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Unidad 2.

El Lenguaje

Es la facultad que le permite al hombre manifestar lo que piensa y lo que siente,


se desplaza tanto en los dominios estructurales abstractos de la lengua, como en
el ámbito individual instintivo del habla. Por lo tanto, al lenguaje integra el aspecto
social y el elemento individual. Saussure (2005) ha argumentado sobre el lenguaje
que:

Es multiforme y heteróclito; a caballo de varios dominios, a la vez físico,


fisiológico y psíquico, pertenece además al ámbito individual y social; no se
deja clasificar en ninguna categoría de los hechos humanos, porque no se
sabe como sacar su unidad [...] entraña, por tanto, dos partes, una,
esencial, tiene por objeto la lengua, que es social en su esencia e
independiente del individuo; este estudio es únicamente psíquico; la otra,
secundaria, tiene por objeto la parte individual del lenguaje, es decir, el
habla con la fonación incluida, esta parte es psico-física (Saussure, 2005,
pp. 23, 33).

2.1 Usos del Lenguaje

El lenguaje presenta tres usos básicos: (a) informativo, comunica un mensaje


plano-transparente, por ejemplo, Elcira se compró tres vestidos, notifica la
cantidad de vestidos que compró Elcira; (b) expresivo, transmite sentimientos,
emociones y actitudes, por ej., los poemas, porque inspiran interpretaciones
disímiles; (c) directivo, se pretende generar o exigir una acción, por ej., friega el
piso de la sala de conferencias.

2.2 Competencias Comunicativas

Consisten en transmitir y comprender el mensaje de proceso comunicativo, lo que


posibilitaría desempeñar las funciones que le asignen en el trabajo, licencia
argumentar, exponer y debatir en los espacios escolares, además, facilita el
diálogo cotidiano. Por lo tanto, este módulo mostrará las herramientas para que
los estudiantes disipen las dificultades lingüísticas y procedan con idoneidad en
cualquier espacio.

2.3 El Desarrollo de las Competencias

El vertiginoso avance tecnológico, el capitalismo y la globalización modifican las


necesidades o las expectativas del hablante, lo que repercute directamente en el
diálogo con los demás interlocutores. Dicho de otro modo, esto exige
competencias comunicativas, estas posibilitarían explorar, dominar y ejecutar en
este entorno variable. En consecuencia, las competencias representarían el
conocimiento, la cultura, la interacción y la idoneidad del hablante para participar
en un acto comunicativo. Por lo tanto, esas características le conceden al hablante
la suficiencia lingüística para sobresalir en cualquier espacio comunicativo. Esto lo
fundamentan Cortés y Morales (2007) cuando han argumentado:

La adquisición de una competencia comunicativa tiene que ver con el


contexto social, las necesidades, las motivaciones y las experiencias del
hablante en la interacción con otros y con las instituciones que lo rodean.
pues el hombre necesita comunicarse con otros, realizar actos
comunicativos: alegrarse, defenderse, atacar, persuadir, etc. […] la
competencia comunicativa también tiene que ver con el conocimiento, la
cultura, los marcos de conocimiento del individuo para la interacción
comunicativa, las competencias diferenciadoras, las interferencias
sociolingüísticas, el repertorio verbal, las rutinas lingüísticas y los dominios
de conducta verbal (p. 19).

2.4 Las Clases de Palabras

Las palabras son los segmentos que conforman y clasifican los discursos oral y
escrito. También se entienden como “los paradigmas (en el sentido de series o
repertorios) que estas forman en función de sus propiedades combinatorias y de
informaciones morfológicas que aceptan” (RAE, 2011, p. 10).

