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Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CDM, o


también CONVEMAR o CNUDM) es considerada uno de los tratados
multilaterales más importantes de la historia, desde la aprobación de la Carta de
las Naciones Unidas, siendo calificada como la Constitución de los océanos.

A inicios del siglo XVII, basado en principios de derecho romano, Hugo Grocio
postuló la «doctrina del mar libre» en su obra Mare liberum (Mar libre), según la
cual los mares no podían ser sujetos de apropiación, porque no eran susceptibles
de ocupación, como las tierras, y por ello debían ser libres para todos («libertad
de los mares»).

Sin embargo, en el siglo XVIII Cornelius van Bynkershoek logró sentar el principio
según el cual el mar adyacente a las costas de un país quedaba bajo su
soberanía. La extensión de esta franja marina cercana al borde costero quedó
entregada, en general, a la capacidad de control que el Estado podía ejercer
sobre ella. Por ello, el criterio utilizado para fijar su anchura fue la posibilidad de
control desde la costa, que permitió el surgimiento de la norma de las tres millas
marinas, basada en la tesis «del alcance de la bala de cañón» (de Ferdinando
Galiani).

En el siglo XX muchos Estados expresaron la necesidad de extender el mar


territorial, con el fin de proteger los recursos pesqueros y mineros y aplicar
medidas de control y fiscalización para evitar contaminación del área.

En este contexto, las nuevas áreas de misión de las Armadas, en base a diversos
escenarios político-estratégicos, consideran la vigilancia de las aguas
jurisdiccionales ante amenazas reales y potenciales de flotas o embarcaciones
que operen en éstas sin el debido consentimiento del país ribereño; las
actividades de investigación científica marina sin el conocimiento del Estado
afectado; la captura indiscriminada de las flotas pesqueras de aguas distantes
en la Alta Mar adyacente al Dominio Marítimo (Zona Económica Exclusiva ZEE
en la CONVEMAR) y el incremento progresivo de la contaminación de los mares;
lo anterior, sin ninguna duda produce efectos negativos al concepto del
desarrollo sustentable que otorga el ecosistema marino y sus vitales recursos al
Estado Peruano.

Además, existen nuevas amenazas como son la piratería, el incremento del


narcotráfico por mar y otras que atenten contra las normas establecidas en la
Convención del Derecho del Mar y también aspectos como el soporte al
desarrollo, que incluye la investigación marina, la cartografía náutica y la
orografía submarina, la seguridad de la vida humana en el mar y el rescate y
salvamento de náufragos y buques, todo lo cual contribuirá notablemente al
ámbito socioeconómico de los Estados.

En este escenario futuro, se estima necesario analizar el hecho que las futuras
crisis que pueden derivar en conflictos navales, serán causadas principalmente
por la interpretación del Derecho Internacional Marítimo en aspectos tales como
la delimitación de los espacios marítimos, la libertad de navegación, la pesca y
la explotación de los suelos y subsuelos marinos; aspectos todos considerados
en la CONVEMAR, instrumento internacional del Derecho que protege nuestros
intereses nacionales.

Tal como se expresó, esta Convención incorporó enormes espacios marítimos a


los Estados sobre los cuales, como en toda posesión territorial, deben ejercerse
diversas funciones de soberanía y de derechos de soberanía, tarea que es
realizada en distintos países, prioritariamente por las Armadas.

POLÍTICAS NACIONALES

Si bien es cierto, la responsabilidad de elaborar la política oceánica nacional es


una función propia del Estado, las Armadas tienen mucho que aportar, porque
es precisamente el Poder Naval el que da validez y respaldo a las acciones de
éste, orientadas al mar y sus recursos. Unos y otros, espacios y recursos, se han
incorporado al patrimonio de los países costeros por mérito de la Convención,
dando origen a la aparición de nuevos intereses marítimos, tangibles y no
tangibles, para cuya protección y defensa las Armadas desempeñan un papel
único y principal.

Surge de esta manera el desafío de contribuir al rediseño de las políticas


oceánicas nacionales a la luz de los derechos y de las obligaciones que entrega
la Convención del Derecho del Mar en un contexto nuevo en el cual los factores
políticos, diplomáticos, estratégicos y legales asumen cada vez mayor
relevancia, por cuanto la codificación del Derecho del Mar tiende al
fortalecimiento de la paz, la seguridad, la cooperación y las relaciones de amistad
entre todas las naciones de conformidad con los principios de la justicia e
igualdad de derechos, promoviendo el progreso económico y social de los
pueblos.

