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ILIA KAN

LEYES FUNDAMENTALES
DEL AJEDREZ

Consolidada la apertura, situadas


las piezas según el patrón de juego
que cada uno de los contendientes
desea imponer se abre ante ellos
,

el momento crucial. Debilidad y


fortaleza, propia y ajena, obliga a
estudiar el tablero como si de un
campo de batalla se tratase. Plan­
teado en estos términos, se bus­
can las zonas débiles, se tratan de
eludir las posibles celadas, se for­
talecen las posiciones propias...
Pero todo este desarrollo no pue­
de quedar a merced de una intui­
ción más o menos genial porque,
en ajedrez, la genialidad responde
a la visión global, al correcto plan­
teamiento y a la acertada ejecu­
ción. La maestría de un movimien­
to no puede achacarse a una ilu­
minación repentina; es el resultado
de una inteligencia sumada al po­
der de captación global de una es­
tructura; es, en definitiva, la per­
sonalidad de un maestro que ha
sabido valorar una realidad.
llia Abramovic Kan, maestro y pe­
dagogo del ajedrez, examina en
este libro los elementos fundamen­
tales que condicionan el parénte­
sis que se inicia tras la apertura
y se cierra con los finales de par­
tida. Para ello, analiza el material,
minuciosamente seleccionado, que
los enfretamientos entre grandes
maestros han otorgado a la histo­
ria del ajedrez.

Cubierta de Geest/Hoverstad
(Reprocesado con Scan Tailor por jparra, 2013-09-20)
LEYES FUNDAMENTALES DEL AjEDREZ
ILIA KAN

LEYES FUNDAMENTALES
DEL AJEDREZ

EDICIONES MARTINEZ ROCA, S. A.


BARCELONA
Traducción de Jusro NoGUEIRA
Revisión técnica de JOSÉ LUIS BRASERO

© Ediciones Martínez Roca, S. A.


Avda. José Antonio, 774, 7.• planta, Barcelona -13
ISBN 84- 270- 0235- 1
Depósito Legal: B. 35692- 1976
Gráficas Diamante - Zamora, 83- Barcelona-5
IN DICE

Prólogo 7

1. Estrategia 9
2. Táctica. los golpes decisivos 38
3. Ejemplos de soluciones tácticas 49
4. Táctica contra estrategia 86
5. Herencia de las ideas estratégicas y tácticas 96
6. El sacrificio del peón 101

Epílogo 107
PRóLOGO

El presente libro está dedicado a los problemas de la estra­


tegia y la táctica en el medio juego. Tiene un título atrayente:
Leyes fundamentales del ajedrez, y este título remarca la impor­
tancia de las cuestiones que se plantearán a lo largo de estas pá­
ginas.
En la fase principal de la lucha ajedrecista -el denominado
medio juego-, existen y actúan unas leyes peculiares que los
ajedrecistas deben conocer.
Los jugadores que trabajan sistemáticamente en la superación
de sus conocimientos, estudian las diferentes aperturas y la teoría
del final de partida, pero omiten en su preparación el medio juego,
donde la variedad de continuaciones posibles plantea ante los aje­
drecistas poco experimentados, tareas difíciles para su elección jus­
ta. La solución de estos problemas se facilitará considerablemente
después de conocer, aunque sólo sea mínimamente, la teoría acu­
mulada en este dominio.
Después de realizar el desarrollo de las piezas se presenta en
el tablero una posición que debe valorarse justa y objetivamente.
Para ello se deben tener en cuenta factores tan importantes como son,
por ejemplo, la situación en el centro, la existencia de debilidades
(en las casillas o en los peones), el dominio de columnas abiertas, el
grado de actividad de las piezas y su vinculación . Una vez valorada
la posición determinamos la estrategia, es decir, la dirección general
de la lucha, el plan en su conjunto. El plan puede consistir, por

7
e¡emplo, en la pr eparación de la ofensiva en el centro, el ataque a
la posición del rey, la presión sobre un peón débil. Para llevar a
cabo los distintos eslabones del plan, los ajedrecistas tienen un arma:
la táctica
.

El gran papel de la táctica consiste en ser la parte auxiliar de la


estrateg ia La táctica se basa en posibilidades concretas, cuya reali·
.

zación coadyuva al c ump limiento del plan general. En las páginas


que siguen serán examinados diferentes tipos (temas) de operaciones
tácticas, tanto las que llevan a cabo las ideas estratégicas como aque­
llas que poseen un carácter indepe ndien te que no están relaciona
,
­

das con el plan previamente elaborado y que surgen inesperada­


mente en la posición.
Para una profunda investigación de los temas aquí esbozados
precisaríam os de varios volúmenes. En este pe queño manual sólo
hemos empleado aquellos materiales que nos han parecido más im­
portan tes, pero si el ajedrecista lo estudia con atención no cabe duda
que habrá de elevar su nivel deport ivo y creador. Al menos, ésa ha
sido nuestra intención al escribirlo.

8
l. ESTRATEGIA

En este capítulo se aducen Las negras, desde el p unto de


ejemplos de valoración de posi· vista estratégico están perdidas,
ciones, de confección de planes ya que no tienen compensación
y sus relizaciones. por la debilidad irreparable del
flanco de rey. El plan de las
blancas, consiste sencillamente,
N." 1 Spielmann Bitum en lanzar la torre sobre el rey de
las negras. El j uego continuó así:
Viena, año 1928

19. T3R, TIC

Según muestra la continuación


de la partida, las negras pueden
ofrecer una resistencia más te­
naz después de 19 . . . . , DlAR,
20. DxPA+. D2C. Se quedan
sin peones, pero, como medida
extrema, t i enen necesidad del
cambio de damas.

Juegan las blancas 20. Tl-3A T7C

9
Las negras intentan defender­ N.0 2.
se activamente, buscando posi bi­ Alekhine Enoski-Borovski
lidades. Las inten cio nes , que son
dignas de elogio, habland o en
general , aq u í no son realizables. Birminghan, año 1926
Es más. no las salva ni una de­
fensa sistemática: 20. . . . , D2R:
21. T3T, T2CR ; 22. T4T, TDIC;
23. RlT con la amenaza T(3R)3T
y después Dx P+!

21. TJC

Se cambia el plan del lanza­


mien to de la torre ; ahora el cam­
bio sencillo de la torre a la co­
lumna de caballo priva a las ne­
gras de la posibilidad de resistir.

21. . . . T X T Juegan las negras


22. T X T DJC+

El jaque p uede ser desagrada­ Alekhine ha hecho a su últ ima


ble, pero las blancas <e consiguen>> jugada 12. C2D la siguiente ad­
una pequeña sorpresa táctica. vertencia instructiva: ((Con el fin
de cambiar los alfiles de casillas
23. PSAD! blancasu, y después debilitar to­
davía más la posición poco só­
¡Todo ha terminado! Si 23. li da de los peo nes del flanco
.. . , DXP+ sigue 24. RlT. de dama. Las negras no pueden
impedir esto. Claro est á que no
se puede decir que este pla n ase­
23 TSC+
gure a las blan cas una superio­
• . . .

24. R2A DXP+


ridad deci s iva pero. a pesar de
25. R3A
todo, consiguen un juego con
posibilidades de ganar e impo­
Y las negras se entregan. nen al ad versa r io la dura obli-

10
gación de luchar por h a ce r ta­ La i ni ciativa de las blancas
blas. en el flanco de dama adquiere
Cada aj edrecista según mi
, unos contornos completamente
criterio, está obligado a utilizar reales. Las negras toman medi­
esta posibilidad e intentar solu­ das urgentes para simplificar la
cionar el problema ganando sin posición.
ccmiedo» ante las simplificacio­
nes. En un juego en posiciones 18. . . . P4TD
complicadas, el a jed recista debe
19. TJ T D2D
acudir a medidas extremas sólo 20. D X D e X D
cuando no encuentre un p lan cla­ 21. P X P T X P
ro y lógico. En el caso mencio­ P X T
22. T X T
nado, cuando este plan l o tienen Tte
23. TlC
las blancas, deben probar llevar 24. T X T+ e X T
a cabo su superioridad, aunque
esto fuera una tarea no muy fá­
cil. Desp ués de una serie de juga­
Esta observación es como si das forzadas el juego pasó al fi­
subrayara la profundidad y di­ nal. es decir, fuera de los lími­
versidad de los puntos de vista tes del tema de este libro. Pero
ajedrecistas de Alekhine. No se toda la p ar tida lo mismo que
,

debe olvid ar que la observación las jugadas que quedan, ilus­


la ha hech o uno de los más gran­ tran las observa ciones a du cidas
des virtuos os del juego de com ­
por Alekhine. Las blancas pu­
binaciones tácticas. dieron realizar su plan y conse­
He aquí cómo continuó la par­ guir un mejor final de p artid a :
tida: las negras tienen débi l el peón
TD. La p ar ti da terminó así: 25.
12. P4R RIA, C2D 26. R2R, C3C; 27.
13. AJA AXA RlD, PST; 28. PSD, C2D; 29.
14. C X A PSR R2A, C4R; 30. R3A, C5C; 31.
15. C2D D2R R4C, CXPA; 32. RXP, PSA;
16. D4T P4AR 33. Px P. P6R; 34. C3A, C6D;
35. RSC!, P4C; 36. PXP PXP;
(se a mena za ba C X P) 37. P4TD, P7R; 38. P3TR! C4A;
39. P5T. C6C; 40. CIR!, CSD+;
17. D6A eJA 41. R4T.
18. P4CD Las negras abandonaron.

11
N.0 3 tida de las blancas que ellas mis­
Capablanca Duz-Jotimirski mas no puedan salir del atena­
zami en to. Las b lancas debe n
San Petersburgo, año 1913
contraponer a este plan el suyo,
el cual, en todos los puntos, de­
be refutar el plan del adversario.
Si esto se puede hacer, entonces
las blancas pueden conseguir u na
superioridad, ya que más tarde
ellas sabrán c oncen trar una can­
tidad de fuerzas suficientes con­
tra el peón 50 o 4CD y tomar a
uno y a otro. El transcurso de
la partida m ue s tra cómo esto se
realizó».
La partida continuó así:

20. P3TR!
Juegan las negras
(la admiración es de Capa­
Hay muchas p ie zas y proba­
,
blanca)
blemente queda todavía una lar­
ga lucha. He aq uí lo que escri­ AXC
20
bió con este motivo Capablanca:
• . . .

21. D X A C2D
<�Esta si tuación es necesario es­
22. TRIA C4A
tudiarla detalladamente. Para las
blancas está claro que las ne­ <<Las blancas no sólo no han
gras q uieren j uga r C3AR - 20 obstaculizado esta maniobra de
con la consiguiente C2D - 4R o las negras, sino, todo lo contra­
C2D - 4AD - 5TD, necesitando rio, las impulsan ahora a llevar
en ambos casos el movimiento el caballo a la casilla 5TD)) (Ca­
del peón 2CD; colocando des­ pablanca).
pués el alfil en la casilla 3AR y
reforzando, a fin de cuentas, el 23. P4CD CST
caballo en la casilla 6AD, las
negras por medio de la vincula­ Ahora p ue de parecer que las
ción de estas piezas y el peón SD negras consigu en lo suyo, debi­
calculan restringir tanto la par- do a qu e han conquistado un

12
punto importa nte para la irrup­ 28. CSA!
ción de las piezas : la casilla
6AD. Sin embargo, Capablanca La ofensiva de las blancas to­
calculó los resultados del desa­ do el tiempo va acompañada de
rrollo ulteri or de los aconteci­ golpes tácticos. Evidentemente
mi entos y después de no se puede tomar el caballo, pe­
ro al m ism o tiempo el ataque
24. T X T T X T de las blancas aumenta visible­
mente.
en la escena intervino la táctica.
La pen etr ación 28 • . . . P XP
29. P X P D2A
25. P5R
30. D6A!

con la amenaza de un doble


Una sorpresa táctica más, cu­
con D5A plantea ante las negras
yo fundamento , sin embargo, son
tareas difíciles.
ideas de posición. Veamos cómo

P3C ha explicado Capabl anca la im­


25. . . .

26. P6R
por tanci a de la jugada 30. D6A :
TIA
<<El obj e t ivo de esta jugada con ­
27. C3C
siste en dominar la casilla 1 R
La lucha ha adqu irido un c a ­ de las negras. Cuando luego se
rácter extremadamente a gu do. realice el cambio de damas, el
Está claro que triunfa la estra­ alfil de las blancas reforzará la
te gia de las blancas, reforzada casilla 7D y contribuirá al avan­

por brillantes ideas tácticas. La


ce del pe ón pasado ».
iniciativa está por completo en
sus manos, y las c onqui stas po­ 30 • . . . DIO
sicionales de las negras en el 31. C X A+ D X C
flanco de dama resultaron irrea­ 32. A X PCD C6A
les y tuvieron que limitarse a de­ 33. D7D D X D
fenderse. 34. A XD TIC
3S. P7R
27. ... D2C
Y las negras se entregan. No
A 27. ... . PX P no es agrada­ le s ha s er vi do
34. . .. , C4D a
ble 28. D4C con ata ques a los causa de 35. TlD. TSA; 36.
peones 3R y 3CR (A X P! ). P3C, TSR; 37. A6A, T4R; 38.

13
T X P, C2R; 39. T X P (va­ avanzando el peón 3CD y tras­
riante de Capabl anca). Esta es lad a ndo el cab all o a 5AD, las
u na partida en la que se presen­ blancas se verá n obligadas a to­
ta de la forma más evidente la ma r este caballo, pues las ne­
coor di na ción entre la e s tra teg ia gr as amenazan el peón 2CD
y la táctica. blanco. liberándose del peón
combativo y aumentando la pre­
N.o 4. Yanovski Capablanca sión sobre los peones enemigos
2TD y 2CD.
Nueva York, año 1915
10. . .. A2D

Es interesante la siguiente ob­


servación de Em. Lasker a esta
jugada: <'Con el fin de realizar
el plan retroceden in cl u so las
piezas ya movidas. El plan es
ante todo».

11. A2R

A diferencia de la partida Ca­


pablanca - Duz-Jotimirski. don­
de las n egras realizaron un plan
de juego y sola men te los acon­
J u ega n las negras tecimientos po steri ores
demos­
traron su falsedad, aquí el ad­
Todavía no se ha terminado
versario de Capablanca d es a rro­
la lucha en la fase de la apertu­
Ua piez as .
ra, cuando la mayoría de las p ie­
Sin embargo, a disposici ó n de
zas se encuentran en su po sici ón
las blancas está la jugada más
inicial. Pero el camb io prematu­
activa en la casilla 5CD, aun que
ro de las damas co ndujo a la
se opone a las intenciones de las
creación de posiciones especia­
negras.
les, que permiten ya ahora ha­
blar sobre el pl a n de acción en ll . ... P3R
el m e dio juego. V eamos cómo 12. 0-0 A3D
valora Capablanca las po sibili­ 13. TRIA R2R
dades de las negras: «El plan 14. AJA TRIAD
de las negras consiste en que 15. P3TD

14
Las blancas, como antes, jue­ de P4CR y lanzar su torre más
gan no sólo sin ningún plan, si­ móvil a la columna libre CR.
no ta mbi én permiten en estas ju­ Realiz ando esto, las negras ame­
gadas debilitamientos innecesa­ nazan a las blancas en el flanco
rios en la posición. de rey, conservando al mismo
tiempo la amenaza constante
15. ... C4T PSCD.
16. C2D P4A

23. R2A TST


Cortando los intentos de que
las blancas puedan manifestar 24. R3R TlTD

su acción en el centro (P4R). 25. TD1C P3TR


26. C3AR P4CR
17. P3CR P4CD 27. ClR T1CR
18. PJA CSA 28. R3A PXP
19. A X C PC X A 29. P X P TD1T
20. P4R 30. C2C TSCR
31. TlC TD1CR
Según se verá más adel ante . 32. A1R
el avance de estos peones tiene
s ólo un carácter disuasivo y no Hemos aducido esta serie de
obstaculiza el reforzamiento ul­ jugadas, cuya explicación está
terior de la posición general. contenida en las observaciones
20. ... R2A
anteriores de Capablanca. Las
blancas se ven obligadas a ajus­
21. PSR A2R
22. P4A P4CD
tarse a la táctica de defensa pa­
siva. Se realiza la jugada del al·
Veamos lo que dice Capablan­ fil, para en caso del movimiento
ca: e< Las negras estabilizan su del peón negro TR detenerlo por
posición ; no les amenaza nin­ medio de . . . , P3TR, no temiendo
gún peligro , y la di sposi ción de la irrupción de la torre negra en
sus piezas es admi rable. Ya es .... 6CR .
hora de romper el plan de ata­
que, que en el caso mencionado 32. ... PSC
consistirá: ante la inminencia del 33. P XP A5TD
avance de SCD afirmar una ma­ 34. T1TD
yoría de piezas blancas en el
flanco de dama, después rom­ Ahora, después del sacrificio
per el flanco de rey por medio ingeniosodel peón por las ne-

15
gras para trasladar el alfil por la Juegan las blancas
ruta 7AD, 5R las blancas deci­
dieron manifestar su a ctividad . A pri mera vista parece que las
Capablanca recomendó j ugar 34. posibilidades de las dos par tes
TlAD, sin indi car es cierto, có­
, son aproximadamente iguales. Ni
mo tienen que jugar las blancas las blancas ni las negras dispo­
en respuesta a la 34. , TxP+. . . nen de superioridad material. La
(34. C X T, T X T; 34. R X T, posici ón de las n egras es como
A4CR+ y A X T). si estuvier an a la defensiva.
Pero un estudio más deta1lado
34. ... A7A de la situación, sin duda alg una ,

35. A3C ASR+ nos obliga a ca mbiar esta apre­


36. R2A P4T ciación .

Ante todo, s eña laremos que es


ha cerra do el
Se cerco alrede­
dor de las blan ca s .
más ac tiva
la disposición de las
blancas. Esta circunstancia de
37. T7T AXC por sí no siempre es decisiva e,
38. T XA P5T incluso, aunque el adversario
tenga un fuerte contrajuego pue­
Las pérdida s materiales de las de resu l t ar no ser un fa c t or po­
blancas son inevitables y c api­ sitivo sino negativo. No es difí­
tulan en seguida. cil c ons tatar la presi ón sobre la
casi l la (¡y el peón!) 2AR, re a­
N.o 5 Alekhine Duras lizada por las blancas, g ra ci as a
la dispo si ci ón muy a certad a del
San Petersburgo, año 19/3
alfil en 3CD y del caballo cen­
tralizado La dama de las blan­
.

cas está situada e n el flanco de


rey, donde puede participa r di­
rectamente en los próximos acon­
t eci mie nt os . El rey de las blan­
cas se encuentra en compl et a se­
guridad, e inclus o sus m ismo s
,

peones están dispuestos a par­


tici par en el ataque (P4CR).
¿Y có mo están colocadas las
piez as de las negras ? Ante todo.
el rey n o está tan seguro como

16
su r iva l debido a la presión de sa sa tisfactoria debido a que no
las piezas blancas sobre la casi­ se pueden liberar de su ligazó n
Ha 2AR. La dama de las negras y no pu eden realizar el intento
está alejada del flanco de rey, de trasladar la dama 24. . . . ,
la torre y el caballo cumplen so­ D3A ; 25. P5C! (25. AxT+?.
la men te una función d efensiva . R x A ; 26. PSC, D4D!); 25 . ....
Las neg ras disponen de po sibil i­ D2D ; 26. AxT+. R X A ; 27.
dades contrarias activas y tienen D3A , y las blancas consiguen
puestas sus esperanzas sólo en una superioridad material deci­
el cambio del peligroso caballo siva.
blanco.
Tales f actores estratégicos per­ 24. ... PJC
miten conceder mayor ven taja a
la posic ión de las bl anc as . ¿ Có­ {C laro está que ésta es una
mo aprovechar esta superiori­ situación equivalente.)
dad? Si las blancas se retardan
y perm i ten el c amb io (A x C) su
15. D6R R2C
sup erioridad se re duce visible­
26. D X T+ RJT
mente. Resultó que Alekhine ne­
27. A6R
cesitó sólo cinco jugadas, para
por medio de una op eraci ón tác­
No se pu ed e jugar 27. D X C? ,
tica emplear l os logros estraté­
gicos . La par tida con tinuó así :
A7TR + y D X D. Despu és d e la
jugada del alfil las negras se en­
tr egan .
23. C X P! TX C
La realización del sacrific io del
caballo en esta partida por las
(Evidentemente las negras te­
blancas, con la s mani obras c on­
nían otra respuesta .)
s i guien t es de la dama está rela­
c i onado con combinaciones de
24. DSAR descarga. He aquí cómo se defi­
ne la combinación en el Diccio­
¡He aquí de lo que se trata­ nario del ajedrez: «Es una va­
ba! Al sa crificar el caballo por riante forzada que e mplea e le ­
el peón , las blancas crearon dos mentos tácticos y que realiza en
amenazas peligrosas: 25. D6R posiciones determinadas combi­
ó 25. AxT+. R xA; 26. P5C. naciones para conseguir uno u
Las negras no tien en un a defen - ot ro objetivo l>.

