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Ensayo.

Modelo Educativo de Tyler

Resulta interesante profundizar en el Modelo Educativo de Tyler, - el padre de los


«objetivos comportamentales», un concepto fundamental en el sistema
educativo moderno -; dada la época en que lo desarrollo…hace 100 años. Desde
entonces, se ha considerado un “gurú de la enseñanza que cruzó la Unión
Americana para asesorar a docentes en cuanto a establecer objetivos que
favorecieran la enseñanza y aprendizaje en las escuelas. Tyler tenía claro que, sin
una organización curricular como herramienta que facilita la práctica educativa en
el aula y en toda organización institucional dedicada a la enseñanza y aprendizaje,
difícilmente podían alcanzarse resultados favorables en estos procesos educativos.

R. Tyler fue un parte aguas y pionero en el establecimiento del currículo educativo,


mediante el cual planteaba la necesidad e importancia de tomar en cuenta tres
componentes primordiales: los estudiantes, la sociedad y los requisitos del
contenido. Con estos elementos, sostenía su modelo con base en 7 etapas:

1. Estudio de los propios educandos como fuente de objetivos educacionales.


Para Tyler educar significa “modificar las formas de conducta humana… tanto
el pensamiento y el sentimiento como la acción manifiesta.”
2. Adiestramiento. Resalta la necesidad de hacer un estudio de la vida
contemporánea de la escuela, con la finalidad de enseñar los conocimientos
adiestrados y útiles para la sociedad y que exista una flexibilidad.
3. Definida por la intervención de los especialistas que son una fuente
importante para sugerir los objetivos en las distintas asignaturas de la
escuela.
4. “El primer tamiz”. La constituye en papel de la filosofía en la selección de los
objetivos, pues estos no deben ser numéricos, se debe seleccionar un
número importante de objetivos razonables, coherentes y que representen
los valores más altos que coincidan con la filosofía de la escuela.
5. Organización de objetivos para seleccionar y orientar las actividades de
aprendizaje. La plantación nos indica las actividades que debe emprender el
instructor con la finalidad de alcanzar los objetivos propuestos e indicar la
tarea del instructor.
6. Forma de alcanzar las actividades para un aprendizaje efectivo.
7. Evaluar la eficacia de actividades de aprendizaje, puesto que todo conjunto
de experiencias supone criterios que ayudan o dificultan el logro de los
objetivos.

A su vez, estas etapas son sintetizadas en 4 interrogantes:

 Plantear objetivos: ¿Qué se espera que los alumnos aprendan?


 Diseñar Actividades: ¿Qué situaciones de aprendizaje favorecerán el logro
de aprendizajes?
 Recursos Didácticos: ¿Qué recursos y o medios se utilizará para ello?
 Evaluación: ¿Cómo identificar o reconocer si se alcanzaron los resultados
esperados?

Estos ejes de reflexión están enmarcados en un proceso claro y pertinente para la


época del autor y para la época actual, quizá de manera más conductista en su
tiempo, pero que abrió el panorama de considerar muchos elementos más en el
diseño curricular, como un diagnóstico de los estudiantes, sus contextos familiares,
sociales y escolares que diera pauta a la determinación de los objetivos, que a su
vez debían estructurarse de lo general a lo particular, “pasar por un filtro”, en
palabras del autor, mismo que denominaba “filosofía educativa y la psicología del
aprendizaje”, que determinan a toda institución educativa. De esta manera, Tyler
consideraba importante que los objetivos específicos, fuesen claros, pertinentes y
alcanzables, además de poder ser evaluados en cuanto al logro de los mismos. Y
muy importante, además, debían estar asociados a los objetivos de la misma
institución, a las metas que persiguen, a la propia filosofía que predica.

Para Tyler, resultaba imprescindible, ya teniendo los objetivos específicos, que las
instituciones tuvieran también claras y específicas las experiencias (actividades)
que favorecerían el logro de los anteriores. Esta parte del proceso resultaba medular
y lo es en la actualidad, porque tiene que ver con todas aquellas estrategias de
enseñanza y recursos didácticos que se emplean en el aula y que favorecen el
aprendizaje. Son propiamente las experiencias que se brindaran a los estudiantes
para aprender. Tyler consideraba que estas experiencias debían seleccionarse para
que fuesen las más apropiadas en cuanto al logro de los objetivos específicos. Y
que también condujeran a una evaluación de resultados, teniendo presente la
congruencia entre ambos aspectos: objetivos y estrategias o actividades.

Una vez determinadas las experiencias, Tyler consideraba la organización de las


mismas, recomendaba una secuencia de estas dentro de cada campo y una
integración de los conocimientos en cada campo, con lo cual propiamente se estaría
integrando el currículo.

La parte final del modelo de Tyler refiere a la evaluación, con la cual de determinaría
si los objetivos o propósitos educativos estarían siendo alcanzados. Desde su
planteamiento, considera necesario la elaboración de instrumentos de evaluación
variados que permitan dar cuenta de la efectividad del currículo: exámenes,
cuestionarios, trabajos, registros escolares, entre otros); mismos que durante un
largo periodo generaron esquemas de evaluación que persisten en la actualidad y
difieren de las necesidades educativas actuales. Sin embargo, su modelo educativo
se caracterizó por ser sistemático, partir de objetivos y no de actividades y atender
las necesidades educativas de un momento histórico, que solo debe irse adaptando
y modificando a los requerimientos de la sociedad actual.

