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Elementos de la versificación

I. LA POESÍA: La expresión artística de la belleza por medio de la palabra


sometida a cierto ritmo y cierta medida. De esta manera, la poesía le da
al lenguaje musicalidad, sonoridad y armonía.

A. CLASES DE POESÍA
1. La lírica: subjetiva; se utiliza para expresar sentimientos.
2. La épica: objetiva; se utiliza para contar hechos o hazañas
3. La dramática: subjetiva/objetiva; el poeta desaparece detrás de los
personajes que representan el drama.

B. ESTRUCTURAS FIJAS
1. La estrofa (stanza): formadas por versos
2. El verso: la unidad de versificación; cada verso tiene su ritmo y
medida (metro) particular

II. EL POEMA: la unidad estructural superior a la estrofa

A. POEMAS ESTRÓFICOS (compuestos de estrofas)


1. El soneto: 2 cuartetos + 2 tercetos
2. La letrilla: versos cortos con un “estribillo” (refrain) de uno a más
versos repetidos a intervalos iguales

B. POEMAS NO ESTRÓFICOS
1. El romance: formado por un número indeterminado de versos
octosílabos con rima asonante en los versos pares.
2. La silva: formado por versos endeca y heptasílabos que alternan en
diferentes formas
3. De versos libres
4. Poesía concreta o espacial (ideogramas, caligramas, topoemas)

III. LA ESTROFA: unidad estructural, menor que el poema, compuesta de


versos. Se divide en tipos según el número de versos
# de versos Tipo de estrofa Esquema de la rima
2 Pareado AA; aa; aA; Aa
3 Terceto AØA
Terceto encadenado ABA BCB CDC
4 de arte menor (<9) Redondilla--copla de arte menor abba
Cuarteta abab
4 de arte mayor (>8) Cuarteto--copla de arte mayor ABBA
Serventesio (the quatrain) ABAB
5 Lira--versos hepta- y endecasílabos aBabB
8 Octava real ABABABCC
IV. LA VERSIFICACIÓN: El estudio del verso.
A. EL METRO: cómputo silábico (número de sílabas)

1. La clasificación de los versos según el acento de la última palabra:


a. el verso llano: (=) el verso termina en palabra llana (el acento cae
sobre la penúltima sílaba). Las sílabas se cuentan igual a las
sílabas gramaticales.
b. el verso agudo: (+1) el verso termina en palabra aguda (el acento
cae en la última sílaba). Se le añade una sílaba al número de
sílabas gramaticales
c. el verso esdrújulo: (-1) el verso termina en palabra esdrújula (el
acento cae en la antepenúltima sílaba) Se cuenta una sílaba
menos.

2. Licencias poéticas que afectan el metro:


a. La sinéresis: Cuando se unen--dentro de una palabra--dos
vocales que generalmente no forman diptongo (poe/ta).
b. La diéresis: Cuando se separan--dentro de una palabra--dos
vocales que generalmente forman diptongo (hü/ir)
c. La sinalefa: Cuando una palabra termina en vocal y la siguiente
empieza con vocal se cuenta una sola sílaba.
d. El hiato: Cuando no se usa la sinalefa

B. EL RITMO: Se determina por la distribución de los acentos principales.


1. El acento estrófico: El acento más importante. Corresponde
siempre a la penúltima sílaba del verso.
2. Los acentos rítmicos: Los acentos en el interior del verso.
Dependen del acento estrófico: Si cae en una sílaba impar, los
acentos rítmicos estarán en las sílabas impares. Si cae en una
sílaba par, los acentos rítmicos estarán en las sílabas pares.
3. Los acentos extrarrítmicos: Los acentos que no coinciden con el
acento estrófico

C. LA CLASIFICACIÓN DE LOS VERSOS SEGÚN EL NÚMERO DE SÍLABAS: Se


llaman “de arte menor” los versos comprendidos entre 2 y 8 sílabas;
los de 9 en adelante se llaman “de arte mayor”
1. El verso heptasílabo: de 7 sílabas. Utilizado en
a. la lira y la silva: compuestas de versos combinados de 7 y 11
sílabas
b. el alejandrino: formado por 2 versos heptasílabos en la misma
línea
2. El verso octosílabo: de 8 sílabas. Es el más popular. Utilizado en
a. los romances
b. los corridos mexicanos
c. la canción
3. El verso endecasílabo: de 11 sílabas. El más rico, flexible y
armonioso
4. El verso alejandrino: de 14 sílabas

D. OTROS ELEMENTOS DE LA VERSIFICACIÓN


1. La rima: La total o parcial identidad acústica entre 2 o más versos
a. Rima consonante: cuando las consonantes y las vocales son
idénticas a partir de la última vocal tónica.
b. Rima asonante: cuando sólo las vocales, a partir de la última
vocal tónica, son idénticas

2. Combinaciones: de las rimas consonantes o asonantes:


a. Rima abrazada: ABBA, CDDC
b. Rima encadenada o cruzada: ABAB, CDCD
c. Rima gemela: AA, BB, CC
d. Rima continua o estrofa monorrima: AAAAAAAAAAAA

3. Las pausas:
a. hemistiquios - La mitad de un verso separa de la otra mitad
por la cesura
b. cesura - Pausa que se hace en el interior de un verso
c. pausa estrófica - Pausa al final de cada estrofa
d. Pausa versal - Pausa al final de cada verso

4. El encabalgamiento: el sentido del verso “cabalga” (continúa)


sobre el verso siguiente

Tomado de Friedman, Valdivieso, Virgillo, Aproximaciones al estudio de la


literatura hispánica, 6ta ed. McGraw Hill College

La versificación en español
I. La silabificación
La medida o metro del verso depende del número de sílabas métricas que
tiene. Para contar las sílabas métricas hay que aplicar principios
especiales, tales como el acento final y las licencias poéticas.