En la actualidad la gramática española reconoce los siguientes tipos de palabras:


(a) el sustantivo o nombre, que corresponde al sujeto de una oración, por ej.,
Elcira, precio, producto, administrador; (b) el adjetivo, valora o describe las
cualidades del sustantivo, por ej., precio elevado, producto superlativo,
administrador negligente; (c) el artículo, determina si la información es consabida o
no por los interlocutores, v. gr., el precio elevado, un producto superlativo, unas
administradoras negligentes; (d) el verbo, expresa una idea, una acción o estado,
por ej., Elcira compró un producto superlativo, no obstante, el precio me pareció
elevado; los administradores negligentes implican la bancarrota; (e) el adverbio,
palabra invariable que precisa el significado del verbo o de un adjetivo, por ej.,
Elcira jamás comprará un producto superlativo, Apple y Coca Cola jamás ofertan
precios elevados, McDonald’s jamás contrata administradores negligentes; (f) la
conjunción, junta palabras u oraciones; por ej., Amazon e Ebay promocionan
productos superlativos; Starbucks jamás ha vendido café o productos
colombianos, Las campañas publicitarias de Alpina y de Familia siempre son
aburridas; (g) la interjección, expresa una impresión súbita o un sentimiento
profundo, por ej., ¡Ojalá! Zenú vendiera papas a la francesa, ¡Cuidado! Los de
Nike no son discriminatorios, ¡Ja! El Grupo Éxito no es más grande que Walmart.
2.5 Los Vicios del Lenguaje

Los textos de gramática recomiendan, aconsejan y sugieren algunos requisitos


formales para el empleo correcto del lenguaje; es decir, que el discurso sea
entendible y prolijo, sin embargo, aunque se ejecuten esos requerimientos, un
texto siempre se expondrá al juicio arbitrario-subjetivo del crítico. En
consecuencia, como el diagnóstico se originaría desde la subjetividad, eso
imposibilita determinar los criterios objetivos que corroboran un discurso óptimo o
reprobable, pero los que sí se pueden especificar son los vicios del lenguaje que
perjudican, alteran, oscurecen y afean el discurso. A continuación se analizarán
los vicios más comunes.

2.5.1 Anacoluto: exhibe inconsecuencia, desorden y descuido en la estructura del


discurso. Por ej., bajo esa publicidad pienso vender mi producto, el error se
produce porque, si son las bases o los cimientos para vender el producto, se
supone que este se venda a partir de ella, por lo tanto, se recomienda decir: sobre
o con esa publicidad pienso vender mi producto. Observemos otro ejemplo,
Cristian compró tabletas para la tos, entonces, ¿el enfermo quiere combatir la
enfermedad o intensificarla?, se aconseja escribir: Cristian compró tabletas contra
la tos.

2.5.2 Barbarismo: se manifiesta cuando se pronuncian, se escriben o se emplean


vocablos o expresiones inapropiados. Por ej., *más sin embargo, por; *disgresión,
*en base en*, reblujo, *subansen, se recomienda decir: sin embargo, digresión,
con base en, rebujo, súbanse.

2.5.3 Extranjerismo: este fenómeno constituye las sustituciones de las palabras


correctas del español por términos extranjeros, aunque la evolución del lenguaje
ha adaptado algunos términos provenientes de otro idioma, siempre se
recomienda priorizar la forma nativa. Además, la RAE sugiere que si la voz
extrajera no ha sido adaptada se empleen cursivas, esto se denomina
extranjerismo puro. En consecuencia, inspeccionemos los ejemplos siguientes:
living-room; check-in; suvenir o souvenir; frizer o freezer; mánager; se aconseja
decir: sala, registrarse, recuerdo, congelador, representante.

2.5.4 Colombianismo: cuando se incluyen, en el discurso, vocablos o el modo de


hablar propio de los colombianos. Por ej., buñuelo; duro; fufurufa; guagua; llave;
revirar; achichai; se recomienda el empleo de las expresiones: inteligente,
prostituta; niño; amigo; doblar la apuesta; tengo frío.

2.5.6 Neologismo: cuando se usan, se adaptan o se acentúan vocablos,


acepciones o giros nuevos en una lengua, por ej., publicitar, que implica el acto de
promocionar mediante publicidad; chatear, conversar por medio de mensajes
electrónicos; software, conjunto de aplicaciones que permiten ejecutar
determinada tarea. Aunque la mayoría son habituales, se aconseja incluirlos con la
explicación o contextualización conveniente.
2.5.7 Cacofonía: se produce cuando los elementos acústicos de la palabra
discuerdan o desarmonizan, lo que dificulta la entonación y manifiesta una
sonoridad inarmónica; es decir, se repiten voces que perjudican la pronunciación
fluida, por ej., solo compro lo que cocina Lola; El mercadeo consiste en la
distribución, rotación, presentación, promoción y comercialización de la producción
de una organización comercial; desea que le dé de esta degustación.

