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B I B L I O T E C A C A L L E J A

S E G U N D A S E R I E

C A L I L A

Y D I M N A
F Á B U L A S

( 3 4 2 9 1
CALILA Y DIMNA
F Á B U L A S

ANTIGUA VERSION CASTELLANA

PRÓLOGO Y
DE ANTONIO G.

Cepilla Alfonsina
Biblioteca IhtwejçMaria
5 ó 'ó h 4

MiMXVII
CASA EDITÓ" T TA L C A L L E J A
FUNDADA EN 1876

M A D R I D
ut
%
mí ti a
P R Ó L O G O

L
A manifestación oral de la eterna tradición
popular ha cristalizado, de tiempo, en tiem-
po, en esas colecciones más o menos erudi-
tas, que se traducen a todas las lenguas y que ma-
nejan todos los pueblos. Así ntftiéron las'famo-
sas recopilaciones de cuentos/que los budistas
ensartaban al predicar la nueva, moral religiosa
para hacer más plástica y educativa su misión.
Así se llegó al "Panchatantra\ al "Mahabara-
ta", a otros compendios del tesoro folklórico de
la India; y C A L I L A Y D I M N A no es siiio él mas ex-
tenso de todos estos libros recopilatorios.,-ya que
FONDO los aprovecha total o parcialmente.

SALVADOR TOSCANO La complicada genealogía del CALILA ha ve-


nido precisándose con lentitud y paciencia, a
través de un siglo entero de críticas investiga-
ÄBLIOTFC* mvWXftKmk
ciones, inauguradas en 1816 por Sacy, editor del
"ALFO-' ; ; '-1" texto árabe.
R I N D O S^UVA&QH i ¿ ¿ C A N O Baste saber, como resumen de tantos desvelos,
que a quien parece debérsele la reunión de las
distintas fuentes sánscritas antes aludidas, es a
• i- : -v." • -.' -ìit Berzebuey, filósofo y médico del siglo VI de
nuestra era, que las tradujo al pehlvi, dialecto
persa reconocido como lengua oficial del impe-
rio.

I m p r e n t a G r á f i c a E x c t l s i o r , C a m p o m a n e s , 6, Madrid.
El libro se difundió extraordinariamente mer- chado, sin tener que recurrir a otra nueva. Qui-
ced a las muchas traducciones que de él se hi- zá por esta misma razón haya que rectificar
cieron en lenguas orientales y europeas. Para tambiéil la fecha de 1251 que da la nota final'
nosotros tiene una especial importancia la ver- que discutimos, y adelantarla en unos treinta
sión árabe que Abdalla ben Almocafa realizó a años más.
mediados del siglo VIH, pues de ella deriva la Claro es que en la complicada transmisión de
antigua versión castellana que publicamos. la obra fué ésta modificándose con adiciones,
En la nota final de nuestro texto se afirma amplificaciones y retoques. Aparte de la trans-
también esta procedencia, aunque añadiendo que formación de detalles, alterando y suprimiendo
todo aquello que podía chocar a hombres de
se hizo por intermedio del latín. Podríamos dar-
otras latitudes para ir acomodando el libro a las
le crédito, aunque sea difícil admitir esta su^
distintas civilizaciones, los traductores, aunque
puesta versión intermedia, si aquella nota no
no todos ni con mucha frecuencia, superpusie-
fuese en todas sus partes inexacta-, lo^ que nos
ron algo propio. Y así el libro, que comenzó por
lleva a declararla, apócrifa, pues también atribu-
estar constituido por doce capítulos, llega en la
ye la traducción a Alfonso X. No es este el úni-
versión castellana a tener diez y ocho.
co caso de atribuciones semejantes. La enorme
fama alcanzada por el sabio monarca^ impulsor El título proviene de los nombres dados a los
de la poesía, de la legislación, de la historia, de protagonistas—dos lobos cervales—de una lar-
las ciencias, moldeador del idioma, al que dió ga historia de infidelidad y ambición, compren-
dida en nuestros capítulos III y IV. Las demás
una flexibilidad capaz de expresar con épicos
narraciones no se relacionan con esta primera, y
acentos los instantes más inspirados de nuestras
sólo sustentan la unidad de ser, como ella, rime-
gestas, capaz de traducir a Ovidio con elegancia
ros de fábulas y consejos. Este título, al parecer,
y emoción, capaz de dar nuevo calor a las pági-
tiene tan larga vida como el libro mismo.
nas bíblicas, esa fama bien merecida atrajo ha-
cia él la atribución de obras anónimas, ya por el La ficticia unidad hállase asegurada por las
solo antojo del copista firmante del códice, ya palabras que Berzebuey y los sucesivos interpo-
por el más inteligente deseo de dar autoridad a ladores han puesto en boca de un rey que inquie-
re y da a su interlocutor, el filósofo, como pie
las obras salidas de manos ignoradas. Pero Al-
forzado, el tema del apólogo siguiente, que éste
fonso X no aprovecha esa traducción en su "Ge-
desarrolla desprendiendo los consejos propios
neral Estoria" o historia universal, redactada
para el rey. Del nombre siriaco de este filósofo,
hacia 1270, donde da a conocer otro texto dis-¡
Bidwag, nació el de Bidbai, Pilpai o Bidpai. al
tinto del capítulo I del CALILA, y de existir aque-
que se le supuso escritor indio.
lla sin ningún género de duda la hubiera aprove-
Ya dentro de aquella fábula principal, los per- do por extraños caminos, y ha surgido aquí y allá
sonajes mismos relatan nuevos cuentos; poco a como flor imperecedera. Muchos no tendrán no-
vedad alguna para un lector moderno; en mil li-
poco se pierde el hilo de la primitiva flistoria,
bros, en boca de los maravillosos narradores rús-
'hasta que un personaje lo recoge para volver a dar
ticos que aún quedan, surgen con la viva espon-
vida a otras nuevas moralizaciones. Esta concate-
taneidad de la fuente siempre rumorosa. Y así
nación produce alguna fatiga, y no es ni lo más
reconoceréis, aunque sea otro el protagonista, la
claro ni lo más apropiado a nuestro sistematiza-
fábula de "La lechera" en el cuento de "El reli-
do modelo de una narración única; pero el pro-
gioso que vertió la miel y la manteca sobre su ca-
cedimiento ha sido eterno, y aunque nunca llegó
beza". Lo exótico de estos apólogos y su mismo
a los extremos de los fabulistas indios, ha pro- recargamiento de máximas y moralizaciones no
ducido, sin remontarnos mucho en nuestro re- empaña en nada lo popular de ellos; se cuentan
cuerdo, la interpolación dentro del "Quijote", de casi todos con gracia y ligereza, y no hay que eno-
novelas tan deliciosas como la del cautivo capi- jarse porque la uniforme repetición de la fórmula
tán o la del "Curioso impertinente". para intercalar los cuentos dé cierta pesadez a la
Los protagonistas de todos estos cuentos son lectura. A un lector moderno y presuroso no se
animales, pues las personas—rey, filósofo, brach- le podrá pedir que lea este libro de seguido; por
manes— tienen un carácter secundario, y si al- ello he procurado singularizar cada cuento, escoiv-
guna fábula está sólo representada por persona- dido en los largos relatos, a fin de facilitar su
jes humanos, es—con las excepciones consiguien- lectura aislada.
tes—porque procede de las interpolaciones suce-
sivas, y más generalmente del traductor árabe, Bien definid-a está la moralidad relativa del li-
bro por Gastón Paris, el admirado erudito fran-
como se puede comprobar con todos los cuentosr
cés que estudió en la "Histoire Littéraire de la
comprendidos en nuestro capítulo IV, que fué
Frunce" (París, 1906, tomo XXXIII) con su cer-
añadido para éste. Las fábulas indias no hacen,
tero criterio las versiones del CALILA, a propósi-
pues, sino dar la pauta, que ha de ser seguida
to de una de Raimond de Béziers—del siglo XIV—
con religiosa aquiescencia por todos los fabulis-
hecha sobre la castellana. "Sus enseñanzas—dice— •
tas, hasta llegar a un La Fontaine o un Iriarte.
son poco elevadas y bastante vanas; se refieren,
casi en su totalidad, a estos preceptos: hay que
He aquí, pues, en vuestras manos un libro de
ser prudentes, ceder a la fuerza, saber aprovechar
fama antiquísima y universal, un libro cuyo esen- las ocasiones, y ante todo y sobre todo, hay que
cial valor reside en presentarnos recubierta de la desconfiar de todo y de todos. Reconozcamos, sin
pátina literaria la tradición inagotable del pueblo. embargo, que la honestidad se recomienda fre-
Cada uno de estos apólogos ha recorrido el mun-
cuentem-ente y señalemos un rasgo simpático que bien el del Arcipreste de Hita, son muestras va-
reaparece a través de toda la colección, y que es riadas y eminentes de la predilección medieval por
tan propio del carácter indio: la preciada amis- esta literatura moralizadora, y aún encontraría-
mos en estos libros y en mayor o menor cantidad
tad." , ..
el recuerdo directo o vago de los cuentos del CA-
Y otro crítico francés, Derenbourg, el editor
LILA Y D I M N A .
de una versión latina del CALILA, escribe que "las
ideas religiosas profesadas en nuestro libro han Esta edición se ha hecho sobre las dos anterio-
permanecido—a través de las distintas naciona- res del erudito americano Aüm (Macón, 1906) y
lidades y de religiones diferentes por que ha pa- del académico Alemany (Madrid, 1915). El pri-
sado—sin ningún cambio notable. Dios es uno y mero copió exactamente' los dos manuscritos con-
todo poderoso, recompensa el bien y castiga el servados en El Escorial (ms. A = h. 111. 9 y ms.
mal; la retribución está reservada ciertamente a B = x. ni. 4); el segundo avaloró su nueva edi-
un 'mundo futuro; el hombre no sabrá evitar las ción con el cotejo del texto árabe y decidió las
decisiones del destino, y debe, sin embargo, con- divergencias de los dos manuscritos casi siempre
ducirse como si fuera libre. La contradicción en- a favor del más extenso, B. Hay otra edición an-
tre la presciencia de Dios y el libre albedrío está terior, de Gavanaos (Madrid 1860), que ha sido
planteada en el CALILA y tan imperfectamente re- anulada por estas dos. Procuro en esta mía dar
suelta como en toda la teología medieval. Al un texto único, combinando las lecturas de am-
lado de esta uniformidad, poco importa que se bos manuscritos, pero decidiéndome a no alte-
hable por acaso de un religioso o de un con- rar el texto de A que me sirve de base, sino cuan-
fesor, que se cite un versículo del Nuevo Testa- do el sentido quede incompleto o esté manifiesta-
mente estropeado por el copista. No me aventuro
mento o que se añada un cuento cuyo asunto sea
por mi cuenta a hacer sino las correcciones más
el descanso dominical",
evidentes, pues todas las restantes están fundada:
ñ La Edad Media vió en este libro una colección
en las ediciones anteriores. Los eruditos harán
/ de consejos saludables para su rey y para su pue-
bien en seguir consultando las citadas ediciones,
blo, y no vaciló en traducirlo y asimilarlo a la li-
y en ésta encontrarán un texto modernizado en la
teratura más afortunada del tiempo, la de conse-
ortografía, y en el que se destacan unos de otros
jos y castigos. "El Conde Lucanor", del infante
los diversos cuentos de la colección, a fin de dar
Don Juan Manuel; los "Castigos y Documentos", facilidad al público a que se dirige esta Bibliote-
atribuidos a Sancho IV; el "Libro de los gatos", ca y para el que también damos un sencillo vo-
o de los cuentos; el "Libro de ejemplos por a. cabulario.
b. c." y otros muchos, entre ellos el "De los en-
gaños e los asayamientos de las mugeres" y tam- ANTONIO G. SOI.ALINDE

I I
FABULAS

CALILA E DIMNA
E S T E LIBRO ES LLAMADO DE CALILA E DIMNA, EL CUAL
D E P A R T E P O R E J E M P L O S DE H O M N E S , E A V E S , E A N I M A L I A S

INTRODUCCION DE ABDALLA BEN ALMOCAFA

L os filósofos entendidos de cualquier ley e de


cualquier lengua siempre punaron e se tra-
bajaron d e buscar el saber, e de representar
e ordenar la filosofía; et eran tenudos de facer
esto. E t acordaron e disputaron sobre ello unos
con otros, e amábanlo más que todas las otras co-
sas de que los homes trabajan, et placíales más
de aquello que de ninguna juglería nin de otro pla-
c e r ; ca tenien q u e non era ninguna cosa de las
que ellos se t r a b a j a b a n , de m e j o r p r e m i a nin de
m e j o r galardón que aquello de que las sus áni-
mas trabajaban e enseñaban. Et posieron ejem-
plos e semejanzas en la arte que alcanzaron e
llegaron por alongamiento d e nuestras vidas e
por largos pensamientos e por largo estudio; e
d e m a n d a r o n cosas para sacar de aquí lo que qui-
sieron con palabras apuestas e con razones sanas
e firmes; et posieron e c o m p a r a r o n los m á s des-
tos ejemplos a las bestias salvajes e a las aves.
E ayuntáronseles para esto tres cosas b u e n a s :
la primera, que los fallaran usados en razonar, cabo, e non lo entendiere nin obrare por él, non
e trobáronlos, según lo que se usaban, para decir fará pro el leer, nin habrá dél cosa de que se
encobiertamente lo que querían, et por afirmar pueda ayudar.
buenas razones; e la segunda íes, que lo fallaron E t aquel que se trabajare de demandar el sa-
por buena manera con los entendidos por que les ber perfetamente, -leyendo los libros estudiosa-
crezca el sabor en aquello que les mostraron de mente si non se trabajase en facer derecho, e
la filosofía cuando en ella pensaban e conocían seguir la verdat, non habrá dél fruto que co-
su entender; la tercera es, que los fallaron por giere si non el trabajo e el lacerio.
juglaría a los discípulos e a los niños. Et por esto
lo amaron e lo tovieron por extraña cosa, et qui- E será atal como el home que
E l hombre que en- ,•• , , •
sieron estudiar en ello e saberlo; que cuando el contró un tesoro ydijeron los sabios que pasara por
mozo hobiere edat e su entendimiento comalido, cargado^0::P7-'-- u u c a m P ° ' e le apareció un teso-
e pensare en lo que dello hobiere deconuro en ro, et después que lo hubo, vino un
los días que en ello estudió, e asmare lo que ende tal tesoro cual home non viera, et dijo en su
ha notado en su corazón, sabrá ende que habrá corazón: "Si yo me tomare a levar esto que he
alcanzado cosa que es más provechosa que los fallado, e lo levare poco a poco, facerseme ha
tesoros del haber et sería atal como el home que perder el gran sabor que he dello. Mas llegaré
llega a edat e falla que su padre le ha dejado peones que me lo lieven a mi posada, et desí iré
gran tesoro de oro e de plata e de piedras pre- en pos dellos." E fízolo así, e levó cada uno
ciosas, por donde le excusaría de demandar ayu- dellos lo que pudo levar a su posada, e fecié-
da en vida. ronlo desta guisa fasta que hobieron levado todo
Pues el que este libro leyere sepa la manera el tesoro. Et des'« esto fecho, fuese el home para
su posada e non falló nada, mas falló que cada
<en que fué compuesto, et cual fué la entención
uno de aquéllos había apartado para sí lo que
de los filósofos e de los entendidos en sus
levara, et así non hubo dende salvo el lacerio de
ejemplos de las cosas que son ahí dichas. Ca
sacarlo. Et esto por cuanto se acuitó, e non sopo
aquel que esto non sopiere non sabrá que será facer bien su facienda por non ser enviso.
I su fin en este libro. E t sepas que la primera cosa
que conviene al que este libro leyere, es que se
Et por ende, si el entendido alguna cosa leyere
quiera guiar por sus antecesores que son los
deste libro, es menester que lo afirme bien e que
filósofos e los sabios, e que lo lea, e que lo en-
entienda lo que leyere, o que sepa que ha otro
tienda bien, et que non sea su intento de leerlo
seso encobierto. Ca si non lo sopiere, non le ter-
i fasta el cabo sin saber lo que ende leyere. Ca
ná pro lo que leyere, así como si home levase
aquel que la su intención será de. leerlo fasta en
nueces sanas con sus cascas, e non se puede El que se E t es atal como el home que
duerme
dellas aprovechar fasta que las parta e saque mientras le roban d j
q entró el ladrón en su
c e n U e

dellas lo que en ellas yace. casa de noche e sopo el lugar donde estaba el
ladrón, et dijo: " Q u i e r o callar fasta ver lo q'ie
_ . E non sea atal como el h o m e fará, e de que hobiere acabado de tomar lo que
El ignorante q u e , , ,
quiere pasar por que decía que quería leer grama- quisiere, levantarme he para gelo quitar." Et el
sab.o :: :: :: :: ^ ^ q U e g e f u e p a r a u n s u a m ¡ g 0
ladrón andudo por casa, e tomó lo que falló, et
que era sabio, et escribióle una carta en que entre tanto el dueño dormióse; e el ladrón fuese
eran las partes de fablar, e el escolar fuese con con todo cuanto falló en su casa, et después
ella a su posada, e leyóla mucho; pero non cono- despertó et falló que había el ladrón levado
ció nin entendió el entendimiento que era en cuanto tenía. Et entonce comenzó el home bue-
aquella carta, e la decoró, e súpola bien le>er. E t no a culparse e maltraerse, e entendió que el
acertóse con unos sabios cuidando que sabía su saber non le tenía pro, pues que non usara dél.
tanto como ellos, e t dijo una palabra en que
yerro. E dijo uno de aquellos sabios: " T ú ye- Ca dicen que el saber non se acaba si non con
rraste en lo que decías, ca debías decir así". E t la obra. E t el saber es como el árbol, e la obra
dijo él: " ¿ C ó m o yerré? Ca yo he decorado lo es la f r u t a ; e el sabio non demanda
que era en una carta." E t ellos burlaron dél por non por aprovecharse dél. Ca si non usare de lo
que non la sabía entender, et los sabios tovié- que sabe, non le tendrá pro. E t si un home
ronlo por m u y gran necio. dijese que otro home sabía otra carrera prove-
chosa, e andodiera por ella diciendo que tal era,
Et por esto cualquier home que este libro le- e non fuese ansí, haberlo hían por simple, et
yere e lo entendiere, llegará a la fin de su enten- atal como el home que sabe cuál es la vianda
ción, e se puede dél aprovechar bien, e lo tenga buena e mala, e desí véncele la golosina e el
por ejemplo, et que lo guarde bien. Ca dicen sabor de comer, e come la vianda mala, e deja
que el home entendido non tiene en mucho lo de usar de la buena. Et el home que más cul-
que sabe nin lo que aprendió dello, maguer que pado es en facer las malas obras e dejar las bue-
mucho sea. Ca el saber esclarece mucho el en- nas, así como si dos homes fuesen que serviese el
tendimiento, así bien como el olio que alumbra uno al otro, e fuese el uno ciego, e cayesen amos
la tiniebla, ca es la escuridat de la noche. Ca el a dos en un foyo; que más culpa habría el que
enseñamiento mejora su estado de aquel que tenía ojos que non el ciego en caer.
quiere aprender. Et aquel que sopiere la cosa e E t el sabio debe castigar primero a sí, e des-
non usare de su saber, non le aprovechará. pués enseñar a los otros._.Ca sería en esto atal

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como la fuente que beben todos della e aprove- suyo descobierto." E dijo: " M a s razón es que
cha a todos, et ella non ha de aquel provecho esté lo suyo guardado que non lo mío." E t quitó
cosa ninguna; ca el sabio, después que adereza la sábana e púsola sobre el sísamo de su com-
bien su facienda, mejor adereza a los otros con pañero. E después que fue de noche venieron su
su saber. Ca dicen que tres maneras de cosas compañero e el otro a furtar el sísamo. Et an-
debe el seglar ganar e dar: la primera es ciencia, dudo catando e atentando fasta que topó en la
la segunda riquezas, e la tercera codiciar de señal que tenía puesta; et entonce tomó el sísa-
facer bien. E t non conviene a ningún sabio pro- mo que estaba debajo, pensando que era lo de
fazar de ninguna cosa, faciendo él lo semejante su compañero, e era lo suyo, e dio la meatad
ca será atal como el ciego que profazaba al dello a aquel amigo que entró con él a lo furtar.
tuerto. , , _ E t luego, cuando fue de día, venieron él et su
Nin debe trabajar provecho para si por dañar compañero amos a dos a la botica. Et cuando
a otro, ca este atal que esto feciese sería derecho vio que el sísamo que levara era lo suyo, calló
que le aconteciese lo que aconteció a un home. e non osó decir nada, ca tovo que en saberlo su
compañero era mayor pérdida que el sísamo.
E t dicen que un especiero tenía
S S r . u ' S S S f e - sisámo, él e un su compañero, e E t pues el que alguna cosa demanda, debe de
f», -resultó -robado — ^ u n 0 ¿"ellos t e nía una bujeta demandar cosa que haya hn et término que féP
dello, e non lo había eiTtoHa ésa tierra mas de nezca; ca dicen qüe~ei que corre sin fin, aína le
lo que ellos tenían. E t el uno dellos pensó en su puede fallecer su bestia. E t es derecho que non t
corazón que furtase lo de su compañero, et puso se trabaje en demandar lo que término non ha, I
una señal sobre una bujeta, en que estaba el nin lo que otro non hubo ante que él, nin s e '
sísamo de su compañero, por que, de que viniese desespere de lo que puede ser e puede haber.
de noche a lo furtar, que la conociese por a E que ame más el otro siglo que a este mundo;
señal. E t puso una sábana blanca encima dello ca quien ama a este mundo poca mancilla ha
por señal. Et descobrió esto que quería facer a cuando se parte dél. Et dicen que dos cosas es-
un su amigo, por que fuese con él de noche a lo tán bien a cada un home: la una es religión e
la otra es riqueza. E t esto semeja al fuego ar-
furtar. E t el otro non quiso ir con él fasta que
diente que toda leña que le echan arde mejor.
le prometió de darle la meatad dello.
E t después su compañero vino, e falló la sa- E t el entendido non se debe desesperar nin
bana cubierta sobre su sísamo, et dijo: "Veres desfiuzarse; ca por aventura será acorrido cuan-
qué ha fecho mi compañero por guardar mi do non pensare.
sísamo de polvo; púsole esta sábana, et dejo lo
E t esto semeja a lo que dicen cosas en que alleguen grandes faciendas. Ca
aprovecha de'ío que que era un home muy pobre, e todo home que entendimiento haya, e pune que
le robaban : : : : : : n j n g u n 0 ¿ e SUS p a r i e n t e s non le su ganancia sea de las mejores -e de las más lea-
acorrien a le dar ninguna cosa. Et seyendo así les, que esquive todas las que probó trabajosas
una noche en su posada vio un ladrón. Et dijo e le fecieron haber cuidado e tristeza. Et non sea
entre sí: " E n verdat non hay en mi casa cosa tal como la paloma que le toman sus palominos
que este ladrón tome, nin pueda levar. Pues tra- e gelos degüellan e por eso non deja de facer
bájese cuanto podiere." Et buscando por casa otros luego. Ca dicen que Dios, cuyo nombre
qué tomase, vió una tinaja en que había un sea bendicho, puso a toda cosa término a que
poco de trigo. E t dijo entre sí: " ¡ P a r Dios!, home llegue. Et el que pasa dellas es atal como
non quiero yo q u e mi trabajo vaya de balde." el que non llegó a ellas, ca dicen que quien se
E t tomó una sábana que traía cobierta, e ten- trabaja deste siglo es la su vida contra sí, et al
dióla en el suelo, e vació el trigo que estaba en que se trabaja deste sig'.o e del otro .es su vida
la tinaja en ella p a r a lo levar. Et cuando el home a par de sí o contra sí.
vio que el ladrón había vaciado el trigo en la E dicen que en tres cosas debe el seglar emen-
sábana para se ir con ello, dijo: " A esta cosa dar en la su vida: et afiar la su ánima por ella,
non hay sufrimiento. Ca si se me va este ladrón la segunda es por la facienda deste siglo, e por
con el trigo, allegar se me ha mayor pobreza e la facienda de su vida e vivir entre los homes.
fambre; que nunca estas dos cosas se allegaron Et dicen que a'gunas cosas hay en que nunca,
a home que non lo llegasen a punto de muerte." se endereza buena o b r a : la una es gran vagar;"*
Et desí dio voces al ladrón, et tomó una vara que la__otra es menospre"cTar los m a n d a m i e n t o s j j e
tenía a la cabecera del lecho, e arremetió para Dios; la otra es creer a todo home lisonjeroTTa f
el ladrón. Et el ladrón, cuando lo vio, comenzó otra es desmentir a otro sabio. Et el home en-
a fuir, e por iuir cayos ele la sábana en que le- tendido debe siempre~sospechar en su asma-
vaba el trigo, et tomóla el home e tornó <el trigo n r e n t o e non creer a ninguno, maguer verda-
a su lugar. dero sea, e de buena fama, salvo de cosa que le
semeje verdat; et cuando alguna cosa dudare,
porfíe e non otorgue fasta que sepa bien la ver-
Mas el home entendido non debe allegarse a
dat. Et non sea ata! como el home que deja la
tal ejemplo como aquéste, et dejar de buscar
carrera e la ha perdido, e cuanto más se trabaja
e facer lo que debe para demandar su vida; nin
en andar, tanto más se aluenga del lugar donde
se debe guiar por aquellos a quien vienen las
quería llegar; et es atal como el home que le
aventuras sin a'.bedrío de sí o t r a b a j o ; ca pocos
cae alguna cosa en el ojo, e non queda de le
son los homes que trabajan en demandar las
rascar fasta que le pierde; ca debe el home en que había tantas yerbas de muchas maneras,
entendido creer la aventura, et estar apercebido, e que si conoscidas fuesen e sacadas e confacio-
nadas, que se sacarían dellas melecinas con que
e non querer para los otros lo que non querría
resucitasen los muertos; e fizo al rey que le diese
para sí.
licencia para ir huscarlas, et que le ayudase para
Pues el que este libro leyere piense en este
la despensa, e que le diese sus cartas para todos
ejemplo, et comience en él. Ca quien sopiere
los reyes de India, que le ayudasen por que él
lo que en él está, escusará con él otros, si Dios pudiese recabdar aquello por que iba.
quisiere.
E t el rey otorgógelo e aguciólo; et envió con
E t nos, pues leemos en este libro, trabajamos él sus presentes para los reyes donde iba, se-
de le trasladar del lenguaje de Persia al len- gunt que era costumbre de los reyes cuando
guaje arábigo, e quisimos e tovimos por bien de unos enviaban a otros sus mandaderos con sus
atraer en él un capítulo de arábigo en que se cartas por lo que habían menester. E t fuese
mostrase el escolar dicípulo en la facienda deste Berzebuey por su mandado, et andudo tanto
libro; et es esto .el capítulo. fasta que llegó a tierra de India. Desí dió las
cartas e los presentes que traía a cada uno de
aquellos reyes, et demandóles licencia para ir
CAPITULO I buscar aquello por que era venido. E t ellos dié-
ronle todos licencia e ayuda. E t duró en coger
CÓMO EL REY S I R E C H U E L ENVIÓ A BERZEBUEY estas yerbas e plantas grand tiempo, más de un
año, et volviéndolas con las melecinas que de-
A TIERRA D E INDIA
cían sus libros, et faciendo esto con grand dili-
gencia. Desí probólas en los finados, e non resu-
citaron ningunos; e entonces dubdó en sus es-

D
ICEN que en tiempo de los reyes de los
gentiles, reinando el rey Sirechuel, que cripturas, e cayó en grand escándalo, et tovo
fue fijo de Cades, fue un homne a que por cosa vergonzosa de tornar a su señor el rey
decían Berzebuey, que era físico e príncipe de con tan mal recabdo.
los físicos del regno; e había con el rey grant E quejóse desto a los filósofos de los reyes de
dignidad e honra, e cátedra conoscida. Et como India. Et ellos dijéronle que eso mismo fallarotf\
quier que era físico conoscido, era sabio e filó- ellos en sus escripturas que él había fallado, e •
sofo, et dió al rey de India una petición, la cual propiamente el entendimiento de los libros de
decía que fallaba en escripturas de los filóso- la su filosofía et el saber que Dios puso en ellos
fos que en tierra de India había unos montes son las yerbas, et que la melecina que en ellos

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rascar fasta que le pierde; ca debe el home en que había tantas yerbas de muchas maneras,
entendido creer la aventura, et estar apercebido, e que si conoscidas fuesen e sacadas e confacio-
nadas, que se sacarían dellas melecinas con que
e non querer para los otros lo que non querría
resucitasen los muertos; e fizo al rey que le diese
para sí.
licencia para ir huscarlas, et que le ayudase para
Pues el que este libro leyere piense en este
la despensa, e que le diese sus cartas para todos
ejemplo, et comience en él. Ca quien sopiere
los reyes de India, que le ayudasen por que él
lo que en él está, escusará con él otros, si Dios pudiese recabdar aquello por que iba.
quisiere.
E t el rey otorgógelo e aguciólo; et envió con
E t nos, pues leemos en este libro, trabajamos él sus presentes para los reyes donde iba, se-
de le trasladar del lenguaje de Persia al len- gunt que era costumbre de los reyes cuando
guaje arábigo, e quisimos e tovimos por bien de unos enviaban a otros sus mandaderos con sus
atraer en él un capítulo de arábigo en que se cartas por lo que habían menester. E t fuese
mostrase el escolar dicípulo en la facienda deste Berzebuey por su mandado, et andudo tanto
libro; et es esto .el capítulo. fasta que llegó a tierra de India. Desí dió las
cartas e los presentes que traía a cada uno de
aquellos reyes, et demandóles licencia para ir
CAPITULO I buscar aquello por que era venido. E t ellos dié-
ronle todos licencia e ayuda. E t duró en coger
CÓMO EL REY S I R E C H U E L ENVIÓ A BERZEBUEY estas yerbas e plantas grand tiempo, más de un
año, et volviéndolas con las melecinas que de-
A TIERRA D E INDIA
cían sus libros, et faciendo esto con grand dili-
gencia. Desí probólas en los finados, e non resu-
citaron ningunos; e entonces dubdó en sus es-

D
ICEN que en tiempo de los reyes de los
gentiles, reinando el rey Sirechuel, que cripturas, e cayó en grand escándalo, et tovo
fue fijo de Cades, fue un homne a que por cosa vergonzosa de tornar a su señor el rey
decían Berzebuey, que era físico e príncipe de con tan mal recabdo.
los físicos del regno; e había con el rey grant E quejóse desto a los filósofos de los reyes de
dignidad e honra, e cátedra conoscida. Et como India. Et ellos dijéronle que eso mismo fallarotf\
quier que era físico conoscido, era sabio e filó- ellos en sus escripturas que él había fallado, e •
sofo, et dió al rey de India una petición, la cual propiamente el entendimiento de los libros de
decía que fallaba en escripturas de los filóso- la su filosofía et el saber que Dios puso en ellos
fos que en tierra de India había unos montes son las yerbas, et que la melecina que en ellos

2 2 2 3
decía son los buenos castigos e el saber, et los lo dejase después de su vida a los que dél des-
muertos que resucitasen con aquellas yerbas cendiesen.
son los homnes nescios que non saben cuándo 1 E t era el primero capítulo del león et del buey,
son melecinados en el saber, e les facen entender que es después de la estoria de Berzebuey el
las cosas, e esplanándo'as aprenden de aquellas menge.
cosas que son tomadas de los sabios, et luego,
j en leyendo aprenden el saber et alumbran sus
Vgntendimientos.
CAPITULO II
E t cuando esto sopo Berzebuey buscó aque- |
lias escripturas e fallólas en lenguaje de India e HISTORIA DEL MEDICO BERZEBUEY
trasladólas en lenguaje de Persia, et concertólas.
Desí tornóse al rey su señor. Et este rey era j
muy acucioso en allegar el saber, e en amar los
filósofos más que a otri, e trabajábase en apren-
der el saber, et amábalo más que a muchos de- -J
leites en que los reyes se entremeten. Et cuando
M ío padre fue de Mercecilia, e mi madre
fue de las fijasdalgo de Azemosuna et de
los legistas. Et una de las cosas en que
Dios me fizo merced, es que fui yo el mejor de sus
fue Berzebuey en su tierra, mandó a todo el fijos. Et ellos criáronme lo mejor que pudieron,
pueblo que tomase aquellos escriptos e que los jj gobernándome de la mejores viandas que pudie-
leyesen, et rogasen a Dios que les diese gracia ron fasta que hube nueve años complidos; et desí
con que los entend esen, e dioles aquellos que pusieron me con los maestros. E t yo non cesé
!
eran más privados en la casa del rey. E t el uno de continuar en aprender la gramática et de
de aquellos escriptos es aqueste libro de Calila meter la mi cara a sotileza e a buen entendi-
e Dimna. miento, a tanto que vencí a mis compañeros et
Desí puso en este libro lo que trasladó de los :j a mis iguales et valí más que ellos, e leí libros
libros de India, u n a s cuestiones que fizo un rey e conoscí e sope sus entendimientos, e afirmóse
de India que había nombre Dicelem, et al su en el mi corazón lo que leí de las escripturas
aguacil decían B u r d u b e n ; et era filósofo a quien ••j de los filósofos. Et decoré las palabras de los
él más amaba. E t mandóle que respondiese a sabios, e las cuestiones que facían unos a otros,
ellas capítulo p o r capítulo, et respuesta verda- e las disputaciones que facían entre sí.
dera e apuesta, et que le diese ejemplos e seme- j E mantove esto con mi entendimiento e con-
janzas et por tal que viese la certedumbre de su certólo con la opinión que yo tenía, et sope que
respuesta, et que lo ayuntase en un libro entero, eran acordados en los cursos del año e de los
por que lo él tomase por castigo para sí, et que me.ses e de los días, e en las naturas de los cuer-
pos e -en las cosas de las enfermedades e en las trabaja en enmendar su estado para el otro siglo,
maneras de sus melecinamientos e de su salud. et que non toma el arte de la física por merca-
E t pusiéronlo por escripto e plúgome de lo saber. duría et por ganar la riqueza deste mundo.
E t comencé a leer sus libros fasta que los en- Et el que quiere por su física haber el galar-
tendí ; et vi las maneras de los cuerpos, las cosas dón en el otro siglo, non le menguaba riqueza
de las maletías e las maneras del melecinamien- en este mundo. Et es en aquesto atal como el
to. E t sope en ello a tanto que me metí a mele- 'labrador que siembra las legumbres en la tierra
cinar enfermos. E t después que lo comencé, di por haber mieses et ha de aquesto cuanto quiere.
a mi alma a escoger en estas cuatro cosas que Con todo aquesto non le mengua y de haber
algunas yerbas de que se ayude e se aproveche.
los homnes demandan en este siglo e se traba-
Et tove por bien de perseverar en esto por haber
jan de las haber e las cobdician. Et dije: "¿Cuál
galardón en el otro siglo e merescimiento de
destas cuatro cosas debo demandar segunt la
Dios. E t non quise por esto haber el apostura
cuantidad del mi saber, e cuál es la que me fará deste mundo; que sería tal como el mercador
alcanzar lo que he menester, et si lo pudiere perdidoso que vendió sus piedras preciosas por
haber, deleites o f a m a o riqueza o galardón del vedrio que non valía nada, e pudiera haber del
otro siglo?" precio dellas grand riqueza para en toda su
E t vi que demandando ayuntado todas cuatro vida.
cosas, el que demanda llega a cualquier dellas
que quisiere. Et fallé que la melecina era cosa E t comencé a melecinar los enfermos so espe-
loada cerca de los entendidos, e non denostada ranza del galardón del otro siglo; así que non
de los sabios e de las leyes e de las setas. Et dejé enfermo que yo hobiese esperanza de lo
fallé que el más santo de los físicos es aquel que guarescer e de lo sanar de su enfermedad con
non quiere haber por su física salvo el galar- mi melecinamiento, que non metiese mi poder
dón del otro siglo. Et comedí en mi corazón, et en lo guarescer. Et al que yo por mi mesmo
fallé que todas las cosas en que los homnes se pude sanar, fícelo e non le metí en mano de
trabajan son fallecederas. E t yo non vi a nin- otri; et al que non pude esto facer dejéle su me-
guno de mis antecesores que su allegar lo ficiese lecinamiento e dejéle las melecinas que había
durable en este mundo, nin que lo librase de la menester, et non quise haber galardón nin me-
muerte e de lo que aviene después della. Et rescimiento de aquellos a quien esto fice. Et non
fallé en los libros de la física quel más piadoso había_envidia de mis iguales nin de los que
físico es aquel que primeramente comienza a habían ~más haber que yo. nin del bien que Dios
melecinar su alma e sus enfermedades; et el que jes_había^dado.^Mas era el mió mavor cuidado.e
es en mejor estado es aquel que con su física a j o ^ q u e mas me inclinaba e de lo que más me
t j ^ b a j a b a ^ g u e pugnase más_q.uél en saber, e en tu compañia se ha de partir. Et esto es atal como
me trabajar en haberj[alardónj3e Dios. la_cuchara de palo que es siempre usada en la
~~Et estude en esto un tiempo fasta que vencí calentura e en cabo quiebrase sirviendo e encí-
al saber deste mundo, et contendí comigo por mase su tacienda a ser quemada .en fnegñ"
el algo que veía haber a los otros. Et yo non ¡Ay alma!, no tomes placer en ser ayuntada
quise al salvo contender con mi alma e defen- con tus querientes e con tus amados en ayuntar
derla de non se apartar de las cosas que nunca haberes, ayuntándolos por haber amor et gracia
hubo ninguno que por ellas non apocase su algo de~ellos, que serías en esto atal como el safu-
e que non acresciese su lacerio. E t remembra- merio que quema a sí e han folgura los homnes
ron me las penas que había de sofrir después con su olor. ¡ Ay alma!, non te fíes en las rique-
que deste mundo partiese por la facer olvidar zas e en las dignidades en que se alegran los
aquellas cosas de que había sabor. Et díje'.e: mundanos; ca éstos non saben en cuán pequeñas
í " ¡ A v alma!, que non has vergüenza d e j a c g x cosas están fasta que las pierden. Et acaesce así
1 comunidad con los perezosos, nescios, e n _ a m a r _ como a los cabellos, que cuañdo~los homne tiene"
leste mundo fallescedero; cá~ aquel_que_alguna en la cabeza péinalos e úntalos con las mejores
Icosa ha del non es suyo nin_finca_con él. et non unturas que puede, et despues que son fuera de
B o j i m á ñ ^ a l v o los encanados .negligentes._Con : l a c a b e z a , halos homne asco de__v.er,
p g ^ t e d e s t a nesced'at e desta locura, et métete ¡ A y alma!, persevera en meléciñar los enfer-
roñjoda~tu fuerza a facer algún bien p a r a e j o í r O - - - mos e non te tire dello el afán de la física porque
/síg!o7~ét~guárdate deJoJksaiLSIi traspaso, e n o n , los homnes non lo saben. Mas asma de un
(te asegures en él. homne que librase a otro de algunt mal o lo es-
Et miémbrate en cómo en este cuerpo ha mu- capase de alguna cuita fasta que lo tornase a
chas ocasiones et cómo es lleno de malas cosas la paz e a la forgura en que era, si este atal
lijosas; e son, por todas, cuatro humores que debe haber galardón segund Dios: pues ¿cuán-
sostienen la vida mezquina que ha de fallescer, to debe haber de galardón el físico que por
así como el ídolo descoyuntado que cuando sus galardón de Dios melecina muchos e los saca
m k m b r o s son compuestos e puestos cada uno de grant peligro con la ayuda de Dios? ¡Ay
en su lugar, ayuntan los con engrudo, que los alma!, non se te aluengue el otro siglo por que
face tener unos con otros, e cuando es quebran- hayas a enclinar a éste; ca serías en tomar lo
tado el plegó cáensele las juntaduras e desfácese poco e dar por él lo mucho, así como el marca-
t o d o : ¡ay alma!, non te .engañes en la compañía^ dor que había una casa llena de oro e de plata,
de tus amigos e de tus bien querientes e "ñoñi- et dijo en sí: "Si la vendiere a peso alongarse
hayas desto grand cobdicia; pues que a la ñiTIaJ me ha", e vendióla a ojo por mal precio.
en las criaturas, p. en .eLcomienzo e en la. fin riel
E t habiendo esta contienda con mi alma, non mundo.
falló carrera ninguna para me vencer, e confe-
Et_toye por bien de otorgar a Ins sahing
sóse e conosció el menosprecio de aquellas co-
cada una lev, sus comenzamientos e ver q^é
sas a que se acostaba, e perseveró en bien por
dirían, por razón de_gak&r rippqrtir la verdat de
ganar el otro siglo. Et non me estorbo esto de
la ment.ra e escoger e amparar la una de la otra;
haber buena parte de este mundo e de la pri- et, conoscida la verdat. obligarme a ella verda-
vanza de los reyes ante que fuese a India; e des- deramente, e non creer lo que non cumpliese
pués que torné hube más de lo que quería. Et e nin seguir lo que non entendiese. Et fize esto,
estudié en la física, et fallé que el físico non.
et pregunté e pensé e non fallé ninguno dellos
puede melecinar a ninguno con melecma que le que me diese más que alabar a sí e a su lev'e
segure de enfermedat toda su vida; e non sope denostar al agena. Et vi manifiestamente qn<»
cómo el guarescer toviese pro, non seyendo el se encimaban a sus saboresT e que por su sabor
homne seguro de non tornar a la enfermedat, trabajaban et non por derecho ; et nin fallé en
,e de acrescentar en otra cosa más fuerte. ninguno dellos razón que fuese verdadera nin
E t por ende fallé que las obras del otro siglo 'derecha, nin tal que la creyese" homnp entendi-
son las cosas'que libran a los nomes de sus enfer- do e non la contradijese con razón. Et después
medades. E t fallé que Ta enfermedad d e H t m m a que esto vi non tallé carrera poFdonde siguiese
ei~Ia~máyor enfermedad. Et_£or_eso~desprecie a ninguno dellos; et sope que si_vo c r e v é s e T
la física e trabájeme de Ta ley, et hube ende sa-_ alguno dellos lo que non
b o r ; e dúbdé en la física e non fallé_en_§uS-fiSr como el ladrón engañado que f a b l a m u F ^ f e m p l o :
"cnturas~mejoría de ninguna ley. Et fallé las leyes_
mucho alongadas, eTlás setas_muchas, e aque-
nDel. ladrón
. . . a quien
. Et fué así que i andaba una no- X
l l o s q u e las tenían h a g u m í ¡ ¡ h e r e d a d o de sus , i i '
padres, et otros que las~tenían habidas por f u e r L che un ladrón sobre una casa de
hacen creer que la
za7~i~~otros que querían h a b é r p o r ellas este ÍaLa::ir:V:e::de::";homne rico, e facía luna, e
muñgó~e~ que se trabajaban a ganar con ellas. andaban algunos compañeros con
gíTsüs"vidas. et otros entendidos de simples vo- él. Et en aquesta casa había una finiestra por
luntades que non dubdan q u e j i e n e n la verdat, donde entraba la luz de la luna al homne bueno.
et non tienen buena razon~a quien les ficiese Et despertó el dueño de la casa e sintiólos e pensó
cuestión sobre ello. Et todos se enüngien que que tal hora non andarían por sus tejados salvo
tenien derecho et que los que contra ellos eran ladrones. Et despertó a su muger et di jóle: "Fabla
q u e y a c í a n en yerro e en perdimiento. E t _ j a quedo, que yo he sentido ladrones que andan en-
en cima de nuestro tejado; et dime cuando los sin-
-frñtj-j^^ criadoi_-£t-
tieres cerca ele aquí: ¡ Ay marido! ¿Kon me dirás et abrazábame con la luna e subía a la finiestra;
de qué llegaste tantas riquezas corno habernos, ü t e en este estado gané todo esto que tú vees".
cuando yo non te quisiere responder, sigue me Et cuando esto oyeron los ladrones plógoles
preguntando fasta que te lo diga \ Et f i a d o asi mucho dello et dijeron: " M á s habernos ganado
como le mandó el marido, et oyo el ladrón lo desta casa que nos non queríamos, et deste sa-
que ella dijo. E t entonces recudió el home a ber que nos dende habernos, nos debemos más
su muger: '"Tú, ¿por qué lo demandas? Ca .a preciar que de todo cuanto ende ganaremos".
ventura te trajo g r a n d algo; come, bebe et alé- Desí estodieron grande hora quedos, fasta que
grate, et non me demandes tal cosa, ca si te lo cuidaron que el dueño de la casa era adormeci-
y o dijere, non so seguro que lo non oya alguno, do et su muger otrosí, et después que cuidaron
e podría acaescer cosa por ello que pesara a mi ser ciertos desto, levantóse el cabdiello dellos
et a ti." Et dijo la m u j e r : " P o r la fe que me et fuese para la finiestra, que estaba en somo
debes que me lo digas, ca non oirá ninguno lo de casa, por do entraba la luz de la luna, et
que dijéremos a tal hora". Dijo el m a n d o : 'Yo dijo siete veces: "saulan, saulan", et abrazóse
te lo diré, pues que tanto lo quieres saber, be- con la luz por descender por ella a la casa, et
pas que yo non a y u n t é todas estas riquezas, sal- cayó cabeza ayuso. Et levantóse el dueño de la
vo de ladronía." E t dijo la m u g e r : " ¿ C o m o casa et dióle tantos de golpes fasta que le quedó,
puede eso ser, ca las gentes te tenían por homne diciendo el ladrón: " Y o merezco cuanto mal me i
has fecho, porque creí lo que me dijiste et me /
bueno?" ,
engañé con vanidat."
Et dijo él: " E s t o f u e por una sabiduría que yo
fallé al furtar, et es cosa muy encubierta et soti Et yo, después que me guardé de non creer
de guisa que n i n g u n o non sospechaba de mí tal las cosas de que non era seguro de non caer en
cosa". Et dijo la m u j e r : "¿Cómo fue eso?' peligro de muerte, dejéme de todas las cosas
Respondió él e d i j o : " Y o andaba la noche que dubdosas et metíme en facer pesquisas de las
facía luna e mis compañeros conmigo, fasta que leyes et en buscar las más derechas. Et non
sobía en somo de la casa do quería entrar, e fallé en ninguno de aquellos con quien yo fablé
llegaba a alguna finiestra por donde entraba la esto, buena respuesta quel yo debiese creer. Et
luna e decía siete veces: "saulan, sau'an."_Desi dije en mi corazón: " T e n g o por seso, pues así
abrazábame con la luna e entraba por la finies- es, de me obligar a la ley de míos pa'dres."
tra e descendía por ella a la casa, et non me sen- P e r o f u é buscando si • haberla a esto alguna es-
tía ninguno cuando caía; e iba de aquella casa cusación e non la fallé.-Et mémbrome el dicho
a todas las o t r a s casas. Et después que tomaba de un homne que comía feo e era tragón, e di-
lo que fallaba, tornaba al logar onde descendía,

3 2
3 3
Calila ¿i Dimna I
jéronle que comía mal e feo et el d i j o . Asi conturbado?" E t non cesó de decir fasta que
comían mis padres e mis abuelos." E non falle entro el mando e prendiólos, e finólos muy mal
ninguna escusación porque non debtese fincar e Uevolos a la justicia.
en h ley del padre, et quíseme dejar de todo c
meterme a facer pesquisas de las leyes e estu- A s í j y temime de ir acá e allá e después ser
diar en ellas. Et estorbóme la fin que es cerca e preso pHFl^i culpa, et hube por bien d T ^ n
la muerte que acaesce tan aína como cerrar el me temer de aquello de que me temía,
ojo e abrirlo. Et había fechas algunas obras que g e por pagado de t o d T o b r a que s o l a m ^ l ^ s
non sabría si eran buenas, onde por aventura a l m a s j e s t ^ a n que es TCh'a en que se a c i ^ -
mientra me trabajase de pesquenr las .eyes de- d a n l a s j H j j - d e las leyes. E f d e t o v e mi mano
tenerme hía de facer algunt bien, et m o m a ante d e j e n r e de av.ltar, e de robar. et de f „ r t R r f
que viese lo que quería. íalsar. Et guardé el mi cn^rpn riP
e mi lengua de mentir e de t o d a r a ^ ^

fuese a a.guno. Et detóveme de facer mal a w


Et por ventura, en dubdando,
homnes mn de b k ¡ a r _ e ^ s c a r n £ ¿ . e r de n i n g n ^
2 S ^ I F E acaescerme hía lo que dicen que
et_de_cuantas malas costumbres pude. F.t t n l ^ -
rido :: :: :: - a caesció a un hotnne que amaba J £ ^ E £ g ñ ^ í ^ a z o n _ d e non querer mal a nin-
una muger casada. Et ella h a b í a cavado para g u n o e de non desmentir la resurrección 1 n!n
él un caño de su casa fasta la calle, et e cano día del juicio, et el g a l a r d ó n ^ T ^ j ^ ~
era del pozo cerca; e fizo una puerta al cano
porque si su marido viniese asoras que pusiese Et_con_esto asosegué e aseguré mi corazón.
ahí su amigo e lo cerrase dentro. Et acaesció asi g<_vi^que non hay ningund amigo tal como facer
que un día estando él dentro con ella dijeronle ligera de ganar c J o
que su marido estaba a la puerta. Et dijo la mu- Dios q u i e r e i y ü a a r T e t vi que e S g r a n d b i e n - i
jer al amigo: "Vete aína por el caño que esta C[UIEN la face e que es mejor cosa que el teso-
cerca del pozo." Et él detóvose de ir a aquel ro que e l p a d r e e la madre le dejan, et que non
logar. Et acaesció que el pozo era derrundiado. mengua por la despemferTante se face m á T ? ^
E t él tornóse a ella e díiole: " Y a llegue fasta mosa_e mas nueva. lQaljé_c L u< L el homne o u ¡
el caño e fallé el pozo caído." Et dijo la muger : d e s p r e c i T T i - C T a d e la fiiTdHTa
" N o n te dije yo del pozo salvo por te guiar al djestorba_déHa salvo el flaco en ten dimi^U?
caño. Aguija e vete." Et dijo el: " N o n debieras
tú decir cerca del pozo, pues yo había de ir al
caño." Dijo ella: " V e e deja la locura de ir e
de venir." Dijo él: "¿Cómo iré, habiéndome tü
E t -e's tal en perder e despender do de sus dolores e menosprecia la envidia e
faHaruna"iedray lo suyo como un mercador que muéstrasele el amor e la caridat, e es su alma
^ ' V / c a n u r T . dicen que había piedras prescio- tendimiento. e vee la paz; e es seguro de ser
jornalero :: :: :: s a 3 ) e t alquiló un homne que ge- non tentado. Et cuanto más pensé en la religión
las foradase e adobase por cient maravedís e tanto más me pagué della. tanto que cuidé ser
llevólo para su casa. E entrando por casa vido dellos. Desí temí me que non podría sofrir la
un salterio e atoleólo, e dijole el señor de la po- su vida, e que me tornaría a la costumbre en
sada si lo sabía tañer. Dijo él: " M a s que_ tu que fuera criado, e non fue seguro que si me
non piensas." Et era gran maestro de le tañer dejase del mundo e tomase religión que lo non
E t dijole el mercador: " T o m a e táñelo. Et pudiese complir, e dejaría algunas cosas que te-
tomó .el homne el salterio e comenzo a lo tañer ma comenzadas, de que habría provecho.
muy bien fasta la noche. E t dejó el mercador
la caja de las piedras abierta et comenzo de . , Et sería en esto atal como un
í.1 c a n enganado ,
folgar e de reír oyendo aquel tañer. E t desque por el reflejo del can que dicen que iba por un rio
fué noche dijo el homme: "Págame mi jornal. agua : : : : : : : : : : g ]] e v a b a u n a pi e z a ¿g carne en