A. La base de la versificación española es la sílaba.

1. Una sílaba en español consiste de una vocal (a, e, i, o, u, y) o de


un diptongo triptongo y las consonantes que se agrupan
alrededor de ella.

2. El diptongo y el triptongo

a. El diptongo es una combinación en una sílaba de una vocal


débil, i ó u, con otra vocal o fuerte --a, e, o--o débil. El
triptongo es una combinación en una sílaba de tres vocales:
Ej: ia en estudia, ai en aire, ue en puedo
iái en veíais, vivíais

Excepción: Si la vocal débil está acentuada cuando está


precedida o seguida por otra vocal, no se forma un
diptongo, y cada vocal pertenece a una sílaba diferente.

Ej: frío -- frí o día -- dí a


veía -- ve í a

b. Si es posible la sílaba termina con una vocal y comienza con


una consonante.

Ej: casa -- ca sa florido -- flo ri do

3. Generalmente cuando se juntan dos consonantes, son


divididas; la primera pertenece a la sílaba anterior y la segunda
a la siguiente.

Ej. ascua -- as cua voluntad -- vo lun tad


perfume .. per fu me

Excepción: Las siguientes combinaciones de sílabas forman


grupos que no pueden dividirse:

una combinación de f, p, b, t, d, g, c (k, qu) con


r

una combinación de f, p, b, g, c (k, qu) con l

Ej: hablar -- ha blar cuatro -- cua tro


febrero -- fe bre ro
ofrece -- o fre ce blancura -- blan cura
grabado -- gra ba do

B. Acento final

 A partir del último acento del verso, una sílaba y sólo una debe
contarse.
 Si la palabra final es aguda (que recibe el acento en la última
sílaba, como “domar” o “albornoz” o “sofá”), al contar las sílabas
se añade una.
 Cuando la palabra es esdrújula (que recibe el acento en la
antepenúltima sílaba, como “libélula” o “círculo”), se descuenta
una sílaba.
Ej: en/ nues/tra/ no/che a/nun/cia/ cier/to al/bor + 1
= 11 sílabas
co/mo/ la/ ci/ma al/tí/si/ma,/ de/ no/che, = 11
sílabas
flo/re/ce/rán/ las/ bar/bas/ a/pos/tó/li/cas - 1 =
12 sílabas

C. Licencias poéticas

1. sinalefa: unión de las vocales finales e iniciales de dos o


más palabras consecutivas en una sola sílaba métrica. (No se
trata de una licencia o ruptura de las reglas normales de la
pronunciación española; es la norma prosódica de la lengua.)

Cuan/do/ me/ lo/ con/ta/ron/ sen/tí el/ frí/o = 11


De u/na/ ho/ja/ de a/ce/ro en/ las /en/tra/ñas = 11 (con hiato: ¿dónde?)
(Bécquer)
2. sinéresis: unión de vocales en el interior de una palabra,
vocales que de ordinario no formarían diptongo, como “caos”
(que en vez de dividirse en dos sílabas forma sólo una en
virtud de la sinéresis). Otro ejemplo: a/é/re/o podría dividirse
aé/re/o según las necesidades del poeta.

3. hiato: el opuesto de la sinalefa, mucho menos frecuente.


Consiste en la separación de las vocales finales e iniciales de
dos palabras consecutivas. Casi siempre ocurre en la última
sílaba acentuada del verso. Por ejemplo:

el/al/ba/de//o/ro = 6 sílabas

4. diéresis: ocurre cuando se rompe un diptongo; el


procedimiento se marca claramente por medio de un signo
especial de puntuación, llamado diéresis o crema (¨) , que se
coloca sobre la vocal débil o sobre la segunda vocal cuando
ambas son débiles. Por ejemplo:

do/man/do el/ re/bel/de,/ mez/qui/no i/dï/o/ma = 12


sílabas

II. Rima

Versos rimados son los que muestran igualdad o semejanza de las


terminaciones de las palabras finales de dos o más versos, a partir
de la vocal acentuada. Versos sin rima se llaman versos blancos o
sueltos.

1. rima consonante o perfecta: todos los sonidos (de las


consonantes tanto como de las vocales) son idénticos:
¿vivir el sueño no es matar la vida?
¿a qué al poner en ello tanto empeño
aprender lo que al punto al fin se olvida
escudriñando el implacable ceño
-- cielo desierto-- del eterno dueño? (Unamuno)

2. rima asonante o imperfecta: sólo coinciden la vocal acentuada


y la terminal:

Tras de las persianas


Verdes, el verdor
De aquella enramada
Toda tornasol (Jorge Guillén)

III. La estrofa.

Es una agrupación compuesta del mismo número de versos. Por ejemplo:


1. El terceto: tres versos, de arte menor o de arte mayor, rimados
o no
2. El cuarteto: cuatro versos de arte mayor con rima asonante o
consonante.
3. La décima: diez versos
4. El soneto: catorce versos dispuestos en dos cuartetos y dos
tercetos.