2.5.8 Solecismo: inadvertencia que se comete contra las normas sintácticas de


algún idioma. Se pueden manifestar de diferentes formas; por ej., errores en la
concordancia *hubieron 5 ventas; * en los baños de la empresa no pueden haber
cámaras; *entradas demasiadas costosas; se aconseja decir: hubo cinco ventas;
en los baños de la empresa no puede haber cámaras; entradas demasiado
costosas. También en variantes pronominales, v. gr., *volví en sí; *Terpel le negó
el aumento a sus empleados; *Lucero le llama todos los días, se sugiere decir:
volví en mí; Terpel les negó el aumento a sus empleados; Lucero lo llama todos
los días. Ahora examinemos las incoherencias gramaticales, por ej., *camisetas,
bragas y pantalones viejas; *la águila calva, se recomienda decir, camisetas,
bragas y pantalones viejos; el águila calva. Por último, indaguemos las
contingencias preposicionales: *por lo consiguiente; *en razón a; *darse de cuenta;
*bajo las circunstancias; *bajo el punto de vista; *de largo plazo; *de ex profeso;
*día a día; se aconseja decir: por consiguiente; en razón de; darse cuenta; en las
circunstancias; desde el punto de vista; a largo plazo; ex profeso; día tras día.

2.5.9 Pleonasmo: consiste en saturar una oración con palabras innecesarias, que
pretenden enfatizar el sentido, sin embargo, obtienen lo contrario, debido a que se
tornan recalcitrantes, nocivas e inaceptables. Por ej., *lo até con mis propias
manos; *repetí de nuevo el examen y lo perdí otra vez; *el día martes llega mi
hermano; *él aplaude con las manos; *la aceptación popular del pueblo; se sugiere
decir: repetí el examen y lo perdí; el martes llega mi hermano; él aplaude; la
aceptación popular.

2.5.10 Coloquialismo: se describen los sucesos con muletillas o expresiones del


lenguaje cotidiano, por ej., *José anda en carro; *Leonardo le puso una inyección;
*ella hizo un círculo; *El ensayo de Cristina parece una casa de citas; se
recomienda decir: José viaja en carro; Leonardo la inyectó; ella trazó un círculo;
Cristina en su ensayo exagera con las referencias.

2.5.11 Vulgarismo: lenguaje ordinario, recurrente y en algunas ocasiones soez.


Por ej., *satisfaciera; *haiga; *habemos; *apuñaleó; *rompido; *dispertar;
*chambuscar; *alcagüeta; *interperie; *preveer; se aconseja decir: satisficiera;
haya; hay conmigo o somos; apuñaló; roto; despertar; chamuscar; alcahueta;
intemperie; prever. También se consideran vulgarismo los yerros ortográficos, por
ej., *sólo; *ésta, éste, ése, ésa y áquel; según la Ortografía de la lengua española
la tilde diacrítica en estas palabras ya no es necesaria.
2.6 El Tropo y las Figuras Retóricas

Estos recursos son frecuentes en el discurso literario y en el cotidiano, cuando se


incluyen en el académico o investigativo, se debe analizar si su empleo aclara o
entorpece el propósito del discurso; es decir, si la figura retórica puede ser
entendida por todos los interlocutores. En consecuencia, se aconseja evitarlos en
el escenario académico, si no es evidente su intención.

Indaguemos por qué se excluyen: el tropo consiste en la transformación del


sentido real, pero que guarda con este conexión, correspondencia o similitud; es
decir, son expresiones que exhiben características análogas con el sentido real,
por ej., la Coca Cola es bebida de dioses, esto expresa que las cualidades y
beneficios de ese refresco son deliciosos y óptimos, tanto que los dioses la beben.
Esta metáfora ofrece dos alternativas, por un lado, una oración informativa, la
Coca Cola es refrescante, por el otro, una oración dilatada: la cafeína, el jugo de
lima, e extracto de coca, la vainilla, el caramelo, el cilantro, la canela hacen que la
Coca Cola sea un refresco delicioso. Por lo tanto, ante estas opciones la metáfora
se impone.