Dijo el mercador: " N o n feciste cosa por que la boca, e vido la sombra que facía. Et por
merezcas jornal." Dijo el h o m n e : " Y o ñzt lo abarzar la sombra abrió la boca e cayósele la
que tú me mandaste facer." E por razón hubo que llevaba, .e llevógela el agua e non falló cosa
le a dar los cient maravedís e quedaron sus pie- ninguna.
dras por adobar.
Onde hube muy grant pavor de la religión.
E cuanto m á s pensé en las cosas d e s t e j n u n - Temí me de la non poder sofrir e non osé fincar
d o e e n j g u s sabores, tanto más lo desprescie^e en el estado en que estaba. Desí pensé en asmar
tove por bien de me amparar_con_Ja_^lglQP cuál era más fuerte cosa: en me temer de non
e despreciar este mundo. Et v i ^ e j a j e l i g i o n poder sofrir la religión e la vida que le perte-
enderesza carrera para el' otro s i g l ^ ^ c o m o nesce por el desabor e por el angostura que en
endereszañ los buenos padres a s u s _ f i j o s j j H ^ ella ha, e en lo que contesce al seglar de tribula-
•^evTrTEt vi que_en_la religión pensar es bien; ciones. E vi que non es ningunt sabor nin de-
por~que el que ¿ T ^ p e n s a r e j T o m U j a ^ leite en este mundo que se non torne en desabor
s T p o T p á g a g ó con lo qüTHáTé enriquec£e_pla- et que non sea con dolor. Onde j l mundo tal es
^T"E5H~b~~qüe P i o s J a c ^ e ^ B e i j i l ^ i d a d o e como el "agua salada, qiie cuanto mas el homne
despóiasefdeste m u ñ a ó y é ^ t u e i x e J e l J a ^ , ^ bebe della, tanto mas sed mete. Et es tal como
desecha "sus" sabores^^eTacése manso." el hueso en que el can falla que se le quebran-
tan las encías et revienta la sangre, e cuanto más trase que veviría ciento años e que non pasase
roe tanto más s a n g r e le sale. Et es tal como el ningunt día que me non despadazasen todo e
milano que busca la carne, et después que la después recucitase, et fuese así penado cada día,
tiene, ayúntanse las aves a él e non cesa de en pero con tal postura que complidos los cien-
fuir e de trabajar fasta que gela facen echar des- to años que fuese librado de toda pena e que
pués que la falla con trabajo. Et es atal como tornase alegría e folgura perdurable, lo debía
la jarra de la miel, que yace en ella en su fon- facer. Pues ¿cómo non puedo sofrir unos pocos
dón muerte supitaña. Et es tal como los sueños de días que viva en religión e sufra un poco de
del que duerme, que le facen alegría en soñan- desabor?"
do, e cuando despierta pierde el sabor por que Ca non es este mundo lleno salvo de tribula-
non falla nada. E t es tal como el relámpago ciones e de pena, et non se envuelve el homne
que alumbra un poco e vase luego, e queda el con todo esto salvo en mal desque es concebido
que lo atiende en tiniebla. Et es atal como el
gusano del sirgo, que cuanto más teje sobre sí, días. Ca nos fallamos ^en l a escritura de la física
rtanto más se aluenga de la vida. qué~~Ía esperma de que es engendrado el fijo,
Et cuando p e n s é en estas cosas et torné en mi que es complido de sus miembros cuando cae
escoger la religión e me enclinar a ella, contra- en la madre de la muger, e se vuelve con la
d.je me, et d i j e : " E s t o non vale cosa, fuir del esperma della e con su sangre, e espésase e
siglo a la religión e de la religión al siglo." Et mézclase, e desí el aire masa aquel esperma e
si yo pensare en la estrechura de la religión, aquella sangre fasta que lo torna tal como el
seré cada día movedizo. E t sería en esto tal suero; desí tórnalo tal como la cuajada espesa,
como un alcalde de Marne, que oyó a un aboga- e desí de parte e devisa sus miembros a sus
do que llegó antél, e libróle lo que pidió luego; tiempos. E t si es macho tiene la cara con e'
et después oyó al otro e libró contra el prime- espinazo de su madre, e cúmplese la su forma
ro. Et pensé en la laceria e en la angostura de e la su criazón en cuarenta días; et si es muger
la religión e dije a s í : "¡ Oh, qué pequeña es esta tiene la cara con el vientre de su madre, e cúm-
laceria para h a b e r por ella la folgura perdura- plese la su criazón a sesenta días, e tiene las
manos sobre las mejillas e la barba sobre los
ble!" Et pensé en los deleites deste mundo de
hinojos, et está encogido en su mantillo así como
que ha sabor el ánima e dije: " ¡ O h , cómo esto
si fuese envuelto en un bolsa e respira por un
es agora más f u e r t e de que lleva al ánima a la
sospirón con muy grand pena, e non ha en él
kpena p e r d u r a b l e ! " Et dije: " N o n debe homne miembro que non semeja atado, e está ligado
Itener por dulce una poca de dulzor que trae grant de su ombligo fasta el ombligo de su madre,
«amargura". E t d i j e : " S i algunt homne me mos-
e con él chupa e bebe de la vianda que toma su e la lluvia, e o-'lras muchas maneras de penas, e
madre. E t en esta guisa está en la tiniebla e an- la vejez a los que a ella llegan. De más, si todos
gostura fasta el día que nasce. aquestos peligros non hobiese e fuese seguro
Et cuando viene a sazón del parto, apodera de estorcer dellos e le asegurasen dellos en guisa
Dios a la criatura en la madriz de su madre; e que dello non hobiese miedo, si non de la hora en
esfuérzase a mover e enderesza su cabeza con- que viene la. muerte, et se parte del mundo e se
tra la salida. Et siente en la salida lo que siente miembra de lo que ha en ella e en apartarse
el que tiene deviesos cuando gelos abren. E t de sus amigos e de sus fijos, e de todas aquellas
después que cae en tierra e le tañe el aire e la cosas de que era escaso en este mundo, et de
mano, siente dolor, lo que siente el que es des- como es la grant pavor después de la muerte,
ollado de su cuero. Desí vive en muchas mane- debía ser contado por desacordado e por homne
ras de pena, así como si ha fambre e non le dan que ama dolor el que alguna arte non ficiese
a comer, e si ha sed e non le dan a beber, o si con que lo non estorciese, e se non dejase de las
ha do'or e non le acorren. E non se puede am- sabores deste mundo por ello. Et cuando ha an-
parar de lo que siente cuando lo alzan o lo en- dado en este mundo, torna viejo et ha escosa e
vuelven o lo desenvuelven o lo untan o lo sal- e desabrida vida.
van, et cuando ha sed e le dan a comer e ha Ca el rey, maguer sea bien mesurado, e enviso,
fambre et le dan a beber, o cuando quiere yacer e apercebido, e de gran poder, e de noble cora-
de costado e lo echan de vientre, e otras muchas zón, et pesqueridor de derecho, et de buena vida,
maneras de penas que ha mientra mama. Et e verdadero, e acucioso, e esforzado, e de buen
después que es librado de la pena del mamar recabdo, e requeridor de las cosas que debe, et
metenlo a la pena del aprender a leer e a estar entendido, e cierto, e agradecedero, e agudo, e
apremiado de su maestro, e siempre ha ende piadoso, e misericordioso, e manso, e conocedor
muchas maneras de penas. de los homes e de las cosas, e amador del sa-
E t cuando llega a edad de casar, casa, e entra ber e de los sabios e de los buenos, e bravo con-
en el cuidado de la muger e de los fijos e de lle- tra los malfechores, non envidioso nin refez de
gar haber, e en la malicia e en la cobdicia et engañar, facedor dalgo a sus pueblos, aun ha-
en los peligros de ganar algo para mantener su biendo todo esto, veemos que el tiempo va atrás
casa; e en todo esto lidian con él cuatro enemi- en todo lugar; así que semeja que las cosas ver-
gos, es a saber: la colora, e la sangre, e la flema, daderas son espendidas e amanecieron perdidas;
e la malenconía, que son tósigo mortal e víboras e semeja que el bien amaneció perdido e el
mordederas ; et el miedo de los homnes e de las mal fresco; e semeja que la mala vida amane-
bestias fieras, e la calentura, e el frío, e el viento, ció reyendo e la buena llorando; e semeja que
la justicia amaneció estropezando et la injusti- e vi que los non detiene de facerlo sinon un poco
cia ensalzándose; et semeja que el saber ama- de deleite de comer, et de beber, e de ver, e de
neció soterrado e la necedad esparcida; et se- oír; e por aventura non han desto asaz; empero
meja que el amor amaneció caído et la malque- lo que los destorba de pensar de sí e de traba-
rencia avivada; et semeja que la honra es ro- jarse de estorcer, poca cosa es.
bada a los buenos et es dada a sabiendas a los
malos; e semeja que la traición amaneció des- EI QUE PASA DE UN Et busqué ejemplo e c o m p a \
pierta e la lealtad adormida; e semeja que la peligro a otro : : : : r a d ó n ^ d h ^ y ¡ ^ — ^
mentira nació frutuosa e la veradad seca; e jan en esío a un home que con cuita e miedo
semeja que la franqueza amaneció estragada et llegó a un pozo e colgóse dél, e trabóse a dos
la escaseza mejorándose; et semeja que la ver- ramas que nacieran a la orilla del pozo e puso
dat es ida tropezando et la falsedat retozando e sus pies en dos cosas. a que se afirmó e eran
trobejando; et semeja que amaneció menospre- cuatro culebras que sacaban sus cabeza de sus
ciar el juicio e seguir las voluntades; et semeja cuevas; et en catando al fondón del pozo vio una
que amaneció el tuerto e el que fizo el mal de- serpienta la boca abierta para le tragar cuando
tardándose de facer la emienda; et semeja que cayese, et alzó los ojos contra las dos ramas, e
la cobdicia amaneció tragando de todas partes vio estar en las raízes dellas dos mures, el uno
e la gracia desconocida ; et semeja que los males blanco e el o'iro negro, royendo siempre que non
amanecieron pujando al cielo e los bienes decen- quedaban; et él pensando en su facienda e bus-
diendo a los abismos; et amaneció la grandez cando arte por do escapase, miró a suso sobre
derribada de lo más alto al fondón de lo más si, e vio una colmena llena de abejas en que
b a j o ; et amaneció la menudez honrada et ama- había una poca de miel" et comenzó a comer
nesció el poder mudado de los virtuosos a. los della, e comiendo olvidósele el pensar en °el peli-
viciosos. gro en que estaba, et olvidó de como tenia los
pies sobre las culebras e que non sabía cuándo
se le ensañarían, nin se le membró de los dos
Después que hube pensado en las cosas deste
mures que pesaban de tajar las ramas, et cuando
mundo, et que el home es la más noble crialura
las hobiesen tajadas que caería en la garganta
et la mejor q u e _ ^ ^ ^ _ j n u n d o _ S £ a 4 _ d e s í como
de la serpien'ía. E t seyendo así descuidado e ne-
elta en tal estadcTet non se convuelve sinon en
gligente acabaron los mures de tajar las ramas,
mal, nin es conocido en ál, et sope que non es
et cayó en la garganta del dragón et pereció. Et
ninguno que algún poco de entendimiento haya
yo fice semejanza del pozo a este mundo que es
que esao non entienda, et que non busque arte
lleno de ocasiones e de miedos; e de las cuatro
para se guardar, et maravilléme ende, et pensé

4 * 4 3
culebras a los cuatro humores que son soste-
nimiento del home; et cuando se le mueve al- CAPITULO III
guna dellas es le atal como el venino de las
DEL LEÓN E D E L BUEY E DELA PESQUISA D E D I M N A
víboras o el tósigo mortal. Et fice semejanza
de los dos ramos a la vida flaca deste mundo, E DE CALILA
et de los mures negro y blanco a la noche e al
día, que nunca cesan de gastar la vida del
h o m e ; e fice semejanza de la serpienta a la
muerte, que ninguno non puede escusar; e fice
semejanza de la miel a esta poca de dulzor que
home ha en este mundo, que es ver, e oír, e
D ijo el rey a su filósofo: "Esto oído lo h e ;
dame agora ejemplo de los dos que se
aman, e los departe el mesturero, falso,
mentiroso, que debe ser aborrecido como la
vigambre, et los face querer mal, e los trae
sentir, e gostar, e oler, e esto le face descuidar
a aquello que querrían ser muertos antes, et
de sí e de su facienda, e fácele olvidar aquello en
han de perder sus cuerpos e sus almas." Dijo
que está et fácele dejar la carrera por que se ha
el filósofo: "Señor, cuando acaesce a dos hom-
vjde^ salvar.
nes que se aman que el falso mesturero anda
E tornóse mi facienda a querer ser religioso,
entre ellos, van atrás, e depártase e corrómpese
e emendar mis obras cuanto podiese por_gue
el amiganza que es entre ellos. E t esto semeja
fallase ante~mT anchura" sin fin en la casa de
lo que acaesció al león e al buey." Dijo el rey:
Dios_adonde non mueren los que_ahi_ son, nin
" ¿ C ó m o fué eso?"
acaecen ahí tribulaciones; e t asi habría guar-
dado mi parte para folgar, et sería segurQ-de Dijo el filósofo: "Señor, dicen
mi_alma ante que moriese; et saber esto es muy aconseja a ^ u f h " que en tierra de Gurguen había
noble c o s a ^ E t perseveré en este estado atal et jos que no sean u n mercader e había tres
r j c 0
tornéme de las tierras de India a mi tierra,_deg- prodlgos
fijos. E t después que fueron de
pués que hube trasladado este libro, et tove ..que
edad, metiéronse a gastar el haber de su padre,
traía algo en él "para quien le entendiese, et
e malbaratallo, e non se entremetían de ganar.
rogué a Dio.s p o r l o s oidores del, que fuesen
Et el padre, con dolor del amor que les había,
entendedores de las~sus sentencias et del meollo
castigólos e dijoles: " F i j o s , sabed que el seglar
que yace en
demanda tres cosas que non puede alcanzar si
E t Dios nos deje acabar en su servicio.
non con otras cuatro; e las tres que demanda
son éstas: ahondada vida, e alguna dignidad
entre los homnes, e ante poner buenas obras
culebras a los cuatro humores que son soste-
nimiento del home; et cuando se le mueve al- CAPITULO III
guna dellas es le atal como el venino de las
DEL LEÓN E D E L BUEY E DELA PESQUISA D E D I M N A
víboras o el tósigo mortal. Et fice semejanza
de los dos ramos a la vida flaca deste mundo, E DE CALILA
et de los mures negro y blanco a la noche e al
día, que nunca cesan de gastar la vida del
h o m e ; e fice semejanza de la serpienta a la
muerte, que ninguno non puede escusar; e fice
semejanza de la miel a esta poca de dulzor que
home ha en este mundo, que es ver, e oír, e
D ijo el rey a su filósofo: "Esto oído lo h e ;
dame agora ejemplo de los dos que se
aman, e los departe el mesturero, falso,
mentiroso, que debe ser aborrecido como la
vigambre, et los face querer mal, e los trae
sentir, e gostar, e oler, e esto le face descuidar
a aquello que querrían ser muertos antes, et
de sí e de su facienda, e fácele olvidar aquello en
han de perder sus cuerpos e sus almas." Dijo
que está et fácele dejar la carrera por que se ha
el filósofo: "Señor, cuando acaesce a dos hom-
vjde^ salvar.
nes que se aman que el falso mesturero anda
E tornóse mi facienda a querer ser religioso,
entre ellos, van atrás, e depártase e corrómpese
e emendar mis obras cuanto podiese por_gue
el amiganza que es entre ellos. E t esto semeja
fallase ante~mT anchura" sin fin en la casa de
lo que acaesció al león e al buey." Dijo el rey:
Dios_adonde non mueren los que_ahi_ son, nin
" ¿ C ó m o fué eso?"
acaecen ahí tribulaciones; et asi habría guar-
dado mi parte para folgar, et sería segurQ-de Dijo d filósofo: "Señor, dicen
mi_alma ante que moriese; et saber esto es muy aconseja a ^ u f h " que en tierra de Gurguen había
noble c o s a ^ E t perseveré en este estado atal et jos que no sean u n r j c 0 mercader e había tres
tornéme de las tierras de India a mi tierra,jies- prodlgos
fijos. E t después que fueron de
pués que hube trasladado este libro, et tove ..que
edad, metiéronse a gastar el haber de su padre,
traía algo en él "para quien le entendiese, et
e malbaratallo, e non se entremetían de ganar.
rogué a Dio.s p o r l o s oidores del, que fuesen
Et el padre, con dolor del amor que les había,
entendedores de las~sus sentencias et del meollo
castigólos e dijoles: " F i j o s , sabed que el seglar
que yace en
demanda tres cosas que non puede alcanzar si
E t Dios nos deje acabar en su servicio.
non con otras cuatro; e las tres que demanda
son éstas: abondada vida, e alguna dignidad
entre los homnes, e ante poner buenas obras
para el otro siglo. Et las cuatro que ha de me- E t desí salió Senceba de aquel lugar, e an-
nester para alcanzar estas tres, son éstas: ganar dudo tanto que llegó a un piado verde e vicioso,
haber de buena parte, e mantenello b en e facer que por su ventura le había de contescer de
le facer fruto, e despendello en las cosas que llegar ahí.
emiendan la vida, e vevir a placer de los pa-
rientes e de los amigos, e que torne con alguna . . . E t diíen que en el prado que
r n
El que por h u i r de ^ ,
pro para el otro mundo. E quien menosprecia un peligro cae en el primeramente andaba, que un
alguna déstas non alcanza lo que desea; ca si homn-e C O g j a yerbas e vino U n
otro :: :: : : :: : :
non ganare non h a b r á haber en que viva; et lobo por detrás a él por le morder. E él, cuando
si hobiere haber, e non le ficiere facer fruto, lo sintió, comenzó a fuir. Et vido que en un río
aína se debe acabar por poco que despienda; que estaba que había una puente quebrada, e
así como el conlirio de que non toman si non dijo: " S i aquí estó, recelo del lobo, e si paso el
un poco dello, et con todo eso acábase. Et si le río, lieva mucha agua e non sé nadar." Et acor-
ficiere facer fruto e non lo diere en los lugares dó de se echar al agua, e fizo lo así. Et él yendo
que debe, será contado por pobre que non ha por el río que se quería afogar, vieronlo unos
haber; et esto non lo quitará que lo non pierda, homnes de un aldea que estaba cerca e co-
así como la tina de a g u a en que caen las aguas rriéronle e sacáronlo, e leváronlo al lugar. E
que si non fallan salida fínchese, e hase de ver- arrimóse a una p a r e d ; et después que fue sano
ter por muchas partes, et con todo esto podresce del peligro del agua, cayó la pared sobrél et
e vase el agua que e s t á en ella a perdición". matólo, e non pudo fallescer a la ventura, bien
Desí
Comienza la h i a t o . los fijos del mercader cas- así como Senceba.
ria de Senceba :: tigáronse e ficieron mandamiento
de su padre. E t fuese el mayor dellos con su E a poco de tiempo engordó Senceba, e em-
mercaduría a una tierra, e traía consigo una braveció. Et cerca de aquel piado había un león,
carreta con dos b u e y e s ; et al uno decían Sence- que era rey de todas las alimanias; e en aquel
ba e al otro Bendeba. Et cayó Senceba en un tiempo estaban con el león muchas dellas. E t
silo que había en a q u e l lugar. E sacáronlo, e este león era muy lozano. E cuando oía la voz
f u e tan maltrecho de la caída, que llegó a muer- de como el buey bramaba, en que non tal cosa
te. Et el mercader dejólo con uno de sus hom- había oído, espantábase mucho; mas non que-
nes, e mandóle que lo pensase bien, e si guares- ría que gelo sopiesen sus vasallos, et estovo
ciese que gelo llevase. Et el otro enojose de lo quedo en su lugar. E t entre los otros vasallos
guardar e dejolo, e f u e s e para do iba su amo, que él allí, tenía, había dos lobos cervales, et al
e di jóle que el buey era muerto. uno decían Dimna e al otro Calila, e eran muy
ardides e agudos, e era Dimna de mas noble Del simio y la c u ñ a P»*0. ? a l Í l a :
" D Í C C n UI1 SÍ
'
corazón e de mayor facienda, e el que menos se mio vido unos carpinteros ase-
tenia por pagado del estado en que era; et el rrar una viga, e estaba el uno encima; e como
león non los había conoscido nin eran de la pri- iban aserrando metían una cuña e sacaban otra
vanza fasta allí. por aserrar mejor. Et el simio vídolos, e en tanto
que ellos fueron comer, subió el simio encima
de la viga e asentóse encima e sacó la cuña.
E como le colgaban los compañones en la serra-
dora de la viga, al sacar de la cuña apretó la
viga e tomóle dentro los compañones, et ma-
chucógelos, e cayó amortecido. Desí vino el car-
pintero a él, e lo que le fizo fué peor que lo que
le acaesció."

CALILA T DIMNA
E dijo Dimna: "Entendido te he lo que me
dejiste e oí el ejemplo que me dejiste; mas
M a n u s c r i t o del Escoria!, h. iii. 9, folio 15 v.°
todos los que a los reyes se llegan non lo facen
tan solamente por fenchir sus vientres, que los
vientres en cada lugar se pueden, fenchir; mas
Dijo Dimna a Calila: " Y a vees cómo está el
trabaja el homne en mejorar su facienda, por
león en su lugar pecachado, que non se mueve
que haya lugar de facer placer a sus amigos, e
nin se solaza como solía facer." Dijo Calila: el contrario a sus enemigos. Et los homnes viles
" E tú, hermano, ¿qué has que preguntas lo que son aquellos que se tienen por ahondados con
non has menester, nin te tiene pro en lo pre- poca cosa, e alégranse con ella así como con el can
g u n t a r ? Nos estamos en buen estado, e estamos que falla el hueso seco e se alegra con él. Et los
a la puerta de nuestro rey, e tomamos lo que homnes de grant corazón non se tienen por paga-
queremos, e non nos fallece nada de lo que habe- , dos de lo poco; ante trabajan que sus corazo-
mos menester, e non somos de los que fablan nes lleguen a lo que quieren, así como el león
con el rey sus fechos. E déjate desto, e sabe que que prende la liebre, e cuando vee al cabrón
el que se entremete de decir e de facer lo que déjala e va en pos dél. Et ¿non vees que el can
non es para él, que le acaesce lo que acaesció a non quiere mover su cola, fasta que le echan el
un simio artero que se entremetió de lo que pan? ¿ E t el elefante joven desque conosce su
non era suyo, nin le pertenescía." Dijo Dimna; fuerza, e le lievan la vianda, es tanto sañoso, e
" ¿ C ó m o fué e s t o ? " . '- J
4 9
4 8 Calilo y Dimna 4
¡non la quiere nin la come fasta que lo falagan e líos, e por aventura en llegándome a él en este
¡lo alimpian? Onde quien vive en grand medida punto habré dél alguna dignidat o alguna hon-
Na honra de si e de sus amigos, maguer poco ra e habré dél lo que he menester." Dijo Ca-
J/iva, de luenga vida es; et el que vive en an- lila: "¿Ónde sabes que el león está así como
g o s t u r a faciendo poco algo a sí e a sus amigos, tú dices?" Et dijo D i m n a : "Cuidol, e tengo que
pulique mucho viva, de poca vida es. Que dicen es así, que el homne agudo, de buen entendi-
en algunos ejemplos que al que es mal andante miento, a las veces sabe el estado de sus amigos V
dura toda su vida en pobredat, e que non ha e su poridat, por lo que le semeja e por lo que (
cuidado si non de su vientre, aquel es contado vee de su estado e de su facienda, e poniendo
con las bestias nescias." se en ello sábelo cierto." Dijo Calila: " ¿ C ó m o
Dijo Calila: "Entendido he lo que me dejiste, esperas tú haber dignidat del león non habiendo
mas torna en tu entendimiento, e sabe que cada tú nunca habido compañia nin privanza de
ningunt rey nin sabiendo lo servir nin sabiendo
A. un homne ha su medida e ha su prez; et cuando
lo que le place de sí nin de los otros?" Dijo
se quiere tener con ella, débese tener por pa-
D i m n a : " E l homne valiente so la grant carga,
gado con ella. E nos non habernos por que nos
maguer que le apesgue, levántase, e la grant
quejar deste estado en que estamos, ca cúm- carga non alza al homne valiente nin al pesa-
plenos." Dijo D i m n a : " L a s dignidades e las d o ; nin en el homne vil non ha obra nin cui-
medidas de los hornees son comunas e son_cg"- dado. Et el homne homildoso e b'ando, non ha
t r a r i a s ; así como el homne de grant corazon qu.en lo reprenda. Et ante pruebe homne las
p u j a de la vil medida aJa_noble, e el h o m n e j h cosas que se ponga a ellas; et yo quiero probar
vil corazón abaja del alta medida a la v j l _ E t ésta para mejorar la mi facienda e la tuya."
p u j a r a la nobleza es muy_noble_cosa e grave;
"ca abajarse así Dijo Calila: " E l rey non honrará al atrevido
como la piedra p p ^ d n que es muv g r a v e , de por su atrevencia, mas honra al verdadero e al
alzar et de la tener ;_&_£¿jnuy rafez de la derri- cercano dél. Ca dicen los sabios que el que es de
bar"e dejar caer. Ji Et d i j o : " P o r esto nos habernos la compañia del rey e de la muger, que non lo
de t r a b a j a r mucho por haber de las mayores allegan a sí por mayor bondat, mas por que
dignidades con nuestros grandes corazones, e está más cercano que otro; bien así como la
non estar en este estado, podiéndolo guisar." vid que se non traba al mayor árbol, mas al
Dijo Calila: " P u e s ¿en qué acuerdas?" Diz que más acerca le está. ¿ Q u é te semeja? Si el
león non te llegare así, nin pudieres fablar
D i m n a : " Q u i é r o m e mostrar al león en tal sa-
cuando quisieres con él, ¿qué será de t i ? " Dijo
zón, ca él es de flaco consejo e de flaco corazón
D i m n a : "Así es como tú dices; mas sepas que
e es escandalizado en su facienda con sus vasa-
los que son con el rey non fueron con el siem- tres cosas son a que se non atreve si non homne
pre mas con su femencia alcanzaron las digni- loco, nin estuerce dellas si non el sabio: la una
dades del rey; e son con él e lléganse a el des- es servir rey, la otra es meter las mugeres en
pués que son llueñe dél. Et yo trabajar me he su poridat, la tercera beber vidigambre a prue-
de facer otro tal, e guisaré cómo llegue a ello; ba. Et los sabios facían semejanza del rey e de
ca dicen que non es ninguno que llegue a la su privanza al monte muy agro en que ha las
puerta del rey e dure y mucho consentido a ser sabrosas frutas, et es manida de las bestias
mal traído e empujado, e sufra mucho pesar, e fieras; onde subir a él es muy fuerte cosa; et
encubra su facienda, e traiga su facienda man- estar sin el bien que en él ha es más amargo
samente, q u e non l l e g u e a lo que quiere. e más fuerte."
Dijo Calila: " P o n g a m o s que has llegado al Dijo D i m n a : "Entendido he lo que dejiste.
león, ¿cómo trairás tu facienda con el o con Dices verdad en cuanto dices; mas sepas q u e V
los que has esperanza de haber d.gmdat? LHjo quien non se entremete a los grandes peligros
Dimna: " S i me yo hobiese llegado al león, e non ha las cosas que cobdicia, et quien non
conosciese sus costumbres, guisaría como si- anda las luengas carreras non ha las granadas
guiese su voluntad, e que non fuese contra el, cosas. Et quien deja las cosas onde habría por
así que cuando quisiese facer alguna cosa dere- aventura lo que quiere, e con que allegaría a lo
chamente afincárgela hía fasta que la ficiese e que le fuese menester, con miedo e con pavor,
que acresciese su placer en ella e la cumpliese; non habrá granada cosa, nin pujará a n o b l e z a ^
et cuando quisiese facer alguna cosa que yo E t dicen que tres cosas son que non puede-
entendiese que le podría traer daño, facer lo hia facer ninguno si non con ayuda de noble cora- •
entender el mal que hobiese, lo más manso que zón, e a gran peligro: la una es oficio del rey, la
y o pudiese. E yo he esperanza quél sera mejor
otra mercaduría sobre mar, e la otra lidiar con
servido que de otros algunos, ca el homne fal- enemigo. Et dicen los sabios otrosí, que el
drido e sabio e manso, si quisiese desfacer la homne de noble corazon non debe ser visto si
verdat et averiguar la mentira, a las veces facer non en dos lugares, quel non pertenesce ser en
lo hía, así como el buen pintor que pinta las otros: o ser con los reyes muy honrado, o ser
imágenes en la pared que semejan a homne que ¿on los religiosos muy apartado! así como el
sale della, et pintan otras que semejan eso mes- elefante^ que solamente su beldat e su ferino^
sura es en dos lugares: o en el campo seyendo
mo e non es así."
salvage. o sevendo cabalgadura de los reyes."
Dijo Calila: " P u e s esto tienes asi a corazon, Dijo Calila: " H e r m a n o , Dios te lo encime en
quiero te facer t e m e r servicio del rey por el bien esto que tú quieres facer.
g r a n t peligro que y ha. Ca dicen los sabios que
Desí fuese ende Dimna, e salvó al león. Dijo sabe su bondat fasta que sale e paresce sobre la
el león a los que estaban cerca dél: "Quién es tierra. Et el rey debe pujar a cada uno a su
é s t e ? " Et ellos dijeron: "Éste es fulán, fijo de dignidat segunt su consejo, e segunt el prove-
f u l á n . " Díjoles el león : " Y o conoscí a su padre." cho e la nobleza del corazón, e la lealtad que
E llególo a sí, e demandol e díjol: "¿Dónde en él hobiere.
e r e s ? " Dijo D i m n a : "Nunca me quité de tu "Ca dicen que dos cosas non debe ninguno
puerta, a esperanza que acaescería alguna cosa poner ninguna dellas fuera de su lugar, nin to-
en que te ayudases de mi por tuyo consejo. Ca llerla de su lugar; e son los homnes e los orna-
a las veces acaescen algunas cosas a los reyes mientos. Ca es contado por nescio quien pone
en que han menester por ventura a los flacos e .en su cabeza el ornamiento de sus pies, e en
a los menospreciados. E t el tal homne non es los pies el de la cabeza, et quien dagastona las
menospreciado, por haber en él alguna pro; ca gigonzas en el plomo. Ca esto non es menos-
preciamiento de estas cosas sobre dichas, mas
el f u s t e que yace en tierra, ayuda se homne dél
es nescedat del que lo face. Et otrosí non ponga
a las veces para rascar su oreja, e álzalo de
al bienfechor en la medida del malfechor. E t
tierra, e ráscala con él, o para ál: cuanto más
dicen otrosí: non fagas compañía con homne
el animal que es sabidor de las cosas." Cuando que non sepa cuál es su diestra e su siniestra;
el león oyó lo que decía Dimna, pagóse dél, e ca non sosaca lo que los entendidos saben si
plogóle, et hubo esperanza que haberla en él non sus mayores, e lo que los caballeros si non
buen consejo e buen castigo. Et dijo a los que los reyes, nin lo que ha en la ley e en su enten-
gestaban con él: " E l homne sabio, e de .noble dimiento, si non los teólogos e los divinos.
1
corazón, e bueno,.e_agudo, maguer_£gaJ¿ejne-
nor_guisa e de baja dignidat, la nobleza d e j j u " E t dicen otrosí de unas cosas que son m u y
corazoñ non "quiere lueras-Darpscer et mostrar- alongadas, como la mejoría que ha el un lidiador
se; a s í c o m o la centella del fuego que homng. del otro, et lo poco de lo poco, e lo mucho de lo
asconcTe7"e~ella non quiere si non acendersejj mucho, e el sabio del sabio. Et los muchos vasa-'
líos, si probados non fueren, traen daño al fecho;
P u e s que entendió Dimna que el león se pa-
ca non se cumple la cosa con muchos vasallos,
gara dél, e le pluguiera lo quél decia, dijo: " L o s mas con los buenos dellos, maguer sean pocos,
pueblos de los reyes e los de su corte, tenudos así como el homne que lieva la grant carga e
son de le facer entender las noblezas de sus se embarga della e non falla por ella prescio.
corazones, e su saber, e de le dar leal consejo, e E t las girgouzas non afruentan al que las lleva
amarlo. Ca él non los porná en las dignidades et puede las vender por grant haber: en el fecho
que deben e que merescen si non por esto, así que ha homne menester engaño, non cumple
como la simiente soterrada, que ninguno non
la ira, maguer sea mucha. Et el rey non debe es asi como la culebra que, si alguno la pisa
menospreciar la nobleza del corazón que tallare e non le muerde, non debe tornar a ella de cabo,
en alguno que sea de menor guisa; que la pe- et el otro es de buena natura e de blandas cos-
queña cosa por ventura engrandesce mucho, asi tumbres, e es tal como el sándalo frío, que si
como el nervio que es tomado de la cosa múér^~ mucho es fregado tórnase caliente e quema."
ta~T~TaügTr-déí^üerda de la ballesta e do&la se Et pues que se hubo solazado Dimna con el
con él. et ha la menester el rey iMT3~ttQT"er león, dijo: "Veo, señor, que ha tiempo que
para jugar." estás en un lugar, que non te mudas. Esto, ¿por
Ét Dimna en todo esto quería haber honra qué e s ? " E t el león non quería que sopiese
del león, e todos habían que non gela faría por Dimna que lo facía con cobardez, et dijo: " N o n
quél hobiese conoscido a su padre, mas porque es por miedo." E t estando amos así, bramó
era de noble corazón e de buen consejo. Onde Senceba muy fuerte, e tamaño fué el miedo que
dijo al león: " E l rey non apriva a los homnes hubo, que le fizo decir: "Esta voz me tovo aquí\
por la privanza de sus padres, nin los desprecia en este lugar, e non sé qué es; empero veo que
por non conoscer a sus padres, mas cada que la persona que la face debe ser tan grande como f
sabe en que los ha menester. Desí face lo que tie- la voz, e su fuerza tan grande como la persona.
ne por bien en ponerlos en la medida que debe. E t si esto así es, non moremos en este lugar."
Et a las veces acaesce al rey alguna enfermedat Dijo Dimna al león: "Escandalizástete de otra
que le face grant mal, e non gela tuelle si non la cosa fuera desta, ca si non te fizo ál pavor si
melecina que le aducen de lueñe. E el mur mora non esto, non debes dejar tu posada. Ca la fla-
queza es ocasión de la beudez, et la desver-
con el homne en su casa._et_porque le f a c e j n a l ^
güenza es ocasión de la pelea, et la mezcla es
échalo f u e r a ; et el azor, que es muy bravo, críalo
ocasión del amor, et la grant voz es ocasión del
e quiérelo aun tanto que ha sabor de 1o W l ^ n
flaco corazón. E t esto se departe en un prover-
la mano.' 7 bio que dice: " N o n se debe homne temer de
~"Et pues "que h u b o acabado Dimna, pagóse todas voces." Dijo el león: "¿Cómo fué eso?"
más el león dél, e plógole más con él, e respon-
dióle siempre m e j o r . E t dijo a los que seían
con él: " N o n debe el rey porfiar en facer per- La vulpejay el Dijo D i m n a : "Dicen que una
der su derecho al que ha derecho en bien, et tambor:: :: :: :: gulpeja fambrienta pasó po>r un
es bueno e de noble corazón; mas débele refacer árbol, et estaba un atambor colgado del árbol,
lo que le non fizo. E t aquel a quien lo ficiere e movióse el viento, et firienronlo los ramos, e
debel facer gracias e conoscerlo. Ca los homnes sonaba muy fuerte. E t la gulpeja oyó aquella
son en dos guisas: el uno es de mala natura, e voz, e fuese contra ella fasta que llegó a ella, et
en que vio que era finchado, cuidóse que era sus manos, nin fiar en ellos, nin sigurarse. Et
de mucha carne, que había de mucha gordez, Dimna es discreto et sabidor, e tanto fue des-
e fendiólo e vio que era hueco, e dijo: " N o n sé;
( por ventura las más flacas cosas han mayores
personas e más altas voces." Et fuese dcnde. " E t
yo, señor, non te di este ejemplo si non por que
preciado et desdeñado a mi puerta, e olvidado;
et seméjame que tenía mala voluntad, et esto
fizo para engañarme e meterme en m a l ; et si
p o r aventura fallare aquel animal que brama,
he esperanza que sea esta cosa, cuya voz te es- que es más fuerte que yo o de mayor poder,
pantó, atal como el atambor, e si a ella te llega- e éste le prometiere de su algo, será con él
ses, más ligera te semejaría que tú non cuidas. contra mí, et descubrir le ha mi vergüenza e
Et, señor, si fuere la tu merced, envíame a ella, mi cobardez."
e está tú en tu lugar fasta que yo torne a tí con E t non cesó el león de fablar consigo mismo
lo que áopiere de su facienda." Et desto que dijo et de se maltraer, tanto que se levantó del lu-
Dimna plugo al león, et di jóle: " P u e s vete." gar donde estaba, et arrufábase de mala ma-
E t fuese Dimna, e pensó el león en su fa- nera. Et desque vino Dimna entró a él. Dijo
v cienda, e dijo en su corazón: "Non fice bien el león: " ¿ Q u é viste o qué feciste?" Dijo Dim-
en fiarme en éste, para enviarlo al lugar do lo n a : " V i un buey que fizo la voz que oíste."
envío; ca el home, si es de la casa del rey, et Dijo el león: " ¿ Q u é fuerza h a ? " Dijo D i m n a :
es por luengo tiempo desdeñado non lo mere- " N o n ha fuerza nin valentía, ca yo me alle-
ciendo, e mezclado a tuerto, o si es conocido gué a él, et estude en par dél, así como está
por cobdicioso o por malicioso, o si es muy home con su igual, e non me pudo facer nada."
pobre, o si ha fecho algún gran pecado e se Dijo el león a D i m n a : " N o n te engañe eso,
teme de la pena, o si es envidioso e malo que nin lo tengas por flaco por eso, ca el fuerte'
a ninguno non quiere bien, o si es testiguado viento non quebranta las chic¿s~pajas, mas_des-
por atrevido, o si le han fecho perder lo que raiga los grandes arbolesj_otrosi las armadijas
tenía del rey, o si era oficial e gelo tollieron, unas a otras non se prenden." Dijo D i m n a :
o si a alguno fizo falsedat e sospecharon del, ""Non hayas miedo dél, nin lo tengas en co-
o cayó en alguna culpa, o si sus iguales fueron r a z ó n ; et si quisieres, yo te lo traeré, que sea
probados por buenos et hobieron mijoría dél tu siervo e obediente." E t cuando el león oyó
en dinidat e en honra, o si es de mala fe en su esto alegróse e dijo: "Sabe que me place dello,
ley, o si ha esperanza de haber algún pro a e vete."
daño de sus señores, o si se teme ende, o si es Et fuese Dimna a Senceba, et díjole atrevi-
contrario a los privados de los señores, a todos damente e sin miedo: " M i señor el león me
éstos non debe el rey meter su facienda en •envía a ti que te lieve, et díjome que si tú
Dijo Calila: "Dicen que un re-
fueses a él luego obediente, que te atreguaría E1 religioso robado ^ ^ h u b Q d £ u n r e y u n o s p a _
del pecado que has fecho en osar entrar sin su
mandado en su señorío et sin lo ir ver, et si ños muy nobles, et viólos un ladrón et hubo
tú te tardares et non quisieres, que me torne envidia dellos, et guisó arte como gelos furta-
a él, et que gelo faga saber." Dijo Senceba: se; et entró al religioso, et di jóle: "'Quierote
"Si tú me fecieres homenaje por él, que non facer compañía e aprender de ti." Et el reli-
reciban mal nin daño, yo iré contigo." Et él gioso otorgógelo, et fizo vida con él, e serviole
fizóle el homenaje que le demandó, et desí fué- bien atanto que se aseguró el religioso en el e
ronse amos en uno, e entraron al león, et pre- fió dél, e puso su facienda en su mano. E el la-
guntó el león a Senceba buenamente, et di jóle: drón cató hora que el religioso fuese desvia-
" ¿ C u á n d o llegaste a esta tierra et qué cosa te do, et tomó los paños, et fuese con ellos. Et
fizo acá v e n i r ? " E t él contóle toda su facien- cuando el religioso falló los paños menos, lue-
da. E t dijo el león: " V i v e comigo, e facerte go supo que aquél gelos furtara, et fuese en
he honra." Et el buey gradeciógelo mucho et busca dél.
homillósele. Desí el león aprivóle e allególe a " E t yendo para una cibdat a
sí, et tomó consejo dél, et metiólo en sus po- ^daVUpoPrÍadosPl": que decían Mayat, falló en el ca-
brones : : : : : : : : m ¡ n 0 ¿ o s cabrones monteses pe-
ridades e en sus cosas. Et duró así el buey un
tiempo, et íbale todavía queriendo más et pa- leando et empujándose con los cuernos, et sa-
gándose más dél, atanto que fue el más priva- lióles mucha sangre, et vino una guipe ja et co-
do de su compaña, et el que m á s él amaba e menzó de lamer aquella sangre entre ellos, et
preciaba. estando ella lamiendo la sangre, cogiéronla
amos los cabrones en medio e matáronla; et
E t cuando vió D i m n a que el león se aparta-
esto a ojo del religioso. . ^
> ba con Senceba sin él e sin la otra compaña,
La a l c a h u e t a y el "Desí fuese para la cibdat a ^
pesóle et hubo ende grande envidia, et quere-
a m a n t e :: : : :: - buscar al home, et poso con una
llóse a su hermano Calila, et di jóle: "Herma-
muger mala, alcahueta; et la muger había una
no, ¿non te maravillas de mi mal seso et de
manceba que se había enamorado de un home,
mi locura, et de cómo pensé en pro del león,
et non quería a otro ninguno, et en esto facía
e trabajé en le traer el buey que me ha echado
daño a su ama, porque perdía la soldada que le
de mi dinidat?" Dijo Calila: " P u e s acaeció a
daba, por aquel home; e trabajóse de matarlo
ti lo que acaesció al religioso." Dijo Dimna:
aquella noche que hospedaba al religioso, et dio
" ¿ E t cómo fue eso?"
a beber a la manceba e al home tanto de vino
puro, fasta que se embeodaron et se dormieron.
Entonce tomó ella vegambre que había puesto " E fízolo así la muger del alhageme, e des-
en una caña por lo echar al home por las nari- atóla. e atóse a sí mesma en su lugar. E desper-
ces, e puso la boca en la caña por soplar. Et tó el carpentero ante que tornase su muger e
por facer, ella esto, dio un estornudo ante que llamóla muchas veces por su nombre e la mu-
huyase soplar, et cayó a ella la vegambre en la ger del alhageme non le respondió por miedo
garganta, e cayó m u e r t a ; et todo esto a ojo del que non conosciese su voz. Desí llamóla mu-
religioso. chas veces, e non le respondió. Et ensañóse e
El carpintero, el " D e s í amaneció, et fuese el re- levantóse con un cuchillo en la mano, e cortóle
0 y sl s mn
ír«"- . .' . : hgioso a buscar el ladrón a otro las narices, e di jóle: " T o m a tus narices e pre-
lugar, et hospedóle un home bue- séntalas a tu amigo." Et pues que fue tornada
no carpentero, et dijo a su muger: " H o n r a a la muger del carpentero, e vió a su compañera
este home bueno, et piensa bien dél, ca me lla- de aquella guisa, desatóla e atóse en su lugar.
maron unos mis amigos a beber, et non me-tor- Et tomó la muger del alhageme sus narices e
nare si non bien tarde " fuese, veyendo esto el religioso.
"Et esta muger había un amigo, et era alca- " E t pensó la muger del carpintero de aquello
hueta entre ellos una muger de un su vecino; et en que era caída, e de que era sospechada, e
mandóle que fuese a su amigo et que le feciese alzó su voz, e dijo: " ¡ A y Dios, Señor!; ya vees
saber que su marido era convidado, e que non mi flaqueza, et mi poco poder, et cuanto mal
tornaría si non beudo e a grant noche. Et vino me ha fecho mi marido a tuerto, seyendo yo
ei amigo et asentóse a la puerta atendiendo sin cu'pa. A ti ruego e pido por merced que si
mandado. Et en esto vino el carpintero su ma- yo só sin culpa, e salva de lo que me apone mi
n d o della, de aquel lugar do fuera, e vio el mar.do, que tú tornes mis narices sanas asi como
> a m , g ° d e s u muger a la puerta, et habíalo ante ante eran, e demuestra y tu miraglo." Desí
sospechado. E t ensañóse contra su muger, e en- llamó a su marido e dijo: "Levántate, traidor,
tro a ella e firióla muy mal, e atóla a un pilar falso, e verás el miraglo de Dios en tornarme
del palacio. Pues quél fué adormido e dormie- mis narices sanas así como ante eran." Et el
ron todos, tornó a ella la muger del alhageme, marido dubdó, e dijole: " ¿ Q u é es esto que di-
e d.jole: "Mucho he estado a la puerta. ¿Qué ces, fechicera m a l a ? " E t levantóse e encendió
me m a n d a s ? " Dijo la muger del carpintero: lumbre, e fuela a ver. Et cuando le vió sus na-
i u vees como estó, e si tú quisieres, facer me rices sanas, pidióle pardón, e repentióse, e cs-
ñas bien, e desatar me has, e atarté yo en mi cusósele de su pecado.
lugar un poco. Et ir me he para él, e tornarme
he luego para ti." " E t pues que llegó la muger del alhageme
a su casa, pensó en arte por do saliese de aque-
lio en que era caída. E t cuando era cerca del
nidat. Ca tres cosas sorr en que debe homne
día pensando e diciendo en su corazón: "¿Cómo
parar mientes: en el daño e en el pro, en el tiem-
escusaré a mi marido e a mis parientes, de mis po que es pasado, por tal que se guarde de ha-
narices cortas?" E t en esto despertó su marido, ber daño e pugnar de obrar el p r o ; et catar
et dijo a la m u g e r : " D a m e mi ferramienta toda, otrosí las cosas en el tiempo en que está, por
ca me quiero ir de mañana a un noble homne." atener a las que le placen, e fuir de las que se
E t ella non le dió si non la navaja. E él díjole: despaga. Otrosí en el tiempo que es por venir
" D a m e mi ferramienta toda." E dióle de cabo debe parar mientes, por esperar la pro, e fuir
la navaja. E él ensañóse, e echóla en pos de ella el daño e el mal. Et yo, parando mientes en mi
a lóbregas. E dejóse ella caer en tierra, e dió facienda, non fallé cosa que mejor me sea que
grandes voces, e d i j o : "¡ Ay mi nariz, mi nariz!" guisar como pierda la vida Senceba, et que si
Vinieron sus parientes, e prisieron al marido, e yo lo pudiere guisar, que cobre mi estado en
leváronlo al alcalld, e mandó el alcalld justi- que era con el rey. E quizá será esto bien para
ciarlo. Et en levándolo a justiciar encontrólos el el león, ca este sobejano amor quél ha con Sen-
religioso, e llegóse al alcalld, et dijo: "Sofrid- ceba, es cosa que le está mal, e que le traban en
vos un poco por amor de Dios e decir vos he ella mucho, et ha le de ser despreciado."
todo lo que contesció. Sabed quel ladrón non
Dijo Calila: " Y o non veo que por Senceba
f u r t o a mí los paños, nin la gulpeja non la ma-
venga al león pro nin daño." Dijo D i m n a :
taron los cabrones, nin el alcahueta non la mató "Acaesce al rey por razón de la mala andancla\
la vedegambre, nin la muger del alhageme non perder los leales vasallos e los buenos defenso-'
le tajó su marido las narices, mas nos mismos res; et acaesce por razón de la guerra, contien-
le facimos " Rogóle el alcalld que gelo departie- da e discordia entre los homnes; et acaesce por
se todo como era, e díjole toda la hestoria fasta razón del vicio amar las mugeres, e las fablas,
en cabo." e beber, e cazar, et tales cosas; e acaescel por
razón de la crueldad denostar et ferir sin mesu-
Dijo D i m n a : " E n t e n d i d o he lo que dejiste, r a ; et acaescel por razón del tiempo sequedat,
e semeja a mi facienda, e por buena fe non me e mortandat, e pestilencia, e perderse los frutos;
mata a mí si non yo mesmo; empero, ¿ qué faré et acaescel por razón de la sandez usar braveza
a g o r a ? " Dijo Calila: " D i m e t ú : ¿qué es el tu en lugar de mansedumbre e mansedumbre en
consejo?" A esto dijo Dimna: "Dígote de mí, lugar de braveza; e el león es m u y ayuntado \
que yo non quiero demandar mayor honra de a Senceba atanto que lo face su egual." D i j o /
la que había, nin mayor lugar del que tenía; Calila: " ¿ C ó m o puedes tú matar a Senceba, e
mas quiero buscar arte para tornar en mi dig- es más valiente que tú, e más fuerte, e ha más
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mando, e ha más vasallos e más amigos?" Dijo grejo de a lueñe. Vínose para ella, et díjole:
D i m n a : "Non cates a eso, ca todas las cosas " ¿ Q u é has que estás triste e cuidosa?" Dijo
non se facen por fuerza, et algunt flaco llegó ella: " M á s mal que bien solía vevir de las tru-
con su faldrimiento, e con sus artes, e con su chas, e acaesció hoy que vi dos pescadores ve-
enseñamiento, a lo que non pueden facer mu- nir a este nuestro lugar, et dijo el uno al otro:
chos fuertes e muchos valientes. ¿Non te dije- " ¿ P o r qué non echamos alguna vez la red
ron de cómo mató un cuervo a una culebra aquestas truchas que son en aqueste lugar?"
con su arte e con su ensañamiento e con su Dijo el otro: " M á s vayamos a un lugar que
suavidat?" Dijo Calila. " E cómo fué eso?" yo sé, do hay muchas truchas, e comencemos
y, e desí vengamos acá e abarrer las hemos."
El cuervo y la cu- Dijo D i m n a : "Dicen que un E yo sé que si ellos hobiesen ya acabado de pes-
íebra :: :: :: :: :: cuervo había su nido en un árbol car aquellas a que fueron, que ya tornados se-
en el monte, et había cerca dél una cueva de rían ; e non fincaría aquí ninguna que las non
una culebra. Et cada que sacaba los pollos co- pesauen, e en esto es mi muerte, e mi desfalle-
míagelos la culebra. Et después que gelo hubo cimiento."
, fecho muchas de veces, hubo el cuervo muy " E t fuese el cangrejo a todas las truchas e
g r a n t cuita, e querellóse a un su amigo de los pescados, e fízogelo saber. E viniéronse todas
lobos cervales, et dijo: " Q u i e r o ir a la culebra para ella, e dijéronle: "Venimos nos para ti
'é picarle he los ojos, e por ventura quebran- que nos consejes, ca el homne entendido non
tárgelos h e ; e si tú meló consejares, habré es- deja de consejar con su enemigo seyendo de
peranza de folgar." Díjole su amigo: " ¡ A y qué buen consejo en las cosas que se puede del
mala arte es esa que tú cuidas facer! Trabá- ayudar. Et en vevir nos, has tú p r o ; e bien
jate de ál, porque hayas lo que quieres, e que puedes conséjarnos." Díjoles: " N o s non le pode-
non faga ella mal. Et guárdate qjie non seas tal mos contrastar; mas yo sé un lugar de un pié-
como la garza que quiso matar al cangrejo e ma- lago muy grande, do ha mucha agua e mucho
tó a sí se." Dijo el cuervo: "¿Cómo fué eso?" bien. Et, si vos quisierdes. vayamos nos allá,
L a garza, las tru- "Dijo el lobo c e r v a l : " Dicen ca en esto vos yace pro e salud." Dijeron ella>:
chas y el cangrejo q U e e r a u n a garza, e había fecho " ¿ E quién nos fará este bien si non t ú ? " Dijo
su nido en una ribera muy viciosa, do había ella: "Facerlo hé a honra de vos." Comenzo
m u c h a s truchas. E envejeció e non podía pes- a levar dellas dos a dos cada día, e levábalas
car, e hubo fambre, e trabajóse de engañar a una ribera e comíalas. E vínose a ella el can-
aquellas truchas e aquel pescado, e demostró grejo e díjole: "Yo miedo he en este lugar,
m u y grant tristeza e cuidado. E viola un can- e si tú me levares farias bien." Llevólo fasta
que llegó al lugar do las comía, et vido el can- Dijo Calila: " S i Senceba, como es fuerte e
grejo las espinas de las truchas ayuntadas. En- valiente, non fuese de buen seso, sería así; mas
tendió que ella las comía e que otro tal quería aun de más de la valentía que te dije que ha
facer a él, et dijo en su corazón: "Cuando ^el en sí, es muy bueno e sabio e de buen consejo."
homne se falla con su enemigo en l o s j u g a r e s Dijo D i m n a : "Verdaderamente tal es Senceba
do sabe que lo matara, deDe_hdiajL_ron é.T por. como tú dices; empero es engañado en mí e fía
honra o por guarda~de si. qúeTpueda vencer o por mí, et por esto lo puedo yo engañar e ate-
n o n ; e non sele homille nin sele meta_en. po- rrar sin falla, así como fizo la liebre al león."
der." E t trabó con sus tenazas a1, cuello de la Dijo Calila: " ¿ E cómo fué eso?"
garza, e apretóla tanto que la mal ó. Des i tor-
Dijo D i m n a : "Dicen que un
nóse el cangrejo a las truchas, et díjoles las La liebre y el león ^ ^ ^ e n ^ d e r r a v i c i o s a )