Sin embargo, junto con los nuevos beneficios de orden político y económico que
el nuevo régimen para los océanos otorga a los países, aparecen también
nuevas tareas, requerimientos y responsabilidades de todo orden,
condicionantes que no pueden ser cumplidos o satisfechos mediante un simple
cambio de prioridad o énfasis, sino que implican que muchos Estados deban
efectuar un cambio mayor de su visión y su actitud hacia sus Armadas, que llevan
a estas a su vez, a revisar de modo acabado sus planificaciones estratégicas y
operativas.
El mar territorial en primer lugar, y luego su Zona Económica Exclusiva
constituyen el objeto de atención preferente de las Fuerzas Navales,
especialmente las de aquellos Estados que no adquieren aún la capacidad de
investigar o de utilizar los recursos que se encuentran más allá de sus límites
jurisdiccionales. Es al amparo de las jurisdicciones nacionales que los países
desarrollan sus intereses marítimos, flotas mercantes, pesquerías,
infraestructuras portuarias, industrias de acuicultura y marinas, entre otros, a
cuya protección se abocan, de preferencia, las fuerzas navales.

De aquí surge, entonces, el hecho que, a las tradicionales áreas de misión de


las Armadas modernas, se ha sumado una nueva tarea que es la de planificar,
diseñar, preparar y operar fuerzas navales para velar por el cumplimiento de los
derechos conferidos por la Convención del Mar y en todas las otras áreas en las
cuales el estado ribereño ejerce nuevas jurisdicciones.

De manera inequívoca, esta función da una nueva perspectiva a la tarea siempre


compleja de proporcionar una estructura adecuada a las fuerzas navales, ya que
introduce una definida dimensión espacial con sus correspondientes atributos
operativos y logísticos, al ámbito de acción permanente de aquellas.

En todo caso, el análisis prospectivo que realizamos permanentemente lleva a


concluir que estas nuevas tareas marítimas aumentarán su importancia en el
futuro, sin que pierdan por esto vigencia las funciones tradicionales del Poder
Naval. No podría ser de otra manera, ya que la comunidad internacional no
supera todavía las tensiones y los conflictos que se originan por la existencia de
Objetivos de Estado divergentes y aún antagónicos, dentro del esfuerzo de
convergencia global que caracteriza nuestros tiempos, en donde los espacios

Los océanos, al igual que la tierra, están en peligro de ser sobre explotados y
contaminados si no se adopta una administración adecuada para sus usos. A
esto se agrega el hecho que los océanos van cada vez tomando mayor
importancia en lo que se refiere a la calidad de vida del hombre, por lo que es
necesario aumentar los esfuerzos de modo que la explotación y preservación
sean más eficientes y sustentables.

A diferencia de lo que ocurría hace cien años, el siglo XXI se iniciará bajo las
normas establecidas en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del
Mar y otros acuerdos de carácter complementario, los que tratan de conciliar los
intereses de los diversos Estados, permitiendo un uso más racional del mar y
sus recursos. En relación a esto, las Armadas cumplen una labor ordenadora y
de respaldo insustituible en la aplicación de los instrumentos jurídicos
internacionales, ya que, sin el concurso de la fuerza naval como extensión
soberana de los estados, sus disposiciones no serían operables.
LAS 200 MILLAS
Un conjunto de circunstancias naturales favorables ha hecho del mar adyacente
a las costas del Perú de una longitud de cerca de mil millas; uno de los más ricos
en recursos biológicos. Entre esta circunstancia debe mencionarse las
características geológicas y morfológicas de nuestra costa, la corriente fría que
corre a su largo proveniente del Antártico, y las substancias minerales y
orgánicas que descargan en el mar los ríos que descienden de los Andes o que
son traídas por los vientos, desde las montañas.

El Mar Peruano o Mar de Grau es un sector del Océano Pacífico que baña
nuestras costas hasta una distancia de 200 millas hacia el Oeste. Fue fijado por
decreto N° 781 del 01 de agosto de 1947 por el entonces presidente José L.
Bustamante y Rivero. Esta faja de las 200 millas se localiza paralela a nuestro
litoral desde la Boca de Capones (Tumbes) en el Norte, hasta la Línea de la
Concordia (Tacna) en el Sur. Su área es de 626 540 km2 y, hasta allí, ejercemos
nuestra soberanía por cuanto constituye el Cuarto Medio Geográfico del Perú.