El tropo, además de la metáfora, comprende la sinécdoque y la metonimia,


recursos que se explicarán más adelante. Las figuras retóricas son construcciones
gramaticales que depositan al discurso en una sintaxis figurada, esto violenta la
estructura sintáctica regular, normal o legítima, por ej., tienes tanto cabello como
una bola de billar, indica un comentario irónico, que se puede traducir como, eres
calvo. La ironía solo es una clase de estas figura de construcción, también están,
la alegoría, la antítesis, la circunlocución, la hipérbole, el eufemismo, el asíndeton,
el polisíndeton, la prosopopeya. A continuación se explicarán el tropo y las figuras.

2.6.1 Metáfora: se traslada el sentido real de las palabras o expresiones a un


plano figurado; es decir, el sentido recto se compara con el imaginario y se genera
una significación concreta. Por ej., el asesor de ese banco tiene un congelador en
el pecho, se refiere a que no se inmutó ante las súplicas del cliente y se
fundamentó en el resultado del estudio del crédito; es decir, el asesor negó el
préstamo y los sollozos del cliente fueron infructuosos.

2.6.2 Sinécdoque: se entiende como un sustitución de términos; es decir, como


un intercambio de significación entre la palabras y se puede manifestar así: (a)
cuando la parte simboliza el todo, por ej., dos cabezas piensan más que una,
donde la cabeza representa al género humano; (b) cuando el todo reemplaza la
parte; por ej., Sebastián trajo el alcohol a la fiesta, esto no implica que sea todo el
alcohol, solo hace referencia a las cervezas, botellas de ginebra o las bebidas que
se consumieron en esa fiesta; (c) cuando la especie personifica el género, por ej.,
los roedores, para referirse a los ratones; (d) cuando el género suplanta a la
especie; por ej., espero tener una bufanda para el invierno, no solo se refiere a la
prenda que abriga el cuello, sino a la ropa térmica en general; (e) cuando el
material del que está fabricado suple al objeto; por ej., pásele el cuero, o sea, que
le alcance el balón.

2.6.3 Metonimia: consiste en designar algo con el nombre de otra cosa,


examinemos algunas: (a) cuando la causa se menciona por el efecto, v. gr., ese
comercial posicionó la marca, o sea, el comercial fue decisivo para posicionar la
marca; (b) cuando se alude al efecto por la causa, v. gr., le produjo catarro el
sereno; es decir, la humedad y el frío de la noche; (c) cuando se indica el
continente por el contenido, v. gr., tomamos unas tazas, eso implica que tomamos
café; (d) cuando el autor reemplaza la obra; Pedro lee a Tolstoi, se refiere a la
narrativa del escritor; (e) cuando se designa al profesional por el instrumento, v.
gr., una calculadora mágica, en relación con una contadora excelente; (f) cuando
el objeto reemplaza al lugar de procedencia; v. gr., un aguadeño, en referencia a
un sombrero.

2.6.4 Antítesis: se expone una posición contraria. Por ej., es tan barata la cerveza
y tan cara la resaca.

2.6.5 Circunlocución: es un conjunto de palabras que embellecen, distinguen e


imponen el mensaje, pero que se podrían omitir sin alterar el significado; por ej., la
ciudad sorpresa, se refiere a San Juan de Pasto.

2.6.7 Hipérbole: aumentar o disminuir con exageración de lo que se habla. Por


ej., más enojado que un rastafari en una conferencia en contra del consumo de la
marihuana.

2.6.8 Ironía: lo que se dice tiene la intencionalidad de significar lo contrario. Por


ej., es tan barato como un iPhone 6 Plus.

2.6.9 Eufemismo: se emplean palabras o expresiones que permiten suavizar el


significado del mensaje. Por ej., la empresa tiene dificultades económicas
(bancarrota), la empresa terminó la relación laboral que la unía con algunos
empleados (la empresa los despidió).