IV. Otros términos útiles

1. encabalgamiento: dos o más versos están encabalgados


cuando no hay pausa entre los dos. De ese modo el
pensamiento se trasmite de uno a otro ininterrumpidamente, o
casi. Sin embargo, no se puede evitar cierta pausa entre los
versos, lo cual contribuye a la aplicación del significado del
primer verso, que existe como una entidad (tipográfica y en
significado durante los milisegundos que tardamos en leer el
próximo verso) y como parte de otra unidad.
Ej. Era madrugada. Nadie
pudo asomarse a sus ojos
abiertos al duro aire. (García Lorca)
2. poesía de arte menor: los poemas cuyos versos son de ocho o
menos sílabas.
3. poesía de arte mayor: los poemas cuyos versos son de nueve
o más sílabas.
4. poesía de tipo tradicional: poesía que se caracteriza por versos
asonantados de arte menor, por paralelismos y repeticiones
frecuentes, y por un tono elíptico y una esencia dramática.
5. romance (m.): combinación de variable número de versos
octosilábicos, con rima asonante en los versos pares.
Tradicionalmente, cuenta un fragmento de una historia y es
algo misterioso, porque no se divulga ni el origen ni el
desenlace de la situación.

Damos comienzo a un espacio en el que realizaremos una breve recorrida


por la poesía hasta llegar a nuestros días. La selección intenta mostrar
algunos de los poetas más representativos de su época y lo inauguramos
con Garcilaso de la Vega y su Soneto XXII:

En tanto que de rosa y azucena


se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena


del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;

marchitará la rosa el viento helado.


Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

Este poema aborda la misma temática que el anterior, la del "tempus fugit",
un tópico latino (la traducción, un poco grosera, será algo así como "el huir
del tiempo"), comparto este poema de Luis de Góngora, que, como verán,
dialoga con el de Garcilaso, pero desde un lugar más rotundo y brutal: lo
inevitable del deterioro y de la muerte, resultan ineludibles. Responden
también, las diferencias, a dos períodos estéticos e históricos diferentes: el
Renacimiento, y posteriormente, el Barroco.

Tanto durante el Renacimiento como a lo largo del Barroco, la forma poética


dominante fue el SONETO:

Un soneto es una composición poética de origen italiano que consta de 14


versos endecasílabos consonantes. Se divide en cuatro estrofas: los primeros
ocho versos en dos cuartetos y los últimos seis en dos tercetos. La rima de
los cuartetos puede ser ABBA-ABBA o ABAB-ABAB. La rima de los tercetos
puede varía aún más, pero las combinaciones más comunes son CDC-DCD
y CDE-CDE. En el soneto clásico generalmente el tema se enuncia en los
cuartetos y la solución aparece en los tercetos.

De origen italiano y consolidado por Dante y Petrarca, el soneto llegó a


España en el siglo XV cuando el Marqués de Santillana comenzó a
experimentar con este género lírico, pero Juan Boscán y Garcilaso de la Vega
son considerados los verdaderos introductores del soneto. Fue cultivado por
muchos escritores del Siglo de Oro--hasta fue incorporado a obras de
teatro--así como por poetas de varias generaciones posteriores. Es uno de
los géneros líricos de mayor vigencia en la historia de la literatura española.
Si bien su uso no ha decaído, varios poetas, particularmente los modernistas,
han experimentado con su ritmos y rimas.

Ejemplos:

"Dulce soñar y dulce congojarme", soneto del siglo XVI, de Juan Boscán:

Dulce soñar y dulce congojarme,


cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme

dulce no estar en mí, que figurarme


podía cuanto bien yo deseaba;
dulce placer, aunque me importunaba
que alguna vez llegaba a despertarme:

¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso


me fueras si vinieras tan pesado
que asentaras en mí con más reposo!

Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,


y es justo en la mentira ser dichoso
quien siempre en la verdad fue desdichado.

Otro momento importante, desde el punto de vista de las opciones estéticas,


fue el Romanticismo. Surgió en Alemania y tuvo tempranas manifestaciones
en Inglaterra, vinculadas a la Revolución industrial, más concretamente, en
forma de crítica y resistencia. En España llega en forma tardía. El antecedente
inmediato del Romanticismo alemán fue el movimiento denominado Sturm
und Drung, que significa "tormenta e ímpetu" o "tormenta y furia". Fue un
movimiento liderado por jóvenes que planteaba, entre otras cosas, la ruptura
con los modelos tradicionales y se puso en juego la rigidez del
Neoclasicismo como corsé a la libertad de expresión y a la creación genuina.
Dentro de los principales representantes españoles se destacan Espronceda
y Gustavo Adolfo Bécquer. En forma más tardía, Rosalía de Castro, poeta
gallega nacida en Santiago de Compostela en 1837, que en gran medida
supera a este movimiento.

A continuación, les dejo algunos enlaces de interés sobre ROSALÍA DE


CASTRO.

Continuando con esta panorámica de poesía previa al trabajo analítico de


poemas concretos, comparto con ustedes el extenso poema de Rubén Darío
titulado "El Coloquio de los centauros"

De claras influencias clásicas, cargado de numerosas referencias a lo


exótico, alejado de lo terrenal, este poema de Darío se inscribe dentro del
movimiento estético dentro del cual, Darío es el máximo exponente: el
Modernismo.

Comparto también un enlace orientador a propósito de este poema.

