Está en la página 1de 2

Instituto Salesiano de Valdivia

Lenguaje y Comunicación
Prof. Alexie Paredes Monasterio

Carta III ¿Qué es el amor?

¡Definiciones! Sobre nada se han dado tantas como sobre las cosas indefinibles.
La razón es muy sencilla: ninguna de ellas satisface, ninguna es exacta, por lo que
cada cual se cree con derecho para formular la suya.

¿Qué es el amor? Con esa frase concluí mi carta de ayer, y con ella he
comenzado la de hoy. Nada me sería más fácil que resolver, con apoyo de la
autoridad, esta cuestión que yo mismo me propuse al decirte que es la fuente del
sentimiento. Llenos están los libros de definiciones sobre este punto. Las hay en
griego y en árabe, en chino y en latín, en copto y en ruso... ¿Qué sé yo? En todas las
lenguas, muertas o vivas, sabias o ignorantes que se conocen. Yo he leído algunas y
me he hecho traducir otras. Después de conocerlas casi todas he puesto la mano
sobre mí corazón, he consultado mis sentimientos y no he podido menos que repetir
con Hamlet: “¡Palabras, palabras, palabras!”

Por eso he creído más oportuno recordarte una escena pasada que tiene alguna
analogía con nuestra situación presente, y decirte ahora como entonces:

—¿Quieres saber lo que es el amor? Recógete dentro de ti misma, y si es verdad


que lo abrigas en tu alma, siéntelo y lo comprenderás, pero no me lo preguntes.

Yo sólo te podré decir que él es la suprema ley del universo; ley misteriosa por
la que todo se gobierna y rige, desde el átomo inanimado hasta la criatura racio nal;
que de él parte y a él convergen, como a un centro de irresistible atracción, todas
nuestras ideas y acciones; que está, aunque oculto, en el fondo de toda cosa y —
efecto de una primera causa: Dios— es, a su vez, origen de esos mil pensamientos
desconocidos, que todos ellos son poesía verdadera y espontánea que la mujer no
sabe formular, pero que siente y comprende mejor que nosotros.

Sí. Que poesía es, y no otra cosa, esa aspiración melancólica y vaga que agita
tu espíritu con el deseo de una perfección imposible.

Poesía, esas lágrimas involuntarias que tiemblan un instante en tus párpados,


se desprenden en silencio, ruedan y se evaporan como perfume.

Poesía, el gozo imprevisto que ilumina tus facciones con una sonrisa suave, y
cuya oculta causa ignoras donde está.

Poesía son, por último, todos esos fenómenos inexplicables que modifican el
alma...
Gustavo Adolfo Bécquer
(Fragmento)

La emancipación americana

Durante el primer cuarto del siglo XIX las tierras españolas de América logran su
independencia. Desde México hasta la Patagonia, en la punta del Continente Sur, la
idea de la independencia sacude a la América hispana.

Este fenómeno histórico tan importante es consecuencia de muchas y distintas


causas. En primer lugar hay que tener en cuenta que, después de tres siglos de obra
civilizadora, la América española había llegado a una madurez propia, a una “mayoría
de edad” histórica. No es extraño que quiera “vestirse de largo”. Además, tenía un
ejemplo cercano: la independencia conseguida en 1783 por las colonias inglesas de
Norteamérica y el nacimiento de los Estados Unidos. Pero para que la emancipación se
produjera era preciso que hubiera hombres dispuestos a luchar por ella. Hacía falta un
protagonista. Y este existía, encarnado en un grupo social culto, rico y preparado: los
criollos.
Dedicados a la industria y al comercio, constituían la clase burguesa y culta.
Vinculados a la Universidad y a las ideas, el movimiento intelectual de la Ilustración
caló profundamente en ellos. Las ideas de soberanía nacional, de libertad y
participación en el poder se extendieron entre esta clase activa y enriquecida. Por otra
parte, los criollos estaban profundamente disgustados con la política que España
seguía en América. Les disgustaba, sobre todo, que los cargos políticos más importan-
tes fueran ocupados por españoles directamente llegados de España y que no se
contara con ellos para tal cuestión. También los criollos veían con disgusto la política
económica seguida por la Península, especialmente el régimen de monopolio
comercial. Cuando tardíamente el Gobierno español se decidió a conceder una libertad
parcial, se vio que América salía más beneficiada. Por eso los criollos aspiraron a una
libertad total.

Actividades.

¿QUÉ ES EL AMOR?

1. Contesten por escrito (en grupos) y comenten las respuestas con sus
compañeros.

 ¿Por qué motivo Bécquer dice que las definiciones sobre el amor son “palabras,
palabras, palabras”?
 ¿Qué diferencia hay entre comprender el amor y definirlo?
 ¿Cómo podemos “saber lo que es el amor”?
 ¿Qué razones hacen del amor “la suprema ley del universo”?
 ¿De qué modo justificarías la afirmación de Bécquer acerca de que la mujer
“siente y comprende mejor” la poesía que el hombre?
 ¿Con qué ideas de Bécquer estás de acuerdo? ¿Con cuáles no?
 Según Bécquer, ¿cómo se relacionan amor y poesía?
 Expresa tu idea del amor
a) en una palabra;
b) en una frase.
 En el mundo actual, ¿piensas tú que es posible un amor tan ideal como lo
concibe Bécquer? Justifica tu respuesta.
 Menciona los sentimientos con que tú asocias:
a) el amor
b) la poesía
 ¿Consideras tú que el texto de esta carta de Bécquer es romántico? ¿Por qué lo
crees así?

LA EMANCIPACIÓN AMERICANA

2. Contesten por escrito (en grupos) y comenten las respuestas con sus
compañeros.

 ¿Cuáles son las causas que prepararon la emancipación?


 ¿Qué factor fue decisivo para producir la independencia?
 ¿De qué modo las ideas de la Ilustración favorecieron la autonomía de América?
 ¿Cómo afectó al Nuevo Mundo la conducción política de España?
 ¿En qué forma se relaciona la política económica de España con la
independencia de América?
 Si los criollos eran “los descendientes directos de los españoles”, ¿por qué
motivo colaboraron con la emancipación americana?
 ¿Qué decisiones, de las adoptadas por España, consideras tú que habrían
demorado la emancipación del Nuevo Mundo si hubieran sido adoptadas
oportunamente?