2.6.10 Asíndeton: se omiten las conjunciones para intensificar el propósito del


mensaje. Por ej., entró, miró, compró.

2.6.11 Polisíndeton: corresponde a la saturación de conjunciones, lo que


fortalece la expresión de los conceptos. Por ej., y publicita, y emplea, y gasta, y
desembolsa, y la empresa es un fracaso.

2.6.12 Prosopopeya, personificación o antropomorfismo: se atribuyen


cualidades humanas a cosas o animales. Por ej., las empresas son sabias.
2.7 El Arte de la Argumentación

2.7.1 Las Premisas y las Conclusiones

La lógica se entiende como la disciplina de la argumentación y como la ciencia del


pensamiento o del razonamiento. Además, posibilita distinguir entre los juicios
correctos y los incorrectos. También es indispensable reconocer que lógica
representa el pensamiento crítico y se fundamenta en premisas y en conclusiones.
Ahora bien, la conclusión es lo que se intenta demostrar y las premisas brindan los
elementos de juicio o las razones para aceptarla.

2.8 La Verdad y la Validez

“Solo de proposiciones puede predicarse la verdad y la falsedad” (Copi, 2005, p.


34), en consecuencia, “si no consideramos que la proposición tiene un sentido
independiente de los hechos, podemos creer fácilmente que verdadero y falso son
relaciones del mismo orden entre signo y designado” (Wittgenstein, s. f., p. 53); es
decir, las proposiciones representan lo que se dice del hecho, no son el hecho.

Entonces, las proposiciones falsan o afirman, esto no se debe confundir con la


validez o la invalidez de los razonamientos, dado que un argumento puede ser
válido con premisas y conclusión falsas, por ej., todos los economistas usan
corbata, quienes usan corbata son ricos; por lo tanto, los economistas son ricos.
Ahora bien, un razonamiento no puede ser válido si sus premisas son verdaderas
y la conclusión es falsa, por ej., Cine Colombia sería un lugar accesible si las
entradas fueran 50 % más baratas; sin embargo, las entradas no son 50 % más
baratas en Cine Colombia; por lo tanto, Cine Colombia no es un lugar accesible.
En este orden de ideas, es prudente citar a Copi (2005) cuando ha explicado que:

un razonamiento no es una mera colección de proposiciones, sino que tiene


una estructura. Al describir esta estructura, se emplean comúnmente los
términos ‘premisa’ y “conclusión”. La conclusión de un razonamiento es la
proposición que se afirma sobre la base de las otras proposiciones del
mismo, y a su vez estas proposiciones de las que se afirma que brindan los
elementos de juicio o las razones para aceptar la conclusión son las
premisas del razonamiento (p. 7).

2.9 Las Falacias

Corresponden a ideas equivocadas o creencias falsas. Los lógicos las definen


como yerros en el razonamiento o en la argumentación; se conocen dos grupos:
(a) falacias de atinencia, en estas las premisas y la conclusión carecen de
coherencia y de relación lógica; (b) falacias de ambigüedad, estas exhiben
contingencias en la construcción sintáctica; es decir, el significado de las palabras
alteran el curso del razonamiento.

2.9.1 Falacias de Atinencia

2.9.1.1 Apelación a la fuerza: se apela a la fuerza o a la amenaza para imponer


un punto de vista. Por ej., mi padre es un político influyente, si ustedes me echan
de esta universidad él tomará cartas en el asunto. En este caso, quiero que se
omita la falta, por las influencias políticas de mi padre, sin embargo, lo adecuado
sería enfrentar las consecuencias de mis actos.

2.9.1.2 Argumento ofensivo: no se refuta la verdad de lo que se afirma, sino a la


persona que lo dice. Por ej., el plan de trabajo de la jefa nueva fracasará porque
ella es lesbiana y judía. Por consiguiente, atacar la orientación sexual y la creencia
religiosa de la jefa no demuestra que su plan esté condenado al fracaso.

2.9.1.3 Argumento circunstancial: la relación entre las creencias de una persona


y las circunstancias que la rodean. Por ej., los toreros son unos criminales, no
obstante, la mayoría de personas consumen carne de animales inocentes. En
consecuencia, si alguien piensa que los toreros son criminales porque asesinan a
toros inocentes, no se sigue que todos los que comemos carne seamos
criminales.