Esoterismo y modernismo en Darío


Edith Marsiglia
La presencia del esoterismo en la poética modernista en general y, en “El
Coloquio de los Centauros” en particular, ha sido motivo de estudio de varios
críticos interesados en el tema. En este específico trabajo, Frans van den
Broek, utiliza el marco teórico propuesto por Antoine Faivre para analizar el
poema dariano.
Entre las matrices conceptuales a las que alude el crítico nos interesa
detenernos en las que Faivre define como «correspondencias», «naturaleza
viviente» e «imaginación y mediación». La primera se refiere a la interrelación
que existiría entre todos los elementos del Universo. La segunda matriz
alude a la idea de que la naturaleza tiene alma y de que todos sus
componentes tienen vida. Por último, el mundo imaginario sería esa
dimensión intermedia entre la realidad material y el mundo de las ideas, se
trataría del mundo de las ideas materializadas a través de los símbolos y
regido por las leyes de la correspondencia.
Desde el inicio, el poema presenta un paisaje mítico que responde a una
concepción esotérica de la existencia. Algunos de los temas que aquí
aparecen podrían adquirir su significado dentro de este marco de
significación. La «isla» es un símbolo mítico recurrente que refiere, entre sus
muchas connotaciones, al centro espiritual primordial. El «centauro» es un
símbolo dual que encarna lo divino y lo mundano. El «viaje» es un
componente central en la metafísica esotérica, se trata del viaje de retorno
a la Unidad de los orígenes que se representa como Padre o Fuente original,
o como tierra, patria u hogar. En este viaje, el instrumento que permite la
apertura de la visión, el ingreso al mundo imaginario, estaría representado
en el poema por el «ensueño». Otros símbolos duales son el «tritón» y la
«sirena», seres de mar y de tierra, de aire y de agua.
En otro orden de cosas, el crítico alude a la transmisión como una de las
premisas fundamentales del esoterismo y, en esta dirección, Quirón asume
un rol de relevancia como maestro de la humanidad, encarnación simbólica
de la sabiduría y elemento de unión entre lo divino y lo humano encarnado
en su naturaleza dual. Cabe recordar, al respecto, el modo en que Reto se
dirige al “Padre y Maestro excelso”: “Eres la fuente sana/de la verdad que
busca la triste raza humana” (7).
La «naturaleza» es otro de los temas del poema que puede asumir
significación dentro del marco interpretativo esotérico. Abantes la invoca:
“Himnos a la sagrada Naturaleza… universal resumen/de la suprema fuerza,
de la virtud del Numen”. La Naturaleza sería una manifestación de lo divino
y de acuerdo con el principio de correspondencia y jerarquía cósmica, “todo
está, de una u otra forma, interconectado, y la serie de hipóstasis, o
manifestaciones de la Esencia, es, en principio, infinita. La imagen de la
Naturaleza que de estos axiomas emerge es la de una realidad compleja,
plural y jerárquica” (9). En este contexto, el rol del artista sería el de develar
el significado oculto de las cosas a través de la codificación simbólica:
“¡Himnos! Las cosas tienen un ser vital: las cosas/tienen raros aspectos,
miradas misteriosas; /toda forma es un gesto, una cifra, un enigma… /el
vate, el sacerdote, suele oír el acento/ desconocido; a veces enuncia el vago
viento/un misterio…” (11).
Por último, es pertinente mencionar otro tema que ocupa un espacio
primordial en esta suerte de cosmogonía que es este poema, se trata de la
«mujer». Quirón relata el nacimiento de Venus, que representaría la
dimensión femenina de la Divinidad y, el resto de los centauros, incluyendo
la centauresa Hipea, se explayan sobre el asunto. Se deriva una imagen
ambivalente de la mujer, en la mayoría de los casos negativa a excepción de
lo expuesto por el Maestro, ella es portadora de lo sublime y de la muerte al
mismo tiempo. En este sentido, puede ser esclarecedora la afirmación de
Quirón: “Por suma ley, un día llegará el himeneo/que el soñador aguarda:
Cinis será Ceneo” (19). El mito al que se alude aquí, recuerda la
transmutación de lo femenino en masculino, vehicula la idea de la unión de
los contrarios como vía para llegar a la Unidad primordial. El «himeneo», el
tema del «matrimonio sagrado» así como el del «andrógino», son símbolos
que han sido citados a lo largo de todos los tiempos y culturas y que insisten
sobre la reunión de lo fragmentario como modo de regresar, como
decíamos, a la Unidad de los orígenes.
El coloquio concluye, según Broek, con el tema de la muerte, que asume
también un carácter dual: “terrorífica y dulce, temida y deseada” (22).
El poema vuelve, como es de esperar en un texto de estructura
indudablemente circular, al inicio, se retoma el movimiento “y por el llano
extenso van en tropel sonoro/los Centauros, y al paso, tiembla la Isla de
Oro”.
El exhaustivo análisis de Broek es un fascinante instrumento para abordar
no solo la lectura del “Coloquio de los Centauros” sino el resto de la obra
dariana. El lector encontrará en el mismo una exposición del marco teórico
de análisis que fundan el rigor del mismo.
Frans van den Broek Chávez. “El ‘Coloquio de los centauros’ de Rubén Darío:
esoterismo y modernismo”. Espéculo: Revista de estudios literarios. 32
(2006).
Edith Marsiglia, Arizona State University.

