Está en la página 1de 12

TEMA:

ANÁLISIS DE LA LECTURA
LEVIATHAN

ALUMNO :
DOCENTE :
CURSO : Democracia y Gobernabilidad

- 2017 -
Leviathan, or The Matter, Forme and
Power of a Common-Wealth Ecclesiasticall and Civil)

Antes de pasar a analizar las 4 partes que componen el libro en cuestión, es propicio
contextualizar y describir un poco sobre la biografía de Thomas Hobbes, autor del libro.
Thomas Hobbes es un filosofo político ingles nació en Malmesbury Inglaterra el 5 de abril de
1588 y que falleció el 4 de diciembre de 1679. Su filosofía defendía la teoría del absolutismo
como forma de gobierno pero apoyaba a la monarquía como el gobierno idóneo.

Thomas Hobbes se podía catalogar como un filósofo del derecho natural “iusnaturalista”, pues
era la filosofía más difundida y aceptada de la época.En la filosofía de Thomas Hobbes, se
presentaron una serie de parámetros que se deberán tomar en consideración:

La razón como medio de superación

Contrato social

Competencia u hombre violento

La monarquía como medio de gobierno

El leviatán (el gobierno diablo)

1.- La razón como medio de superación:

En la filosofía de Hobbes, es la razón la única forma de unir al universo, a la cultura y a la


naturaleza, lo que explicaba que sean las personas que razonan las que podían entender al
mundo.

2.- Contrato social:

Su filosofía se enfoca en el contrato social, que es la base del estado moderno, donde se
legitimaba la voluntad social mediante acuerdos, aspecto que se puede ver en su libro
“Leviatán”.

3.- Competencia u hombre violento:

En el concepto filosófico de Tomás Hobbes, los seres humanos son todos iguales y sostenía que
la inteligencia y la razón se obtenían por la experiencia y esencialmente los hombres nacían
iguales superándose en lo individual.

Pero para Hobbes, se presentaba un fenómeno natural del ser humano, el cual catalogó como
la competencia, que se puede considerar como la “competencia por la vida”. Y mientras
Aristóteles veía al hombre como un “animal social”, Thomas Hobbes sostenía que la sociedad
surge de un acuerdo artificial, basado en el propio interés que busca la seguridad por temor a
los demás y es por éste acuerdo que surge el Estado o República.

4.- La monarquía como medio de gobierno

Aunque en la época de Hobbes, se tenía la intención libertaria por las guerras, y comenzaba el
concepto del gobierno libre, él apoyaba a la monarquía como el gobierno idóneo, en el que el
gobernante “estado” era elegido por la población mediante el contrato social en el que
reflejaban su voluntad de ser guiados por el monarca.

En este sentido Tomás Hobbes tiene un concepto claro de que el gobierno “Estado” es
indispensable para la correcta función de la sociedad y el contrato social consiste en la
aceptación o legado de las responsabilidades y el orden al rey, (Monarquía).

Hobbes afirma que en el “estado de naturaleza” el hombre vive una guerra de todos contra
todos y es éste mismo hombre, incluso en el estado de naturaleza el que sigue siendo un ser
racional y tiende a superar el desorden y la inseguridad. Con el fin de lograr su seguridad y
superar el peligro que el estado de naturaleza implica, “los individuos ceden sus derechos en
favor de un tercero”, el “Leviatán”.

Para que este acto tenga sentido, la sesión de derechos al Estado debe ser definitiva. Los
derechos no pueden ser recuperados, es decir, que el Estado es omnipotente. Este Estado
soberano es la fuente única del derecho, la moral y la religión.

Hobbes entendía que así como el impulso mecánico y el choque son los factores determinantes
del movimiento de los objetos físicos, así en la vida social lo son la utilidad y el apetito de poder.

Primera parte
Del hombre

Hobbes se dedica a estudiar ontológicamente al hombre, para luego estudiarlo en la


sociedad o en sociedad. Hobbes empieza a vislumbrar como el hombre es producto de la
experiencia, de cómo el lenguaje, las sensaciones, la imaginación y sus consecuencias, y
de la razón y la ciencia son producto de la misma.

Las sensaciones para Hobbes era:


“una representación o apariencia de cierta cualidad o de otro ‘accidente de un cuerpo
exterior a nosotros, de lo que comúnmente llamamos objeto. Dicho objeto actúa sobre los
ojos, oídos, y otras partes del cuerpo humano, y por su diversidad de actuación produce
diversidad de apariencias.}

El origen de todo esto es lo que llamamos sensación (en efecto: no existe ninguna
concepción en el intelecto humano que antes no haya sido recibida, totalmente o en parte,
por los órganos de los sentidos). “
Hobbes describe al ser humano como un ser de sensaciones, que siente, que por este están
en contacto con su realidad, por medio de sus sentidos (algo así como una filosofía
materialista algo que Engels señaló tiempo después).