2.9.1.4 Argumento por la ignorancia: se sostiene que una proposición es


verdadera porque no se ha demostrado su falsedad o viceversa. Por ej., los
empleados trabajan mejor si comen rosquillas de jalea de fresa o, ¿quién
demostró lo contrario?; es decir, como no hay estudios científicos que demuestren
que el mejoramiento en la producción de los empleados no tiene relación con la
estrategia de las roquillas, entonces, se supone que el rendimiento satisfactorio se
debe a las rosquillas, pero tampoco existen argumentos sólidos para hacerlo.

2.9.1.5 Llamado a la piedad: se apela a la piedad para que se acepte una


conclusión. Por ej., si ustedes condenan a mi clienta, cinco niños quedarán
expuestos a los vejámenes del Bienestar Familiar. No se exponen argumentos que
prueben la inocencia de la acusada, sino que se acude a la compasión del jurado
para que no la condene

2.9.1.6 Apelación al pueblo: intento de ganar el asentimiento popular para una


conclusión, despertando el entusiasmo de la multitud. Por ej., un comercial de
autos: este automóvil merece un dueño con carácter y determinación como usted,
analícelo, este vehículo grita su nombre; es decir, ese vehículo le tiene que gustar,
porque fue diseñado según el gusto del pueblo y resulta ingenuo pensar que el
comercial se diseñó únicamente para usted.
2.9.1.7 Apelación a la autoridad: acudir al respeto que se siente por los famosos
para lograr el asentimiento de una conclusión. Ese pollo es el mejor, porque es de
Frisby. Ahora bien, que sea de Frisby no implica que sea el mejor.

2.9.1.8 Accidente inverso (generalización apresurada): no se debe generalizar


desde un caso excepcional. Por ej., se debe censurar la venta de alcohol, porque
los borrachos son unos criminales. Sin embargo, que algunos borrachos cometan
imprudencias, protagonicen riñas o atropellen peatones, eso no implica que todos
lo hagan.

2.9.1.9 La causa falsa: se toma una causa falsa como referencia o se considera
que un evento es la causa de otro porque lo precede. Por ej., el gerente de
Alquería exige que sus empleados usen ropa fucsia, por eso, la empresa está
entre las 20 marcas más rentables del país. Ahora bien, la causa de la rentabilidad
de entidad no corresponde necesariamente a la vestimenta fucsia, dado que no
hay un estudio científico que lo compruebe.

2.9.1.10 Petición de principio: se toma como premisa la conclusión que se


intenta demostrar. Por ej., Póker Bavaria es la empresa más productiva de
Colombia, las estadísticas así lo demuestran, por lo tanto, Póker Bavaria es la
marca más rentable del país. Se observa que la primera premisa y la conclusión
significan lo mismo, por lo tanto, el argumento es circular y carece de conclusión.

2.9.2 Falacias de Ambigüedad

2.9.2.1 El equívoco: se confunden los diferentes significados de una palabra o


frase y se usan de manera inapropiada. Por ej., algunos pantalones tienen la
etiqueta turquesa, por lo tanto, este pantalón, es algún pantalón. ‘Algunos’ no es la
característica que determina a ese conjunto de pantalones, la cualidad que lo hace
es la etiqueta turquesa y ‘algunos’ solo insinúa el número indeterminado.

2.9.2.2 La anfibología: su estructura gramatical exhibe ambigüedad. Por ej.,


visitaré a Julia que está en la casa con José. El enunciado no esclarece si yo iré
con José o él ya se encuentra con Julia.

2.9.2.3 La composición: se argumenta desde las propiedades de las partes el


todo. Por ej., la chocolatina Jet es pequeña, por lo tanto, la compañía que las
produce también es pequeña; es decir, del tamaño minúsculo de las chocolatinas,
no se sigue el tamaño de la Compañía Nacional de Chocolates.