17
2 - Leyes fundamentales
N.o 6. Fliamberg Alekhine los suyos. Por a hora no hay ni
señales de la posi bilidad de em­
Mangheim, año 1914 plear el peó n p asado SR. Y, por
fin, las negras disponen de una
superiorid ad evidente en el flan­
co de dama, donde dos peones ,

algo a lejados se oponen sólo a


,

uno blanco. De esta forma se


puede considerar que las parti ­

cularidades de la disl oc aci ón de


las piezas blancas, enumeradas
anteriormente, no se pueden con­
siderar como logro s estratégicos.
Al mismo tiempo, las negras tie­
nen la posibilidad de romper el
flanco de dama. El papel esen­
cial del éxito de las negras en la
Juegan las negras ruptura, lo desemp eña la ausen­
cia de vinculación entre las pie­
La dama y la torre de las zas blancas, su aislamiento. Este
blancas están ccsobre» el flanco error estratégico en la posición
del rey adversario, un par de al­ de las blancas, da al adversario
files están bien situados en el la posibilidad de asestar sin de­
centro, el peón pasado SR enca­ mora un golpe táctico decisivo.
beza con orgullo la cadena de La partida siguió así:
peones. ¿Cómo están las cosas
en las negras? Ante todo no es 19 . ... P6T!
difícil convencerse de que su rey 30. T X P TXT
está defendido con seguridad, y 31. P X T P7C
por esto la posición activa de la
dama en la casilla STR y la to ­ Las n egras han sacrificado uno
rre en SCR tiene sólo un carác­ de sus peones para que el otro
ter puramente d isuasivo La con­
. pase a ocupar la séptima línea.
figuración de peones determina­ Este peón t iene la fuerza de una
da en el centro reduce de hecho pieza, y ahora, a las negras, les
la acción de los alfiles de las queda sólo recoger los frutos de
blancas� uno está bloqueado por sus logros estratégicos y opera­
los peones negros, y el otro, por ciones tácticas.

18
32. DlD TlAR Juegan las blancas
33. T3C
Sacrificando un peón en la
Las blancas realizan intentos apertura, Alekhine consiguió en
de lanzar sus fuerzas al sector la 18.a jugada una superioridad
principal del combate. de posición aplastante. Las ne­
gras, en lo que se refiere a la
33• . . . TlT estrategia, indiscutiblemente han
34. AlCD T X P perdido la partida : parte de sus
35. AlC T8T piezas todavía están en la posi­
36. T3AD AST ción inicial. el derecho al enro­
37. D3D A4C que está perdido y sólo la cuña
38. DlD D3TD de peones en el centro es, al pa­
recer, la compensación. Pero ya
Y las blancas se entregan en
en la jugada siguiente, las blan­
vista de la amenaza Tx A con
cas muestran que esta compen­
la consiguiente DST. Con esta
sación tiene carácter artificial.
oportuna capitulación se confir­
Alekhine jugó :
man las siguientes variantes in­
d icadas por Alekhine: 39. T3R, 18. A X P! P X A
A5TD con la amenaza A7A; 39. 19. ex P
T3C, D5T ; 39. T2AD?, A5T.
La superioridad de las blan­
cas, en el desarrollo. es tan gran­
N.0 7. Alekhine Farin
de. que el sacrificio de piezas,
Mangheim, año 1914 de hecho. puede no relacionarse
con la combinación. Al mismo
tiempo, estos sacrificios sirven a
la terminación táctica natural de
las ideas estratégicas de las blan­
cas.

19. ... TlCR

No servía tampoco 10. .. .,


DX P; 20. C X P. C X C; 21.
D7C con ataque victorioso (indi­
cado por Alekhine ).
20. DJTD!

19
Las blancas dominan todo el Juegan las blancas
tablero, y puede parecer que la
superioridad material es de ellas No es difícil comprender, que
y no de las negras. ambas partes acaban de terminar
la fase de la apertura, además
lO. ... D2C
las piezas están distribuidas de
21. C6D!
forma al go activa. Sin dud a al­
Reforzando la pre si ón y de­ guna, a la jugada de las blan­
fendiendo indirectamente la to­ cas, las negras por medio de 12.
rre (21. ... , DXT; 22. C7A+). . . . , C4D, han propuesto un cam­
bio de alfiles. Es necesario seña­
21. C3CD lar que la 13. AXA, DXA con­
22. C8R! duciría a un mejoramiento esen­
cial de la posición negra que lo­
Las piezas se sienten en el
campo adversario como en su graría serios fundamentos para
casa. Ingenuamente, esta irrup ­ una nivelación del juego. Capa­
ción del caballo pone al adver­ blanca encontró un camino tác­
sario en una situación sin salida.
tico interesante para mantener
22.... , D2AD; 23. D6D+. y la iniciativa. Jugó :
no es difícil convencerse de que
el mate del rey de las negras no
13. C6D! AJAD

está muy lejano.


Es el primer éxito de las blan­
N.o 8. Capablanca Yanovski cas. Con una maniobra inespe­
rada pr ácticamente obliga n al
Nueva York, año 1918
adversario a trasladar el alfil a
una casilla menos acert ada (¡en
lAD está la torre de las blan­
c as ! ).

14. C4R P4A

Las negras precipitan los acon­


tecimientos debido a que tienen
que contar con la amenaza de
los cambios y, en consecuencia,
con la formación en su campo
de un peón débil.

20
15. A X A D X A encuentran bajo amenaza. No se
16. e20 P4R puede permitir el cambio en la
casilla 3AD en vista de que está
De otra forma las blancas ju­ ligada a la A4AD.
garían C4AD apoderándose del
punto es tratégico 5R. 21. T x A ese

17. P XPR e X P (21. . . . , P X P?; 22. A4A!)


ts. exe o xe
19. e3A D2R
22. A4A+ RlT
23. T6R P6D
24. T X P D4A
25. T4D

Como resultado, las blancas


tienen un peón de más y un a po­
sición mejor. Las acciones si­
guientes llevan a las negras a
una rápida derrota.

25 • . . . P4CD
26. A X P CXP
27. A4A ese
28. DST P3e

Las negras hacen retroceder (Se amenazaba T4TR.)


su dama por la columna de rey
para obstaculizar la jugada P4R 29. T X P TDID

en ca so de 20. A4A TDID.


,
30. T7C!

Pero las negras tienen que


soportar el segundo ataque tácti­ A esta partida le fue concedi­
co (¡del mismo caballo!). do el premio de belleza. Es ne­
cesario destacar que los golpes
20. C4D! P xe tácticos de las blancas desempe­
ñaron un papel de primer orden
Las negras no tienen donde en la determinación del resulta­
elegir ; el alfil y el peón 4AR se do de la lucha.

21
N.0 10 tuación amenazadora del alfil
Kaufman y Fendrij Capablanca SR, qu e domina el campo de
combate. La partida continuó
Año 1914 a sí:

:Z6. TJCD

Capab lanc a escribió en su li­


bro Mi carrera ajedrecista lo si­
gu iente : «Comencé un plan pro­
fundamente pensa do cuya pri­ ,

mera tarea era forza r el avance


de uno de los peones del flanco
de dama de la s blancas para que
s us torres no pudieran manio­
brar con liberta d ni atacar a los
peones del fla nco de dama de
las negras>>.
Juegan las negras
17. P3C
Aunque en el ta blero ya h a
h abido considerables s implifica­ Lasker recomendó como re­
ciones, el carácter de la lucha lativamente mejor 27. T3CD.
posterior muestra que l a p artida Es pos ible. que las blan ca s al
se encuentra entre los límites del jugar qu isieran evitar el doblar
me dio juego y el final. Las ne­ un peón. Es necesari o señalar
gras maniobran por todo el ta­ que en el caso de 27. P3A, no es
blero; para la realización de agra dable 27. .. . , P5A; 28.
su plan se exigen esfuerzos con­ T{3R)2R (28. T(3R)lR. TIC+;
s iderables, y la preparación d e 29. RIA, A6D+); 28.
la r uptura pertenece por com­ TlCR+. y las blancas se v en
pl eto al est ilo d el med io juego. obligadas a colo car el rey en el
¿Cómo valorar la posición en rincón, p ermaneciendo bajo ja­
el diagrama? Las n egras tienen que «continuo» (29. RlA?, A6D).
una superioridad ind iscutible,
mejor determinada que la s blan­ 27. . . . TlAD
cas por la colocación de los peo­ 28. C4D TJAR
nes y, lo más importante, la st- 29. T4A

22
Las blanca s deben obstaculi­ En caso de 35. R2A, R4R so­
zar el avance del pe ón de alfil bre las blancas pendía la ame­
negro, lo que perm itió, en el fu­ naza T7T y T X C+ . Después
turo, poner en aprieto a sus pie­ d el camb io de torres surge el fin,
zas y que las n egras se ap odera­ en el que las blancas no ofrecen
ra n de la ca silla 3AR. resistencia activa y las pieza s del
adversario actúan vinculadas. La
29. . .. R3C
partida todavía continuó :
35 . . . .•

«Obliga a ad elantar el peón T X T+ ; 36. RxT. R4R; 37.


de alfil blanco que entra en el C4D, P5A; 38. T3T, TlCR: 39.
plan de las negras)) (Capablan­ R l R TSC+; 40. R2R, T7T+;
,

ca). 41. RlA, T7C; 42. RlR, P4TR;


43. RlD. A4A; 44. CxA, R X C;
30. PJA R4C
45. P4A, R5R; 46. T3AD P6A;
31. C2R T3T
47. RlR, P5D. Las blancas aban­
32. P4T + R3A
donaron.
33. P4T
N." 11. Capablanca Alekhine
Con esto contaban las negras
en sus maniobras. Ahora ya se Match para el campeonato
ha llevado a cabo el plan estra· del mundo
t égico y Capablanca a sesta el
Año 1927
golpe táctico decisivo.

33. . . . P4C!

Las bl ancas tienen que acep­


tar este sacrificio, pues de otra
forma p ierden el peón. Después
del sacrificio cela torre t iene ac­
ceso al campo enemigo, el rey
de las negras avanza por el c en­
tro y la fuerza colosal del alfil
en 5R se hace sensible. El peón
pasado , 4A comienza su mar­
. . .

cha, y la partida se decide pron­


tO», escribió Capablanca. Juegan las negras

.34. P XP TBT+ D ebi do a una estrategia pro­


35. TlA fundamente pensada, Alekhine

23
cons iguió una s uperiorid ad con­ En una situación difícil las
siderable en la pos ició n. Las pie­ blancas intentan la defensa por
zas de las negras están más ac­ un medio táctico.
ti vas, el peón 4CD es débil (de­
b ido a que las n egra s tienen un 31 . .. . AXC
alfil, que lo puede atacar en el 31. TlD CXP
final). Pero esto está todavía muy
lejos, y ahora la pr imer a tarea Es una nueva sorpresa tácti­
de las negras es poner en aprie­ c a,después de lo cu a l a las blan­
to las piez as del a dversario con cas no les queda nada más que
el movimiento P3R • 4R - 5R. ren di r las armas (33. DX D,
Sin embargo, Alekhine realizó TXD!).
esta idea no inmediatamente si­
no después de la «punzada>> ines­
pera da del alfil. Siguió N.O 12. Spassky Petrosian

26 • . . . A 7C! Match para el campeonato


del mundo
Alekhine escribió : <<Las ne­
gras quieren jugar P4R, sin li­ Año 1969
mitar las movi das de su alfil. La
justificación tá ct ica de esta j u ­
gada se encu entra e n las siguien­
tes variantes: 27. TID, PxP!;
28. D X P, C3C; 29. TXD, CXD;
30. TlD, C6A; 31. TlR, TSA;
32. A6D, C5R; 33. A7R, P3A;
34. TlC, R2A; 35. RlA, con
fácil ganancia o 27. TlC, C6T! ;
28. D X A, C X T; 29. D XC,
D6C ; 30. DIAR, PX P; 31.
P3T, P6T.
La partida sigu ió :

17. TIR TID Juegan las negras


28. PX P PXP
29. P3T P4R El comienzo de esta partida
30. TlC PSR se realizó de tal forma, que en
31. C4D el diagrama la posición de las

24
dos pa rtes parece como si estu­ prácticamente no sirve, ya que
vieran en d iferentes fases de la el rey de las blancas también se
l uch a ; l a s blancas se han movi­ encuentra en este flanco. En al­
lizado completamente y están gunas v ari an tes después del en­
,

dispuestas a acciones activas, las roque l a rg o la torre de las ne­


,

n egras todavía no han term in a ­ gras ID podría mantener el con­


do el d esarrollo de las piezas. traataque clásico P4D.
De por sí esta circunstancia im­ La p artid a continuó :
portante puede no ser decisiva,
ya que para las negras es su fi­ 11. . . . A2R
ciente sacar a uno de los alfi les
y después enrocarse. Parecería Comentando la partida en l a
sencillo, pero las negras deben revis t a ((El ajedrez en la URSS»
trazar un plan de acción con­ (N.0 10. año 1969), el gran maes­
creto, elegir el c am ino más jus­ tro l. Boleslavsky, entrenador y
to para la defensa, y en el futu­ segundo de T. Petrosi an puso a
ro, tambi én para la creación del la jugada 11. A2R un s igno
. . . •

contraj u ego. de interr ogac ión y acl aró : <<El


Valorando la posici ón de las signo de i nt errogaci ón se ha
bl anca s , se puede decir, que es­ puesto aquí no a esta jugad a ,
tán dispuestas a realizar el plan sino al pl an consiguiente, con el
de la ofensiva en el centro (P4AR que esta jugada está relaciona­
y d espués el modesto P5R, o el da. El enroque corto resultó pa­
debilitamiento neces ari o P5A), y ra las negras desastro so >> .

también en caso del enroque cor­


to de las negras, el plan de ata­ 12. P4A 0-0
que al rey. Se trata de que las 13. AJC TlR
negras han hecho la jugada
P3TR, que crea l a s pre misas pa­ Antes de comenzar a realizar
ra el asa l to de peones (P4CR - el p lan de ataque, las blancas si­
P5C). tuaron el a l fil en lugar más se­
El ulterior análisis de l a par­ guro y las negras l levaron el rey
tida h a demostrado que menos al campo de las blancas (el alfil
claras son las p erspectivas de de las negras en cualquier va­
las blancas después del enroque riante pu ede caer en 4CR).
largo de las negras (11. . . .• A2D
y después 0-0-0). De esta forma 14. ... A lA
la amenaza del asalto de peones 15. P4C!

25
Hay que tomar el peón de las tas y la debilitada posición de l
blancas, ya que amenaza con rey de las negras son fieles pre­
avanzar inmediatamente o des­ cursores del triunfo de las blan­
pués de l reforzamiento de la to­ cas. Pero el peón 2CR, por aho­
rre RlCR. ra está defendido y las piezas
menores de las blancas todavía
15. . . . C X PC no han participado directamen­
16. D.lC CJA te en el ataque. Spassky encuen­
17. TIC A2D tra la solución táctica más efec­
tiva.
Esté mal o esté bien, pero es
necesario terminar el desarrollo. 21. PSR PX P
El ataque de las blancas conti­ 22. C4R!
núa aumentando con gran fuer­
za e ímpetu. He aquí que cuando se mani­
fiesta el factor estratégico deci­
18. PSA RlT sivo, se ve la ins egu r i da d del rey
19. T(lD)lA DlD de las negras ; dos jugadas an­
20. PX P PX P tes (ver el diagrama) pa recíaque
no se veía cómo '' llegar» hasta
N.0 13 ((SU majestad,>. Pero ahora. de
pronto, surgió la amenaza de to­
mar en la casilla . . , 3AR. Debi
. ­

do a esto no se pued e tomar el


caballo 4D, pero su colega de
4R también es invulnerable con
motivo de: 22. .. . , C XC? ; 23.
TXA+.

u. ... C4T
23. D6C! PXC

Al irrumpir la dama en la ca­


silla 6CR, las blancas deben con­
tar con la continuación 23 .... ,
Los peones blancos han con­ CSA; 24. TXC. PXT; 25. C3A,
segu idocrear un ataque amena­ D3C (se amenazaba C5C); 26.
zador. Las dos columnas abier- TSC!. P X T (de otro modo

26
C6A!); 27. CxP. El ataque de vista ccEl ajedrez en la URSS»
las blancas es irrechazable con del año 1969.
26. T5CR!, DlD; 27. CSR. El gran maestro lgor Bonda­
revsky, entrenador y s egundo de
24. CSC! B. Spassky, ha hecho la siguien­
te observación: ((El plan gene­
Las negras se rinden en vista ral de l as blancas se reduce al
de la continuación forzada 24. juego en el flanco de dama, don­
.. . , PXC (24. . .. , C3AR; 25. de las negras están perjudicadas
TXC); 25. DXC+. R lC; 26. por el error cometido con
D7A+, R lT; 27. T3A, P5C; P3ADl>.
28. TxP. Esta observación es extrema­
damente instructiva, debido a
que no habla sólo del plan gene­
N.o 14. Petrosian Spassky ral del j u ego, de la es trateg ia
Match para el campeonato de las blancas en su conjunt o.
del mundo En el ajedrez, el plan puede te­
ner un carácter general, pero
Año 1969 más adelante en el curso de la
lucha aparecen las tareas estra­
tégica s más concr etas , que obli­
gan a cambiar su plan de acción.
Puede uno estar de acuerdo con
la vieja regla ((es mejor tener un
plan malo qu e no tener ningu­
no» (aunque suene algo paradó­
gico). P ero, claro está, no se pue­
den cumpl ir tenazmente ]as ac­
ciones estratégicas trazadas an­
tes si la situación concreta en el
tablero exige ya otra solución.
Spassky jugó:

Juegan las negras 14.... P4TD

Las observaciones más deta­ Otro comentador de la parti­


lladas sobre esta partid a fueron da, el gran maestro Boleslavsky,
publicadas en el N ,0 10 de la re- censura el movimiento del peón

17
de torre y recomienda un plan N.0 15
de defensa, l igad o con una dis­
posición más activa de las pi e ­

zas menores : el alfil en 3D y el


caballo en 3AR.

15. P XP!

De esta forma, las blancas


abren la columna de caballo a
su torre y obti ene n un nuevo ob­
jetivo para el ataque, que es el
peón 3CD.

15. ... TXP


16. ASA TJT Al mismo tiempo las blancas
demuestran la amenaza del jue­
Era necesario tomar m ed idas
g o abierto en el centro (P4R).
contr a l a ame na za evid ent e :
AxC y TxP.
24. ... T(2T)1T
25. PJC DJD
17. TJC PJC
26. R2C
18. AJD T2T
19. T(1A)1C A2C
20. P4TD
La jugada modesta del rey es
como si aclarara las acciones de
Aunque esta jugada p u ede cri­ l as blancas que le preceden pre­
,

ticarse, es completamente lóg ica parando un refugio seguro antes


y corresponde al plan de la ul· del paso a acciones enérgicas en
terior presión de las blancas en el flanco de dama.
el flanco de d ama La jugada
.

P4TD obstaculiza para siempre 26. . . . RIA


el movimiento P4CD. 27. T(lR)lCD RIC
28. DlD AlA
20 • . . . DlR 29. T(3C)2C A2C
21. AlA AJT 30. T2A
22. P4T A XA
23. T X A P4T <<El pla n de las blancas es do­
24. TlR bl ar las torres en la columna de

28
alfil y obligar al caballo n egro a 43. T X P, D X C ; 44. D X T ! .
reti ra rs e a lC, desp ués trasla­ D5R + ; 45. P3AR, D3R ; 46.
dar la dama a 3CD y el ca­, D4A, D X P ; 47. C5R, TlA ; 48.
ballo 3AD llevarlo a 4AR a tra­ T5A, A2R ; 49. TlCD ! , A x T ;
vés de 2R, para después arro­ 50. T x C ! Y l as negras aban ­

jarse sobre el peón 3AD desde don an .

4CD o 5R) (Boleslavsky).

JO. . . . T2T Denker Smyslov

31. T(lC)lA ClC Match URSS - EE. UU.


32. ClR TlA
Moscú, 1946
D espués de 32 . . . .. T X P ; 33
.

T X P, C X T ; 34. D X P y la po­ l. P4D C3AR


sición de las negras se ha de­ 2. P4AD PJR
bilitado sensiblemente (peones J. CJAD ASC
3CD y 40 ! ) .
4. P3R 0-0
S. AJD P4AD
33. D3D T2T 6. PJTD A X C+
34. DJC T3T 7. P X A C3AD
35. C4A TlD 8. C2R PJD
36. CJD AlA 9. 0-0 P4R
37. C(3A)SR TIA 10. P4R TlR
11. D2AD C2D
Las negras están atenazadas. 12. P4AR
Las bl ancas han cumplido por
completo su plan, y sólo les que­ Una de las variantes de la de­
da el recoger los frutos de su fensa Nimzovich condujo a una
estrategia profundamente pen­ posición difícil en lo referente a

sada. la es trat egia La situación de las


.