Por igual declaró que la imaginación como producto de los sentidos, de la experiencia
sensorial pero a diferencia de la sensación, no es otra cosa “sino una sensación que se
debilita; sensación que se encuentra en los hombres y en muchas otras criaturas vivas,
tanto durante el sueño como en Estado de vigila” ósea, que es la desviación o debilitación
de las sensaciones en el hombre , algo así como que hay una diferencia entre lo que se
percibe y lo que es, eso es la imaginación, el toma como ejemplo que “las estrellas no
ejercen menos en el día que por la noche la virtud que las hace visibles. Pero así como entre
las diferentes solicitaciones que nuestros ojos, nuestros oídos y otros órganos reciben de
los cuerpos externos sólo la predominante es sensible, así también, siendo predominante la
luz del sol, no impresiona nuestros sentidos la acción de las estrellas. Cuando se aparte de
nuestra vista cualquier objeto, la impresión que hizo en nosotros permanece[3]”. Esto
significa que el hombre tiene memoria, ósea, un record de estas experiencias sensibles e
imaginativas. Que no son cosas que han sido percibidas por los sentidos y que este grupo
de sensibilidades en el tiempo se les denominan experiencia. Ósea, la imaginación es en
esencia, aquellas cosas que antes han sido percibidas por los sentidos, de manera fraccional
o total, lo cual crea una dicotomía entre ensueños (Las imaginaciones de los que
duermen en palabras de Hobbes) y las sensaciones. Por eso es que cuando tenemos frío
asociamos el frío con algo imaginado, un ensueño que nos hace pensar en temor sobre
algo, y esto a veces da lugar a apariciones y visiones. Lo cual Hobbes indica que el ser
humano, como unidad, anda siempre en modo de alerta, ya que hay veces que este no
puede distinguir estas apariciones y visiones y esto lo hace dudar, andar con completa
cautela , debido a que por ese miedo y esa superstición “se hallan poseídos por terribles
ideas” sobre obscuridad, fantasías, espíritus, fantasmas de hombres muertos y cosas sobre
naturales (que en esencia es contraria al materialismo Hobbesiano, el cual vemos como más
adelante el resuelve este problema luego, ya que hay unas implicancias que serán
analizados en los capítulos siguientes).

Luego que se evidencia que el ser humano es susceptible al pensamiento místico, producto
de su imaginación (similar al mito de las cavernas de Platón, de forma análoga, pero un poco
más sofisticado) hay consecuencias que son inevitables debido al fenómeno de la
imaginación, el cual hay un dilema el cual Hobbes vislumbra diciendo que hay dos clases de
pensamientos que carecen de orientación hay unos que carecen de orientación[5], el
primero es una serie de pensamientos no regulados, arbitrarios y que de manera u otra
están subordinados a algo que pueda canalizarlos (más tarde Hobbes considera que la
forma de organizarlos es por medio de un pensamiento en sociedad) y los otros
pensamientos son los pensamientos regulados.

Los pensamientos regulados, son en esencia según el autor, aquellos que son designados
por algún deseo, ya que del deseo –según Hobbes– surge el pensamiento de algunos
medios que hemos visto producir efectos análogos a aquellos que perseguimos. Hobbes
distingue a estos pensamientos regulados en dos tipos:

1. Cuando tratamos de deducir o analizar las causas o medios que producen un efecto que
imaginamos.

2. Los efectos posibles que pueden deducirse de este efecto imaginado.

Estos proceso cognitivos los cuales Hobbes trata de vislumbrar como estas categorías
logran construir una teoría del conocimiento (gnoseológica) del ser humano en situación de
naturaleza este distingue dos cualidades que hacen posible esto. Primero descubre sobre
la rembreranza (la invocación de la mente, cuando usamos la mente para hurgar de manea
deductiva algún problema para darle solución). Y la prudencia, cuando el hombre desea
saber el curso de una acción, como este deduce acciones anteriores a ella y en sus
consecuencias presuponiendo que obtendrían similares efectos. Ósea que perfilamos el
futuro en relación a nuestro pasado. Lo cual esto deja dicho bien que nosotros actuamos en
relación a nuestro pasado y que por otro lado, tenemos una mente finita, no podemos
concebir el infinito gracias a nuestras limitaciones mentales y físicas. Por eso, hay una
relación entre los signos (acontecimientos pasados que se repiten), las sensaciones, la
prudencia y el acto de usar la mente. Según Hobbes, mientras más veces se repite ese
signo, más certero serán los medios usados para resolver el problema de manera efectiva,
pero esto no se logra sin pensamientos ordenados, que se logren llegar a uno por medio
de las sensaciones y el acto de pensar. Pero para poder comunicar estas conjeturas del
mundo pasado debe de haber un lenguaje.
Hobbes toma el lenguaje de la siguiente manera, ya que “la invención de la imprenta, aunque
ingeniosa, no tiene gran importancia si se la compara con la invención de las letras.” el
lenguaje sirve según Hobbes para recordar las conexiones de causa y efecto a los
hombres.