2.9.2.5 La división: se argumenta que lo cierto de un todo debe serlo de cada una
de sus partes. Por ej., los funcionarios de Google debe tener oficinas grandes,
porque esa multinacional es inmensa. Que sea una multinacional inmensa, no
implica que todas las oficinas lo sean.
2.10 Pensamiento Crítico

Representa la alternativa vigente que orienta al pensamiento humano hacia las


elecciones, conclusiones, inferencias y juicios sólidos; es decir, nos proporciona la
libertad para argumentar de manera idónea, asimismo, nos licencia para tomar
decisiones óptimas. Desde 1996 la Unesco, con base en el estudio generado por
el equipo de Jacques Delors, les exige a las instituciones educativas estimular el
pensamiento crítico, pero, ¿cuál sería la definición más satisfactoria?
Consideremos la de Argudín y Luna (2010) cuando han expuesto que:

El pensamiento crítico es un modo de pensar –sobre cualquier tema,


contenido o problema– con el cual se mejora la calidad del pensamiento al
apoderarse de las estructuras inherentes del acto de pensar y al someterlas
a criterios intelectuales.

El pensamiento crítico es un proceso mediante el cual se usa el


conocimiento y el razonamiento para llegar, de forma efectiva, a una
posición justa sobre un asusto (p. 23).

En consecuencia, el alcance del pensamiento crítico presenta tres orientaciones:


(a) las filosóficas, han fortalecido e incrementado la magnitud de la estructura
lógica de la argumentación; (b) las educativas, han ideado estrategias para el
mejoramiento de las habilidades cognitivas; (c) Las sicológicas, han sugerido las
alternativas que posibilitan solucionar problemas o tomar decisiones acertadas. El
pensamiento crítico también se ha transformado en un mecanismo que nos
posibilita analizar y evaluar la construcción de los razonamientos; es decir, con él
podemos detectar y extirpar las falacias.

Ahora bien, esta forma de pensar manifiesta tres destrezas básicas: (a) el
razonamiento o la competencia para argumentar; (b) solución de problemas,
estado en el que se inspeccionan las hipótesis; (c) toma de decisiones, estas
implican ejecutar el plan diseñado; es decir, implementar las soluciones que se
consideran pertinentes. Por lo tanto, como han argumentado Argudín y Luna
(2010):

Pensar críticamente implica seguir el hilo de las evidencias hasta donde


ellas nos lleven, tener en cuenta todas las posibilidades, ser precisos,
considerar toda la gama de puntos de vista y explicaciones, sopesar los
efectos de los motivos y prejuicios, así como estar conscientes de nuestras
propias ambigüedades y prejuicios para impedir que influyan en nuestras
opiniones (p. 24).
En este orden de ideas, él y la pensadora crítica abstraen, clasifican, infieren,
conjeturan, valoran, examinan, inspeccionan, identifican, establecen, demuestran,
concluyen, señalan, indican, construyen, idean, sintetizan, arguyen, refutan, etc.,
pero no admiten argumentos infundados; es decir, se convierten en el inquisidor y
en la inquisidora de los razonamientos válidos.

2.11 Elementos de la Comunicación

Las personas siempre se encuentran en un escenario comunicativo, v. gr., una


inquietud de un transeúnte foráneo, una conversación de unos amigos en un café,
un diligenciamiento de un formulario en una oficina pública, una sesión con el
psicoanalista, una consulta con la médica, una interacción con los compañeros del
trabajo, etc. Este proceso lo explica Seco (2001, p. 21) de la manera siguiente:

En el acto de comunicación, o mensaje, se dan necesariamente estos


elementos: primero, el emisor (la persona que emite o dirige el mensaje);
segundo, el receptor (la persona que recibe o entiende el mensaje); tercero,
el signo (asociación de un significado determinado a un significante
determinado, previamente convenidos por el emisor y el receptor).

Ahora bien, es lícito explicar la composición del signo lingüístico así: lo integran la
referencia (significante), más lo que esta comunica (significado), entonces, la
comunicación depende de la correspondencia que tienen el emisor y el receptor
de un signo; v. gr., un libro corresponde a la imagen del objeto y lo que esa
representación comunica; es decir, tanto el emisor, como el receptor reconocen el
significante y el significado del libro.