Probablemente muchos lecto· blancas es algo acti va , en cam­


res analizarán esta partida por bio la estructura de los peones
entero, pero (( para respetar el tiene defectos.
orden)) (y siempre es necesa­
rio) recordemos las jugadas res­ 12. . . . PJCD
tantes : 38. T3A. A2R : 39.
C4AR, A3A: 40. C(SR)3D, T4T; Prepara ndo la s al ida del alfil
41. D X P, T X P ; 42. T5A, T3T; a la casilla 3TD, las negras de-

29
herían contar con la con t i nua­ 19. C5A CJD
ción 13. P5D, C4TD � 1 4. P5AR 20. P3C PJA
con un at aque amenazador en el 21. e x e
flanco de rey. Smyslov ha prepa­
rado la respuesta 14 . . . . , P4CD : Smyslov considera que l a con­
15. P X P? , PSAD. Aduciendo es­ tinuación más fuerte es 2 1 .
ta posibilidad, Smyslov escribió P4TR. El cambio alivia las ta­
en las observaciones a la parti­ reas de l a s n egras .
da : c<Es una variante i nstructiva
que i lu stra bien las posibilida­ 21 • . . . o x c
d es ocultas de la defensa». 22. P4TR C2R
23. P4T AlA
1 3. A3R AJT 24. R2T
14. PA X P PD X P
15. P5D C4T Más fuerte er a la 24. PSTD.
16. D2T C1A La p ar ti da s i g u ió :

Después del cambio en 4R y 24 • . . . P4TD


el avance del PD de las blancas 25. D2CR A5C
ha cambiado la situación en el 26. A2R A X A
centro del tablero. Las blancas 27. D X A TOl O
han recibido un pe ón pasado de­ 28. TDlC ClA
fensivo, pero en cambio su gru­
po de p e on es central está com­ L a defensa d e l a s negras pla­
pletamente osificado. Las posi­ ni fic a da y profund a mente p ensa ­
bilidades de las blancas se re­ da ya da frutos. Con la reduc­
duc en al ataque en el flanc o de ción del número de pi eza s, la
rey. Las negras se esfuerzan ul­ ofensiva s igu ie n t e de las blancas
t eriormente por el reforzamien­ no tiene una fue rza efec t iv a y se
to de su pos ici ó n , coordinan­ r echaza ning ú n e sfue rzo .
sin
do las operaciones defensivas Trasladando el c a ballo a la ca­
con la prepara c i ó n gradu al y silla clave de bloqueo 3D, las
aprovecha nd o la debilidad en la negras atacan los peones débi­
d isposición de los peones del ad­ les d el adve rsa ri o y se apo de ran
ve r sario . de la iniciativa.

17. C3C C3C 29. PST TIA


18. D2R C2C 30. T2A T2A

30
31. P6T P3C En el flanco de dama las ne­
32. TDIAR D2R gras han preparado acciones ac­
33. D4C CJD tivas en el centro (C2CR y
34. D6R A4AR ! ) en compensación de la
estructura característica que se
Es el último intento de las ha obtenido del ataque de las
blancas de dar al juego un ca­ blancas. Después del cambio de
rácter más agudo y obtener po­ sus alfiles, las blancas tienen que
sibilidades tácticas en el com­ contar con las casillas débiles
bate estratégicamente perdido. 4AD y 4R.

34. . . . C X PR 11. 0-0-0 0-0


35. D X PC P4A
36. T2CD PSA Reshevsky cambia su plan te­
37. D6R P X A niendo en cuenta las posibil ida ­

38. T X T D X T des activas de la defensa de las


39. D X PR C3A negras y realizó un enroque lar­
40. T8C CSC + go con las intenciones claras de
41. R3T e X D atacar ya en el flanco de rey. Las
42. T X T + DlA negras aceptaron el desafío.
43. T X D+ R X T
12. Rte C2C
Las blancas se entregaron. 13. P3TR A4AR
14. A X e AXA
15. P4CR AXA
Resbevsky Shtalberg
16. D X A C3R
Riga, año 1937 17. P4TR

l. P4D C3AR Parece como si el ataque de


2. P4AD PJR las blancas se a del ant ara ya
, que
3. CJAR P4D sus peones están lanzados a la
4. eJAD A2R ofensiva, y el contrajuego de las
5. ASe eD2D negras todavía no se ve.
6. P X P P X P
7. PJR P3A 17. . . . P4A
8. OlA ClA
9. A3D eJR Las negras, al jugar de esta
10. A4T PJCR forma, han tenido e n cuent a la

31
debilidad de su peón 40. Sin Y a no es posible 26. P x P. ni
embargo, este golpe en el cen­ 26. P5C por 26. . .. , D4A+ con
tro y en el flanco de dama es la la consiguiente T6D. Tampoco
mejor reacción al ataque de las es bueno 26. TIC debido a 26.
blancas en el flanco de rey. .. . , P X P ; 27. T X P ? , D8D+ .

y la iniciativa pasa a las negras.


18. P X P A X C
19. D X A TIA 26. TlR P X P
20. P4R 27. CSR C:!C
28. D4R D X D+
Las blancas de nuevo han 29. T X D P4A
cambiado el plan de acción. In­ 30. T4AD R2T
tentan ahora utilizar para el ata­ 31. R2AD
que los objetivos que han sur­
gido en las posiciones del adver­ Después de una lucha tenaz
sario. la partida terminó en tablas.

20 • . . . T X P
21. D3T D3D Kan Ragozin

Moscú, año 1935


Amenazando DSAR y al mis­
mo tiempo defendiendo indirec­
l. P4R P3AD
tamente el peón 2TD.
2. C3AD P4D
22. P X P TlD 3. C3AR P X P
23. D X P 4. e x P CJA
S. CJC PJCR
Es completamente comprensi­ 6. A4A A2C
ble el deseo de las blancas, des­ 7. P4D o. o
pués de todas las aventuras, de 8. o.o ASC
<<ganar» aunque sólo sea un
peón. Sin embargo, ahora, las A esta jugada se la critica en
piezas centralizadas permiten a las colecciones de los torneos.
las negras mantener una com­ Pero no se trata de una jugada
pensación suficiente. sino del plan trazado por las ne ­
gras. Por lo visto, contaban con
23. . . . T X P preparar el avance P4R, que de­
24. T X T D X T bía favorecer el cambio (o en­
25. DJR P4T lace) del caballo 3AR. Es posi-

32
ble valorar en determinado g ra­ del plan de ataque. Pero, por
do la justeza de este pl an exa­ , otra parte, es difícil aguan tar
m i n ando la continuación de la mucho tiempo el alfil en la ca­
partida. s i ll a 5CR.

9. P3AD CD2D 16. A2D P4CD


10. T1R C3C 17. CSR D3C
18. C3D
Mej o r a n considerablemente las
t a re as
de l as blancas las pos i ­
Las negras están pr ivadas de
ciones que se obtuvieron extre­ las últimas pos ibilida des de un
m a d ame n te favorables en lo que
con tr aju ego activo (3AD - 5AD).
se refiere a la estrategia. Las ne­
gras se han visto obligadas a 18. . . . TlT
construir su j uego en la prepa­
19. D3A R2T
ración de la ruptura del centro
20. TDlD T2D
por medio de P4AD, y s i es ne­
21. AlA DlD
cesario P4R (es cierto que, fi­ 22. AlC T3D
n al me n t e por ahora las blancas
,
23. CSR
lo han obstaculizado).
Las blancas, sin obstáculos es­
11. A3C P4TD p ec i a l e s han con segu ido una co
, ·

12. P3TD PST locación ideal de las piezas, que


1 3. AlT CD4D directa o indirectamente serán
14. P3T AlA
emple adas en la realización del
asalto d efi n itivo
Está cla ro que la ofe n s iva de
.

l as blancas se desarrollará en el
23. DlR
c en tro y en el flanco d e rey. Por
. . .

24. P4T
esto merece que prestemos aten­
ción a 14 A X C. cambiando
Es el comienzo del ataque de­
. . . .•

uno de los << enemigos» más pe­


cisivo. Las negras no pueden evi­
ligrosos. Carece de perspectivas
tar un nuevo debili tamient o de
la retirada a la casilla lAD.
la p os ic i ón de su rey. Es uno de
15. ASC P3T los ejemplos de cómo con la
inexistencia de faltas graves o
Un serio debilitamiento faci­ evide ntes el ajedrecista puede en­
lita a las blancas la realización contrarse en una difícil situación.

33
3 - Leyes fundamentales
24. . . . RlC Claro está que cada cambio
25. PST e x P realizado sin causa concreta, só­
lo aumenta las posibilidades de
Es poco atractiva ta mbién la las negras en la realización de
jugada 25 . . , P4CR, aunque ya
. . la defensa.
es sensi ble la debilitación de la
fortaleza real de spués de 25 . ,
. . .
34. . . . D2A
C x P. 35. D2T CJC
36. A2A
26. e x e P x e
27. D X P P4A
Las blancas se han re org an i ­
28. D4T TDJA
zado para asestar el golpe defi­
29. P4AR
nitivo. Amenazan a hora con un
cambio e n la casilla 3CR, con la
Durante la lucha en el table­ consiguiente A4TR . La respue s­
ro de aj edrez , frecuentemente ta de las negras acelera la de­
hay que cambiar el plan de ac­ rrota que ya es inevitable.
ción, teniendo en cuenta las me­
didas adoptad as por el adversa­
36. .. e x e
rio. Así, antes los alfiles de las
.

37. PD X C T(3A)2A
blancas hacían fuego contra el
flanco de rey por las diagonales
O l a 37 . . . . , T3C ; 38. AST ;
lCD - 7TR y lAD 6TR. Aho­ -

ra las negras reorganizan su de­ y las negras también pierden ca­


lidad sin ning una compensación.
fensa de tal forma que surge la
necesi da d del traslado de los
peones a otras posiciones. Por 38. ASA
esto está justificado el avance
P4AR, aunque el papel de los La partida con t i n u ó así :
a lfiles está l imi ta do temporal­
mente. 38. . . . TlD
39. A X T A X A
19. . . . P3R 40. T X T D X T
30. A3D ClR 41. DJC + R2T
31. A2R DlD 41. D2A P4A
32. A5T A2D 43. TlD D2AD
33. A3R AIR 44. D2R PSA
34. AJA 45. R2T A4A

34
46. D2D D2CR N. 2.0 - Es la terminación (o,
47. PJCR A2R hablando más exactamente, la
48. D2C P4T mayor parte) de la partida Ale­
49. DJT DJT khine - Znoski -Borovski. En el
SO. A X P AJA D examen de este ejemplo hay que
51. AJA! D X D+ prestar atención a la atractiva
52. R X D AlR exactitud del cumplimiento del
53. P4CR RJC sencillo plan de las blancas. La
54. PSC A4A observación de Alekhine tiene
SS. T8D A2A importancia de principio. Con­
56. RJC A6R dujo a un objetivo único : de
57. T8CD A7D ningún modo disuadir al joven
58. A6A R2C ajedrecista de las complicaciones
59. T X P A4T atractivas de los juegos combina­
60. T7C + dos, aconsejarle que no olvide
tampoco la belleza de la lógica
Las negras se entregaron. ajedrecista, que con frecuencia
sugiere una solución sencilla y
clara sin <<bellezas » innecesarias.
Y ahora, recordemos el mate­
rial examinado en este capítulo. N.o J. - La terminación de la
partida Cap a blanca - Duz-Joti­
N.o 1. - La terminación de la minski representa ya un ejemplo
partida Spielmann-Beitum mues­ más complicado de la realización
tra un ejemplo sencillo de la del plan trazado. Es extraordi­
confección del plan de juego. nariamente instructiva la corre­
Los acontecimientos se desarro­ lación entre la estra tegia y la
llan durante sólo algunas juga­ táctica ; llevando a cabo su plan
das bastante lógica y convincen­ refuta la idea estratégica de su
temente. Una de las caracterís ­ adversario. Capablanca en el cur­
ticas pa rti cul ares de muchos pla­ so de la lucha asesta golpes fuer­
nes ajed recistas es la necesidad tes y decisivos.
de cambiarlos en dependencia
con las variaciones que tuvieran N.o 4. - La terminación de la
lugar en el tablero. Esta necesi­ partida Yanovski - Capablanca
dad surgió en la partida SpieJ­ tiene de característico el que l a s
mann - Beitum a pesar de que blancas no pudieron o no supie­
la lucha fue breve. ron contraponer ningún otro jue-

35
go a la es tr ategi a consecuente del p iezas blancas ha con seg ui do una
adversario. Está claro, que en situación e st ratég ica ganador a y
e sta s condiciones se facil ita la ha creado un ataque irrechaza­
acción activa de las dos part e s ble.
y, a pesar de todo, su carácter
convi ncente tiene a lgo de unila­ N.o 8. - La terminación de la
teral. pa r tid a C apablanca - Yanovski.
La dirección general de la estra­
N.o S. - Es la terminación de tegia de las blancas co nsi stía en
la partida Alekhine - Duras. La la as pi ra c i ón a debi li t ar las po­
superioridad e s t ratég ica conse­ siciones del adversario. Las blan­
guida por las blancas , les permi­ cas han conseguido una gran
ten realizar la batalla por me­ ventaja estratégica, realizando
dios t ác ticos. Es necesario pres­ operaci on es tácticas acertadas,
tar ate nc i ón a la valoración de­ maniobras de caballo s efectivas
tallada de las po sicion es , en el y fuertes, ya que en la partida
e x a men de las c ua les se determi ­ de aj edrez no siempre se pueden
na claramente la superiori d ad de realizar determinadas j ugad a s ni
las blancas. muchas de las que contiene el
plan . Sin embargo, la interacción
N.o 6. - Es la terminación de
de la e str a teg ia y la táct ica per­
la partida Alekhine - Fliamberg.
mite frecuentemente reforzar la
Del ataque de las blancas en el
pos ició n aunque sea casual (ya
flanco de rey no se ha c onsegui ­
que de hecho está planificada).
do nada. El fragmento de este
aumentando gradualmente la su­
e n cuen tro muestra el momen to
peri o r id ad estratégica consegui­
en qu e a las negras les surgió
da.
la po sibilida d de realizar parte
de su plan general : irrump ir en
N.0 10. - La term inación de
el flanco de dama y c on seg uir
la parti da Kaufman y Fendrij -
una superioridad decisiva gra­
Capablanca. Es un buen ejemplo
cias al peón pasado.
de un juego de maniobras con­
N.o 7. - Es la te rmina ció n de sec uente, que permite realizar
la p artida Alekhine - Fari. Es un convincentemente el plan de las
ejempl o de una solución rápida negras. La i r r upci ó n instructiva
y pl a n ificada. Las negras se han de ]as torres en la retaguardia
qu edado tan retrasadas en el d e · del adversario, realizada gracias
sarrollo, que el s acrificio de las al sacrificio del peón ( ¡ táctica! ).

36
N.o 11.- La terminación de es la necesidad de una valora­
la partida Capablanca - Alekhi­ ción justa y objetiva de las si­
ne. El plan de la ofensiva de las tuaciones que surgen en el ta­
negras en el centro fue, podría­ blero.
mos decir, encabezado por la Otra ley importante (que no
maniobra inesperada del alfil. puede convertirse en un dogma
Después las piezas blancas que­ para los ajedrecistas) es l a rea­
daron constreñidas y el encuen­ lización de un juego planificado
tro terminó rápidamente. y racional. La restricción de la
frase anterior. puesta entre pa­
N.o 12 y 14. - Son un gran réntesis, prevé los casos de erro­
fragmento de las partidas del res en aperturas que llevan a rá­
match Petrosian - Spassky. Am­ pidas catástrofes (cuando toda­
bos fragmentos nos ofrecen un vía se está lejos de haber llegado
insuperable panorama creador, a la estrategia del medio juego),
que muestra la coordinación de y también cuando cambian las
la estrategia y la táctica en la situaciones en el tablero que exi­
lucha de los más grandes ajedre­ gen soluciones no planificadas.
cistas de nuestros tiempos. Aquí, El ajedrecista que realiza la
los ejemplos de los planes guar­ partida según un plan determi­
dan relación con los ataques al nado, corno norma, puede con­
rey y con el aprovechamiento de tar con el éxito, si el contrario
las debilidades en la posición. juega sin sistema, con planes no
En la partida Denker - Smys­ pensados ni ligados. Es mucho
lov triunfó el ajedrecista sovié­ más difícil luchar por conseguir
tico gracias a una estrategia pro­ el triunfo, cuando el adversario
fundamente pensada. actúa según un plan, lo que hace
En la partida Reshevsky - frecuente la necesidad mutua del
Shtalberg el choque instructivo cambio de rumbo en la dirección
de las ideas estratégicas condu­ estratégica de la lucha.
jo a un resultado pacífico. Una tesis esencial más : el aje­
En la partida Kan - Ragozin, drecista nunca debe olvidar la
las blancas consiguieron ganar. ligazón estrecha de la estrategia
¿Qué nos enseñan los materia­ y la táctica, la posibilidad de la
les aducidos en este capítulo? La realización del plan (cuando es­
valoración de las diversas posi­ to lo exija la situación, sin que
ciones. Una de las leyes más im­ se permita demora) con golpes
portantes de la lucha ajedrecista decisivos e inesperados.

37
2. TÁCTICA. LOS GOLPES DECISIVOS

Los materiales de este segun­ de las posibilidades tácticas, cu­


do capítulo de nuevo demuestran yo conocimiento se ampliará en
la importancia de la coordina­ el siguiente capítulo.
ción entre la estrategia y la tác­ Hay que recordar firmemente
tica. El tema del capítulo es la que al decidirse a realizar una
táctica y aquí se trata no de la operación táctica es necesario va­
confección de los planes, sino de lorar justamente su resultado, es
las posiciones, que guardan re­ decir, la posición que pudiera
lación con las soluciones estra­ surgir en su terminación.
tégicas.
Las terminaciones de las par­
N.o 16. Smyslov Liberzon
tidas que ofrecemos en el segun­
do capítulo ilustran la importan­ Campeonato de la URSS,
cia de los golpes tácticos deci­ año 1929
sivos.
Los ejemplos insertos en el ca­
pítulo dan a conocer a los lec­
tores los distintos temas de las
operaciones tácticas. Éstas son :
la eliminación de la defensa, la
destrucción de la cobertura de
peones del rey, el engaño y dis­
tracción de las piezas del adver­
sario, la cobertura de las líneas,
la clavada, el ataque inesperado.
Tal enumeración de ninguna
forma agota toda la diversidad

38
1 uegan las blancas Ahora el sacrificio sencilla­
mente se impone. El rey no toma
Son indudables los logros es­ la torre. pero sí tiene que tomar
tratégicos de la s blancas en esta con el peón .
posición.
Sus piezas pesadas se han con­ 26. . . . P XT
centrado en el flanco de rey para 27. T X T
acciones activas, y el rey de las
No hay duda de que el rey de
negras está peor defendido que
las n eg ra s está condenado.
su riv aL
La torre 2AD y el caballo casi 27. . . . D X PA
no pueden participar en la de­ 28. D7A + R3T
fensa, debido a que la dama 29. D4A + R2C
cumple fu nci on es defensivas im­ 30. T7A + RIC
portantes. La realización de la 31. P6D! DXA
s uperioridad ex ige una solución 32. T8A +
táctica. Si gu i ó la jugada :
N.o 17. Hunter Alekhine
25. T6R!
Nottingen, año 1937
El golpe está basado en cálcu­
l os exactos y persigue lossi­
guientes objetivos con cretos : dis­
tracción de la dama de las ne­
g ras impedir su acción por la
,

sexta horizon tal y, a fin de cuen­


tas, distracción de la defensa del
rey de las negras . Lo más i mpor­
tante está en la defensa, pero
merecen atención los tres moti­
vos tácticos en una j ugada.

25. . . . D4A

La toma de la torre no vale Juegan las negras


debido a 26. T X T, pero no hay
otra retirada porque l a dama de­ Las piezas blancas están colo­
cadas pasivamente, son débiles
be defender al caballo.
los p eon e s 4AR y 2CR, y el p un­
26. T XPC + ! to 3CR. Las fuerzas de las ne-

39
gras, al contrario, tienen una dis­ trarse en la posición de las blan­
pos ici ón extremadamente activa. cas con fuerza deci s iva .

Las piezas pesadas están en la


28. A Xe C X A+
misma columna y, lo más i m­
29. e x e T X C
por tan t e, es que están muy ra­
30. D2A D4C!
cionalmente distribuidas por la
columna de rey, en la que domi­ Es un golpe por las diagona­
nan el de irrupción (5 R
campo les con la amenaza D6D + . Las
y, en algún caso, 6R). En la enu­ bl anca s se ven oblig ad a s a entre­
meración de las co nquist a s es­ gar un peón, quedando en una
tratégicas de las negras sólo es pos ici ón inferior. Por e s to u ya
desafortunada la posición del no hay más que hablar�> .
caballo 4TD, pero precisamente L a p a rtid a continuó :
ahora hay posibilidad de lanzar­
31. ClA T X P
lo al combate por un medio tác­
32. T X T A X T
tico.
33. DlR R2D!
26. . . . CSAD! 34. PSA T6R!
35. D2A P4CR
Las negra sterminan de forma 36. TlR TSR
efectiva el cerco de l as piezas 37. T XT PXT
apiñadas del adversario. 38. R2D AJD
39. R:ZA ASA
27. AlA
N.o 18. Botvinnik Padevski
Naturalmente,entre bastidores
queda el ataque fundamental­ Mónaco, año 1968
mente audaz de los caballos : 27.
PxC, D5T+; 28. RlA, A6T+;
29. RlC, T3C+ : 30. RlT,
D7AD, con mate en dos.

