y la velocidad de revolución. La unidad de medida, según Platón, es el intervalo
Tierra/Luna (Timeo, 35 b). Los términos de la serie del «Alma del mundo» (1, 2, 3, 4, 9, 8, 27)
representan las distancias de los planetas a la Tierra, medidas en razón de la distancia de la Luna a la
Tierra tomada como unidad. Luna 1, Sol 2, Mercurio 3, Venus 4, Marte 8, Júpiter 9, Saturno 27 (Timeo,
36 d).12

Es Aristóteles el primero en dar una exposición crítica de la noción pitagórica de las armonía de las
esferas: "Debemos ver evidentemente, después de todo lo que precede, que, cuando nos hablan de una
armonía resultante del movimiento de esos cuerpos, igual a la armonía de sonidos que se entrelazan, se
está haciendo una comparación muy brillante, sin duda, pero vana; esa no es la verdad de ningún modo.
Hay en efecto gente [los pitagóricos] que se figura que el movimiento de cuerpos tan grandes [los
planetas] debe producir necesariamente ruido, pues escuchamos alrededor nuestro los ruidos que hacen
cuerpos que ni tienen tanta masa, ni una velocidad igual a la del Sol o la Luna. Por ello, uno se cree
autorizado a concluir que astros tan numerosos e inmensos que aquellos que tienen este prodigioso
movimiento de traslación, no pueden andar sin hacer un ruido de una intensidad desmesurada.
Admitiendo en principio esta hipótesis, y suponiendo que estos cuerpos, gracias a sus distancias
respectivas, están por sus velocidades en la misma proporción que las armonías, estos filósofos llegan a
pretender que la voz de los astros, que se mueven en círculos, es armoniosa. Pero como sería muy
sorprendente que nosotros no escucháramos esta pretendida voz, nos explican la causa, diciendo que ese
ruido data para nuestros oídos desde el momento mismo de nuestro nacimiento. Esto hace que no
distingamos el ruido, es que no hemos tenido nunca el contraste del silencio, que sería su contrario; pues
la voz y el silencio, se hacen así distinguir recíprocamente el uno del otro. Pero, al igual que los herreros,
por el hábito del ruido que hacen, no se dan más cuenta de la diferencia, así igualmente, dicen, sucede a
los hombres. Esta suposición, lo repito, es muy ingeniosa y muy poética; pero es absolutamente
imposible que sea así." (Aristóteles, "Tratado del Cielo", II, cap 9, 290).

La representación pitagórica del universo como una armonía tuvo tanto éxito en la Antigüedad, que
Boecio, al comienzo de su De institutione musica (I,2), la incluye como una de las tres partes de la
música — en su célebre tripartición entre musica mundana (música del mundo, o armonía de las esferas),
musica humana (música del hombre, es decir, armonía interior que une las partes del alma y los
elementos del cuerpo) y musica in instrumentis (música instrumental, en el sentido que la entendemos
hoy). El éxito de esta representación del mundo, vehiculada por toda la tradición antigua retomada por
Boecio, no se debilitará durante el transcurso de la Edad Media.

Johannes Kepler, en su Mysterium cosmographicum (1596), pone en relación los aspectos de los que
hablan los astrólogos (relaciones angulares entre planetas) y los intervalos musicales. La oposición
(planetas a 180°): razón del círculo entero a su mitad: 2:1 (octava); el trígono (planetas a 120°): razón del
conjunto a la menor de las partes: 3:2 (quinta); el cuadrado (planetas a 90°): razón del conjunto a la
mayor de las partes: 4:3 (cuarta). Sobre todo, en su Harmonices mundi (1619), Kepler funda la «música
celeste», ya no basado en las distancias entre planetas sino en la velocidad de los mismos, en función de
la segunda ley de Kepler (ley de las áreas: la velocidad de un planeta aumenta cuando este se acerca al
Sol). El planeta más lejano al Sol, Saturno, durante el afelio, cubre cada día 106 segundos de arco de
elipse; en el perihelio, 135; esto equivale (a menos de 2 segundos) a una razón de 4 a 5, que es la tercera
mayor. Júpiter da la tercera menor, Marte la quinta, la Tierra el semitono, Venus el sostenido y Mercurio
la octava aumentada de la tercera menor. Kepler supone que el tono de Saturno en el afelio es la nota
«sol», en su perihelio la nota «si». El conjunto de los planetas constituye un coro en que los bajos
corresponden a Saturno y Júpiter, el tenor a Marte, el contralto a la Tierra y Venus, el soprano a
Mercurio.13