nuevas de la garza e de las truchas que llevaba


cada día e las comía, e que la había m u e r t a ; et do había muchas bestias salvajes, e agua, e
moraron se en su lugar." pasto. Et las bestias que estaban en esa tierra
" E t yo non te di este ejemplo si non por que estaban muy viciosas fueras por el miedo que
habían del león. Et ayuntáronse todas las bes-
sepas que algunas artes son que matan al que
tias, e tomaron consejo. Et viniéronse para el
las face; mas vete volando por el aire e busca
león, e dijéronle así: " T ú non puedes comer de
algunas sartas, et pues que las vieres, rebátalas
nos lo que tú quieres, a menos de lazrar; et
a ojos de los homnes. Desí vuela con ellas, e nos vimos un consejo que es bueno para ti e
non traspongas de la vista, ca te seguirán. Et folganza para nos de la laceria en que estamos,
cuando llegares a la cueva de la culebra, écha- si tú nos quieres segurar de tu miedo." Dijo
gelas de suso, e los homnes tomarlas han, et el león: " ¿ Q u é es ese consejo?" Dijeron las
matarán a la culebra." E t fizo el cuervo lo que bestias: " F a r e m o s contigo pleito, que te demos
le aconsejó el lobo cerval, e tomó las sartas, e cada día una bestia de nos, que comas sin la-
echólas a la puerta de la culebra que dormía, ceria e sin trabajo, et que nos asegures que,
viéndolo los homnes. E t pues que hobieron to- non te hayamos miedo de noche nin de día."
mado las sartas e vieron la culebra, matáronla, Et plogo al león desto, e asegurólas e fizo les pleito.
e folgo el cuervo della."
" E t acaesció un día a una liebre que la leva-
sen al león. Et queriendo la levar, dijo a las
Dijo Dimna a Calila: " E t non te di este ejem- otras: "Si me quisiéredes escuchar, decir vos
plo si non por que sepas que las artes facen por he cosa que vos non sería daño e vos será pro.
ventura algunas cosas que la fuerza non puede Cuidar vos hía sacar desta premia deste león e
facer."
estorcería yo de muerte." Et dijéronle: " ¿ Q u é vos lo he." E fízolo así. E t él cató al fondo del
es lo que quieres que fagamos?" Dijo la liebre: pozo, e vió su sombra e la de la liebre en el agua.
" M a n d a é a quien me levare para él, que^me lleve Et puso la liebre en tierra e saltó en el pozo por
muy paso e que non me lleve apriesa, e que tarde lidiar con el león, non dubdando quél era el
tanto fasta que pase la hora del comer del león." león, e afogóse en el pozo. Et tornóse la liebre,
Et ficiéronlo así. Et cuando fueron cerca del león e estorcieron las bestias del miedo en que eran, e
fué la liebre señera muy paso, et el león estaba fincaron seguras por siempre."
sollón e muy sañudo; e levantóse e comenzó de Dijo Calila: " S i tú pudieres matar a Senceba
andar e de catar a diestro e a siniestro, fasta que sin daño del león, fazlo; ca la su privanza nos ha
vido la liebre venir. Et díjole: "¿Dónde venís e fecho mal a nos e a los otros vasallos. E si lo
dó son las bestias, et por qué me mintieron el non pudieres matar si non quebrantando la fe de'
pleito que habían comigo puesto?" león, non lo f a g a s ; ca sería traición de nos e de
" E t dijo la liebre: "Non mande Dios, se- ti, e deslealtad e maldad."
ñ o r ; yo só mandadero de las bestias para vos, Desí dejóse Dimna de entrar al león unos días;
et traía vos una liebre que vos enviaban que yan- e después vínose para él, estando en su cabo, e
tásedes. E t ya que venía cerca falló me un león entró triste e marrido. Dijo el león: " ¿ Q u é te
e tomómela, et dijo: "Mayor derecho he yo de tovo desque te non vi; acaescíóte al si bien non?"
comer esta liebre que el otro a quien la leva- Dijo Dimna: "Dios vos dé vida, señor; acaesció
des." Et dijele yo: "Mal facedes, que este con- cosa que non querríades vos nin nos." Dijo el
ducho es del león, que es rey de las bestias, que león: " ¿ E qué f u é ? " Dijo Dimna: "Razón es
gelo envían para yantar; pues consejo vos que que se ha de decir aparte." Dijo el león: "Pues
non me lo tomedes nin fagades ensañar al león; este lugar es apartado e retirado, decirme has lo
si non habredes ende mal." Et él non lo dejó que sepas." Dijo Dimna: " T o d o dicho que se re-
de tomar por eso. e denostó vos cuanto pudo, e cela dél el que lo oye e atrévese a él el decidor es
dijo que quería lidiar convusco, maguer sodes grant locura, si non es seguro de su seso de aquel
rey. Et cuando yo vi esto, vine para vos cuanto a quien lo dice; ca si fuere sesudo sofrir lo ha e
pude por vos lo querellar." Et el león cuando lo honrar lo ha por ello, ca la pro suya es, et el de-
oyó asañóse, e dijo a la liebre: " V e comigo e cidor non ha y pro ninguna, e a las veces viene
muéstrame ese león que dices." dello daño. Et vos, rey, señor, sodes de grant seso
" E t la liebre fuese a un pozo en que había muy e de buen consejo, et yo vos diré cosa que vos
clara agua et era muy fondo que podría bien co- pesará. Et fío por vuestro saber en vos yo conse-
brir al león. Et díjole: " E s t e es el lugar que vos jar e vos amar maguer me dice mi alma que non
dije, mas tomadme so vuestro sobaco, e mostrar me creeredes. Mas cuando yo me remiembre que
las nuestras almas de todas las bestias son colga- acaescan, e escoge dellas lo que debe con buen
das de la vuestra, nen puede ser que non faga lo consejo, e quebranta la malicia ante que le ven-
que debo, maguer non me lo pregun.ecLs et ma- ga, e taja el miedo ante que él acaesca; et el pe-
guer me yo tema que non me lo creades. Ca dicen rezoso es aquel que es tardinero en su fazienda,
que el que non desengaña al rey de su daño, e el que siempre está en seguranzas mintrosas fasta
que encubre a los fisicos su enfcnr.ed.t e a los que le acaesce la tribulación e peresce. Et el ejem-
am gos su l a ; enda, a sí mismo engaña." plo déste es tal como de las tres truchas." Dijo
D
<( ¡ j o el león: " ¿ Q u é es eso?" Dijo Dimna: el león: " E ¿cómo fué eso?"
"Dijome el fiel verdadero que Senceba se apar-
tó con los cabdillos de tus vasallos, e que les Dijo D i m n a : "Dicen que ha-
d i j o : " Y o he estado en compañía del león, e pro- L a s tres t r u c h a s : : . . .M . , ,
bé su consejo e su valentía, e vi que era flaco, bia en un piélago tres truchas, e
et ya hobimos entre él e yo palabras." Et pues la una había nombre Anvisa, e la otra Delibre, e
que esto me dijeron, entendí que era traidor e la otra Perezosa, et vevían en un piélago muy
falso; ca lo honraste tú, e lo privaste, e lo fe- apartado que ninguno non lo sabía.
ciste tu egual. E si a tí tollere de tu lugar, a él " E t acaesció que pasaron por allí un día dos
darán el reinado; onde non debes dejar esto; ca pescadores, e aplazaron de tornar a ellas e echar
dicen que cuando el rey sabe que algunos de sus allí sus redes, et ellas vieronlos. El anvisa cuan-
pueblos se quieren facer sus iguales en consejo, do los vio, sospechólos, et hóboles grant miedo,
e en dignidat, e haber compaña, mátelos, o sin e trabajóse de usar de su envisidat, e sallóse
non, ellos matarán a él. luego del lugar por do entraba el agua al piéla-
go. E la delibre estúdose en su lugar fasta que se
" E t yo tengo por bien que guises de escar- ellos tornaron. E t cuando vio que eran torna-
mentar éste ante que se apodere, e non lo detar- dos, e que habían cercado la entrada del piélago*
des, ca después non podrás acorrer nin podríes entendió lo que querían facer. Et dijo en su co-
vedar lo que es ende ya fecho. E dicen que los razón: "Non fiz lo que debía. Esta es la cima del
homnes son de tres guisas: el uno es enviso, e que non faz lo que debe. ¿Cómo me delibra-
el otro es delibre, e el otro es perezoso. E el ele- ré agora estando desta guisa? Et pocas veces
libre. es aquel que si le acaesce alguna tribula- estuerce por arte el que está en peligro de
ción non desmaya, nin pierde el corazón, mas muerte; empero el entendido non se desespere
entremétese en arte e seso e buen engeño con en ninguna guisa, nin deje de facer su seso e
que espere de salir e de estorcer de aquello en trabajarse en estorcer". E t fizóse muerta, e co-
que es caído; et el enviso es mejor, e de mejor menzó de nadar sobre el agua el papo arriba, e
consejo que se apercibe de las cosas ante que le ellos tomáranla en cuenta de muerta, e pusié-
ronla en tierra non muy lueñe del agua, e ella de los amigos es el que más lealmente conseja
saltó, e metióse y, e estorció dellos. Et la pere- a su amigo, et el mejor de los fechos es aquel
zosa non quedó de ir delante e atrás fasta que la que ha mejor cima, et la mejor de las mugeres
pescaron. Et yo, señor, dóte por consejo de ser es la que es avenida con su marido, e la mejor
anviso". fama es la que se dice por boca de los buenos,
et el más noble rey es aquel que non es rabinoso
Dijo el león: "Entendido he lo que dejiste. nin acedado, et el mejor de los ricos es el que
mas non cuido que Senceba me buscase mal, co- non es siervo de la cobdicia, et el mejor com-
nosciendome por leal, e faciéndole yo bien, et pañero es aquel que non contradice, et la mejor
honrándolo". Dijo Dimna: "Non gelo fará fa- de las costumbres es aquella que más ayuda a
cer si non el grant bien que le tú feciste, e por temer a Dios. E t dicen que si algunt homne ficie-
que non dejaste bien que le non ficieses, ni grant se cama de las víboras, por mayor folgura lo
dignidat a que le non pujases, así que le non fin- habería que non temerse del enemigo que ama-
có cosa a que ya puje, nin que espere haber, si nesce e anochesce con él. Et el más perezoso rey
non tu lugar. Ca el homne vil, desconocido, es aquel que se da a vagares cuando le viene la
siempre es leal e provechoso, fasta que le alcen cuita; et el que más semeja al elefante joven es
a la medida que non meresce; et cuando esto ha aquel que non torna cabeza por ninguna cosa
fecho, busca más alto lugar con engaño e con fal- que haya de pesar, nin la tiene en nada e se
sedat. Ca el homne falso, vil, non sirve al .rey, deja de facer su pro, e echa la culpa a su pri-
nin le es leal siervo si non por miedo que ha déí ado" ,
o por que lo ha menester. Et pues que es ya en- Dijo el león: "Broznamente me has tablado,
riquecido e seguro, torna a su raíz o a su sustan- et esto debe ser sofrido al leal consejero. Et si
cia; así como la cola del can, que mientra que Senceba fuese mi enemigo como tú dices, non
está atado tienela derecha, e cuando lo desatan me podría mal facer; e ¿cómo lo podría facer?
tórnase como era, corva e tuerta. Et sepas, se- Ca él come yerba e yo como carne, et el es mi
ñor, que el que non cree a sus leales vasallos, e comer e yo non só suyo. E t non me semeja que
ficiese más de lo que ellos tienen por bien, non daño nin pesar me venga dél, nin fallo carrera
llegará a cima de su consejo, et será tal como a facerle traición después que le he atreguado
el enfermo que deja lo que le dice el físico, e e honrado, e he dél dicho muy grant bien a los
toma lo que ha sabor.. mayorales de mi corte. Et si esto yo mudare^
" E t el privado del rey debe consejarle, lo más será grant vergüenza e grand torpedad de mi
lealmente que pudiere, lo que le estará bien, e lo et faría grant traición." Dijo Dimna: "Non seas
que fará pro, e débele redrar su mal; ca el mejor engañado en decir mi comer es; ca Senceba, si
te non pudiere facer traición e mal por sí, gui- et dijo a Dimna: " ¿ P u e s qué tienes por bien
saría de te lo facer por otri. Et dicen: "Si posa- que f a g a ? " Dijo Dimna: " E l que ha el diente
re contigo algunt huésped una hora del día, e podrido, que le face doler, nunca fuelga fasta
tú non conoscieres sus costumbres, non te se- que lo saca; et la vianda mala que face fastidio
gures del; et guárdate, non te venga por él lo non fuelga el homne della fasta que la eche; et
que avino al piojo por hospedar a la pulga." el enemigo cuyo daño es temido, non ha otra me-
Dijo el león: " ¿ C ó m o fué e s o ? " lecina si non en lo matar." Dijo el león: Mu-
cho me has fecho aborrecer la privanza de ben-
E l piojo y la pulga . D ¡
j ° D
| m n a :
" D i c e n
™ ceba, et vo enviar le hé decir lo que tengo en el
piojo estaba muy vicioso en un corazón/e mandarle hé que se vaya do quisiere;
lecho de un rico homne, et había de su sangre ca non lo quiero matar por guisa del mundo,
cada día cuanta quería, et andaba sobre él muy después que le di seguranza e jure que le non
suavemente, que lo non sentía él. Desí fue así faría mal." Et a Dimna pesóle desto et sopo
fasta que le demandó una pulga una noche hos- que si el león fablase con Senceba, e oyese su
pedadgo, e él hospedóla, et dijole: "Albergad co- respuesta e su escusanza, que lo non culparía e
migo esta noche en sabrosa sangre e mollido que lo creería, e que entendería que Dimna e
lecho." Et la pulga fizo lo así, e albergóse con mentiera, et que se non podría encobnr este
él. Et en echándose el homne en su lecho mor-
feC
dióle la pulga muy mal, et él sentiólo e levan- Di°io Dimna: " E n enviar tú al buey mandado
tóse del lecho e mandó sacodir su sábana, e ca- a decirle en qué pecó, non lo tengo, señor, por
tar si había alguna cosa; e saltó la pulga, e es- consejo; ca si él entendiere que esto tienes a co-
torció a una parte, et fallaron al piojo mal an- razón, témome que lidiará contigo, o que te con-
dante, e tomáronlo e matáronlo. trastará, o guisará como estuerza de ti. b t si
lidiare contigo, lidiará muy apercebido, e si se
Et yo non te di este ejemplo si non por que partiere partir se ha a su mejoría, e tu tinca-
sepas e entiendas que el mal homne siempre r á s escarnido. Et el apercebido de los reyes non
está aparejado p a r a facer mal, así como el ala- debe decir la justicia que debe facer del homne
crán que siempre está aparejado para ferir. Et si culpado, e cada culpa ha su justicia; a la culpa
non temas de Senceba, témete de sus vasallos, de poridad facer justicia de pondad, et a la que
que ha fecho atrevidos contra ti, e te ha homi- es fecha concejeramente, debe facer la justicia
ciado contra ellos. Empero bien yo sé quél non concejeramente." Dijo el león: " E l rey, cuando
lidiará contigo, m a s facer lo ha por otros." justicia a alguno o lo deshonra por cosas que
E t al león cayóle esta palabra en el corazón, sospecha dél de que -non es bien cierto, desi
falla que non es asi como lo dijeron, así mesmo que una hora sola nos es home seguro d é l ? "
io taz ü t yo non só bien cierto del pecado de Dijo Senceba: " ¿ Q u é es eso, a m i g o ? " Dijo
benceba, nin sé ende si non lo que tú me dejiste " Dimna: "Acaesció lo que había de s e r ; ¿et
Dijo D i m n a : "Pues que así tienes por bien, non quién es aquel que puede contrastar a lo que ha
entre Senceba si non seyendo tú apercebido, nin en aventura, o quién es aquel que sube en gran
busque sazón en que te engañe. E t yo tengo que lugar o en gran dinidat, que fuese seguro que
si tu lo hobieses visto, entenderías e sabrías que malamente non lo matasen, o quién aseguro su
grant cosa cuida cometer; e algunas de las se- saber que non pereciese, o quién pidió a ¡os vi-
ñales desto son éstas: que verás temblar sus les algo que sin ello non tornase, o quien fizo
miembros, e catando a diestro e a siniestro e compañía con los malos que bien escapase o
e n d e r e z a n d o sus cuernos así como que cuida quién sirvió bien al rey que su bien facer le du-
pujar. Dijo el león: "Yo tomaré tu consejo, rase? Et qué grand verdat escribió el que dijo:
"Tales son los reyes en tener lealtad a sus
en e l l o ° " V i e r e él qUC tÚ dÍ eS
° ' "°n d u b d a r é vasallos como la mala mujer, que desque se par-
E t pues que hubo Dimna acabado de decir al te homne della e le viene otro, olvida el primero;
león lo que le dijo, e le metió en el corazón lo e nunca quien sirviese al rey que su estado le du-
que quiso, pensó de irse para Senceba, por en- rase." E t dijo Senceba: " Y o te oyo decir ta es
nsarlo contra el león. Et quiso que fuese la ida • palabras, que tengo que algunas cosas malas
por mandado del león, porque si por ventura el entendiste del león." Dijo D i m n a : "Asi es em-
león sopiese como él hobiese fablado con Sen- pero non es por mí; e tú sabes que verdad te debo
ceba que non sospechase, en manera que se non decir, e qué fe e qué amor ha entre nos, e que
descobriese la grande enemiga que él guisaba. promisión te fiz cuando me envió el león a ti.
*.t dijo asi: Señor, ten por bien que yo vaya E t yo non puedo estar que te non guarde, e que
a benceba por ver cómo está, et oír lo que dice, lealmente non te conseje, e que te non descu-
et por aventura sabré algo de su facienda, et de bra lo que sope de las cosas, porque temo que
lo que ha en corazón, et facértelo he saber, por- morrás." Dijo Senceba: " ¿ E qué es eso?
que seas apercebido." Dijo el león: "Bien es- Dijo Dimna: "Denuncióme el mandadero fiel
vete e fazlo." Et el falso "fuese, et cuando llegó e verdadero quel león dijo a algunos de su com-
a la posada del buey, recibióle muy bien. Et paña: "Mucho só pagado de la grandez de
dijo D i m n a : "¿Cuándo fué nunca bien a aquel Senceba e cobdíciolo mucho comer e partir con
que su tálente non manda, et su facienda es en vosotros." E pues que esto me dijeron, entendí
mano ajena et en poder de otro, por quien non que era que es desconocido e traidor, e vineme
debe confiar, e de que siempre se teme, atanto para ti por te lo facer saber-, e comphr el dere-
cho que debo, et que guises tu facienda por tu
alguna razón, ha el homne esperanza de perdón.
vagar. Et pues que hubo Senceba esto oído, e se
E y o estó pensando e non sé qué culpa fuese
nembró del homenaje quel fiziera en su facienda
de mí al león, nin pequeña nin grande. Et por
del león, e cuidó que le había dicho verdat e que
buena fe non sabe el homne qué vida faga con
le consejara lealmente, entristeció, e dijo a Dim- otro de quien se haya de guardar en todas cosas,
n a : '"'Non me debe el león facer traición, non le así que non fallessa en alguna cosa. Mas el
habiendo yo nunca errado a él nin a ninguno de homne de buen seso e leal, piensa e cata cua-
sus vasallos, mas bien cuido que alguno me ha maño es el yerro, querer sea a sabiendas querer
mezclado con él a tuerto e le han metido en mi non, et si le estará mal o si le fará daño perdo-
facienda; ca se acompañan con él muchos ma- nándolo, e non le comprender 'luego por el pe-
los de que yo probé cosas que él cree más que cado que falla carrera de lo perdonar e de lo
lo que le dijeron otros. Ca la compaña de los presciar. Onde si yo yago en alguna culpa al
malos face al homne dubdar en los buenos; et león a sabiendas, non sé por ventura si es por
él, escogiendo por buenos a los malos, face ser que fue contra él en algunas cosas de su consejo
sospechados a los leales consejeros, e fácelo su por guarda dél e por le ser leal, ca por ventura
mal recabdo errar, dirá home non, cuando querría el señor dijese
S l m t e r Ó d á l l a d e U e v i e n
home sí; et dirá home sí, cuando querría que
E l á n a d e y la l u n a ®S [ 3 °
dijese non; e non me siento en esto vencido, ca
el agua la luz de una estrella, e non lo facía yo esto si non por su pro e a buena
cuidó que era trucha, e entremetióse de la pescar, estancia dél, e non gelo decía yo concejeramente
et cuando vió que non era nada, dejóla; e otro delante sus caballeros nin delante sus privados,
día vió un pece en el agua, e cuidó que era como mas apartábame con él así como quien lo mete
de ante viera, e dejóse de la buscar. en culpa et lo sosiega e lo amansa.
" E t si al león dijeron de mí alguna mentira e " E si cualquier de los vasallos al señor, o de
él lo tovo por verdat, e creó lo que le dijeron de los físicos al enfermo, o de los teólogos de la
mí, es con guisa; e si non le acaesció por ende ley al que se conseja con ellos, si consienten a
mal, e me quiere matar sin culpa, desto me sus sabores et non les dicen la verdat de lo que
maravillo. E maravillóme más en yo querer les podría venir, non lo aciertan bien et métense
haber su gracia e ser a su placer, e él non lo a gran carga. E t si esto non es por alguna de las
querer. E t maravillóme otrosí de le yo querer beodeces de los reyes, non sé por qué sea, ca
obedecer, e estorbarme siempre de lo non con- una de las sandeces de los reyes, es ésta: recebir
trallar, e ensañarse él e ayrarse contra mi. E t en su gracia a'l que non lo merece, et airarse
cuando la piezcla es por algunt achaque o por contra el que meresce gracia sin razón mani-

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fiesta. E por ende dicen que a peligro se mete encobarda al esforzado, et face otra tales cosas
el que mucho entra en la mar, et mayor, el que que corren con las aventuras todavía por su sa-
ha afacimiento con el r e y ; ca maguer que lo zón en que fué aventurado."
sirva bien e leal e derechamente e con amor, en Dijo Dimna: "Lo que te el león tiene en co-
logar le da salto que nunca más alza cabeza, e razón de facer non es por ninguna cosa de cuan-
con todo esto está a peligro de muerte maguer tas dejiste, mas es por su traición e por su fal-
que lo honre. E por aventura por la verdat que sedat; ca es falso e engañoso, e es dulce al
yo debo al león e porque le sirvo lealmente me comienzo e en la fin amargo e tósigo mortal."
han algunos vuelto con él, e esto lo trae a que- Dijo Senceba: "Bien dices verdad, e por buena
rerme matar; ca muchas veces acaesce que el fe yo hube gostado la dulzor, e hube sabor della,
buen árbol tanto carga de su buen fruto que se e veo que soy llegado a la amargor en que yace
pierde con ello; et el pavón que es la cola lo la muerte, et por la tribulación que había en
mejor que ha en él, pesgale alguna cosa tanto parte de haber. Ca ¿quién me metió en compa-
que cuando lo buscan tómanlo más aína; et el ñía con el león, él comedor de carne e yo come-
buen caballo por ventura tanto lo cabalgan e lo dor de yerba, si non entremetiéndome yo con
afruentan, porque es fuerte, fasta que se que- cobdicia e con gula? Ca éstas me echaron en
branta e revienta. Et el homne de noble corazón, esta tribulación. E t só en esto como la abeja
por ventura tanto pasan contra él los malos con que se asienta en la flor del nenúfar e págase
su envidia, fasta que lo matan, et su bondat es della, e olvidá la hora en que se debe volar, e
causa por que perezca; ca los malos son más cierra sobre ella la flor, e muere, ca se abre
que los buenos en cada lugar. E t pues que lo cuando nasce el sol, e se cierra cuando se pone.
quieren mal e se facen contra él, con guisa es E t el que non se paga en este mundo con lo que
que lo maten; et si por esto non es, puede ser le abonda, e tiene todavía ojo a las cosas sobe-
por la ventura de que se ninguno non puede janas, e non se teme que cima fará, es tal como
amparar. Ca ella tuelle al león su fuerza fasta la mosca que non se tiene por pagada de los
árboles e de las flores fasta que va buscar el
que lo toman e lo meten en el arca, et ella face
agua que corre del oreja del elefante, e él fiérela
al homne flaco cabalgar sobre el elefante, e apo-
e mátala.
dera al encantador sobre las víboras así que les
saca los dientes e juega con ellas, et trae a homne " E t quien ofrece su lealtad et su femencia a
entendido fasta la muerte, et ella face al sabio quien gelo non gradesce, es tal como el que
mal andante, e alegra al cobdicioso, e festina al siembra su simiente en los gamonales e en los
tardinero, et face al muy escaso rico e ahondado, tremedales, et como el que da consejo al que se
et empobrece al 'rico, et esfuerza al cobarde e tiene por de acabado consejo, o como e'l que pre-

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dica al sordo, que g e non oirá." Dijo D i m n a : sus vasallos. E t ellos hobieron f a m b r e ; et en-
" D é j a t e desto e guisa cómo estuerzas." Dijo tendiólos el león et díjoles: " M u c h o sodes laz-
Senceba: " ¿ Q u é cosa faré si el león me quisiere drados, e menester habedes de comer." Dijeron
m a t a r ? Ca yo bien conosco al león e a sus cos- ellos: " N o n habernos cuidado de nos, veyéndote
tumbres, e entiendo muy bien que non se ca- desta guisa estar, e querríamos nos buscar algu-
renaría contra mí si non por malos consejeros na cosa que te toviese pro, aunque nos hobiése-
que me buscaron m a l con él. E t sé que si me mos un poco de lacerio." Díjoles el león: " N o n he
quisiere matar que lo puede facer maguer él dubda en vuestra lealtad, e en vuestro amor, e
fuese fuerte et ellos flacos, así como ficieron el en vuestro buen consejo, e buen galardón haya-
león e el cuervo e el lobo cerval al camello, cuan- des ende. Derramadvos aquí en derredor, e por
do lo engañaron e se ayuntaron contra él." Dijo ventura fallaredes alguna cosa, e venir meló
D i m n a : "¿Cómo f u é eso?" hedes decir, e quizá haberé algo para mí e
para vos."

De lo que pasó al
Di
j ° Senceba: "Dicen que un " E salieron ende e apartaronse y cerca, e
camello con el león león estaba en un valle, cerca del aconsejáronse entre sí, e d i j e r o n : " Q u é pro ha-
y sus compañeros . , , , ,
bernos deste camello que come yerba, e que non
camino, et había tres vasallos : el
es de nuestro talle, nin de nuestra natura, nin
lobo, e el abnue, e el cuervo. Et pasaron por y de nuestro seso? ¿Por qué non afeitamos al rey
unos mercajlores, e dejaron y un camello, e el que lo coma, et pongamos gelo en rahez?" Dijo
camello entró al valle fasta que 'llegó al león. el lobo: " N o n hay guisa por que se esto diga,
Dijo el l e ó n : " ¿ Q u i é n te metió aquí? Dijo el por la seguridat e pleito homenaje que le fizo el
camello su facienda. Dijo el león: " ¿ P u e s qué león." Dijo el cuervo: "Sed vos aquí, e dejad
quieres?" Dijo el camello: "Lo que tú manda- me con el león." Et fuese e entró al león. Cuan-
res." Dijo el león: "Si me quisieres servir e do lo vió el león díjole: " ¿ Q u é has? ¿Sentistes
vevir comigo m u c h o me place, et dóte segu- algo?" Dijo el cuervo: " N o n falla si non quien
ranza por mí e por mi compaña, que vivas muy busca, nin vee si non quien ha ojos, nin piensa
vicioso e muy s e g u r o . " Et vivió el camello con si non quien ha entendimiento; e nos perdi-
él un tiempo, fasta que acaesció que fue el león do habernos esto con la fambre que había-
un día a cazar q u e comiese, e fallóse con un mos, e la cuita que éramos. Mas habernos
elefante, e hubo con él grand lid, et llagólo el pensado una cosa, que si tu atorgares con-
elefante con sus colmillos muy mal. Et tornóse nusco, habremos algunt vito tú e nos." Dijo
el león su sangre cofriendo e rastrando, fasta el león: " ¿ E qué es?" D i j o : "Comamos este
que llegó a^ su l u g a r , e cayó como muerto, que camello que anda entre nos delicioso sin pro,
se non podía mover para cazar para él et para
que nin es de nuestra natura nin de nuestro que habernos cobdicia de le facer alguna pro,
talle." por tal que non nos tenga por mal et por des-
E ensañóse el león et dijo: "¡ Confóndate Dios, conocimiento ; et lleguemos nos a él, et grades-
cómo eres de mal seso, e qué poca piadad has, camos le su bien facer, et aun que lo habernos
e qué alongado eres de lealtad! Et tú non debes por m u y bueno, e como vevimos en su sombra,
p a r a r ante mí con tal dicho. ¿Non sabes tú que e de como ha de menester que gelo agradesca-
yo he atreguado al camello, e que le he añado, mos e que le seamos leales; e que si le pudiése-
e que non ha ninguno que faga algún limosna mos traer alguna pro que non fincaría por nos,
de alguna cosa, maguer m u y grande sea, que nin gelo callaríamos; e que si gelo non pudié-
mayor gualardón haya que dejar a vida algunt remos facer, que le ofrezcamos nuestras almas,
alma medrosa, et reposar la sangre que era de et que nos le mostremos delante, e digan cada
verter? E t yo atregüé al camello, e non faré uno de n o s : coma a mí el rey, e non muera de
traición nin aleve." Dijo el cuervo: " V e r d a t es, fambre. E cada que lo dijere alguno de nos,
recúdale el otro con alguna razón tal, que sea
señor; mas con un alma se redime una casa, et
escusación por que estuerza, et en esto faremos
con una casa se redime un linaje, et con un
nuestro derecho."
linaje se redime una cibdat, et con una cibdat se
redime un ¡rey. Et veemos que estás en grant " E t ficieron lo así, e el camello otorgó con
cuita, que eres rey, e yo te daré carrera como ellos. E t viniéronse para el león, e ayuntáronse
salgas del pleito e homenaje que feciste al ca- antél; e comenzó el cuervo a fablar, e dijo:
mello sin rebto alguno; que y o faré al camello "Señor, tú eres lazrado e enflaquecido, e has
que te ruegue que lo comas por sí, e tú saldrás menester algunt cobro por que te mantengamos.
por m u y leal, e haberás lo que quisieres tú Et nos debemos te mantener con nos mismos,
et nos." e ofrecernos te por el bien e por la merced que
"Et el león calló, e el cuervo tornó para sus nos feciste, ca por ti vevimos nos, e por ti espe-
ramos que vivan los que fincaren de nos, et los
compañeros, e dijéronle: "¿Qué feciste?" E él
que vinieren de nos. E t si tú murieres a ninguno
di joles lo que al león dijera, e qué respuesta le
de nos non le ha pro después de ti en vevir. E t
diera, e preguntóles cómo e en cuál guisa lo
yo ofrézcote mi cuerpo, e cómeme e non mueras
faría, que el león non entraría en la traición, nin de fambre." Recudieron el lobo e el abnue, e
la mandaría facer. Dijéronle: " P o r tu artería dijeron: "Calla, non te há pro en te desampa-
cuidamos vevir." Dijo: " T e n g o por bien que rar a muerte, e non habiendo el rey en ti far-
nos ayuntemos nos et el camello, e fablemos de tura." Dijo el lobo: " M a s coma a mí, e fartar
su estado del león, e de cómo está lazrado e se ha, e ahondar le ha mi carne." Dijeron el
cuidado, por mostrar que nos dolemos dél, et
cuervo e el abnue: "Calla, astroso; ¿non oíste que la piedra, e si mucho atura corres por ella,
decir que el que se quiere matar que coma carne a poco tiempo face en ella rastro."
de lobo, e le tomará postema a la garganta, e Dijo D i m n a : " ¿ Q u é es lo que quieres facer?
morrá luego?" Dijo el abnue: "Mas coma a Dijo S e n c e b a : " N o n me semeja qué he de facer,
mí, e será mejor que a tí." Et dijeron el lobo e si non convidar al león a lit; ca nin el religioso
el cuervo: "¿ E cómo combrá a ti ? Ca tú sabes por sus oraciones, nin el limosnero por sus li-
que hueles muy mal, e has el vientre lijoso." Et mosnas, nin el que teme a Dios por su simpleza,
en esto cuidó el camello mezquino que cuando non ha tanto galardón como aquel que se am-
él dijese como dijeron los otros, que lo escu- para si quiera una hora del día, manteniendo la
sarían por que estorciese como ellos, e que sería verdat, e su enemigo mentira. Ca qui manifies-
pagado el león como se pagó dellos otros, et d i j o : tamente tiene la verdat, si lo matan vase a
" E n mí has fartura c u a n t o quieras, ca mi carne paraíso, e si él mata, vence e sale por bueno.
es muy buena e alba e sana, e el mi vientre es E dijo D i m n a : " N o n se debe ninguno meter a
m u y limpio, e non ha en mí tacha ninguna." peligro, podiendo estorcer; ca si muere pierde
Et ellos todos dijeron: "Verdat dejiste, e fa- su alma e peca, e si vence es ventura. Mas el
ciste lealtad contra el león, e Dios te dé buen homne de buen entendimiento pone la lid en
galardón por elle, ca fecho has lo que debías." fin de todas sus artes. Et dicen: " N o n despre-
E saltaron en él todos, e matáronlo e comié- cies al enemigo flaco e deshonrado, e más si
ronlo. fuere a r t e r o " ; cuanto más el león, que es tan
atrevido e tan fuerte como tú sabes." Ca qui
" E t yo non te di este ejemplo si non porque menosprecia facienda de su enemigo e lo tiene
sé que si el león e sus compañeros acordaron en en nada, acaéscele lo que acaesció al mayordomo
mi muerte, maguer contra su voluntad e contra de la mar con la ave que decían tittuy." Dijo
su voluntad dél sea, que lo podrán facer e aca- Senceba: " ¿ C ó m o fue eso?"
bar lo que quisieren en mí. Et dicen que el que
mejor rey es semeja al bueitre, que tiene en de- Dijo D i m n a : "Dicen que una
L o , t i t t u y y el ma-
rredor de sí las bestias vivas e non cura dellas, yordomo del ,i as aves de la mar, que le
mar ave
e búscalas muertas, p o r que se paga dellas más decían tittuy, estaba él e su fembra en una ri-
que de otra cosa; ca los bueitres siempre se bera de la m a r ; e cuando vino el tiempo del
ayuntan a las bestias muertas. E t puesto quel poner de sus huevos, fízolo saber la fembra al
león non me pensase mal, usando con él los maslo, e díjole: "Busca un lugar apartado en
malos consejeros, habíalos de escuchar e facer que pongamos nuestros huevos." Díjole el mas-
por ellos. Tú vees que el agua es más blanda lo: " P o n los aquí en este nuestro lugar, ca el
agua e la yerba son cerca de nos, e es nos mejor
que otro.» Dijole ella: "Piensa bien en esto que co." Dijeron ellas: " N o s non le podemos facer
si non nos ficieses tal convenencia que cuando
caces, ca a peligro estamos en este lugar. Si se
te leváremos e te viere alguno e fablare, que
a mar tendiere en este lugar, levar nos ha nues-
non le respondas." Dijo él: "Así lo faré. Pues
tros pollos. Dijo el maslo: "Non cuido que se
¿en cuál guisa podría ser que me levásedes?"
tienda la mar sobre nos, ca sé que se teme el Dijeron ellas: "Morderás tú en medio de un
mayordomo de la mar que gelo vedaríamos." fuste, e travaremos nos de los cabos dél, et le-
Uijole la fembra: "¡Cómo eres loco en estol varte hemos." Así plogo desto al galápago, et
n has
vergüenza nin conosces el bien en ame- leváronlo volando por el aire; et viéronlo los
nazar aquel con quien non puedes; ca dicen que homnes e maravilláronse, e dijeron: "Ved qué
non es ninguna cosa que mayor daño faga a nin- maravilla: un galápago entre dos ánades que lo
guno nin a sí mismo que el homne. Oye lo que lievan en el aire." Cuando el galápago esto oyó
te digo e fazlo." E t él non se quiso otorgar en dijo: " Q u e vos pese." E t en abriendo la boca
aquello a que lo ella convidaba. Cuando ella para fablar, cayó en tierra et murió."
vido que la non quiso creer, dijo: " E l que non
"Dijo el tittuy a la f e m b r a : "Entendido he lo
quiere creer a su amigo cuando lo desengaña
que dejiste; mas non temas de la mar nin le
acaescer le ha lo que acaesció al galápago."
hayas pavor." E t ella puso sus huevos e sacó
Dijo el maslo: "¿Cómo fue eso?"
sus pollos. Cuando lo vió el mayordomo de la
aSga,Tpaagoad" -y K¡a-<<DÍCen en U
"a mar, quiso saber cuánto se podría guardar dél
íf ul le
r ' " " t e había dos añades e un <*a- el tittuy, o qué arte faría, e diole lugar fasta que
,n?f5°net e í ? n , a m i ? o s la vecindat que era se finchó la mar e levó los pollos e su nido.
entre ellos. Desi vino el tiempo que les menguó Cuando vino la fembra a requerirlos e non los
LaíTJ secose,la f u e ? t e - C u a n d o est0
falló, dijo al marido: "Bien sabía yo al comienzo
deste nuestro fecho que esto acaescería, e que
ZnTl+a<? u a i í " d e m u d a r s e d e aque!]a se nos tornaría en nada a mí e a ti, que non
d0 había m u c h a a
ÍIT' J T ^ a e a do serían sabíamos cuánto valíamos; cata cuanto daño
viciosas. E vinieron para el galápago e despi- nos vino por esto." Dijo el maslo: " T ú verás
dieron se del e dijéronle: "Queremos n o s ^ lo que faré e en qué encimaré mi facienda." E t
ueste lugar, por que nos falleció el agua." Dijo fuese para sus amigos e querellóse desto e dijo-
el galapago: " A vos non falleció el a ^ a que Ies: " V o s sodes mis hermanos e mis amigos
podedes ir donde quisierdes, mas a mí S e ^ n o
para demandar el tuerto que yo rescebí; pues
talleció, que non puedo ir convusco nin puedo
Sm a ua ayudadme a guisad como haya derecho, ca bien
^ - E n d e vos ruego que c¿tedes podría acaescer a vos lo que a mí acaesció."
algunt consejo como me podades levar convus-
Dijeron ellos: " S i así es como tú dices, derecho
es que rescibamos tu r u e g o ; mas ¿ qué es esto que esto pesó a Dimna, ca sopo que si el león non
podríamos facer de daño a la mar e a su mayor- viese las señales en Senceba que él dijera,
domo? D i j o : "Ayuntemos nos e vayamos nos que lo sospecharía. E t dijo a Senceba: " V e t e ,
a las otras aves, e digamos g e l o . " E toviéronlo ca manifiestamente verás cuando entrares al
por bien, et fueronse a las otras aves e dijéron- león la f o r t e d u m b r e de lo que te y o dije dél."
es lo que acaesciera, e apercibieron las, por que Dijo Senceba: " ¿ E t cómo conosceré eso? D i j o
les acaescena otro tal como a él acaesciera. D i m n a : " S i tú vieres al león, cuando a él entra-
U i j e r o n l e s : " A s í es c o m o vos decides, mas res e lo vieres, acachado contra ti, moviendo los
¿ q u e mal p o d e m o s nos facer a la m a r e al sii pechos e catándote muy firme, e firiendo con l a
m a y o r d o m o ? " D i j é r o n l e s : " E l rey de todas cola en tierra, et abriendo la boca e bostezando
nos las aves es el falcón oriol; llamemos lo fasta e relamiendo, e aguzando las orejas, sepas que
que se nos m u e s t r e . " E ficiéronlo así e mostro- te quiere matar, e apercíbete, e non te engañe."
D i j o Senceba: " S i yo viere con el león lo que
seles e . d i j o l e s : " ¿ Q u é cosa vos ayuntó, e por
t ú dices, non haberé y d u b d a . "
que me l l a m a s t e s ? " Dijéronle ellas lo que les

DRÉSronTea ^ °
& P T SU m
^ o m o . E t pues que D i m n a acabó de enlizar al león
.uijeronle. f u eres nuestro señor e nuestro contra Senceba e Senceba contra el león, fuese
rey, e el poder q u e tú has., creemos que es más para su hermano Calila. E t dijo Calila: " ¿ E n
f u e r t e que el m a y o r d o m o de la m a r ; pues vete qué has puesto tu obra en que t r a b a j a b a s ? " D i j o
para el e ruegale que nos emiende el tuerto que D i m n a : " Y a cerca es de se encimar segunt que
í e L ' v J 1 1 0 fidere- e S i n o " ' a P a r e j a r nos y o quería. N o n dubdes nin cuides que dure la
hemos a lidiar con él." Cuando lo sopo'el ma- amistad entre dos amigos, si el sabio artero e
J", a t e n d i ó SU flaqueza apos tercero se entremetiere en el departir." E t fue-
m s s r aicón
°rio1'e tornó ios
p°iios ronse amos fasta que llegaron al león. E t vieron
a Senceba que había entrado al león, e violo de
la guisa que le dijo Dimna, acachado contra él,
" E t yo non te di este ejemplo si non por que e las orejas agudas, e la boca abierta e firiendo
sepas que non tengo que es consejo que lidies con la cola en tierra, e non dubdó Senceba que
con el leon n m que contiendas con él por ti queria saltar en él, e fué cierto de morir. E t dijo
mismo." Dijo Senceba: "Dígote que y o P non en su corazón: " N o n es el que sirve al r e y en
cuanto se teme que lo m a t a r á rabiosamente, e
Z o ^ K , C Ó n f n e m Í S t a d ' ™ m e camiaré de
como estaba con el nin en celado, nin e n paladi- que se le m u d a r á el corazón por las mezclas de
nas, fasta que vea de lo que me y o t e m o . " Et los malos, si non como quien m o r a con la cule-
bra en su cueva e en su cama, o con el león en su mejoría del esfuerzo; ca en muchas cosas cum-
lugar, o como quien nada en el agua do son los ple el consejo sin la fuerza, et non cumple la
cocodnllos, que non sabe cuándo se ensañará fuerza sin el consejo. Et quien quiere facer en-
alguno dellos e lo matará." Et pensó el toro en gaño, e non sabe la manera de lo que acaescerá
•esto e aparejó se a lidiar con el león. Et católo el por loar su cima, será su fecho tal como el tuyo.
león e vió lo que le dijera Dimna et non dubdó Et yo sabía bien tu malvestad e tu lozanía e
que se viniera si non por lidiar con él. E t saltó nunca fue razón que esto non atendiese de ti,
el león a él, e lidiaron muy fuertemente atanto et vi que tu golosía e tu cobdicia alguna traición
que corrían amos sangre. E mató el león a Sen- traería a ti e a mí.
ceba, e paró se aparte muy triste e con grant
pesar pensando. "Ca el homne bueno e entendido piensa en las
cosas ante que las faga e se meta a ellas, e las
Cuando esto vió Calila dijo a D i m n a : "¡Ay que ha esperanza que se acabarán segunt él
ialso, vil, tu arte cuán mala es, et qué vil cima quiere, atrévese a ellas, et las que sabe que se
Ca
has metido al león en afruenta e en le agraviarán, déjalas. E t yo non te dejé de facer
vergüenza, e has muerto a Senceba e has derra- entender tu yerro e tus aleves al comienzo desta
mado los corazones de los caballeros. Desí veo cosa si non por que era cosa que non podía
con tu grand locura en que te alabaste que lo fa- mostrar, nin quería facer testigos sobre ti, e
n a s con terrería. Et ¿non sabes quel peor con- sope que lo que yo te decía non te defendería
sejo es aquel que face al homne lidiar podiéndolo nin te tornaría de la cosa que tú querías más.
escusar, nin sabes que el homne por ventura E t pues que agora he visto manifiestamente tu
apoderarse ha de su enemigo do lo pudiere ma- mal consejo e mala cima de tu facienda, et
t a r e déjalo por miedo de non ser en ello mal quiero te departir en qué estás e cuál eres, e
andante, o entrar a peligro, habiendo esperanza por esto se engañó el león en t i ; et non ha pro
que se vengará dél de otra guisa? E t cuando el el decir si non con el facer, nin la castidat si non
privado del rey lo conseja a lidiar en las cosas con el temor de Dios, nin en ser homne verda-
de que se puede vengar en paz, mayor enemis- dero si non con lealtad, nin en ser artero si non
tad le ha e mayor daño le face que su enemigo. sale ende sano e salvo e seguro. Et tú has fecho
V a a s i c o m o alcanza a la lengua flaqueza en non tal cosa que la non melecinará si non el enten-
dido, endereszado, sabio, así como el enfermo
decir ^ ciertamente el pensamiento del corazón,
en que se corrompe la colora e la sangre e la
otrosí alcanza al esfuerzo la cobardez, por el
flema, que gelo non puede toller si non el buen
m a l consejo. Ca cuando el homne se echa a la
físico.
una de estas dos cosas, non le ha la otra que
facer a la ora de la lid, nin ha el consejo ninguna " E t sepas quel saber tuelle al homne agudo