27 . . . . C(SA)6R +

Es la con t in uaci ón más fu erte


y l ógic a Los cambios frecuentes
.

alivian la situación de la parte


defensiva, pero en el caso men­
cionado el cambio de piezas me­
nores permite a las negras infil-

40
Juegan las blancas Y las negras abandonan (27.
. . . , R x D ; 28. T5T + , R l C ; 29.
El alfil 4D amenazador, es el T8T + , C X T ; 30. P X C
triunfo p rincip al en la posici ón ( = D mate).
de las blancas, que hace fuego
contra la fortaleza real del ad­
versario. Sin embargo, si las N.o 19. Alatorsev Gogligze

blancas se retrasan, las negras Leningrado, año 1933


pueden bloquear su ofensiva por
medio de P3A. Con t i nuó así :

23. P6A!

Es un fuerte golpe táctico cu­


yo fundamento está en la inten­
ción de destruir la cober t u ra de
peones del rey de las negras.
Pero, de hecho, ¿ cómo deben
jugar las negras ? Si se juega 23 .
. . . , C X P ; 24. T x C, P x T ; 25 .
D4C + . R l A (25 . . . . , R lT ; 26.
DSC ! ) ; 26. D4T, con un ataque
irrebatible. No si r ve tampoco 23 .
J uegan las blancas

. . . , P x P ; 24. D4C + , RlT ; 25.


T x P ! , C x T ; 26. D5C ó 24 . . . . , La s i t u a ci ó n de las neg ras no
R l A ; 25. D4T.
es muy prometedora. Las blan­
cas tienen una mejor disposición
La partida terminó así :
de peones, sus piezas están acti­
vas y hay debilidad en l a cade­
23. ... D3R na de peones de las negras, que
24. DST C4R son factores e s t ratégi cos i mpo r­
25. TSA C3C
t ant e s .
26. P X P
Pero ¿ cómo aprovecharán las
blancas esta superioridad? El ca­
La fortaleza se resquebraja : ballo está amenazado. Si se jue­
ga 26. C6T + , entonces 26 . . . . ,
26. TDlD R2C ; si 26 . C3 R entonces 27.
27. D X P + ! . . . , P4A con la consiguiente

41
A3A. Sin emba rgo resulta, que cualq uier manera que se tome
hay una solución táctica ad mi ­ seg ui ría 27. C6T + .
rable del problema . Alatorlsev
jugó : 27. e X A R X e
28. TlR
26. ASD! !
Se necesita la resp ue sta del ad­
versario de sp ué s de la cual las
Y las n egras i nmediatamente bl a ncas recogen los frutos de la
se e ncu en tra n en una si tu aci ón co laborac i ón acertada de los lo­
difícil . La jugada in es per ad a y gros estra té gicos y de los golpe s
pa rad ógi c a del alfil consiste en tácticos realizados.
que las bla ncas voluntariamente
colocan sus p ieza s en forma de 28, . . . P4R
horquilla : las dos están amena­ 29. PSA ClA
zad as, pero aquí está el <� quid ll ,

ya que ninguna puede ser toma­


Las blancas amenazan tomar
d a El caballo es invulnerable
el cabaiio, librándose previ ame n
.

(d eb id o a que ahora el peón 3R


­

te de la clavada del peón 5A por


resulta que está clavado), pero
medio de A6R .
tampoco puede ser to mado el al ­

fi l, ya que el peón 3R está do­


b l e me nt e davado ; a 26. . ., .
30. D7C + RlR
P X A sigue la 27. C6T + ganan­ 31. D X PA
do la dama. El ej emplo instruc­
ti vo de l a doble clavada está di­ Todavía continuó la partida
recta y relativamente más oculto. así :
Más a dela n te siguió :

31 . D2R
32. D8T! D4C
26. . RlA
. .
33. TlAR P4TD
34. P6A T(3C)2C
35. P7A + R2R
No se puede jugar 26 . . . . . R2A
36. D8C D3T
ya que en este caso el mecanis­
37. A X T
mo de la doble clavada decid i ­

ría i nmedi ata mente el resultado


de la l u ch a : 27. A x P + ! y de Y las negras abandonan .

42
N.a 20. Yudovich Buglai defensivo de las negras. Ahora
el peón es todavía más débil, de­
A ños 1935-36
bido a que surge la amenaza por
la diagonal 2TD - 8CD. Los in­
tentos de las negras de asestar
un contragolpe táctico por me­
dio de 25 . . . . , C X C están conde­
nados al fracaso debido a 26.
C x T, C x A ; 27. D3C, y las
blancas consiguen superioridad
material.

25. .. . D X C
26. e x P

Es un golpe de combinación
J uegan las blancas efectivo, que está fundamentado
en la idea táctica de la clavada.
A primera vista puede pare­ Si 26. . . . , T X D las blancas han
cer que las piezas negras son preparado la continuación 27.
más activas ; el caballo centrali­ C x C + . R I A ; 28. A x D, TIR;
zado en 5R y las torres dobla­ 29. A3C, T X PC ; 30. C x P,
das presionan sobre la casilla C4A ; 3 1 . A4A, P4CD ; 32.
3A ocupada por el caballo blan­ T5D. conservando la superio­
co. Pero una valoración más ridad.
atenta de la posición nos obliga
a cambiar nuestro criterio. Se 26. . . . e x e
trata de que en el campo de las 17. A X e
negras existe una debilidad real :
está aislado el peón 40. Lo real La dama de las blancas, como
que es esta debilidad lo demues­ antes, sigue invulnerable (27. . . ,
.

tra la continuación de la lucha. T X D ; 28. A x D + y A X T).

25. C X A 17. . . . D XA
28. D X T
Es un cambio bien calculado,
que elimina el importante apoyo Las negras abandonan.

43
N.o 21. Konstantinopolski Como resultado las blancas ya
Tolush tienen superioridad materi al La .

partida todavía siguió :


Moscú, año 1936

20. P4C
21. A3C P4R
22. C4 D ! D3C
23. DSD

Y Jas negras a ba ndona n, te­


niendo en cuenta las variantes
23 . , D X C ; 24. D X D, P x D ;
. . .

25. A x C o la 23 . , P x C ; 24.
. . .

T8R mate.

N.o 22. Zaitsev Lepievskin

Moscú, año 1965


Juegan las blancas

Al s a crificar el pe ón las blan­


,

cas han conseguido una ventaja


estratégica considerable. Las ne ­
gras se han retrasado en el de­
sarrollo y su configuración de
peones es sensiblemente débil.
A. Konstantinopolsk i encon­
tró una solución táctica ingenio­
sa a los problemas sobre la ma­
terialización de la superioridad
conseguida. La partida co ntinu ó
así :
J uegan las blancas
17. P4CD! P X P
18. T7A! D XT Desde el punto de vista de la
19. D X A+ RlA ciencia ajedrecista la situación de
20. D X T las blancas es mej or ante todo ,

44
porque el alfil es más activo que T x P + . R l C � 23. D7A + , R 2T;
su adversario bloqueado por sus 24. T3T+
propios peones centrale s .

21. D X P
Además l a s negras todavía no
se han enrocado, y la s blancas Las blancas realizan el ataque
tienen la posibilidad de comen­ con se guri d ad y fuerza. Si se
zar inmediatamente acciones ac­ juega 2 1 . . . . , A X T entonces 22.
tivas. D X P + , RlA ; 23. T X A con la
amenaza terrible de un mate a
18. P4C! la descubierta.

Es curioso señalar, qu e este


21 . . . . 0-0
22. ese A X T
a taqu e táctico , indudablemente
se ha calculado teniendo en cuen­ (22 . . . , T X T + ; 23.
. T X T,
ta que con la re spuesta 18. . . ., AX T ; 24. DXP+.)
0-0, se consiguen nuevas venta­
jas estratégicas. De hecho, des­ 23. D4T! D X C+
pués de 18 . . . ., 0-0 ; 1 9. PxP, 24. D X D
P X P las blancas tendrían ya el
Y las blancas ganan, materia­
peón pasado 5R seguro, mien­
lizando su superioridad.
tras que las neg ras tienen aisla­
do el peón 40. Pero las negras
j uegan audazmente, y la lucha N.o 23. lgnatieva Alesandriya
se agudiza.
Campeonato de la URSS,
año 1969
18. . . . P X P
19. A X e +P X A
20. D2CR !

El quid d e la idea de las blan­


cas se encu entra en esta va­
riante.

20. . .. A4C

No se puede j ugar 20. .. .•

PXC ; 21. DXP + , RlA : 22.

45
Juegan las negras ble que esto lo hayan tenido en
cuenta las 30 . ,
blancas ? ) sigue . . .

Las p iez a s de las negras están D4R con l a amenaza de m ate y ,

situadas d e forma activa más las blancas tienen que entregar


considerable. Ocupan el mayor la dama.
e spacio del tablero , que en con­
diciones igual es ya de por sí re­
30. D X C P X D
,

presenta una s u p eri o rid ad reco­


31 . CJR P4TR
nocida. Las fuerzas negras se
32. T4D TlCR
concentran para acciones agresi­
vas en el flanco de rey, donde, al
Y l as negras ganan.
parecer, las blancas tienen la e s ­

peranza de una defensa segura.


Es imp or t ante subrayar, que en N.o 24. l. Zaitsev Taimanov
la lucha hubo un momento crí­
tico. negras ll evan a cabo la
Las Campeonato de la URSS,
acumulación de los rec u rs o s es­ año 1969
t ratégico s en la dirección prin c i ­
pa l y en las maniobras ulteri o
, ­

res puede ser que no sea nece ­

saria la d emo ra En escena la


.

táctica y la irrupción efectiva de

28. . . . T6A !

que plantea ante las blancas di­


fíciles
tareas.

29. P X T

Por lo visto, las blancas han


decidido que si hay que sufrir
Juegan las negras
por l a torre, por lo menos que
no sea en vano.
La super i ori d a d estratégica de
29. . . . las negras no sólo es indiscuti­
C X P+
ble sin o también d ec i s i va En es-
.

Ahora se aclara, que en cual- te caso no se trata tanto de la


quier retirada del rey (¿es po si - superioridad material, c o mo d e

46
l a gran fuerza de los alfiles ne­ N." 25. Davidson A lekhine
gros y la posición debilitada del
Zemmpin, año 1 927
rey de las blancas. La táctica
j usta, que lleva a la victoria, con­
siste en el ataque inmediato al
rey con todas las fuerzas :

40 . . . . A6T+

(En la partida las negras juga­


ron de otra forma.)

41. RlC

(0 la 41. R2T, ASA con la


a menaza de la irrupción de la Juegan las blancas
dama en la casilla 3TR.)
La acumulación gradual de la
superioridad estratégica permitió
41. DSC
. . .
a las negras apoderarse de la ini­
ciativa y que la dama irrumpiera
Ahora se amenaza tomar el en la posición del rey blanco.
peón de 3C, lo mismo que el Pero es cierto que si las blan­
n uevo ataque P5T. Si se jugase cas hubieran jugado ClC hu­
42. C3R, AXC; 43. DXA. sen­ bieran evitado la derrota y ofre­
cillamente 43. . . . , D8D + ; 44. cido resistencia.
R2T, DXA ; 45. RxA, D8TR Las negras deben inmediata­
mate. Esta continuación, indica­ mente destruir la cobertura de
da por M. Taimanov y E. Gui­ los peones del rey.
kom, es suficientemente convin­
cente. Su sentido aleccionador 25. . . . AX P!
consiste en que la solución tácti·
ca de una posición puede ser Los acontecimientos se desa­
sencilla y rectilínea. En general, rrollaron de tal forma en la par­
no siempre es obligatorio buscar tida, que las negras maniobraron
un camino complicado y difícil. con éxito con otras piezas; el al-

47
filno había participado en la ba­ dar este medio de dar mate al
talla. De esta forma la jugada rey con la dama y el alfil.
25 . , A x P es la primera y últi­
. . .

ma jugada del alfil en la partida. 29. e x e A X C+

Alekhine ha escrito : <�Este sa­ 30. RlC A7T+

crificio no ofrece complicaciones 31. RlT D6A + !

particulares y tampoco es muy


((En esto se encuentra toda la
raro. Pero la calidad de las com­
médula de todas l a s combinacio­
binaciones crece considerable­
nes : las negras ganan la dama
mente debido a que ella es la
a cambio de la torre y el alfiln
terminación lógica del juego po­
(Alekhine).
sicional que había precedidon.
No es difícil convencerse de
que las blancas no tenían otra
26. P X A D X P+
salida.
27. RlC A7T+
28. RlT CSA! 32. R X A T4R
33. DSA T X D
Es un reforzamiento decisivo 34. A X T D4T
del ataque. Las blancas no pue­ 35. R2C D X A
d en tomar el caballo con el alfil
debido a 29 , A6C + ! y des­
. . . . Y las negras ganan.
pués D7T + y DX P mate. La partida obtuvo el premio
A propósito, es necesario recor- de belleza.

48
3. EJEMPLOS DE SOLUCIONES TÁCTICAS

El tercer c apítulo es un ori­ Junto a los temas, motivos y


ginal manual de táctica, donde medios tácticos enumerados an­
se han incluido una gran canti­ teri ormen te en el te rcer capítulo
,

dad de ejemplos variados por su podemos conocer tambi én otros,


contenido. que tienen una gran importancia
En los dos pri meros c apítulos táctica en la aguda lucha de las
se trata de la reciprocidad de la combinaciones. Éstos son la fuer­
estra tegi a y la táctica. ¡ Cuántas za del mate abierto peones pa­
,

part idas de ajedrez fueron re­ sados, amenazas de mate (en


sueltas no teniendo relación con parti cu lar de <<ahogo ll), los ata­
la lucha estratégica de los gol­ ques dobles (horquilla), tablas y
pes tácticos, cuántas pa rt i d as fue­ j a que perpetuo (para obtener ta­
ron ganadas o salvadas gracias blas en posiciones inferiores), ja­
a lo inesperado ! ¿Está esto en que oculto (a la descubierta),
contradicción con lo que hemos jaque doble, jugada intermedia
hablado sobre la recipro cidad de y otros ejemplos en los dominios
la estrategi a y la táctica? No, de la táctica.
esto sólo nos habla sobre la ri­ En el tercer capítulo se pue­
queza inagotable que brilla en la den en con t rar también finales
paleta del ar te aj edreci sta . complicados y pos iciones de es­
El desarrollo de la inventiva tudio.
táctica, de la visión de las com­ Los materiales aducidos aquí
binaciones, cálculos exactos, son y en otros capítulos, representan
condiciones importantes del cre ­ sólo una gota en el mar de la ri­
cimiento del ajedrecista. queza creadora acumulada en la

49
4 - Leyes fundamentales
etapa moderna del desa rrollo del táctico referente al tema del re­
ajedrez. c ubri miento. Jugó :
El conocimiento de todo esto
será útil para el estudio de la 39. . . . ASR!
teoría e n el me dio j u ego .

Y las blancas instantáneamen­


te se encontraron en una situa­
N.0 26. Lutikov Taimanov
ción d if íc il Se amenaza mate en
.

Campeonato de la URSS, la casilla 2CR o ganar la torre


año 1969 4TR . Después tuvo lugar la ju­
g ad a :

40. T(4T) X A

No había otra cosa mejor.

40. . . . P X T
41. D X P D X P+

De spués de l a pérdida de su
último peón, las blancas deciden
abandonar.

N.a 27. Kaspar i a n Chejover


Juegan las negras
Match, año 1936
Las blancas tienen una torre
de más, pero sin embargo, sólo
les ha quedado un peón contra
siete ( ! ) de las negras. Como re­
s u ltado las piezas blancas pare­
cen como perdidas en el desier­
to de las negras . Esta situación
tan poco corriente tuvo lugar
después de la jugada 40 de las
blancas. El gran maestro Taima­
nov aprovechó una situación tan
desafortunada de las fuerzas del
adversario realizando un método

50
Juegan las negras N.o 28. Awes Alekhine

Nauheim, año 1936


Para lograr esta posición las
negras han sacrificado una pi e ­
za . Ahora les toca jugar, y utili­
zando las líneas abiertas en el
flanco de rey. asestan el golpe
decisivo :

26 • . . . D7T + !

El sacrificio de la dama ilustra


el método táctico en el engaño.
En el caso de aceptar el sacrifi­
cio (27. R X D) el rey de las blan­
cas es atraído a un campo desas­
troso y las negras, empleando ya Juegan las negras
otro método táctico, lo fuerzan
por medio de 27. P x C + . etc. La situación de las blancas es
En la partida se jugó : apurada. y Alekhine asesta el
golpe decisivo :
27. RlA D8T +
28. R2R P X C! 31. . . . T7A R !

Es un método táctico más, ya Está bien claro que no ten­


el tercero en este ejemplo. Las dría ningún sentido realizar la
negras aprovechan la fuerza del irrupción de las torres sólo para
peón pasado que llega a la sép­ obligar al cambio de damas. Pe­
t i m a horizontal. A propósito, en ro se trata de que la dama en la
la jugada 28. . P X C hay ya
. . • casilla 2R defiende al rey de los
una celada : en el caso de 29. ataques de los caballos en 2CD
D X C, P8C{=C)+ las blancas y 3R. Por esto la dama debe dis­
pierden la dama (30. . . D X D).
.• traer y al mismo tiempo evitar
Después de 29. T x P + . R x T, la defensa de los puntos indica­
las blancas abandonaron. dos. Después de la jugada de las

51
torres, las blancas se ri n dieron C3D. Surg e la idea táctica de
( 3 1 . D X D, C x P mate o C7C distraer al caballo de las negras
m a te) .
Así se cumple la idea del y se jugó :
golpe táctico de las negras que
es la distracción de la dama.
25. T3T!

N.o 29. Chasikov Aravin Si se juega 25. . C X T, en­


. . •

tonces ya 26. T I A debe con­


Torneo por correspondencia ducir a un rápido triunfo de las
blancas e n relación con la ame­
n aza D7A + y D8A + ! (26 . . . . ,
T3A ; 27. C X T + . P x C ; 28.
D6R + . R l T ; 29. A x A y se
puede « bajar el tel ó n )) ) .

25. . . . D8C
26. T X P!

Ha funcionado otro mecanis­


mo t ác tico : la amenaza de mate
en la octava horizontal.

J uegan las blancas 26. .. . TIA


27. T7A! TlD
28. TlA
Las negras tie n en más peo­
nes, pero las piezas están des­
vinculadas y la dama está fuera La partida todavía continuó :
de juego.
Esta inferior estrategia de las
28 ASA
negras da a las blancas la posi­
• . . .

29. D X A P3TR
bilidad de jugar activamente y
30. D7A D X P
a t a car. Pero sin embargo, si prue­
31. T X P +
ban conseguir éxito por m e dio
de 25 . TIA, l as negras tendrán
una admirable defensa : 25 . . . . , Y las negras abandonan.

52
N.o JO 4 . D8C + ! T X D
S. C7A + +

El mate ((ahogado )) muchas ve­


ces se ha realizado en la práctica
de los torneos. El mismo hecho
de la realización de este tema
táctico, en la situación más com­
plicada, lo ha mostrado de un
modo evidente Stammoi, otro re­
presentante del antiguo ajedrez
(siglo XVIII).

N.o 31

Juegan las blancas (de otro


modo no habría ningún interés
en ex amin ar la situación que hay
en el diagrama ya que las negras
tienen una superioridad aplas­
tan te).
Esta posición es , por sus años,
la más vieja de todas las aduci­
das en este libro. Ha sido publi­
cada en la obra de Lucena, que
fue famoso a finales del siglo xv.
Aquí vemos la combinación
con el tema <C e l mate ahogado )) :
Juegan las blancas
l . D6R + RlT
He aquí cómo se realizó el
mate ahogado en estas jugadas :
De otro modo el mate es inmi­
nente.
l. A4R + T2C
2. D8C + ! T X D
2. C7A + RIC 3. T X P + A X T
3. C6T + RIT 4. C7A mate

53
N.o 32. Olsen Pedersen No hay opc ión para la retira­

Glostrup, año 1936 da de la dama y difícil indicar


o tra jugada .

35. . . . D3C +

No t ie ne sentido ofr ec e r ulte­


rior resistencia, debido a que con
la respuesta 36. R 1 T interviene
el tem a táctico antiguo del mate
ahogado : 36 . . . . C7A + ; 37.
R l T + . C6T + . y gracias a este
jaque doble las negras dan mate
al rey de l as blancas en la si­
g u ien te jugada . Quedan las juga­
das 36. C3R, D x C + � 37. D x D
J uega n la s negras P x D, q u e también es poco con­
Las neg ras tienen un peón de solador.
más y las piezas tien e n una dis­ De este modo la 32 . . , A X P
. .

tribución más activa. Al ganar el condujo a u na rápida victoria,


s egun do peón y la pronta capitu­ d eb i d o a q u e e l alfil res ul tó i n ­
l ac i ón de las blancas condujo al vulnerable.
sac ri fi ci o de u n a pieza :

32 • . . . A X P N.o 33. Spiridonov Jo dos

La combinación está basada Olimpíada estudiantil, año 1964


en l a di sposición extremadamen­
te desafortunada de l as fuerzas
del adversario. Nada se puede
dec i r de la respues t a :

33. P X A C X P
que e mp l ea el método del u do­
blell. En este caso para salvar
la torre l a s blancas se ven obli­
gad a s a ca mbi arla :
34. T XT D XT
35. DJA

54
Juegan las blancas N.o 34. Borisenko Najimovski

Campeonato de la URSS
La configuración de peones de
por equipos, años 1968-69
las negras es segura y en el flan­
co de rey tienen más perspecti­
vas. Encontraron una solución
táctica interesante e inesperada,
basada en la amenaza de mate
. . .

en la primera horizontal.