2.12 La Fluidez Verbal

Capacidad del hablante para comunicar ideas, argumentos e intenciones de


manera prolija y exacta. Además, debe emplear un nivel lingüístico entendible,
espontáneo y agradable; eso facilitará la aceptación de lo que se comunica, pues,
los interlocutores podrían resolver dudas, corroborar conjeturas y entender de
forma sucinta los objetivos. En consecuencia, los expositores deben dominar el
tema, ostentar vocabulario amplio, improvisar en situaciones límites y entretener al
auditorio.

La fluidez argumentativa se suele confundir con la verborrea, esta se vincula con


la persuasión, la demagogia, el populismo y el embuste. Por consiguiente, para
evadir esa confusión, es necesario dirigir el discurso mediante tres categorías: (a)
el creativo, disposición para idear y argumentar los razonamientos; (b) el
lingüístico, competencia que exhibe el nivel comunicativo; (c) semántico, facultad
que permite distinguir el significado de las palabras.
2.13 Formalidad Académica del Discurso

Se admiten cuatro funciones discursivas: (a) declarativa, que informa; (b)


interrogativa, que pregunta; (c) imperativa, que ordena; (d) exclamativa, que
conmueve. No obstante, el significado de las palabras es variable, lo que permite
cuestionar esas funciones de la manera siguiente.

Informativa (cuestionable): no solo es el informe de lo que sucede, sucedió y


sucederá; también puede ser una posibilidad o un hecho dudoso. Por ej., me
gustaría comprar dos entradas para película. Esto comunica un deseo.

Interrogativa (cuestionable): puede ocurrir que el hecho ni siquiera sea expuesto,


sino planteado como algo que ignora el hablante y que desea conocer. ¿Por qué
abordas esa ruta si es la más lenta?, puede ser un forastero que no conoce el
diseño de la rutas, por ende, la pregunta no busca información, al contrario, le
comunica que está abordando la ruta equivocada.

Directiva (cuestionable): el hablante expresa el deseo de generar una acción


activa en los demás. Por ej., sepan todos por la presente que… Esto no implica
acción, solo expresar un sentimiento.

Expresiva (cuestionable): se expresa un deseo, pero sin la intención de que


alguien lo cumpla. Por ej., ¡qué vestido tan hermoso!, la intención es que el
acompañante le compre ese vestido; es decir, sugiere una acción.

2.14 Cómo se Convence a un Auditorio

Muchos temen expresarse ante un auditorio, sin importar el tamaño o el contexto,


pues, se asustan hasta en el plano familiar. Ahora bien, ¿cómo se convierten a
esos oradores temerosos en conferenciantes idóneos?, entregar un método
infalible resulta imposible, solo se pueden esbozar sugerencias; aquí algunas: (a)
use el lenguaje con idoneidad; (b) aumente el nivel léxico; es decir, un número
considerable de palabras le facilitará la exposición del tema; (c) emplee los
recursos retóricos y los comentarios jocosos con sutileza, el propósito es
convencer al auditorio, no hacerlo reír; (d) esté predispuesto a las críticas; (e)
responda a los interrogantes con camaradería; (f) demuestre pericia en el tema;
(g) disfrute el evento, dado que, comunicar los hallazgos, explicar las tesis y
manifestar las inquietudes son el embeleso de cualquier profesional.

2.15 Las Ayudas Audiovisuales

Prezi, Keynote, Show Me, Power Point, You Tube, iTunes, el video beam, etc.,
representan las ayudas que soportan una presentación entretenida, fluida e
interesante, sin embargo, el expositor debe entender que solo son recursos,
herramientas o accesorios que facilitan la emisión del discurso. Ahora bien, la
elaboración de las diapositivas, el audio o el video exigen un procedimiento
meticuloso, pues es sabido que un audio averiado, un video borroso o unas
diapositivas saturadas de palabras y con errores ortográficos, no esquivarían las
críticas. Por consiguiente, se sugiere el equilibrio entre el expositor y los recursos,
no incluya contenidos que no pueda explicar, no use lenguaje sofisticado o
ininteligible, justifique cada elemento audiovisual y permanezca fiel a su discurso.