Rosalía de Castro, la autora del Romanticismo español


Rosalía de Castro nació en Santiago de Compostela en el año 1837 y junto
al poeta sevillano Gustavo Adolfo Bécquer, forma aquella pareja que dio un
nuevo impulso y respiro a la etapa del Romanticismo español. En este
artículo especial dedicado a ella, nos adentramos no sólo en su vida,
bastante corta por desgracia, sino también en su obra literaria, la cual es
bastante más completa de lo que a priori se da a conocer por ejemplo en las
escuelas españolas, donde casi ni se menciona su importancia en la literatura
de nuestro país, y si se hace, únicamente se le atribuyen sus composiciones
poéticas referidas al Romanticismo.
En este artículo, vamos a sacarnos esta espinita clavada y vamos a darle su
sitio a esta gran escritora gallega… Esperamos no dejarnos nada en el
tintero, y transmitiros a Rosalía de Castro por entera y en toda su esencia.
Rosalía de Castro fue hija de una mujer soltera y de un joven que se hizo
sacerdote. Su condición de hija ilegítima le llevó a quedar registrada como
hija de padres desconocidos, de la siguiente manera:
En veinte y cuatro de febrero de mil ochocientos treinta y seis, María
Francisca Martínez, vecina de San Juan del Campo, fue madrina de una niña
que bauticé solemnemente y puse los santos óleos, llamándole María Rosalía
Rita, hija de padres incógnitos, cuya niña llevó la madrina, y va sin número
por no haber pasado a la Inclusa; y para que así conste, lo firmo. Acta del
bautizo firmada por el presbítero José Vicente Varela y Montero.
Haber crecido así también condicionará fuertemente su personalidad y, por
tanto, su vida y obra literaria. Aun así, conocemos los nombres de los
progenitores: María Teresa de la Cruz de Castro y Abadía y José Martínez
Viojo. Aunque quien se hiciera cargo de la recién nacida en un principio fuese
su madrina y sirviente de la madre, María Francisca Martínez, parte de su
infancia la pasaría con la familia de su padre, en la localidad de Ortoño, para
trasladarse posteriormente a Santiago de Compostela, donde en compañía
de su madre, comenzó a recibir nociones básicas de dibujo y música,
asistiendo habitualmente a actividades culturales en las que se relacionaría
con parte de la juventud gallega intelectual del momento, como Eduardo
Pondal y Aurelio Aguirre. Aunque de su etapa escolar sólo sabemos que
empezó a escribir poesía desde bien joven, también conocemos su gusto
por las obras teatrales, en las que participó activamente durante su infancia
y adolescencia.
En uno de sus viajes a la capital española, Madrid, conoce a quien fuera su
marido, Manuel Murguía, autor gallego y figura destacada del
‘Rexurdimiento’. Rosalía publicó un folleto de poesías escrito en lengua
castellana al que llamó “La flor”, y del que se hizo eco Manuel Murguía, quien
hizo referencia a él en La Iberia. Gracias a un amigo en común, ambos se
conocieron con el tiempo, para finalmente casarse en el año 1858,
concretamente el 10 de octubre, en la iglesia parroquial de San Ildefonso.
Tuvieron 7 hijos.
Aunque algunos críticos literarios, afirman que Rosalía no tuvo lo que se dice
un matrimonio feliz precisamente aunque quiso muchísimo a su marido, se
sabe a ciencia cierta, que Manuel Murguía le ayudó bastante en su trayectoria
literaria, hasta hacer posible la publicación de la obra más famosa de la
gallega “Cantares Gallegos”, siendo el máximo responsable después de la
propia autora, por supuesto, de que esa obra se conozca hoy día y haya
supuesto el resurgir de la literatura gallega en el siglo XIX.
Si ya de por sí, escribir era difícil para las mujeres durante esa época, ya ni
hablemos de lo complicado que era hacerlo en gallego y que te leyesen. La
lengua gallega estaba muy desprestigiada, cada vez más distante de aquella
época en la que había sido el idioma preestablecido de la creación de lírica
galaico-portuguesa. Había que comenzar desde los inicios, desde cero, ya
que toda la tradición se había perdido. Había que romper con la indiferencia
y el desprecio que se tenía hacia la lengua, pero muy pocos eran los que se
planteaban la tarea, pues esta constituiría un motivo de desprestigio social
y no conllevaba para nada la importancia de si lo hacías en castellano. Por
ello, Rosalía de Castro le otorgó prestigio al gallego al usarlo como lengua
para “Cantares gallegos”, afianzando así el resurgimiento cultural de la
lengua gallega.
Durante su matrimonio, Rosalía y Manuel cambiaron de domicilio en
multitud de ocasiones: pasaron por Andalucía, Extremadura, Levante y
finalmente, por Castilla, antes de retornar a Galicia, donde la autora
permaneció hasta el día de su muerte. Se cree que este ir y venir de un sitio
a otro, por motivos laborales y económicos principalmente, fue lo que
conllevó a sumar a Rosalía en un pesimismo constante. Finalmente, murió
en el año 1885 debido a un cáncer de útero que llevaba padeciendo desde
mucho antes de 1883. En un principio, fue enterrada en el cementerio de
Adina, localizado en Iria Flavia, para posteriormente exhumar su cadáver el
15 de mayo de 1891 para ser llevado a Santiago de Compostela, donde fue
nuevamente sepultado en el mausoleo creado específicamente para ella por
el escultor Jesús Landeira, situado en la capilla de la Visitación del Convento
de Santo Domingo de Bonaval, en el presente Panteón de Galegos Ilustres.
Un lugar, mucho mejor sin duda, para una gallega que lo dio todo por su
tierra.

