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7 LEYENDAS

El hilo rojo

Cuenta una leyenda corta proveniente de China que hace muchos años, un emperador pidió que fuese a su
palacio una reputada bruja para que, mediante sus poderes mágicos, le mostrase con qué mujer se debía
casar. La bruja, gracias a sus cualidades, era capaz de ver un larguísimo hilo rojo atado al meñique del
emperador, y cuyo otro extremo debería estar el meñique de aquella persona predestinada a ser la futura
esposa. Así, la bruja y el emperador empezaron a rastrear el origen del hilo, hasta que después de viajar
durante varias semanas vieron que este llevaba a una campesina pobre vestida con harapos y a cuyos brazos
llevaba un bebé cubierto de suciedad. Airado al verse a sí mismo víctima de una broma, el emperador
empujó a la campesina, cayéndole el bebé al suelo y dejando una herida en la cabeza de este, y se volvió a
palacio tras ordenar el arresto de la bruja. Muchos años después, tras ser aconsejado por el consejo de
sabios, el emperador decidió casarse con la hija de un terrateniente del lugar; al iniciarse la ceremonia de
boda y levantar el velo que cubría el rostro de su futura esposa, vio en su frente una cicatriz que le resultaba
familiar.

El holandés errante

Una leyenda que se remonta al siglo XVII, donde un capitán holandés llamado Hendrik Van Der Decken hacía
un viaje en barco con rumbo a la India. En eso, una fuerte tormenta azota su barco, a lo que el capitán se
resistió con fuerza y determinación. Esto desafió la autoridad de Dios, quien condenó al capitán a vagar,
junto con su barco, sin rumbo por todo el océano. Desde entonces, cuenta la leyenda que el fantasma del
holandés errante se aparece a media noche junto con otras almas en pena. Su aparición es además sinónimo
del mal augurio para los capitanes que lo avistan.

Anahí y la flor de ceibo

En las orillas del Paraná, al este de Argentina, vivía una joven guaraní que cantaba de una manera especial. A
la llegada de los “conquistadores”, Anahí fue apresada junto con otras personas del pueblo. Una noche se
escapó, pero rápidamente la descubieron. Su condena fue la muerte, atada a un árbol para quemarla. El día
que se cumplió la condena, y mientras su cuerpo ardía, Anahí comenzó a cantar. A la mañana siguiente, en
el lugar donde su cuerpo se hacía consumido, aparecieron varias flores rojas, que ahora son la Flor Nacional
Argentina y se llaman “Flor de ceibo”.
Popocatepetl e Iztaccihuatl

Cuenta la leyenda que en el imperio Azteca había un importante guerrero llamado Popocatépetl, que amaba
a la hija de uno de los jefes: Iztaccihuatl. Antes de irse a una guerra, Popocatépetl se despide de Iztaccihuatl
prometiéndole que volvería por ella. Desgraciadamente, otro de los soldados que también estaba
enamorado de ella, difundió la falsa noticia de que Popocatépetl había muerto en combate.

Cuando Iztaccíhuatl se enteró, decidió quitarse la vida. Tiempo después el guerrero vuelve por ella, y al
encontrarse con que estaba muerta; no aguantó la tristeza y murió también. Ante esto, los dioses se
conmovieron y los transformaron en dos de los volcanes más grandes del centro de México, que
actualmente llevan sus nombres.

El hombre lobo

El hombre lobo es probablemente una de las leyendas que más ha inspirado cuentos y películas en Europa.
Cuentan que a finales del siglo XIX, un hombre con licantropía asesinó a 17 personas. La explicación que él
mismo dio es que por las noches, se transformaba inevitablemente en un lobo cuya necesidad insaciable era
asesinar. En otra versión, de origen guaraní, existe un humano de aspecto desgarbado y olor desagradable
que se transforma en lobo durante las noches de luna llena, y se dedica a atacar granjas y buscar carroña.
La Llorona

La Llorona es una leyenda de origen latinoamericano, especialmente popular en México. La versión más
difundida cuenta la historia de una mujer que había sufrido el rechazo de su marido, y ella, en señal de
despecho, asesinó a sus hijos. La culpa la hace regresar por las madrugadas en la forma de un fantasma que
grita “¡Ay mis hijos!”.

Otras versiones cuentan que se trata de una representación de La Malinche, mujer que ejerció como
traductora e intérprete de Hernán Cortés durante “la conquista” de América. En este caso, el grito de
sufrimiento tiene que ver con que algunas versiones del proceso de colonización, han atribuido
injustamente a la Malinche la responsabilidad sobre lo ocurrido.

Tanabata

En esta leyenda japonesa, Orihime (que significa princesa que teje) era hija de de Tentei, el señor del Cielo. A
este último le encantaba la ropa que Orihime tejía; pero ella, en cambio, se encontraba desanimada porque
gracias a su duro trabajo, no había tenido la oportunidad de enamorarse. Tentei, preocupado, le presenta a
Hikoboshi, de quien se enamoró perdidamente. Al casarse, ambos dejaron de cumplir con los mandatos de
Tentei, con lo cual el señor del Cielo termina por separarlos.

Ante las lágrimas de Orihime, Tentei les permitió encontrarse al séptimo día, una vez terminadas sus
responsabilidades (por eso el nombre de Tanabata, que significa “Noche del séptimo”). Pero para esto
tenían que atravesar un río donde no había puente. Ella lloró tanto que una bandada de urracas se acercó
para hacer de puente con sus alas. Actualmente, existe un festival en Japón que se llama Tanabata, o
Festival de la Estrella. Según la leyenda este es el día en que los amantes que han sido separados se
reencuentran.