18. . . . P6A!
19. e X A

Resulta que a 19. A X P las ne­


gras han preparado una envene­
nada variante: 19 . . . . , D4C + � 20.
R l T, T x A ; 2 1 . T X T, D X C ! :
22. T8A + . T X T ; 23. D X D,
Juegan las blancas
TSA mate.

Las negras se han atrinchera­


19. . . . R X e
do concienzudamente, defendién­
20. A X P
dose contra el ataque en el flan­
co de rey. Pero a pesar de todo
Y ahora la toma del peón lle­ les esperaba . . . ¡ el mate en cua­
va a cosas muy desagradables, tro jugadas ! ¿ Cómo ocurrió es­
pues las blancas no tienen una to? Parecía que los peones de
respuesta satisfactoria. las negras guardaban con segu­
ridad a su rey, y el intento de
20 • . . . A6T eliminar la defensa por medio de
21. T1-2A D4C + 37. P6C. P3T ; 38. Ax P no pue­
22. RlT T X A! de realizarse, ya que después de
38. . . , P X A este peón está de­
.

El golpe decisivo se basa ya fendido por la dama desde la ca­


en otro método táctico : el mate silla l CR . Y con todo se juega :
decisivo oculto (23. T X T.
A7C + ; 24. R l C, A X T + ). 37. D X P +

55
Se el im in a la defen sa pero por a las blancas rec uperar la cali­
un camino efectivo y (( costoso )) : dad. p ara realizar una op e raci ón
el sacrificio de la dama y después táctica instructiva en e l tema de
también la torre. la atracción.
34. Tl X A + !
37 . . . . R X D
o • •

35. P X T T X P+
38. P6C + RlT
36. R4T
39. TSC!
E l rey es llevado a una red de
Con mate irrechazable : por
mate. Las negras realizan su cer ­

m ed io de la torre 5TR + , o (en


co con las mínimas fuerza s :
caso de que las negras tomen la
torre) con P x D mate . 36. . . . P3A
37. PSC

N.o 35. Glatman Pozuvaiev defensa an te


No hay otra la
amenaza P4C + y T6T mate.
Moscú, año 1 969
37. . . . AlA

Las blancas abandonan. Se


a mena zaba mate en 3TR, contra
lo cual no sirve 38. P X P en vista
de la re spu es t a R3T.

N.o 36. Silich Rojlin

Odessa, año 1929

Juegan las n egras

Las blancas tienen una fuerte


com pen s a ción material por la ca­
lidad, pero la configuración de
los peones no es afortun ada y la
situación del rey no es segura.
Esta i nferior estrategia permitió

56
Juegan las blancas 37. A4R + ?

Las blancas en su última ju­ Después de :


gada :
37 . . . . DSAR! !
36. T8A +
las blancas tuvieron que rend ir
Teniendo tres peones de más, armas.
han mostrado la decisión de ter­
minar la l u c ha con un ataque de
N.o 37. Yuriev Tishler
mate : el rey de las negras está
privado por completo de la co­ Moscú, año 1927
bertura de peones, y la dama en
l AD está bajo golpes que u no
son una bagatela ,,. Las negras
han respondido con :

36. . . . RlT

Ahora, con el deseo de evitar


compl icaci o ne s después de 37.
T x D, A x A + . las blancas po­
dían h aber asestado el golpe tác­
tico 37. D4R + !
No es difícil calcular que en e l
caso d e 3 7 . . . . . A x D � 3 8 .
A x A + . T(2C)3C ; 3 9 . A x T + Juegan las negras
(claro que no en seguida 39.
T x D ? , T X P mate y 40. T x D Es uno de los ejemplos clási­
la s blancas se que d a ro n todavía cos del empleo del tema de vin­
con una t or re de más. Pero tam­ culación de piezas.
bién si 37 . . . . , T(2C)3C entonces Si gu ió :
38. T X D, A X D ; 39. T7D + ! ,
T2C ; 40. A x A+ y las negras 18 . . . . P X P!
p ued en entregarse. Las blancas 19. A X C D4A!
en la partida decidieron sencilla ­
mente ganar y dieron jaque no La aplicación del método de
con la dama sino con el alfil : vinculación a quí esmuy similar

57
a la partida Silich - Rojlin. Seña­ trar factiblemente un ejemplo
laremos que en aquella partida instructivo en los dominios de la
las blancas se vieron obligadas a táctica.
capitular inmediatamente, donde
21 . . . . C X P
todas las combinaciones tenían
un carácter más complicado y Hay que tomar el caballo por­
también extremadamente efec­ que puede asestar un golp e do­
tivo. ble y las blancas no pueden des­
20. C3AD TR lR! pre nders e de la dama.

21. TlR T X A! 22. R X C A4A


22. C X T TlR!
23. P4CR T X C!
Es un enlace decisivo. No ayu­
da ni 23 . A2D en vista d e la
Las blancas se entregaron. To­ T x A+ ! ni 23. Tl R en vista
.

das las jugadas de las n eg r as lle­ de T6D.


van signo de admiración. Las blancas abandonaron. Es
evidente la falta de perspectivas
N.o 38. Kmoj Spielmann de resistencia : las negras recu­
Viena, ,año 1928 peran las piezas, manteniendo el
ataque.
N,0 39

Juegan las negras

La dama de las blancas inter­


Juegan las negras
viene en el juego, pero la d i spo­
sición de las piezas negras es tal En esta posición, que tuvo lu­
que tienen la posibilidad de mos- gar en la partida Steiner - Berns-

58
tein, en uno de los campeonatos Juegan las blancas
de los EE. UU., las negras pue­
den forzar tablas por jaque per­ En el tablero hay sólo una
petuo D8D + , etc. Pero busca­ posición de estudio. Las blancas
ron algo más y la dama tomó el tienen superioridad aplastante,
peón 5R. Las blancas jugaron el gracias a la presencia en el cam­
caballo a 60, atacando la torre. po adversario de peones y pun­
Cuando la torre retrocedió a tos débiles. En particular la
l AR, siguió el jaque de caballo unión del peón débil 3AD y la
en 7AR y las negras capitularon. situación poco segura del rey de
Las blancas demostraron la coor­ las negras es especialmente im­
dinación de los dos motivos tác­ portante para las blancas y les
ticos : el ataque doble (horquilla) da la posibilidad de realizar in­
del caballo y la amenaza de mate mediatamente los logros estraté­
en la última horizontal. Las ne­ gicos de algunas operaciones tác­
gras abandonaron sin esperar el ticas. Se jugó :
jaque mortal de la dama en 80
(después de la toma del caballo 39. T X P! T X T
por la torre). 40. T X T
Es necesario señalar que el
ejemplo es bastante sencillo y Resultó que la torre es invul­
raro en partidas magistrales. nerable, ya que en el caso de 40.
. . . , D X T ? la desgracia viene por
N.o 40. Flohr Thomas un movimiento envolvente : 4 1 .
C6C+ y 4 2 . C7R + .
Londres, año 1932

40. . . . CID

Después de la pérdida del peón


débil 3AD, pero valioso, el re­
sultado de la lucha está decidido.
En una jugada las negras ganan
el peón 4TD, pero en cambio la
torre de las blancas irrumpe con
fuerza decisiva en su campo.

41. T7A O X P+
42. RlC DlR

59
¿ Por qué no se jugó 42 . . , . . un peón d e más, dos alfiles fuer­
P6C? Entonces l a s blancas res­ tes y ejercen presión sobre la ca­
p o n dería n con 43 . D6C, y des ­ silla 6AR. La última circunstan­
pués de una corta serie de jaques cia permite a l a s blancas forzar
su rey se pr o t eger í a en el otro la victoria con vari as j uga das tác­
flanco de las persecuciones de la ticas.
dama n egra .

21. T7D!
43. T7R!

Y las neg r a s aba ndon a ron .


Es un ejemplo de estudio del
La torre, como antes, es invul­ tema de distracción : la dama se
nerable ; la con t i nuac i ón posible ve obligada a quedarse sin la de­
sería : 43 . , D l C ; 4 4 . C6C + ,
. . .
fensa del pe ó n 6AR. que, a su
vez, protege al rey.
R2T ; 45. C8A + . R l T ; 46.
T8 R ! con la amenaza D7T + y
21 D X T
C6C m ate (indicada por Alekhi­
• . . .

ne).
Prácticamente forzada ya qu e
21. , D3R ; 22. A4AD o 2 1 .
N.o 41. Flohr Milner-Berry
. . .

. . . , D4R ; 22. D x D, P x D ; 23.


Londres, año 1932 T X P, s ólo al a rga una resistencia
sin perspectivas.

22. D X P + R3T

22. . . . , R lA ; 23. D7C + , R2R;


24. A6A + . R3R ; 25. A4A + .

23. D7C + R4T


24. P4C + RST
25. A4D!

Y las negras capitulan al ver


la posición de mate irrebatible
Juegan las blancas en que se encuentran .
La fuerza del peón pasado se
Las blancas han conseguido m ues tra con más frecuencia en
una posición ventajosa ; tienen el fi nal de partida. Pero también

60
en el medio j uego los motivos Y las negras se entregaron; su
tácticos de las combinaciones fre­ desgracia estriba en que e l peón
cuen t emente sirven para coronar amenaza convertirse en d a ma en
los peones pasados. dos jugadas : o bien tomando el
caballo o bien con la jugada
P8D. Las negras pueden impedir
N.o 42. Engels Maroczy la coronación del pe ón sólo en
una de estas casillas, pero las
Dresden, año 1936
blanca s a fin de cuentas, tendrán
,

una torre de más (los peones de


las negra s no toman parte activa
en la lucha y no pueden compen­
sar las pérdidas ma teriale s) .

N.0 43

Juegan las blancas

A cambio de la calidad las ne­


gras t ienen dos peones y pare ­

cía que no había esperanzas para


una resistencia con éx i t o El peón
Juegan las blancas
.

pasad o de las blanca s parece a


p rimera vista no excesivamente He aquí una posición más (del
pel igro so pero resulta que tiene
análisis de las partidas de los tor­
,

una fuerza amenazadora. La lu­


neos), en que la fuerza de los
cha terminó pronto : peones pasados permiten a las
blancas, por un medio táctico
28. T X A D X T efecti vo , conseguir el triunfo :
29. D X T + ! C X D
30. P7D 34. P6A! o x o

61
35. P7A + R2T pieza , pero gracias a la distribu­
36. P8A=D ción activa de sus fuerzas consi­
guen superioridad deci siva .
0:

34. .
. . C X D 25. T7A!
35. P X D
El sacrificio efectivo de la da­
Con las amenazas
P8R(=D) + ma, está basado en la combina­
y 36. T8A + : e n ambos casos ción empleando el método tácti­
no hay duda de que ganarán las co del jaque.
blancas.
El golpe táctico 34. P6AR ! re­ 25. . . . D X D
sultó tan fuerte que a las negras 26. T7R+ RlA
no les ayudó la posibilidad de to­ 27. T X A + RlR
rnar la dama por dos medios. 28. T7R +
Tampoco ayudó, claro está, 34 .

. . . , C X P debido a 35. D x C y La torre vuelve de nuevo a dar


las blancas deben ganar. jaque, y después de nuevo sigue
el jaque a la descubierta. Este ti­
N.o 44. Antunats Hubner po de combinaciones ha recibido
Olimpíada estudiantil, año 1969 el nombre metafórico de molino.
Es necesario deci r que el meca­
nismo del jaque del molino, co­
rrientemente posee una gran
fuerza, que asegura como míni­
mo el j aque p erpetuo y con ma­
,

yor frecuencia grandes ventajas


materiales.

28. . . . RlA
29. T X PTR+

Y perdi endo la dama y una


pieza las blancas se
, queda n con

Juegan las blancas dos peones de má s y consiguen el


triunfo. Se ñalaremos que sería
Las blancas tienen, en estadi­ un error 29. T X PTD, R l R ; 30.
fíc il posición, un peón por una T7R +, R lA, y las blancas ti e-

62
nen que l i m i tarse a l jaque perpe­ Las blancas han basado la
tuo ( 3 1 . T7TD + , etc.), debid o a o pe ra c ió n táctica definitiva en
q ue 3 1 . T X P + ? . T X A ! ha da­ una amenaza de mate irrebatible.
do ya s uperioridad a las negras.
Así vemos que Jos movimien­ 23. ... C7A +
t os del molino exigen cálculos 24. RlC C6T +
exactos. 25. RIA ASA +
26. C2R!

N.o 45. Ravinski llivitski Las negras abandonaron (26.


Riga, año 1952 . . . , A x C + ; 27. R l R ! ).

N.o 46. Silich Stepanov

Campeonato de los sindicatos


soviéticos, años 1935-36

J uega n las blancas

Las blancas han sacrificado la


torre para conseguir esta posi­
ción. Sin embargo , la situación
del rey de las negras está debili­ Juegan las blancas
tada de forma decisiva, lo que
las blancas demuestran rápida y Con la jugada 25 . . . ., D3C -
efectivamente. 60 las negras atacan la torre y,
al mismo tiempo, proponen e l
21. A6A! A X A cambio d e damas con e l fin de
22. PSR! C X A que después de 26. D X D, CXD
23. P X A (( enturbiar el agua ,, recibir com-

63
p ensa cio ne s por el peón p e rdi d o Y las negras abandonaron ; no
y, lo más importante, por l a si­ es difícil convencerse de que en
tuación p oco segura del re y . Si­ esta partida el ataque era irre­
guió una respuesta i nesperada : chazable.

26. CSA �
N.o 47. Kasparian Manvelian

¡ Brill a n te hallazgo táctico ! Erevan, año 1932


Las blancas sacrifican l a torre
( ¡ para seguir con los jaques ! ) en
cambio crean en s egu i d a cuatro
amenazas de ma t e en una j ugad a
(C7R , C6TR. D4CR. T4CR).
¡ Un récord s i ngular !

26 • . . . D XT +
27. R2T PJA
28. C7R +

Es difícil censurar a las blan­


cas por este jaque ya que la ca­
p i tul ación de las neg ra s se efec­
Juegan las blancas
tuará dent ro de dos j ugadas. Me­
rece atención este final : 28.
Las blancas han realizado u n a
D4C+ R2A ; 29. D7C + , R3R ;
,
bella comb i nación en la que han
,

30. T4R + . T4R (30 . . . . , R x C ; demostrado la fuerza del jaque a


3 1 . D4C mate) ; 3 1 . T X T + .
la descubierta.
P x T ; 32. D X P+ . R2D ; 33.
D6D + o la 3 2 . . . . , R2A ; 33. l . T XC A XT
D6A + con mate en ambos casos 2. D4A+ R2C
en la siguiente jugada. La parti­ 3. D X A + ! ! R X D
da se hubiera termi n ad o aún
más rápidamente aunque de for­ Todas las respuestas de las ne­
ma corriente. gras son obligadas. Ahora, con
la ayuda del jaque a la descu­
28. " . R2A bierta, dos piezas de las blancas
29. C X T e x e desencadenan un fuego huraca­
30. D XC+ nado.

64
4. eSR + R4 A 26. T7R!
5. C3D + RSD
6. R2D! Esta irrupción efectiva de­
muestra, en su forma muy origi­
nal, la idea táctica del recubri­
Y es inevitable el mate en la
miento. En este caso se recubre
siguiente jugada (2AD 3AD).
la línea de acción (y consecuen­

temente también la defensa) de


la dama.

N.a 48. Jodos Mikenas


26. . . . T X T
Minsk, año 1964 17. e X A!

He aquí, d e hecho, lo que re­


sulta. Si se juega 27. . . . , T x C,
entonces surgirá 28. D8T mate
( ¡ la dama se podía haber cubier­
to en 7AR ! ). Amenaza C6T + .
No sirve 27. . . .• T3R debido a
28. D8T + , R X C ; 29. D x P +
y las negras se ven obligadas a
entregar la dama (29 . . . , RlR ;
30. D8C mate) . Por fin, a la 27.
. . .. RlR sigue la sencilla 28.
P x T.
La partida termi nó así :

Juegan las blancas


27. . . . D3R
28. P X T + D X P
29. D X e DIR
Las blancas consiguen esta po­
30. DSD D6R +
sición atacante sacrificando peo­
31. RlT DSR +
nes y piezas. Sin embargo, mien­
32. D X D P X D
tras la dama de las negras defien­
33. ese
de el mate, se exigen medios ac­
tivos fuertes para cont inuar el
ataque. Se jugó : Y las blancas pronto ganaron.

65
5 - Leyes fundamentales
N.0 49. Alekhine Yoner D x P+ y después 47. A4R. El
final no tuvo historia, pero por
Zurich, año 1934
lo menos las negras no cayeron
bajo el at aque decisivo. rápido
e irrebatible.

45. P6Dt P4A

A 45. . . . , P X P las blanca s res­


pondieron con 46. P5A ! con la
amenaza A3C+.

46. A4R D2D


47. D6T!

Las negras a bandona ron (47 .

. . . , C2T ; 48. ASD+, RlT : 49.


Juegan las blancas D6C ! ).

Según el material que hay so­


N.o SO. Anderssen Zuckertort
bre el tablero, la posición pare­
ce un final de partida, pero por Año 1862
el carácter del desarrollo de la
lucha puede por completo refe­
rirse al medio juego.
Siguió :

44. PSR!

Es una brillante idea táctica.


Las blancas, que tienen un peón
de más, proponen el sacrificio de
dos peones para poner en com­
.

bate al alfil. Es un caso poco fre­


cuente en posiciones tan simples.

44. . . . PD X P Juegan las blancas

Mucho más fuerte 44 .... Las negras t ienen superioridad


PAXP; 45. P6AR, DXP ; 46. m aterial y amenazan seriamente;

66
el ataque de l as blancas se en­ Juegan las blancas
cuentra en un callejón sin salida.
A pesar de todo Anderssen en­ Las amenazas de mate en la
contró la posibilidad de salir con octava línea, relacionado con la
honor de tan difíc i l situación. La i rrup ción de la s p iezas p esa da s ,
p art ida continuó así : frecuentemente desempeñan un
papel no pequeño en las compli­
l. CSA! D X D
caci ones de c arácter táctico. Así,
de triu nfar por me­
El i n ten t o por ej emplo la situación en el
,

dio de l. . , D X P + ; 2. D x D.
. .
diagrama pa rece crítica en vista
A X D encu ent ra una fuerte refu ­ de las amenazas 5 1 . , TXP+ . . .

tación decisiva : 3. C7R + . R l T ; (5 1 . T3R, P X P). Sin embargo.


4. C X P + ! , R l C ; 5 . C7R + , siguió la i ntrépi d a :
R l T ; 6. T X PT mate.
Sl. TlTR! T x P+
2. C7R + RlT
3. C X P + ! D X C Las n egra s eligen u n camino
4. A X D T7D activo y fuerzan al adversario a
5. T X P + mostrar la justeza de la opera­
Y tablas por jaque p erp etuo .
ción táctica e mp re ndida .

¡ Un gran encuentro entre dos


brillantes tácticos ! 52. AJA!

N.o 51. Leonhardt Tarrasch La torre a pesa r de todo, se


.

aferra al jaque, pero en esta ju­


Berlín, año 1920
gad a está to do el quid de la
i dea de las blancas.

52 • . . . T X A+
53. R2A

A hora las negras tienen una


torre de más. Sin embargo, en
vista de la am enaza T8T + o
T7T no tan sólo no pueden rea­
lizar su superioridad sino que
incluso no tienen tiempo de ha­
cer retroceder la torre pa ra la

67
defensa ; precisamente en esto Juegan las blancas
se e ncuen tra el sentido de la ju­
gada 52 A3A ! que ha alejado
La posic i ón de las neg r a s sería
a la torre de la línea abierta.
completamente satisfactoria si a
53. . . . T7A + disposición de las blancas no hu­
54. RlD biera estado la posibilidad de sa­
crificar la calidad y debilitar la
Por medio de 54. R3C las defensa del rey adversario :
blancas podían obligar a las ne­
gras a tablas por jaque continuo.
l. A X C A X A
54 • . . . T8 A + 2. T X A ! P X T
3 . D6T
Es un golp e táctico ; las ne­
gras, a su vez, alejan la torre del
Hasta hace poco la sólida for­
adversario de la línea abierta.
taleza del rey, en apariencia, se
55. T X T D6T derrumba. Es verdad que las
56. T2A D6D + blancas tuvieron que sacrificar la
57. RlA D6A + calidad, pero las conquista s es­
tratégicas compensan el sacrifi­
Tablas. cio. Las negras no tienen una de­
fensa satisfactoria ante la ame­
naza CST. El intento de la ju­
N.0 52. Bug Rish
gada :
A ño 1933

3. . . . T4A

Con la idea de devolver la


calidad en STR, se refuta debido
al medio táctico de cobertura :

4. ASD!

Y relacionado con la amenaza


antedicha, C5T, a las negras no
les queda más que capitular.

