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Psicología jurídica: estudios sobre relación entre psicología y derecho, relación reflexiva, refleja o

especular.

Las conductas desviadas se controlan desde la socialización, la medicalización y la penalización.


Psicología y derecho hacen parte de una misma matriz de control social.

La psicología contribuye a soportar la creación y aplicación del derecho al tiempo que este
fundamenta el estatuto de la psicología como ciencia y profesión social y de la salud.

Relación psi-dh: bidireccional---- Psicologización del derecho y juridificación de la psicología.

*Psicología: saber conexo y suplementario al poder punitivo que contribuye a la producción y


reproducción de discursos jurídicos

*El derehco legitima el estatuto epistemológico de la psicología

*Ambios mecanismos de control social se conjugan en una matriz psico-jurídica que busca
rehabilitar a los individuos desde la cura y criminalizar los pequeños ilegalismos.

El discurso jurídico se perfecciona como “psico-jurídico” pues retranscribe los elementos jurídicos
de penalidad en términos de corrección, curación, rehabilitación. Esto implicó la concepción de
infractor como enemigo de la sociedad y respuesta punitiva como proceso para su readaptación.

El discurso psico-jurídico es un tipo de violencia político-cognoscitiva que aconteció desde una


concepción de criminalidad. Supone formas de poder que crean un saber, el cual potencia el
ejercicio del poder. Psicología y derecho ocupan un lugar privilegiado en las prácticas discursivas
contemporáneas de saber-poder.

Psi-dh_ acoplados como dispositivos disciplinarios de saberpoder que ritualizan procedimientos de


individualización, castigo y corrección. La configuración de las sociedades precisa del anudamiento
entre dh-psicología. La psicología controla permanentemente los dispositivos disciplinarios.

Función judicial de la psicología: permite identificar en cualquier locura un crimen potencial, dada
su catalogación como ciencia médica.

Psicología y derecho apuntan hacia la normalización del individuo. El origen del sujeto psicológico
debe rastrearse desde una institución jurídico-política: la prisión, como instrumento de control y
presión sobre los ilegalismos y de poder sobre los cuerpos. El sujeto de la psicología es la
expresión de esa física del poder atada al cuerpo, que conjuga una óptica de panoptismo, una
mécanica (disciplina) y una fisiología (normalización) del sometimiento de la desviación.

Psiologización de lo jurídico

En principio la intervención de lo psi en el derecho se limitaba a la pericia psiquiátrica. Aunque


ésta podía decidir sobre la responsabilidad de una persona no pretendía transformarla. Las
concepciones del individuo usadas en el derecho han provenido del saber psicológico, orientando
la finalidad de los discursos jurídicos.
La psicología pasó de intervenir accesoriamente en la etapa de juzgamiento penal y llegó a
convertirse en el aparato de ortopedia social que legitima la intervención punitiva sobre la base de
la transformación del individuo desviado. La rehabilitación de los inimputables y la resocialización
del delincuente son el resultado de la expansión de la psicología en el seno de lo jurídico. Se trata,
en su forma más evidente, de la potenciación de un poder por obra de un saber.

Psicología en el espejo del derecho

Si la psicología irrumpió las formas jurídico penales, el derecho es una acción de regreso. La
juridificación de la psicología, fue posible cuando la psicología se miró en el espejo del derecho y
encontró allí su justificación. La ley 58 de 1983 que reconoció la psicología como profesión y fue
derogada pro la ley 1090 de 2006, que reglamenta el ejercicio de la profesión, ciencia social y de la
salud.

Así, la psicología entra a ser definida por el derecho y le atribuye su carácter científico,
vinculándola al ámbito de la salud.

De igual forma se convierte en objeto de mercado: la psicología se autorreconoce como objeto de


consumo que satisface cualquier necesidad, incluso de tipo empresarial (personas jurídicas).

El derecho no solo permite la formación de psicólogos sino que se les vigila y castiga (psicólogos
desviados)

La psicología ha encontrado en el espejo del derecho un reflejo legitimador

La psicología le otorga al derecho el saber que le falta, mientras que el derecho comparte con la
psicología su aura de legitimidad--- esta es una forma de saber-poder .

El derecho legitima el estatuto profesional y científico de la psicología; y posibilita la ampliación


del campo de acción de esta disciplina.

La concepción de la psicología ha sido modificada por el derecho en pro del discurso neoliberal.
Pretensión: hacer del estado un gran pabellón psiquiátrico, los psicólogos funcionarios y a los
ciudadanos pacientes.

El mundo es un gran asilo y las formas de gobierno asumen una estructura terapéutica: la función
de los dirigentes es adaptar a los individuos a los procesos de desarrollo conforme a la
organización social. La psicología es un poder que decide sobre el futuro de las personas.

La salud mental es definida no por la psicología sino por el discurso legal. Se categoriza y
patologiza.

La no adaptación a la vida y las no sumisión a las lógicas del consumo son, en últimas consideradas
como trastorno.

Lo único que interesa al discurso neoliberal es el funcionamiento de individuos como sujetos


dóciles y útiles para que la máquina humana no se detenga.

http://www.scielo.org.co/pdf/rfdcp/v46n124/v46n124a09.pdf
Ambas estudian el mismo fenómeno: la conducta

Cualquier intento del derecho por permitir o restringir comportamientos debería ser avalado por
la psicología, quien se encarga de evaluar si la conducta es natural, normal y si afecta a terceros

Muñoz Sabaté (1981) refiere respecto a la relación entre estas dos disciplinas que en
realidad existen tres psicologías inmiscuidas en el derecho: “una psicología del derecho,
que explica la esencia jurídica; la psicología en el derecho, que se refiere al hecho de que
las leyes están impregnadas de comportamientos psicológicos, y la psicología para el
derecho, que supondría la intervención del experto asesorando al juez”.
Muñoz Sabaté, L.; Bayés, R. y Munné, F. (2008). Introducción a la Psicología Jurídica.
México: Trillas