El 1 de agosto de 1947, mediante el Decreto Supremo N° 781, el presidente de


la República José Luis Bustamante y Rivero proclamó ante el mundo la
soberanía y jurisdicción sobre las 200 millas de mar adyacente al territorio del
Perú. Asimismo, el historiador Mario Arce Espinoza, autor del “Libro homenaje a
José Luis Bustamante y Rivero”, explica que este decreto buscaba proteger los
recursos hidrobiológicos del mar peruano, que en esos años eran pescados
indiscriminadamente por embarcaciones extranjeras. “La tesis de las 200 millas
de Bustamante y Rivero surge como una respuesta a la incursión de flotas
balleneras en nuestro litoral con un afán depredatorio”.

Por otro lado, Samuel Lozada Tamayo, constitucionalista y especialista en


derecho internacional, considera que la proclamación de las 200 millas es una
demostración de la visión a futuro que tenía Bustamante y Rivero sobre la
necesidad de salvaguardar los intereses del país ante el mundo. “La tesis parte
de la teoría de la compensación. Los países del Pacífico sur, al tener una costa
árida y poco productiva para sostener a las poblaciones, tenían el derecho a
extender su soberanía hacia el mar para aprovechar sus riquezas”.

La doctrina elaborada a lo largo de su vida por Bustamante y Rivero, jurista


arequipeño que gobernó el Perú entre 1945 y 1948, forma parte de la
Constitución Política del Perú, en cuyo artículo 54 se menciona que “el Estado
ejerce soberanía y jurisdicción sobre el espacio aéreo que cubre su territorio y el
mar adyacente hasta el límite de las doscientas millas, sin perjuicio de las
libertades de comunicación internacional”.

DEMANDA ANTE LA HAYA

Por estos motivos, en la demanda que Perú interpuso a Chile ante la Corte
Internacional de Justicia de La Haya para solicitar que se tracen los límites
marítimos entre ambas naciones, están en juego los derechos de soberanía
sobre el mar que proclamó Bustamante y Rivero en 1947.

En los argumentos de la defensa peruana expuestos ante la corte de La Haya


se indica que la delimitación entre las zonas marítimas de Perú y Chile debe
partir del punto Concordia, último punto de la frontera terrestre, y no desde la
línea del paralelo (como aduce la defensa chilena), ya que se afectarían los
derechos de soberanía de Perú sobre las 200 millas marinas. La parte peruana
pidió a la corte definir los límites marinos con el trazo de una línea equidistante
desde el punto Concordia.

Por otro lado, Perú ha solicitado a la corte que se reconozca su soberanía


exclusiva sobre el área llamada triángulo externo, ya que se ubica dentro del
límite de sus 200 millas marinas. En cambio, la parte chilena considera que esa
área forma parte de alta mar.

FALLO DE LA CORTE DE LA HAYA

El fallo de la Corte de La Haya sobre la delimitación marítima entre Chile y Perú


es una sentencia dictada por la Corte Internacional de Justicia el 27 de enero de
2014, mediante la cual se resolvió el caso concerniente a la delimitación marítima
entre la República del Perú y la República de Chile, iniciado por la primera el 16
de enero de 2008, y que involucraba un área marítima y su correspondiente
espacio aéreo de aproximadamente 67 139,4 km², de los cuales unos 38 000
km² eran considerados como mar chileno y 28 471,86 km² como alta mar.

Por la sentencia se decidió que el punto de inicio del límite marítimo entre el Perú
y Chile es la intersección del paralelo geográfico que cruza el «Hito n.º 1» con la
línea de bajamar, y que la frontera marítima sigue el paralelo que pasa sobre el
Hito n.º 1 hasta un punto situado 80 millas marinas de distancia, a criterio de la
corte dicha decisión se encuentra sustentada en los acuerdos jurídicamente
vinculantes y la práctica bilateral entre ambos países que prueban la existencia
de una delimitación marítima efectuada por las partes.

Después de la milla 80 la corte fija de nuevo un límite que continúa en dirección


suroeste sobre una línea equidistante desde las costas de ambos países hasta
su intersección con el límite de las 200 millas marinas medidas desde las líneas
de base de Chile y, posteriormente, continúa hacia el sur hasta el punto de
intersección con el límite de las 200 millas marinas medidas desde las líneas de
base de ambos países. La Corte emite su sentencia sin determinar las
coordenadas geográficas precisas, disponiendo que sean las propias partes las
que procedan a determinar tales coordenadas de conformidad con el fallo, lo cual
ocurrió el 25 de marzo de 2014.

