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Positivismo.

El término positivismo fue utilizado como concepto por primera vez para designar el
cientifismo en cuanto método, por el francés Claude-Henri de Rouvroy.

Su secretario, Auguste Comte (1798-1857) en su obra fundamental Curso de filosofía


positiva establece el tratado metodológico positivista. Se considera entonces a Comte
como el creador del positivismo.

Esta corriente filosófica afirma ser la última y más elevada fase del
conocimiento, que enfatiza la aplicación del método científico en los eventos del
día a día.

A partir de este saber, se pueden explicar cosas prácticas, como las leyes de la física,
de las relaciones sociales y de la ética. Es también una clasificación totalmente
científica del conocimiento y de la ética humana, donde se desconfía del conocimiento
propio de la conciencia y los estados mentales como medio de alcanzar el
conocimiento.
Regresando a Comte, en su obra ya mencionada, aseguraba que, de la progresión de
la Ciencia, como cualquier rama del saber, surgía una ley que se descomponía en tres
fases y que esta ley rige el desarrollo de la humanidad.
Las tres estados, estadios o fases son:
Estado teológico, ficticio: El estado teológico corresponde a la Edad Antigua. En
este estado los hechos naturales se explican mediante causas extrínsecas a la
naturaleza; las causas son invisibles y son entendidas como divinidades.
Estado metafísico, abstracto: en este estadio se utilizan categorías filosóficas
abstractas para explicar los sucesos. Como en el estado teológico, da explicaciones
absolutas, pero a diferencia de éste, en el que dominaba la imaginación, en esta fase
domina el razonamiento. Explicaciones no son científicamente acabadas.
búsqueda de la verdad con respecto a la existencia de Dios, de donde surgen las
ideas, y de los números.
Estado positivo, real: en esta fase se aclaran materialmente las causas de los
hechos, con el objetivo de llegar a generalizaciones comprobables. Es la última etapa
del desarrollo del espíritu humano.
Para Comte el estado teológico y metafísico son obra de la imaginación y de la
fantasía, inadecuados para explicar el más mínimo detalle de la realidad y de los
hechos que en ella se desarrollan.
Por ello, el estado positivo propone sustituir el uso de la imaginación por la
observación como única base posible de los conocimientos verdaderamente
accesibles, razonablemente adaptados a nuestras necesidades reales.
La corriente positivista ha sido adoptada para entender el proceso de enseñanza-
aprendizaje, y aunque sus raíces provienen de un enfoque más bien científico, ha
permanecido en el área educativa por muchos años.
Conductismo.
Es una corriente de la psicología que estudia la conducta o comportamiento
observable de personas y animales a través de procedimientos objetivos y
experimentales.
Conceptos básicos:

 Estímulo: Este término se refiere a cualquier señal, información o evento que


produce una reacción (respuesta) de un organismo.
 Respuesta: Cualquier conducta de un organismo que surge como reacción a
un estímulo.
 Condicionamiento: El condicionamiento es un tipo de aprendizaje derivado de
la asociación entre estímulos y respuestas.
 Refuerzo: Un refuerzo es cualquier consecuencia de una conducta que
aumenta la probabilidad de que ésta vuelva a darse.
 Castigo: Opuesto al refuerzo: consecuencia de una conducta que disminuye la
probabilidad de que vuelva a darse.
Exponentes:
Wilhelm Wundt (1832-1920): considerado por muchos “el padre de la Psicología”,
sentó las bases de lo que acabaría siendo el conductismo. Creó el primer laboratorio
de Psicología científica y utilizó de forma sistemática la estadística y el método
experimental para extraer reglas generales sobre el funcionamiento de los procesos
mentales y la naturaleza de la conciencia.
Sus métodos dependían en gran medida de la introspección o autoobservación, en la
cual los sujetos experimentales proporcionan datos sobre su propia experiencia.
John Broadus Watson (1878-1958): criticó el uso de la metodología introspectiva de
Wundt y sus seguidores. Afirmó que para ser verdaderamente científica la Psicología,
esta debía centrarse en la conducta manifiesta en lugar de en los estados mentales y
conceptos como “conciencia” o “mente”, que no podían ser analizados de forma
objetiva.
Planteaba que la conducta de las personas y la de los animales debía ser estudiada
del mismo modo ya que, si se dejaba de lado el método introspectivo, no había una
diferencia real entre ambas.
Ivan Petrovich Pavlov (1849-1936): era un fisiólogo ruso que describió el
condicionamiento clásico, un concepto fundamental en el conductismo, gracias al cual
se desarrollaron las primeras intervenciones basadas en las técnicas de modificación
de la conducta en seres humanos.
Dicho condicionamiento consiste en lo siguiente:
Un estímulo incondicionado (es decir, que no requiere aprendizaje para provocar una
respuesta) provoca una respuesta incondicionada; en el caso de los perros, la comida
causa salivación de forma espontánea. Si se empareja repetidamente el estímulo
incondicionado (la comida) con un estímulo neutro (por ejemplo, la campana), el
estímulo neutro acabará produciendo la respuesta incondicionada (salivar) sin
necesidad de que esté presente también el estímulo incondicionado.
Para Pavlov no es necesario el concepto de mente ya que conceptualiza las
respuestas como reflejos que se dan después de la aparición de estímulos externos.
Edward Lee Thorndike (1874-1949): al mismo tiempo que Pavlov, realizó diversos
experimentos con animales para estudiar el aprendizaje. Introdujo gatos en “cajas-
problema” para observar si conseguían escapar de ellas y de qué modo.
Al principio los gatos conseguían salir de la caja por ensayo y error, pero a medida que
se repetían los intentos cada vez escapaban con más facilidad. A partir de estos
resultados Thorndike formuló la ley del efecto, que afirma que si una conducta tiene un
resultado satisfactorio es más probable que se repita, y que si el resultado es
insatisfactorio esta probabilidad disminuye. Posteriormente formularía la ley del
ejercicio, según la cual los aprendizajes y hábitos que se repiten se ven reforzados y
los que no se repiten se debilitan.
Los estudios y las obras de Thorndike introdujeron el condicionamiento instrumental.
Según este modelo el aprendizaje es consecuencia del reforzamiento o el
debilitamiento de la asociación entre una conducta y sus consecuencias. Esto sirvió
como base para formular propuestas más tarde, en el surgimiento del verdadero
conductismo.
…Las propuestas de Thorndike fueron el antecedente de lo que conocemos como
condicionamiento operante, pero este paradigma no se desarrolló de forma completa
hasta la aparición de las obras de Burrhus Frederic Skinner (1904-1990).
Skinner introdujo los conceptos de refuerzo positivo y negativo. Se denomina refuerzo
positivo al hecho de premiar una conducta dando algo, mientras que el refuerzo
negativo consiste en la retirada o la evitación de un evento desagradable. En ambos
casos, la intención es la de aumentar la frecuencia e intensidad de aparición de una
conducta determinada.
Skinner defendía el conductismo radical, que mantiene que todo el comportamiento es
resultado de asociaciones aprendidas entre estímulos y respuestas.
Este enfoque teórico y metodológico se conoce como análisis experimental de la
conducta y ha sido especialmente eficaz en la educación de niños con diferentes
características.
Con el fin de contribuir al aprendizaje del proceso de alfabetización, presentaremos en
mayor parte aspectos propios al conductismo tomando como referencia el trabajo
realizado por Skinner, ya que en comparación del positivismo cuenta con más
elementos de los que se pueden disponer para el estudio.
Conducta verbal.
Probablemente, uno de los libros menos leídos de Skinner es Conducta Verbal
publicado en 1957, esto según, debido a una crítica que hizo Chomsky (difusor la
teoría de la biolingüística) en su artículo titulado Una revisión de Conducta Verbal de
B. F. Skinner en donde da a conocer su opinión dirigida a que la estrategia seguida por
Skinner para tratar el lenguaje y la conducta humana en general era errónea.
Conducta Verbal se divide en 19 capítulos distribuidos en cinco unidades, en las que
Skinner trata de describir qué tipo de condiciones son importantes para la conducta
verbal, cuál es su topografía (características físicas) y de qué tipo de variables la
conforman.
Skinner inicia con el supuesto de que buena parte del repertorio conductual de la
especie humana es operante, es decir, es conducta controlada por los efectos que
ésta tiene en el ambiente al ser emitida y de las relaciones funcionales que tales
efectos implican.
A partir de este supuesto, Skinner señala que es posible reconocer, en general, dos
tipos de conducta operante. La primera es la que tiene efectos directos sobre el
ambiente, que modifica un estado de cosas determinado o se relaciona con
consecuencias particulares mediante el contacto físico o mecánico con estas. Por
ejemplo, cundo alguien el extiende su brazo, agarra un vaso de agua y lo lleva hasta
su boca para calmar su sed. Aquí la conducta es efectiva por sí misma.
La segunda, se caracteriza porque sus efectos son mediados por la conducta de otro
individuo. Por ejemplo, el que alguien diga “me das un pan” no tiene el efecto de traer
el pan, a menos que otro que escuche tal cosa.
A partir de esto, fue que Skinner denominó conducta verbal al “comportamiento que
es efectivo o reforzado por la mediación de otras personas”.
Posteriormente, Skinner menciona que la conducta verbal es producto de múltiples
causas. Diferentes variables se combinan para producirla y emergen nuevas formas
de conducta de la recombinación de antiguos fragmentos.
Conducta verbal como variable dependiente.
Nuevamente, la conducta verbal es una actividad que opera o afecta al medio
ambiente (social) y a cualquier unidad de este tipo de conducta se le denomina “una
operante”.
Cada operante verbal es conceptualizada como poseedora, bajo ciertas
circunstancias, de una probabilidad de emisión asignable llamada “fuerza”.
Dicha fuerza puede ser identificada por:

 Emisión de la respuesta verbal.


 Nivel de energía (decibeles)
 Velocidad de emisión.
 Repetición del mismo sonido.
Todos estos son aspectos medibles o paramétricos de la conducta verbal como
variable dependiente.
Variables independientes.
Cualquier operante, verbal o de otra clase, adquiere fuerza y continúa manteniendo
ésta, cuando la respuesta es frecuentemente seguida del fenómeno llamado
“reforzamiento”. El reforzamiento operante, entonces, es una forma simple para
controlar la probabilidad de ocurrencia de cierta clase de respuestas verbales.
Dicho reforzamiento, abarca las condiciones y eventos que debemos estudiar con el
fin de lograr la predicción o el control son las variables independientes, entre las
cuales se encuentran.

 Condicionamiento y extinción.
 Control de estímulos.
 Motivación y emoción.
 Control aversivo.
La audiencia y el total del episodio verbal.
La definición de la conducta verbal está dirigida al hablante, pero no deja de lado al
oyente para su total comprensión.
Positivismo y conductismo.
Al conjuntar estas dos corrientes, el positivismo y conductismo, tenemos que ambos
implementan la observación y la aplicación de una metodología para obtener
resultados verdaderos que conduzcan a un conocimiento real.
Implantándolos en el ámbito escolar tenemos que la corriente positivista ha sido desde
el punto de vista de la alfabetización inicial, caracterizada por ser objetiva,
reduccionista, mecanicista y reproduccionista, esto se evidencia principalmente en la
existencia de técnicas y métodos. Además, aquí se habla de un proceso de
lectoescritura, el cual divide el aprendizaje de la alfabetización en dos fases, por un
lado, la lectura y por otro la escritura, estableciéndolos como procesos independientes.
Por su parte, el conductismo sostiene que el lenguaje es una conducta adquirida en un
proceso de adaptación a estímulos externos de corrección, y repetición del ambiente
social, los niños imitan los sonidos y asocian palabras con objetos, por lo tanto, se
apropian de hábitos o respuestas aprendidas.
De manera general, para Skinner, el aprendizaje del lenguaje se produciría por
simples mecanismos de condicionamiento. En un principio los niños sólo imitarían,
para después asociar determinadas palabras a situaciones, objetos o acciones. El
aprendizaje del vocabulario y de la gramática se haría por condicionamiento operante,
es decir, la gente que se encuentra alrededor del niño recompensará la vocalización
de enunciados correctos gramaticalmente, la presencia de nuevas palabras en el
vocabulario, la formulación de preguntas y respuestas, etc. y castigará con la
desaprobación todas las formas del lenguaje incorrecto, como enunciados
agramaticales, palabras obscenas.
Skinner adopta una posición empirista, es decir, considera que el desarrollo del
lenguaje depende exclusivamente de los estímulos externos.

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