“El proceso de la evaluación es esencialmente el proceso de determinar hasta qué


punto los objetivos han sido realmente alcanzados mediante programas de
currículos y enseñanza. De cualquier manera, desde el momento que los objetivos
educativos son esencialmente cambios producidos en los seres humanos, es decir,
ya que los objetivos alcanzados producen ciertos cambios deseables en los
modelos de comportamiento del estudiante, entonces la evaluación es el proceso
que determina el nivel alcanzado realmente por esos cambios del comportamiento”
(Tyler, 1950, cita por Escobar Hoyos, 2014, p3.)
A lo largo de los años, en el campo de la educación se ha implementado diversas
formas y estilos de enseñanza aprendizaje, para lograr éxito en ello; se requiere de
un profundo análisis, valoración, así como la consideración de diferentes factores
de cada sociedad, institución educativa y generación, entre estos factores, se
encuentra; el contexto geográfico, la estructura de la sociedad, los intereses
personales y generales, el estilo de vida, los usos y costumbres, los recursos con
los que cuentan, las limitaciones, el nivel educativo, e incluso la personalidad de los
miembros que la conforman.

Estos elementos (materiales, recursos y contenidos temáticos, planes de estudio,


modelos educativos, etcétera) son los que definen y/o conforman un currículo,
siendo este la base de una organización educativa ya que mantiene firme la
estructura, y el orden de las instituciones educativas, y siempre tiene que ir
orientada a garantizar una formación de calidad.

Ralph Tyler (1949]) define: “El curriculúm son todas las experiencias de
aprendizajes planeadas y dirigidas de la escuela para alcanzar sus metas
educacionales”

Hida Taba (1962), representa una continuación del trabajo de Ralph Tyler, en su
libro “Currículum Development: Theory and Practice” planteó que todos los
curriculum están compuestos de ciertos elementos. Usualmente contiene una
declaración de metas y de objetivos específicos; indica alguna selección y
organización del contenido; implica o manifiesta ciertos patrones de aprendizaje y
enseñanza y finalmente incluye un programa de evaluación de los resultados.

Para lograr dicha calidad, es importante tomar en cuenta que las sociedades se
encuentran en constante cambio, y cada una tiene sus propias características, es
decir; son diferentes, y dos puntos clave para tomar en cuenta son la economía y el
avance tecnológico. Sí bien, el currículo debe mantener una actualización para el
buen funcionamiento y pronósticos constantes que cubran las expectativas,
reconociendo las realidades de la sociedad, no se trata de cambiar o reestructurar
de forma total los modelos educativos a cada momento, pero sí de reexaminar para
identificar los logros y las debilidades, y darles auge o buscar soluciones.
En nuestro país, un error muy común es querer adoptar modelos educativos de
países de primer mundo sin tomar en cuenta todo lo anterior, y esto no conduce por
el camino adecuado: los riesgos y las consecuencias no se dejan esperar, ya que
no hay un avance significativo en el desarrollo de competencias para la vida, lo cual
queda comprobado en las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales.

La propuesta de R. Tyler es emplear un modelo curricular que le de peso a la


comprensión, buen entendimiento, pero también de alguna manera a inquietudes e
intereses del alumno. Su modelo es diseñado para que el docente perciba, y capture
la esencia de tres factores clave; qué, cómo y de qué forma enseñar. R. Tyler
identificó que en los métodos de enseñanza en distintas organizaciones educativas
los contenidos temáticos, son fragmentados y en la mayoría de los casos son
selecciones del mismo educador (es decir el nivel de “importancia” es a
consideración del docente), esto provoca tan sólo memorización de contenidos, más
no de una certera comprensión, lo que automáticamente conduce a la perdición del
propósito principal. Un ejemplo está en la época de exámenes en las escuelas, o en
las evaluaciones nacionales como ENLACE o actualmente la prueba PISA, los
docentes preparan a los alumnos en la temporada previa a la prueba, con una guía
formada de preguntas y respuestas muy parecida al cercano examen, en realidad;
¿Se está implementado correctamente la enseñanza o es mera memorización? ¿El
docente está analizando verdaderamente el qué, cómo y de qué forma?

En realidad, la enseñanza es un proceso donde existe vinculación; los aprendizajes


deben ir creciendo y tomando forma, deben relacionarse, entrelazarse unos con
otros, no sólo darle fin a uno y pasar al siguiente. Y el momento donde es reflejado
si este objetivo fue logrado es precisamente en el análisis de la evacuación, el
docente deber ser lo más sincero posible para identificar fortalezas y debilidades,
tanto del alumno como de la forma de enseñanza.

La armonía dentro del aula, la buena interacción entre docente y alumno no se


deben pasar por alto, esto en un tanto de porcentaje contribuye a la formación y
personalidad del educando, incluso puede cambiar o corregir su forma de actuar,
de vivir, de pensar, de analizar y de sobresalir dentro de la sociedad y aportar para
la evolución de su nación.