Obra
Su obra, al igual que ocurre con la de Gustavo Adolfo Bécquer, se inscribe
dentro de la poesía intimista de la segunda mitad del siglo XIX, la cual se
caracteriza sobre todo por un tono sencillo y directo que da un nuevo aliento
más sincero y auténtico al movimiento del Romanticismo español.
Su obra literaria es conocida sobre todo por su composición poética, que la
componen 3 obras publicadas: Cantares gallegos, Follas novas y En las
orillas del Sar. Los dos primeros libros fueron escritos en gallego, y “En las
orillas del Sar”, su obra poética en castellano, presenta una expresión que
gira en torno a los sentimientos personales y a los conflictos internos que
mencionábamos anteriormente, de la autora: la soledad, el dolor y una
profunda nostalgia del tiempo pasado son las más importantes
consecuencias del contacto de la voz poética con los lugares de su juventud.
También en la obra “En las orillas del Sar”, aparecen algunos de los motivos
que ya se encontraban en su producción anterior en gallego: “las sombras”,
presencias de seres ya fallecidos, o “los tristes”, individuos predestinados al
dolor y perseguidos por la desgracia. Precisamente, el incomprensible
sufrimiento humano, ante el cual su conciencia se rebela, se enfrenta en
ocasiones con su propia religiosidad.
Rosalía de Castro cultiva una poesía que se plantea el sentido de la vida
desde una visión solitaria y desolada del mundo. Esta perspectiva adelanta
el carácter existencial que se percibe en algunos autores como por ejemplo
Antonio Machado o Miguel de Unamuno. Es de este modo también, como su
tono confesional, la creación de nuevas estrofas o el uso del verso
alejandrino (verso de catorce sílabas métricas compuesto de dos
hemistiquios de siete sílabas con acento en la sexta y decimotercera sílaba)
preludian las tendencias formales de la poesía modernista.
“Cantares gallegos”
Su obra más conocida, publicada en 1863, es escrita en su lengua natal, el
gallego, para denunciar la injusticia que se comete contra el pueblo y la
cultura gallega en general.
Este libro de 36 poemas, entre los que se incluye el prólogo y epílogo,
empieza con la voz de una joven a la que invitan a cantar, disculpándose
esta, también en el último poema, por su poca habilidad a la hora de cantar
sobre Galicia y su belleza. Rosalía, aparece en ellos como un personaje más,
dejando claro de este modo su pasión por dicha comunidad gallega.
En los Cantares gallegos se distinguen claramente 4 temáticas distintas:
• Temática amorosa: Diferentes personajes del pueblo en distintas
circunstancias y situaciones, viven el amor de distintas maneras,
según una óptica popular.
• Temática nacionalista: En estos poemas se reivindica el orgullo del
pueblo gallego, se critica la explotación de sus habitantes en tierras
extranjeras debido a la emigración y por último, se protesta contra
el abandono al que Galicia está expuesta.
• Temática costumbrista: predomina la descripción y la narración para
presentar creencias, romerías, devociones o personajes
característicos de la cultura popular gallega.
• Temática intimista: Es la propia autora, Rosalía, la que expresa sus
sentimientos en algunos poemas.

Tanto en “Cantares gallegos” como en “Follas novas”, la escritora recuperó


muchos elementos de la poesía popular y del folclore gallego que habían
permanecido olvidados durante siglos. Rosalía canta a la belleza de Galicia
en sus poemas y ataca también a los que arremeten contra su pueblo. Está
a favor del campesinado y de la clase trabajadora y se lamenta
continuamente de la pobreza, de la emigración y de los problemas que esta
supone. Este ejemplo de este libro de poemas, refleja el dolor del emigrante
que se despide de su tierra:
¡Adiós gloria! ¡Adiós contento!
dejo la casa donde nací,
dejo la aldea que conozco
por un mundo que no vi.
Dejo amigos por extraños,
dejo la vega por el mar,
dejo en fin cuanto bien quiero…
¡Quién pudiera no dejar!…
“Follas novas”

Este fue el último libro de poesía que la autora escribió en gallego, editado
en 1880. Este poemario se halla dividido en cinco partes: Vaguedás, Do
íntimo, Varia, Da terra e As viuvas dos vivos e as viuvas dos mortos, y sus
poemas pertenecen a la época en la que vivió con la familia Simancas.
En estos poemas, Rosalía condena la marginación de la mujer en dicha época
y trata también mucho el paso del tiempo, la muerte, el pasado como tiempo
mejor, etc.
Como dato curioso, diremos que, en su preámbulo, la autora dejó claro su
intención de no volver a escribir en gallego con estas líneas:
“Alá van, pois, as Follas novas, que mellor se dirían vellas, porque o son, e
últimas, porque pagada xa a deuda en que me parecía estar coa miña terra,
difícil é que volva a escribir máis versos na lengua materna”.
Traducido viene a decir lo siguiente: “Allí van, pues, las hojas nuevas, que
mejor se dirían viejas, porque lo son, y últimas, porque pagada ya la deuda
en que me parecía estar con mi tierra, difícil es que vuelva a escribir más
versos en la lengua materna”.
Prosa
Y aunque en los colegios nos den a conocer a una Rosalía poco reseñable en
su época y únicamente poeta, la verdad es que también escribió prosa. A
continuación, os dejamos con las más destacables:
• “La hija del mar” (1859): Dedicada enteramente a su marido Manuel
Murguía. Su argumento es el siguiente: A través de las peripecias vitales de
Esperanza, la niña rescatada de las aguas en extrañas circunstancias, Teresa,
Candora, Ángela, Fausto y el depravado Ansot, penetramos en un universo
rosaliano poblado de sombras, melancolía y desamor. La coexistencia de lo
real y lo misterioso, la concepción pesimista de la vida, la supremacía del
dolor sobre la felicidad en la existencia humana, la sensibilidad extrema
hacia el paisaje, la defensa de los más débiles, la reivindicación de la
dignidad de la mujer, el lamento por los huérfanos y abandonados… son
motivos recurrentes en la obra de la autora que descubrimos ya en sus
inicios literarios, de los que este título es un buen exponente. Rosalía no es
sólo esa voz melancólica de un mundo de brumas y morriña que ha ido
perfilando la tradición popular con el paso del tiempo, sino una escritora
enérgica y comprometida que, ya en su primera incursión en la narrativa,
anuncia el talante de un genio singular, de una adelantada a su tiempo que,
como sus protagonistas, supo contemplar el mundo con los ojos de una
sensibilidad especial. Puedes leer su obra de forma totalmente gratuita en
este enlace.
• “Flavio” (1861): Rosalía define a esta obra como un “ensayo de novela”
ya que lo que narra en ella son sus propios años de juventud. En esta obra
aparece recurrentemente el tema del desengaño amoroso.
• “El caballero de las botas azules” (1867): Según la propia Rosalía de
Castro, esta obra es una especie de “cuento extraño” lleno de fantasía
satírica, que narra un surtido de relatos de corte lírico-fantástico con trazos
costumbristas que tiene el objetivo de satirizar tanto la hipocresía como la
ignorancia de la sociedad madrileña. A pesar de sus rarezas, es considerada
por la crítica literaria, la obra más interesante en prosa de la autora gallega.
• “Conto gallego” (1864), escrito en lengua gallega.
• “Las literatas” (1866).
• “El cadiceño” (1886).
• “Ruinas” (1866).
• “El primer loco” (1881).
• “El domingo de ramos” (1881).
• “Padrón y las inundaciones” (1881).
• “Costumbres gallegas” (1881).
El nombre de Rosalía de Castro en la actualidad