Finalmente, la Corte Internacional de Justicia concedió a Perú un "triángulo


exterior" que hasta ahora era chileno con su vértice a partir de las 80 millas
náuticas: alrededor del 70% de lo que aspiraba según la demanda que presentó
en 2008 en una región pesquera muy rica.

Sin embargo, la Corte respondió a la demanda validando el argumento chileno


de que los tratados pesqueros de 1952 y 1954 entre ambos países suponen un
acuerdo fronterizo tácito y además aceptó la idea de la línea paralela al Ecuador
como delimitador a partir del conocido como "Hito 1".
DIFERENCIAS ENTRE LA CONVEMAR Y LAS 200 MILLAS

¿POR QUE ES NECESARIO MARCAR LAS DIFERENCIAS ENTRE


LO QUE ES UN CONVENIO Y UN DERECHO ADQUIRIDO DE
MANERA UNILATERAL?
-El Perú es uno de los países pioneros en la revolución del régimen de los
océanos, al proclamar mediante Decreto Supremo 781 su soberanía y
jurisdicción hasta las 200 millas del mar adyacente a sus costas, incluyendo el
zócalo continental.

- La Convención del Mar es una norma de validez internacional, con derechos


y criterios reivindicados por el Perú en 1947, tesis impulsada por el Perú y los
países suscriptores de la Declaración de Santiago de 1952 que proclamó como
norma de su política internacional marítima hasta una distancia mínima de 200
millas.

- La Convención del Mar reconoce a todo Estado ribereño, una zona económica
exclusiva de hasta 200 millas, con derechos soberanos para la exploración,
explotación, conservación, administración y otras actividades económicas en
relación con los recursos naturales, investigación científica, protección y
preservación del medio marino.

- Para un sector de la doctrina nacional, la expresión “dominio marítimo”


incorporada a la Constitución de 1979 y a la de 1993 debe ser interpretada como
sinónimo de “mar territorial” basando este enfoque en que la expresión “dominio
marítimo” es empleada en dicho texto vinculada a los conceptos de soberanía y
jurisdicción que constituyen prerrogativas del Estado dentro de su ámbito
territorial, además de encontrarse ubicada dentro del capítulo “Del Estado, la
Nación y el Territorio”.

- La otra parte de la doctrina sostiene que la expresión “dominio marítimo” no es


mar territorial, sino que designa el ámbito de la posible acción del Estado de una
manera comprensiva.

La gran prerrogativa es si el Perú así como los 168 países del mundo, debería
adherirse a la CONVEMAR, en que beneficiaria o cual seria el holocausto para
la actividad pesquera a nivel nacional, es mas que un tema de interpretación
dejado al criterio de nuestros gobernantes.

En síntesis si buscamos una diferencia entre las 200 millas marinas y la


CONVEMAR, diremos que la primera es un acuerdo unilateral pactado mediante
DECRETO SUPREMO 781, donde se establece que la actividad extractiva y de
exploración por la simple expresión de ser DOMINIO MARITIMO y por ende ser
parte del Estado peruano.

Mientras la CONVEMAR, busca integrar al Perú en este monopolio mundial


coaccionándolo con el cierre de ventanas comerciales si no lo hace, permitiendo
el ingreso de grandes factorías con fines científicos y de explotación acortando
las 200 millas para las actividades propias de los connacionales.

¿QUÉ EFECTOS POSITIVOS O NEGATIVOS TRAE FIRMAR LA


CONVEMAR?

El acuerdo de 1995 para la aplicación de las disposiciones de la convención,


relativas a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces
transzonales y de peces altamente migratorios, entro en vigor el 11 de diciembre
del 2001 (34 estados son partes). Mejora el régimen jurídico establecido en la
Convención para asegurar conservación y uso sostenible. El Perú de no adherir
a la CONVEMAR está aislado para tratar estos temas y defender sus intereses
pesqueros.