Michael Maier, médico y alquimista, en 1622 expone que hay "un tercio" de la Tierra a la Luna, "una
quinta" de la Luna al Sol, y "una octava" del Sol hasta el cielo (Cantilenae intellectuales de phoenice
redivivo, Canciones intelectuales sobre la resurrección del fénix).

La ley de Titius-Bode (1772) es una nueva clase de teoría de la armonía planetaria. En 1702, James
Gregory describe la secuencia de números 4, 7, 10, 15, 52, 95, para representar las distancias de los
planetas en 1/10 del radio de la órbita terrestre (1.5 millones de kilómetros). En 1766, Titius enuncia una
relación empírica entre los radios de las órbitas de los planetas y de los planetas enanos del Sistema
Solar, basado en una progresión geométrica de razón 2. En 1772, Bode retoma la teoría: si se considera 4
como la distancia media entre Mercurio y el Sol, y si se agrega la serie 3 x 1, 3 x 2, 3 x 4, 3 x 8, etc. se
obtienen cifras que se aproximan mucho a la distancia media real de los planetas con respecto al Sol,
calculada en unidades astronómicas (distancia media entre la Tierra y el Sol).[cita requerida]

Mercurio: distancia = 4 (0,387) do


Venus: distancia = 7 (0,723) re
Tierra: distancia = 10 (1,000) sol
Marte: distancia = 16 (1,524) do
Céres: distancia = 28 (2,77) re
Júpiter: distancia = 52 (5,203) si bemol
Saturno: distancia = 100 (9,539) mi
Urano: distancia = 196 (19,182) mi+
Neptuno: distancia = 388 (30,055) la
El cristalógrafo Victor Goldschmidt utilizó como unidad astronómica no la distancia Tierra-Sol, sino la
distancia Júpiter-Sol (Über Harmonie im Weltraum, en Annalen der Naturphilosophie, t. IX, 1910, p. 51-
110). Obtiene, así: Sol 0, Júpiter 1, Saturno 2, Urano 4, Neptuno 6, Plutón 8; para los planetas interiores
pequeños y densos de rotación lenta: Sol 0, Mercurio 1/13, Venus 1/7, Tierra 1/5, Marte 1/3, Júpiter 1. Al
final: Sol 0, Júpiter 1/2 do, Saturno 1 do, Urano 2 do, Neptuno 3 sol, Plutón 4 do.[cita requerida]

En 1781, el descubrimiento de Urano confirma la "ley de Bode". Sin embargo, en 1846, el


descubrimiento de Neptuno demuestra que la ley de Titius-Bode no es válida más allá de Urano.
[cita requerida]