68
N.o 53. Yong Pogman tación senciJla : el cambio de la
da ma y la toma del caballo. Pe­
Año 1957
ro después de la retirada del rey
de las blancas la dama tiene que
entregarse por el peón 6AR.
¡ He aquí las sorpresas que
acechan al rey mal defendido !

N.o 54. Nemlijer Uglitski

Moscú, año 1928

Juegan las blancas

La posición debilitada del rey


es un factor negativo y da al ad­
versario la posibilidad de reali­
zar con éxito las operaciones
tácticas. Las blancas, según la si­
tuación en el diagrama, pueden
directamente atraer al rey adver­
sario con la irrupción de la da­ J uegan las negras
ma l. D6T. Las negras respon­
den con un jaque l. . . . , D4A + Las negras tienen una pieza de
y parece que encuentran una de­ más y un peón de menos, pero
fensa senciJla gracias a la ma­ ahora es como si la relación de
niobra DlAR. Pero les espera fuerzas debiera ser igual ; pare­
una amarga desilusión, ya que ce que la continuación natural
el golpe táctico efectivo 2. T4D ! ! sería 42 . . . . , T8TD ; 43. R X A,
decide el resultado de la par­ T X P (o la previa 43 . . , T7T+
. .

tida. y después T X P). Pero las negras


De hecho, la jugada de la da­ han encontrado un camino inge­
ma encuentra en lAR una refu- nioso, que les permitirá conser-

69
var la superioridad material. Si- ría de nuevo a las negras mante­
guió : ner la superioridad (45. R 1 R.
T X C + ; 46. T X A, AXP).
42• . . . ASC + ! La partida se continuó :

A pri mera vista puede parecer 44. C4C A X C


que este j aque no tiene sentido, 4S. P X A A2D
ya que después de la respuesta 46. T6CD T8AD
obligada P3A, u na pieza de las 47. T7C AIR
negras se pierde, además de la
que controla la casilla BA. Y las bla nca s pronto se entre­
garon. ¡ Interesante encuentro
43. P3A A4TD! ! táctico !

E s una jugada de mucho efec­


to. Quedan, como antes, amena­ N.o SS. Eliskases Henneberguer
zadas dos piezas � las negras
Libepda, año 1934
mantienen la superioridad mate ­
rial en todas las variantes. Las
negras fundamentan su idea en
el doble, caso d e 44. R X T.
A X P + y A X T. De esta forma,
la toma de la torre no tiene l u ­
gar. Probemos a tomar el alfil 44.
P X A. Entonces se jugará 44 . .. .,
T7D + ; 45. R3A, T X C, y las
n egra s deben vencer s al v and o al­
gunas dificultades técnicas . Si se
jugara 44. T2A entonces 44. . . .,
A x P+ y T x C ganando ot ra
vez gracias a que , como en la va­
ri an te anterior, se puede evitar Juegan las negras
el jaque en 8A. Por fin, un in­
tento más : 44 . . . , T8TD (no to­ Las blancas tienen dos alfiles
mando ninguna de las piezas ne­ por una torre, pero su rey se en­
gras, pero en cambio amenazan­ cuentra bajo la amenaza de ma­
do a una tercera). En t onces la te en una jugada. Las negras dan
respuesta 44 . . . . , T7D + perm iti - jaque al rey y éste debe resolver

70
cómo defenderse del jaque. En tablas ; está demasiado descu­
una palabra, en el tablero hay bierto su rey.
una si tuación tal que los dos ad­ Pero las bla ncas se hallaron
versarios no están para failar en con falta de tiempo y no resis­
l a estrategia. ¿De hecho, cómo tieron la tentación de tomar l a
tienen ahora que jugar las ne­ dama ( ¡ además con jaque ! ). De
gras? esta forma se jug ó :
Resulta que en el caso de 26.
. . . , R2C ; 27. D x P + , D x D : 27. A X Dn RIA!
28. AXD+. R3T ; 29. T4T + .
Y las blancas capitularon.
R4C ; 30. A4A + las blancas oh­
obtienen la pos ibilidad de dar
una salida a su rey (P4CR) y, N.o 56. Guerenreder Silich
consecuentemente, ganan gra­
Moscú, año 1936
cias a su superiorid ad material.
¿Pero entonces, es posible que
el rey se libre del jaque según la
posición del diagrama (en la ca­
si l la lAR)? Aquí también las
blancas tienen una respuesta pí­
cara 27. T4A + !, T X T (27 . . . . ,
P x T ; 28. D8T + + ) ; 28. PR X
X T, y está mal la causa de las
negras. De esta forma el método
de exclusión puede llevar a una
solución inesp erada, encontrada
p or las negras. Jugaron :

26. . . . D2AR! Juegan las negras

En esta partida se realizó una


Es un truco táctico brillante
interesante lucha de desarrollo.
aunque obligado. Ahora las
Las blancas a la j ugada 13. . . .,
blancas disponen también de un
P X P respondieron con :
contragolpe táctico 27. T X P + .
R I A (27 . . . . , P X T? ; 28. A x 14. PJCR!?
x D + y P4CR) ; 28. P4CR,
D X T; 29. D X P. y las negras ya Y surgió la posición del dia­
no pueden contar más que con g ra ma .

71
En esta postciOn, cuando las 16. TSD D2A
dos partes han realizado enro­ 17. D X P A3R
ques opuestos, el resultado de la 18. T3D
partida se decide precisamente
en duelos tácticos cortos. En el Pero después de :
caso mencionado la idea de las
18 TRI A
blancas se basa en la aspiración
• . . .

de abrir líneas para el ataque al las negras sólidamente se apo·


rey de l a s negras. Esta idea se deraron de la iniciativa como re­
realizó tanto con el cambio de sultado de una mayor inventiva
peón en 3CR, como también en táctica. Más adelante se jugó:
el caso de que las negras admi­
tan el sacrificio de pieza ( 1 4. . . . , 19. AlD D3C
P4CR ; 15. P X P ! , P x A ; 1 6. 20. P4TR ASA
TR 1 C + y el rey de las negras
,
21. T2D A X P
cae bajo un fuego desencadena­ 22. C4T ose
do). Pero las negras encontraron 23. P3A A6C
una respuesta muy ingeniosa : 24. T X P n x c
14. . . . P6A!
Y las blancas se entregaron
El qu i d de este contragolpe se pronto.
encuentra en que a 1 5 . A X P se­
guirá 1 5 . . . . , P4CR entrando en
N.o 57. Tchekovski Henri
juego (pero de ningún modo con
la obligación de ganar) el alfil Olimpíada estudiantil, año 1969
4TR . Es más, en el intento de
las blancas de liberar al alfil por
medio de P4CR, éste sería toma­
do, debido a que ya no acarrea­
ría peligro para las negras la
apertura de la línea CR . Las
blancas continuaron con :

1 5. A X C A X A

15 . . . . , P x A7 : 16. T5D ! y
después A X A con un viraje de
los acontecimientos fav orable a
las blancas.

72
Juegan las blancas N.o 58. Hübner Segal

Olimpíada estudiantil, año 1969


Sobre el rey de las negras se
cernían unas nubes tan amena­
zadoras, que sencillamente se
impone un final favorable a las
blancas. Éstas han elegido un ca­
mino más efectivo cuyo funda­
mento táctico se basa en la fuer­
za decisiva del jaque doble.

35. D6T + !

Con esto, hablando e n propie­


d ad, todo ha terminado. Las me­ J uegan las blancas
didas adoptadas por la dama
Las negras poseen un factor
condujeron al mate (35 . . . . , R X estratégico importante : superio­
X D; 36. T x PC+ y T6T mate). ridad aplastante en el desarrollo.
Sin embargo, deben actuar enér­
35. . . . RlC gicamente ; de otra forma se
pon dr á de manifiesto la i mpor­
tancia de la s uperioridad de las
No servía tampoco : blancas con dos peones de más.
35. . . . , R3A en vista de 36. En la p ar t id a se desarrolló una
T X P + ! D X T (36. . . , C X T ;
, .
lucha táctica intensa.
37. A5C mate); 37. D x C+ , 18. . .
. C6C!
D2A (37. T2AR, D x P + ) ; 38.
ASC + . R3C; 39. D6T mate. Es un sacr i fici o al que se hace
d ifícil renunciar. L a torre lAR.
que defiende al rey, está amena­
36. T X P+ C XT
zada.
37. T X C+ D X T
38. D X D + 19. PT X C T X A!

Un nuevo golpe combinado


Y l a s negras abandonaron que tampoco pueden detener las
unas jugadas después. blancas.

73
20. T X T D X P+ N." 59. Barendregt Portisch
Amsterdam, año 1969
Y así, abri end o la columna a
costa de] pri mer s acrificio y de s ­

pués del seg u nd o las negras «lle­,

gan '' ha s t a el rey adversario.

2 1 . RlT

2 1 . R2T, A4R lle varía a con­


secuencias graves para las bl a n ­

cas.

21 . . . . D X P
22. D7R

Se a m en a za b a D4T+ y des­
J uegan las negras
pués A5D mate. Con 22. D4R .
A4R las blancas se verían obl i­ Las negras por medio d e un
gadas a entregar l a dama por ca mb i o táctico ingenioso han uti­
un a lfi l . l izado l a superioridad de peones
en el flanco d e dama. Jugaron :
22. . . . D6R
25 • . . . C X PD
No tanto defendiendo el peón
Es e v i d e n te que si 26. T8A + ,
3 R , como de nuevo amenazando
R2D ; 27. T X T pi erd e n inme­
de mate al rey de las blancas
diatamente en vista de 27. . .,
después de D3T + (A5D mate) ,
.

C7R + . Pero la s blancas tienen


y al m i s mo tiempo amen a za nd o
otra jugada que pa re ce plantear
l a torre lAD. Más adelante se
al a dve r sa ri o difíciles proble­
jugó :
mas . . .

23. D X T+ R X D 26. T7A C7R +


24. T8A + R2R 27. R l A C X D
25. T7A + R3D 28. T X D
26. T X A D8A +
27. RlT D XP Ahora se amenaza también
T8C + y A X C. Pero las negras
Y las negras g a n a ron . resultaron más previsoras.

74
28. . . . e X PT! Se aclara que las blancas se
29. T8C + R2D ven obligadas a tomar el alfil,
porque cubrirse del jaque (33.
Las blancas abandonaron ya P3C) no se puede debido al mate
que d espué s de 30. T X T, P6C con la dama.
el peón de las negras corona.
33. T X A OSAR +

N.0 60. Tal Gligori� Es la única jugada.

Match, año 1968


34. T3C D X TD
35. eSA

La irrupción del caballo pare­


ce que alienta a las blancas con
nuevas e speranzas, ya que junto
con el ataque a la dama amena­
za también la toma en 7CR y el
jaque en 6TR. Pero las negra s ,

en una situación tá ctic a compli­


cada, d e nuevo asestan un fuerte
contragolpe.

35. . . . TRSR
Juegan las negras
Si ahora se jugara 36. C6T + ,
En esta posición tan románti­ segui ríasencillamente 36. . . . ,
ca la causa de las negras parece D X C. Ofrecemos la terminación
que va mal : sobre su rey apun ·
de la partida :
tan todas las piezas pesadas de
las blancas. Sin embargo, a dis­ 36. D X P+ R X D
posición de las negras se encuen­ 37. e X D + R3R
t ra la posibilidad de un contra­ 38. T6e+ R4D
golpe táctico oculto, que cambia­ 39. esA T2e
rá fuertemente el cariz de la lu­ 40. C3R+ T X e!
cha. 41. P X T T2AD!
42. R3e PSA
32. A3D + ! 43. R4A P6A

75
44. P4R + RSA 22. D X C + RlC
45. T6TD P7A 23. A6T
46. TlT R6D
Y el mate se puede dar e n u na
Las blancas abandonaron. j ugada poniendo la dama en la
c asill a 7CR.
La posibilidad más sencilla de
N.o 61. Gligoric Tal rechazar la amenaza sería el ata­
que 1 9 . . . . , C5 R (en la partida ,
Match, año 1968
que terminó e n tablas s e jugó
19 . . . . , C l R). En vista del ata­
que doble las blancas se verían
obligadas a cambi ar el caballo y
después d e 20. A X C, D X A, ten ­
drían un juego con m uch as posi­
bilidades.

N.o 62. Spassky Geller

Match, año 1968

Ju ega n las negras

Las blancas con la jugada :

19. D2D

han trazado su operación tácti­


ca : la destrucción con unas ju­
gadas combinadas de la defensa
del rey de las negras con el sub­
siguie nt e ataque de mate. La
idea de las blancas es la si­ Juegan las blancas
guiente :
Las negras tienen una superio­
20. T X P+ R X T ridad material con siderable. Pe­
21 . ose RtT ro en su última jugada 35. . . . .

76
T3A cometieron una grave falta 40. D8R + R4A
táctica (hubiera estado bien 35 . 41. D X P
. . . , TID ! ), debilitando la octa­
va hori zon t al . Spassky (entonces Las negras, como antes, tienen
era ya campe ón del m undo) una torre de más y, como siem­
aprove cha brillantemente el error pre, poseen una defensa satisfac ­
de su adversario. toria ante el ataque.

36. A6T A X A 41 . . . . T2A


37. D8T + !
Si se hubiera jugado 4 1 . . . . ,
El jaque intermedio e s un re­ R X P entonces 42. C4R + . En­
curso táctico extremadamente tregando la torre las negras in­
i mpor ta n te, que con frecuencia tentan organizar la defensa.
ej erce una influencia decisiva en
el resultado d e l a p artid a . En l a 42. D X T R X P
práctica frecuentemente se em­ 43. D7R!
plean las jugada s intermedias al
mismo ti empo q ue l as i ne sp era­ El rey de las negras se en­
das -por lo menos p or una de cuentra en una m at a situación.
las partes- o si las anteriores No se puede jugar 43 . . . . , D X C
parecen de poca importancia. Es debido a 44. T I CR + . R4A ; 45 .
necesario subrayar tambi én la D4R mate. Se aprieta el cerco
influencia s i cológica en el a dver­ alrededor del rey.
sario de las jugadas intermedias .
43. . . . D6R
37. . .. R2R
44. C4R + R4T
38. C X PA!
45. D7T + A3T
46. D7D!
¡He aquí el motivo ! Las blan­
cas quedándose sin u na torre
em pl e an la fuerza t á c tic a de la ¡ Otra vez un a jugada u tran­
amenaza de mate. Ahora junto quila)) de la dama !
a D8R mate las blancas amena­
za n (en respuesta a 38 . . . . . A l A) 46. . . . ASA
con 39. T I R + . 47. C6A + R4C
48. CSD
38. . . . ASA
39. PSC! R3R Las n eg ras abandonaron.

77
N.o 63. Awes Wintter que muchas veces se encuentra

Skarboro, año 1930 en la prác tica, es necesario se­


guirla a ten tamen te . En condicio­
nes favorables pronto decide el
resultado del juego.

17 • . . . R X A
18. CSC + R3C

Si se jugara 18 . . . . , R lC, en­


t onces 19. D5T, Tl R ; 20.
D X P + . RlT; 2 1 . D5T + . R l C ;
22. D7T + . RlA ; 23. D8T + .
R2R ; 24. D X P + + .
19. D3D + P4A
20. D3CR! D2R
Juegan las blancas 2 1 . T lD TDlD
El sacrificio del alfil en 7TR 22. e X P+ R2T
(o 2TR de las n eg ra s) es la se­ 23. C X T T X e
ñal para otra ope rac i ón táctica, 24. ASC A X P+
a veces completamente simple, 25. R X A D4A +
o t ras complicada, y que exige 26. D3R
cálculos exactos en las c ombi ­
Las n eg ras abandonaron.
naciones. He aqu í un ej em pl o
característico. N.o 64. Pirtsjalava Ufimtsev
Las blancas en esta posición
Tbilisi, año 1946
j u g a ron :
16. PSR C2D?

Esto conduce a una derrota in­


minente . Es c ierto que l as ne­
gras ya antes c ome t i ero n inexac­
titudes. Ahora era relativamente
mejor 16 . . . . , A x C.

17. A X P+!
La posibilid ad d e esta combi­
nación. que ya es suficientemen­
te conocida en el medio juego y

78
Juegan las negras N.o 65. Alekhine Mezirov

Chicago, año 1933


Las blancas tienen dos peones
de menos debido a su última ju­
gada :

1 7. P5R

con la que tenían la esperan­


za de crear un ataque amenaza­
dor en el centro. En realidad 17 .
. . . , CSR es imposible debido a
1 8. C x C, P X C; 1 9. A X C, y
17. C4T no es agradable pa­
. . . •

ra las negras por 1 8. P6R o 1 8.


C x PR. Es necesario señalar que Juegan las blancas
el caballo 2D desempeña un
gran papel en estas variantes. La situación de las blancas pa­
Pero resulta que la fuerza de rece indefendible después de la
este enlace es imaginaria. jugada :

19. . . . C4D
17 • . . . C X P!!
Solamente una inventiva tác­
tica extraordinaria permitió a
Ahora se aclara que es malo
Alekhine encontrar la posibili­
para las blancas 1 8. A X D en
dad oculta de salvación. Es in­
vista de 18. e x C + ; 19.
teresante señalar que la partida
. . .•

RIA, Cx T ; 20. T X C, A X A.
fue jugada en una sesión de si­
Las negras obtienen una com­
multáneas a ciegas.
pensación material más que su­
La part id a terminó así :
ficiente por la dama.
Después que en la partida se 20. e X e A X T
jugó 18. T x C, D x A del ataque 21. A X A!! D X D
de las blancas no han quedado 22. C6A + RlA
ni señales. Las negras ganaron
pronto. Sus contragolpes resulta­ De otra forma 23. C X T + y
ron decisivos. 24. T x D.

79
23. C X P + RlC ¡ He aquí en qué consistía !
24. C6A + A 3 . T X D sigue 4. P6T + ,
. . ..

y l a partida termina en tablas.


y tablas por jaque continuo .

N.a 66. Poliak Kogan N.O 67. Makogonov Chejover

Rostov en el Don, año 1937 Tbilisi, año 1937

Juegan las blancas J uegan las blancas


La partida, frecuencia, se
con Makogonov realizó con ener­
desenvuelve con astucias tácti­ gía la partida y consiguió una
cas de los dos, que se esfuerzan posición ventajosa : las blancas
por evitar la derrota. tienen un peón de más y sus
Las negras realizan el ataque piezas están distribuidas activa­
y tienen superioridad material. mente. En tales posiciones es di­
Las blancas jugaron : fícil para la parte que se defien­
l . D8T
de jugar según plan determina­
do ; hay que rechazar l a amena­
Buscando su salvación en una z a i nmediata y pensar una sor­

curiosa celada. Más adelante se presa táctica, una trampa, etc.


jugó : Las blancas jugaron rutinaria­
mente :
l. . . . T XP
2. T X T D X T? 35. D6A? DSC +
3. DlT + ! ! 36. R2A?

80
Esto resultó suficiente para posicional consistía en alejar d e l
ganar la partida después de : flanco de rey a casi todas las
piezas de las negras.
36 . . . . T l AR !
37. T8D 23. TRlA
24. DSR T4A
Parece como s i todo estuvie­
ra en orden, pero 37 . . . . , D4T + !
Las piezas defendiéndose a to­
y las blancas abandonaron. ¡ Es
da costa de la amenaza D5CR,
una posición original !
cayeron en otra desgracia.

N.o 68. Alekhine Shterk 25. D3C PJC


26. T X C D6D
A ño 1 921 27. TlAR D4A
28. D4A D7A
29. D6T

Y las negras abandonaron.

N.o 69. Benko Tal

Torneo de candidatos, año 1959

J uegan las negras

Juegan las blancas

Alekhine desconcertó a su ad­


versario con raros y bonitos gol­
pes tácticos :

23. A 6A !

Comenzó con una brillante


combinación, cuyo fundamento

81
6 - Leyes f u nd am entales
A la ofensiva de las blancas Juegan las negras
en el flanco de dama, las negras
contraponen brillantes contragol­
En es ta partida la luc h a hu­
pes tácticos.
biera podido ser tensa y dura­
dera. Las posibilidades de los
25. PSA !
dos eran aproximadamente igua­
• . .

26. T8C A6T!


les. Sin embargo, las negras han
realizado una operación táctica,
misma respuesta segu i ­
Esta
guiándose no tanto deportiva­
rá también a 26. PC X P (26.
mente como por reflexiones pu­
PR x P, P6R ! ; 27. P x P, A x C;
ramente estéticas.
28. A x A, D x P +).

27. T X T+ D X T 17• . . . TX P
28. PR X P DlC! 18. T X T C6A+
29. ClR D8C +

Tablas por jaque perpet uo .


En esta posición sin esperanza,
La posición definitiva es real­
las blancas dejan pasar el tiem­
mente original.
po y se las considera derrotadas.