9 5
e acabado su beudez, et anda en la beudez del
loco, así como el día que es claro a todas las Los simios,la iu. Dijo Calila: "Dicen que una
cosas que veen et ciega el murciélago. E t el ciémaga y ei ave C O mpaña de simios estaban en
un monte, e vieron en una noche una luciérnega,
homne de buen seso non cata a la dignidat que
et cuidaron que era fuego, e ayuntaron mucha
ha ganado nin a la nobleza a que es pujado, así
leña; desí comenzaron a sollar con sus bocas, e
como el monte que se non mueve maguer el
a ventar con sus manos, estando cerca de un
viento se enfuerze. E t el homne de liviano seso árbol en que estaba una ave. E t aquella ave dí-
muévese por la más ligera dignidat que haya, joles: " N o n lazredes, ca lo que vos vistes non
así como las p a j a s que se mueven con el más es tal como cuidades." Et non la quisieron creer
flaco viento. E t remiembro me agora por tu nin tornaron cabeza a lo que les dijo. E t pues
facienda a una cosa que oí decir, que cuando el que gelo hubo dicho muchas veces, descendió a
rey es derechero e sus privados fueren malos, ellos por los castigar. Et pasó por y un homne
apoca su bien facer en los homnes, e non se et dijo al ave: " N o n te entremetas de enderes-
atreve ninguno a él nin se llega a él; así como zar nin de avivar lo que se non aviva, nin de
el agua clara en que yazen los cocodrilos, en castigar nin de enseñar al que se non castiga;
que ninguno non osa entrar maguer nadar sepa ca la piedra que se non puede tajar, non la prue-
e lo ha de menester. Et el engaño de los reyes ban con las espadas, et el fuste que se non puede
solamente es en su consejo, et tal es el rey con dolar, non se entremete ninguno de lo encorvar,
los buenos vasallos así como el m a r con sus ca quien esto faz que yo dije repiéntese." E t
ondas. Et una de las locuras e de las sandeces los simios non tornaron cabeza en lo que les el
deste mundo es querer haber amigos sin lealtad, ave dijo. Et ella llegó a ellos por los castigar, e
e haber el otro mundo con adulterio, e haber el tomóla uno dellos, e dió con ella en tierra e
amor de las mugeres con broznedat, et querer matóla.
pro de sí a daño de otri, et querer ser sabio e
E t tú tal eres e más que te ha vencido el en-
estar folgando et non estudiando. Mas ¿ qué pro gaño e la lozanía, e son m u y malos dos com-
ha esto que te y o digo tan broznamente ? Ca yo paños, et es derecho que te acaesca por esto que
sé que tan poco pro fará, así como lo que dijo feciste lo que acaesció al falso que era compañe-
el homne a la a v e : " N o n te entremetas de ende- ro del torpe." Dijo D i m n a : " ¿ E cómo fue eso?"
rezar lo que se non enderesza, nin de avivar lo
que se non aviva, nin de castigar nin de enseñar
Dijo Calila: "Dicen que un
El hombre f a l s o e
al que se non castiga." Dijo D i m n a : "¿Cómo
ei :: :: :: homne artero hubo compañía con
torpe
fue eso?"
un nescio. E t yendo amos por un camino falla-
ron una bolsa en que había mil maravedís, e to-

9 7
máronla e tovieron por bien de tornarse a la
para mí e iremos al árbol que decides." E fuese
cibdat. E t cuando fueron cerca de la cibdat dijo el falso a su padre e fizo gelo saber, e contóle
el torpe al falso: " T o m a la meitad de los mara- toda su facienda, et díjole: " Y o non dije al
vedís, e dame la otra meitad." Dijo el falso, alcalld esto que te he contado, salvo por una
pensando en los levar todos: "Non lo fagas así, cosa que pensé; si tú acordares comigo, habe-
ca los amigos que meten sus faciendas uno en remos ganado el haber." Dijo el padre: " ¿ Q u é
mano de otro, face más durar el puro amor; es?" Dijo el falso: " Y o busqué el más hueco
mas tome cada uno de nosotros cuanto despien- árbol que pude fallar, e quiero que te vayas
da, e soterremos los que y fincaren en algunt esta noche allá e que te metas dentro, que lugar
lugar apartado, et cuando hobiéremos menester hay donde puedas caber, et cuando el alcalld
algunos dellos tomarlos hemos." E t acordóse fuere ende, e preguntare quién tomó los mara-
con él el torpe, e soterraron los so un árbol m u y vedís, responde tú dentro e di que el torpe los
grande, desí fuéronse; et vino el falso para el tomó." Dijo él padre: " F i j o , algunas cosas hay
lugar, e tomó los maravedís. E t cuando fue a que echan al hombre con su artería e con su
días dijo el falso al torpe: " V a y a m o s al nuestro engaño en muy gran peligro e en tribulación,
condesijo, et tomaremos los maravedís, ca yo así como acaeció a la garza." Dijo el fijo: "Cómo
h e menester que despienda." E t fuéronse al lu- fué eso?"
gar do los pusieran, e cavaron e non los falla-
La garza, la cuie- Dijo el padre: "Dicen que una
ron. E comenzóse el falso a mesar, e a ferir a
bra y el c a n g r e j o g a r z a criaba cerca de una cueva
sus pechos, e decir: " N o n se fíe homne en nin-
de una culebra, e esta culebra comíale cuantos
guno." pollos sacaba. E t la garza, pagándose mucho de
Desí dijo al torpe: " T ú tornaste acá e los to- aquella morada, entristeció e hubo muy gran
m a s t e . " E comenzó el torpe a jurar e confon- pesar, e entendiógelo un cangrejo e preguntóle
derse que lo non feciera, e el falso deciendo: que qué había, et ella dijo gelo, e dijo el can-
" N o n supo ninguno de los maravadís salvo yo e g r e j o : "¿Quieres que te conseje una cosa que
tú, e tú los tomaste." E sobre esto fuéronse para te librará de la culebra?" Dijo ella: "Placer-
la cibdat e para el alcalde, e el falso querellóse mehia mucho." Et fué e mostróle una cueva de
al alcalde cómo el torpe le había tomado los un lirón, e contóle que tamaña enemistad había
maravedís, e dijo el alcalde: "¿Aquí tú has tes- entre la culebra e el lirón, et dijo: " A y u n t a
t i g o s ? " Dijo el falso: "Sí, que fío por Dios que muchos peces, e ponlos desde la puerta de la
el árbol me será testigo, e me afirmará en lo cueva de la culebra fasta la cueva del lirón, e el
que yo digo." E t sobre esto mandó el alcalde lirón comerlos ha, e fallará a la culebra e ma-
que se diesen fiadores, et díjoiles: "Venid vos tarla ha." E t ella fízolo así como le consejó el
E t esto que tú vees es f r u t o que tú vendimiaste
cangrejo, et el lirón siguió el rastro fasta que de tu mal fecho, et con todo esto non creo que
falló a la culebra, e la mató. E t andando así el tú estorcerás del león; ca tú eres de dos faces
lirón buscando lo peces, falló el nido de la gar- e de dos lenguas, et la casa está siempre en paz
za, e comió a ella e a sus pollos. mientra que non entra dañoso, et la amistad
" E t ya non te di este ejemplo si non por que dura entre los amigos mientra que non entra
sepas que el que non cata primero la cosa que entrellos tal como t ú ; ca non es cosa que más
la faz, échalo la suerte por ventura en lugar semeja que tú a la culebra que le corre de la
onde nunca estorcerá, e tú sabrás qué facer.' lengua tósigo. E t cuamaño miedo había yo del
Dijo el falso a su padre: "Bien entiendo lo que tósigo de tu lengua, el cual me face aborrecer
dices, mas non hayas miedo, ca más cosa ligera tu c o m p a ñ a ; ca los entendidos dicen: " E s q u i v a
es e más presta que tú non cuidas." E t non que- es la compañía de los falsos maguer sean tus
dó de lo falagar fasta que gelo otorgó e seguró parientes, et quien tal es, non es si non como
por su consejo e yogo en el árbol. E t cuando la culebra que cría el homne e la falaga, desi
fué otro día de mañana, llegó el alcalld al árbol, non ha della si non morderlo e facerle mal."
él e los que eran con él, e preguntóle por los " E t dicen los filósofos: "Acuéstate al homne
maravedís, e respondióle el padre del falso de entendido et honrado, et guíate por su consejo
dentro del árbol, et dijo: " E l torpe tomó los e guárdate que te non quites dél, et non quieras
maravedís." E t maravillóse ende el alcalld et haber amistad del que non ha amor maguer sea
cuantos con él eran, et andudo enderredor del de buen consejo e de honestas maneras, et guár-
árbol, e non vió nada en que dubdase. E t mando date cuanto pudieres de sus costumbres, et apro-
ayuntar leña e poner cerca del árbol enderredor véchate de lo que sopiere; et non dejes de haber
e encendióse f u e g o ; e cuando llegó el f u m o al amor de los largos, maguer que non te den nada,
viejo e le dió el calor e la flama, sufrióse una mas allégate a su largueza e tenlo p r o p o n tu
hora, desi dió voces e demandó acorro, e sa- seso; et fuye cuanto pudieres del vil loco." E t yo,
cáronlo cerca de muerto. E t mandó el alcalld ¿dó fuiré de ti, o dó me apartaré? E t debíate es-
justiciar a él e a su fijo, et tomó el torpe los ma- quivar. E t yo, ¿ cómo haberé esperanza e tus ami-
ravedís, et tornóse el falso con su padre a cues- gos en tu lealtad, habiendo tu fecho esto a tu rey,
tas. El padre perdió e los maravedís. que te honrara cuanto-yo vi? Et eres en esto tal
como el mercador que dijo que en la tierra donde
" E t yo non te di este ejemplo sino por comían los mures ciento quintales de fierro non
quel engaño e la falsedat quien la face cae en el es esquiva cosa que los azores roben los infan-
mal e pierde su derecho. E t tu, Dimna has tes." Dijo D i m n a : " ¿ E cómo f u é eso?"
ayuntado todas estas malas mañas que yo dije.
L o s m u r e s que co- Dijo Calila: "Dicen que en sepas que feciste a tu señor traición al que tú
m í a n hierro : : : : u n a t j e r r a h a b í & u n m e r c a d o r pQ _
probaras por muy bueno, et non hay dubda que
bre, e quísose ir en su camino, et había ciento
otro tal fagas a otri; ca el amor non ha en ti
quintales de fierro, et dejólos en encomienda a do more nin lugar do esté; ca non es cosa que
un homne que él conoscía, et fuese para lo que peor empleada sea que el amor en quien non ha
había menester, e pues que fué venido demando lealtad, e el bien en quien non lo agradesce, e el
gelo. Et aquel homne habíalo vendido e des- saber en quien non lo entiende, et la poridad
pendido el prescio dello, et díjole: " Y o le tenía en quien non la cela. Et yo desfuciado so
al rencón de mi casa, e comieron de los mures." que tu natura se mude nin tus costumbres se
Dijo el mercador: " Y a oí decir muchas veces cambien et sé quel árbol amargo, maguer lo
que non es ninguna cosa que más roya el fierro unten con miel, non se muda de su sustancia.
que ellos, et non daría nada por esto pues tu E t yo temíame de tu compaña; ca facer compa-
estorciste bien dellos." Et el otro pagóse des- ña con los buenos nasce ende bien e buena an-
to que le oyó decir et díjole: "Come e bebe hoy danza, e en facer compañía con los malos face
comigo." Et prometióle que tornaría a él, e sa- al homne venir a repentencia. Et tal es el mal
lióse^ ende, e guisó cómo le tomó un su fijo pe- como el viento, que si pasa por fedor lleva ende
queño que había e levólo para su casa e escon- fedor, e si pasa por buen olor lleva ende otrosí.
diólo. Desí tornóse para él, et el otro preguntó- E t yo sé cuánto te agravia lo que te digo, ca
l e : "¿Viste mío fijo?" Díjole: " V i cuando fué los homnes nescios siempre se agravian de los
cerca de allí un azor que arrebató un niño; qui- entendidos, e los viles de los honestos, e los
zá tu fijo era." E t el_ otro dió grandes voces e desmesurados de los mesurados, e los torticeros
quejóse e dijo: "¿Vistes nunca tal, un azor arre- de los derecheros." Et en este lugar se acabo
batar un niño?" Dijo el mercador: " E n la tie- la razón de Calila e Dimna.
rra do los mures comen ciento quintales de fie- E t acabó el león de matar al buey. E t pues
rro, npn es maravilla que sus azores arrebaten que lo hubo muerto, repintióse e pensó de su
los infantes." Et entonces dijo el homne bueno: facienda, e lo que ficiera. Et después que se
" Y o comí tu fierro e tósigo comí e metí en mi amansó la saña que había, dijo: " ¡ O h ! , cuánto
vientre." Dijo el mercador: "Pues yo tomé tu me ha mancillado Senceba en sí mismo, ca era
fijo." Et díjole el homne: " P u e s dame mi fijo de buen consejo e agudo, e non sé por ventura
e yo darte he lo que me diste en encomienda." si fué acusado a tuerto."
E fué fecho así.
E estovo muy triste et muy repentido e que-
joso mucho por lo que ficiera. E t violo Dimna,
" E t yo non te di este ejemplo si non porque e levantóse de cerca de Calila e llegóse a él e

i o 2 i o 3
díjole: "Señor, Dios t e metió en poder, a ti e a que les ellos digan, nada si non con asosega-
los tuyos, tu enemigo; pues ¿ por qué estás tris- miento.e con recabdo, e desechar a todos aque-
t e ? " Dijo el león: " P r i s i ó m e piadat por que llos que conosciese por tales.'
maté a Senceba, por que era entendido e hones-
to e de buen amor e leal, et he duelo dél." Dijo
D i m n a : "Non digas así, señor, nin hayas pia- C A P I T U L O IV
dat del que temieres; ca el rey anviso a las ve-
DE LA PESQUISA DE D I M N A ; E ES EL CAPITULO DEL
ces aborrece a algunt homne e aluéngalo de sí.
QUE QUIERE PRO D E SI E DAÑO D E OTRO, E * QUE
Desí fuérzalo su t a l a n t e e aprívalo e metel sus TORNA SU FACIENDA
cosas en mano por que sabe que es bueno e agu-
cioso, así como el que fuerza su tálente a tomar
la melecina desaborida con esperanza que fará E d i j o el rey al filósofo: " Y a he entendido lo
p r o ; et a las veces a m a a alguno homne e aprí- que me dejiste del mesturero e mezclador,
valo, desí mátalo e derráigalo por miedo que le e cómo metió enemistad e aborrencia con
non faga daño, así como aquel que le muerde su lengua entre aquellos que mucho se amaban.
la culebra en el dedo e lo taja por miedo que se Pues dime agora cuál fué su escusacion de Dim-
non espanda el tésico en su cuerpo e muera." na e qué cima hubo por este fecho." Dijo el filo-
Et cuando esto oyó el león, creólo, e aprivólo, sofo: "Fallamos en los libros de las historias
e púsolo en mayor dignidat. quel león, pues que hubo muerto al buey, a po-
cos días pasados, repentióse por que lo matara
Dijo el rey al filósofo: " Y a oí lo que fizo rabiosamente, et membróse como era enviso_et
Dimna, por ser tan pequeño e el más vil de leal contra él, e velaba mucho con sus compane-
todas las bestias salvages, al león e al buey, e ros por tal de olvidar el cuidado que había. Et
de cómo enrizó a cada uno dellos contra el otro un león pardo que era de su mesnada, e de sus
fasta que desató su amor e su compañía, et en privados, e de los más honrados de su corte et
esto he oído a tan maravillosas e tantas faza- con el que más se apartaba, salió una noche por
ñas que es asaz complimiento para se guardar demandar un tizón de la casa de Calila, e era
homne e de se apercebir de los mezcladores e maestro del león; e cuando llegó a la puerta,
de los terreros, e de los falsos en las sus false- oyólo rebtando e maltrayendo a Dimna por su
dades et sus engaños que facen. E t los homnes traición e por su mezcla, e demostrándole su
entendidos deben perseguir las mentiras e false- mal consejo por lo que había fecho a Senceba
dades, e perseguir los mezcladores í escodriñar sin pecado quél fiziese, e faciéndol entender que
tales cosas; desí non facer, por r.ingunt dicho non estorcería del león, e que non podía ser que
díjole: "Señor, Dios t e metió en poder, a ti e a que les ellos digan, nada si non con asosega-
los tuyos, tu enemigo; pues ¿ por qué estás tris- miento.e con recabdo, e desechar a todos aque-
t e ? " Dijo el león: " P r i s i ó m e piadat por que llos que conosciese por tales.'
maté a Senceba, por que era entendido e hones-
to e de buen amor e leal, et he duelo dél." Dijo
D i m n a : "Non digas así, señor, nin hayas pia- C A P I T U L O IV
dat del que temieres; ca el rey anviso a las ve-
DE LA PESQUISA DE D I M N A ; E ES EL CAPITULO DEL
ces aborrece a algunt homne e aluéngalo de sí.
QUE QUIERE PRO D E SI E DAÑO D E OTRO, E * QUE
Desí fuérzalo su t a l a n t e e aprívalo e metel sus TORNA SU FACIENDA
cosas en mano por que sabe que es bueno e agu-
cioso, así como el que fuerza su tálente a tomar
la melecina desaborida con esperanza que fará E d i j o el rey al filósofo: " Y a he entendido lo
p r o ; et a las veces a m a a alguno homne e aprí- que me dejiste del mesturero e mezclador,
valo, desí mátalo e derráigalo por miedo que le e cómo metió enemistad e aborrencia con
non faga daño, así como aquel que le muerde su lengua entre aquellos que mucho se amaban.
la culebra en el dedo e lo taja por miedo que se Pues dime agora cuál fué su escusacion de Dim-
non espanda el tésico en su cuerpo e muera." na e qué cima hubo por este fecho." Dijo el filo-
Et cuando esto oyó el león, creólo, e aprivólo, sofo: "Fallamos en los libros de las historias
e púsolo en mayor dignidat. quel león, pues que hubo muerto al buey, a po-
cos días pasados, repentióse por que lo matara
Dijo el rey al filósofo: " Y a oí lo que fizo rabiosamente, et membróse como era enviso_et
Dimna, por ser tan pequeño e el más vil de leal contra él, e velaba mucho con sus compane-
todas las bestias salvages, al león e al buey, e ros por tal de olvidar el cuidado que había. Et
de cómo enrizó a cada uno dellos contra el otro un león pardo que era de su mesnada, e de sus
fasta que desató su amor e su compañía, et en privados, e de los más honrados de su corte et
esto he oído a tan maravillosas e tantas faza- con el que más se apartaba, salió una noche por
ñas que es asaz complimiento para se guardar demandar un tizón de la casa de Calila, e era
homne e de se apercebir de los mezcladores e maestro del león; e cuando llegó a la puerta,
de los terreros, e de los falsos en las sus false- oyólo rebtando e maltrayendo a Dimna por su
dades et sus engaños que facen. E t los homnes traición e por su mezcla, e demostrándole su
entendidos deben perseguir las mentiras e false- mal consejo por lo que había fecho a Senceba
dades, e perseguir los mezcladores í escodriñar sin pecado quél fiziese, e faciéndol entender que
tales cosas; desí non facer, por r.ingunt dicho non estorcería del león, e que non podía ser que
su mezcla non fuese descubierta, e que non ha- cata tú, rey, por tu seso e por tu voluntad veras
bría quien gelo escusase nin quien lo amparase e lo que feciste al buey, si fue por enemistad o por
que lo justiciaría e lo mataría. achaque alguno que le tenías en el corazon, si
E decial D i m n a : " Y a acaesció lo que se non merecía él esto; et tu voluntad te mostrara la
puede emendar, pues non acuites a mí e a ti, verdat. Pues si tú lo feciste por derecho, por
et guisa como esta cosa non le caya al león en merescimiento quél fizo, non debes ser triste m n
corazón, ca a mí pesa mucho de lo que fize, mas pesante por ello, ca derecho es justiciar a todo
la cobdicia e la envidia me forzaron a ello." aquel que quiere ser atrevido contra ti por es-
Cuando esto oyó al león pardo que ellos amos carmentar los otros. E t tú, rey, sabes las cosas e
decían, tornóse e entró a la madre del león en su entiendes las por tu seso e por tu sapiencia e asi
casa, et contól todo cuanto oyera, después quel lo vees como el homne vee su figura en el espe-
fizo pleito e convenencia que non lo dijiese a jo claro. Pues dime: ¿cuál corazón lo temas an-
ninguno. Et fuese la madre del león cuando tes que lo matases?"
amanesció, e entró a su fijo, e violo estar triste Dijo el león: "Madre, mucho he pensado en
e cuidoso, e entendió que non era si non por la facienda de Senceba, e con cobdicia de lo fallar
muerte de Senceba. Díjole: " E l cuidar e el en algunt pecado por esforzar la sospecha que
pensar e la tristeza non facen cobrar nada, mas le había, e non lo fallo; ca yo siempre tove a
desgastan el cuerpo, e derraman el seso e la fuer- Senceba por de sano corazón, e fiaba por el, e pa-
za e enflaquécenlo; pues dime lo que has, et si gábame de su consejo e aprendía del, e ieucia-
f u e r e por cosa que debamos haber tristeza, yo barne por él, e non desconocí ninguna cosa de
mn ninguno de tus vasallos non estaremos sin cuantas le tenía en el corazón ante que lo mata-
cuidado, e si non es si non por que mataste a re nin después. Et -soy mucho repentido por lo
Senceba, manifiesta cosa es que lo feciste a tuer- que fiz, e soy muy pesante e he grand dolor, et
to e sin pecado que te él ficiese, nin culpa nin non dubdo que salvo era de lo que le apusieron
falsedat, nin te fue contrario en cosa; et si tú e sin sospecha; mas fízomelo facer e falso trai-
te hobieses refrenado cuando .te dijeron dél, e dor de Dimna con su mestura, diciendome lo que
hobieses pensado en su facienda, o vieras en esto Senceba non faría nin osaría. Mas dime s^ oíste
alguna presunción, estonces era razón de lo facer; alguna cosa o te fabló alguno deste fecho .
que dicen que non es ninguno que mal quiera a Dijo la madre del león: " D i j e r o n me que era
otro o lo aborrezca, que otro tal non sienta en su sospechado que lo que fizo Dimna en te enri-
corazón. E dicen los sabios: "Cuando quisieres zar contra Senceba, non fué si non por envidia
saber el corazón de tu amigo, de amar o desa- que le había en su dignidad e en su pnvanza
m a r que cates al tuyo et así lo j u d g a . " Pues Díjole el león: "¿Quién te lo dijo, madre? Dijo
ella: " E l que me lo dijo rogóme que fuese po- león entendió que non le diría el nombre de
ridat, e yo así gelo prometí, et el que es rogado quien gelo dijera. Díjol: " V e t e . " E t ella fuese.
por poridad debe ser fiel, e quien descubre la po- E t pues que amanesció envío el león por ios
ridat falsa su fieldat, et quien esto ficiere habrá mejores de "su mesnada, e fueron y presentes,
mal paso en el otro siglo, et ninguno non le que- e envió por su madre, e vino y. Desi mando
rrá descubrir más poridat." Dijo el león: " P o r llamar a Dimna e dujeron gelo. Desi abajo el
Dios, así es, e verdat dices, mas esto non debe león la cabeza con vergüenza de la muerte de
ser poridat, ca non se debe celar nin dubdar nin- Senceba. Cuando esto vió Dimna, fue cierto de
guna cosa de la verdat; mas el que la sabe debe morir, et dijo a uno de los que estaban cerca
la descobrir, e testigüela e haberá perfecto ga- dél- " " P o r qué está el león triste e cuidando.
lardón por ello. Nin debe desfacer la verdat ¿ Acaesció alguna cosa que de fizo tristecer por
quien la sabe, cuanto más en la sangre del que que vos hubo de ayuntar?" Dijo la madre de
murió a tuerto; ca quien encubre la culpa del león- "Esto que tú vees estar al león triste e
malfechor es su aparcero en el pecado. Et el rey cuidoso, non es si non por que te ha dejado
non debe justiciar por sospecha nin en dubda sano e salvo fasta hoy, faciéndole tu engano e
fasta que claramente vea la cosa, ca la sangre de enridándole con tu mestura e con tu falsedad
grand prez es. Et yo, maguera que a ciegas an- para matar a Senceba."
dude en Senceba, non quiero facer otro mal en
Dimna sin prueba e sin certedumbre; et aquel que
te lo fizo saber echado lo ha sobre tu alma".
Dijo la madre del león: "Verdat dices, mas yo
tenía que compliría asaz lo que te yo contaría, e
me creerías." Dijo el león: " N o n digo yo que non
es como tú dices, mas quiero que me digas qué
es e folgará más mío corazón." Dijo ella: "Si
por tal me tienes, justicia aqueste falso como
meresce tal como él." Dijo el león: "Debes me
DIMNA EN P R E S E N C I A D E L LEÓN
decir quién te lo dijo, ca non es esto ningunt
Manuscrito del Escorial, h. ü i 9, fol. 33. v.°
daño." Dijo la madre: "¿Sabes qué es el daño
que yo ende haberé ? ; que me menospreciará
aquel que me lo encomendó e se fió por mí, Diio D i m n a : "Tengo que es verdad lo que
quel falliré en ello, et, cuando yo ficiere esto, dices que el que se trabaja en buscar bien, mas
que fiará ninguno por mí." Cuando esto oyó el a l n a le viene el mal que a otri, et non pertenesce
al rey nin a sus mesnadas si non los malos. Ca chos de los que me acusaron e me hobieron en-
dicen que quien face vida con los malos e non vidia. Ca lo que el rey sopo, de como le ficieron
faz sus obras, non estuerce de su maldat por dubdar en lo quél vió de la enemistad de Sen-
se a g u a r d a r ; ca non galardona bien por el bien ceba, que meresció por ende morir, le debe tener
si non Dios sólo; et por ende se apartan los re- de se non atrever así a m a t a r m e ; ca ya hube yo
ligiosos en los montes e se dejan de vevir con del rey tal dignidad que me habían envidia por
los homnes e de fablar con ellos, et aman más ella, e tal privanza. Et si él non me catare esta
de facer las obras de Dios que las de los hom- merced e fuere mal consejado en mi facienda,
nes. Mas Ja lealtanza e el amor que yo había non he otro acorro nin otro refugio si non Dios,
al rey me le ficieron descobrir la falsedat del que sabe las poridades de los homnes e lo que
que le quería facer traición, et quería saltar en tienen en corazones e en sus voluntades. E dicen
él, e fícele entender aquello que sospechaba e quel que hace por dubda, que non es cierto,
las señales que viera, e él violas manifiestamen- es tal como la muger que se dió a su siervo
te, e non .acayó nada de quél non fué bien cier- dubdando, e la aforzó". Dijo el león a las mes-
t o ; et si él pesquiriere esta cosa, e preguntare nadas: " ¿ C ó m o fué eso?"
por ella, e pensare en ella, sabrá la verdat quel La m u j e r y e l Dijo Dinina: "Dicen que en
fice entender; ca el fuego que yace en la piedra siervo :: :: - :: u n a cibdat que decían y u e r t i r ,
e en el fierro, non se saca si non con artes; et que es en tierra de Yabret, había un rico mer-
esto non es cosa celada, ca el cuerpo del hom- cador e había su muger muy fermosa, e había
ne, después que es pesquerido e buscado, pares- un vecino pintor, e era diudo della. E t dijol ella
ce más quél es así como toda cosa fedrosa quier un día: " S i podrías facer alguna cosa por que
lodo, quier ál, que cuanto más movida es tanto te yo conosciese cuando vinieses a mí de no-
más fiede. che', saldría a ti sin que me llamases tú, por
" E t yo si culpado fuese, fuiría por la tierra, e tal que nos non sospechasen nin te oyesen."
habería anchura, e non aturaría a la puerta del Díjol su amigo: " Y o te faré una sábana tan
r e y ; mas fiándome que era salvo non me quité blanca como la luz de la luna, et faré en ella
ende nin me partí ende. Et non le ruego ál si non, unas pinturas; e cuando las tú vieres saldrás
maguer que esté en duda de mi facienda, que la a mí, et ésta será señal entre mí e ti." E t pló-
mande pesquerir e catar, et aquel a quien este guela a ella desto quél dijo: E t oyólo un su
poder diere que sea fiel, et non haya ninguno en siervo della, e aprísolo, e encubriólo en su cora-
que le travar, nin faga engaño a ninguno, e que zón. Et venía a ella su amigo con aquella señal,
le muestre yo mi escusación e lo que oyere decir e veíalo ella, et salía a él.
a los otros, e cátelo, e non quiera facer que los di- " E duró así un tiempo. E t después fuese su
amigo para el rey a pintarle unas casas que ha- gurit homne de se escusar, cuanto más por es-
bía de menester; et fuese luego el siervo della capar de muerte? E t ¿quién es más cerca del
a una manceba que tenia el pintor, en cuyo po- homne que sí mismo? Pues si así misnw non
der estaba la sábana, et era su conosciente, e buscare escusación, ¿para quién la buscará? E
demandól aquella sábana, e ella diógela. Et él los sabios dicen que quien a sí non guarda, a
fuese para su señora de noche, e luego que ella otri non fará pro. E t paresce bien en ti la en-
vió la sábana de suso dél, cuidó que era su ami- vidia e la malicia e la enemistad e la necedat
go e salió luego a él, e yugóse con ella. E tor- que non podiste retener, e bien entienden los
nóse el siervo e dió la sábana a la manceba del que te oyen que non quieres a ninguno bien e
pintor. E vino el a m i g o esa noche del palacio que eres enemigo de tu alma e de todos; e tal
del rey para su posada, et cubrióse la sábana; como tú, non es bien que esté sinon con las
desí vínose para ella. Et díjole ella: " ¿ Q u é has bestias mudas, cuanto más con el rey o ser a
esta noche que tornaste luego una vez en pos su puerta."
otra, habiendo fecho a tu guisa?" Et él en- Et pues que le hobo respondido Dimna así,
tendió que era engañado, e tornóse para su po- salióse el otro muy triste e muy avergonzado
sada, e priso su manceba, e firióla muy mal fasta de lo que le dijera Dimna. Dijo la madre del
que le dijo la verdat como le conteció; e tomó león: " Grant maravilla es de cómo fablas, e
la sábana e quemóla en el fuego. das ejemplos a lengua suelta, e respondes a
los que te fablan, habiendo fecho traición e
" E t yo non te dó este ejemplo si non por maldat e engaño." Dijo D i m n a : " ¿ P o r qué ca-
quel rey non se acuite en mi pleito quel fué tas con un ojo e oyes con una oreja e non pien-
mostrado en dubda, e porná sobre sí grant car- sas en la cosa como es, nin la sabes de cierto,
go de pecado. E n o n digo esto que vos oídes mas faces a tu sabor non sabiendo la verdat?
con miedo de la m u e r t e ; ca maguer aborrida Mas parésceme que la mi mal andancia ha mu-
cosa sea, ninguno non la puede fuir, nin ha otro dado a ti por razón de mí todas las cosas, et
refugio, e todas las cosas del mundo han de aun todos los otros, que ninguno non fabla nin
finar. E t si yo ciento almas toviese, e sopiese razona si non a su sabor. Et éstos que son en
que el rey tenía por bien que se perdiesen, yo la corte del rey tanto se fían en su poridat e
le sería franco dellas." Dijo uno de los de la en su mansedumbre e son seguros de su bon-
mesnada: " T ú non dices esta escusación al rey dat, que se non temen de fablar a sus sabores
por lo honrar: mas a ti es de menester de bus- a tuerto o a derecho, ca él non gelo contradirá.
car con que salgas desto en que eres caído." E t éste es el lugar del sermón si fuese creído e
Dijo Dimna: " ¡ M a l sea de t i ! ¿Es aleve a nin- de los ejemplos si hobiesen pro."

I I2
Dijo la madre del león: "Catad este falso, que non era nin a sacar mentira; et yo he espe-
cuánta grant cosa ha fecho, e quiere cegar los ranza quél verá que yo so verdadero e salvo e
homnes por desmentirlos e por se salvar de-
de sano corazón."
llos." Dijo Dimna: "Los homnes que son tales
Cuando vió la madre del león que el león non
son cinco: el uno es el que descubre a la mu-
fablaba nada en el pleito de Dimna, callóse ella,
ger la poridat; et el otro es el que viste los e dijo: " P o r ventura mienten contra él, e es
paños de las mugeres; e el tercero es la muger salvó de lo que le aponen; e el que se escusa
que viste los vestidos de los varones; et el cuar- delante de los caballeros e non refiertan ningu-
to es el huésped que se enfinió et cuida que es na cosa de lo que dice, semeja que es verdadero
señor de la casa; et el quinto es el que denun- en lo que dice; et callar a las razones del con-
cia a los homnes lo que le non preguntan nin tendor semeja conoscer la verdat que dice. Et
le demandan." Dijo la madre del león: "¿Non dicen los sabios que quien calla otorga." Desí
conosces tú, malfechor, por qué temas, nin ca- levantóse por salir ende sañosa. Et mandó es-
tas cuán laida obra fecite, por que sepas *que tonces el león que prendiesen a Dimna e que le
non estorcerás sin que sea tomada de ti ven- pusiesen fierros; desí leváronlo a la cárcel, *e
ganza ? " mandó catar su pleito, et facer sobre él pesqui-
Dijo Dimna: " E l homne que mal fecho face sa, e que gel mostrasen; et yogo Dimna en la
non quiere a ninguno bien, nin lo amparará del cárcel, e mandó lo guardar a un caballero. Desi
mal maguer que lo puede facer." Dijo la madre dijo la madre del león a su fijo: " N o n se puede
del león: "¡Falso traidor, en atreverte tú a decir encobrir mestura de Dimna e su mal fecho en
tal fecho antel r e y ! es maravilla cómo te deja todas las cosas, mayormente en fecho de Sen-
vivo." Dijo Dimna: " E l traidor es aquel que ceba el leal sin culpa. E t ya me fué a mí dicho
deste falso mintroso lo que dicen dél todos por
asegura a su enemigo, et después lo mata." Dijo
una boca, ca non es cosa que se calle a ninguno;
la madre del león: " H a s esperanza de estorcer
desí fácemelo más verdat sus mentiras e sus
de tu grant pecado con tales palabras mintro-
escusaciones e sus salvas que son contrafechas
sas?" Dijo Dimna: " E l que dice la que non fué sin verdat; et si tú lo oyes, amparar se te ha con
meresce lo que tú dices, et yo dije verdat e mos- razones falsas, et lo que a mí dijo el fiel ver-
trarélo por prueba, e díjelo al rey e complí el dadero es la verdat. Pues si quieres folgar del,
homenaje que le debía." Dijo la madre del león: non contiendas con él e mátalo."
" ¿ E qué fué lo que tú dejiste, e qué fué la ver-
dat que tú le mostraste?" Dijo D i m n a : "Bien Dijo el león: "Cállate, que yo catare su plei-
sabe el rey que si yo mintroso fuese, non le to e lo pesquisaré, ca es muy sotil e muy artero
diría a él tal dicho nin me atreveria a decir lo e sabio e entendido; et yo quiero ser bien cierto
de su pleito e non quiero pasar a él rabiosamen- ante muere de su plazo, e non por que fenesca
te, nin quiero mi daño en seguir voluntad de la vida, mas por esto en que estás, que la muer-
otro de que non sé su verdat nin su mentira. Et te es más folganza que ello. ¡Ay de tu mesura
mucho aína puede ser que esto sea por envidia e de tu seso e de tu saber, cómo te han privado
que le han, et témome de lo matar por dicho dellos, e eres llegado a la m u e r t e ! " Dijo D i m n a :
dellos, ca habría ende g r a n t pecado et daño. "Nunca cesaste de decir verdat e mandarla fa-
Pues dime: ¿Quién es aquel que telo djio? Ca cer, mas yo non escuchaba nin creía tu consejo,
los homnes se h a n envidia unos a otros e se por la grant envidia e la cobdicia^ que había en
mezclan et quieren pujar el uno más quel otro haber dignidat, et por la tribulación e la laceria
en las dignidades." Dijo la madre del león: "El en que era, et si non por eso en lo que me tú cas-
fiel verdadero que me contó la historia es tu tigabas asaz complimiento había, que si lo ficie-
amigo el león pardo, tu leal e puro vasallo que ra levara la cima dello. E t quien es tentado de
sabe tu poridad." D i j o el león: "Asaz hay, et tú golosía non escucha de sus amigos, quel han
verás lo que yo f a r é e lo que dél mandaré facer; piedat e lo aman, así como tú. E t dicen los sa-
pues vete." bios que el que non cree a sus amigos e a sus
Et pues que se f u é la madre del león para su leales consejeros e a sus bien querientes, torna
casa e pasó la media noche, dijeron a Calila su facienda a repentencia, et ya vees en cuanto
como Dimna era preso, e pesóle mucho por la mal só hoy; mas ¿qué podías facer con la go-
grant amistad que había-con él e por la compa- losía e la cobdicia que vence al seso del mesu-
ñía e por el mal que le acaesciera, et fuese para rado e el saber del sabio? Así como el enfermo
que entiende que su daño es en su gula, que ha
la cárcel encubiertamente. Et cuando entró e lo
de comer, e sabe que le acrescerá en su dolor,
vió preso lloró, et dijo: " Y a llegado ha tu fa-
e non lo deja de comer, e acresce su enfermedad
cienda a tal lugar que non he cura ya de te fa-
e por ventura muere ende. E t yo non rae duelo
blar broznamente nin dejarte de decir que te hoy de mí, mas duélome de ti, ca he^miedo que
pese, et en secreto fablando díjete: Miémbrate serás tú compreso por razón de mí et por el
lo que te yo decía e te castigaba e te consejaba amor e por el parentesco e la amistad que ha-
e non tornabas y cabeza a cuanto te decía, nin bíamos en uno, et serás atormentado e lazrado,
feciste por ello p o r el grant desdén que en tí e non podrás estar que les non descubras mi
había, ca te tenías por m u y acabado en tu con- facienda et matarán a mí por que te creerán e
sejo e por artero. E t dicen los sabios: "Convie- tú non estorcerás después de mí."
ne al homne que es buen caballero que non se
meta por su esfuerzo en lugar que non pueda Dijo Calila: " Y a pensado he en tu facienda,
salir nin e s t o r c e r . " E t dicen que la falsedat et bien dices verdad en lo que dices et yo te
consejé Idealmente. Et el homne con cuita cuan- ció con envidia que le había; pues si alguno de
do le acaesce la tribulación acúsase de lo que vos sabe alguna cosa dígalo, e nos mostrare-
fizo, con esperanza de vevir e de ser aliviado mos al rey, que el rey non matará a ninguno
de la pena. Et yo quiero me ir ante que entre salvo después que feciere pesquisa e sea cierto
alguno de la mesnada e me vea estar contigo, dello, nin querrá facer a su sabor nin por albe-
et mándote e aconséjote que te confieses de tu drío."
pecado e conoscas tu mal fecho; ca morir debes Dijo el alcalde: " Y a oíste lo que dijo el león
sin falla, et mejor es de ser justiciado en este pardo; faceldo así e ninguno de vos non encu-
mundo que ir a la pena durable en el otro." Dijo bra ninguna cosa de lo que sopiere, por muchas
D i m n a : "Bien me has aconsejado e dices ver- razones; la primera por que vos non debedes
dat; empero veré a qué tornará la mi cima de haber pesar que el juicio caya contra quien
mi facienda e qué mandarán de mí facer." Tor- debe, nin maguer sea contra nuestras volun-
nóse Calila a su posada muy triste e muy cui- tades e non menospreciando cosa dello; ca la
muy pequeña verdat gran cosa es, e la cosa
doso con miedo de ser preso por el pecado de
que más pesa a Dios es matar al sabio sin
Dimna, e prísol menazon e murió esta noche.
culpa por mestura del falso mentiroso; et la
Et yacía en la cárcel un lobo preso, e estaba segunda es, cuando el malfechor es penado por
durmiendo cerca de Dimna, et oyó todo lo que lo que face, non se atreven a facer otro tal los
se decían e aprisolo. Desí la madre del león en- otros con miedo de la justicia, et esto es pro
tró a su fijo otro día de mañana et di jóle: de la mesnada et de los pueblos; et la tercera
"Miémbrate lo que me dejiste anoche e prome- es, que cuando el falso mentiroso traidor es
tiste en pleito deste falso traidor, et de cómo justiciado, fuelga el rey e los suyos, ca el tal
dejiste a tus mesnadas que debe el homne facer vevir entre ellos es les gran daño e gran peligro.
las cosas con temor de Dios, e non se le debe Pues diga cada uno de vos lo que sabe e^non
meter en vagar, et yo non sé mayor bien que encubra la verdat nin afirme la mentira." E t
librarlo e folgar dél." E t estonce mandó el rey al desque las mesnadas oyeron esto, catáronse unos
león pardo e el alcalde que se asentase a juicio, a otros, e dijo D i m n a : " ¿ P o r qué estades todos
e que llamasen a Dimna ante ellos e que fecie- tartaleando? Diga cada uno de vos lo que sabe,
sen su pesquisa e, fecha, gela llevasen a él. E el e si yo malfechor fuese placerme hía que calla-
león pardo fizo llamar a la mesnada e a Dimna; sedes. Pues que sé que soy salvo e sin culpa,
et así todos juntos ante él, díjoles el león par- pues decid lo que sabedes, que sabed que cada
d o : "Después que el rey mató a Senceba siem- razón ha su respuesta, et el que dice lo que non
pre estovo triste e cuidoso por que lo mató sin vió nin sabe, razón es que le contezca lo que le
culpa, salvo por que Dimna lo enridó e lo mez-
contesció al físico necio." Dijo eí alcalde et el. Dijo D i m n a : " D i vos este ejemplo por que
león p a r d o : " ¿ C ó m o fué eso?" non diga ninguno de vos lo que non sabe por
facer placer a otros nin por otra cosa^ Et todo
Di homne haberá galardón por lo que ficiere, et
eí médico ignoran- J ? D i m n a : " D i c e n que en
? e en n u n a c yo só salvo de lo que me apusieron. E t he me
ía hi a dei re ° * ' b d a t había un físico que
a entre vuestras manos, pues temed a Dios,^ cuan-
" J a e r e y " era bien andante e de buen dona-
to pudieres." Fabló el cocinero mayor fiándose
n o en su melecinamiento e morióse, e estudia-
en su dignidad, et d i j o : "Oíd, sabios e ricos
ron en sus libros algunos por aprender, et vino
homnes, et parad mientes en lo que vos d,re:
ende un home que se enfingió que era un buen
ca los sabios non dejaron ninguna señal de los
físico e non era tal. E t el rey desa tierra había
buenos e de los malos que la non departiesen,
una fija que a m a b a mucho, e hubo de adolecer,
et las señales de la falsedat son manifiestas en
et el rey envió a llamar muchos físicos para
este mal andante, e de más que ha mucho ma a
que curasen de su fija. Et vino un físico muy
fama." E t dijo el alcalld al cocinero: Ya lo
sabio que era ciego, et dijéronle la dolencia de
oímos eso, et pocos son los que las non cono-
la niña e mandóles que le diesen a beber cierto
cen Pues dinos las señales que vees en este
jarope a que dicen remasera. Et tornáronse para
lazrado." Dijo el cocinero: "Fulán dijo en los
el rey e dijeron gelo, et él buscó un físico que
libros de los sabios que el que ha el ojo sinies-
le diese a beber aquella melecina, et vino ahí
tro pequeño e guiña dél mucho, e tiene la na-
aquel homne q u e se alababa de físico e sabio
riz inclinada faza la diestra parte e tiene las
de melecinas e de confasiones et mandó traer
ceias alongadas e entre las cejas tres pelos, e
las arcas en que estaban las melecinas del físico
cuando anda abaja la cabeza e cata siempre en
muerto, et trojieron gelas e pusieron las delante,
pos de sí, e le salta todo el cuerpo, et e que
e abriólas e tomó dende una dellas que falló
estas señales ha en sí es mesturero e falso e
en un saqueto en que había ponzoña mortal, et
traidor, et todas estas señales son en este lazra-
compuso dél e d e las otras una melecina e dijo:
do apercebidas." .
" E s t a es remasera." Cuando el rey vido que
Dijo Dimna: " P o r unas cosas jugda el hom-
lo ficiera tan aína, cuidó que era sabio e agudo
ne otras, et el juicio de Dios derecho es e sin
e mandól dar algo e buenos paños. E t él dió a
tuerto Et vos sodes sabios e mesurados en ra-
beber la melecina a la dueña, e luego, como la zonar, et ya oíste lo que éste dijo; pues oíd a
bebió, fueron los sus entestinos despedazados e mí, ca él cuida que non es ninguno mas sabio
murió. Et cuando el rey la vido muerta man- que él, et cree que non ha otro mas saber que
dó que le diesen a beber al físico de aquella me- el s u y o ; pues si todos los bienes e los males
lecina, e bebióla e luego fué muerto."
que el homne face non son si non por las se-
enviólas un día con el homne a coger leña asi
ñales que son en el homne, manifiesta cosa es
desnudas, et falló la una dellas un trapo viejo,
que non habrá el religioso su buen gualardón
e cubrió con él su vergüenza. Et dijo la otra al
por el servicio que face a Dios, nin el que mal
marido: "Catad cómo cubre ésta su natura; e
face non habrá pena por sus malas obras, et
non lo face si non por que hayas sabor della e
que non son los homnes bien andantes si non
yoguieses con ella." Dijo el marido: "Astrosa,
por las señales que son vistas en ellos, et el
non paras mientes en ti que estás descubierta,
que mal face non se puede dello dejar nin pue-
e riebtas a la otra que cubrió su vergüenza con
de estar que lo non faga, et que non es ningu-
lo que pudo haber."
no virtuoso, maguer puñe en bien facer, que
le tenga pro, nin ningunt malfechor, maguer Dijo D i m n a : " E tú debes parar mientes en
que peque, quel faga daño. E t non mande Dios cobrir a ti e callar; ca es grant maravilla de
que así sea, et si a los homnes fuese dado por- tu facienda por que te llegas al comer de nues-
nían en sus cuerpos las mayores señales que tro señor, habiendo en ti tales tachas malas, et
ellos pudiesen. Et yo só salvo de lo que me seyendo tan lijoso. E t non vi yo solo las tus
apusieron, et de mí non salió ál si non verdat; tachas, mas cuantos aquí son de la mesnada del
et bien veen los que aquí son presentes cuán rev lo saben. E t yo encobrílo fasta hoy, e non
nescio e cuán torpe eres de las cosas, ca tú non lo dejé de mostrar si non por que decía en mi
sabes mejor las cosas nin eres más enviso que corazón: a mí non nuce la honra quel rey face
los que aquí son presentes, mas fablaste e erras- a otri, nin me face pro afrontarlo, mas debolo
te et eres tal como el homne que dijo a su mu- encobrir; mas pues que me ha parescido de ti
g e r : "Cubre tú lo que non debe parescer de ti enemistad, e dejiste abusión, e fablaste en _fa so
e deja las cosas agenas e enmienda las tuyas, e a tuerto e sin sabiduría, quiero yo decir las
que conosces mejor." Dijo el cocinero: "¿Có- tachas que ha en ti, por que non debes llegar
mo fué eso?" al comer del señor e deben los homnes fuir

d<
E l l a b r a d o r y gu» Dijo D i m n a : "Dicen que en Di'io el cocinero: " ¿ A mí lo dices lo que
d o , mujere, :: : : u n a d b d a t q u e ^ ^ o v o ? " Dijo Dimna: " A ti lo digo, ca ayun-
corriéronla los enemigos, e cativaron e mataron tanse en ti todas malas tachas; ca eres potroso
mucha gente della. E cayó en suerte a un hom- e has el mal del figo e eres tiñoso e has alba-
ne de los que la conquistaron, un homne labra- rraz en las piernas; onde non debes llegar a la
dor que tenia dos mujeres, e facíales mal, e non puerta del rey." Cuando el cocinero mayor oyo
las f a r t a b a de comer, e traíalas desnudas. Et o quel decía, afogóse con sus lagrimas e co-
menzó de llorar por que se atrevía Dimna a él E rogól e pidiól en amor que fuese antel león
e le fablaba tan villanamente. Cuando esto vió e que dijese bien dél e quel ficiese saber lo que
Dimna díjol: " P o r grand derecho lloras, que diría la madre del león dél. E t prometió gelo
sabes que si el rey esto sabe alongarte ha de a rescibió lo que le diera, e fuese Jausaba de
sí e nunca te pararás antél." mañana al león.et falló al león pardo e al alcall
Cuando esto oyó el fiel del león, que trasla- que vinieran con ¡los escriptos e gelos pusieron
daba lo que decía Dimna e lo que decían dél, delante. E el que los cataba mandó a su escri-
et éste había nombre Xaar, escribió todo aque- bano que los trasladase e dar los al león pardo;
llo e levólo al león. Cuando aquello vió el león, e dijo a él e al alcall: " I d vos así como ayer
mandó desponer al cocinero mayor de su oficio, e facer llamar a Dimna e ponedlo ante la mes-
et que non paresciese antél nin entrase en su nada e venid me decir lo que se face e cómo
casa. Et escribió el alcall e el fiel otrosí lo que se salva." E s pues que sallieron ende vino la
dijo Dimna. E t mandó a Dimna tornar a la madre del león, e leyóle él aquellos escriptos.
cárcel, e fuéronse ese día. Dijo ella: "Non melo tengas a mal, fijo, si te
E t había y una bestia quel decían Jauzava e yo estultare de mi palabra, ca veo que non sa-
era amigo de Calila, e fuese para Dimna e fizó- bes qué te tiene pro nin daño por el engaño
le saber la muerte de Calila. E lloró Dimna deste falso. Pues líbralo e folgarás ; ca si lo a
muy mucho et dijo: " ¿ Q u é quiero y o hoy ve- vida dejas confonderà tu mesnada." E tornóse
vir más seyendo muerto mío hermano e mío muy sañuda contra él. .
puro amigo? Et cómo dijo verdat el q u e d i j o : Desi fuese Jauzaba e llegó a Dimna a la cár-
"Cuando al homne viene la tribulación, de to- cel, fízol saber cuanto dijera la madre del león
das partes le viene el mal e cúbrelo e cércalo cuandol leyeran los escriptos. E t en seyendo asi
<la cuita et el m a l " como a mí acaesció en y o fablando vino el mandadero del alcall e del fiel,
perder a Calila, ca ése era mi bien o todo mi e leváronlo a la casa del juicio e paráronlo ante
conorte, e sabía toda mi poridat de bien e de la mesnada e el pueblo, e ayuntáronse estando
mal. Et si Dios esto fizo, loado sea El, que me Dimna antellos. Dijo el mayor de la mesnada:
dejó a vos e su lugar, que me queredes bien, e " Y a sope yo tu pleito, e es entendida la verdat,
me querredes, et seredes en apiadarme segunt et non habernos más que pesquerir de t i ; ca tú
que era Calila. Pues si hobieres por bien de lle- con traición e con falsedad e con tu mestura fe-
gar a la casa de Calila e traerme cuanto y falla- ciste al rey, nuestro señor, que matase a Sen-
res suyo e mío." ceba, su amigo, et era leal e verdadero, sin cul-
E él fízolo así. E t dióle Dimna la parte de pa que ficiese. E t si non fuese por la su grant
Calila, et dijo le: "Más la meresces tú que o t r i . " merced e por la su grant piadat que nos mando