Por ende, el problema empieza aquí, ya que el lenguaje, a la hora de ser comunicado hay
problemas de precisión lingüística que evitan dar el mensaje como tal, lo cual hace que las
personas actúen como y que las sensaciones e imágenes que tienen son erróneas lo cual
crea conflictos entre los seres humanos. Así que el hombre al tratar de acabar con esos
impulsos que tanto Hobbes menciona (en la parte que detalla las sensaciones y las
imaginaciones) toma el lenguaje y la comunicación (ósea el Estar en sociedad en el Estado
de naturaleza) como si fuese un problema más al cual agregarle a la imaginación por
problemas del lenguaje y su falta de precisión. Todo esto sucede al momento de los seres
humanos compartir sus experiencias, fuentes de saberes. Por lo tanto, debido a esto el seré
humano vive en un “Bellum ómnium contra omnes”, una guerra de todos contra todos].

Entonces el nudo central de Hobbes se encuentra realmente es que hay un problema que
el evidencia en el orden social. Es del atomismo de los hombres, y por ende propone
soluciones a esto. La de pasar de un Estado de Naturaleza a un “Estado de sociedad”. Esto
se evidencia en palabras de Hobbes : “Los escritores de política suman pactos, uno con
otro, para establecer deberes humanos; y los juristas leyes y hechos, para determinar lo
que es justo e injusto en las acciones de los individuos.” .

Aquín, se ve la intención de Hobbes, si los políticos o personas de profesan de la acción


política pueden resolver sus problemas de esa manera, debliberando, proponer una solución
a la situación de guerra era a precisamente hacer un pacto de manera social, algo así como
un contrato entre todos los integrantes del cuerpo social, para que se rijan por el Leviatán,
el poder del Estado que es inimaginable, desbordante. Para proteger al hombre del hombre
mismo.

Entonces El Estado de naturaleza es según Hobbes, un Estado de competición que hace


que el hombre invada para obtener algo, la falta de confianza respecto a la seguridad (debido
al problema del lenguaje y la socialización) y el problema de la gloria, reputación que es
producto del uso del poder por el hombre.

De ahí, el deriva las leyes de la naturaleza. Las cuales de manera axiomática-deductiva, las
otras dependen de sus dos primeras leyes. La primera es que “cada hombre debe de procura
la paz hasta donde se tenga la esperanza de lograrla; y cuando no puede conseguirla,
entonces debe buscar y usar todas las ventajas y ayudas de la guerra” la segunda parte
viene del derecho natural (dado por Dios, ósea que viene de la doctrina clásica del
iusnaturalismo).

Parte Dos
El Estado

El pacto social, para Hobbes, era una garantía de la seguridad individual, y así poner fin a
los conflictos que se dan en la situación de guerra gracias a los intereses individuales que
Hobbes concebía como la causa de la situación de guerra. Así que las pasiones (los fines)
del hombre son contrarias a las leyes morales, para esto Hobbes idea lo que viene siendo
hoy el Estado, aquél monopolio de la violencia, esa Cosa Pública (diferente al de la ausencia
de monarquías) sino el poder organizado para administrar los asuntos públicos y se funda a
partir de la suma de voluntades individuales “libres” que deciden actuán para adquirir
ventajas en comunidad. Por lo tanto Hobbes plantea que hay una dicotomía entre libre
albedrío y libertad individual.

Hobbes luego de denunciar la separación de poderes bajo la excusa de que el soberano si


considera que si la libertad de expresión puede amenazar el orden público el mandatario o
el soberano puede eliminarla para así preservar el “bien de todos”, Hobbes plantea los tipos
de gobierno o de Estado:
1. Monarquía
2. Aristocracia
3. Democracia.

El admite que la cosa pública y el interés individual es el mismo en el primero. Ya que la


riqueza del monarca depende de la riqueza de su pueblo, de la reputación de sus
súbditos. Por ende, el considera que en la democracia y la aristocracia, la propiedad pública
no da tanta fortuna, y esto trae problemas de corrupción, problemas de ambición que
conllevan a un decaimiento del orden social.

Parte tres
Estado cristiano

Hobbes aquí dedica su crítica a la autoridad divina, a un paso de que el soberano sea rey
absoluto, por ende, abroga por la total sumisión de la iglesia al soberano. Este cuestiona la
validez de las escrituras, en cuál debemos confiar y por qué, debemos hacerlo - se pregunta
él- . Esto se debe a que hay una dicotomía entre lo sobrenatural (caos) y lo civil (orden), por
ende lo sobrenatural no puede estar por encima de lo civil porque entonces sería una
situación de fuerza vs. Derecho. Por lo tanto Hobbes no ve compatible la idea de la
religiosidad en el poder, ya que por razones expuestas en los capítulos anteriores es
imposible conocer lo infinito dada la mente humana y así análogamente un clérigo que dice
conocer por revelación la voluntad de Dios es algo carente de contenido.