La cuestión sobre la conveniencia o no de ratificar la Convemar es una materia


que en el caso peruano engloba en sí misma dos problemas: por un lado,
renunciar a la pretensión de tener un mar territorial de 200 millas y limitarse a
disfrutar de una ZEE de esa misma extensión en la que el Estado ribereño no
tiene soberanía, sino derechos de soberanía, renuncia que obligaría a un cambio
constitucional ya que en la carta magna se otorga al mar territorial, llamado
dominio territorial, una anchura de 200 millas. Pero en un segundo orden de
cosas, la conveniencia de ratificar o no el texto de Naciones Unidas sobre el
Derecho del mar se presenta como una puerta abierta para solucionar el
problema de la frontera marítima con Chile.

Es decir, La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del


Mar (Convemar) es una especie de Constitución de los océanos que obliga a
sus países miembros a reconocer que su mar soberano no tenga más de 12
millas. La extensión marítima del Perú llega hasta las 200 millas. Ante el rumor
de esta eventual suscripción del tratado, las críticas no se hicieron esperar,
principalmente de los pescadores peruanos. Una eventual inclusión del Perú en
este tratado permitiría a países extranjeros realizar actividades extractivas
pesqueras sin mayor trámite que el de un permiso.
CONCEPTO DE TRATADO, CONVENIO, PACTO Y CONVENCIÓN

La similitud radica en que todos son decisiones tomadas por las partes como
manifestación de la convergencia de voluntades con el fin de producir efectos
jurídicos. Estos acuerdos pueden ser Verbales o Escritos, siempre que el
consentimiento de los otorgantes sea válido, su objeto cierto y determinado, no
esté fuera de comercio y no sea imposible.

 TRATADO: El tratado es un acuerdo que se aplica entre dos o más Estados


o entre un Estado y Organismos Internacionales.
El tratado aparece así como un «mecanismo jurídico», único, pero que
puede cumplir muy diferentes funciones, destacando a este efecto
la clasificación comúnmente admitida y enormemente clarificadora de
tratados-contrato y tratados-ley. A través de los primeros, el tratado sirve
para celebrar negocios jurídicos internacionales y, en este sentido, es
la réplica de los contratos en los ordenamientos estatales; a través de los
segundos, el tratado crea normas jurídicas internacionales y, en este
sentido, suple al inexistente legislador internacional.

 CONVENIO: Un convenio es un acuerdo entre dos o más partes sobre un


asunto en particular. Generalmente, incluye cláusulas o normativas que las
partes involucradas declaran conocer y hacer cumplir.

Los alcances y limitaciones de un convenio se establecen en ese mismo


documento, así como las implicaciones que habrá en caso de no cumplir lo
acordado.

También se puede decir que son los acuerdos alcanzados entre gobiernos u
organizaciones multilaterales para establecer las condiciones de los vínculos
entre los países.

Los convenios internacionales pueden servir para establecer normas de


cooperación humanitaria, comercial, cultural, científica, jurídica o militar, así
como los derechos y obligaciones de cada país en el marco de dicho
acuerdo.

Entre otros conceptos también tenemos que el Convenio es un escrito


celebrado entre Estados con un grado de formalidad menor al de un tratado.
Normalmente, un convenio puede estar dado entre dos Estados,
denominado un Convenio Bilateral, normalmente celebrado para brindar
facilidades en materias Comerciales. Pero también existe otra forma de
convenio, celebrado entre mas de dos Estados, el cual se denomina
Multilateral, en el cual, el acuerdo tiene un carácter más normativo respecto
de aspectos contemplados dentro del Derecho Internacional.
En un convenio por lo regular se hace la negociación de temas que afectan
de manera generala los miembros de la Comunidad Internacional, Lo más
común es que tales acuerdos se resuelvan con el consentimiento de ambos.

 PACTO: Pacto, del latín pactum, es un acuerdo, alianza, trato o


compromiso cuyos involucrados aceptan respetar aquello que estipulan. El
pacto establece un compromiso y fija la fidelidad hacia los términos
acordados o hacia una declaración; por lo tanto, obliga al cumplimiento de
ciertas pautas.
A lo largo de la Historia se han producido multitud de pactos entre países y
gobernantes que, sin duda alguna, han marcado el rumbo de aquella y del
mundo en general.

La violación de un pacto puede ser castigada de diversas formas, desde


una sanción legal (en caso que el pacto haya sido establecido bajo ciertas
condiciones jurídicas) hasta una condena social.