12 4 I 2 5
que sopiésemos más de tu facienda, ya el juicio e de complir un poco después con luenga pena.
manifiesto fuera dado de nos contra ti." Dijo Mas fállase en los libros de la ley que non debe
D i m n a : "Non fablas como quien ha piadat nin el homne ayudar a su muerte, e que es grant pe-
merced, nin como quien cata al pleito del que cado al que lo face, a más que yo só salvo de lo
rescibió tuerto, nin como quien sigue la verdat que me apusieron. P u e s ¿cómo me mandaré ma-
nin el derecho; mas usas de voluntad e quieres tar, e ser en ayuda contra mí, seyendo acusa-
me matar. Non eres cierto de lo que me apusie- do a tuerto, e non deciendo mentira, nin la sa-
ron, nin son pasados los tres días que debedes cando por la boca, nin seyendo conoscido por
pesquerir por mí. Et non eres de culpar, ca el tal? Tengo por muy fuerte de conoscer lo
malo non ama los buenos nin a los que facen las que non fiz, e otorgar que fiz mal, e ser en
obras de Dios." ayuda contra mí e aparcero del que me quie- .
Dijo el alcall: "Debe el señor galardonar al re matar.
homne por su bondat e honrarlo e conoscer- " E t tú sabes cuamaña pena ha el que esto
lo; ca todo bien quel face, merécelo, e debe face, en el otro siglo, et yo so salvo en mi fama,
justiciar al malfechor por su mal fecho e pe- e mi escusación es cierta e manifiesta. Pues si
narlo por ello, por tal que los buenos tomen matar me quisieres acusado a tuerto. Dios me
mayor cobdicia de facer bien, e que los ma- haya merced. E t por ventura si esto me ficie-
los fuyan del mal facer. E t por buena fe más ren, non haberé otro mal en este mundo nin
te vale ser justiciado en este mundo que ser jus- en el otro. Et yo digo lo que ayer dije; et te-
ticiado en el otro. Pues otorga tu pecado e con- med a Dios, e membrad vos del juicio del otro
fiesa el mal que feciste, ca farás mejor cima por siglo et de la pena, et non vos metades a cosa
ende. Si Dios a esto te guiare librarás tu alma de que vos arrepentades do vos non terná p r o
de la persecución del otro siglo, et fablarán la repentencia; ca los alcalls non judgan por
siempre de ti, de cómo te razonabas buenamente lo que cuidan, nin el cuidar non tiene pro en la
para estorcer, et de cómo ante facías escusacio- verdat; et yo más sé de mí que vos. Mas guar-
nes con que te amparases. Desí por confesar de dad vos que vos non acaesza lo que acaesció
tu pecado c ganar la salud del otro siglo; ca mo- al que dijo lo que non sabía nin viera." Dijo
rir por lo que Dios manda más vale que vevir el mayor de la mesnada e el alcalld: " E t ¿cómo
en lo que defiende." fué eso?"
Dijo D i m n a : "Alcalld bueno e derecho, ver-
dat dices e fablaste como sabio; e por buena „ acu-
Los papagallos QP11
Dijo D i m n a : "Dicen que
-
ha-
fe una de las bien andancias del homne es non sadores :: :: :: :: bía en una villa un rico homne
vender el otro siglo por aqueste que ha de finar, quel decían Morzubem, et era noble e de gran
fecho, et había una muger m u y fermosa e bue- lo osé decir." Et el señor de casa, cuando esto
na e leal. Este rico homne había un sirviente vido, mandó matar a su muger.
azorero, e amaba a su señora, e había le deman- E t ella enviól rogar que pesquisase bien lo
dado su amor muchas veces, et ella non tornaba que le dijeran, et dijo: "Demanden et pregun-
cabeza por él, e amenazóla muy mal. Et cuan- ten a los papagallos si saben más deste len-
do fué desfuciado della, pensó de buscarle mal guaje de Balaf, et fallarán que esto ha fecho
con el marido. El salió un día a cazar e priso tu azorero; ca él me pidió mío amor e yo non
dos pollos de papagallos. Et apartólos el uno quise." Et ellos ficieron lo así et vieron que
del otro, et enseñó al uno decir: " Y o vi al por- non sabían más fablar, et entendieron quel
tero yacer con mi señora en el lecho", et en- azorero los enseñara. E t cuando esto vieron
señó al otro decir: " P u e s yo non quiero decir entendieron que la mujer era sin culpa e el
nada." E t aprendieron esto los pollos en len- azorero era mintroso, et mandaron lo llamar.
g u a j e de Balaf, que non sabían los de aquella E él entró muy atrevido e traía en la mano
tierra. E tomólos e diólos a su señor, e canta- un azor. E t di jóle la muger: " D i tú, ¿me vis-
ban antél, e placíale con ellos, e non sabía te facer esto que dices?" Dijo él: " S í . " Cuan-
qué decían. Et un día vinieron le huéspedes do esto hubo dicho saltóle el azor al rostro
de tierra de B a l a f ; et después que hobieron e sacóle los ojos con las uñas. Dijo la mu-
comido mandó traer las aves antellos por les g e r : "Vees, traidor, las justicia de Dios, que
facer placer, e cantaron. Cuando ellos oyeron aina te avino e te compreendió, porque testi-
lo que los pollos cantaban, catáronse unos a moniaste falso contra mí de lo que non sabías
otros e abajaron las cabezas de vergüenza que nin acaesció."
hobieron; dijol el u n o dellos: "¿ Sabes que dice
el uno destos papagallos? Non te ensañes con- Dijo D i m n a : " D i vos este enjemplo por que
tra nos si telo dijéramos, ca fablan en len- vos guardedes de facer como fizo el azorero;
guaje de Balaf." D i j o él: " N o n me ensañaré, ca el que tal face, justícialo Dios en este mun-
ca ante me placerá." Sabed que dice: " E l por- do e en el otro." E t el alcall fizo escrebir todo
tero yace con mi señora en el lecho de mi lo que dijera Dimna e todo lo otro que y
señor"; et el otro dice: " P u e s yo non quiero pasó; e enviáronlo a la cárcel et fuéronse los
decir nada". Et nos habernos por ley de non mayores de la mesnada a la casa del rey e le-
comer en. casa de homne que su muger sea yeron antél todo 'io que se razonó. E tovieron
mala." Cuando esto hobieron dicho, dijo el a Dimna en la cárcel siete días; e cada día le
siervo que estaba y cerca: "Verdad es, et yo demandaban e non le rescebían ninguna escu-
so ende testigo, que lo vi muchas veces e non sación de su pecado et nunca lo pudieron ven

i 2 8
I 29
cer nin facer que manifestase. Desi la madre comienza su amistad entrellos, e cómo se ayudan
del león, cuando le mostraron el escripto entró et se aprovechan unos de otros." Dijo el sabio:
" E l homne entendido non eguala con el buen
al león e dijole: "Si dejas a Dimna vivo, fa-
amigo ningund tesoro nin ninguna ganancia;
ciendo tal traición, atrever se han a ti tus mes-
ca los amigos son ayudadores a la hora que
nadas e ninguno non se temerá de tu justicia
acaesce al homne algund mal. E t uno de los
por grant pecado que faga." Et fizo ella venir ejemplos que rae semejan a esto es d ejem-
al león pardo, e testimonió de Dimna lo que plo de la paloma collarada e del mur e del
le oyó decir e lo que le respondió Calila. E galápago e del gamo e del cuervo." Dijo el
pues que gelo hubo dicho muchas veces al rey: " ¿ E t cómo fué e s o ? "
león, entendió él que Dimna lo había metido
a ello, e quel ficiera andar a ciegas, e mandó Dijo el filósofo: "Dicen que en tierra de Du-
que lo matasen con fambre e con sed, e murió zat, cerca de una cibdat que decían Muzne,
había un lugar de caza, do cazaban los pajare-
mala muerte en la cárcel.
ros, e había y un árbol grande de muchas ra-
mas e m u y espesas, e había y un nido de un
Desi dijo el sabio: " P a r e n mientes los en-
cuervo que decían Geba. E t estando el cuervo
tendidos en esto et en otro tal, et sepan quel
un día en aquel árbol vió venir un homne m u y
que quiere pro de sí a da<ño de otri, a tuerto
feo e de mala catadura e muy despojado; e
por engaño o por falsedat, non estorcerá de traía al cuello una red, e en la mano lazos e
mala andanza et farà mala cima, et rescebirá varas e asomaba faza el árbol. E t el cuervo
galardón de lo que ficiere, en este mundo et hubo pavor, et dijo: "Alguna cosa adujo a este
en el otro." pajarero a este lugar, et yo non sé si es^por mi
Aquí se acaba el capítulo de la pesquisa de muerte o por muerte de otri; mas estaré quedo
Dimna. en mi lugar, e veré qué f a r á . " E armó el caza-
dor su red, e esparció y trigo, e echóse en celada
CAPITULO V y cerca. Et a poca de hora pasaron y unas palo-
D E L A PALOMA C O L L A R A D A , E D E L GALAPAGO, E D E L mas que habían por cabdillo e por señora una
GAMO, E DEL CUERVO; E ES CAPITULO DE LOS paloma que decían la collarada. E vió la colla-
PUROS AMIGOS rada el trigo, e non vió la red, e posó ella e todas
las palomas, e trabáronse en la red.

D ijo el rey al filósofo: " Y a oí el ejemplo


de los amigos, cómo los departe el mes-
turero, falso, mezclador, e a qué tornó su
facienda ; pues dime de los puros amigos, cómo
Et vino el pajarero muy gozoso por las to-
mar, e comenzaron las palomas a debatirse cada
una a su parte, e punaban por estorcer. Di joles
cer nin facer que manifestase. Desi la madre comienza su amistad entrellos, e cómo se ayudan
del león, cuando le mostraron el escripto entró et se aprovechan unos de otros." Dijo el sabio:
" E l homne entendido non eguala con el buen
al león e dijole: "Si dejas a Dimna vivo, fa-
amigo ningund tesoro nin ninguna ganancia;
ciendo tal traición, atrever se han a ti tus mes-
ca los amigos son ayudadores a la hora que
nadas e ninguno non se temerá de tu justicia
acaesce al homne algund mal. E t uno de los
por grant pecado que faga." Et fizo ella venir ejemplos que rae semejan a esto es el ejem-
al león pardo, e testimonió de Dimna lo que plo de la paloma collarada e del mur e del
le oyó decir e lo que le respondió Calila. E galápago e del gamo e del cuervo." Dijo el
pues que gelo hubo dicho muchas veces al rey: " ¿ E t cómo fué e s o ? "
león, entendió él que Dimna lo había metido
a ello, e quel ficiera andar a ciegas, e mandó Dijo el filósofo: "Dicen que en tierra de Du-
que lo matasen con fambre e con sed, e murió zat, cerca de una cibdat que decían Muzne,
había un lugar de caza, do cazaban los pajare-
mala muerte en la cárcel.
ros, e había y un árbol grande de muchas ra-
mas e m u y espesas, e había y un nido de un
Desi dijo el sabio: " P a r e n mientes los en-
cuervo que decían Geba. E t estando el cuervo
tendidos en esto et en otro tal, et sepan quel
un día en aquel árbol vió venir un homne m u y
que quiere pro de sí a da<ño de otri, a tuerto
feo e de mala catadura e muy despojado; e
por engaño o por falsedat, non estorcerá de traía al cuello una red, e en la mano lazos e
mala andanza et farà mala cima, et rescebirá varas e asomaba faza el árbol. E t el cuervo
galardón de lo que ficiere, en este mundo et hubo pavor, et dijo: "Alguna cosa adujo a este
en el otro." pajarero a este lugar, et yo non sé si es por mi
Aquí se acaba el capítulo de la pesquisa de muerte o por muerte de otri; mas estaré quedo
Dimna. en mi lugar, e veré qué f a r á . " E armó el caza-
dor su red, e esparció y trigo, e echóse en celada
CAPITULO V y cerca. Et a poca de hora pasaron y unas palo-
D E L A PALOMA C O L L A R A D A , E D E L GALAPAGO, E DEL mas que habían por cabdillo e por señora una
GAMO, E DEL CUERVO; E ES CAPITULO DE LOS paloma que decían la collarada. E vió la colla-
PUROS AMIGOS rada el trigo, e non vió la red, e posó ella e todas
las palomas, e trabáronse en la red.

D ijo el rey al filósofo: " Y a oí el ejemplo


de los amigos, cómo los departe el mes-
turero, falso, mezclador, e a qué tornó su
facienda ; pues dime de los puros amigos, cómo
Et vino el pajarero muy gozoso por las to-
mar, e comenzaron las palomas a debatirse cada
una a su parte, e punaban por estorcer. Di joles
la collarada: " N o n vos desamparedes en vos eres?" Díjole la collarada: " T u amiga la colla-
querer librar, nin haya ninguna de vos más cui- rada." Salió luego a ella, et cuando vido la
dado de sí que de su a m i g a ; mas ayuntemos red díjole: " H e r m a n a , ¿quién te echó en esta
nos todas en una e quizá arrancaremos la red, tribulación?" Díjole la collarada: " ¿ N o n sabes
et librar nos h e m o s las unas a las otras." Et que non hay cosa en este mundo que en ven-
ficieron lo así: ayuntáronse e arrancaron la red, tura non haya aquello que le contesce? E así la
e leváronla en alto por el aire. E t vió el cazador ventura me echó en esta tribulación, ca ella me
lo que ficieron, e siguiólas por las haber, e non mostró los granos e me encubrió la red de guisa
se desfució dellas e cuidó que luego a poca de que me travé en ella, yo e mis compañeras. E
ora les apesgara la red e cayeran. Dijo el cuervo non es maravilla en me non amparar yo de la
entre sí: " S e g u i r las he fasta que vea en qué ventura, ca non se ampara della quien es más
torna su facienda et del cazador." Et la colla- fuerte que yo et de mayor guisa; ca a las veces
rada paró mientes et vió al cazador que las se escuresce el sol e la luna, e pierden su color,
seguía. Dijo ella a las otras: " V e o que nos vie- e sacan los peces de fondón de la mar do nin-
ne a buscar; e si fuéremos por lo escampado gunos non nadan, e facen descender las aves
non perderá r a s t r o de nos nin dejará de nos que vuelan por el aire, si lo han en parte. Onde
seguir; e si f u é r e m o s por el lugar de los muchos la cosa que face cobrar al perezoso lo que le
árboles e por lo poblado, perderá rastro de nos, es menester, esa mesma la face perder al anviso,
e desperará de nos, e tornar se ha. Et si se et así las aventuras me metieron en esto que
fuere, aquí cerca hay una cueva de un mur que vees."
es mi amigo; e si allá vamos tajará esta red et Desí comenzó el mur de roer los lazos en que
librarnos hía della." E t ficieron las palomas lo yacía la collarada. E t ella díjol: "Amigo, co-
que les ella mandó. mienza en las otras palomas, e taja sus lazos;
E t perdiólas el pajarero de vista e desfució desí tajarás los míos." E t dijo gelo muchas
se dellas, e tornóse. Et siguiólas el cuervo como veces, e él non tornaba cabeza por lo quel decía,
ante facía por ver si farían alguna arte para nin le respondía. Et tanto gelo dijo, fasta que le
sallir de aquello en que eran caídas, e la apren- respondió el mur e le dijo: "Semeja que non has
diese e se ayudase della si él cayese en otro tal. duelo nin piedat de ti nin debdo con tu alma."
E t llegaron las palomas a la cueva del mur, et Díjol la collarada: " N o n me culpes de lo que
mandólas la collarada que se posasen. E t falla- te digo, ca yo só cabdillo destas palomas, et
ron que el m u r tenía ciento cuevas para los asegurólas que estorcerían desta cuita por m í ;
miedos. Et llamólo la collarada por su nombre, et es grant derecho que lo faga, así como ellas
e decíanle Zira, e él respondió e díjole: "¿Quién ficieron su derecho en obedescer a mí lealmente,
ca con su ayuda e obedescimiento nos libró Dios yo seyendo tu vianda e tú seyendo mi co-
del pajarero. E t yo temo me, si comenzares a medor?"
roer mis lazos, que cansares e te enojares de Dijo el cuervo: "Piensa con tu entendimien-
los que fincaren; et sé que si ante royeres los to que en comerte yo, maguer que tú seas mi
lazos dellas et fuere yo la postrimera, maguera vianda, non me abastarás nada, et que en vi-
que canses e te enojes, non querrás estar que viendo tú e habiendo yo tu amor, haberé solaz
non me libres desto en que só." Dijo el m u r : e consolación e seguranza mientra que viva.
" P o r esto otrosí te deben amar tus amigos, e Et pues que yo vine pedirte tuyo amor e gracia,
haber mayor cobdicia de ti." Et comenzó a roer non me debes enviar vago, ca me há parescido
e a catar la red fasta que la acabó. Tornóse la de ti grant bondat e buenas costumbres; et
collarada e las otras palomas a su lugar, salvas maguer que tú non quesiste mostrar esto de ti,
e seguras. el homne bueno non se encubre su bondat, ma-
Cuando el cuervo vido lo quel mur ficiera, e guer la encubra e esconda cuanto pueda, así
como librara a las palomas, hubo cobdicia de como el musgo, que maguer es cerrado e sella-
do, por eso non deja su olor de recender; pues
haber su amor, et dijo en su corazón: " N o n só
t ú ' n o n mudes contra mí tus costumbres, mn
yo seguro de non acaescer a mi lo que acontes-
me viedes tu amor." Dijo el m u r : " L a mayor
ció a las palomas, e non puedo escusar el amor
enemistad es de la natura que es en dos mane-
del mur." Et llegóse a la puerta de la cueva e ras : la una es egual así como la enemistad del
llamólo por su nombre; e dijo el m u r : "¿Qué elefante con el león, ca a las veces mata el león
quieres o quién eres?". Dijo el cuervo: " Y o só al elefante, e a las veces mata el elefante al
el cuervo, et sepas que me acaesció desta gui- león; et la otra es del daño de la una parte con-
sa e desta. E t cuando vi la lealtad que hobiste tra la otra, así como la enemistad que es entre
a la collarada e a sus compañeras, e de lo que mí e ti. E t esta nuestra enemistad non es por
fueron libradas por ti, hube grant cobdicia de daño de mí contra t i ; mas por la mala andancia
tu amistad e de tu compañía, e vine te la a que nos fue prometida en parte que hobiesemos
demandar." Dijo el m u r : " N o n ha entre mí e de nos enemistar de la natura; e la paz e la
ti carrera por amor, et el homne entendido non tregua del que ha algo menester, las mas veces
debe trabajarse si non de lo que ha fiucia que en enemistad se torna, e non debe el homne fiar
fará, et dejarse de buscar lo que non podrá por tal tregua, nin ser engañado por ella; ca
haber, ca será por nescio contado, así como el el agua, maguer sea bien escalentada con el
homne que quiso facer correr las naves por la fue^o non deja por eso del amatar el fuego si
tierra, e las carretas por el agua, e non es en de suso se le echan. E t solamente tal es el que
guisa. E t ¿cómo será entre nos carrera de amor,
face amistad con su enemigo como el que lleva paróse a su puerta. Dijo el cuervo: " ¿ Q u é te
la culebra en su seno, que non sabe cuando se le tiene a la puerta de la cueva que te vieda de
ensañará e lo matará. Et non se consuela el salir a mí e solazarte comigo? ¿Has sospecha
homne entendido con la amistad del que lo ha o miedo de mí a ú n ? " Dijo el m u r : " L o s homnes
menester, mas antes se aparta dél e lo esquiva." deste siglo danse entre sí unos a otros dos co-
Dijo el cuervo: "Entendido he lo que dejiste, sas : la una es el amor e la otra es el algo. Et
e tú debes facer segund la bondat de tus cos- los que se dan el amor son los que pura e leal-
tumbres, e conoscerás que verdad te digo, e non mente se aman, e los que se dan el algo son los
me encarezcas la cosa nin la aluengues entre mí que se ayudan e se aprovechan unos de otros.
e ti en decir que non hay carrera para haber yo E t el que non face bien si non por haber bien,
e tú nuestro amor de so u n o ; ca el amor que es et por ganar alguna alegría deste siglo e algund
entre los buenos depártese muy tarde e ayún- pro, es tal en esto como el pajarero que echa los
tase aína, et es en esto tal como el vaso de oro granos a las aves, non por les facer ayuda, si
que se quiebra muy tarde e se emienda muy non por que quiere ganar. Onde dar homne su
aína, maguer que se quiebra e se abolle; e el amor mejor es que dar su algo. E fío en tu
amor que es entre los malos depártese mucho amor, e dote otra tal de m í ; e non me tiene de
aína e ayúntase m u y tarde, así como el vaso de salir a tí mala sospecha que haya en t i ; mas yo
tierra que se quiebra por cual quier guisa mucho creo que tú has compañeros que son de tu_ na-
aína, desí nunca se emienda. Et el homne de tura, e non son contra mí como tú, e he miedo
buena parte ama al homne de buena parte de que me vea contigo alguno dellos e me mate."
una vez que se vean, e por conoscencia de un día Dijo el cuervo: " E s t a es la señal del amigo:
e non más, et el homne vil non pone su amor ser amigo del amigo e enemigo del enemigo,
con ninguno si non por cobdicia o por miedo, et non me es a mí amigo nin compañero quien
e tú eres noble e de buena parte, et yo he me- a tí non amare e non hobiere sabor de ti. M u y
nester tu amor, et aquí estaré a tu puerta, que rafez me partiría yo de su amor del que tal fue-
non comeré nin beberé fasta que me otorgues r e ; et el que siembra las yerbas odoríferas, si
tu a m o r . " con ellas nasce alguna cosa que las dañe e las
Dijo el m u r : " Y a rescibo el tu amor, que yo afogue, arráncala."
nunca envié al que algo hobo menester de mí Desí salió el mur al cuervo, e abrazaronse e
sin ello, et non te comencé a decir esto que oíste saludáronse el uno al otro e solazáronse e segu-
si non por me escusar, e si me quisieres facer ráronse e fablaron e contáronse nuevas, fasta
traición non dirás: fallé el mur de flaco consejo que pasó una hora del día. E después que pa-
e rafez de engañar." Desí salió de su cueva e saron algunos días dijo el cuervo al m u r : Esta
tu cueva es cerca de la carrera por do pasan k>s
dejaba lo que fincaba, e colgábalo de una soga
homnes, e temóme que te farán mal. E t yo sé
en un canastillo. Et yo acechábalo fasta que
un lugar apartado e muy vicioso do ha peces e
salía: desí veníame para el canastillo, e non
agua et hay un galápago mi amigo; si quisieres dejaba y cosa de que non comiese e que non
vamos a él, e veviremos con él salvos e segu- echase a los otros mures. E punó el religioso
ros." Dijo el m u r : "Pláceme e yo te hé de decir muchas veces de lo colgar en lugar que lo yo
muchas historias e fazañas que te departiría si non pudiese alcanzar, e non podía. Desí posó
fuésemos ya llegados do tu quieres." E t priso con él un huésped una noche, e cenaron amos, e
el cuervo al mur por la cola, e voló con él fasta estando fablando dijo el religioso al huésped:
que llegó cerca de la fuente en que yacía el ga- " ¿ D e qué tierra eres e a dó quieres ir a g o r a ? "
lápago. Cuando vido el galápago un cuervo e E éste su huésped había andado a muchas par-
un mur con él espantóse, e non sopo que su tes, e había visto maravillas, e comenzol a con-
amigo era, e metióse en el agua. E t puso el t a r ; e el religioso en este comedio sonaba sus
cuervo el mur en tierra, e posóse en un árbol e palmas a las veces por me facer fuir del canas-
llamó al galápago por su nombre, e decíanle tillo. Ensañóse el huésped por ende, e díjole:
Asza, e él conosció su voz, e salió a él et pre- "¿Escarnio facedes de mí, que me demandades
guntóle dónde venía, e di jote él lo que le acaes- que vos cuente nuevas, e vos faciéndose esto?"
ciera desque siguiera a las palomas, e lo que le
" E t escusósele el religioso e díjole: " G r a n
acaesciera después del fecho del mur. E mara- sabor he de oir tus nuevas; mas fágolo por es-
villóse el galápago del seso del mur e de su pantar unos mures que ha en esta casa, que me
lealtad, et llegóse a él e saludólo, e di jóle: "¿Qué facen grand enojo, e nunca dejan cosa en el
te adujo a esta tierra?" Dijo el m u r : " H u b e canastillo que me lo non coman e me lo r o y a n . "
cobdicia de tu compañía e de vevir contigo." Dijo el huésped: " ¿ U n mur es, o muchos?'
Desí dijo el cuervo al m u r : "Das historias e Dijo el religioso: " L o s mures de casa muchos
las fazañas que me dijiste que me dirías, díme- son, mas hay uno que me há fecho grand daño
las agora e cuentamelas, e non te receles del e non lo puedo facer ningund arte." Dijo el
galápago, que así es como si fuese nuestro huésped: " P o r alguna cosa face este mur lo que
hermano." face, et miémbrome agora a lo que dijo un
EI MUR CUENTA >u Dijo
el mur en comenzando a home: " P o r alguna cosa cambió esta muger el
historia :: :: :: : : C Q n t a r
p r i m e r a historia: " D o
sinsamo descortezado por el por descortezar.
y o nascí fue en casa de un religioso que non Dijo el religioso: "¿Cómo fue eso?"
había muger nin fijos. E t traíanle cada día un
canastillo de comeres, e comía dello una vez, e

i 38 i 39
La m u j e r del sé- "Dijo el huésped: " P o s é una di este ejemplo si non por que sepas que la
samo :: : : :: :: : : v e z C Q n u n hombre en una cib- gran cobdicia del apañar e del condesar face
bat, e cenábamos amos, e feciéronme una cama, mala cima."
e fuese el hombre a yacer con su muger. Et ha- "Dijo la muger: " P u e s así tú lo quieres, ten-
bía entre nos un seto de cañas, et oí dezir al golo por bien. En casa tenemos arroz e sinsa-
home que dijo a su muger: " Y o quiero eras mo de que dar de yantar a seis o siete homes, et
convidar una compaña que yante comigo." Et yo mañana madrugaré e faré de que coman tus
dijo la m u g e r : "¿Cómo lo farás, que non ha
convidados Jos que quieras." Et la muger, lue-
en esta casa cosa que les cumpla, et tú eres un
go que amaneció cogió sinsamo, lo descortezo
hombre tal que non guardas nin condesas?"
e lo extendió al sol para que se secase, e di jóle
Dijo el marido: "Non te repientas por cosa que
demos a comer nin despendamos, que el apañar a un esclavo pequeño que tenía: "Cuida de ese
e el condesar por aventura facen tal cima como sinsamo, et que non se lo coman los pájaros,
la cima del lobo." Dijo la muger: "¿Cómo fué nin se acerquen a él los perros." E t fuese la
eso?" muger a otras faciendas de la casa. Et mien-
tras, el mochacho que estaba en guarda del sin-
E l lobo y el arco
eI m
* n d o : "Dicen que samo descuidóse, et vino un perro et meóse en
salió un ballestero con su arco e ello Desí vino la muger et probó el sinsamo, et
con sus saetas a buscar venados, et luego acer- fallólo amargo et non quiso guisarlo para co-
ca falló un venado et tiróle et matóle; et él en mer. Et fuese al zoco et camió aquel sinsamo
levándolo para su casa atravesó un puerco la ca- por otro sin mondar, cantidad por cantidad. Et
rrera, et el ballestero tiróle e firióle. Et tornó- fallábame yo en el zoco en la sazón et oí a un
se el puerco al home, e matóle con sus dientes, home que dijo: " ¿ P o r qué razón habrá esta mu-
e así fueron allí todos tres muertos. E t en esto ger camiado el sinsamo ya mondado por el sin
pasó por allí un lobo fambriento, e desque les mondar?"
vió ansí todos muertos, dijo: "Esperanza ten-
go de ser vicioso." E dijo: "Así conviene con- " E t otrosí te digo yo deste mur que salta en el
desar desto cuanto podiere; que el que non cui- canastillo, do quier que le pongas, e que sube
da nin condesa, non es enviso, e yo quiero facer en él, e los otros non, que por alguna cosa lo
provisión desto que fallé, que me complirá asaz puede facer. Pues búscame un azadón, e cava-
comer la cuerda del arco para hoy." Estonce ré en esta cueva e quizá sabré algo de su fa-
llegó al arco por comer la cuerda, e desque la cienda." ,,
hubo tajada, desempolgóse el arco, e diole el " E t estonces demandó el religioso un azadón,
otro cabo en la cabeza e matóle. E t yo non te e trájole al huésped, et yo estando en otra cue-
va ajena, oyendo lo que decían. E había en la naron por mí cabeza. E t dije en mi corazon:
mi cueva mili maravedís, et yo non sabiendo " V e o que la compaña e los amigos e los vasa-
quién los posiera ahí; empero yo meneábalos llos non son si non con el haber, e non paresce
e zanecía con ellos cuando quier que me venía la nobleza del corazón nin el seso nm la tuer-
emientes. Así quel huésped cavó la cueva fasta za si non con el haber; ca yo veo quel que non ha
que llegó a ellos e sacólos e dijo: " E s t e mur haber si se entremete de alguna cosa, torna a
non podría saltar do saltaba si non por que ya- la pobredat atrás, así como el agua que hnca
cían aquí estos maravedís. Ca el haber es cria- en los ríos de la lluvia del verano, que non va
do para acrecer en la fuerza « en el seso; et tú al mar nin al río, que non ha ayuda. E t vi quel
verás que de hoy en adelante non podrá saltar que non ha amigos non ha parientes e el que
como solia nin habrá fuerza nin memoria más non ha fijos non es memoria dél, e t el que non
que los otros mures." Et yo oí lo que decía el ha haber non ha seso, nin ha este siglo nm el
huésped, et sope que decía verdat, e desesperé otro Ca el homne, cuando le acaesce alguna po-
de mí mismo, e sentíme muy quebrantado e bredat e mengua, deséchanlo sus amigos e
muy menguado en mi fuerza. Et cuando los parten dél sus parientes e sus bien querientes,
maravedís fueron sacados de la cueva, mudéme e desprécianlo, e con cuita ha de buscar vida
a otra cueva, e cuando amanesció llegaron se trabajándose para haberla para si e para s
los mures que me solían servir, e dijeron me: compaña, e de buscar su vito a pehgro de su
"Fambre habernos, e habernos perdido lo que cuerpo e de su alma, pues quel ha de perder este
nos solías dar, e tú eres nuestra esperanza, pues
para mientes en nuestra facienda." sip-lo e el otro. ,
"Non es ninguna cosa más fuerte que la po-
" E fueme al lugar donde solía saltar al ca- bredat; que el árbol que nasce en el aguazal,
nastillo, e trabajéme de saltar muchas veces, e que es comido de todas partes, en mejor esta-
non lo podía facer. Et vi manifiestamente que do está que el pobre que ha menester lo age-
mi estado era ya mudado, e despreciaron me no Et la pobredat es comienzo e raíz de toda
los mures, e oíles decir unos a otros: "Aterra- tribulación e face al homne ser muy menudo
do es éste por siempre, pues quitemos nos dél e muy escaso, e fácele perder el seso e el buen
e non esperemos dél n a d a ; ca non cuidamos enseñamiento, e han en él los homnes sospe-
que pueda facer lo que solía, mas que haberá cha e tuelle la vergüenza, e es suma de to
menester quien lo gobierne." E dejaron me, e das tribulaciones. Et aquel a que acaesce po-
fueron se a mis enemigos e comenzaron a de- bredat non puede estar que non pierda la ver-
cir mal de mí e de mi aviltar a los que me ha- güenza; et quien ha perdido la vergüenza pie -
bían envidia, e alongáronse de mí, e non tor- de la nobleza del corazón; et quien pierde la
nobleza es fecho muy vil; et quien es fecho dad de la laoeria que la infamia, et mejor es
vil rescibe tuerto ; e quien rescibe tuerto e da- la pobredat que pedir haberes ágenos.
ño ha grand pesar; e quien ha de pesar enlo- " E t yo vi quel huésped, cuando sacó los
quece e pierde la memoria e el entendimiento; maravedís de mi cueva, que los partió con el
et al que esto acaesce, todo cuanto dice es con- religioso. E vi que puso su parte dellos en una
tra si, e non ha pro de si. bosa a su cabecera, e hube cobdicia de haber
" E t veo quel hómne, cuando empobrece, sos- algunos dellos por que cobrase mi fuerza, e por
péchalo -el que fiaba por él, et cuida mal del que se tornasen a mí mis amigos. E fueme, se-
como cuidaba bien, et si otro alguno ha culpa, yendo él adormido, fasta que llegué acerca
apónenla a él. E non ha cosa que bien esté aí del, e despertó a mi roido. Et tenía cerca de sí
rico que mal non esté al pobre; ca si fuere es- una vara, e firióme con ella en la cabeza muy
forzado dirán que es loco, e si fuere franco di- mal; e rastróme fasta que entré en la cueva.
rán que es gastador, e si fuere mesurado di- E t después que se me fué amasando el dolor
rán que es de flaco corazón, et si fuere sose- que había, contendieron comigo la golosía e la
gado dirán que es torpe, et si fuere fablador cobdicia, e vencieron me de mi seso. E t llegué-
dirán que es parlero. Pues la muerte es mejor me con otra tal cobdicia como la primera, fas-
al homne que la pobreza que face al homne pe- ta que fue cerca, e en veyéndome diome otro
dir con cuita, cuanto más a los viles escasos; tal golpe de cabo en la cabeza, que me cubrió
ca el homne de grand guisa, si le ficiesen me- de sangre. Et fueme a tumbos, e rastróme fas-
ter la mano en la boca de la serpiente e sacar ta que fue en la cueva, e caíme amortecido sin
ende el tósigo e tragarlo, por más ligera cosa seso e sin recabdo.
lo temía que pedir al escaso. Et dicen quel que " E hube tamaño miedo que me fizo aborres-
padesce grant enfermedat en su cuerpo, tal que cer el haber, así que cuando oía nombrar ha-
nunca la perdiese, o que perdiese sus amigos e ber, había grant pavor e grand espanto. Desí
sus bien querientes, o que fuese en agena tie- pensé e fallé que las tribulaciones deste mundo
rra do non supiese casa nin albergue, nin ho- non las han los homnes si non por golosía e por
biese esperanza de se tornar, mejor le sería cobdicia, e siempre están por ellas en tribula-
todo esto que pedir a los viles; que la vida les ción e en laceria. E t vi que había entre la es-
es muerte e la muerte les es folgura. Et a las caseza e la franqueza grand diversidad, et vi
veces non quiere el homne oedir seyéndole mu- que más ligera cosa es meterse homne a las
cho menester, e fázel esto f u r t a r e robar, que grandes aventuras e al grand peligro, e a grand
es peor que pedir; ca dicen que más vale ca- ocasión, e a luengas carreras, en buscar el algo
llar que decir mentira, et mejor es la torpe- deste mundo, que parar su mano a pedir. E t
vi que non ha mejor cosa en este mundo que del ojo, así como otro homne cual quier. E t vi-
tenerse homne por abastado con lo que ha. Et ne con el cuervo con este acuerdo, et yo ser te
oí a los sabios decir que non es ninguna obra hé amigo e compañero, e tú otrosí quiero que
tan buena como asmar, nin ningund temor de en tal lugar me tengas."
Dios tal como retenerse de mal facer, nin nin- Et pues que hubo acabado el mur lo que de-
gund linaje como buenas costumbres, nin nin- cía, respondió el galápago muy blandamente e
guna riqueza como tenerse por abastado con a sabor, e díjole: " Y a oí lo que dejiste muy bien,
lo que Dios le da. E dicen que la cosa que el empero véote estar así como triste, e^ remiém-
homne con mayor derecho debe sofrir es aque- braste de cosas que tienes en el corazón; e por
lla que por ninguna guisa non puede mudar. que aquí eres connusco en ageno lugar non seas
" E dicen que la obra más santa es piedad, et de tal acuerdo, e déjate ende e sepas que el buen
raíz del amor es la fianza, et el más provecho- decir non se acaba si non con las buenas obras.
so entendimiento es saber lo que fue e lo que Ca el enfermo que sabe su melecina cuál es, si
ha de ser, e dejarse homne de grado de las co- non se melecina con ella non se aprovecha de otra
sas que non haberá por ninguna guisa. Así que ninguna nin siente ' folgura nin alibiamiento;
torné mi facienda a tenerme por pagado e por onde ha menester que uses de tu entendimien-
abastado de lo que había, e mudéme de la casa to e de tu saber. Et non hayas pesar por que
del religioso al campo; c había una paloma por hayas poco haber; ca el homne de noble cora-
amiga, e por el amor suyo me fué echado este zón a las veces honran lo los homnes sin haber,
cuervo, e fizo me saber el gran amor que te te- así como el león que es temido maguer doma-
nía e como se quería venir para ti, e hube sa- do sea; e el rico que non es de noble corazón,
bor de te venir ver con él. Et non quise venir non le tiene pro su haber, así como el can que
solo, ca non es ningunt alegría en este mundo es menospreciado de los homnes, maguer que
que empareje con la compañía de los amigos, traya collar e sonajas.
nin es ninguna tristeza deste mundo que em- " E t pues non tengas por grand cosa en tu
pareje con perder los. Et probé e sope que nin- corazón ser en agena tierra, ca el homne en-
guno non debe querer deste siglo nin buscar tendido non es estraño en ningund logar, peyen-
más de cuanto le cumpla, con que perda pobre- do vivo de grand corazón, así como el león, que
dat et que non sea mal traído. Et si a un homne non va a ningund logar que su fuerza non lle-
diesen todo este siglo con cuanto en él ha, non ve consigo, con la cual vive do quier que vaya.
le faría pro sinon lo poco, tanto que non ho- E amonesta tu alma a bifcn, por que sea digna
biese menester lo ageno, que todo lo ál en sus e meresciente de bien. Et sepas que cuando esto
lugares se queda, e non ha dello si non la vista ficieres venir te há el bien buscar de todas par-
tes, así como busca el agua el lugar más bajo grar con amor de tal mur tan sesudo e tan
de la tierra. Et el hombre bien enviso nunca pue_ franco e tan bueno, ca los homnes que más sa-
de mal caer en ningunt logar que sea, e non cae brosa vida e más alegría han, son los que nun-
mal si non el homne malo perezoso, como la ca se quitan de sus buenos amigos. Ca el homne
muger mala que non se paga con el viejo por de buena parte, si trompieza, non se levanta si
marido. E non hayas pesar por decir: " E r a se- non con los homnes de buena parte, así como el
ñor de grand algo e non he nada; ca el haber elefante, qule si cae en el lodo non lo sacan si
et todo el algo deste siglo todo ha de fenescer. non los elefantes. Et el homne entendido siem-
E t el haber aína viene e aína se va, así como pre es conoscido su buen facer; e maguer que
la pella que se alza muy aína, e desciende más mucho sea, e maguer que se meta a grand pe-
aína. ligro, e non le es tenido esto por aleve; mas
" E t dicen los sabios que algunas cosas son sepa que ame más lo que ha de durar que lo que
que non han fermedat nin turan; la una es som- ha de fenescer, e que ha comprado lo más por lo
bra de las nubes, e otra es amistad de los ma- menos e se alegra con ellos; -e non es contado
los, e otra es la fama mintrosa, e la otra es por rico quien de su haber non face p a r t e ; onde
grand h a b e r ; et non debe el homne entendido non es contada pérdida la que ganancia^ trae,
alegrarse por grand haber, nin haber pesar por nin es contada por ganancia la que pérdida
lo poco; mas el su haber con que se debe ale- trae." E di jóle muchas cosas >e muchas buenas
grar e° su entendimiento. Et non debe descui- razones e fazañas para afirmar su amor con el
darse del otro siglo, e de facer por que haya mur.
bien de Dios; ca la muerte non viene si non a E estando así fablando el cuervo, asomó con-
so hora e sin sospecha, e non ha plazo sabi- tra ellos un gamo andando, e espantáronse dél;
do. E t tú puedes bien escusar mi castigo, et e saltó el galápago en el agua, e metióse el mur
sabes bien que es tu p r o ; empero tengo por en la cueva, e voló el cuervo e posó en el árbol.
bien de te decir lo que te debo, e de te ayudar E llegó el gamo al agua e bebió della. Desi alzó
a las buenas obras, e tú eres buen amigo e her- la cabeza muy espantado; e voló el cuervo por
mano, e todo cuanto tenemos tan bien como el aire por catar si vería a alguno que buscase al
para nos es para ti." gamo e non lo vido. E llamó al galápago e al
Cuando el cuervo oyó esto que decía el galá- mur que saliesen e dijo-les: " N o n hay cosa que
pago, e cómo respondió al mur tan bien e tan pesar nos faga, e non temades." E salieron e
sabrosamente, plógole et alegróse por ende, et ayuntáronse. Dijo el galápago al gamo cuando
di jóle: "Alégrate, que fecho me has grand bien lo vido catar al agua e non se allegaba a ella:
et siempre lo feciste así. Et otrosí te debes ale- "Bebe si has sed, e non temas, que non hay
por qué." E llegóse el gamo a él e salváronse, sada, non te ayudarías de nada, e nos habría-
e díjole el galápago: "¿Dónde vienes?" Dijo el mos duelo de ti." Dijo el galápago: " N o n es
g a m o : " E s t a b a paciendo en este campo, e si- contado por entendido nin por vivo quien a la
guieron me los ballesteros de un lugar en otro, hora que se parten dél sus amigos non se puede
e vi hoy un viejo, e hube miedo cuidando que ayudar de consolación. E una de las cosas que
fuese venador, e vine fuyendo mucho espanta- ayudan al homne a consolarse de sus cuidados
do." E dijo el galápago: " N o n temas, que non e asosegar su corazón a la hora que le acaescen
vimos nunca en esta parte venador; pues sey las tribulaciones es verse con su amigo, e apurar
conusco e dar te hemos nuestro amor, e habrás cada uno dellos al otro su voluntad, e acorrerse
aquí buena morada, et aquí es el pasto cerca de en las cuitas. E cuando el amigo se parte del
nos." Et el gamo hubo sabor de su compañía, otro pierde su alegría, e pierde la lumbre de
e estovo con ellos. sus ojos." E ante que acabase el galápago de
E había un parral do se acogían e se ayunta- decir su razón, asomó el venador; e en esto
ban, e se solazaban e denuciaban sus cosas. De- había el mur tajado la red al gamo, et estorció
sí ayuntáronse un día el cuervo e el galápago e el gamo de los iazos e voló el cuervo, e metióse
el mur so el parral, e tardó el gamo. E ellos el mur en la cueva. E desque llegó el venador e
atendieron lo una hora e non vino. E t hobieron vido cortados los lazos, maravillóse, e non vido
grant cuidado de su tardanza e hobieron temor si non el galápago, et tomólo, et atólo e levólo.
que le acaesciera alguna cosa. E dijeron al ga- E ayuntáronse el cuervo e el mur e el gamo,
lápago e el mur al cuervo: "Vuela e cata aquí e vieron levar al galápago-, e hobieron por ende
aderredor de nos." Et el cuervo voló a todas grand pesar. E dijo el m u r : "Desque habernos
partes et vió al gamo yacer en unos lazos e pasado una tribulación, luego caemos en o t r a ;
descendió luego e llegó se a él e díjole: "Amigo, e cómo dijo verdad el que dijo que mientra esta
¿quién te echó en estas sogas e en esta tribu- el homne aventurado viénenle las cosas a su
lación seyendo tú tan sabidor e tan ligero?" E guisa; e desque comienza a caer, todavía va de
dijo: " ¿ Q u é pro ha homne en ser ligero con mal en peor. E la mi ventura que departió entre
las aventuras encubiertas que non son vistas?" mi compañia e mis fijos e mi haber e mi lugar,
E t en departiendo asomaron el galápago e el non se ternía por pagada fasta que partiese en-
mur. Dijo el gamo: "Non feciste bien en venir tre mí e entre la compaña del galápago en que
amos acá, que el venador, si allegare, et hobiere yo vevía, cuyo amor non era por galardón,
el mur acabado de tajar los lazos, escaparía yo nin por merescimiento, mas por su nobleza de
e fuiría el mur a muchas cuevas que están por corazón e lealtad e buen entendimiento, cuyo
aquí, e el cuervo volaría, e tú que eres cosa pe- amor era mayor que non había el padre con el
fijo. E t tal amor non le puede departir salvo la naré de cortar la red, e fío por Dios que ante
muerte. E t este cuerpo que es siempre a las que él torne habré yo cortado las cuerdas al
tribulaciones, que siempre está en movimien- galápago, e irme me hé con él e que tornare-
tos e en angostura, así que ningún placer non mos sa. nuestro lugar."
le dura nin le finca con él, así como non dura E fizo el gamo así como dijo el mur, e si-
al ascendente de las estrellas su asención nin al guiólos el venador grant pieza, e el mur tajaba
descendente su descención, mas siempre se mu- en tanto los lazos del galápago. E desque el
dan el ascendente en descendente e el descen- venador non pudo haber al gamo desfuciose
dente en ascendente, e el oriente en ocasu, e el dél e tornóse, habiendo ya el mur las cuerdas
que es en ocasu en oriente. E t este dolor me tajadas e el galápago ido. Cuando esto vio el
face membrar todos mis dolores, así como la venador, e vido sus cuerdas tajadas, e pensó en
llaga que sobre sana e le acaesce ferida, que se el fecho del gamo que se le mostrara, e del
le ayuntan dos dolores, un dolor de la ferida e cuervo que se posó sobre él, e como que comía
otro de la llaga que se refresca." dél, e como le tajaran en antes sus cuerdas en
Dijeron el cuervo e el gamo al m u r : "Nues- que yacía el gamo, espavoresciose e dijo: b s t a
tro dolor e el tuyo uno es, e m a g u e r mucho se tierra es de fechiceros o de dimomos. b echo
diga non le tiene pro al galápago; deja esto e todo lo que traía e tornóse espantado, que non
busca algund arte con que salgamos desto en volvió cabeza a ninguna cosa. E ayuntáronse
que somos; ca dicen que los esforzados non se el cuervo e el gamo e el galápago e el mur en
prueban si non cuando lidian, nin los fieles si su parral, salvos e seguros.
non en dar e en tomar, nin los fijos e la familia
si non cuando la pobredat, nin los amigos si non Dijo el rey al filósofo: " E l arte de las más
cuando las cuitas." D i j o el mur al g a m o : " V e o flacas bestias llegó a tanto en se ayudar unos a
por bien que vayas e estés en el camino por do otros, en ser leales e pacientes. E como estor-
ha de pasar el venador, e que te eches así como cieron los unos por los otros de grand tribula-
que estás llagado e muerto, et verná el cuervo ción cuanto más lo deben facer los homnes en
e posará sobre ti e fará como que come de t i ; ayudarse los unos a los otros, e estorceran de
et yo iré siguiendo al cazador tanto que sea las ocasiones e tribulaciones que en el mundo
cerca dél, ca fío por Dios que si te él viere, que son e acaescen."
dejará la ballesta e la red e el galápago, e irá
a tí por te tomar. E t cuando fuere cerca de ti,
comenzarás a fuir poco a poco de guisa que non
se desfucie de ti, e velo atendiendo. Et yo pu-
es que son atrevidos ya a nós, e saben nuestro
lugar; onde es menester que vos acordedes e
CAPITULO VI que paredes bien mientes en nuestra facienda.
E t había en estos cuervos cinco dellos a que
DE LOS CUERVOS E DE LOS BUHOS. ES EJEMPLO
todos los otros cuervos conoscían mejoría en
DEL ENEMIGO QUE MUESTRA HUMILDAT E GRAN
consejo, e por quien se guiaban e con quien se
AMOR A SU ENEMIGO, E SE S O M E T E F A S T A Q U E SB
acorrían en sus cuitas, e con quien el rey se
APODERA DEL, E DESPUES LE MATA
consejaba, e por cuyo consejo facían lo que ha-
bían de facer. Diio el rey al primero de los