Parte cuatro
Del reino de la oscuridad

Luego del cuestionamiento que expone Hobbes, el indaga –con el fin den obtener
represalias de la iglesia en ese entonces, concluye que el Leviatán intentó conciliar la idea
de que la el reino de la oscuridad era en esencia no el infierno, sino la oscuridad que
produce la ignorancia en relación a su antónimo la luz del verdadero saber. Por ende, este
ve la mala interpretación de las escrituras de los clérigos que debido al poder en ese
contexto que tenía la iglesia, personas usaban las mismas para beneficio propio (algo similar
a lo que denunciaba Lutero en sus escritos). Por ende esas personas no dudan en eliminar
esa luz de vida que el conocimiento y el saber realmente brindan. Las causas que el
establece son la interpretación de las escrituras de manera viciada, la demonología de los
poetas. La mezcla cultural de las reliquias griegas y las escrituras cristianas, que dieron lugar
a tiranías y oligarquías y a lo último la modificación de las tradiciones de manera deliberada
también dañan la luz que tanto Hobbes dice que es esencial para el mantener el cuerpo
social de manera sana y sostenible.

Conclusión

Es un libro interesante, más aún tiene muchas de las típicas fallas que tienen los autores
contractualistas tradicionales una concepción rara de individuo y sociedad, no tienen una
definición clara de libertad y establecen dicotomías como la de libre albedrío y libertad
individual como si fuesen cosas opuestas entre si). En cierto modo, Hobbes toma de Platón
(la idea de que el ser humano está aquí para ser carne de cañón ante una intención o un fin
más loable, supra-humano, por lo tanto ellos pueden ser medios y no fines), y de Aristóteles
toma las formas de gobierno y la idea de que las ciencias políticas/sociales es una ciencia
que pueda basarse en la experiencia (cosa que toda experiencia o evidencia empírica en en
esencia evidencia histórica y por ende interpretable subjetivamente). Pero a pesar de esto
no está de más leerlo porque hay cosas que son interesantes, como la idea de un orden
social en el cual haya bienestar para todos, en el cual se puedan resolver los problemas de
manera pacíficamente sin recurrir a la violencia y la idea de un derecho que viene con los
hombres al momento de nacer (derechos humanos, naturales).

Comparaciones de pensamiento filosófico


En este espacio me dedico a tomar de diferentes autores (independientemente de su
posición o su ideología) lo cual no sé si esta crítica pueda servir a alguien a colocarse en
alguna ideología en específico.

1. La noción de sociedad e individuo de Hobbes y su teoría gnoseológica

Hobbes se hace de una metodología materialista metódica al resumir los fenómenos


únicamente a problemas de percepción, pero no distingue que la experiencia misma en los
hombres son eventos de causa y efecto que a su vez necesitan ser interpretados, por lo
tanto, el pensamiento humano depende de categorías a priori (antes de la experiencia) como
Bien Kant habría señalado. Él le demostró Hume que la experiencia (ya sea en el ámbito
científico, epistemológicamente hablando, o gnoseológicamente hablando) se interpreta por
medio de categorías de pensamiento, ósea que no hay experiencia que no sea interpretada.
Por ende la idea de que el hombre puede “saber más “ a medida que los signos que
menciona Hobbes se den en la vida, sino que también depende de la interpretación que
haga el mismo a través de los signos del pensamiento.

Esto trae conclusiones que valen la pena tomar en cuenta en la forma en la que Hobbes
analiza el tal llamado Estado de naturaleza que en esencia es anacrónico. No pude haber
existido un Estado de naturaleza debido a que el ser humano es un ser cultural, que usa
medios culturales en un entorno natural como evidencia Luis Zanotti, pedagogo y filósofo
liberal argentino:

“La cultura es –no nos engañemos– opuesta a la naturaleza. Cultivar la tierra es


violentarla, mal que le pese a las visiones idílicas del trabajo rural. Requiere esfuerzo y
sudor, trabajo, en fin. La tierra no brinda, “generosa”, sus frutos, sino que se los deja
arrancar, y sólo si se ha luchado tenazmente con ella, contra ella, y contra las plagas, las
inclemencias del clima, la falta o el exceso de agua, la invasión de malezas que –ellas
sí– crecen espontánea y “naturalmente”. Las plantas útiles al hombre dan sus frutos sólo
mediante el trabajo del hombre. Los ganados librados a su destino “natural” volverían en
corto lapso a ofrecer el aspecto bravío y salvaje de las razas originarias de las cuales la
humanidad aprovecharía –y a duras penas– porcentajes de productos notablemente
menores de los que obtiene hoy […]El hombre es un ser de cultura. No se conocen
sociedades humanas viviendo en estado de naturaleza pura.”