N.o 70. Konopliev Kan N.o 71 Shamaiev Zhigkov

Competición por equipos, Competiciones del Ejército,


año 1928 año 1961

82
Juegan las blancas N.o 72. Lutikov Sajarov
Campeonato de la URSS,
Ésta es Ia situación después año 1969
de la 24.a jug ada de las negras.
Esforzándose por liquidar las
amenazas del adversa ri o y au­
mentar la superioridad material,
las blancas jugaron :

25. A4 X e A X A
26. A X e

Sin ahora las negras


embargo,
han desarrollado un ataque for­
tísimo ; sus recursos tácticos re­
sultaron amenazadores.

Juegan las blancas


26. . . . T X P+
27. Rte DST
28. A3T
Ésta es la posición después de
D6C!
jugada de las negras. Las
la 1 5 .a
piezas de las blancas están dis­
En dos jugadas hay amenaza
tribuidas de forma considerable­
de mate : T8T+ y D7T mate.
mente más activa . El destacado
táctico Lutikov comenzó el ata­
29. C6A + R1T que «sin tener en cuenta las pér­
30. C4C ASD + didas >>.
31 . T2A T X A
16. PSA! PC X P
Las negras han perdido pieza 1 7. D7C TIA
y un peón en un ataque ince­ 18. A X P !
sante.
Ahora en caso de 18 . , P x
. . .

32. C3R D7T+ XA ; 19. e x p la situación d e


33. R1A D8T + la s negras sería catastrófica.
34. R2R T X C+
35. R2D D X T mate 18. . . . PSD

83
¿ Esposible que las negras en­ N.o 73. Petrosian Bijovski
g añen a su adversario? Sin em­
Campeonato de Moscú,
bargo, sigue un nuevo golpe de
año 1968
co m bi na c ión .

19. A X PT! P X e
20. T X P

Es difícil resi st i r esta presión .

20. . . . T X T
21 . A6C C X P
22. D X e DSA
23. A X T + R X A
24. TlAR +

Después de varios sacrificios


lasblancas t ienen una pieza de J uegan las blancas
menos ; sin embargo, el ataque
es irrechazable. El ataque a la torre parece de­
sagradable, d ebid o a que en el
24. . . . R3C caso de 22. T3C puede seguir un
25. A4D D X T+ nuevo golpe : 22. . . ,
. C4T. Si n
embargo, la disposición de lo s
peones de l as negras en el flanco
Como suele decirse en casos de rey es visiblemente débil. Es­
sem e j a ntes : j ug ada desesperada. ta circunstancia estratégicamente
i mp ortan te permitió al gran

26. R X D TlA R + maestro llevar a cabo bel las


27. RlC ide a s .

Y las b lanc as ganaron. 22. e x P

El ataque de A. Lutikov es Si se acepta el sa cri fici o del


digno de un premio espe ci al . caballo las n egra s entran en un

84
callejón sin salida : 22. . . . , P x N.a 74. Zaitsev Gipslis
C ; 23. A X P. Por esto hay que Campeonato de la URSS,
tomar la torre.
año 1969

22 • . . . A X T
23. C X P + ! P X C
24. D6C + A2C
25. A X P T2D

Las n egra s tienen una torre y


un caba1to de más, pero no tie­
nen defensa contra el a taque. Las
sig ui ent es jugad as demuestran
esto convincentemente :
Juegan las blancas
Las negras realizan enérgica­
26. D7T + RlA
mente el ataque definitivo, apro­
27. T X P vechando la de bi lidad de la si­
t uación del rey de las blancas :

Cortando la retirad a al rey de 35 • . . . D6C +


las negras. No salva tampoco 36. RlA TJT!
27. . . . , A X A ; 28. T6A + . R l R ; Pero no 36 . . . . . D X P + ? ; 37.
29. D8C + y 30. T6R mate. C2A y la dama de las negras su­
cumbe inesperadamente.

27. . . . T2R 37. C2A T7T


28. T6A + RlR 38. T2R A X P
39. DlD
29. D8C +
A 39. P X A seguiría 39. . . .,
P6A con fuertes amenazas.
Y l a s negras abandonaron, n o
39. . . . A6D!
da n do a l amenazador adversario
la posibilidad de termin ar el ata­ La torre 2R ligada a la colum­
q ue con un mate pintoresco en na y defensa de las blancas se
5AR. derrumba ; por esto capitularon.

85
4. TÁCTICA CONTRA ESTRATEGIA

N.0 75. Petrosian Spassky condenado. Corno es natural, en


esta posición, Spassky intentó
Match del campeonato
por un medio táctico cambiar la
del mundo, año 1966
jugada precedente y jugó :

30• . . . P4AD

Después de :

31. e x P e x e
31. P x e A X P

parece que las negras han con­


seguido éxitos destacados. Sin
embargo, la respuesta de las
blancas :

33. A3C!
Juegan las negras
demuestra el error de esa apre­
Desde el punto de vista estra­ ciación. Más adelante se jugó:
tégico pierden la partida las ne­
gras ; está inactivo su alfil en 33. . . . A4A
2CD, las piezas distribuidas pa­ 34. T7T elD
sivamente y el peón STR está 35. C3A DlC

86
Y las negras se entregaron El cambio rutinario de la da­
sin esperar la continuación de­ ma permite a las blancas liqui­
cisiva 36. P6A. dar las posi bilidade s tácticas del
Merece subraya rse que, aun­ adversario y comenzar el cerco
que el final de partida t iene un de los peone s débiles .

carácter táctico, la base del triun­


fo de las blancas fue debido a 15 • . . . P X P

un med io estratégico. 16. D X D c x n


17. T X P T2C
18. TJCD!
N.0 76. Spassky Petrosian
Después del cambio de torres
Match del campeonato
la superior posición de las blan­
del mundo, año 1966
cas será todavía más destacada.

18. . . . T X T
19. PT X T T1T
20. T4AD C1R
21. T4T CJD
22. PJC R1A
23. A2C T1A
24. T X P R2R
25. R2D PJT
26. P4AD P4C
27. P X P P X P
28. RJA R2D
29. P4CD TlTR
Juegan las blancas 30. PSC T7TR
31. A6A + RlD
La superioridad e stratégica
pertenece a las blancas, debido Las negras abandonaron; con
a que son débiles los peones de la jugada 32. P5A las blanca s
l as negras en el flanco de dama y fuerzan victoriosamente los acon­
que representan (por ahora teó­ teci m ien to s .

rica mente) un bl anco para el ata­ Hemo s a d ucido ejemplos en


que. Sin embargo, las negras se los que los factores estratégicos
esfuerzan por complicar el juego. han prevalecido sobre los tácti­
cos. En la p ráctica no sie mpre
15. DSC! ocurre esto.

87
Kan Riumin 15. D X P TlR
16. TD1R P4TD
Moscú, año 1938
17. e3R e4AD
18. CSD
l. P4D C3AR
l. P4AD P3R
3. e3AR P3CD No vale 18. CSA? d ebido a
4. PJeR Ale 1 8.. . . , D3A ! ; 19. D x D, P X D.
S. AlC ASC+
6. A2D A X A+
18. . . . D2D
7. D X A P3D
19. T3R TDID
8. 0-0 CDlD
.20. T(lA)lR P3AR
9. C3A
ll. RlT

Las blancas permiten preme­


Las blancas han creado una
d itadamente la ulterior simplifi­
fuerte p osición en el centro. Sin
cación de la posición, deseando
embargo. las n egra s , a su vez,
probar en la práctica los mot i­
se han atrincherado s ólida men te .
vos estratégicos creados: presión
Ahora el único camino para ga­
en el centro y preparación del
nar es organizar el ataque con­
ataque al flanco de rey.
tra flanco de rey.

9 • . . . e SR
10. e x e Ax e 21 • . . . RlT
11. etR AXA 21. PJC TleD
12. e X A 0-0 .23. C3A TDlD
13. P4R P4R
14. P4AR P X PD Hay que subrayar que las ne­
gras disponen de posibilidades
Es la mejor continuación, ba­ tácticas potenciales. Pero por
sada en una valor ac ión justa y ahora la continuación . . . , P4AR,
profunda de la po sición . Las ne­ reali zad a en esta o en la siguien­
gras ceden el centro, pero sin te jugada lleva a las negras a la
embargo crean presión sobre el pérdida de la part id a : 24. P X P.
peón 4R . En esta partida la men­ TXT; 25. D X T, D X P ; 26.
cionada presión equilibró, al fin, D8R + . D lA ; 27. D X D + .
las posibilidades y condujo a u na T X D ; 28. T7R . C3T ; 29. C5D,
so lución pacífi ca de la lucha . TIA : 30. P5AR.

88
24. DlD TJR 4. C3A P X P
25. P4CR TDlR 5. P3R P4CD
26. DlCR P3A 6. P4TD ASC
27. P4TR RlC! 7. AlD P4TD
28. PSA T4R 8. P X P A X C
29. PSC D2AR 9. A X A P X P
30. DJA R1A 10. P3CD A2C
31. T(1R)2R RlR 11. P X P PSC
32. C1D 12. A2C C3AR

Es la única maniobra que per­ El adversario jugó forzado la


mite a las blancas mantener la apertura (después de S. P3R.
iniciativa gracias a la amenaza P4CD). Para uno es de su gusto
C I D - 2AR - 4CR. un centro fuerte y pareja de al­
files ; para otro son las posi­
32. . . . RlD bilidades potenciales de las ne­
33. ClA P4D
gras, relacionadas con la presen­
cia en ellas de los peones pasa­
La táctica en acción ¡ y preci­ dos TD y CD.
samente a tiempo ! Con esta pe­ 13. AJD 0-0
netración en el centro algo pa­ 14. DlA CDlD
radój i ca , en apariencia, después
15. 0-0 OlA
del traslado del rey al centro,
16. P4R P4R!
las negras rechazan definitiva­
mente el ataque del adversario, En esta audaz jugada se en­
forz an do el resul tado a tablas. cuentra, ciertamente, la única
posibilidad de las negras de con­
34. PR X P T X T traponerse tácticamente a la es­
35. T X T T X T trategia de las blancas. Si ahora
36. D X T P X P las blancas intentan tomar el
peón 4R, entonces las negras,
Kan Simaguin
con ventaja , lo ganan por medio
de CSC. También es poco atrac­
Moscú, año 1949 tiva la jugada 17. PSD, TRlR
con la consiguiente C4A, en este
1 . P4D P4D caso el peón pasado de las ne­
2. P4AD P3R gras inmediatamente se convier­
3. C3AD PJAD te en amenazador.

89
17. TRlR TRIR 25. . . . P4A
18. PSA P X P 26. D X P
19. A X P ese
20. A4A CD4R Es posible que fuera más fuer­
21. e x e c x c te 26. P X P : las blancas renun­
22. ASD ciaron a esta continuación, te­
miendo el cambio de una de las
Merece atención especial 22. torres.
AJC, bloqueando los peones de
las negras y amenazando con em­
26 • • • • A3R
pezar la ofensiva de los peones 27. DSC PST
R y AD con el apoyo de los dos 28. TR1C P6C
alfiles.
29. A:ZC ASA
30. TlR P3T
22. ... AJA
31. D6C
23. D3C ese

Mejor hubiera sido haber ju­


Es una maniobra desafortuna­
gado :
da ; las negras no previeron la
respuesta del adversario.
31 . . . . TJR
32. D4C T3AD
24. D3TR
33. P4A T(3A)3T

Si ahora se juega 24. . . . , C4R.


Es peligrosa 33 . . . . , T X P de­
entonc es se jugará 24. DJCR ;
bido a 34. PSA con fuerte ata­
si se juega 24 . . . . . C3T, entonces
que.
se jugará 25. A3R en beneficio
de las blancas. Por esto las ne­
gras se deci den a dar la siguien­ 34. A3T TlAR
te fuerte respuesta : 35. PSR A3R
36. D2R TJAD
24. . . . A X A 37. D4R?
25. D X C
Hubiera sido mejor 37. D3R
Por este camino las blancas con la amenaza de trasladar a
ganan un peón. Con 25. P X A, una de sus torres a 60.
D5A las negras obtienen un pe­
ligroso contrajuego. 37. . . . T X PAD!

90
¡ Hallazgo táctico ingen ioso ! después de 45. P3T, P4T las ne­
El sacrificio de la calidad asegu­ gras amenazan bloquear el fl a n­
ra a las negras, por lo menos, co de rey por medio de PST y
t ablas . reforzar la posición de acerca­
miento al rey en 6R. Por esto,
38. D4C TlAD para las blancas lo mejor es for­
39. D X T D X D+ zar tablas, lo que consiguen sin
40. A X D T X A esfuerzo :
41. T X P T4C
45. P3T P4T

Más fuerte hubiera sido 41. 46. P4C P X P

. . . • T2D. 47. P X P A X P
48. TlR! A X T
42. T(4T)lT P7C 49. R X A P3C
43. T(lT)lC A4A (Si no PSA)
44. R2A T3C SO. R2D RlA
51. R2A TSC

Tabla s .
52. T X P T X P
53. T7C +

La d isposición activa de las


piezas negras compensa la supe­ Donner Larsen
rioridad material de las blancas.
Match Torneo de Leiden,
¿A ba se de qué razones con­
año 1970
cret a s cc se firmó la paz�> e n ésta,
al parecer, de n ingún modo po­ l. P4D P4AD
sición de tablas? Las blancas 2. PSD P3D
podían haber intentado conse­ 3. P4R C3AR
guir la victoria moviendo su 4. A30
peón pasado. Sin embargo des­ ,

pués de, por ej emplo 45. P6R,


, Es uno de aquellos esquemas
R lA ; 46. P7R + . R l R ; 47. de desarrollo, en apariencia sin
TDlD, TlC, este intento falla ; pretensiones, de la defensa in­
las blancas necesitan hacer re­ dia que en realidad contiene no
troceder su torre a 1 CD y pier­ poco veneno. Las blancas inten­
den el peón 7R. tan reforzar s u posición en el
Otro plan de las blancas po­ centro y después comenzar la
día con si stir en distraer el alfil ofensiva con el movim iento del
de la casilla 4AR ; sin embargo, pe ón AR.

91
4. . . . PJCR Consecuencia lógica de la ju­
gada anterior de ]as negras. Pe­
La cont i n u ación
4. . . , PSA ;
.
ro ahora todo el tiempo tendrá

5. A x P. C x PR ; 6. D2R, o 6. que co nta r con el facto r estraté­


D4D conduciría de una situ ación gico i mport an te que es la p re­
estratégica senci lla a un juego
ponderancia de las blancas en el
centro. Por esto merece atención
más libre para las blancas. Lar­
sen elige un sistema de desarro­ la 8. .. . • P4R ( ¡ respuesta c on
llo corriente para tales situacio­
pérdida de tiempo ! ) con el cam­
bio del p l a n de acción. Despué s
nes, afianzando el a lfi l y hacien ­

do lo posi ble por realizar una lu­ de 8 . . . , P4R no sirve 9. P4A


.

deb i do a P X P ; 10. A x P, ese.


cha compl icad a.
y las negras se apoderan de la
c asi lla 4R. Si se j ugara la 9 .
5. C2R A2C
A5C, entonces 9 . . . . , P3TR ; 10.
A4T, y aquí e s posible 10. . . . .
Y aquí 5 . . . . , P5A ; 6. A X P, D3C co n l a intención, en caso
C x PR ; 7. D4D, C3AR ; 8. necesario, de iniciar un contra ­
A5CR, A2C ; 9. CD3A es favo­ a taqu e (C4T), ya que es más
rable a las blancas ; p uede ju­ tranquila e3TD - 2AD y A 2D
garse 9. . . . , P3TR ; 10. A3R, que es la preparación de la vio­
0-0 ; 1 1 . D2D, C5C ; 12. A4D, lenta P4eD. Es necesario seña­
o la 9. . . . 0-0 ; 1 0. D4T.
. lar que el bloqueo del centro
por medio de P4R, en los sis­

0-0 temas indios, no es del agrad o


6. 0-0
7. P4AD PJR
de todos. Pero en el caso men­
8. CRJA
cionad o , para esta continuación
hay mot ivo s concretos : la di spo­
sición poco corriente de las p ie ­
Parecería que a la natural 8. zas blancas.
CD3A continuaría el desarroJio
de piezas . Pero D onn er prefiere 9. PA X P CD2D
l leva r el caballo I CD a la casi­ 10. C2D PJTD
lla 20 para después, según las 1 1 . P4TD
circunstancias, lanzarlo a uno de
los d os flancos . Está c laro que las blanca s obs­
t aculizan el movimiento P4CD.
8. P X P A 11. C4A las negras tienen una

92
respuesta evidente : 1 1. . . . , C3C de rey. La modesta jugada 14.
(12. CST, C D x PD ! ) . C2R ! rechaza todas las amena­
zas de las negras. Así, por ejem­
11. . . . C4T plo, 14. . . , C4R? ; 15. P X C,
.

AX P ; 16. C3AR, y las blancas


Interviniendo en la lucha tác­ ganan. Claro está, las negras no
tica contra el plan de la ofensi­ estaban obligadas a sacrificar la
va de las blancas. enlazado con pieza, pero la caballería de las
el movimiento P4A y PSA. blancas, desplegándose como un
muelle (C3AR ! ), obliga a retro­
1 2. P4A ceder a las fuerzas del adversa­
rio.
Es una respuesta lógica y osa­
da. Jugando así, las blancas de­ 13. . . . CD3A
ben valorar exactamente las po­ 14. C3A T1R
sibilidades tácticas de su ame­
nazador adversario. No está muy claro pero es de
una inexactitud muy grave. Ló­
12 . .. . ASD + gicamente (en el mismo espíritu
13. RlT que el juego anterior de las ne­
gras) se jugaría 14 . , A5C ter­
. . .

Ahora puede resultar extrema­ minando el de sa rrollo y las ma­


damente atrayente el valiente niobras activas de las piezas.
ataque 13 . . . .. D5T con amena­
za de mate en u n a jugada (C6C). 15. PSA!
¿Cómo las blancas se defienden?
A 14. D3A las negras tienen una Cortando la c om unicaci ón de
respuesta sorpren dente : 14. . . . , l a s negras y comenzando la ofen­
C4R ! ! ; 1 5 . P x C ? , A5C ! con siva en el flanco de rey. Ante es­
tr iu nfo inmediato. Las blancas to Don ner no hace caso de l a
se vieron obliga das a contestar amenaza 1 5 . A X C ; 1 6. P X
. . . •

a 14 . , C4R con 1 5 . P3CR,


. . . x A C x PR : 17. A x C, T x A
,

C X D ; 1 6 . P X D. C X P, quedán­ en vista de 18. ese. y por un


dose con peón de menos. Des­ peón las b lancas cons iguen un
pués de 1 4. T3A. CD3A ; 15. ataque peligroso ; e n el caso de
P3CR, D6T las neg ra s tienen 18 . . . . , A x P las blancas no ga­
contrajuego, basado en la d ebi­ nan calidad ( 1 9 . C X T, A x C),
lidad de las blancas en el flanco sino pieza 1 9 . T X A, P X T ; 20.

93
C x T, P X C ; 2 1 . D x C. Exami­ III. - 18 . . . . . T2R ; 1 9 . P4C,
naremos las variantes modelo P3T (3A) ; 20. P X C. P
X C.
d espués de la 1 8. ese. (P X PA) ; 21. A X P o.. .. 19 .
l. - 1 8 . . . . . T5T; 1 9 . D I R, C3A ; ambas situaciones no ex i ­
T5CR (5AD); 20. P x P, PA X P ; gen explicación.
2 1 . e7A con ataque a ]a dama IV. - 1 8 . . . . , T l R ; 1 9 . P4C.
y la amenaza C6T + , que es un No sir ve 1 9. C X P, R X P ; 20.
resultado decisivo de la lucha, P X P+. R X P ; 21. D3D + .
independiente de la situación de R2C ; 22. T7A + . R X T ; 23.
la torre de las negras en la cuar ­ D x P + . C2C ; 24. A6T, D3A ;
ta horizontal. 25. A X C, A4A (se puede jugar
11. - 18 . . . . , T4R � 19. P x P, también 25. . . ., D4A,pero no
PA X P ; 20. C7A, D5T ; 2 1 . e x 25. . .. , D X A ? debido a 26.
X T, y ganan las blanc a s (21 . . . . , T1AR + ). Es interesante señalar
e6C + ? ; 22. R I C, C X T ; 23 . que en la variante aducida, las
C3A, y las negras se quedan con negras a pesar de la gran supe­
piez a de menos). A la 1 9 . P X P rioridad material, pueden recha ­
las negras pueden responder con zar el ataque, al parecer. sólo
19 . . . . , T x C ; 20. A x T, D x A ; con la jugada 24. . . . , D3A. Si por
2 1 . P x PA + , R l A. En este ca­ ejemplo. se j uega 24. . . . , T4R
so es infructuosa 22. D2R debi­ (24. . . . , T i eR ; 25. T l AR + ).
do a 22 . . . . , ASC ! (pero no 22. entonces 25 . T I AR + , A4A (25 .
. . . , A7D : 23. TD 1 R , amenazan ­ . . . , T4A ; 26. D X C+. RlR ;
do la misma D8R + ! ). Merece 27. D6C + , y las blancas deben
atención 22. D l C con J as ame­ ganar) ; 26. D x C + , R I R ; 27.
nazas D x PT y D6CD. La ré­ A5C, T2R (27. . . . , Die ; 28 .
pJ ica 22. . . . , CSA no tiene sen­ P4e ! , A5R + ; 29. R l C ; 27 . . . . .
ti do ya que las blancas respon­ DlA ; 28. D8C + ; R2D ; 29.
den 23 . D4R . No es fuerte 22. D7A + ) ; 28 . A X T. D X A ; 29.
. . . . A6T? ! Ulteriormente puede. D8C + . D l A ; 30. D x D + . R x
seguir 23. T2T para doblar to· XD; 31. T x A+. R2e ; 32.
rres en la columna AR. Es ne­ P5T, y las negras tienen que con­
cesario añadir que como respues­ tentarse con un final de torre con
ta a la 1 8 . . . . , T4R las blancas pe ón de menos .
pu eden continuar el ataque de Volvamos, sin emb argo, a l a
otra forma : 19. P4e, C3A ; 20. variante 18 . . . . , Tl R ; 1 9. P4e.
P4A y las negras se defienden El ataque al caballo de las blan­
con dificultad. cas , 19 . . . . . P3T o 19 . . . . , P3A

94
no es satisfactorio debido a 20. 18. e4R e Xe
C X PA o 20. C x PT (por ejem­ 19. D X C
plo , 19 . . . . , P3A ; 20. C x P ! ,
P X P ; 21 . P x P, R x C ; 22. Como resultado de un peque­

020). Por consiguiente las ne­ ño cambio. las blancas han ac­

gras tienen que hacer retroceder tivado su dama y reducido el nú­


mero de defensores del rey de
al cabailo.
Así 19 . ...• C3A ; 20. D3A, o
las negras.
20. P4A ; 19 . . C2C ; 20. P6A.
19. D3A
.
. . .
. .