D ijo el rey al filósofo: " Y a entendí este


ejemplo. Dame agora ejemplo del hom-
ne que se engaña en el enemigo que le
muestra humildat e amor." Dijo el filósofo al
r e y : " E l homne que es engañado por su enemi-
cinco: " ¿ Q u é tienes por bien en esto?" Dijo el
cuervo: " E l consejo que a mí paresce, muchas
veces se adelantaron a él los sesudos que fueron
ante que nos, que es que al enemigo con que
homne non puede, non hay otro consejo si non
go, m a g u e r que le muestre grand homildat o fuir del." Desí dijo el rey al segundo: ¿Que
grand amor e grand lealtad, si se segura en él, vees t ú ? " D i j o : " L o que éste conseja non .o
contescer le ha lo que contesció a los buhos e a tengo yo por seso, que hermemos nuestros lu-
los cuervos." Dijo el r e y : " ¿ E cómo fue eso?" gares e que nos sometamos a nuestros enemi-
E dijo el filósofo: "Dicen que en un monte gos por la primera mal andancia; mas acorde-
había un árbol muy alto e muy grueso, e era mos nos e aparejemos nos contra nuestros ene-
m u y espeso, lo más que pudiese, de ramos e de migos, e pongamos nuestras atalayas e nues-
fojas. Et había en él nidos de mil cuervos, et tras guardas entre nos e ellos, e guardemos nos
habían un rey de sí mismos. E t había en aquel d e sobrevienta otra vez. E sí v i n i e r e n contra
monte muchos nidos de buhos, et habían otrosí nos, lidiemos, así que mataremos dellos al-
un rey de si. E salió el rey de los buhos una
gU
noche por la enemistad que entre los cuervos D e s í dijo el rey al tercero: " E tú, ¿qué es t u
e los buhos siempre hubo, e corriólos a tanto consejo?" D i j o : " N o n tengo por seso lo que
que mató dellos e llagó muchos dellos. E des- estos amos dijeron, mas tengo por bien de agu-
pués que amanesció ayuntáronse los cuervos e ciar nuestras atalayas e nuestras escuchas entre
díjoles el r e y : " Y a vedes que habernos pasado nos e nuestros enemigos, e veamos si rescebiran
e sofrido de los buhos, e cuántos amanescieron de nos paz o parias, que les demos a guna cosa,
de nos muertos, e otros alas quebrantadas, e e será bien, e así perderemos miedo dellos e
otros mesados. E lo peor que nos acaesció dellos seremos seguros en nuestros lugares. Et uno ele
los buenos consejos que es para los reyes es maguer que poco poder haya, e maguer que sea
que si su enemigo es más fuerte, e se temiere solo, non se segure en su arte. E los más deli-
de rescebir daño e perder sus pueblos, que faga bres homnes son aquellos que non quieren facer
de los haberes escudos para los pueblos e para su facienda por lid, mientra que otra carrera
las tierras." fallan; ca la despensa que se face en la lid es
E t después que acabó el tercero su razón dijo de las almas, e en las otras cosas es la despensa
el rey al cuarto: " E tú, ¿qué tienes por bien de los haberes. Onde lidiar con los buhos non
desta paz que éste dice?" D i j o : " M á s tengo querades facerlo, que quien lidia con el elefante
por bien de dejar nuestros logares e sofrir ex- e non ha fuerza, él trae la muerte a sí mesmo."
tremidad e vida lazrada, ca nos es mejor que Dijo el r e y : " P u e s ¿qué tienes por bien?"
non aviltar nuestro linaje e someternos al ene- D i j o : " Q u e te consejes, que el rey que se acon-
migo de quien somos más nobles. E aun sé yo seja vence en consejándose con los entendidos
bien que maguer que gelo demostrásemos, non e con los leales de su casa, mas que Otro rey con
nos lo rescebirán si non con grandes posturas. sus mesnadas e con su grand poder. E t el rey
E t dicen: " D a t e a tu enemigo algund poco, e enviso acresce su consejo en consejándose con
haberás del lo que quisieres; e non te le des su compaña, así como acresce el agua de la mar
todo, ca se atreverá contra ti, e someter se le con los ríos que caen en ella. Et los reyes non
han tus mesnadas." Et esto es así como la deben cesar de facer su facienda e facienda de
viga que está parada en el sol, e si la irguieren sus enemigos, e parar e mostrar las cosas a su
un poco, acrescerá su sombra, e si más de su de- corazón, e pasar e atreverse a las cosas o foírlas
recho la enclinares, menguará su sombra. E segund su corazón mostrare, e consejarse con
nuestro enemigo non se terná por contento de sus vasallos leales o con aquellos en que fían.
nos con menor enclinamiento; onde el consejo es
E tú, señor, por la bondad e la nobleza que te
esquivar esto e s o f r i r . "
Dios dió, eres el rey que de mejor consejo sea
Dijo el rey al quinto: " E tú, ¿qué tienes por e el que mejor mantiene sus pueblos; e tú man-
bien: la paz o la lid, o fuir, o á l ? " D i j o : "Digo dástenos consejo en cosa atal que non podemos
vos que non es en guisa de lidiar con aquel que estar que te non respondamos. E t yo respon-
non se semeja en f u e r z a e en valentía; ca el que derte he alguna cosa dello en poridat, e lo que
se atreve contra su enemigo teniéndolo por fla- me non aborrece diré consejeramente: que así
co, engáñase, e quien se engaña apodera a otri como non tengo por bien la lid, otrosí non tengo
en sí. E t yo temo mucho los buhos e ante que por bien someter nos e dañarse et ser soseído
ellos viniesen a nos, todavía los temía; ca el del siglo; ca el entendido por mejor tiene la
homne entendido non se segura en su enemigo, muerte muriendo honrado e guardando su dere-
cho, que la vida viviendo sometido e soseido. de aquel que le demanda consejo e de sí mismo.
E tengo por bien que non lo pongas en tras- E t si aquel consejero tal non fuere contra el
paso, que es raíz de la pereza. E lo que quiero que se aconseja con él, es tal como el homne
que sea poridat téngolo en poridat; ca dicen que que conjura al diablo por meterlo en alguno,
los reyes non vencen si non seyendo envisos, e <t si bien non le sabe conjurar, entre el diablo
ser enviso es celar las poridades. E la poridad en él mismo. Et cuando el rey toviere bien sus
non es descubierta si non por cinco personas: poridades, e se consejare con sus privados leales,
por el señor, o por los que le consejan, o por los e fuere temido de sus pueblos e muy caro en
mandaderos, o por los que la oyen, o por los non saber ninguno su corazón, e que galardone
que veen qué se fará por ende. E quien encubre bien al que le ficiere servicio, e que escarmiente
su poridat logrará por la celar una de dos cosas, al que ficiere mal, e que sea mesurado en su
o vencer lo que quiere o estorcer del daño della, despensa, con estas cosas le puede durar la
si non recabdare lo que le es menester. E t el merced que Dios le fizo.
homne a quien acaesce alguna tribulación non " E t las poridades, señor rey, son e hay de
se puede esquivar de se aconsejar con el leal dos grados: hay poridat que la deben saber mu-
h o m n e ; que el homne entendido, maguer que chos, e hay poridat que la non deben saber si
sea de buen seso e de buen consejo e de buen non 'dos homnes. Et tengo por bien que non
acuerdo, acresce su entendimiento e su consejo sepan esta poridat tan alta si non cuatro orejas
consejándose, así como acresce el fuego en !a e dos lenguas." E el rey apartóse con él e de-
luz e con la grosura e con el olio. Et el homne mandó le consejo e preguntóle primeramente
que se quiere consejar debe concordar con aquel por qué fue la enemistad entre los cuervos e
que se conseja, en el buen acuerdo; e débelo los buhos. Dijo el cuervo: "Señor, sabed que
contrastar por el malo con mansedumbre e con la enemistad entre los cuervos e los buhos fue
falago, e debe usar su acuerdo en las cosas dub- por una palabra que dijo un cuervo." Dijo el
dosas fasta que se le enderecen las cosas. r e y " ¿ E cómo fue eso?" Dijo el cuervo: Di-
" E t debe el homne a aquel que le demanda cen que todas las aves quisieron haber rey a
consejo, que gelo dé el mejor que pudiere e so- que diesen su poder, e acordaron de tacer rey
piere, e que lo desengañe de su facienda; et si a uno de los b u h o s ; et estando en esto . a s o m o
viere que la trae mala, que gela desvíe; et si un cuervo de alueñe, e dijo una dellas: Espe-
viere que yerra en alguna cosa, que lo desvíe e remos fasta que venga este cuervo, e demandar
que le muestre su yerro e que non le conseje le hemos consejo." E llegó el cuervo a ellos, e
fasta que lo cate bien e que lo asme bien. Ét demandaron le consejo, e dijeron le de como
cuando non fuere tal el consejador, es enemigo acordaban de facer al buho rey.

i 5 9
i 5 8
Dijo el cuervo: " S i todas las aves fuesen sabedes lo que nos avino del rey de los elefan-
muertas e perdidas e aterradas, e muriesen los tes ; pues dadnos consejo e remedio ante que
pavones e las grúas e las ánades e las palomas torne a esta tierra otra vegada e nos mate a
e todas las otras aves, non estaríades en tan todas." Dijo el r e y : " D i g a cada una de uos su
grand cuita en facer reinar al buho, que es la consejo e su seso."
más laida ave e la más fea e de peor donaire " E t vino una liebre dellas, que había non-
c de menos seso e la más sañuda e de menos bre Feyrus, e conoscíala el rey por de buen
piedat e de m a y o r saña; e ha grand enferme- acuerdo e de buen consejo, e dijo: "Si lo por
dat durable que non vee nada de día, e lo peor bien toviéredes, señor, enviadme a los elefantes,
della que es de mala mantenencia. E t non ten- e enviad comigo un fiel, e vea lo que fa>ré e
go por bien que él sea rey si non lo ficiéredes que diré, e decir lo ha a vos." Dijo el rey: " T ú
de una guisa., que lo fagades rey e que non fa- >eres mío fiel, e yo pagado só de tu consejo, e
gades nada por su mandado nin por su conse- creer te he de lo que me dijeres. Pues vete
jo, así como fizo la liebre que se alabó que la para los elefantes, e diles de mi parte lo que
luna era su rey." Dijeron las aves: " ¿ E cómo quisieres, e faz tu seso. E sey blando e manso,
f u é eso?" quel buen mandadero ablanda el corazón si
mansamente fabla." E t fuese la liebre una no-
Las liebres "Dijo el cuervo: "Dicen que
y la che en que facía lunar, fasta que llegó a do
tierra de elefantes aporta-
f u e n t e de la l u n a en una eran los elefantes. E non quiso llegar a ellos
ron años de seca, e menguó el agua en aquella por que la non pisasen con los pies, e subióse
tierra, e secáronse las fuentes; e hobieron los encima de un monte muy alto. E llamó al rey
elefantes muy grand sed, e querelláronlo a su de los elefantes por su nombre, et díjole: " L a
rey. E envió el rey de los elefantes sus manda- luna me envió para vos, e el mandadero non
deros e sus atajadores a recabdar agua, e tor- debe ser culpado maguer que departa palabras
nóse para él un su mandadero e díjole que en bravas."
lugar señalado fallara una fuente que es lla- " D i j o el rey de los elefantes: " ¿ Q u é es la
mada la fuente de la luna, e había y mucha mandadería que me traes?" D i j o : "Dice vos
agua. E fuese el >rey de los elefantes con toda la luna que quien conosce cuánta mejoría ha
su compaña aquella fuente para beber della. E en su fuerza sobre los flacos, e se engañan por
había en aquella tierra muchas liebres, e es- esto los fuertes, su fuerza es cobardez e mala
tragáronlas los elefantes dentro en sus cuevas, andancia contra sí. Et porque sabedes cuánta
e murieron las más dellas. E t ayuntáronse las mejoría ha la fuerza que habedes sobre las
que fincaron con su rey, e dijéronle: "Bien otras bestias, fuestes atrevidos contra mí, e

Calila y Dimna 11
venistes a la fuente que le dicen el mi nombre, "Dijo el cuervo: " Y o había
L a g i n e t a , la liebre

e tomastes mi agua e bebistes la, vos e vuestras y g j n e t a por vecina en una cue-
el gato religioso u n a

compañas. Yo vos defiendo que non vengades va cerca de un árbol do había mi nido, e veía-
y más, e si non, yo vos cegaré e vos mataré. monos muchas veces, e fuemos vecinos grand
E si habedes dubda desto que vos envío decir, tiempo. Desí perdíla, e non sope dónde se fue-
id a la fuente, e ahí fallaredes que yo seré con- ra, e cuidé que era muerta. E vino una liebre
vusco luego." a la cueva de la gineta, non sabiendo qué se
"E maravillóse el rey de los elefantes de lo ficiera, et moró ahí la liebre un tiempo. Et des-
que le decía la liebre, et fuese con ella para J a pués tornóse la gineta a su lugar e falló y la
fuente, e vido la luz de la luna en el agua. Dijo liebre, e dijo: " E s t e lugar mío es, pues múdate
la liebre: " T o m a d del agua con vuestra manga ende." Dijo la liebre: " Y o só tenedor del lugar;
e lavad vuestro rostro, e adorad la luna e pe- prueba lo que dices e demándame por derecho."
did le merced que vos perdone." Et cuando Dijo la gineta: " E l logar es mío, e desto he
tomó del agua con su manga, movióse el agua pruebas." Dijo la liebre: "Menester habernos al-
e semejóle que tremía la luna, e dijo el elefan- calld." Dijo la gineta: "Cerca está el alcalld de
te a la liebre: " ¿ Q u é ha la luna? ¡Si se ensañó nos." Dijo la liebre: " ¿ D ó e s ? " Dijo la gineta:
contra mí porque metí la manga en el a g u a ! " "Aquí cerca deste río hay un gato religioso.
Dijo la liebre: " A s í es como vos decides." E Vayamos nos para él, que es homne que face
repentióse el elefante de lo que ficiera e encli- oración e non face mal a ninguna bestia nin co-
nóse a ella, e echó se en preses, e fizóle pleito me ál fueras yerba." Dijo la liebre: "Pláceme.''
e homenaje que nunca tornaría más en aquel " E fuese la liebre con la gineta, e seguílos yo
lugar él nin los otros elefantes. por ver qué les judgaría. Cuando el gato vido
la liebre e la gineta asomar de alueñe, paróse
Dijo el cuervo: " E de más de cuanto vos he en pie a orar; e maravillóse la liebre de lo que
dicho del buho, es por natura falso e engañoso vido de su bondad e de su homildad, e llegáron-
e terrero, e el peor rey sí es el engañoso; e quien se cerca dél, et non mucho de guisa que les non
apodera al engañoso, acaescer le ha lo que pudiese facer mal. Díjoles el g a t o : " Y o soy muy
acaesció a la gineta e a la liebre que ficieron su viejo e non oyó bien. Llegad vos a mí e oiré lo
alcalld al gato religioso ayunador." Dijeron las que decides, que non oyo nin veo bien." Lle-
aves: " ¿ E cómo fué eso?" gáronse a él e dijeron otra vez su razón. Dijo
el g a t o : "Entendido he lo que dejistes, e quie-'
ro vos consejar lealmente ante; et mando vos
que non demandés si non verdat, ca el que de-
manda verdat barata bien e va adelante, maguer " E t fuese el buho muy sañudo. Desí repin-
que sea juicio contra él. E t el homne bueno tióse el cuervo por lo que le dijera además, e
non ha deste mundo ninguna cosa nin ningund dijo: "Loco fui en decir lo que dije, et non era
poder nin ningund amigo, si non las buenas yo el ave que más debía trabajarse en pleito
obras e non más. Et el homne entendido debe del rey de las aves. Et por aventura otras aves
demandar la cosa que ha de turar e que le torne vieron lo que yo vi, e sopieron lo que yo sope.,
en pro del otro mundo. E que desprecie todo e dejáronse de lo mostrar con miedo de lo que
lo ál, ca el homne de buen seso por tal ha el yo non temí, e parando mientes en lo que yo
haber como el caedizo que cae en el ojo, et las non paré, ca el homne entendido, maguer que
mugeres ajenas como las víboras, et lo que se fie por su fuerza e por su valentía e por su
quiere para sí, quiere para los otros homnes. E seso, non debe ganar enemistad afeuciándose
non cesó de les pedricar e de se llegar a ellos en su seso e en su fuerza, así como el homne,
e asolazarse con ellos, fasta que saltó en ellos maguer tenga la triaca e las melecinas, non
ambos e los mató. debe beber la vedegambre a fucia- dellas, ca la
bondad es dicha de los que bien facen, e non de
" E t los buhos han en sí todas tachas malas, los que bien dicen; ca el que face el fecho, si
e lo más que reina en ellos es traición e false- le menguare el dicho, mostrar se ha su bondad
dad; pues non querades facer lo reinar." Las a la prueba, e el que dice, maguer que bien diga,
aves dejáronse de aquel consejo que habían acor- non gelo alaban si non le cumple con el fecho.
dado, e oyeron e rescibieron lo que les dijo el Et yo fui loco en atreverme a fablar en tan alta
cuervo, e non ficieron rey al buho que era cosa non me consejando con ninguno, et yo sé
elegido para lo ser. Dijo el buho al cuervo: que el que demanda consejo a los sesudos e a
"¡Cómo te has homiciado comigo muy mal, e los homnes que sabe que lo desengañarán, fá-
non sé por qué razón! E sepas quel azadón cor- llase ende bien, e non puede errar, e loa su cima
t a el árbol, e renasce; e el espada taja la carne de su facienda. ¡ A y ! ¿ Cómo pudiera yo escusar
e quebranta el hueso, e sobresana e suéldase; et esto que hoy gané, e esta tristeza en que só en-
la llaga de la lengua nunca sana. E todo mal trado?"
se puede amatar, ca el agua mata el fuego, et al " E t aquesta, señor, es la razón por que se
tósigo válele el atriaca, e al dolorido válele el levantó enemistad entre nos e los buhos." Dijo
conorte, e al enamorado válele el departimiento, el rey: " Y a entendí esto, mas piensa en lo que
e la enemistad siempre arde en el corazón. Et tal nos es menester agora del acuerdo en que so-
enemistad es puesta entre vos los cuervos e nos, mos." Dijo el cuervo: " Y a sabes mi acuerdo en
que nunca haberá fin mientra el mundo durare." la lid cuál es e cómo la aborrezco; mas cuido
t

que por arte podremos haber folgura desta la- tu mesnada a tal logar, fasta que yo me venga
ceria en que somos, ca mucho aína puede hom- para ti e te faga saber todo lo que hobiere fe-
ne haber por arte lo que non puede haber por cho." Et el rey fízolo asi facer, e fuese con sus
fuerza, así como ficieron los tres hcmnes que cuervos al logar que les dijo el cuervo. Desí vi-
engañaron al religioso cuando le llevaron el nieron luego esa noche los buhos, e non falla-
ciervo que traía. Dijo el rey: " ¿ E cómo fué ron a los cuervos, e non sintieron al cuervo a
eso?" pie del árbol. E temióse que se irían ante que
lo viesen, e que se habría atormentado de balde,
y los
E l religioso Dijo el cuervo: "Dicen que un
et comenzó a dar voces e gemir atanto que lo
:: :: religioso COmprÓ Un Ciervo para
tres ladrones
oyeron los buhos.
facer sacrificio, e llevólo consigo por una cuer-
E después que lo vieron ficiéronlo saber al
da. E viéronlo 'tres homnes engañosos, e con-
rey, e fuese el rey con alguna compaña de los
sejáronse entre sí cómo lo engañarían. Et fué-
buhos, por le preguntar por los cuervos. Cuan-
ronse al camino por do él había de ir, et paróse
do fué cerca mandó a un buho que le pre-
el uno delante e díjole: ¿Qué can es éste que
guntase quién era e dónde eran los cuervos.
traes contigo? ¿Quiéreslo v e n d e r ? " Et el hom-
Dijo el cuervo: " Y o so Fulán, fijo de Fulan,
ne bueno non respondió, e fuese su camino al
et vedes qué me han fecho los cuervos." Dijo
encontró con el otro. Et díjole: "¿Queredes ir
el rey de los buhos: " T ú eres privado del rey
a cazar con este c a n ? " Et después encontróse
de los cuervos, e de su consejo; pues ¿qué f u é
con el otro. E t díjole: "Bien creo que éste, aun-
el pecado que feciste por que mereciste esto
que trae hábito de religioso, que non es así. Ca
que te han fecho?" Dijo el cuervo: " M i mal
los religiosos non traen canes." E t pues que
seso me lo fizo." Dijo el r e y : " ¿ E qué fue?
esto le hobieron dicho, non dubdó si non que
Dijo el cuervo: "Después que nos vencistes,
era can, et dijo en su corazón: " P o r aventura
así como sabedes, demandó nos consejo nues-
aquel que me lo vendió me encantó e me enga-
tro rey, e dijo nos: " ¿ Q u é vedes por conse-
ñó." E soltólo e tomáronlo ellos e degolláronlo
jo?" E t yo era privado del rey, et dije: " Y o
e partiéronlo entre sí.
veo que non podremos lidiar con los buhos,
" E t yo dite este ejemplo por que he espe-
ca son más valientes que nos e más esforza-
ranza que habremos lo que querremos por arte
dos. Do vos por consejo que punedes por salir
e por engaño. Et tengo, señor, por bien que fa-
desta premia e que les dedes parias si vos las
gas saña entre mí e ti ante toda tu mesnada, e
resciben; si non, fuid por las tierras." E dije-
que me mandes picar e ferir atanto que me ba-
ron los cuervos que mejor es de lidiar convus-
ñen 'todo en sangre, e que me mesen todo, e que
co, e que era peor para vos. E yo consejéles
me edhen a pie de un árbol, e que vayas tú e
que se vos sometiesen, e díjeles así: " A l ene-
D i j o : "Dicen que era un mer-
migo fuerte e valiente non es cosa deste mun- L a m u j e r del viejo ^ ^ ^ g ^ ^ ^ £

do con que se contraste su fuerza, mejor que


sometérsele. ¿ E t non vedes que la paja non había una muger m u y fermosa que él mucho
estuerce del fuerte viento si non con su blan- amaba. Así que una noche entró un ladrón er.
dez, e por se tornar con él doquier que se él casa del mercadero, et él estando dormiendo.
torna ?" E t su muger estaba despierta, et ella hubo
gran miedo del ladrón, e ella saltó con el ma-
" E desobedecieron mi consejo e alabáronse
rido en la cama et abrazóse con él tan recia-
que querian lidiar, e sospecháronme e dijeron:
mente que le despertó. Et él dijo entre su co-
" T ú eres contra nos, e nos has engañado." E
razón: " ¿ C ó m o me dió Dios esta buena an-
menospreciaron mi lealtad, e ficieron me esto
danza?" E t entonce vió al ladrón, et sopo poi-
que veis." E t después que oyó el rey al cuervo
qué le viniera, et dijo al ladrón: " T o m a cuan-
dijo a un su p r i v a d o : " ¿ Q u é te paresce que
to podieres levar, e vete en buena hora, e por
fagamos a este cuervo?" D i j o : " N o n tengo
que me has fecho que mi muger me abrace."
por bien que razones con él, ca éste, por que
es mu
, y S r a n d acuerdo, se fizo atormentar
Et desí preguntó el rey al tercero privado
asi. E t en lo m a t a r habremos espacio e folgu-
qué era su acuerdo cerca de aquel cuervo. D i j o :
ra, e seremos seguros de su falsedat, e habrán
" T e n g o por bien que lo dejes vivir, e que le
grant pérdida los cuervos en él, ca dicen que
fagas algo, que él nos será gran cuidador con-
el que tiene su enemigo en su poder e non se
tra los cuervos; que una de las cosas con que
espacia dél non loará la cima de su fecho."
se home apodera de sus enemigos, es haber
Dijo el rey a otro su privado: " A ti, ¿ q u é te
home algunos dellos por vasallos, por que sean
semeja deste cuervo?" D i j o : " M i consejo es
contra los que fincan; e recebir home algunos
de lo non matar, que el homne deshonrado,
de sus enemigos es majamiento de los que fin-
maguer que enemigo sea, razón es de haber
car,, e nace por ello discordia entre sí, et así
homne piadat dél e que le deje a vida; que el
como la discordia, que nació entie el diabio e
homne que ha miedo e demanda acorro, mere-
el ladrón, maguer amigos e aparceros eran; e
ce ser segurado e acorrido; que las aventuras
por aquella discordia estorció el religioso." Dijo
a las veces traen al homne a tal estado que de-
el r e y : " ¿ C ó m o fué e s o ? "
mande acorro a su enemigo e metérsele en po-
der, así como la muger del viejo que fuyó e se
f u e para el, m a g u e r que lo quería mal." Dijo y el la-
E l diablo Dijo el privado: "Dicen que
el r e y : " ¿ C ó m o f u é eso?" drón:: :: :: :: :. u n religioso hobiera de U n r Í C O
hóme una vaca con leche que le diera; e en
levándola a su posada, siguióle un ladrón por E t desque acabó el tercero consejero su ra-
gela furtar, e fizo compañía en un camino con zón, dijo el primero que diera consejo que ma-
el diablo que andaba en forma de home. Dijo tasen al cuervo: "Engañados nos ha este cuer-
el ladrón al diablo: "¿Quién eres?" D i j o : " E l vo e enartados con su palabra, et vos queres
diablo: vo en pos deste religioso por le afogar menospreciar el buen consejo. Parad mientes
cuando dormiere." Dijo el ladrón: " Y o seguí- así como facen los agudos, e non vos enganen
le por le furtar aquella vaca que lieva." E t fué- las palabras de nuestro enemigo, mn vos des-
ronse amos «n uno, fasta que llegaron a casa torbe vuestro fecho; ca los homnes de cansada
del religioso, et el religioso entró en su casa, natura ablándanse sus corazones con lo que
e metió la vaca dentro, e cenó e echóse a dor- oyen decir a sus enemigos de lisonja o de ho-
mir. E el ladrón temióse que si espetare que el mildat. E t engañan se en esto atanto que los
diablo que iría a afogar al religioso, e que des- llevan a mal, e creen más lo que oyen que lo
pertaría, et que non podría f u r t a r la vaca; así que saben, así como el carpintero que se des-
que habría perdido su afán et que non levaría mintió de lo que viera e sopiera, e creó la lison-
cosa. Dijo al diablo: "Súfrete un poco fasta ja que oyó e fué engañado." Dijo el r e y : " ¿ E
que yo f u r t e la vaca, et después de yo salido cómo fué eso?"
ve e afógalo."
" E t el diablo hubo miedo que si el ladrón El carpinteroen- Dijo el b u h o : "Dicen que un
fuese a furtar la vaca, que despertaría el reli- gañado :: :: :: carpintero había una muger que
gioso, e que non podría acabar cosa de lo que amaba mucho, et enamoróse della un homne,
quería. Dijo entonces al ladrón: " E s p e r a tú et atanto llegó la cosa que se hubo de saber, e
un poco, fasta que yo afogue al religioso, et fuele fecho saber al marido e él quísolo probar.
entonces podrás mejor acabar lo que quieres." Dijo a su m u g e r : " Y o quiero ir a tal aldea
E t non quiso el ladrón; et sobre cuál comen- alejos de aquí, a labrar con un rico homne, e
zase primero, hobieron gran discordia; e estu- estaré allá algunos días, et guísame conducho
dieron así en esta discordia atanto que llamó que lleve." E ella plúgole e adereszógelo. E
el ladrón al religioso e le dijo: "Espierta, ca cuando anocheció díjole: "Cierra bien tu puer-
está aquí el diablo que te quiere afogar." E t ta e guarda bien tu casa fasta que yo venga."
llamólo el diablo e díjole: " E s t e ladrón te quie- E sallió ante ella; e ella parando mientes fasta
re furtar la vaca." E despertóse el religioso e que lo vió ir bien lejos. Desí tornó él por otra
fuéronse el ladrón e el diablo, et así estorció parte e entró en casa, e metióse so el lecho en
sin daño por discordia dellos." que yacían él e ella.
E t luego ella envió por su amigo e díjole:
" E l carpintero es ido a tal lugar, e tardará allá Dios, amiga. Dormid, ca mucho velaste esta
muchos días." E t vino el amigo, e dióle ella a noche, e mucho lazraste. Et por buena fe, si
comer e a beber, desí yógose con ella. E ha- non que me temí de te facer pesar, yo matara
bíase estonces adormido el marido so el lecho, aquel homne por lo que te fizo."
e non sopo cuándo entró el amigo. E t él, como
estaba así dormiendo, sacó el pie de so el lecho, Et vos guardad vos de creer lo que el cuer-
e vídolo la muger e temióse, e dijo a su amigo vo dice, e sabed que muchos enemigos hay que
en poridat: " P r e g ú n t a m e a voces e dime: ¿A non pueden nocir a sus enemigos de alueñe, et
cuál quieres más, a mí o a tu marido? E yo acércanse a ellos e vénganse dellos. Et digo vos
non te querré responder, e tú dirásmelo mu- yo de mí que nunca tamaño miedo hube de los
chas veces fasta que te lo diga." E t el amigo cuervos como desque vi este cuervo e vos oí de-
fizo así, e ella díjole: "Amigo, ¿quién te metió cir dél lo que decides."
en demandar tal demanda? Ca quizá diré cosa E con todo esto non tornaba cabeza el rey
con que te pesará." E él díjole: " P o r el amor de los buhos, nin los otros sus privados, por lo
que ha entre mí e ti que me lo digas." E todo que le decía. Et mandólo el rey levar a su po-
esto oyendo el carpintero e callaba por oir lo sada e honrarlo fasta que guaresciese de sus lia.
que decían. E dijo -ella: " N o s todas las muge- gas. Dijo el privado que consejaba su muerte:
res non amamos a los amigos si non por com- "Pues non lo queredes matar, tenedlo en cuenta
plir nuestras voluntades, nin catamos a sus li- de enemigo temido, e guardat vos dél; ca es se-
nages nin a ningunas de sus costumbres, nin sudo e artero e engañoso, e creo que él non
por otra cosa ninguna. E t desque complimos quiere morar con ñusco si non por buscar su
nuestra voluntad non los presciamos más que pro e nuestro daño."
a otros homnes; m a s al marido tenérnoslo en E t el rey en esto non tornó cabeza por lo que
lugar de padre e de fijos e de hermano, e mejor éslte decía, e mandó facer al cuervo mayor hon-
a ú n ; et mala ventura haya la muger que non ama ra e mayor bien que ante. E comenzó el cuervo
más la vida de su marido que su vida misma. a fablar cada día con los buhos, e decir les co-
E desque esto oyó decir el marido a su mu- sas con que lo amaban e fiaban más por él. Desí
ger, hubo piedat, e creó que lo amaba de todo dijo un día a una compaña de los buhos, estan-
en todo, e non se quitó de aquel lugar fasta do y el que consejaba su muerte: "Diga alguno
que amanesció e se f u é el amigo. E sallió él de de vos de mi parte al rey que los cuervos se han
so el lecho e falló a su muger adormida; e homiciado comigo de mala manera, e yo non
asentóse cerca della e comenzóla de aventar. E folgaré fasta que alcance mi derecho dellos. E t
removióse ella por despertar, e él díjole: " P o r yo pensé en esto, e veo que lo non podré facer
nin p o d r é con ellos, seyendo yo un cuervo solo. dubdaba que era su fija. E t desque llegó a doce
Mas dicen algunos que el que de buena volun- años díjol el religioso: " F i j u e l a , t ú eres y a de
tad se quema en el fuego, face a Dios grand sa- edad, et non puedes estar sin marido que te
creficio, e nunca rogará a Dios por cosa que lo mantenga e te gobierne, e que me desembargue
non oya. E t si lo el rey por bien toviere, mande de ti, por que me torne a o r a r como ante facía
me q u e m a r ; desí rogaré a Dios que me mude sin ningund embargo. Pues escoge agora cuál
en buho, p o r l tal que me vengue de mis enemi- marido quisieres, e casar te hé con él." Dijo
gos, e f a r é mi voluntad e compliré mi saña ella: " Q u i e r o un tal marido que por ventura
cuando me mudare en forma de buho." non haya par en valentía e en esfuerzo e en po-
Dijo el b u h o que consejaba su m u e r t e : " N o n d e r . " Díjole el religioso: " N o n sé en el mundo
me s e m e j a s en el bien que muestras e en el mal otro tal como el sol, que es m u y noble e m u y
q u e encubres, si non al vino de buen olor e de poderoso, alto más que todas las cosas del mun-
buen color, e yace en él el tósigo mortal, e cuan- d o ; e quiérole rogar e pedir le por merced que
do lo bebe el homne mátalo. ¿ E tú dices que si se case contigo."
te quemásemos que se cambiaría tu n a t u r a ? " E fízolo así, e bañóse et fizo su oración.
Non puede s e r ; ca (tú tornarías a tu sustancia Desí oró e d i j o : " T ú , sol, que fueste criado por
e a tu raíz, así como fizo la r a t a cuando le di- provecho e por merced de todas las gentes, rué-
jeron que se casase con quien quisiese, con el gote que te cases con mi fija, que me rogó que
sol o con las nubes o con el viento o con el la casase con el más fuerte e con el más noble
monte, e dejólo todo e casó con un r a t ó n . " Dijo del mundo." Díjole el sol: " Y a oí lo que dejiste,
el c u e r v o : " ¿ C ó m o fué e s o ? " homne bueno, et yo só tenudo de te non enviar
sin respuesta de tu ruego, por la honra e por el
La rata cambiadaD i j o el b u h o : "Dicen que un amor que has con Dios et por la mejoría que
en n i ñ a : : : : : : : : homne religioso CUya VOZ
b u e n
has entre los h o m n e s ; mas enseñar te hé el án-
oía Dios, estaba un día ribera de un río, e pasó gel que es m á s fuerte que y o . " Díjole el religio-
por y un milano, et levaba u n a rata, e cayósele s o : " ¿ E cuál es? D í j o l : " E s el ángel que trae
delante de aquel religioso. E h u b o piedat della, las nubes, el cual con su fuerza cubre mi fuerza
et tomóla e envolvióla en una foja, e quiso la e non me la deja extender por la tierra." T o r -
levar para su casau E t temióse quel sería fuerte nóse el religioso al lugar do son las nubes de
de criar, e rogó a Dios que la tornase niña. E la mar, e llamó a las nubes, bien así como llamó
fizo la Dios niña fermosa e muy apuesta; e le- al sol, e dijoles bien así como dijo al sol. E di-
vóla para su casa, e crióla muy bien, e non le jeron las nubes: " Y a entendimos lo que dejiste,
dijo n a d a de su facienda como fuera. E ella non e tenemos que es así, que nos dió Dios fuerza
más que a otras cosas muchas; mas guiar te he- jaré del todo." Díjol ella: " P a d r e , yo non
mos a otra cosa que es más fuerte que nos." dubdo en vuestro consejo. Pues vos lo tenedes
Dijo el religioso: "¿Quién e s ? " Dijeron le: " E s por bien, facer lo he." E t rogó a Dios que la
el viento que nos lieva a do quiere, e nos non tornase en rata, e fué así. et casóse con el mur,
podemos defender dél." e entró se con él en su cueva, e tornóse a su
" E t fuese para el viento, e llamó lo así como raíz e a su natura.
a los otros, e díjole la mesma razón. Díjole el
viento: "Así es como tú dices, mas guiar te he Et tú, traidor, falso, mintroso, atal serás, ca
a otro que es más fuerte que yo, e que puné tornarás a tu raíz e a tu natura."
en ser su egual e non lo pude ser." Díjole el E t por todo esto non cató el rey nin los otros
religioso: " ¿ E quién e s ? " Díjole: " E s el mon- a este ejemplo. E t díjol el rey de los buhos al
te que está cerca de ti." E t fuese el religioso cuervo: "Amigo leal, non has menester que te
para el monte, e díjole como dijo a los otros. quemes en fuego, ca nos te daremos venganza
Díjole el monte: "Atal só yo como tú dices, de los cuervos, e más que venganza." E t el
mas guiar te hé a otro que es más fuerte que cuervo fué siempre entre ellos m u y blando e
yo, que Con su grand fuerza non puedo haber m u y manso, et cresció la honra entre ellos al
derecho con él, e non me puedo defender dél, cuervo fasta que sanó e engordó e le cresció
que me face cuanto daño puede." Díjole el re- las alas e guaresció, e sopo sus poridades e su
ligioso: " ¿ E quién es ése?" Díjole: " E s un ardimento de los buhos, e todo lo que quiso sa-
mur, ca éste me face cuanto daño quiere, que ber de su fecho dellos. Desí salióse a furto, e
me forada de todas partes." fuese para los cuervos, et dijo al rey de los
" E t fuese el religioso al mur, e llamólo así cuervos: " D í g o t e buenas nuevas, que he aca-
como a los otros, e díjole el m u r : " A t a l só yo bado todo lo que quise para matar a los buhos.
como tú dices en poder e en fuerza; mas ¿cómo Mas finca lo que tú e tus compañas debedes
se podrá guisar que yo casase con muger se- facer; e si fuéredes bien agudos e sabidores en
yendo mur e morando yo en covezuela e en vuestro fecho, muertos son los buhos." Dijo el
forado?" Dijo el religioso a la moza: "¿Quie- rey de los cuervos: " N o s faremos cuanto tú
res ser muger del mur, que ya sabes cómo fa- mandares."
blé con todas las otras cosas, e non fallé más Dijo el cuervo: " L o s buhos son en tal lugar,
fuerte quél, e todas me guiaron a él? ¿Quieres e ayúntanse de día en una cueva del monte, e
que ruegue a Dios que te torne en rata e que yo se do cerca de aquel lugar hay mucha leña
te case con él? E morarás con él en su cueva, seca. Lleve cada un cuervo cuanto pudiere lle-
et yo requerir te he e visitar te he, e non te de- var della a la boca de la cueva do ellos son de

Calila y Dimna 12
día, et ahí cerca hay grey de ganado, e yo ha- Dijo el rey de los cuervos: " N o n murieron
beré fuego e echar lo he ahí en la leña, e vos- los buhos si non por desdén e flaqueza de con-
otros todos non cesedes de aventar con vues- sejo." Dijo el cuervo: "Verdat es que pocos
tras alas e de soplar el fuego fasta que se en- son los que vencen que non se engréyan, et po-
cienda bien, et cuantos y estudieren quemar cos son los que han sabor de las mugeres que
se han, e los que dentro estudieren afogar se afrontados non sean, et pocos son los que mu-
han con el f u m o . " Et ficiéronlo así. e mataron cho comcn que non costriben, et pocos son los
a todos los que y estaban; desí tornáronse los que han malos privados que en peligro de muer-
cuervos a sus lugares salvos e seguros. te non cayan." E t dicen: " N o n haya esperanza
Dijo el rey de los cuervos al cuervo: "¿Cómo en engreído e el desvergonzado de haber buena
podiste sofrir de haber vida con los buhos? Ca fama, nin el falso de haber amigo, nin el mal
enseñado de haber nobleza, nin el escaso a va-
los buenos non sufren ser en compaña de los
rón en ser honrado, nin el cobdicioso de non
malos." Dijo el cuervo: "Así es como tú, se-
haber pecados, nin el rey que ha privado nes-
ñor, lo dices; mas el homne cuerdo, cuando se
cio en durar su regno." Dijo él rey: " G r a n d
vee en cuita que se teme de perder el cuerpo lacerio has sofrido en facer vida con los buhos."
e los parientes, non ha cosa que non debe sofrir Dijo el cuervo: " E l que sufre alguna laceria
por salir de aquella cuita e estorcer a sí e a sus esperando algund pro, débela endurar, así como
parientes e amigos de muerte." Díjole el rey: fizo la culebra que sufrió la rana cabalgar so-
" D i me de sus entendimientos de los buhos." brella." Dijo el rey: " ¿ E t cómo fué eso?"
Dijo el cuervo: " N o n fallé ninguno dellos se-
sudo, si non uno que consejaba mi muerte, e
eran de muy flaco consejo e de mal acuerdo La culebra y las
que nunca pensaron en ninguna cosa de mi fa- JJijo el cuervo: "Dicen que
cienda, habiéndoles el de buen seso consejado, ranas •.: :: u n a c u i e b r a envejeció et enfla-
e desobedesciéronle e non entendieron su mal queció, e non podia cazar et vínose para una
nin creyeron al entendido. Et dicen que convie- fuente do había muchas ranas de que ella solía
ne al rey de guardarse del homne en que ha cazar, e se mantenía dellas. E echó se cerca de
alguna sospecha, de lo non meter en su pori- la fuente, a semejanza de triste e de pesante.
dad, nin le debe mostrar sus cartas, nin le debe Di jóle una r a n a : " ¿ Q u é has que estás triste?"
dejar llegar al agua con que se lava, nin a su Dijo ello: " ¿ E cómo non seré triste que la mi
lecho, nin a sus paños, nin a su bestia, nin a sus vida non era de al, si non de las ranas, et agora
armas, nin a lo que ha de comer, nin a ningu- vino me grand ocasión de guisa que non puedo
na de sus cosas." comer nin tomar si non las que me dan en li-
mosna." E fuese la rana, e fízolo saber al rey
de las ranas, e él vino le preguntar aquesto, _e veo que la fortaleza del engaño derraiga al ene-
llegóse a ella e preguntóle: " ¿ C ó m o te acaescio migo más que la fortaleza del fuego; que el
esto que dices?" fuego non puede más quemar con toda su fuer-
D í j o l e : " F u i en rastro de una rana por la to- za e con toda su calentura, cuando da en el ár-
mar, e ella metióse en casa de un religioso, et bol, si non cuanto está más sobre tierra, et el
yo entré en pos ella, e la casa estaba oscura. E agua con su humidat e con su friura derraiga
estaba en la casa un niño. E cuidando que mor- cuanto está so tierra. E t dicen que cuatro cosas
día a la rana, mordí al niño en la mano et murió. son que non se deben tener en poco, por lo
E salí dende fuyendo, et salió el religioso era- poco dellas, ca se puede pujar a lo mucho; et
pos de mí, e maldijo me, et d í j o m e : "Así como son el fuego e la enfermedad e el enemigo e el
mataste este niño sin culpa ninguna con til debdo. E t yo lo que fice fué por tu buen seso
traición, maldígote que seas triste e contendi- e por tu buena ventura. Et dicen que cuando
da, e que seas cabalgadura del rey de las ranas, dos homnes demandan una cosa e la acaba el
e que non hayas poder de t o m a r ninguna rana, uno dellos, tienen que aquél es de mayor seso;
si non las que te diere su rey por limosna." et si amos son eguales en el seso, tienen por
" E t yo por ende vine a ti que cabalgues en mejor aquel que la recabda primero, e de mejor
mí, e de lo rescebir, só placentera dello." E t ventura.
hubo el rey de las ranas gran cobdicia de ca- " E t dicen que el que quiere contender con el
balgar en la culebra, e tovo que era grant hon- rey enviso e agudo e sabio, que non se engree
ra e grant nobleza, e cabalgó la unos días. Desi por bien que Dios le dé, nin se desmaya su co-
díjole la culebra: " Y a vees que só mal aventu- razón por grant miedo, su muerte lo trae por
rada, que non puedo comer de las ranas si non él, cuanto más si es tal como tú, sabidor de las
la que tú me dieres. Pues mándame poner al- cosas. Et sabes do debes ser bravo, e do debes
guna ración de que viva." Dijo el r e y : "Sí, me ser manso, e do debes ser airado, e do debes
vala Dios, seyendo tú mi cabalgadura, non pue- ser pagado, e do debes ser apresuroso, e do de-
de ser que te non ponga yo algunt vito de que bes ser vagaroso, e que cates lo que es presente
te gobiernes e te mantengas." E t mandóle dar e lo que es por venir e las cimas de tus fechos."
cada día dos ranas. E t pasó con esto e non le Dijo el rey al cuervo: "Mas con tu buen seso
nució someterse a su enemigo por vevir. e con tu consejo fué fecho, e siempre por tal
te conoscimos e por tal te razonamos. Et de-
" E t yo otrosí sofri lo que sofrí por la grant jiste como dice homne gracioso e leal, et aca-
pro que nos veno dello que hobimos venganza bate grant fecho con mansedumbre e con inge-
de nuestros enemigos." E t dijo el r e y : " A g o r a nio e con buen pensamiento, tanto que nos libró

i 8 o i 8 i
Dios de nuestros enemigos, e feciste tal fecho et quien es seguro de su enemigo fuelga su
que pocos son los que podrían facer. Et los es- corazón."
forzados e los valientes, cuando llegan a la lid, Dijo el cuervo-: "Ruego a Dios, el que mató
entran con diez o con veinte, e facen su buen a tus enemigos, que te apodere en tu regno, e
fecho, e con tanto salen por buenos. Et el hom- es>io que sea a provecho de tu pueblo, et ellos
ne blando agudo, tal como tú, mata con sabidu- que hayan parte en la alegría que tú hobieres
ría al rey de grant prez et de grant mesnada. en tu reino." Dijo el rey: " ¿ D e qué vida era
E t este atal face mayor daño a los enemigos el rey de los b u h o s ? " D i j o : " E l era muy des-
que los mucho esforzados e valientes; ca el deñoso e engreído e perezoso, e presciábase mu-
consejo que de ti nasció, seyendo uno dellos, cho, e era de mal acuerdo, e sus privados eran
fizo mayor daño en matar nuestros enemigos, tales como él, si non aquel que consejaba mi
que eran tantos e tan dañosos, que la nuestra muerte." Dijo el rey: " ¿ E qué viste dése por
fuerza de todos. E de lo más que me maravillo que entendiste que era de buen seso?"
de ti, cómo moraste con ellos e sofriste tanto D i j o : " P o r dos cosas: la una por que conse-
pesar cuanto veías e oías, e non te moviste a jaba mi muerte, e la otra por que consejaba leal-
ninguna palabra." mente a su señor e le non celaba nadi maguer
Et dijo el cuervo: "Señor, siempre me atove que le pesaba, nin fablaba a.guisa de loco nin
al tu buen enseñamiento en acompañar al pa- de soberano, mas fablaba mansamente e cuer-
riente e al estraño con mansedumbre, e siguien- damente, así que a las veces le demostraba
do su sabor e consentiendo al su tálente." Dijo sus tachas mansamente de guisa que le non en-
el rey: " A ti he por obrero, e a los otros pri- sañaba, e dábale ejemplos de otros, así que
vados por decidores, et fízonos Dios por ti grant conosciese el rey lo que estaba mal, e non fa-
bien e grant merced. Et bien sepas que fasta llaba carrera, para ensañar se le. Et esta fue
que tú tornaste non nos sopo bien comer nin be- una de las cosas que le oí consejar al rey: "Non
ber nin dormir; ca dicen que el enfermo non te debes descuidar del fecho deste cuervo, que
ha sabor de dormir fasta que guaresce; nin el muy grant fecho es, e tal que lo non acaban
que anda camino a que el rey faz fucia de dar si non muy pocos, nin se contrasta si non con
algo o de lo poner en algunt oficio, fasta que muy grant sabiduría; et es mucho aliviado, así
gelo cumple, nin el homne que se teme de su como el simio que non sosiega una hora en ir
enemigo e que está a suerte de haber la facien- e en venir, et es tal como el viento en mudar-
da con él, fasta que lo mata. Et dicen que el que se, et es tal como el amor del homne dioso,
pierde la fiebre fuelga su corazón, et quien se et en el mal galardón e en el mal salto que
descargó de la pesada carga fuelga su hombro, el homne atiende de su ira, et es así como la

i 8 2 1 8 3
mordedura de la culebra, e en se ir más aína las manos uno empos de otro, así que un día
es así como el destello de la lluvia." acaesció que se le cayó un figo de la mano, e
tomólo un galápago que ende estaba, e comió-
selo. Et el simio, como es desvergonzado, hubo
CAPITULO VII sabor de echar le los figos en el agua, e comen-
zó el galápago de comer los, t non dubdaba
D E L GALAPAGO E D E L SIMIO; E ES CAPITULO DEL
que el simio gelos echaba a sabiendas.
QUE DEMANDA LA COSA A N T E S QUE LA R E C A B D E E E t salió a él et abrazáronse uno con otro, e
D E S P U E S LA DESAMPARA solazáronse e fablaron en uno e posieron su
amor, e estovieron amos desta guisa un tiempo,
que el galápago non tornó a su compaña nin

D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo..