Este problema se debe a los conceptos lógicos que usa tanto Hobbes como los demás
contractualistas que le siguieron (Rousseau y Locke). Al haber un Estado de naturaleza
descrito por Hobbes, el analiza los fenómenos como si sociedad e individuo fuese conceptos
lógicos que no se correlacionan entre sí. Esto significa que preguntarse por el orden lógico
de estos conceptos es algo ilógico como bien deja explícito Ludwig Von Mises en su libro La
acción humana:
“Ahora bien, vana es toda controversia en torno a la prioridad lógica del todo o de las partes.
Son lógicamente correlativas la noción de todo y la noción de parte. Ambas, como conceptos
lógicos, quedan fuera del tiempo.2
Esto significa que los conceptos lógicos como individuo y sociedad son ahistóricos, para así
ubicarlos en la historia al aplicar este concepto en un determinado contexto histórico. Esto
significa que el todo (sociedad) actúa por medio de sus partes (viéndolo de manera
Weberiana). El gran problema del Estado de naturaleza es que ese materialismo metódico
de Hobbes es el equivalente a un colectivismo metodológico que asume que la sociedad es
algo diferente a la suma de sus partes individuales lo cual sería tautológico ya que al explicar
el comportamiento de los individuos una metodología como esta diría estos mismos –su
comportamiento- está determinado por sus propias acciones. Por esta razón Hobbes
presupone el comportamiento de los individuos en ese tal llamado Estado de naturaleza. La
humanidad no ha florecido en base a pactar socialmente y que el Estado los domine, sino
que antes de eso cooperaban en la división social del trabajo y esto propició instituciones
sociales que fueron generadas por la acción los individuos que persiguiendo sus propios
fines creaban consecuencias no intencionadas sobre otros

Hobbes entienden a la sociedad como un todo distinto de los individuos que le componen
(por eso hace Rousseau y Hobbes la aclaración de Estado de Sociedad y Estado de
naturaleza, en uno donde la sociedad civil delibera y en otro donde hay atomismo o seres
humanos dispersos por ahí), y esto es un error. El todo (sociedad) actúa por medio de sus
partes (individuales), sostener desde un colectivismo metodológico como hacen ellos es
precisamente decir que el comportamiento de los individuos está determinado por sus
propias acciones lo cual es una tautología. Por ende, los contractualistas ven de manera
estéril los fenómenos sociales y por eso presuponen muchas conductas del individuo gracias
a eso. Los colectivos en la realidad empírica no existen, por ende, para estudiarlos se deben
de descomponer la sociedad en sus partes, los individuos y como estos afectan a otros.

El Estado como garante de derechos individuales: Una crítica liberal/anarquista.

La solución que promete Hobbes con el fin de salvaguardar los derechos lleva como
implícito que el Estado es la institución que consagra el derecho, ya que la situación de
guerra vivimos en una encrucijada en la que no se pueden formular leyes morales –cosa
que desde el common law, viendo el derecho de manera holística es erróneo- que permitan
la cooperación social y pacífica.

De hecho, esto es todo lo contrario, el ser humano siempre ha hecho del uso de la
cooperación social en la división del trabajo para lograr sus fines, los pueblos de hecho
pequeños se organizaban Desde una perspectiva biológica, son los genes ("almacenados"
a nivel individual) quienes existen en primer lugar, y solo más tarde se asocian para formar
organismos más complejos con el objetivo de sobrevivir y favorecer su reproducción. En
estos términos, la sociedad puede explicarse como resultado de la selección natural de
aquellos individuos cuyos genes eran más propensos a la cooperación.
Por último, la Historia y la antropología respaldan el argumento biológico. Las sociedades
cazadoras-recolectoras estaban formadas, en un primer momento, por unidades familiares
que se desplazaban a lo largo del territorio para explotar recursos dispersos (vegetales,
pequeños herbívoros), y que solo estacionalmente se reunían en unidades más grandes
para aprovechar las "economías de escala" como por ejemplo, en el almacenamiento, la
caza de grandes herbívoros, etc. . Estas unidades familiares/individuales de cazadores-
recolectores solo se integraron en organizaciones más grandes cuando percibieron que
podían obtener ventajas de ello. Cuando la intensificación económica y la aparición de la
agricultura hicieron rentable la defensa permanente del territorio (congruente con la idea de
derechos de propiedad de la tierra de Locke pero sin la tercera condición, así como lo
entienden los neo-lockeanos libertarios anarquistas como Murray Rothbard, Stephan
Kinsella, Roderick Long y otros[), en relación a épocas anteriores, cuando era más rentable
la huida hacia otros espacios de caza o recolección, o cuando la necesidad de
infraestructuras como canales o acequias requería de la cooperación con otras familias o
individuos. En todos estos casos, la ventaja derivada de la cooperación incentivó la
cooperación, pero esta tuvo su origen en un cúmulo de decisiones individuales que trataban
de satisfacer intereses individuales. Por lo tanto, el Estado no surge de manera emergente
(ósea por medio de acuerdos voluntarios entre personas como demuestran algunos, sino
que fue formada mediante la acción de individuos que eran ajenas a las de la sociedad
económica, y por medio del uso de la fuerza y la coacción. Así fue como el antropólogo
Marvin Harris logró descifrar ( inclusive poner en duda la idea de que el Estado nace con el
capitalismo como un choque entre clases, en la tesis del materialismo histórico de Marx).