Hoy por hoy, son muchos los lugares, homenajes y espacios públicos que se
acuerdan del nombre de Rosalía de Castro, debido a la importancia que tuvo
está en el resurgimiento de la lengua gallega en nuestro país. Por nombras
sólo unos pocos:
• Centros educativos en las comunidades de Madrid, Andalucía, Galicia,
como en otras regiones de España, así como también en el extranjero. Se
han encontrado sitios con el nombre de la escritora gallega en Rusia,
Uruguay y Venezuela.
• Plazas, parques, bibliotecas, calles, etc.
• Un vino con denominación de origen Rías Baixas.
• Un avión de la compañía aérea Iberia.
• Una aeronave de salvamento marítimo.
• Placas conmemorativas, esculturas, retratos, premios de poesía,
cuadros, billetes españoles, etc.
Y como ya sabéis viene siendo un habitual en mis artículos, os dejo con un
vídeo reportaje sobre la autora, de unos 50 minutos, que habla tanto de su
vida como de su obra. Muy completo y entretenido. También os dejo un par
de citas que a mí particularmente me encantan:
• Sobre los sueños que alimentan el alma: “Es feliz el que, soñando,
muere. Desgraciado el que muera sin soñar”.
• Sobre la juventud y la inmortalidad: “Hierve la sangre juvenil, se exalta
lleno de aliento el corazón, y audaz el loco pensamiento sueña y cree que el
hombre es, cual los dioses, inmortal”.

Continuando con esta breve panorámica, en el caso del Uruguay, es


obligatorio detenernos en los poetas de la llamada Generación del 900', si
bien el concepto de "Generación" ha sido muy discutido (recomiendo la
lectura de C. Real de Azúa sobre la generación del 900').

Desde el punto de vista estético, la influencia venía en diferentes dosis y


dependiendo del poeta en cuestión, del Simbolismo, el Parnasianismo y
también, del Modernismo. Algunos críticos, por ejemplo, consideraron a
Julio Herrera y Reissig precursor de las Vanguardias.

Se destacan los nombres de, como ya señalé, Julio Herrera y Reissig, Delmira
Agustini, Ma. Eugenia Vaz Ferreira, Armando Vasseur.
Comparto un poema de Julio Herrera y Reissig:

Color de sueño

Anoche vino a mí, de terciopelo;


sangraba fuego de su herida abierta;
era su palidez de pobre muerta
y sus náufragos ojos sin consuelo...

Sobre su mustia frente descubierta


languidecía un fúnebre asfódelo.
Y un perro aullaba, en la amplitud de hielo,
al doble cuerno de una luna incierta...

Yacía el índice en su labio, fijo


como por gracia de hechicero encanto,
y luego que, movido por su llanto,

quién era, al fin, la interrogué, me dijo:


—Ya ni siquiera me conoces, hijo:
¡si soy tu alma que ha sufrido tanto!

Entre la segunda mitad de la década del diez del siglo pasado y a lo largo de
los años veinte van a instalarse en el terreno de lo artístico las vanguardias
literarias. Para el caso de la poesía implican nuevas búsquedas de expresión,
ruptura con los modelos tradicionales y sobre todo, una búsqueda constante
de la experimentación como impronta creativa.
En Latinoamérica podríamos decir que uno de sus principales representantes
fue el chileno Vicente Huidobro, autor del poemario titulado Altazor.
Comparto con ustedes unos de sus poemas:

LA POESÍA ES UN ATENTADO CELESTE

Yo estoy ausente, pero en el fondo de esta ausencia


Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que me han esperado muchos años
Se cansaron de esperarme y se sentaron

Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco

Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
Me estoy haciendo árbol Cuántas cosas me he ido convirtiendo en
[otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura

IMPORTANTE:

Cada estudiante deberá de elaborar FICHAS con los siguientes conceptos:


METÁFORA

METONIMIA

SINÉCDOQUE

GRADACIÓN

COMPARACIÓN

ORIENTACIONES Y ACLARACIÓN A TENER EN CUENTA:

Las fichas deberán de elaborarlas CADA ESTUDIANTE EN FORMA INDIVIDUAL


Y PERSONAL. Esos conceptos que deberán de buscar e interpretar, NO SE
SOLICITAN PARA QUE LOS SUBAN EN ESTE ESPACIO. NO es una actividad a
calificar, es un trabajo obligatorio e imprescindible que cada uno deberá de
hacer para poder realizar el parcial, para realizar la intervención oral
OBLIGATORIA del segundo Presencial y para la tarea obligatoria que luego
colocaré.

REFERENCIAS: ¿Dónde recomiendo que busquen estas definiciones?

1.- en el diccionario de Retórica de Beristain

2.- en el Diccionario de las Ciencias del Lenguaje de Todorov y Ducrot.

Ambos enlaces los compartí con ustedes oportunamente, pero los vuelvo a
colocar disponibles.