Dame agora ejemplo del que alcanza la
cosa en grant trabajo e grant laceria, e
desque la ha desampárala e déjala perder." Dijo
el filósofo: " M á s ligera cosa es recabdar la cosa
otrosí el simio se partía dél. Desí la muger del
galápago fué m u y triste por la tardanza de su
marido, e quejóse a una su comadre e díjole la
comadre: " N o n te acuites, que me dijeron que
tu marido está en la ribera de la mar, e que ha
que guardar la. Et quien esto face acontescer le ha por amigo un simio e están ambos comiendo
lo que acaesció al galápago que quiso matar al e solazándose, et por esto tardó tanto que non
simio, e desque lo tovo en su poder desampa- veno, e non te pese dello, et olvídalo tú así
rólo." Dijo el r e y : ¿ E cómo fué eso?" como él te olvida a ti. Pero si pudieres guisar
Dijo el filósofo: "Dicen que una compaña de como mates al simio faz lo, ca si el simio mue-
simios había un rey que decían que había nom- re, luego se verná tu marido para ti e fincará
bre Tadis, e envejeció e enflaqueció. E t alzóse contigo." Et la muger del galápago estaba tris~
en el reino otro simio que era mancebo, et dijo te, e lloraba, e non comía, et dejó se mal caer,
atanto que enflaquesció de mala manera.
a los simios: " E s t e es ya m u y viejo, >e non hay
en él pro ninguna, e non puede mantener el Desí dijo el galápago al simio: " Y o me quie-
regno, nin es para ello. Echad lo del reino, et ro ir a mi casa a mi compaña, que he mucho
faced a mí reinar, ca yo manterné bien a vos tardado, e he morado aquí mucho." E t fuese
e a vuestros pueblos." E t los simios acordáron- para su posada, et falló a su muger en mal es-
se con él en esto, e echaron al viejo, e ficieron tado, et díjole: " H e r m a n a , ¿cómo te va, e por
reinar al mancebo. E t fuese el viejo a la ribera qué eres tan desfecha?" E ella non le recudió.
de la mar, e llegó a una figuera que y estaba, e E desí preguntóle de cabo, e respondióle su co-
comenzó a coger de los figos, e cavéronsele de madre por ella: " T u muger está muy mal, e la
mordedura de la culebra, e en se ir más aína las manos uno empos de otro, así que un día
es así como el destello de la lluvia." acaesció que se le cayó un figo de la mano, e
tomólo un galápago que ende estaba, e comió-
selo. Et el simio, como es desvergonzado, hubo
CAPITULO VII sabor de echar le los figos en el agua, e comen-
zó el galápago de comer los, e non dubdaba
D E L GALAPAGO E D E L SIMIO; E ES CAPITULO DEL
que el simio gelos echaba a sabiendas.
QUE DEMANDA LA COSA A N T E S QUE LA R E C A B D E E E t salió a él et abrazáronse uno con otro, e
D E S P U E S LA DESAMPARA solazáronse e fablaron en uno e posieron su
amor, e estovieron amos desta guisa un tiempo,
que el galápago non tornó a su compaña nin

D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo..


Dame agora ejemplo del que alcanza la
cosa en grant trabajo e grant laceria, e
desque la ha desampárala e déjala perder." Dijo
el filósofo: "Más ligera cosa es recabdar la cosa
otrosí el simio se partía dél. Desí la muger del
galápago fué m u y triste por la tardanza de su
marido, e quejóse a una su comadre e díjole la
comadre: " N o n te acuites, que me dijeron que
tu marido está en la ribera de la mar, e que ha
que guardar la. Et quien esto face acontescer le ha por amigo un simio e están ambos comiendo
lo que acaesció al galápago que quiso matar al e solazándose, et por esto tardó tanto que non
simio, e desque lo tovo en su poder desampa- veno, e non te pese dello, et olvídalo tú así
rólo." Dijo el r e y : ¿ E cómo fué eso?" como él te olvida a ti. Pero si pudieres guisar
Dijo el filósofo: "Dicen que una compaña de como mates al simio faz lo, ca si el simio mue-
simios había un rey que decían que había nom- re, luego se verná tu marido para ti e fincará
bre Tadis, e envejeció e enflaqueció. E t alzóse contigo." Et la muger del galápago estaba tris~
en el reino otro simio que era mancebo, et dijo te, e lloraba, e non comía, et dejó se mal caer,
atanto que enflaquesció de mala manera.
a los simios: " E s t e es ya m u y viejo, e non hay
en él pro ninguna, e non puede mantener el Desí dijo el galápago al simio: " Y o me quie-
regno, nin es para ello. Echad lo del reino, et ro ir a mi casa a mi compaña, que he mucho
faced a mí reinar, ca yo manterné bien a vos tardado, e he morado aquí mucho." E t fuese
e a vuestros pueblos." E t los simios acordáron- para su posada, et falló a su muger en mal es-
se con él en esto, e echaron al viejo, e ficieron tado, et díjole: " H e r m a n a , ¿cómo te va, e por
reinar al mancebo. E t fuese el viejo a la ribera qué eres tan desfecha?" E ella non le recudió.
de la mar, e llegó a una figuera que y estaba, e E desí preguntóle de cabo, e respondióle su co-
comenzó a coger de los figos, e cavéronsele de madre por ella: " T u muger está muy mal, e la
melecina que la podría prestar non la puede amas estas cosas a mi, que tú comenzaste a
haber, e su enfermedad es muy grave, e non facer por que só adebdado de te lo galardonar,
ha cosa más fuerte que la enfermedat e non porque me consolaste cuando llegué aquí de
haber melecina." mío lugar, echado con muy grant deshonra, et
E t dijo el galápago: " P u e s dime tú qué me- me consolaste con tus buenas palabras e alegre
lecina es, e por aventura fallarla he." Et dijo la rostro e franco corazón, e fuísteme amigo e
comadre: " N o s conoscemos esta enfermedat, e buen compañero, e contigo me tollió Dios cuita
non ha otra melecina si non corazón de simio." e pesar."
E t dijo el galápago: "Esta es muy cara cosa de Dijo el galápago: " T r e s cosas son por que
h a b e r ; ¿et dónde podría yo haber corazón de acaesce el amor entre los amigos: la una es
simio, si non fuese el corazón de mi amigo? fiarse unos de otros, la otra es comer en uno,
¿ E t en facer traición a mi amigo por amor de la otra es conoscer sus parientes e su lugar, e
mi muger non he ninguna escusación? Ca el desto non hubo entre nos nada, e quería que
debdo quel homne ha con la muger es muy fuese." Dijo el simio al galápago: " E l homne
grande, e aprovéchase el homne della en mu- debe solamente trabajarse por haber algo por
chas guisas. Et yo débola más amar e non de- sí mesrao; que en conoscer la compaña del otro
jarla perder." non le ha p r o ; ca el que juega en somo del más-
Desí m a d r u g ó et fuese allá con grant pesar, tcl cata e vee muchas cosas más que los ojos
e comenzó de pensar e de decir en su corazón: non verían en los parientes. Otrosí del comer
"Querer matar los amigos por amor de una que dices, las bestias se ayuntan a comer en los
muger non es de las obras que a Dios place." establos e a beber, e non han amor en uno.
Et fuese con este ardid fasta que llegó al simio Otrosí ir ver las posadas; los ladrones se entran
e saludóle. Et dijo el simio: " ¿ Q u é te tovo de en las posadas, e non han amor por ende."
me non ver toda esta sazón?" Dijo el galápa- Dijo el galápago: " P o r buena fe dices ver-
g o : " N o n se me tovo de te venir ver, con cuanto dad, que el amigo non quiere ál de su amigo si
deseo he de ti, si non por vergüenza de ti, que non su salud e su amor. Ca el que quiere amor
tan poco te galardoné el bien que me feciste, de los homnes por su pro, con derecha nescesi-
ca maguer que yo sé que tú non quieres galar- dat se habrá de enojar dellos; así como el bece-
dón del bien que me feciste, tengo me por rro, que si acuita la vaca mamándola, fácele ella
adebdado de te lo galardonar; ca la tu cos- mal e ha lo de ferir con su cuerno, e sangrién-
tumbre es de los buenos, que facen bien a sus talo. Et lo que yo dije non lo dije si non por
amigos, e que muestran en ello su bien facer." ser sabidor de tu bondad e de tus buenas cos-
Dijo el simio: "Non digas así, que tú has fecho tumbres. Et más quiero que me vayas ver en
i 8 6 187
irás a mi posada e no la fallarás así^ como yo
mi posada, que es en una isla donde hay muchos querría; ca mi muger está doliente." Dijo el
frutales e muchos buenos árboles e saben muy simio: " N o n estés triste; mas busca físicos para
bien, et rescibe mi ruego." E t el simio, en que ella, ca guarescerá e sanará." Dijo el galápago:
oyó decir de la fruta, hubo sabor della, e priso "Dicen me los físicos que non ha otra mele-
le g r a n t cobdicia, et d i j o : " ¿ C ó m o podré yo cina por que se pueda melecinar si non corazón
pasar esta mar tan g r a n d e ? " E t dijo el galá- de simio." Et peso mucho al simio desto, e pen-
p a g o : "Cabalga sobre mi espinazo e levar te he só en sí diciendo: " ¡ C ó m o me ha metido la
allá." E t saltó él en somo del galápago, et nadó cobdicia en mal lugar, seyendo yo tan viejo!
el galápago con él fasta que fue bien dentro. ¡Oh, qué tamaña verdad dijo el que dijo: " E l
Et comenzó de pensar en su corazón la trai- que se tiene por pagado e por abondado con
ción e la desconocencia que quería facer et dijo: ¡lo que le viene, vive salvo e seguro, e el goloso
" M u y fea cosa es esta, e non merescen las mu- cobdicioso siempre vive en cuita e en tristeza
geres que por ellas sea fecha traición, ca debe e en lacerio!"; mas agora me es a mí menes-
homne fiar muy poco por ellas. Et dicen que ter mío seso, et buscar carrera cómo salga deste
el oro non se prueba si non en el fuego, et la lazo en que caí."
fieldad del homne ien dar e en tomar, e la fuerza E t dijo al galápago: "Amigo, debes saber
de la bestia con la carga, e las mugeres non hay que el leal amigo non debe encubrir a su amigo
cosa por que se conoscan." E t cuando vió el su buen castigo nin su pro, maguer que le faga
simio que el galápago se detenía, sospechó et daño. E t si yo esto hobiera sabido, trajera
d i j o : " N o n só seguro que el galápago non se comigo mi corazón, ca lo dejé allá do estaba, e
ha mudado del a m o r et de' la amistad que me diera telo por que melecinaras tu muger con
había, e quiere me m a l facer; ca non es ninguna él." E t dijo el galápago: " ¿ E non lo traes con-
cosa que más liviana nin más mudable sea que tigo? ¿ E cómo lo dejaste allá?" Dijo el simio:
el corazón del homne. Et dicen que el homne "Habernos por ley todos los simios, que cuando
entendido non se le encubre lo que tienen en su alguno sale de su posada, que deje y su cora-
corazón su compañía e sus fijos e sus amigos, z ó n ; empero si tú quisieres, traer te lo he yo
en toda cosa e en toda catadura e en cada pala- del lugar do es, si me tornares allá." E t fue ale-
bra, e al levantar e >al asentar, e en cada estado ; gre el galápago, por que tan de grado le daba
ca todas estas cosas testiguan lo que yace en los su corazón, et tornóse con él a la ribera, e salto
corazones." el simio en tierra, e subióse luego «en el árbol,
E t comenzó a decir al galápago: "Amigo, e esperólo el galápago. Cuando vido que se tar-
¿ q u é has que estás triste, e qué te tiene de daba llamólo e díjole: " T o m a tu corazón e
a n d a r ? " Dijo el g a l á p a g o : " E s t o triste por que
vente para mí, ca mucho nos detardamos." Dijo del tu amor, esiu me faría allá ir contigo." Et
el simio: "Veo que cuidas que só tal como el fueron se amos al león, et adelantóse el cerval e
asno que decia el lobo cerval que non tenía
fízoge'.o saber, et saltó el león en el asno detrás
corazón nin orejas." Et dijo el galápago: " ¿ E
por lo tener. Mas non lo pudo tener con la fla-
cómo fue es1"?"
queza que había, e salióse el asno de entre
las manos e fuese e tornóse a su lugar. Dijo el
EI asno sin cora- Dijo el simio: "Dicen que un lobo cerval al león: "Si a sabiendas dejaste el
zón y sin o r e j a s :: k ó n c r j a b a £ n u n ] u g a r j g e s t a b a
asno, ¿por qué me feciste trabajar en lo buscar?
en él un lobo cerval que comía su relieve. E t E t si la flaqueza te lo fizo dejar, que lo non pu-
ensarneció el león tanto que fue muy flaco e m u y diste tener, esto es aún peor." Et sopo el león
atribulado, e non podia venar. Et dijo el lobo que si dijese que a sabiendas lo dejara que sería
cerval: "Señor, tu estado es ya mudado, et non tenido por ncscio, et si dijese que lo non pu-
puedes ya venar. Esto, ¿por qué es?" Dijo el
diera tener que lo temían por flaco e por can-
león: " P o r esta sarna que vees, e non ha otra
sado, et dijo al lobo: "Si me tú tornares acá el
melecina si non orejas e corazón de asno." Dijo
asno, decir te he esto que me preguntas." Dijo
el lobo cerval: " Y o sé un lugar do hay un asno
de un curador que trae sobre él los lienzos a un el lobo: " T e n g o que el asno está escarmentado
piado aquí ccrca de nos, et desque lo descarga e non querrá venir otra vez, en pero iré a él de
déjale en el piado, et fío por Dios que lo traeré, cabo, si lo pudiere engañar para lo traer acá."
e tomarás sus orejas e su corazón." Dijo el " E t fuese para el asno. E t el asno cuando lo
león: "Fazlo si pudieres, ca mi melecina e mi vido díjole: " ¿ Q u é fué la traición que me que-
salud es eso." Et fuese el lobo cerval, e llegó al siste facer?" Dijo el lobo cerval: "Quísete bien
asno e díjole: "¿ De qué estás tan magro, e de facer, ¿ non fueste para ello. Et lo que saltó en
qué tienes estas mataduras en las cuestas?" Dijo tí non era si non una de las asnas que te dije.
el asno: " E s t e curador falso me lo face, que se E t como vido asno non sopo en qué manera
sirve de mí continuamente, e me mengua la jugar contigo; et si tú quedo estovieras un poco,
cebada." diuso se te metiera." Cuan el asno oyó decir de
las asnas moviósele su sabor, e fuese con el
"Dijo el lobo cerval: " Y o te enseñaré un lobo cerval al león, et saltó el león en él e prí-
lugar muy vicioso e muy apartado do nunca solo e matólo. Desí dijo el león al lobo cerval:
andovo homne, et hay unas asnas las más fer- " Y o quiero me bañar, desí comeré las orejas e
mosas que nunca homne vido, e han menestor el corazón, e de lo ál faré sacreficio, que así me
maslos." Dijo el asno: " P u e s vayamos allá, que dijeron los físicos; pues guarda tú el asno e desí
si por ál yo non lo ficiere si non por la cobdicia venir me he para ti."
" E t después que se fué el león, tomó el lobo
cerval las orejas e el corazón del asno e comió
lo, a fucia que cuando el león esto viese, que
non comería nada de lo que fincaba, por que lo CAPITULO VIII
ternía por agüero. Et desque fue tornado el león
dijole: "¿Dó es el corazón e las orejas del asno?" DEL RELIGIOSO E DEL CANJ ES EL CAPITULO DEL

Dijo el cerval: "¿ Non entendiste tú que el asno IIOME QUE FACE LAS COSAS RABIOSAMENTE, E A

non tenía corazón nin orejas?" Dijo él: " N u n c a QUE TORNA SU FACIENDA
mayor maravilla vi que esta que tú dices." Dijo
el lobo cerval: "Señor, non te maravilles, mas
piensa que si el corazón e las orejas hobi>era, non
tornara a tí la segunda vez, habiendo le fecho lo
que le feciste." D ijo °1 rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo e
entendí lo; pues dame agora ejemplo del
homne que face las cosas sin albedrío e
sin pensamiento e a qué torna su facienda e cima."
Dijo el filósofo: " E l que non face sus cosas de
"Et^ vo dije este ejemplo por que sepas que vagar, siempre se arrepiente, et esto semeja al
non só yo tal como el asno; mas engañaste me ejemplo del religioso e del can e del culebro."
con tu traición por me matar e yo fícete otro Dijo el rey: " ¿ E cómo fue eso?"
tal, et estorcí por mi seso de la locura en que Dijo el filósofo: "Dicen que en tierra de Jor-
era caído." Dijo el galápago: " V e r d a d dices, gen había un religioso que había su muger, e
ca el sesudo es de poca palabra e de grant fecho, estovo ella que se non empreñó un tiempo, dcsí
e conosce las obras antes que se meta a ellas, empreñóse, e fue su marido muy gozoso, et di-
e estuerce de las cuitas por su seso e por su arte, jole: "Alégrate, ca fío por Dios que parirás fijo
así como el homne que cae en tierra con su varón, complido de sus miembros, con que nos
fuerza, e con ella mesma se levanta." alegremos e de que nos aprovechemos; et quie-
Este es el ejemplo del homne que busca la ro le buscar ama que lo críe, e buen nombre que
cosa, e desque la ha recabdado, dale de mano le ponga." Et dijo la m u g e r : "¿Quién te pone
e déjala perder." en fablar en lo que non sabes si será o non?
Calla e sei pagado con lo que Dios te diere; que
el homne entendido non asma las cosas non
ciertas, nin judga las aventuras, ca el querer e
el asmar en solo Dios es, et sepas que quien
quiere contrastar las aventuras e judgar las
cosas antes que sean, acaescer le ha lo que acaes-

Calila y Di nina 13
ció al religioso que vertió la miel e la manteca et si el castigo e el enseñamiento non rescibiere,
sobre su cabeza." Dijo el marido: "¿Cómo ferir lo he con esta vara que tengo en la mano
fue eso?" m u y mal." E t alzó la mano e la vara en diciendo
esto, e dió con ella en la jarra que tenía a la
Dijo la m u g e r : "Dicen que un cabecera de la cama, e quebróse, e derramóse
vertió'ia"miei y"ia religioso había cada día limosna la miel e la manteca sobre su cabeza.
Nabiza" S°-re CaSa U n m e r c a d i r r C0
° ^ ' Pan
e miel e manteca e otras cosas de E t tú, homne bueno, non quieras fablar nin
comer. Et comía el pan e los otros comeres, e asmar lo que non sabes que será."
guardaba la miel e la manteca en una jarra, e Desí parió la muger un fijo complido de sus
colgóla a la cabecera de su cama, fasta que se miembros, e fueron muy gozosos con él. E t
finchó la jarra. Et acaesció que encaresció la acaesció un día que se fué la madre a recabdar
miel e la manteca, et estando una vegada asen- lo que había menester, e dijo al m a r i d o : " G u a r -
tado en su cama, comenzó a fablar entre sí et da tu fijo fasta que yo torne", e fuese ella. E t
dijo así: "Venderé lo que está en esta jarra por estovo él y un poco, e antojóse le de ir a alguna
tantos maravedís, e compraré por ellos diez cosa que hubo menester, que non podía escusar,
cabras, e empreñar se han, e parirán a cabo de e fuese dende, e non dejó quien guardase el
niño, si non un can que había criado en su casa.
cinco meses." Et fizo cuenta desta guisa, e falló
E t el can guardó lo cuanto pudo, ca era bien
que fasta cinco años montaban bien cuatrocien-
nodrido. E t había en la casa una cueva de un
tas cabras. Desí dijo: " V e n d e r las he e com-
culebro muy grande negro. E t salió e veno para
praré por lo que valieren cient vacas, por cada matar al niño. E t el can cuando lo vido saltó
cuatro cabras una vaca, et habré simiente, e en él e matólo, e ensangrentó se todo dél.
sembraré con los bueyes, et aprovechar me he
de los becerros e de las fembras e de la leche, E t tornose el religioso de su mandado. E t en
et antes de los cinco años pasados habré dellas llegando a la puerta, salió lo a recibir el can con
e de la leche e de las mieses algo grande, iet la- grant gozo, mostrando le lo que ficiera. E t él,
braré muy nobles casas, e compraré esclavos e cuando vido el can todo ensangrentado, per-
esclavas; et esto fecho, casarme hé con una dió el seso pensando que había muerto a su fijo,
muger muy fermosa e de grant linaje e noble, et non se sufrió fasta que lo viese, et dió tal
e empreñar se ha de un fijo varón complido de golpe al can fasta que lo mató e lo aquedó, e
sus miembros, e poner lo he muy buen nombre, non lo debiera facer. E t después entró e falló al
e enseñar le he buenas costumbres, e castigar niño vivo e sano, e al culebro muerto e despe-
dazado, e entendió cómo acaeciera, et comen-
lo he de los castigos de los reyes e de los sabios,
zóse a mesar e a llorar e a carpirse e a decir: al nescio cierranse le todas las carreras, así que
" M a n d a s e Dios que este niño non fuese nasci- non sabe razón nin manera por do estuerza,
do, e yo non hobiese fecho este pecado c esta fasta que peresce en nescedat. E t este es el
traición." Et estando en esto entró su muger et ejemplo del mur e del gato, los cuales se libraron
falló lo llorando. E t díjole: " ¿ P o r qué lloras et uno a otro." Dijo el r e y : "¿Cómo fue eso?"
qué es este culebro que veo despedazado e este Dijo el filósofo: "Dicen que en una tierra
can muerto?" E t él fizo gelo saber todo como había un árbol muy grande, que llamaban vai-
acaesciera, et dijo la m u g e r : " É s t e es el fruto rod, et había al pie dél muchos vestiblos, e en
del apresuramiento, e del que non comide la sus ramas muchos nidos de aves. Et había a
cosa antes que la faga, e que sea bien cierto raíz deste árbol una cueva de un mur, que había
della: arrepentir se cuando non le tiene pro." nombre Vendo, et allí cerca del árbol había un
gato, que había nombre Rabí. Et solían allí
venir a menudo los venadores e venar aquellos
CAPITULO IX venados et cazar las aves de cerca de aquel
árbol. Así que un cazador armó sus lazos, e
cayó y el gato. Et en esto el mur salió de su
D E L CATO E D E L MUR cueva, e andovo buscando qué comiese; e en
reguardándose con todo esto, et catando a todas

D ijo el rey al filósofo: " Y a oí este ejemplo


del homne rabinoso, qué es su cima. Pues
dame agora ejemplo de los dos enemigos,
cómo se ayudan el uno del otro a la hora de la
cuita, e cómo se g u a r d a n . " Dijo el filósofo: "Con-
partes muy apercebido, vido al gato estar en los
lazos, et fue muy alegre. Desí paró mientes
empós desí, e vido un lirón que le yacía en ce-
lada, et cató a suso e vido un buho en un ramo
del árbol que lo estaba aguardando por lo ma-
tar. Et temióse que si se tornase atrás que sal-
viene al homne, cuando cayere en manos de sus taría en él el lirón, et si se fuese a diestro o a
enemigos, que pugne de haber amor con alguno siniestro que lo levaría el buho, et que si fuese
dellos, e tomarlo por amigo, para vencer con adelante que lo prendería el gato; et dijo en su
él los otros e n e m i g o s ; ca non puede ser que el corazón: Debo me ayudar del seso e de las
amigo sea todavía amigo, nin el enemigo, ene- artes de guisa que estuerza deste peligro; ca los
migo. El amigo, cuando le facen pesar, tórnase corazones de los sabios, mares son profundos, e
enemigo, et el enemigo, cuando vee que le yace con ellos saben qué ha entre desamparar se
pro en su amigo, non finca 'en su enemistad, e homne a muerte e entre trabajar se de escapar;
tórnase amigo leal. E t el homne sabio, a la hora et cuando son en el vicio non se aseguran de
de la cuita, face amistad con sus enemigos, e

i 9 6 i y 7
los durar la vida nin se desamparan en la tri- E t después que esto oyó decir el gato al mur,
bulación e en la cuita. Et yo he pensado, e non sopo que decía verdad, et díjole: "Verdad dices,
fallo otra arte por que estuerza deste mal, si e yo te guardaré esta merced por siempre, e
non pedir tregua al gato e ganar su amor. Ca habré de te lo galardonar." Et dijo el m u r :
" D é j a m e llegar a tí, ca el buho e el lirón, cuando
él está en grant cuita, que lo non puede otro
nos vieren atreguados, tornar se han. E t cuan-
librar si non yo, et por ventura dar me ha el
do yo fuere seguro dellos, tajaré estos lazos
gato tregua por su pro, e yo otrosí escaparé
en que yaces." Et fízolo así el gato, e asegu-
por él deste mal a que só llegado." rólo, e el mur llegóse a él. E t cuando el buho
Desí llamó al gato e díjol: " ¿ C ó m o estás?" e el lirón vieron esto, tornáronse de aquel lugar.
Dijo el gato: " Y a vees tú cómo estó; pues ¿por E t comenzó el mur a tajar la red nudo a nudo;
qué preguntas?" Dijo el m u r : " N o n te men- et en veyendo el gato que non era acucioso en
tiré, ca el mentir es cosa aborrescida; et por lo tajar, dubdó dél et díjole: "Amigo, ¿por qué
ventura bien querría yo que fueses en mayor non te apresuras en tajar la red? P o r ventura
estrechura, et que llegase el tiempo de la tu que acabaste ya lo tuyo e eres seguro, por esto
muerte. Mas es acaescido tanto de mal, que me lo faces. Et si así es, non es fecho de homne
non place por que estás así, et non es ninguno justo. Et así como me yo apresuré en te librar,
que mejor me pueda librar desto en que estó, tú otrosí debes te femenciar en librar a mí. E t
e deste tan grant peligro en que estó, salvo t ú ; si te niembras de la enemistad antigua non lo
et tú otrosí, non hay ninguno que mejor te pue- debes facer; ca me has ya probado por bueno,
da librar desto en que estás, que yo. Ca yo estó que otro o mejor debe ser loado. E non debes
en reguardo del lirón e del buho que me están parar mientes a la antigua malquerencia; ca los
aguardando, et yo estó flaco que me les non buenos non tienen mala voluntad, mas son gra-
podré amparar. E t si tú me segurares de tí descedores del bien fecho; e la merced, segunt
mesmo, e me fueres fiador de me librar de los ellos creen, amata los muchos pecados."
otros que me tienen cercado, librar te hé yo
desto en que estás e estorcerás desta prisión. Dijo el m u r : " L o s amigos son en dos mane-
E t plégate desto, et ayúdame a librar a mí e r a s : el uno es amigo puro, e el otro es el que
a tí; ca así como yo quiero tu vida por razón face amistad de otro en hora de cuita e de nes-
cesidad. Onde el puro amigo debe amar al ami-
de la mía, otrosí tú debes amar mi vida por
go más que a sí mesmo, e a sus parientes e a
razón de la tuya, así como escapan los homnes
su h a b e r ; ca es leal por naturaleza. Et el otro,
de la mar por las naves, e las naves escapan por
que se toma por hora de cuita, a las veces dura
los homnes, e así fío por Dios que escaparemos su amor e a las veces desfácese. Et por ende
desta tribulación amos, ayudando nos."

i 9 8
conviene al homne cuerdo que se g u a r d e ; ca el fijos de las bestias siguen a sus madres mientre
que pone amor con su enemigo e fia por él e han de mamar dellas, et cuando las pueden es-
non se guarda dél, será tal como el homne que cusar fuyen dellas, et el enemigo cuando se
come más de lo que debe e non lo sufre su estó- torna amigo por esperanza de algunt pro, des-
mago nin lo puede moler, e lazra con ello. E t pués que lo acaba tórnase a su enemistad, así
yo he compartido mi obra, c fíncame un poco como face el agua cuando la escalicnta el fuego,
por facer; ca toda obra ha sazón e tiempo, et el que si se parte del fuego tórnase a su friura.
que face la obra sin sazón e sin tiempo non se Et tú eres mi -enemigo natural e tú a mí otro
aprovecha de su fruto. E t yo t a j a r te he esta tal. Pues ¿cómo se endereszará amor entre nos?
red un nudo empós otro, e dejaré un nudo por E t yo non sé para qué me hayas tú menester
ser seguro de tí en guisa que le quiebres tú en si non para comer me." Desí comenzó el mur
tiempo que m e non puedes alcanzar cuando sa- a se reguardar del gato e a ser m u y apercebido."
lieres de la r e d . " E t cuando amanesció veno y
el cazador a aquel lugar; et el mur, cuando lo
vido, comenzóse a esforzar a cortar lo que que-
daba de la red, e cortólo; e subió el gato en el CAPITULO X
árbol, e entró el mur en su forado, e el cazador
D E L REY VARAMUNT E DEL AVE QUE DICEN CATRA
tomó su rede e fuese su carrera.
Desí quiso el mur salir del forado e vido al
gato e non se llegó a él. E t llamó lo el gato et
díjole: " ¿ P o r qué non te llegas a mí, el mi ami-
go que tan g r a n d merced me feciste? Ca yo he
grant sabor de facer galardonar el bien que me
has fecho, et dar te lié yo a comer el fruto de
D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo
pues dame ejemplo del que rescibió tuer-
to e cómo el que gelo fizo se debe guardar
dél." Dijo el filósofo: "Esto es el ejemplo del rey
e del ave que decían Catra." Dijo el rey: " ¿ É
tu obra. Pues llégate a mí e non temas, ca non cómo fué eso?" Dijo el filósofo: "Dicen que un
amo más a m í que a tí." E t juróle que le non rey muy poderoso, que había nombre Vara-
buscaría mal. Dijo el m u r : " E l que non sabe munt, tenia un ave que decían Catra, et esta
traer su fecho con sus eneirygos e con los ami- ave fablaba e era muy entendida, e había un fijo
gos, face mal a sí e mátase. Et la enemistad e pollo. Et el rey mandó guardar a Catra e a su
la amistad h a n lugar, do debe el entendido usar fijo en casa de su muger, la que era señora de
dellas segunt debe. Et el homne entendido non sus mugeres, et mandó a ella que los mandase
debe poner su amor con el homne que era su guardar. Desí acaesció que parió la muger del
enemigo, si non fuere en hora de cuita; ca los rey un fijo; et criaron se el niño con el pollo,
conviene al homne cuerdo que se g u a r d e ; ca el fijos de las bestias siguen a sus madres mientre
que pone amor con su enemigo e fia por él e han de mamar dellas, et cuando las pueden es-
non se guarda dél, será tal como el homne que cusar fuyen dellas, et el enemigo cuando se
come más de lo que debe e non lo sufre su estó- torna amigo por esperanza de algunt pro, des-
mago nin lo puede moler, e lazra con ello. E t pués que lo acaba tórnase a su enemistad, así
yo he compartido mi obra, c fíncame un poco como face el agua cuando la escalicnta el fuego,
por facer; ca toda obra ha sazón e tiempo, et el que si se parte del fuego tórnase a su friura.
que face la obra sin sazón e sin tiempo non se Et tú eres mi -enemigo natural e tú a mí otro
aprovecha de su fruto. E t yo t a j a r te he esta tal. Pues ¿cómo se endereszará amor entre nos?
red un nudo empós otro, e dejaré un nudo por E t yo non sé para qué me hayas tú menester
ser seguro de tí en guisa que le quiebres tú en si non para comer me." Desí comenzó el mur
tiempo que m e non puedes alcanzar cuando sa- a se reguardar del gato e a ser m u y apercebido."
lieres de la r e d . " E t cuando amanesció veno y
el cazador a aquel lugar; et el mur, cuando lo
vido, comenzóse a esforzar a cortar lo que que-
daba de la red, e cortólo; e subió el gato en el CAPITULO X
árbol, e entró el mur en su forado, e el cazador
D E L REY VARAMUNT E DEL AVE QUE DICEN CATRA
tomó su rede e fuese su carrera.
Desí quiso el mur salir del forado e vido al
gato e non se llegó a él. E t llamó lo el gato et
díjole: " ¿ P o r qué non te llegas a mí, el mi ami-
go que tan g r a n d merced me feciste? Ca yo he
grant sabor de facer galardonar el bien que me
has fecho, et dar te lié yo a comer el fruto de
D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo
pues dame ejemplo del que rescibió tuer-
to e cómo el que gelo fizo se debe guardar
dél." Dijo el filósofo: "Esto es el ejemplo del rey
e del ave que decían Catra." Dijo el rey: " ¿ É
tu obra. Pues llégate a mí e non temas, ca non cómo fué eso?" Dijo el filósofo: "Dicen que un
amo más a m í que a tí." E t juróle que le non rey muy poderoso, que había nombre Vara-
buscaría mal. Dijo el m u r : " E l que non sabe munt, tenia un ave que decían Catra, et esta
traer su fecho con sus eneirygos e con los ami- ave fablaba e era muy entendida, e había un fijo
gos, face mal a sí e mátase. Et la enemistad e pollo. Et el rey mandó guardar a Catra e a su
la amistad h a n lugar, do debe el entendido usar fijo en casa de su muger, la que era señora de
dellas segunt debe. Et el homne entendido non sus mugeres, et mandó a ella que los mandase
debe poner su amor con el homne que era su guardar. Desí acaesció que parió la muger del
enemigo, si non fuere en hora de cuita; ca los rey un fijo; et criaron se el niño con el pollo,
e comían en uno e jugaban en uno. Et Catra gó el rey e fuese para ella, et llamóla por su
iba cada día al monte, e traía dos frutos muy nombre, a salva fe, e díjole que veniese. E t ella
estraños que non sabía ninguno qué era, et da- non quiso venir et d i j o : "Rey, bien sabes que
ba el uno a comer a su fijo e el otro al infante. al traidor, si le yerra la justicia deste siglo, non
Et crescieron por esto más aína, et esforzáronse le yerra la del otro. Et tu fijo fizo traición, e
mucho, de guisa que lo entendió el rey, et amó yo le di la pena en este siglo. Dijo el r e y : " V e r -
más por ende a Catra. dad dices, et bien sé yo que es así como tú di-
Et acaesció un día que mientra Catra fue a ces ; pues vente tú para nos e sei segura, ca non
buscar aquellos dos frutos entró su fijo a una habernos desto cura." Dijo Catra: " N o n me lle-
casa do tenía el fijo del rey sus palominos. E t garé a ti, ca los homnes de buen entendimien-
cuando vió entrar ende al fijo de Catra pesóle, to defienden que se non llegue homne al hom-
e ensañóse e tomólo, e dió con él tierra e ma- ne que rescibió tuerto, et dijeron: "Cuanto más
tólo. Et veno Catra, e falló su fijo muerto, e te falagare el que mala voluntad te tiene e al
dió voces, e fizo grant duelo, e dijo: " ¡ O h , qué que feciste mal, et cuanto más fablando te
mal barata el homne en vevir con los reyes, que fuere, tanto más lo estraña tú e lo aparta de
non a en ellos verdad nin lealtad, et malastru- t í ; ca non ha tal seguridat del enemigo, como
go es el que ha amor con ellos! ca nin son para alongar se dél e guardarse dél." Et dicen que
amigo nin para vasallo nin para acostado, nin el homne entendido debe contar a su padre e
honran a ninguno, si non por algunt pro o por a su madre por amigos, e sus hermanos por
alguna esperanza. Et desque han acabado con compañeros, e su muger por solaz, e sus fijos
él lo que han menester, non finca amor entre por nombradla, e sus fijas por contendoras, et
ellos nin amistad; mas solamente non es su fe- cuente así mesmo por solo señero. E t yo lievo
cho si non mentir e fallir e engañar e descreer hoy de tí muy grant carga de pesar, que nin-
e desconocer a los que los sirven, et cuentan guno non la lieva conmigo; e finca con salud."
los por pequeños. Et quiérome vengar des- Dijo el rey: "Si tú comenzaras a facer el mal
te falso traidor que mató a su compañero e a e el atrevenc'ia, sería segunt tú dices; mas pues
su amigo, con quien comía e bebía e jugaba." que lo non comenzamos, ¿qué culpa has tú, e
Desí saltó a. los ojos del niño e quebró gelos qué te veda que non fíes de n o s ? " Dijo Catra:
con sus uñas, e voló e posó en un lugar muy " L a s malas voluntades han muy apoderados
alto. lugares en los corazones, así que la lengua non
Et ficiéronlo saber al rey, e hubo muy grant dice lo que es en el corazón con verdat, et el
pesar, et hubo esperanza que enartaría a Catra, corazón afirma e testigua más derechamente lo
de guisa que la enartando la mataría. Et cabal- que está en el otro corazón que la lengua; e yo
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fallo que mi corazón non testigua nin acuerda voluntad que me tienes en tu corazón. Onde
con tu lengua, nin con tu corazón." Dijo el non veo mejor consejo que fuir de ti, et finca
rey: " ¿ N o sabes tú que las malas voluntades con salud."
son entre muchos homnes, et el que ha seso ha Dijo el rey: "Sabe que las criaturas non han
mayor sabor de amortiguar la malquerencia que poder de se nucir unas a otras, ca este poder es
avivarla?" Dij o Catra: "Bien es así como tú de Dios solo; et si ventura has de rescebir de
dices; pero el homne de buen acuerdo non se nos algunt mal de que temas, non lo podrás fuir
debe asegurar en aquel con quien está homi- nin esquivar. Et si yo he puesto en mi corazón
ciado, et el homne de buen consejo témese de de te matar e de te prender, desí el juicio de
las artes e de los engaños. E t sabe que muchos Dios a contra de lo que quiero es, non lo po-
homnes hay que degüellan los ganados que drás; así como ninguno puede criar ninguna
crían e comen sus carnes, e por cuantos dellos cosa del mundo si non por mandamiento de
degüellan, non cesan los que fincan de seguir Dios, así non la puede perescer nin matar. Et
sus señores e de vevir con ellos. Otrosí las bes- lo que tú feciste a mi fijo, non hobiste y culpa
tias salvajes ha homne deltas muchas, et cuan- ninguna, ca fue por mandado de Dios; ca lo que
do degüella algunas dellas non se parten por fizo mi fijo al tuyo, otro tal, ca. fue por el juicio
ende las que fincan del homne." divino, et tú non debes reprehender lo que la
Dijo otrosí Catra: " L a s malas voluntades te- ventura fizo."
midas deben ser, et mayormente las que son en Dijo C a t r a : "Así es como tú dices, que to-
los corazones de los reyes, ca los reyes creen das las cosas por mandado de Dios se facen;
que vengar su homecillo es honra e grant prez. en pero ei enviso débese guardar de las co-
E t el homne entendido non se engaña en la sas temederas, ca ayuntan con la creencia
tregua del homne que tiene mala voluntad, ca apercibimien'to, et yo sé bien que me dices con
tal es la mala voluntad cuando non la mueven, la boca lo que non tienes en el corazón. E tú
como las ascuas del fuego cuando non echan quieres vengar lo que fize a tu fijo, e mi alma
leña. E t el que demanda su hontecillo así es aborresce la muerte. Et dicen que las malas ven-
como el fuego que demanda la leña, e cuan- turas e las tempestades son pobreza et pesar
do gela echan de suso enciéndese luego. E t con e certidumbre de enemigos, e partimiento de
todo esto algunt homiciero hay que ha esperan- amigos, e enfermedad e vejez, et cabeza de to-
za de haber amor con su homiciado por algunt dos estos males es la muerte. Et non ha ningu-
pro o por algunt ayuda que entiende que le fa- no que sepa mejor el corazón del cuitado que el
g a ; et yo só tan flaco que tú non puedes de mí que sintió lo que él siente. E t por lo que yo
haber ayuda nin pro, para que pierdas la mala 'tengo en el corazón conosco lo que tú tienes en

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el tuyo. Et non me es bien la tu compaña, ca cera es esquivar las colpas; la cuarta es fran-
nunca vez te nembrarás de lo que fice a tu fijo, queza de corazón; la quinta es sotileza e acu-
nin yo de lo que tu fijo fizo al mío, que non se ciamiento en su obra.
nos muden los corazones." " E t el homne entendido, cuando se teme de
Dijo el rey: "Non es homne de buena parte el perescer, de grado desampara la muger e los
que non puede olvidar lo que tiene en el cora- fijos e el haber e la tierra, ca todo lo puede co-
zón, de guisa que le non faga pesar." Dijo Ca- brar, e el anima nunca. Et el peor haber es el que
i r a : " E l homne que tiene en la planta del pie non despiende dello, e la peor de las mugeres es
la llaga, non puede escusar de se non facer mal, la que non se aviene bien con su marido, et el
maguer que pune de non andar sobre ella.. Et peor fijo es el desobediente, et el peor amigo es
non conviene al homne cuerdo de dejar la guar- el que desampara a su amigo a la hora de la
da de su cuerpo e ser engreído, que el que se cuita, et el peor de los reyes es el que teme el
engrie en su fuerza e quiere andar los caminos que non ha culpa, et la peor tierra es la teme-
peligrosos, anda buscando su muerte; et el que rosa do non se asegura el homne; et yo sé que
come o bebe más de lo que debe e yace con mu- mi alma non ha seguranza nin sofrimiento en
geres sin mesura, quiere se matar. Et quien ma- ser cerca de tí." Desí despedióse del rey e voló
yor bocado face en su boca de lo que puede tra- et fuese."
gar, derecho es que se afogue con él. E t quien
se deja de guardar e se engaña por palabra de
su enemigo, mayor enemigo es de sí mesmo que
non su enemigo. CAPITULO XI
" E t non debe homne parar mientes en las
D E L R E Y C E D E R A N O E D E SU A G U A C I L B E L E T E DE
aventuras que non sabe si le vernán; más dé-
SU M U G E R HELBED
bese entremeter de ser enviso e fuerte en su fa-
cienda. Et el homne entendido non se debe me-
ter a los miedos, fallando otra carrera para sin
miedo; et yo he muchas carreras do vaya, así
que non iré a parte del mundo que non falle mío
vito. Ca cinco cosas son, que debe el homne fa-
cer e haber, doquier que vaya; e si las face co-
D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo.
Dime agora de cuáles cosas debe el rey
más usar para guardar a sí e a su reino e
su poder, si es mesura o nobleza de corazón, o es-
fuerzo o franqueza." Dijo el filósofo: "Sepas que
nórtanle cuando es en tierra estraña, e fácenle la cosa con que debe el rey guardar su reino e
g a n a r vito e amigos; la primera es resestirse de sostener su poder e honrar a sí mesmo, es
mal facer; la segunda es enseñamiento; la ter-* mesura; ca la mesura guarda la sapiencia e la
el tuyo. Et non me es bien la tu compaña, ca cera es esquivar las colpas; la cuarta es fran-
nunca vez te nembrarás de lo que fice a tu fijo, queza de corazón; la quinta es sotileza e acu-
nin yo de lo que tu fijo fizo al mío, que non se ciamiento en su obra.
nos muden los corazones." " E t el homne entendido, cuando se teme de
Dijo el rey: "Non es homne de buena parte el perescer, de grado desampara la muger e los
que non puede olvidar lo que tiene en el cora- fijos e el haber e la tierra, ca todo lo puede co-
zón, de guisa que le non faga pesar." Dijo Ca- brar, e el anima nunca. Et el peor haber es el que
t r a : " E l homne que tiene en la planta del pie non despiende dello, e la peor de las mugeres es
la llaga, non puede escusar de se non facer mal, la que non se aviene bien con su marido, et el
maguer que pune de non andar sobre ella.. Et peor fijo es el desobediente, et el peor amigo es
non conviene al homne cuerdo de dejar la guar- el que desampara a su amigo a la hora de la
da de su cuerpo e ser engreído, que el que se cuita, et el peor de los reyes es el que teme el
engrie en su fuerza e quiere andar los caminos que non ha culpa, et la peor tierra es la teme-
peligrosos, anda buscando su muerte; et el que rosa do non se asegura el homne; et yo sé que
come o bebe más de lo que debe e yace con mu- mi alma non ha seguranza nin sofrimiento en
geres sin mesura, quiere se matar. Et quien ma- ser cerca de tí." Desí despedióse del rey e voló
yor bocado face en su boca de lo que puede tra- et fuese."
gar, derecho es que se afogue con él. E t quien
se deja de guardar e se engaña por palabra de
su enemigo, mayor enemigo es de sí mesmo que
non su enemigo. CAPITULO XI
" E t non debe homne parar mientes en las
D E L R E Y C E D E R A N O E D E SU A G U A C I L B E L E T E DE
aventuras que non sabe si le vernán; más dé-
SU M U G E R HELBED
bese entremeter de ser enviso e fuerte en su fa-
cienda. Et el homne entendido non se debe me-
ter a los miedos, fallando otra carrera para sin
miedo; et yo he muchas carreras do vaya, así
que non iré a parte del mundo que non falle mío
vito. Ca cinco cosas son, que debe el homne fa-
cer e haber, doquier que vaya; e si las face co-
D ijo el rey al filósofo: "Ya oí este ejemplo.
Dime agora de cuáles cosas debe el rey
más usar para guardar a sí e a su reino e
su poder, si es mesura o nobleza de corazón, o es-
fuerzo o franqueza." Dijo el filósofo: "Sepas que
nórtanle cuando es en tierra estraña, e fácenle la cosa con que debe el rey guardar su reino e
g a n a r vito e amigos; la primera es resestirse de sostener su poder e honrar a sí mesmo, es
mal facer; la segunda es enseñamiento; la ter-* mesura; ca la mesura guarda la sapiencia e la
honra, et la materia de la honra es aconsejarse decían Belet, et era muy sesudo, et punaba toda
con los sabios e con los entendidos, e facer su vía en facer servicio a Dios e al rey. E t aquel
obra de vagar. E t la más santa obra e la mejor rey, yaciendo en su lecho durmiendo, vido en
para cada uno es k mesura, cuanto más para sueños una visión siete vegadas, una empós de
los reyes, que propiamente se deben consejar otra, ; e despertó muy espantado. Et la visión
con los sabios e con los fieles, por tal que les era esta: dos truchas bermejas que venían con-
departan el buen consejo e gelo muestren, e que tra el enfiestas en las colas, e dos ánades vo-
los ayuden con la nobleza de corazón. lando empós dellas, e que se le paraban delante
Ca el h o m n e maguer sea esforzado e escorre- et una culebra que le saltaba a los pies. E veía
cho, si non hobiere mesura e fueren sus conse- otrosí que su cuerpo estaba todo bañado en
jeros menguados de seso, maguer que la ven- sangre, e que le habían lavado el cuerpo con
tura le guise bien sus cosas e lo metan en ale- agua. Et vió que estaba en pi e encima de un
gría e en placer, e en vencimiento e en gozo, monte blanco. Et veía que tenía en la cabeza
non puede ser que a arrepentimiento e a peligro una cosa que le semejaba fuego, et veía una
non torne; ca la ventura es raíz de las cosas et ave blanca que le picaba en la cabeza con su pico.
es apoderada en ellas. Et el homne que más se Cuando fue despierto fizo llamar una gente
debe alegrar en su consejo es el sabio que acon- de una seta que él había estroído e perseguido
seja todavía con los sabios. Et cuando el rey tanto, que les había estragado e echado de sus
fuere sabio e fuerte, e su consejero sabio e leal tierras e muerto muchos dellos, et decían les
e desengañador, a ése da Dios lo que quisiere Albarhamiun. Et trajeron gelos después que
de seso e de ganancia, e vevirá siempre en bien los fizo buscar con grant escodruño. E t cuando
-e en buena andanza, et non le podrá nocir si> ellos venieron fallaron al rey con gran cuita e
enemigo, n i n haber poder sobre él. Et si él qui- muy espantado de la visión que viera. Et de-
siere facer alguna cosa que non debe, que sea a mandóles que le declarasen aquella visión. Et
daño de sí e a provecho de su enemigo, estor- ellos dijeron: "Señor, esta visión es muy fuerte
cerá della p o r consejo de sus privados, así como e es mucho de temer; e si lo por bien tovieres'
estorció el rey Cedrán por su privado Belet e señor, mandar nos has salir de aquí, e disputar
su muger Helbed." Dijo el rey: "¿Cómo fué nos hemos unos con otros, e leeremos unos
eso?" libros e el entendimiento que fallaremos, et des-
Dijo el filósofo: Dicen que un rey de los re- pués de algunos días tornaremos a ti por facer
yes de I n d i a era muy granado e de grant prez su departimiento et qué acaescerá ende, et pug-
e vencedor, e de m u y g r a n t mantenimiento, e naremos como escapes de su maí." Et el r?y
sostenedor de su reino. Et había un privado que fue pagado desto que le dijeron, et mandóles ir.