“Los cabecillas-redistribuidores trabajaban igual de duro o más que los otros miembros de
la tribu en la caza o recolección; por lo tanto, en un primer momento la redistribución no
impedía la política igualitaria asociada a estas tribus. Sin embargo, en algún momento estos
cabecillas-redistribuidores fueron reconocidos por su capacidad para organizar festines más
y más suntuoso realizando proyectos de caza mayores o de recolección intensiva. La
compensación que recibían los redistribuidores era la mera admiración de sus congéneres
por su capacidad organizativa. El prestigio era el único pago que recibía el redistribuidor….
Aún en esta situación el jefe no tenía más que un poder económico sobre los que estaban
a su alrededor pero no tenía capacidad de obligar a nadie violentamente a que obedeciese
sus órdenes. Si no hubiese sido por la guerra y el uso de la violencia la jefatura hubiese sido
una mala semilla que no hubiera llegado a germinar.
Cuando los dominios no eran muy grandes los jefes no podían recurrir a la fuerza directa
contra los desobedientes ya que en el nivel de bandas o aldeas prácticamente todos los
hombres poseían armas y la habilidad necesaria para utilizarlas. Fue cuando el jefe adquirió
un control sobre territorios más extensos y dispuso de recursos almacenados más copiosos
cuando pudo crear un grupo afín, la primera “clase noble”, mediante regalos y favores que
sí podía ejercer una violencia más organizada contra los díscolos. Este grupo afín era tanto
la policía como el ejército del jefe y podía amenazar a aquellos campesinos que se negaran
a prestar su trabajo personal para obras públicas o no donasen las cuotas prescritas al jefe.
Además de la violencia la aceptación voluntaria también pudo jugar un papel importante en
el afianzamiento del jefe en el poder. Los miembros del pueblo llano podían aceptar el poder
del jefe como un medio para aglutinar fuerzas en guerras o en obras públicas o para sentirse
protegidos frente a las amenazas. Muchos de los miembros del pueblo supeditado al jefe
temería más a otros riesgos que el propio poder del jefe y de su séquito.”

Esto es congruente con la teoría del sociólogo y economista Franz Oppenheimer de que
hay dos formas de obtener recursos en el orden social, por medios económicos (trabajo,
intercambio, ocupación por la ley del primer ocupante) y medios políticos (la coacción, el
robo y la violencia)

También la idea de que el Estado puede concebir, predecir, toda la información del orden
social es algo ilusoria para resolver problemas de elección racional. El conocimiento en la
sociedad es disperso, asimétrico y a veces contradictorio en manos de los individuos. Así
que es imposible (desde el punto de vista económico y hasta social) que el Estado como
institución pueda poseer más conocimiento que la sociedad y el mercado (ambas entendidas
como un proceso de ajustes sociales, como bien entendía Hayek:

“El carácter peculiar del problema de un orden económico racional está determinado
precisamente por el hecho de que el conocimiento de las circunstancias que debemos
utilizar no se encuentra nunca concentrado ni integrado, sino que únicamente como
elementos dispersos de conocimiento incompleto y frecuentemente contradictorio en
poder de los diferentes individuos. De este modo, el problema económico de la sociedad
no es simplemente un problema de asignación de recursos "dados" –si "dados" quiere decir
dados a una sola mente que deliberadamente resuelve el problema planteado por
estos "datos"–. Se trata más bien de un problema referente a cómo lograr el mejor uso de
los recursos conocidos por los miembros de la sociedad, para fines cuya importancia
relativa sólo ellos conocen. O, expresado brevemente, es un problema de la utilización
del conocimiento que no es dado a nadie en su totalidad.
Temo que muchos de los últimos avances de la teoría económica han más bien oscurecido
en vez de aclarado este carácter del problema fundamental, cosa
que ocurre especialmente en el caso de muchos de los usos que se han hecho de las
matemáticas.”