En la historia de nuestro Perú junto con otros seis países más, hemos
firmado el Pacto de Leticia. Colombia y Perú tomaron la iniciativa. Los
presidentes Iván Duque y Martín Vizcarra propusieron, después de un
encuentro binacional en la ciudad peruana de Pucallpa, una cumbre de
presidentes por la Amazonía, luego de que durante varias semanas los
incendios forestales, principalmente en Brasil y Bolivia, se dispararan sin
control.

El encuentro se dio, finalmente, el viernes 6 de septiembre en la ciudad


colombiana de Leticia, capital del departamento de Amazonas. Como
resultado, los gobiernos de Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil,
Surinam y Guyana firmaron el Pacto de Leticia, en el que se comprometen a
tomar medidas contundentes para proteger la Amazonía, un lugar donde se
concentran más de la mitad de los bosques tropicales del planeta y que
provee poco más del 20 % del agua dulce en La Tierra.

 CONVENCIÓN: Es un acuerdo internacional entre dos o más países que


contiene mecanismos para proteger los derechos humanos. ¡Importantísimo!
El punto de partida de estos acuerdos es que todas las personas deben ser
libres, iguales y dignas. Claro que estos acuerdos pueden llamarse de
diferentes formas: convención, pacto, tratado o convenio. Pero todos son
compromisos a través de los cuales los países están obligados a respetar lo
que está escrito.
Para que un país acepte las obligaciones o mandatos de una Convención
debe firmarla o ratificarla. Las Convenciones tienen un rango superior a las
leyes nacionales, es decir, tienen mayor importancia. Esto significa que los
países que las ratifican deben adecuar su legislación nacional y adoptar
todas las medidas necesarias para que esa Convención sea cumplida.
Dos Convenciones claves para las mujeres
Existen muchas convenciones que tratan de diferentes temas o
problemas: tortura, discriminación, genocidio, desaparición forzada,
derechos de la infancia, entre otros.
Esos acuerdos están escritos para proteger los derechos de todas las
personas, mujeres y hombres.
Sin embargo, existen otros problemas que nos afectan específicamente a
las mujeres. Y no olvidemos que somos la mitad de la población del
mundo…
Es así como mujeres de todos los países han luchado muy intensamente
en defensa de nuestros derechos. Y como resultado, hoy en día existen
dos Convenciones que los protegen:
La Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación Contra la Mujer (CEDAW)
Esta Convención fue aprobada en diciembre de 1979 por la Asamblea
General de las Naciones Unidas. Es un documento que tiene 30 artículos
en los cuales se promulgan derechos para las mujeres. Contiene un plan
de acción mediante el cual los países firmantes se comprometen a
emprender acciones para eliminar la discriminación en contra de las
mujeres. Esta Convención fue el primer documento de las Naciones
Unidas que reconoció expresamente que las violaciones de los derechos
humanos de las mujeres han sido y son ignorados.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar
la Violencia Contra la Mujer (Convención de Belém do Pará)
La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA)
aprobó, en junio de 1994, esta Convención que es el primer instrumento
legal internacional en el mundo que reconoce dos asuntos vitales:
• El derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia.
• La violencia contra las mujeres como una violación a los derechos
humanos. Además, este acuerdo crea mecanismos para denunciar a los
Estados cuando no realizan los esfuerzos necesarios para la prevención,
sanción y eliminación de la violencia de género.
CONCLUSIONES

 La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar se


caracteriza por confirmar el derecho internacional del mar vigente, al
incorporar muchos aspectos de las Convenciones de Ginebra de 1958 y,
además, por desarrollar progresivamente el derecho internacional del
mar, al establecer nuevos institutos en la materia, como la zona
económica exclusiva.

 El preámbulo de la Convención de 1982 reconoce explícitamente el


respeto de la soberanía de todos los Estados y establece un orden jurídico
para los mares y los océanos que facilite la comunicación internacional y
promueva los usos con fines pacíficos de los mares y océanos, la
utilización equitativa y eficiente de sus recursos, el estudio, la protección
y la preservación del medio marino y la conservación de sus recursos
vivos". A su vez, el articulado reafirma insistentemente el respeto a la
soberanía, la independencia y la integridad territorial de los Estados junto
a la preservación de la paz, el buen orden y la seguridad de los ribereños.

 El Perú es uno de los países pioneros en la revolución del régimen de los


océanos, al proclamar mediante Decreto Supremo 781 su soberanía y
jurisdicción hasta las 200 millas del mar adyacente a sus costas,
incluyendo el zócalo continental.