P3T ; 2 1 . C3T, C4T ; 22. D3A,


t o do esto presagia el éxito de las A 19 . C3A, las blancas hu­
. . . .

blancas. bieran respondido, claro está, no


con 20. D X PA? ? , debido a
15. . . . P X P TIA, sino 20. D4T ! con la a me ­
16. P X P RlT naza A5CR (20 , C X P ; 21.
. . . .

17. C X A P x e P6A).

Después de estos cambios la 20. A6T A2D


situación de las negras está per­ 21. T4A C4A
dida estratégicamente. En su po­ 22. ASCR D4R
sición hay muchos puntos débi­
O 22. . . . . D2C; 23. P6A, D I C ;
les : los peones y el alfil está ais­
24. A6T, CXA ; 2 5 . A7C + ,
lado del lugar de la lucha. El al­
con mate rápid o
fil de las b lancas es más fuerte
.

que cualquier pi eza ligera del ad­ 23. D6T


versario, por lo menos en cali­
dad. Las negras abandonaron.

95
5. HERENCIA DE LAS IDEAS ESTRATÉGICAS
Y TÁCTICAS

En la l iteratura ajedrecista ya ciones, su destreza táctica que


más de una vez ha tenido lugar son aditam ent o s importa ntes de
la coincidencia de las ideas es­ su talento.
tratég icas y de combinaciones o Recordemos la posición en la
tácticas. En part icular ,tales pa rtida de la sesión de simultá­
coincidencias o repet i ci one s más neas del maestro F. Kasparian
de una vez han desemp eñado un (pág. 64). Kasparian realizó u na
papel decisivo en la concesión combinación efectiva. Ya siete
de premios de belleza. años a nte s apareció en la prensa
De hecho, la original i dad de este brillante final.
las combinaciones es una condi­
ción obl igatoria para su alta va­
loración. ¿ Per o para el ajedre ­ N.o 77. Popov Riuman
cista práctico tendría a lgún sig­
nificado la exis tenci a de antece­
sores de sus ideas para que pu­
dieran calificarse por completo
de negativas? ¡ De ninguna for­
ma ! Pues tales repeticiones, co­
mo regl a ayudan a formar la
,

teoría del medio j uego que es


,

la e t apa menos estudiada del


juego. Nos muestran los conoci­
mientos acumulados por los aj e­
drecista s, su clarividencia estra­
tégica, su visión de las combina-

96
Juegan las negras Juegan las negras
La 1 ueha terminó así :
Valorando la posición M. Eu­
l. . . . T X C! we escribió : e< Las blancas nada
2. A X T D X A+ han conseguido salvo ganar ma­
3. R X D C X P+ terial, y simplificar el juego ; sin
4. R4C AlA + embargo, mientras que el alfil
5. R4T C6A mate de las negras no tiene objetivos
para el ataque, el alfil de las
Es indudable la semejanza en­ blancas domina la gran diagonal.
tre la situación estratégica y las Tres piezas de las blancas desa­
mismas combinaciones. Tampo­ rrollan una presión muy fuerte
co ofrece duda el que el maes­ sobre la posición del rey de las
tro Kasparian haya podido en­ negras, al mismo tiempo que és­
contrar la realización de su idea. tas no tienen esperanzas de libe­
Pero es probable que en la me­ rarse )).
moria del maestro estuviera fija Añadiremos. que para conse­
la idea de la combinación, y es­ guir la posición que figura en el
ta ci rcunstancia le ayudó a en­ diagrama, las blancas, temporal­
contrar la brillante solución. mente, han sacrificado un peón,
Ahora prestemos atención a cambiando un alfil por un caba­
ejemplos propios de la estrate­ llo del adversario.
gia. Más adelante la partida con­
N.o 78. Spielmann Romanovski
tinuó así :

Moscú, año 1935


29. . . . DJT
30. D X PC AJA
31. D7A T1A

Defendiéndose de la amenaza
T7T.

31. DBC+ TlA


33. D6C AlR

Se amenazaba 34. T7T, T2A;


35. 080 + , TIA; 36. D7R.

97
1 - Leyes fundamentales
34. D4D A2A 43. T3D DST
35. T6T! D4C 44. R2T D4T
36. T6A P3T? 45. T3T T2R
46. D4D D3C
47. T6T T3R
Error que subraya la dificul­
48. T7T TSR
tad de defensa de las negras.
49. D2D TJR
50. D4D TSR
37. P4A DSC 5l. D2D TJR
38. T X P TlC 52. A4D TJT
39. P3T D6C 53. T7C TJAD
40. T6A TlR 54. D2C TJR
55. D2AD TSR
Euwe recomendó aquí 40. . . . ,
T6C, debido a que la continua­ Ante la posible amenaza de

ción 4 1 . T8A + . R2T � 42. T7A P4CR.

justifica la respuesta 42. . . . . T X


X P. El maestro holandés con­ 56. D7A RlC
sideró que a pesar de la pérdid a 57. T3C R2T
de peones de las negras, éstas 58. T7C RlC
con la jugada 40. . . . , T6C cc toda ­ 59. TJC R2T
vía podían conseguir tablaS>>. 60. DBD TlR
Volviendo a la valoración de la 61. D4T + D3TD
posici ón hay que deducir que es
difícil para las negras, pero to­ No servía 6 1 . . . . • D4T; 62.
davía no completamente deses­ D x D + . A X D en vista de 63.
perada. La dificultad de las ne­ T7C, TICR; 64. T7D, ni t am­
gras consiste en que están con­ poco 6 1 . . . . , R l C; 62. P4R! con
denadas a una defensa larga sin la amenaza T3CR.
contra juego.
62. D X D +

41. T3A TSR


Euwe acompaña e l cambio de
42. D2D R2T
damas con un signo de interro­
gación, aducie ndo la variante :
42. . . ., P5D? ; 43. TSA + . 62. . . . , R X D ; 63. T7C, R3C
T l R ; 44. T X T + . A X T; 45. (63 . . . . , TlAR ; 64. ASA, TlAD;
D X P, A3A? ; 46. D4A + . 65 . T X A. T X A) ; 64. P4C,

98
T l AR (64. . . . , P X P; 65. P5A + ) N.o 79. Petrosian Polugaievski
65. R3C, P x P ; 66. P X P, R2T;
Match para el título de campeón
67. PSA, R l C ; 68. P5C con la
de la URSS, año 1970
amenaza P6C.
Más adelante la partida con­
tinuó así :

62 . . . . P X D
63. T7C RlC
64. P4C P X P
65. P X P TlAD
66. R3C TlR
67. T7D T3R
68. A5R TlR
69. T6D A3R
70. A4D R 2T
71. P5A AlA
72. T7D RIC Juegan las negras
73. T6D R2T
74. T6AR AlCR Acaba de tener lugar un cam­
75. T6CR T2R bio : las negras han cambiado el
76. R4T caballo 5AD por el caballo de
las blancas 3D. A la jugada de
las negras :
Las negras abandonaron, de­
bido a que en caso de 76. ..., 31. . .. T3A
T2CD (7D, 7AR) decide 77.
P5C, P x P + ; 78. R x P. Si 76 .
S. Flohr ha hecho la siguiente
. . . , T2AR también si rve la sen­ observación : <e En el tablero hay
cilla 77. R ST. alfiles de distinto color, que con
La lucha en esta partida de­ frecuencia es una garantía de ta­
muestra de un modo evidente y blas. Pero si una parte ataca, en­
muy efectivo lo difícil de reali­ tonces aun con alfiles de dife­
zar una partida en tales situacio­ rente color son grandes las po­
nes. Esta deducción se confirmó sibilidades de victoria, si en el
hace, relativamente, poco t iem­ ataque. de hecho , entra una pie­
po ; u sólo n treinta y ci nco años ... za de más. En realidad : el alfil

99
de las blancas está en la casilla 37. T3AD A3T
SR como regulador de la parti­ 38. T7A D3R
da como si fuera el mando : al
, 39. P4CR!
mismo tiemp o el alfil de las ne­
gras, en la casilla 2CD. desem Ver la observación a la SS.a
jugada de la partida Spielrnann ­
­

peña el papel de comparsa n.


La partida de Petrosian - Po­ Rornanovski. En ella el golpe del
lugaievski cont inuó así : peón decide en seguida el resul­
tado de la lucha.
32. P3TR P3TR 39 • . . . ASA
33. T3R T3C 40. D X P D X D
34. A4D R2T 41. P X D T7C +
35. D2A D2D 42. R lT
36. RlT AlA
Y las negras abandon a ron en
Sin duda, esta jugada que se vista de la amenaza T IA.
jugó con apuros de reloj aliv ia La acumulación y sistematiza­
la tarea de las blancas, que ob­ ción de distintos ejemplos pare­
tienen la posibilidad de hacer cidos permite juzgar sobre la he­
irrumpir la torre en la c asilla rencia y de s arro l lo de las ideas
7AD. ajedrecistas.

100
6. EL SACRIFICIO DEL PEóN

En este pequeño apartado se 1 uegan las blancas


trata sobre el sacrificio del peón
con objeto de apoderarse de la Las negras acaban de jugar
iniciativa, en orden a la defensa,
10. , P4CD. Todavía sin ter­
. . .

para activar las piezas y para minar el desarrollo, ellas propo­


presionar más fuertemente. nen el sacriftcio del peón. El ob­
Los ejemplos están tomados jetivo de esta operación consiste
de las partidas del autor, juga­ en llevar el juego, a cuenta del
das en una de las semifinales del sacrificio, por las sendas de un
campeonato de la URSS (año medio juego complicado con la
1 952). compensación de dos alfiles fuer­
tes y distribución activa de las
piezas. La partida continuó así :
N.o 80. Chaplinski Kan
11. D X P

La renuncia a aceptar el sacri­


ficio por medio de 1 1 . D3D o
1 1 . D3C hubiera puesto la lucha
en el estadio de apertura , pero
con motivo de la evidente res­
puesta 1 1 . , P4A ha liberado,
. . .

en lo fundamental, a las negras


de dificultades.

11. . . . T2T
12. A X C

101
El cambio del alfil por el ca­ 20. A x P, T7A.
ballo es prácticamente necesario
debido a la amenaza T2A o 20. . . . PSe
A2C. 21. e2D T1D

21. . . .• A x P ? : 22. P4R, A6T;


12 C X A
23. D3A.
• . . .

13. e4R T2A


14. e X e + A x e
15. D4R A2C 22. P4A PST
16. DlC DlT 23. e4A D2T
17. 010 TRIA 24. TD1A P6C
25. P X P P X P
26. D2D R2C
Después de toda esta serie de 27. RlT AlT
jugadas realizadas por las ne­ 28. T3A A2R
gras, el sacrificio del peón pue­ 29. T X P DST
d e aspirar a una califica ció n 30. D2A ASC
positiva . Las torres dobladas 31. T3A D2T
pueden por la columna abierta, 32. T3 C DST
en el primer momento favorable, 33. T3A D2T
i rr u mpir en el campo del adver­ 34. T3C Tablas
sa ri o , un alfil blanco hace fuego
contra la gran diagonal, el otro En el diagrama 8 1 , la pos ició n
alfil (en respuesta, por ejemplo, surge después de la jugada :
a la 1 8 . CIR) apoya el movi­
miento del peón 3R - 4R. Se R2C
19. . . .
puede considerar que el sacrifi­
cio del peón estuvo bien. Esta
deducción se confirma en el cur­ Bajo la amenaza de un fuerte
so ulterior de la partida que para ataque las negras han decidido,
su ilustración la damos hasta el en respuesta a cualquier ataque
final : al c aballo , proponer el sa cr i fici o
del peón. Más adelante se con­
tinuó :
18. A3D PJC
19. D 2R P4TD! 20. A2R CSA
20. TR lD 21. A X e

1 02
N.o 81. Pavinski Kan 23. Tl-lAR P4C
24. T4-3A TlTR
25. DST

Es un importante logro de las


negras ; las blancas se ven obli­
gadas a bloquear temporalmente
la dama en la casilla STR, para
evitar la intervención activa del
peón (2TR - 4TR).

25. . . . P3T
26. A3D D2C
27. TJR TDIR

Juegan las blancas Las negras gradualmente po­


nen en actividad todas sus pie­
zas. El sacrificio del peón está
Han apoyado la tensión en la
j ustificado, ya que las blancas
posición 2 1 . D3C, que ha repre­
tienen que preocuparse más so­
sentado tentadoramente también
bre la neutralización del contra­
el sacrificio de la calidad (2 1 .
juego creciente del adversario,
T X C). Las blancas eligen una
que de la realización de la supe­
continuación más sencilla y evi­
rioridad material.
den te.

28. D3A P4TR


21. . . . P X A 29. Tl-lR A X C
22. T X P AJA

Parece ser, que es algo apre­


Apoy ando al peón con fines surada la aspiración a determi­
defensivos ( ¡ aleja al peligroso nar la completa seguridad de la
alfil de las blancas ! ), las negras posición para las negras. Como
refuerzan ante todo la situación regla, no se debe estar de acuer­
del rey. Claro está, no se puede do a la ligera en el cambio de
por ahora pensar sobre su toma uno de los a lfiles fu e r te s. Es cier­
en 3AD, ya que en este caso el to, la termina ción de la partida
rey de las negras puede de nuevo muestra que también las negras
ser atacado. conservan suficiente compensa-

103
ción posicional por el sacrificio ro está , que no se
puede jugar
del pe ón . 25 . . , D x P? ? , debid o a 26.
. .

TlTR.
30. P X A PJA
31. P4A D2AR 26. P X P PJCD
32. P X P P X P
33. DlD T4R En realidad, el peó n se pierde
34. DlT TlT inmediatamente, y por esto el sa­
35. D4D D2A crificio puede resultar mínimo.
Pero, como se verá ulter iorm en ­

Tablas. te, con la pérdida del peónlas


negras han tenido que contar
Es completamen te real la ame­ con algunas dificultades en el
naza de la ulterior activación de centro.
las piezasnegras ; ahora está en
27. P4R T X P
cuarentena el peón 3TD.
28. D4D

Las piezas de la s negras (( es­


N.o 82. Frigshtein Kan
tán desvinculadas>> ; pero ocul­
tan a mena za s más que suficien­
tes.

28. P X P

Aquí, también las negras re­


nuncian a to mar en 2TR (en
concordancia con la amenaza
T7A + ). eligiendo otro plan de
juego, puramente posicio n al .

29. T X P

A 29. P X P sigue D X P ; se
Juega n las blancas amenaza intervenir en la lucha
con una reserva m ás (T l AR +).
Con el sacrificio del peón 25 .
. . . , P4AD las negras aspiran a 29. . . . T7A +
ap o d erarse de la iniciativa. Cla- 30. RlC Tl-lAD

1 04
Las negras de nuevo se abs­ indiscutiblemente, es preferible:
tienen de las compl icacion es (30. el t río de peones de las blancas,
. , T7D : 3 1 . AlA). Pero ahora
. . en el flanco de dama representa
han consegu ido una gran supe­ un blanco evidente para el ata­
rioridad de pos ici ón . que, todos los peones de las blan­
cas están dispuestos en casillas
31. T2A A4C que limitan la libertad de ac­
32. T X T T X T ción del alfil. ¿Cómo continua­
33. P4A A3A ron juga n d o las blancas despu é s
34. TlR C2R de 26 . A3A? No sirve 27.
. . . •

A4D debido a la sencilla 27. . . . ,


La s blancas ab andonaron .
A X A + co n la pérdida inmedia­
ta del peón 2CD o la irrupción
de la torre de las negras en la
N.o 83. Nei Kan
c a si l la 7AD. Vale la defensa 27.
A3R, T l D : 29. D2R. y e n su
caso T l R - lAO - 2A - 20 ; a
pesar de todo las negras siguen
conservando su superiorid ad de
posición. Las blancas respondie­
ron con :

27. D7D

Que es una réplica activa, con


la cual ya contaban las negras.
Más ad elante se jugó :

Juegan las blancas 27. . . . TlD

Las negras en la pa r ti da Nei - Es claro que las negras no


K an, con la jugada : estaban oblig ad as a sacrificar el
p e ón . Sin embargo, en caso de
26. . . . A3A 27 . . T l A ; 28. D x P. D x P ;
. . .

29. D X P n o podían contar co n


preparan a p oderarse de la co­ el éx i t o Todavía tiene meno s
.

lumna de dama por medio de perspec ti v as 27 . . . . , Tl T ; 28.


TlD. La situación de las negras, 07C, 040 : 29. D X D, P X D :

105
30. TlD, TlD ; 3 1 . A4D, y l a s la segunda horizontal y obtener
negras ya tienen necesidad de lu� el peón p asad o de rey de cara
char por las tablas. al fi na l
.

28. D X P P4CD 32. D3R D X P


33. D6T D X PA
Con esta posición ya conta�
34. D X P D X P
ban las negras al sacrificar el
peón. Dominan una columna
Sobre el tablero pasó una ver­
abierta y el único peón en el
dadera tempest ad Como resul­
flanco de dama parece más fu er
.

tado las blancas tienen dos peo­


­

te que tres de sus oponentes


nes de menos y, como antes, sin
blancos.
po sibi lidades .
29. T2R DSD +
30. TlR D7A 35. T3R D8A +
31. PSA 36. R2C DJA
37. R3T R2C
Después de una larga reflexión
las b la nca s intentan agudizar el Las blancas abandonaron de­
juego c o n el sacrificio del peón. bido a que después de la obliga�
En cas o de 3 1 . P4CD las negras da 38. D3A se qu edan en tan
ganan el p eón de la casilla 3AD, desesperado fin a l (38 . . . . , D X D)
conservando la i ni ciat iva y me­ como en el medio juego (38. . . . ,
jor posición. D5A).
31 . . . . PC X P El a utor presupone, sin pre­
tender generalizar, que los ejem­
Los motivos de esta toma es plos aducidos del sacrificio del
el de seo de dejar a la dama e n peón tienen algo de instructivos.

1 06
EPíLOGO

El autor recuerda a los lecto­ tuación en el tablero y trazan un


res que los ejemplos expuestos y plan de acción, su t ra bajo no ha­
estudiados en este libro se ofre­ brá sido vano.
cen como uno de los primeros Los materiales de los otros
pasos para dominar l os proble ­ capítulos hablan sobre la coor­
mas de la táctica y la estrategia dinación de la estra tegi a y l a
en el ajedrez. táctica, sobre la variedad de las
Los ejemplos examinados en ideas tácticas, ejemplos, moti­
el primer capítulo, hablan sobre vos : el tercer capítulo, según ya
la importanci a del juego pensa­ se ha manifestado, en su int ro­
do y planificado, sobre la impor­ ducción. es fundamentalmente
ta ncia de una justa valoración de un pequeño compendio de pro­
la posición, es decir. sobre los blemas ( ¡ c on soluciones ! ) sobre
fundamentos de la estrategia aje­ táctica.
drecista. A los ajedrecist a s con Sería, claro está, un gran error
poca experiencia se les exige no después de haber conocido los
poco tiempo y trabajo para lle ­ ejemplos de soluciones tácticas
gar a comprender por completo considerarse por completo pre­
las ideas de los campeones del parado en un dominio tan difí­
mundo, de los grand es maestros cil, como es la táctica en su con­
y maestros . Pero si como resul­ junto.
tado del estudio de los materia­ Pero si los materiales aduci­
les d e esta obra sus lectores se dos interesan a los lectores y sir­
esforzasen por seguir un deter­ ven de estímulo para el ulterior
minado objetivo en cada parti­ estudio del arte ajedrecista , el
da que jueguen ; si valoran , en autor considera que está justifi­
la medida de sus fuerzas, la si- cado su trabajo.

107
COLECCION

ESCAQUES

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