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UNIVERSIDAD DEL NORTE DE NICARAGUA

UNN-MATAGALPA

Asignatura: Anatomía patológica

Facilitador: Ricardo

Año: segundo

Turno: Sabatino

Tema: Aplasia e Hipoplasia

INTEGRANTES

Cristian Abdiel Alberdys Huerta


Sharon Chavarría Arauz
Tania Días Osorio
Amelia García Blandón
Bayardo Sevilla
Marwell Tinoco
Enier Enrique Cruz Torrez
APLASIA
La aplasia designa el mal funcionamiento de las células o los tejidos, lo que conduce a la
detención de su desarrollo. Existen numerosos tipos de aplasias, entre los cuales la aplasia
medular que alcanza la médula ósea, la aplasia arterial y la aplasia ósea. Ocurre después
del nacimiento y no es transmisible. Las principales causas son los tratamientos para el
cáncer, infecciones virales o infecciones bacterianas, la exposición a la radiación o una
reacción inmunológica. Puede causar síntomas que incluyen un gran estado de cansancio,
sangrado y la susceptibilidad a las infecciones, una consecuencia directa de la reducción
de las células formadas en la médula ósea, glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos.
La aplasia medular (AM) es una enfermedad en la que la médula ósea roja desaparece y
por tanto se deja de producir glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
Las AM pueden distinguirse entre congénitas o, lo más frecuente, adquiridas. La AM
producida por una alteración congénita (Anemia de Función, disqueratosis congénita), es
menos frecuente que la AM de causa adquirida y está producida por un cambio genético
que puede afectar a otros órganos, por lo que en muchas ocasiones estos pacientes
presentan otras alteraciones que pueden ser ya visibles desde el nacimiento.
La médula ósea funciona como una fábrica. Produce hematíes (o glóbulos rojos,
encargados de transportar oxígeno a los tejidos), leucocitos (o glóbulos blancos,
encargados de defendernos contra las infecciones) y plaquetas (encargadas de evitar las
hemorragias).
En la aplasia medular, como consecuencia de la falta de producción de estos elementos
sanguíneos, los pacientes pueden presentar diferentes síntomas en un grado variable
dependiendo de la intensidad del déficit. El déficit de hematíes (anemia) puede
manifestarse con cansancio, debilidad, palidez, sensación de mareo, palpitaciones y dolor
de cabeza, si bien, por lo general, la anemia suele ser bien tolerada ya que se instaura de
forma lenta y progresiva. Como consecuencia del déficit en leucocitos (leucopenia y
neutropenia) pueden producirse úlceras en la boca e infecciones de manera continuada. El
déficit en plaquetas (trombopenia) puede producir hematomas tras mínimos
traumatismos, sangrado de encías, nariz o conjuntivas, así como hemorragias más graves
en cualquier otro lugar del cuerpo.
El diagnóstico de sospecha se establece al realizarse un análisis de sangre (hemograma)
para estudiar alguno de los síntomas anteriormente mencionados. Lo más frecuente es
que en esta analítica el recuento de hematíes, leucocitos y plaquetas esté bajo
(pancitopenia), sin embargo, el diagnóstico no podrá establecerse hasta haber realizado
un estudio de la arquitectura de la médula ósea a través de una biopsia.
La biopsia medular es un procedimiento sencillo en el que, por medio de una punción en
la cadera, se obtiene un pequeño cilindro de hueso. Asimismo, al mismo tiempo que se
realiza la biopsia se toma una muestra de la sangre que está dentro de la médula ósea
(aspirado) la cual se utiliza para complementar los estudios de la biopsia y poder
diferenciar entre la aplasia medular adquirida y otras causas de trombocitopenia.

HIPOPLACIA
La hipoplasia: es por tanto, una alteración en el desarrollo de un órgano o tejido por la
que éste no llega a su completa formación, ocasionando anomalías en su funcionamiento.
Según la parte afectada, la hipoplasia recibe diversos nombres como muscular, dérmica. .
La hipoplasia (del griego ὑπο, por debajo de y plasis, formación o moldeo) es el nombre
que recibe el desarrollo incompleto o detenido de un órgano o tejido. Aunque el término
no es usado siempre con precisión, se refiere exactamente a un número de células
inadecuado o por debajo de lo normal. La hipoplasia es similar a la aplasia, pero de menor
severidad. Técnicamente no es el opuesto de hiperplasia (demasiadas células). La
hipoplasia es una condición congénita, mientras que la hiperplasia generalmente hace
referencia a un crecimiento celular excesivo más adelante en la vida.
La hipoplasia puede presentarse en cualquier tejido u órgano. Es descriptiva de muchas
condiciones médicas, incluyendo el desarrollo incompleto de órganos tales como:

 Las mamas durante la pubertad.


 Los testículos en el síndrome de Klinefelter.
 Los ovarios.
 El timo en el síndrome de Di George.
 El cerebelo, como consecuencia de una mutación en el gen de la reelina.
 Los dientes, como consecuencia de patología dentaria, como la hipoplasia de
Turner.
 El nervio óptico.
 Los pulmones, frecuentemente como consecuencia de oligohidramnios durante la
gestación o por la existencia de hernia diafragmática congénita.
 Intestino pequeño en la enfermedad celiaca.
 La mandíbula en el hipotiroidismo congénito.