Por lo tanto, la idea de que un Estado, concebido como producto del robo, la ingeniería
social, la legitimación de prácticas ilegítimas como impuestos, manipulación monetaria,
legislaciones que producen efectos sistémicos en la sociedad como proceso de ajustes
sociales hechos por individuos que deliberan, es cada vez más coherente y acorde con la
realidad que tomando en cuenta la idea de Hobbes, los contractualistas en general y sus
seguidores.

El problema de la protección de la propiedad privada y sus consecuencias: El talón


de Aquiles del liberalismo clásico, de la monarquía Hobbesiana, (y posteriormente la
social democracia y el Estado de bienestar.)

Muchos teóricos sociales desprestigian el poder de los derechos de propiedad ya sea desde
el punto de vista jurídico o desde el punto de vista sociológico y de cómo esta institución
realmente funciona, no solo para preservar el orden y los conflictos interpersonales, sino
también de su surgimiento

Los derechos de propiedad son no solo el motor de la economía de mercado, sino que el
respeto a estos y una formulación adecuada de unos derechos de propiedad mantiene
posible la cooperación social, ayuda a que los proceso de mercado sean más acorde con
las necesidades de las personas (a diferencia de regímenes neoliberales que si bien su
discurso es pro-mercado pero políticamente hacen lo contrario, como Reagan y Thatcher) y
sobretodo ayuda a la prosperidad de no solo las mayorías sino de minorías que de otra
manera no pudieran hacerlo simplemente con la ayuda de los procesos “democráticos”
estatales (que de hecho el armar y desarmar proyectos sociales por medio de la democracia
representativa trae bastantes consecuencias a nivel institucional en los derechos de
propiedad).

El problema del orden social aparte del mencionado por Hayek (no solo que el orden social
sus miembros carecen de todo el conocimiento acerca de los recursos, sino que este se
encuentra disperso y es asimétrico en toda la sociedad, o sea, de los medios adecuado
para sus fines) es el de un sistema en el cual las personas funcionen y deliberen en libertad
sin afectar las libertades de otros (donde se respete las libertades negativas para elevar la
esfera de libertades positivas de la sociedad en su conjunto). Por ende este sistema debe
de tener un alto respeto por la propiedad privada ya que, esta institución es una de las que
más se relacionan con las otras para poder adquirir esa tal sociedad abierta que hablaba
Karl Popper.

La propiedad privada es una institución social que su función la de asignar recursos escasos,
a personas conocidas como propietarios (sean privados o públicos y ojo que estos últimos
lo hagan de manera consensuada) Ya que en un orden social donde las personas no tienen
el conocimiento real o total sobre los medios para satisfacer sus fines (sean altruistas o
egoístas, etc.) estos solo pueden obtenerse mediante la cooperación social pacífica y por
reglas morales que ayuden a incentivar la cooperación aún más, esto lo evidencia bien
Hans-Herman Hoppe , filósofo, sociólogo y economista:

“Sólo porque existe la escasez existe un problema para formular leyes morales; mientras los
bienes sean sobreabundantes (bienes “libres”) no resulta posible que haya conflicto sobre
su uso y no se necesitan acciones de coordinación. Por tanto, se deduce que cualquier ética
correctamente concebida debe formularse como una teoría de la propiedad, es decir, una
teoría sobre la asignación de derechos de control exclusivo sobre bienes escasos. Porque
sólo entonces resulta posible evitar conflictos de otra forma inevitables e irresolubles”

Entonces de ahí se deduce la función social de los derechos de propiedad y es de asignar


recursos escasos sin que se lleguen a estos por medio de conflictos interpersonales, o sea,
sin que se llegue a una situación previa a los derechos de propiedad en un escenario de
fuerza vs. Derecho.

Hayek en su obra, Legislación y libertad logra unir la idea de ver el orden social como un
producto de deliberaciones que no necesariamente son intencionadas (David Hume) con
la tradición Lockeana (John Locke) la cual desde el derecho natural, se justifica la
propiedad, sino que la misma es necesaria para estos ajustes sociales. La propiedad privada
debe tener una cualidad tal que no requiera a quienes cumplen con la ley la verificación
constante por parte de una autoridad distributiva de dicho cumplimiento respecto de la
posesión de los bienes. El carácter privado de la propiedad dependería entonces, a la vez,
del reconocimiento social de un poseedor particular (individual o familiar) y de la unión
indisoluble entre la posesión y la voluntad de su poseedor (en el caso individual, hasta que
el individuo decida revocarla). Si la propiedad es ante todo un fenómeno social y la sociedad
es al mismo tiempo una coordinación de propiedades, esta característica lockeana de la
propiedad privada es necesaria para la coordinación espontánea de expectativas.

En un entorno donde no se respetan las propiedades (ya sea por medio de mecanismos
impositivos o por leyes que regulan su uso que estos son los que más afectan el poder de
coordinación, el evitar conflictos interpersonales y otras funciones que ya hemos
mencionado) la cooperación social es menor, y el orden social se enfrenta a desajustes
sociales más profundos que en una situación contraria. Esto se debe a que para que los
derechos de propiedad puedan ayudar a mediar e incentivar la cooperación social, evitar
conflictos y es que estos deben de ser justos y visibles.