Sugiero completar, para el caso de la metáfora, con la definición que hace


Paul Ricouer. Está disponible on line.
Y por favor, ESTUDIEN, ESTUDIEN y ESTUDIEN. Este último tema requiere de
muchas lecturas para sensibilizarse. Y requiere, además, de un seguimiento
constante de los textos sugeridos.

Durante la semana continuaré compartiendo con ustedes materiales de


estudio. Recuerden que estamos en la recta final.

Buena semana para todos.

DICCIONARIOS DE RETÓRICA DE TODOROV Y H. BERISTAIN

Tengan presenta que las figuras retóricas consisten en usos del lenguaje en
los que las palabras adquieren contextualmente un sentido diferente a aquel
que le otorga su definición en el diccionario. son recursos de estilo para
darle más énfasis a una idea o a un sentimiento.
Las metáforas son relevantes en muchas disciplinas, como la psicología y la
filosofía. Pero el ámbito en donde más se explota esa cuestión es en la
poesía. En la poesía, la metáfora agrega un componente estético y emotivo
indiscutible.

50 EJEMPLOS DE METÁFORAS

Continuando con la preparación de la prueba parcial, agrego esta lectura


para el abordaje del concepto "metáfora". Remite a otras lecturas, como
verán. Lo esperable es que cuando eso ocurre, ustedes se direccionen hacia
ellas. Es parte de las prácticas de lectura en un nivel terciario.

METÁFORA, REALIDAD, LENGUAJE Y TEORÍA.

Comenzamos observando la estructura externa del poema, es decir, su


organización visual (cantidad de estrofas y dentro de cada una de ellas,
número de versos).
Luego pasamos a la medida de los versos, para eso tendremos que
"escandirlos", contando la cantidad de sílabas métricas que cada verso
contiene. Recuerden tener presente la definición de sinalefa (coincidencia de
sonidos vocálicos) y su incidencia a la hora de medir los versos.

Tomemos por ejemplo el poema "La noche", de Julio Herrera y Reissig:

La noche en la montaña mira con ojos viudos


de cierva sin amparo que vela ante su cría;
y como si asumieran un don de profecía,
en un sueño inspirado hablan los campos rudos.

Rayan el panorama, como espectros agudos,


tres álamos en éxtasis... Un gallo desvaría,
reloj de media noche. La grave luna amplía
las cosas, que se llenan de encantamientos mudos.

El lago azul de sueño, que ni una sombra empaña,


es como la conciencia pura de la montaña...
A ras del agua tersa, que riza con su aliento.

Albino, el pastor loco, quiere besar la luna.


En la huerta sonámbula vibra un canto de cuna...
Aúllan a los diablos los perros del convento.

Vemos, en primer lugar, que se trata de un soneto. Al caracterizar este


conjunto de versos como tal, el estudiante tendrá que aportar la definición
de soneto (se trata de una composición poética canónica, por lo tanto, es
importante que conozcan la definición y sus características).

Luego observamos la terminación de cada uno de los versos contenidos en


las estrofas para determinar la existencia de una o varias rimas (el estudiante
también deberá de contar con el conocimiento de la definición de "rima" y
sus variedades: asonante y consonante)
Determinar si se trata de versos de arte mayor o menor: los versos de hasta
8 sílabas métricas son versos de arte menor. Superiores a las 8 sílabas
métricas, se tratará de versos de arte mayor.

POZUELO YVANCOS ES UN CLÁSICO, UNA LECTURA IMPORTANTE PARA LA


PREPARACIÓN DEL PARCIAL.

Y TEORÍA DE LOS GÉNEROS LITERARIOS.

Me parece interesante que lean estos trabajos de Lázaro Carreter y de


Gonzalo Sobejano. Si bien tiene ya unos años, interesa porque sistematiza
algunos de los conceptos que tienen que tener presentes a la hora de
analizar un poema y porque es una propuesta práctica.
Les comento que en el parcial deberán reconocer en el poema que yo les
presente los recursos de estilo o figuras retóricas que fueron indicadas para
su estudio, pero no solo se va a tratar de marcar su presencia, sino,
fundamentalmente, para que la intervención de ustedes pueda ser calificada,
fundamentar. Fundamentar es la condición indispensable para considerar
que comprendieron. NO alcanza con marcar "Aquí hay una metáfora", eso no
tiene valor si no está acompañado de aquello que da cuenta de estudio,
lecturas y capacidad de vincular conceptos. Tengan presente eso, que es
muy importante

Carreter
Sobejano

Para continuar avanzando en el estudio de las figuras retóricas, comparto


este trabajo de José Luis García Barrientos. Recuerden que, a la hora de
fundamentar, tienen que hacer referencia a las lecturas realizadas y para eso
es recomendable que manejen diferentes posturas complementarias. No
alcanza con decir "Acá hay una metáfora", reitero. Tienen que fundamentar
y dar cuenta de a qué teórico hacen referencia.
García Barrientos

Este que adjunto será el último material teórico que indico para su lectura
en la preparación del primer parcial.
Cordiales saludos para todos

Pozuelo 2
Alejandra, buenas noches ¿podrías detallar que elementos de análisis se van a pedir en el poema? Es decir
además de reconocer las figuras retóricas ¿se van a solicitar los elementos de versificación? tipos de poema,
rima, análisis de versos y estrofas, etc. Agradezco tu respuesta
Virginia, todos esos contenidos que señalaste. Figuras retóricas, elementos de versificación y estructura del
poema, organización externa, digamos si se trata de sextillas, décimas, sonetos, versos libres...

Siempre fundamentando a partir de la teoría.

Saludos, Virginia