Véase también
Afinación pitagórica
Ley de Titius-Bode
Harmonices mundi
Historia de la astronomía
Música y matemáticas
Belleza matemática
Music of the Spheres (Mike Oldfield)
Referencias
8. Houlding, (2000), p.28: “La doctrina de los
1. Randel, 2003, p. 382.(Google Libros) (htt pitagóricos era una combinación de ciencia
p://books.google.es/books?id=02rFSecPhE
y misticismo”.
sC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage
&q=%22harmony%20of%20the%20sphere 9. C. Huffman, Philolaus of Croton,
s%22&f=false) Cambridge University Press, 1993, p. 283.
Charles H. Kahn, Pythagoras and the
2. Cfr. Diels-Kranz, Die Fragmente der Pythagoreans, Hackett Publishing
Vorsokratiker, Berlin 1952 (s. i.), 1951,
Company, 2001, p. 26.
44B10
10. Fubini, Enrico (2013). «1. Desde Homero
3. A. Barker, Greek Musical Writings, t. II: hasta los pitagóricos». Alianza Música, ed.
Harmonic and Acoustic Theory, Cambridge La estética musical desde la Antigüedad
University Press, 1989. hasta el siglo XX. España: Alianza Música.
4. Platon, Timée/Critias, Garnier-Flammarion, p. 56-57. ISBN 978-84-206-9071-1.
1996, p. 287.
11. Nicomaque de Gérase, Enchiridion, chap.
5. Weiss, Taruskin (2008). Music in the 3. Manuel d'harmonique, trad. Charles-
Western World (http://books.google.co.uk/b Émile Ruelle, Annuaire de l'Association
ooks?id=q1eobgND8H4C&lpg=PA4&vq=Py pour l'encouragement des Études
thagoras&dq=Weiss%2C%20Piero%2C%2 grecques en France (1880), París, Baur
0and%20Richard%20Taruskin%2C%20ed 1881. Trad. an. A. Barker, Greek Musical
s.%20Music%20in%20the%20Western%2 Writings, Cambridge University Press,
0World%3A%20A%20History%20in%20Do 1989.
cuments&pg=PA3#v=onepage&q&f=false). 12. A. Rivaud, edición de Timeo, Les Belles
6. Para una interpretación moderna véase: Lettres, 1925, p. 53. A.-J. Festugière, La
resonancia orbital. révélation d'Hermès Trismégiste, t. III,
7. Plinio el viejo, pp.277-8, (II.xviii.xx): "… Belles Lettres, 1981, p. 251.
Pitágoras esboza una teoría sobre la 13. Kepler, Harmonices mundi (1619), livre V.
música, y designa las distancias entre la Alexandre Koyré, La révolution
Tierra y la Luna con un tono entero, entre astronomique. Copernic, Kepler, Borelli,
la Luna y Mercurio un semitono,.... los 1961, p. 336-340.
siete tonos producen el así llamado
diapasón, i.e. una armonía universal".

Bibliografía
Burkert, Walter: Lore and Science in Ancient Pythagoreanism. Harvard University Press,
[1962], trad. en. 1972, pp. 350-355. (Google Libros) (http://books.google.es/books?id=0qqp
4Vk1zG0C)
Calter, Paul: «Pythagoras & Music of the Spheres» (http://www.dartmouth.edu/~matc/math
5.geometry/unit3/unit3.html) en Dartmouth.edu (consultado el 22-04-2012).
Ghyka, Matila: Essai sur le rythme. Prefacio de Paul Valéry. París: Gallimard, 1938.
Godwin, Joscelyn: Harmony of the Spheres. A Sourcebook of the Pythagorean Tradition in
Music. Rochester, Vermont: Inner Traditions International, 1993.
Guthrie, William C. K.: A History of Greek Philosophy (1962-1965). Cambridge University
Press, t. I, pp. 295-301. (Google Libros) (http://books.google.es/books?id=S_OSjXA-7U8C)
Randel, Don Michael (ed.): The Harvard Dictionary of Music. 4.ª ed. Cambridge, Mass.:
Harvard University Press, 2003. ISBN 06-740-1163-5, ISBN 978-0-67-401163-2 (Google
Libros) (http://books.google.es/books?id=02rFSecPhEsC)
Reinach, Théodore: «La musique des sphères» en Revue des études grecques, 13:432-
449, 1900.

Enlaces externos
Esta obra contiene una traducción parcial derivada de Harmonie des sphères de Wikipedia
en francés, concretamente de esta versión (https://fr.wikipedia.org/wiki/Harmonie_des_sp
h%C3%A8res?oldid=67466684), publicada por sus editores (https://fr.wikipedia.org/wiki/Har
monie_des_sph%C3%A8res?action=history) bajo la Licencia de documentación libre de
GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Armonía_de_las_esferas&oldid=120516542»

Esta página se editó por última vez el 19 oct 2019 a las 08:39.

El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse
cláusulas adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.