Para que las reglas morales como estas funcionen debidamente (que sean justos y
visibles) estos deben de determinarse intersubjetivamente (ejemplo, dónde termina mi
propiedad y donde comienza la de otro), y estos no pueden ser justos porque no pueden
servir a su función de prevenir conflictos si no se aceptan como tales por lo afectados por
las normas. Por lo tanto cualquier set de reglas morales que no tengan estas estás
características hará que tanto la institución de derechos de propiedad como las que se
interrelacionan con el mismo, carezcan de mecanismos que hagan posible el orden social.

El argumento Hobbesiano, al proponer la solución ante los problemas del hombre un Estado
de sociedad (Un monopolio de la violencia y de la ley/servicio de protección) de hecho no
soluciona el problema del orden social, sino que lo agrava. ¿Ya que quién protege nuestras
derechos de propiedad ante el Estado?

Si el Estado es el único capaz de otorgar estas concesiones en nombre del bienestar común
(como Hobbes mismo decía que el soberano podía destruir o arremeter en contra de la
libertad de expresión si esto “perjudica” el bienestar común o de todos). Esto se debe a la
falacia que cometen tanto contractualistas como social demócratas de ver los intereses
individuales como diferentes al de los intereses colectivos, Ludwig Von Mises tenía un
planteamiento similar y objeciones a esta forma de ver la sociedad:

“La doctrina colectivista no reconoce que la cooperación social sea para el hombre un medio
para el logro de todos sus fines. Da por sentado que hay un conflicto irreconciliable entre los
interés de la colectividad y los intereses de los individuos, y que este conflicto toma partido
incondicionalmente por la colectividad. Sólo la colectividad tiene existencia real. La
existencia del individuo está condicionada por la existencia de la colectividad… Dos
preguntas Surgen inmediatamente. Primera: si fuera cierto que los intereses de la
colectividad y los de los individuos están diametralmente opuestos, ¿Cómo podía funcionarla
sociedad? Se puede suponer que los individuos se verían impedidos por la fuerza de las
armas a recurrir una abierta rebelión. Pero no se puede suponer que se podría lograr su
cooperación activa por medio de la simple compulsión... Segunda: Si la colectividad no es
un medio que permita a los individuos alcanzar sus fines; si el florecimiento de la
colectividad requiere sacrificios de parte del individuo que no son compensados por las
ventajas derivadas de la cooperación social. ¿Qué es lo que mueve a quién aboga por el
colectivismo a asignar los intereses de la colectividad sobre los deseos de los individuos?
¿Puede encontrarse otra razón para la exaltación de la colectividad que n osean juicios
personales de valor? “

El problema es que la doctrina política de Hobbes tiende a pecar del mismo error que
muchas otras filosofías o paradigmas. Ven a la sociedad como algo diferente de la suma de
sus individuos lo cual esto es una falacia circular, evidenciada ya anteriormente por Mises.
No es de extrañarse que la justicia social, el bienestar social, y otros conceptos que utilizan
los defensores del Estado así como el mismo Hobbes carezcan de contenido porque si lo
que se defiende es el Estado de sociedad, el Estado como institución no está compuesta
por todos los miembros de la sociedad, sino que hay un grupo que está subordinado a la
jerarquía de aquellos que usan o profesan del monopolio de la violencia (en el caso de
Hobbes, el rey, monarca o soberano).

Esto tiene bastantes consecuencias respecto a que el Estado es en esencia, por su


naturaleza coactiva un “expropiador protector de propiedad” (en palabras de Hans-Herman
Hoppe) por ende como institución no emergente, producto de la coacción y del robo,
extorsión y privilegios es contraria a un orden social en el cual se logre propiciar la
cooperación social y pacífica. Ya que en esencia estamos en una situación de fuerza vs.
Derecho en un orden estatal, donde lo que podamos conseguir son concesiones y no
realmente derechos que vienen otorgados a personas. Por ende no es de esperarse que en
un orden social así, se vislumbren problemas y desajustes sociales los cuales propicien los
actos bárbaros y violentos para obtener sus fines (de manera más o menos sistemática
dependiendo del tipo de gobierno), en vez de orientados realmente a la cooperación social
pacífica.

Por esta razón el orden social concebido por Hobbes carece de muchas herramientas que
ayuden a que las instituciones mantengan la paz y la cooperación social. De hecho, la tal
“situación de guerra” Hobbesiana era en esencia más prolifera en términos relativos ya que
al menos contractualmente, se respetaban más las decisiones individuales como demuestra
la historia anterior a la formación de los Estados, así como la formación de Estados
monárquicos que Hobbes defiende en su obra.