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Calila y Pimna
14
E ellos fuéronse, et ayuntáronse en uno, et honra. Si por bien tovieres de te apartar conus-
dijeron unos a otros: " E s t e rey ha m a t a d o d e co, ciecir te hemos lo que nos demandaste." E t
nos más de doce mil personas e ha destruido mandó el rey salir dende cuantos con él esta-
nuestra ley e ha muerto nuestros sacerdotes, ban. Et dijéronle todo lo que habían comedido
et agora descubriónos su poridad, et habernos de facer: de matar a todos sus amigos e a sus
fallado carrera como nos podamos vengar dél. bien querientes. Et díjoles: " M á s valdría la
E seamos todos de un consejo, que le metamos muerte que la vida, si yo matare a éstos, que
miedo e que le soltemos el sueño a nuestra gui- amo tanto como a mí mesmo; et yo mortal só
sa ; et el miedo le fará facer cuanto nos quisié- sin falla, ca esta vida breve es, e non seré rey
remos e dijéremos. Et digamos le así: "Éste por siempre. E t morir o perder mjs amigos una
que tú viste, señor, es tu muerte e perdimiento cosa es." Dijéronle los de Albarhamiud: "Se-
de tu regno, ca tornará en tus enemigos. E esto ñor, si tú te non ensañares, facer te hemos saber
non lo puede's desviar en guisa del mundo si que lo que tú dices non es derecho, mas es
non matares a Helbed, tu más honrada muger, yerro en amar tú a otrie más a ti mesmo. Sabes
madre del tu más amado fijo Gembrir, e a tú que en seyendo tu reino en tu poder cobrarás
Gembrir tu fijo, e el fijo de tu hermana, que tus amigos et ellos non podrán cobrar a tí. Pues
tú mucho amas, e a Belet, tu privado alguazil, oye lo que te decimos e créenos e faz lo que te
et a tu escribano, que sabe tus paridades; et que mandamos, e mueran tus bien querientes por
quebrantes la tu mejor espada del tu mayor que tú estuerzas, ca otros podrás haber después
prescio, e que mates el tu elefante blanco que en cambio dellos, et si tú los dejas, e dejas a tí
cabalgas, e a los otros dos elefantes presciados, perder, nunca habrá cambio de tí."
e el tu buen caballo corredor, e a Caimerón el Et cuando el rey vido que los de Albarhamiud
filósofo; desí que fagas poner la sangre déstos lo acuitaban tanto, cuidó que le decían verdad
en una tina e que te bañes en ella siete veces e e hubo muy grant pesar. E levantóse de entre
que estemos nos enderredor de tí e que te es- ellos, et fuese para la casa que tenía apartada
cantemos fasta que te mundifiquemos de los para sus tristezas e para pensar en los acaesci-
pecados que feciste; por que meresces de Dios mientos del mundo. Et echóse de cara en tierra,
perder el reino e tu honra." E t si nos él creyere e revolvíase como pece cuando lo sacan del
e lo ficiere, non le fincará después fuerza nin agua, et comenzó de decir en su corazón: "¿Cuál
honra, et si lo quisiéremos matar, podemos lo destas cosas me será más f u e r t e : desamparar
facer." me a muerte o matar a mis amigos? ¿Cuánto
es lo que yo puedo haber en mi regno?, ca yo
E t ficiéronlo así, et entraron a él et dijeronle: non puedo vevir siempre, et ¿cómo habré yo
"Señor, siempre hayas buenos agüeros e acabada
Dijo Belet: " N o n debes agora parar mientes a
alegría e placer cuando yo non viere a Helbed, los rieptos que hobiste con él, ca non es agora
mi muger, et a Gembrir, mi fijo, e al fijo de mi tiempo, estando nos tan cerca de lo que teme-
hermana? ¿ E cómo podré fincar en mi regño m o s ; ca non puede ninguno entrar al rey si non
si mi privado Belet muere, e el sabio Caime- tú, que yo le oí muchas veces decir: " C u a n d o
rón, e el caballo corredor e los elefantes? ¿Et só en cuita e en cuidado e veo a Helbed, todo
non habré vergüenza de me llamar rey, perdien- lo pierdo, e tórnase me en alegría." Pues lié-
do yo aquestos? ¿ E t cómo veviré después de vate, buena dueña, e vete para el rey, e espacia
ellos?" Et estovo siempre cuitado fasta'que fue su corazón, e conórtalo e aconséjalo, et dile lo
sabido por toda la tierra, et lo entendieron sus que entendieres, e le fará p r o ; et faz nos merced
ricos homnes et toda su compaña. a todo el pueblo."
Cuando vió esto Belet, fuese para la muger E t ella levantóse e fuese, e entró al rey e
del rev et dijo: " Y o non sé qué ha el rey, et yo asentóse a su cabeza, e alzógela de tierra, et dí-
nunca'le vi facer cosa pequeña nin grande, des- jole: " ¿ Q u é has, señor loado, o qué oíste decir
pués que lo conosco, que non metiese a mí en a los Albarhamiud, por que tienes cuidado e
consejo ie que non fablase comigo todas sus dolor? E yo non lo sé, ca si lo sopiere_ estaría
poridades, por que sabía que le era leal e que triste contigo. E t tanto veo de la tu tristeza e
me dolía de su mal, e nunca portero nin man- pesar e cuidado, que me pesa de corazón. E t
dadero había entre nos donde quier que él fuese non puedo ser triste por lo que non sé, ca el
o estoviese, e aun con sus mugeres estando. Et rey es tan con el pueblo como la cabeza con el
.agora, de pocos días acá, ha se apartado con los cuerpo; cuando la cabeza está bien el cuerpo
de Albarhamiud, e témome que le aconsejaron está bien. E t nos non podemos ser alegres se-
su daño e el nuestro et de todo el pueblo. Pues yendo nuestro rey triste e con pesar."
liévate e vete para el rey, e pregúntale de su
Dijo el rey: "Buena dueña, non me acrescien-
facienda, e desí dime lo que sopieres, ca non
tes en mi dolor, nin me preguntes en mi facien-
puedo entrar a él nin estar con él. E t por ven-
da." Dijo Helbet: "Señor, ¿por qué me lo non
tura los Albarhamiun le mandaron facer algunt
dices? ¿ H a s sospecha en m í ? Et non cuidaría
pecado e algunt fecho laido; et el rey ha por
yo que llegaría en estado que me sospechases
costumbre que cuando se ensaña non se sufre
en tu fecho; ca cuando el homne alguna cosa
en ninguna guisa, nin se da lugar, onde por
de cuita le viene, débese aconsejar con sus ami-
ventura aquellos le farán verter algunas san-
gos e con los sesudos homnes, por que le desen-
gres.
gañen de su facienda. E t tú, señor, non debes
Dijo H e l b e d : " H o b e unas palabras con el haber dolor nin facer lo haber a tus amigos e
rey, e por eso non le quiero comenzar a fablar."
a los de tu regno, et facer haber alegría a tus los que lo conoscen, e conoscen las piedras
enemigos e a los que han en tí venganza." Dijo preciosas. Et niémbrate, señor, que los de Al-
el rey: "Buena dueña, hasme fecho pesar, et barhamiud nunca bien te quisieron, et tu has
non es a tí nin a mí bien en te decir desto nada." muerto dellos doce mil e non les debías decir
Et dijo Helbed: "Más es bien para mí e para tí. tu visión nin otra cosa, nin creer lo que dicen;
E t si me lo dijeres partirás comigo el pesar e el ca por la mala voluntad que te han, quieren
cuidado." Dijo el rey: " P u e s que lo quieres matar tus amigos e tus privados e tus bien que-
saber, este es el pesar e el cuidado que tengo. rientes, por tal de se vengar de ti. E t quieren
Mandáronme los Albarhamiud que mate a tí e te facer perder todas las cosas que mantie-
a tu fijo e a mi sobrino e a mi privado Belet, nen tu reino, e con que tú estás apoderado, et
e a cuantas cosas honradas e presciadas yo he, cuando hobieses muerto éstos, apoderar se han
tan bien de mis bestias como de las otras cosas. de ti e habrán tu reino así como lo ante habían;
E t dijeron que con esto estorceré e seré salvo mas aquí está Caimerón, muéstrale tu facienda
de mis pecados." e demándale consejo, que es sabio destas cosas,
e es otrosí dellos, e nos non le sospechamos
Et cuando Helbed esto oyó non le mostró
que te dé leal consejo. E t pregúntale por lo
ningunt miedo, mas sonriósele en la cara e dí-
que viste en sueños; et si él te mandare lo que
jole: "Señor, por esto non debes estar triste,
los otros te mandaron, fazlo, et si te mandare
ca nuestras almas ofrecidas te son, et de grado
ál, verás que aquellos mentirosos son tus enemi-
las dejaremos por librar a tí de tristeza e porque
gos que quieren desfacer del tu reino."
finques en tu regno. E t tú has otras mugeres
sin mí, diez e seis mil con Jorfate la buena Et cuando el rey oyó esto que le aconsejaba
dueña, que habrás en vez de mí. Mas una cosa la reina, tovo que le aconsejaba bien, et cabal-
te quiero rogar e pedírtela en merced, et faz me gó en su caballo, et fuese para Caimerón, que
la pedir el amor que e h e ; que desque esto era cerca dél. Et cuando llegó a su puerta des-
hobieres fecho non fies nin creas por los de cabalgó e entró a él e humillóse le. E t dijo el
Albarhamiud, nin te aconsejes, nin creas por Caimerón al r e y : " ¿ Q u é te acontesció rey,
'ellos en cosa del mundo, et que non mates a que veniste acá, e por qué eres tan demudado
ninguno arrebatadamente, por que después non e tan triste, et non te veo traer la corona en la
te arrepientas; ca non podrás resucitar al que cabeza nin la diadema que sueles?" E t el rey
matares. di jóle la visión que viera e lo que le mandaron
" E t dicen que el homne cuando fallere algunt los Albarhamiud.
vedrio en tierra e dubdare que non es vedrio, Di jóle Caimerón: "Non temas, señor, nin te
que lo non debe echar fasta que lo muestre a mates, nin hayas miedo desto; oa non morrás mn
perderás el reino, et yo te soltaré el sueño. Se-
pas, señor, que l a s dos truchas bermejas que se grande alegría et mal trájose por que descubrió
enfestaban en las colas e venían facía ti es un su poridat a los de Albarhamiud. Et cuando pa-
mandadero del rey de Niazor que verná a ti saron los siete días, así como dijo Caimerón el
con una arqueta en que habrá piedras prescio- sabio, venieron los mandaderos con los presen-
tes fasta que se cumplió todo de la guisa que
sas, prescio de mil libras de oro. Las dos ána-
dijo Caimerón. Et el rey fue muy ledo e hubo
des que viste que volaban delante e se asenta-
grant placer e dijo: "Si non que me hubo Dios
ban delante ti, serán dos caballos que te envia-
merced e me acorrió con consejo de Helbed,
ra el rey de Balaf, que non habrá semejantes fuera perdido en este siglo e en el otro. Et por
E t la
culebra que se llegaba a tus pies esto conviene al homne cuerdo que se aconse-
es una espada m u y fina que te presentarán de je toda vía con sus amigos que sabe que lo des-
Alhinde, que non le sabrá homne poner prescio. engañarán; ca Helbed rae consejó muy bien,
Et la sangre en que te veías bañado es que te et yo creíla e fálleme ende bien, et afirmó Dios
enviara el rey d e Cadaron unos paños muy ri- mi regno con el buen consejo de los buenos ami-
cos que son llamados alholla que relucen en ti- gos leales, et vi manifiestamente cómo es Cai-
mebla. Et lo q u e veias que te lavabas con el merón sabio."
agua es un rey romano que te enviará unos pa-
nos de lino m u y albos de vestiduras de los re- Desí fizo el rey llamar ante sí a todos aque-
yes, que non les sabrá homne poner precio; et llos que le aconsejaron los Albarhamin que ma-
lo que vías que estabas sobre un monte blanco tase, et dijoles: "Tengo por bien de partir en-
es un elefante blanco que te enviará el rey Can- tre vosotros estos presentes, pues que vos ofre-
dor, que correrá más que caballo. Et lo que te- cistes a la muerte por amor de mí." Dijo Be-
led: "Señor, non nos debes loar por nos dejar
nias en la cabeza que semejaba fuego es una
morir antes que tú, ca nos non somos si non
corona de oro q u e te enviará un r e y ' d e Arme-
para ti, et los presentes non pertenescen a nos,
nia. Et la ave q u e viste que te picaba en la ca-
mas solamente a los reyes." Dijo el rey: " Y o
beza, esto non t e soltaré agora, mas non temas quiero que comas del fruto de la tu paciencia,
dello, que non t e verná dello mal ninguno, ca tú e los otros, en querer morir de grado por es-
non es al si non que te ensañarás contra alguno capar yo. Et yo he jurado que estas joyas non
de tus amigos, desí tornará en tu gracia e en entren en mi respuesto fasta que cada uno de
tu amor. Et estos mandaderos que te digo ver- vos tome su parte." Díjole Belet: " P u e s que
nan de aquí a siete días." así es, señor, comienza tú e toma lo que a tí
Cuando esto o y ó el rey, fizo presces e gra- pertenesce, e de lo que fincare faz lo que a tí te
cias a Dios, e l o ó a Caimerón el sabio, e hubo pluguiere."

2 i 6 2 i 7
Et tomó el rey el elefante blanco, e dio a aquellos vestidos e adereszose lo mejor que pudo
Gembrir, su fijo, un caballo, et al escribano el et entró en la cámara donde estaba el rey con
otro caballo; dió a Belet la espada, et envió Helbed. Et lucía la cámara de los paños que ella
a Caimerón los paños de lino. E t la corona e traía, que relumbraban como el sol cuando nas-
los paños dorados que non pertenescían si non oe. Et el rey cuando la vido pagóse mucho della
para las mugeres, mandó a Beled que llamase e cobdicióla, et dijo a Holbed: "Nescia fueste en
a Helbed e Orfate, que eran las más honradas tomar la corona e dejar los paños, que nunca
de sus mugeres, et asentólas cabe sí, et mandó homne tales los vido, et bien paresce que Orfate
a Belet que pusiese los paños e la corona ante es de mejor seso que tú e de mejor acuerdo e
Helbed, et que tomase cual quisiese. E t ella más semeja m'uger de rey."
pagóse mucho de lo uno e de lo otro, e non sopo Cuando Helbed vido que el rey alababa a Or-
cuál tomar, et cató a Belet que le mostrase cuál fate e denostaba a ella, pesóle de corazón et en-
era mejor, et él fizóle del ojo que tomase los sañóse, e dió al rey con la escudilla de arroz
paños. Et tornando el rey la cabeza, vido como que tenía en la mano, por encima de la cabeza,
le ficiera del ojo; et ella cuando vido que el rey et corrióle el arroz por el rostro e por la barba
había visto las señas que le fizo Belet, dejó los e por el cuerpo; et esto fué averiguamiento de
paños e tomó la corona porque non hobiese sos- lo que non quiso soltar Caimerón, et con ello
pecha della. E't duró después Belet cuarenta se cumplió la visión. Et el rey mandó llamar a
años que cada vegada que entraba al rey, cerra- Belet, su alguacil, e di jóle: "Ves lo que me fizo
ba el un ojo e decía que era vizco, por que non esta muger, e cómo me deshonró e me afrontó,
barruntase el rey que había con Helbed ningu- e menospreció. Levadmela e descabezádmela, e
na cosa. non me demandades más consejo de su facien-
Desí albergó el rey una noche en casa de Hel- da nin entredes a mí fasta que la hayades
bed, ca así era su costumbre del rey, que una muerto." Et salió dende Belet, e llevó a Hel-
noche estaba con Helbed e otra con Orfate. Et bed, et dijo en su corazón: " N o n me convie-
la noche que veno a albergar con Helbed, gui- ne matar esta dueña fasta que se amanse la
sóle un manjar de arroz, ca los reyes de India saña del rey, ca es muger muy sesuda e bien
suelen comer mucho arroz; et entró a él su es- aventurada, tal que non ha su semejante entre
cudillo de oro en la mano con el arroz et la co- las reinas, et el rey non se podrá sofrir sin ella.
rona de oro en la cabeza, et estovo en pie antel E t Dios ha librado por ella a muchos de muer-
rey, la escudilla en la mano, et comenzó él a co- te, et habernos aun esperanza en ella de aquí en
mer dello. Et Orfate cuando sopo que el rey es- adelante, si visquiere. E t non só seguro de reb-
taba con Helbed, hubo ende celos et vestióse tarme el rey e de culpar me, si apresurada-
mente la m a t a r e ; pues quiero la d e j a r viva fas- acuerdo; onde ha menester que seas pacífico e
ta ver qué terná el rey por bien de facer, et si non tomes pesar, et si quieres dar te hé un
se arrepentiere p o r lo que ha fecho e le pesare ejemplo que semeja a tu facienda." Dijo el rev:
e se quejare, tornargela he, et si viere que de "Di, Belet."
todo en todo es acordado en la matar, cumpliré
yo su mandado. Et si la yo librare de muerte,
faré en ello tres cosas b u e n a s : la una, que L a s dQs ] E t dijo Belet: "Dicen que dos
la libraré de la muerte, et la otra, que me a s QOS pa ornas :: p a ] o m a S j m a s ] 0 e f e m b r a , traje-

presciará el rey más por ello sobre todos los ron de los campos e de las eras trigo e cebada
homnes del m u n d o ; la tercera, que sabrá el a su nido fasta que lo fincheron." Dijo el maslo
rey que non debe facer las c o s a s apresurada- a la f e m b r a : " A g o r a , mientra falláremos en el
mente. campo qué comer, non comamos desto nada. E t
cuando veniere el invierno e non falláremos nin-
E t levóla para su posada, et encomendóla a
guna cosa en los campos, tornarnos hemos a lo
dos homnes fieles del rey que g u a r d a b a n sus
que tenemos, e comer lo hemos." E a la fembra
mugeres, que la guardasen. E t m a n d ó a su mu-
plúgole dello et ficieron uno a otro tal pleito en-
g e r que la guardase e la h o n r a s e e conortase
tre sí. Bt-cuando cogieron el trigo e la cebada,
fasta que él sopiese la v o l u n t a d del rey. Desí
estaba liento, et finchóse con 'ello el nido. Desí
veno Belet con su espada sangrienta, et entró
fuese el marido de aquel lugar a otro, et tardó
al rey muy triste. E t el rey d í j o l e : "¿Compliste
allá todo el invierno, f a s t a el verano, por que
lo que te m a n d é ? " E t d i j o : " S e ñ o r , complí."
fallaba bien de comer allá; et después tornáron-
E t a poco de hora .amansó le l a saña al rey e
se cada uno de su parte al ífido en el tiempo
membróse de Helbet, como e r a mesurada e se-
del verano, seyendo el trigo e la cebada seco e
suda e entendida e muy apuesta, et fué -en grant
menguado. E t desque lo vido el macho que es-
cuita. E t comenzó de conortarse e de esforzarse,
taba menguado, cuidó que lo había comido su
et había vergüenza de p r e g u n t a r a Belet qué
muger et díjole: " ¿ N o n nos partimos amos con
ficiera del pleito de Helbed, E t díjole Belet:
postura que non comiésemos de lo que había en
"Non hayas pesar, señor, nin tristeza por la
el nido fasta que nos fallesciesen los campos?
muerte de Helbed, nin te acuites, c3. el pesar nin
E t veo que te»-lo has comido." Dijo la f e m b r a :
la cuita non te tiene pro, -e d e s g a s t a n el cuerpo
" N o n comi dello n í d a , nin me llegué a ello,
e desátanlo. Pues encomiéndate a Dios e non
mas cuando lo ahí pusimos estaba liento, et ago-
fagas de guisa que hayan p e s a r los que te bien
ra por la diversidad del tiempo está seco." E t
quieren, et que hayan alegría t u s enemigos, ca
él non la quiso creer et conmenzóla de picar e
si lo oyeren non lo ternán p o r seso nin por
de ferir, fasta que la mató.
E t después que veno el tiempo del invierno e mandé luego, e te trabaste en u n a p a l a b r a ? " Dijo
las aguas, e relentesció el trigo e la cebada, e Belet: " U n o es el que dice la palabra e se cum-
finchóse el nido así como estaba de antes; et ple." Dijo el rey: " ¿ E quién es ese?" Dijo Be-
cuando el marido lo vido lleno, arrepentióse por let: "Dios, cuyas palabras non se cambian."
lo que ficiera en matar a su muger,"^Tt echóse Dijo el rey: "Grant pesar he por la muerte
cerca della e non comió nin bebió fasta que mu- de Helbed." Dijo Belet: " D o s son los que de-
rió. Et quien es sabio non se debe apresurar a ben haber pesar grande: el que face pecado et
facer la justicia o la pena, mayormente en la el que nunca buena obra f a c e ; ca estos ambos
cosa que se puede arrepentir. han poca alegría en este siglo, desí van a pesar
durable." Dijo el rey: "Si a Helbed viese viva,
Et tú, señor, non busques la cosa que non po- nunca habría pesar jamás." Dijo Belet: "Dos
drás fallar, pues olvida esto en que estás et sey son los que non deben haber p e s a r : el que puna
pagado con lo que te fincó, e non seas tal como en buenas obras e el que nunca pecó." Dijo el
el simio con las l a n t e j a s . " Et dijo el rey: "¿Có- rey: "Nunca veré a Helbet m á s de lo que la he
mo fué e s o ? " visto." Dijo Belet: "Dos son los que non se veen:
El simio y l a s len- D i j o Belet: "Dicen que un el ciego e el que non ha seso; ca así como el
tejas :: :: :: :: h o m n e t r a ' i a u n s a c o ¿e lentejas ciego non vee nada, otrosí el nescio non vee su
e entró con él en una espesura de árboles, et pro nin su daño." Dijo el r e y : "Si viese a Hel-
puso el saco en tierra e echóse a dormir por bed, muy grant gozo e g r a n t placer habría."
que era cansado. E t estando durmiendo descen- Dijo Belet: " D o s son los que veen: el que ha
dió un simio de un árbol e tomó un puño lleno los ojos claros e el sabio." Dijo el r e y : "Nunca
dellas; desí subióse en el árbol a comer las. Et me farté de ver a Helbed." Dijo Belet: " D o s
cayó se le una lantija de la mano e descendió son los que nunca se f a r t a n : el que otro cui-
por buscarla, e trabándose a las ramas del ár- dado non ha si non apañar haber, et el quiere
bol para descender, derramáronse le todas las comer lo que non falla e demanda lo que1 non
otras que tenía, e non hubo la primera et perdió puede ser."
todas las otras que tenía. Dijo el rey: "Debemos nos alongar de ti, Be-
let." Dijo Belet: " D e dos se debe el homne alon-
" E t tú, señor, h a s diez e seis mil mugeres, e g a r : del que niega el juicio e la pena e el ga-
dejas de te solazar con ellas e buscas la que lardón del otro siglo, e del que non tuelle los
nunca fallarás." E t cuando esto oyó el rey, non ojos de lo que non es suyo, nin sus orejas de
dubdó que Helbed e r a muerta et dijo a Belet: escuchar, nin su vergüenza de las mugeres age-
" ¿ P o r una ira que yo hobe feciste lo que te nas, nin su corazón del pecado e de la cobdicia
que se le antoja; ca estos atales irán a la pena rey: "Debieras te sofrir fasta que amansara mi
perdurable." Dijo el rey: "Fecho só vago sin ira." Dijo Belet: " T r e s son los que se deben
Helbed." Dijo Belet: "Tres son las cosas vagas: sofrir: el que sube al monte, et el que pesca o
el río que non ha agua, et la tierra que non ha caza, e el que cuida g r a n t fecho." Dijo el rey:
rey, e la muger que non ha marido." Dijo el "¡Quién pudiese ver a Helbed!" Dijo Belet:
rey: "Muy cierto respondes, Belet." Dijo Be- " D o s son los que cobdician lo que non pueden
let: " T r e s son los que' responden cierto: el que haber: el lujurioso que non teme a Dios et
cumple su mandamiento en su regno e en su po- quiere cuando muriere haber la divinidat de
derío, et el homne que sabe la ley e face sus los santos, et el homiciero que quiere haber la
obras, et el maestro bueno que face bien la obra fama de los justos."
e en comparación del que non la sabe." Dijo el Dijo el rey: " M u c h o me menosprecias, Be-
rey: "Muy grant pesar rescibo en tú ser cerca let." Dijo Belet: " T r e s menosprecian a sus se-
de mí." Dijo Belet: " T r e s son los que deben ha- ñores: el que les face escarnio o dice cosa a
ber pesar: aquel que ha gordo caballo e fermoso sin razón, et el vasallo que es más rico que su
e ha malas mañas; et el que ha mucho caldo e señor, et el siervo que denuesta a su señor e lo
poca carne, por que pierde el sabor del comer; maltrae." Dijo el rey: " M u c h o so escarnido de
e el que se casa con la muger de grant hnage 1 ti, Belet." Dijo Belet: " C u a t r o son los que de-
e fermosa e non la puede honrar, onde le ha ben ser escarnidos: el que se alaba más que es
ella de decir lo que le pesa." esforzado e que lidió, e non ha en él . señal de
Dijo el r e y : "Perdióse Helbed de balde e sin lanzada nin de ferida; et el que esfinge que
razón." Dijo Belet: " T r e s son los que se pier- sabe la ley e que es de religión, e es corporien-
den sin r a z ó n : el homne que viste los buenos to e gordo e pescozudo, ca el que religión man-
paños e anda descalzo e de pie, et el que casa tiene enmagresce e adelgaza; et la muger vir-
con la m u g e r niña e fermosa e se va para otra gen que escarnesce a la maridada; et el que
tierra e non se veen, et el que tiene buena tierra dice de lo que es ya fecho e pasado: "Quisiese
e la deja eriazo por sembrar." Dijo el r e y : Dios que non fuese." Dijo el rey: " N o n eres
"Meresces ser penado, Belet." Dijo Belet: homne de seso, Belet." Dijo Belet: "Solamen-
"Cuatro deben ser penados: el malfechor, et el te debe ser tenido por sin seso el zapatero que
que justicia al que non face por qué, et el que see en alto et cuando le cae alguna cosa de su
se asienta a la mesa que non es convidado, et menester, estórbase de su labor buscándola."
el que demanda lo que non puede haber, ct a u n Dijo el r e y : " N o n feciste derecho en matar
que le dicen que non lo puede haber non se deja a Helbet, Belet." Dijo B e l e t : " T r e s son los que
de lo demandar e aún más de recio." Dijo el non facen derecho: el que cree al que non dice
225
Calila y Dimna 15
verdat, et el que come aína e labra tarde, et el mostrare a Helbed, facer lo hía rico." Dijo Be-
que non amansa su ira antes que faga justicia." let: "Cinco son los que cobdician la riqueza e
Dijo el rey: " S i ficieras segunt ley, non mata- la prescian más que a sí mesmos: el lidiador,
ras a Helbed." Dijo Belet: "Cuatro son los que que non ha otro pensamiento nin otro albedrío
facen segunt ley: el siervo que ha sabor del si non ganar e robar; et el ladrón que forada
manjar e quiere lo antes para su señor, et el las casas e tiene los caminos, e le han de cortar
homne que se tiene por contento con una mu- la mano o de matarlo; et el mercador que se
ger, et el rey que demanda consejo a los filó- mete sobre mar por buscar las cosas tempora-
sofos, et el h o m n e que fuerza su saña." Dijo el les; et el que cría los árboles e cobdicia toda
r e y : "Mucho me temo de ti, Belet." Dijo Be- vía que crescan por tal de haber ende algo; et
let: "Cuatro son los que se temen de lo que non el alcalld que rescibe presente por que judgue
deben: el avecilla que yace en el árbol et alza tuerto."
un pie con miedo que le caerá el cielo de suso Dijo el rey: "Confondido me has la vida por
e que lo terná con él; et la grúa que se para en lo que feciste en Helbed." Dijo Belet: "Los que
un pie con miedo que se sumirá la tierra con son tales como tú dices son siete: el que non es
ella; et el gusano que está toda vía en la tierra conoscido por sabio e es sabio de guisa que
e non se farta della et está siempre fambriento aprendan dél; et el rey que non face bien a nin-
con miedo que le fallescerá la tierra e que que- guno ; et el que niega el bien et el servicio que
dará sin vito; et el morciélago que vuela de le facen; et el siervo que ha el señor m u y broz-
noche e escóndese de día por que cuida que no e sin piedat; et la muger que ama al fijo
non ha ave tan fermosa, et ha miedo que lo malo e falso, e gelo encubre; et el que se ase-
tomarán los homnes e lo criarán en sus casas " gura en el home traidor e falso e atrevido a
Dijo el r e y : " N o n se debe homne volver facer los grandes pecados, e se fía en él; et el
contigo, Belet." Dijo Belet: "Cuatro son los que se enoja aína de los mandamientos de Dios
que non se vuelven unos con otros: el santo con e non teme a Dios nin a los divinos." Dijo el
el de mala vida, et la luz con la tiniebla, e el rey: "Non sabré qué es sueño, con dolor de
día con la noche, e el bien con el mal." Dijo el Helbed." Dijo Belet: "Siete son los que non
rey: "Mucho has afirmado mala voluntad en duermen: el que ha grant haber e non ha re-
mi alma contra ti, porque mataste a Helbet." postero, e al que han de matar eras de mañana,
Dijo Belet: " C u a t r o son los que tienen mala et el que acusa al homne a tuerto, et el que ha
voluntad afirmada: el lobo e el cordero, et el grant enfermeda.t e non puede haber su mele-
gato e el mur, e el azor e la paloma, e los cuer- cina, et el homne que tiene tuerto a su muger,
vos e los b u h o s . " Dijo el r e y : " S i alguno me et el homne que ama los niños a mala parte,
et el homne que pechó lo que despreció debién-
seyendo yo tan rafez e de tan pequeña guisa,
dolo."
mas siempre fué cuerdo e sosegado e manso
Dijo el rey: "Dañaste la sapiencia de Hel- e sesudo e mesurado; et non dijo más que de-
bed." Dijo Belet: "Cuatro son 'los que dañan bía nin lo mandó, ca es manso e amador de sa-
sus fechos : el homne que face los buenos fe- lud e de bien a todos. E t si le adaesce alguna
chos e daña los con los malos, et el rey que mala andancia de p a r t e de las estrellas, non
honra al vasallo desleal e malo, et el padre e la pierde corazón nin se teme, e tiénese por pa-
madre que prescian más al mal fijo que al bue- gado de lo que Dios le quiere dar en parte."
no, et el que dice su poridat al mesturero que
E t díjole: " S e ñ o r : tú, por bondad de linage
sabe que non gela terná." Dijo el rey: " C ú m -
de ti mesmo et por honestas costumbres, eres
plete esto, Belet, ca en dubda me has dejado
señor de la lealtad en sofrirme lo que me oíste
de mi facienda. Creo que lo faces por me pro-
decir, por ser yo de t a n menor guisa; onde dó
bar." Dijo Belet: " E n nueve cosas se prueban
gracias a Dios primeramente, desí a ti, señor,
los homnes solamente: el atrevido, en lidiar;
que me non mandaste matar. Et heme aquí
et el sabidor, en obrar; e el siervo, en facer
donde estó entre tus manos. E t lo que yo fiz
vida con su señor ; et el rey, en su ira, qué farà
non lo fiz por ál, si non por lealtad, et amando
e qué seso h a b r á ; et el mercador. en facer com-
e queriendo tu p r o ; et si fice en esto desobe-
pañía con su compañero ; e los amigos, en so-
diencia, razón has de me justiciar o de me per-
frir a f á n ; e el que entiende, en las persecucio-
donar. Et sabe, señor, que Helbed es viva, e
nes, qué arte f a r à e cómo estorcerá; et el reli-
dejéla de matar por miedo que te non arrepen-
gioso, en temer a Dios e despreciar las cosas
tieses de su muerte e me ficieses daño por ello."
mundanales ; et el franco, en dar e en partir."
Et cuando esto oyó el rey, hubo gnant pla-
Desi en este lugar calló el rey, et bien en- cer, e dijo: " M a g u e r que fizo muy gran cosa
tendió Belet que el rey tenía grant pesar por e fué mal razonado, bien sé que lo non fizo por
Helbed. Et dijo entre sí: " Y a lo he muy bien enemistad nin por me buscar daño, e fízolo con
entendido e le he dado ejemplos por lo conor- buen celo, et non debiera yo tornar cabeza por
tar de H e l b e d . " E t dijo: "Veo que ha grant ello, mas debiéralo y o sofrir. Et lo que me fizo
deseo della; por que debo traer gela, pues tan- que te non matase, non lo cabsó salvo que cui-
to la ama e tan grant cobdicia ha de verla ; de- daba que la habies muerta porque te lo y o ha-
más que le he dicho muchas cosas e le he es- bía mandado, e tenía yo toda la culpa; pero has
tultado de mi palabra. Onde non ha en el mun- me fecho gran servicio e yo te lo agradeceré
do rey que le semeje de cuantos fueron e serán, bien. E t tú quesísteme probar et temiste de
pues que la saña non le fizo que me matase, muerte, si lo descubrieses, et non mandara Dios

*
porque perdiese a su reino e a sí mismo, et
que yo así lo f e d e r a , que me has fecho grant
siempre loó mucho a Belet por lo que feciera
servicio et soy tenudo de te lo galardonar; pues
e por el gran seso que toviera."
vete e tráemela."
Dijo el filósofo: " P i e n s a n los entendidos e
E t Belet salió dende m u y alegre, et mandó los enseñados cuánta pro tiene la mesura que,
vestir a Helbed muy ricos paños e afitarla bien, aunque home sufra algunt pesar, sofriéndose
e trájola al rey. E t cuando el rey la vio fué en los comienzos de las cosas, loa home su
m u y alegre et díjole: " F a z lo que quisieres, cima et es cosa de loar a todos los homes,
que nunca contra tu voluntad faré cosa." Dijo cuanto más a los reyes primeramente."
Helbed: "Señor, siempre hayas salud e dures en
tu reino; et ¿ qué fuera de mí sinon por las tus
buenas costumbres e por la tu buena mesura CAPITULO XII
en arrepentirte del mal que habías fecho? Que
bien mereciera ser desmembrada por el mal que D E L A R Q U E R O E D E LA L E O N A E D E L AXARA
había acometido, et con la grant piadat me has
perdonado de todo ello; et si non que se fió
Belet en tus buenas costumbres e en tu grant
Dijo el rey al filósofo: ¿Ya oí este ejemplo;
dame ejemplo del que se deja de facer
piadat, compliera tu mandamiento." E t eston- mal por lo que ha pasado e sentido, e por
ce dijo el rey a Belet: " T ú me has fecho tanto el castigo que recibió en sí por non facer mal a
servicio porque te yo tengo siempre de alabar, ninguno." Dijo el filósofo al rey: "Señor, non se
porque me diste la vida en non matar a Helbed, entremete de facer daño a las gentes sinon los ho-
et nunca soy tanto pagado de ti como hoy día, mes necios e los torpes, porque non piensan en
et sey apoderado en mío reino et faz dél lo que las cimas de las cosas, et acaéceles por ende
quisieres." Dijo Belet: " S e ñ o r , non he menes- a tanto de mal que se non puede decir; et si
ter de lo t u y o cosa, salvo que tu merced quiera alguno dellos estuerce p o r muerte que le acaes-
ser vagoroso cuando se ensañare, et que pien- ca ante que le venga el mal, va a la pena del
ses la cosa antes que la mandes ejecutar." Dijo otro mundo, et el necio non se castiga si non
el r e y : " R e c i b o tu consejo; pues toma aquellos con el daño que rescibe en si, et con esto se
paños de J o r f a et dalos a Helbed; que yo quiero refrena de mal facer a ninguno; et esto seme-
que ella sea poderosa sobre todas las mugeres ja al ejemplo del arquero e de la leona e del
de mi reino, et cuanto ella mandare de mi rei- anxara." D i j o el r e y : " ¿ C ó m o fué eso?"
no, que sea fecho, et que tú tengas el sello de
Dijo el filósofo: "Dicen que una leona vevía
mi reino." E t luego mandó matar a los Mermi-
en un soto ribera del mar, et criaba dos leon-
dones p o r la maldat que le mandaban facer,
porque perdiese a su reino e a sí mismo, et
que yo así lo f e d e r a , que me has fecho grant
siempre loó mucho a Belet por lo que feciera
servicio et soy tenudo de te lo galardonar; pues
e por el gran seso que toviera."
vete e tráemela."
Dijo el filósofo: " P i e n s a n los entendidos e
E t Belet salió dende m u y alegre, et mandó los enseñados cuánta pro tiene la mesura que,
vestir a Helbed muy ricos paños e afitarla bien, aunque home sufra algunt pesar, sofriéndose
e trájola al rey. E t cuando el rey la vio fué en los comienzos de las cosas, loa home su
m u y alegre et díjole: " F a z lo que quisieres, cima et es cosa de loar a todos los homes,
que nunca contra tu voluntad faré cosa." Dijo cuanto más a los reyes primeramente."
Helbed: "Señor, siempre hayas salud e dures en
tu reino; et ¿ qué fuera de mí sinon por las tus
buenas costumbres e por la tu buena mesura CAPITULO XII
en arrepentirte del mal que habías fecho? Que
bien mereciera ser desmembrada por el mal que D E L A R Q U E R O E D E LA L E O N A E D E L AXARA
había acometido, et con la grant piadat me has
perdonado de todo ello; et si non que se fió
Belet en tus buenas costumbres e en tu grant
Dijo el rey al filósofo: ¿Ya oí este ejemplo;
dame ejemplo del que se deja de facer
piadat, compliera tu mandamiento." E t eston- mal por lo que ha pasado e sentido, e por
ce dijo el rey a Belet: " T ú me has fecho tanto el castigo que recibió en sí por non facer mal a
servicio porque te yo tengo siempre de alabar, ninguno." Dijo el filósofo al rey: "Señor, non se
porque me diste la vida en non matar a Helbed, entremete de facer daño a las gentes sinon los ho-
et nunca soy tanto pagado de ti como hoy día, mes necios e los torpes, porque non piensan en
et sey apoderado en mío reino et faz dél lo que las cimas de las cosas, et acaéceles por ende
quisieres." Dijo Belet: " S e ñ o r , non he menes- a tanto de mal que se non puede decir; et si
ter de lo t u y o cosa, salvo que tu merced quiera alguno dellos estuerce p o r muerte que le acaes-
ser vagoroso cuando se ensañare, et que pien- ca ante que le venga el mal, va a la pena del
ses la cosa antes que la mandes ejecutar." Dijo otro mundo, et el necio non se castiga si non
el r e y : " R e c i b o tu consejo; pues toma aquellos con el daño que rescibe en sí, et con esto se
paños de J o r f a et dalos a Helbed; que yo quiero refrena de mal facer a ninguno; et esto seme-
que ella sea poderosa sobre todas las mugeres ja al ejemplo del arquero e de la leona e del
de mi reino, et cuanto ella mandare de mi rei- anxara." D i j o el r e y : " ¿ C ó m o fué eso?"
no, que sea fecho, et que tú tengas el sello de
Dijo el filósofo: "Dicen que una leona vevía
mi reino." E t luego mandó matar a los Mermi-
en un soto ribera del mar, et criaba dos leon-
dones p o r la maldat que le mandaban facer,
cilios, et en saliendo un día a buscar que co- porque pensaste mal en las cimas de las cosas,
miesen, dejó sus fijos en el soto, et pasó por et fuiste negligente e desacordada." Et cuando
ahí un ballestero et viólos et armó su ballesta ia leona oyó lo que le decía el anxahar, sopo
et matólos e desollólos, e echó sus pieles a que le decía verdat, et aquello que le había
cuestas, e fuese para su posada. Et cuando la acaecido non era salvo en pena de lo que ella
leona tornó e vió sus fijos desollados, pesóle ficiera; et dejó el venar et quitóse de comer car-
de muerte, e hubo tamaño dolor que se echó ne, e comió f r u t a e fizo v i d a de religioso. Et
en tierra e comenzó a dar grandes voces. E t cuando esto vió el anxahár et falló que la leo-
tenía cerca de sí un su vecino que le decían na había fecho gran estragamiento en la fruta
anxahar, e oyóle dar voces e alaridos, e salió del monte fuese para ella e díjole: "Creo que
a ella e díjole: " ¿ P o r qué lloras o qué te acae- los árboles otro año non levarán f r u t a por tu
ció?" causa, porque siendo comedera de carne comes
Dijo la leona: " P a s ó por aquí un arquero et f r u t a ; et si así ha de pasar, ¡ g u a y de las fru-
vió míos fijos, e matólos, e dejómelos desolla- tas e de los árboles e de las bestias salvajes
dos e muertos e levó los cueros consigo." Dijo que las comen!, que priado perecerán." Et cuan-
el anxahar: " N o n te quejes nin hayas tamaño do la leona oyó lo que decía el anxahar, dejóse
dolor, et faz derecho de ti mesma, que cuanto de comer fruta et metióse a comer yerba e a fa-
el arquero fizo en t u s fijos, fecho has tú otro cer vida de religioso.
tal a los otros, que han pesar dello sus madres " E t yo, señor, dijo el filósofo, non te di este
e sus amigos, bien así como tú has de los tu- ejemplo, salvo porque sepas que el necio non
yos, que dicen en el proverbio: "Cual fecieres se deja de facer mal fasta que le acaece algún
tal h a b r á s " ; et cada uno ha de haber de su daño, et así siente que t a m a ñ o daño fizo a otro,
fruto, quier de pena, quier de galardón." Dijo así como la leona que nunca se dejó de facer nin
la leona: " D e p á r t e m e eso que has dicho." Dijo de matar a las bestias salvajes fasta que le dió
el anxahar: " ¿ T ú de qué te mantienes o de qué Dios mal quebranto en sus fijos, e con aquello
vives?" Dijo la leona: "Con la carne de las fizo después vida de .religiosa."
bestias salvajes." Dijo el a n x a h a r : "¿Seméja-
te que esas bestias que tú matabas e comías
habían alguna dellas padres o madres?" " S í " ,
dijo ella. Dijo el a n x a h a r : " P u e s ¿por qué non
oía yo dar tamañas voces e tamaños gritos a
aquellos padres e a aquellas madres como fago
a ti? E t sepas que non te acaeció esto salvo
CAPITULO XIII peranza de lo aprender, e non p u d o ; e cuando
se fué, que non pudo aprender, quiso tornar a
D E L R E L I G I O S O E D E SU HUESPED su andar que era de primero e non pudo, que
se le habia olvidado.

D ijo el rey al filósofo: ¿Ya oí este ejemplo;


pues dame ejemplo del que deja de facer
lo que le está bien, e face ál, e non lo sabe
nin lo puede aprender, e desi torna a lo que suele
facer e non lo puede cobrar, et finca turbado."
" E t así con gran derecho te podrá acaecer otro
tal por querer aprender lo que non es para t i ;
que dicen que loco es el que se entremete de
facer lo que non le está bien, e mudarse de la
Dijo el filósofo: "Señor, dicen que en una tierra medida a otra que non le está bien; que a las
había un religioso, e demandóle un horne posada veces acaece mucho mal a los homes en mudar-
e diógela, e mandóle traer dátiles e manteca, que se de la medida alta a la b a j a et así se derra-
son cosas extrañas para en aquella tierra, et man sus cosas et sus estados."
comieron amos en uno, et en comiendo dijo el
huésped al religioso: "¡Qué tan dulces e tan sa-
brosos son 'estos dátiles! ¡Mandase Dios que en CAPITULO XIV
la tierra donde yo soy naciese tal fruta, como
quier que hay otras buenas frutas que cumplen
DEL LEON E DEL A N X A H A R RELIGIOSO
asaz, con que se pueden escusar los dátiles!" Dijo
el religioso: " N o n es buena andanza del que ha
menester lo que non puede haber, e procura por
ello, et tú bien andante eres, pues te tienes por
pagado dello." Et este religioso fablaba hebrai-
co, et pagóse el huésped de aquel lenguaje, e
estudo en esto algunos días por lo aprender. Dijo
D ijo el rey: " Y a entendido he este ejemplo;
pues dame ejemplo de los reyes, cómo fa-
cen a sus privados tornar a su dinidat,
habiéndolos castigado e maltratado o despreciado
por algún pecado que haya fecho, o por algún
el religioso: "Con gran derecho debes tú caer tuerto que haya fecho de castigar." Dijo el filóso-
en lo que cayó el cuervo, por que quieres apren- f o : "Si el rey non tornase aquellos que desechó e
der hebraico." Dijo el huésped: " ¿ E cómo fué merecieron alguna pena por algún pecado que fe-
eso?" cieron o por algún tuerto de que fueron acusados
o mezclados, grant daño vernía por ende a sus co-
El cuervo y la per- Dijo el religioso: "Dicen que sas e a sus oficios; mas debe <el rey pensar en
diz :: :: :: :: :: u n c u e r v 0 v i ó andar una perdiz, la facienda de aquel a que acaece lo semejante;
e pagóse mucho de su andamiento, et hubo es- et si fuere tal que deba ser tornado a su medi-
da por su servicio o por ayuda que entienda ha- tienes, nin tu begninidat non te tiene p r o ; ca
ber del, o por consejo o por fialdat, debe de ha- seyendo uno de nos, non te podrás cambiar de
ber mayor razón de tornarlo a aquel estado, e lo que eres, en non comer carne nin verter san-
perdonarle e dejarle a vida; que el rey non pue- g r e . " Dijo el lobo cerval: " E n facer yo convus-
de cosa facer sin sus vasallos e sin sus priva- co vida, non fago pecado si yo non pecare en
dos, et ellos non pueden facer cosa sin ser en mí mesmo; ca los pecados de los corazones son,
el amor del rey. Et los privados han de ser ho- e non por los lugares nin por las compañas. Ca
nestos e leales e de buenas mañas e de buen con- si así fuese que el que mora en el lugar santo
sejo; ca las obras de los reyes son muchas et ficiese buenas obras e el que mora en el mal lu-
han menester muchos homnes. Et la carrera por gar ficiese malas obras, o el que mora en el mal
que se endereszan la carrera e los fechos del rey lugar ficiese malas obras, seguir se hía que los
son conoscer él aquellos de quien se quiere ayu- que se llegasen a los monesterios non pecarían,
dar, e de qué acuerdo es cada uno dellos, e qué et los que se llegasen o morasen en los viles lu->
ayuda habrá dél. Et después que esto sopiere de gares pecarían. Et yo non fago vida convusco
cierto, meta en cada un fecho e en cada un ofi- si non con el cuerpo, mas mis obras e mi cora-
cio aquel que entendiere que lo fará mejor, et zón non son convusco."
así será seguro de non rescebir pesar en aquel
Así que el lobo cerval perseveró en aquel es-
fecho. Desí debe galardonar al que bien ficiere
de sus privados, por el bien que fizo, et castigar tado, et fué conoscido por religioso, tanto que
et registir al que mal ficiere; que si menospre- fué fecho saber a un león, que era rey de los
ciare al bueno e galardonare al míalo, confon- vestiblos de aquella partida. Et hubo sabor dél
der se ha toda su facienda e confonder se ha por la castidad e lealtad que oyera dél, et envió
su fecho. Et eso semeja a la facienda del león por él, e vénose para él, e fabló con él. Et den-
e del lobo cerval." Et dijo el rey: "¿Cómo fué de a días mandólo llamar, et díjole: "Mi reino
eso?" es grande e mis fechos muchos, e he menester
vasallos. E t ficieron me entender de ti lo que yo
E t dijo el filósofo: "Dicen que en tierra de quiero, e probélo e vi que era verdat et por esto
India había un lobo cerval, et facía vida de re- he mayor sabor de ti, et quiero te poner sobre
ligioso e de casto. Et en viviendo con los otros mis oficios, e quiero te honrar. Dijo el lobo cer-
lobos cervales e con las gulpejas non facía lo v a l : "Los reyes deben probar los vasallos para
que ellos facían, nin robaba así como ellos ro- en aquellas cosas en que los quieren meter, et
baban, nin vertía sangre, nin comía carne. Et non deben meter a ninguno a su pesar en lo que
los otros vestiblos contendieron con él e dijé- non es para él; ca el homne forzado non puede
ronle: "Non nos pagamos de tu vida que man- bien facer la obra. E t yo aborresco oficio de rey
que non lo he usado nin probado, nin sé traer vida; et sé que el que vive poco e seguro, él
mi facienda con rey. Et tú eres rey, e has me- vale más que el que vive mucho e con miedo
nester de mi linaje, e tienes los e de otros mu-
e en laceria." Dijo el león: "Ya oí lo que dices.
chos que son sabidores e valientes e femenciosos
Non temas cosa ninguna de todo esto, ca non
e arteros, et tales que si tú quisieres habrás es-
puedo estar de me non ayudar de ti." D i j o ' e l
cus/ado a mí."
"lobo cerval: " P u e s así es, derecho es de te obe-
Et dijo el león: "Deja esto estar, ca te non descer, e peligro en te desobedescen P u e s faz
quiero escusar de oficio." Dijo el lobo cerval: me pleito que si alguno de tus vasallos me mes-
"Non pueden facer vida con rey si non dos, e clara que sea de los que valan más que yo, por
yo non só tal como ninguno dellos; o que seg la dignidat que hobieren, o menos que yo, que
falso o falagador, que haya por su falsedat lo pienses en mi facienda et que te non acuites de
que le face menester, et que estuerza bien con lo que te dijeren de mí fasta que bien lo sepas
su falagar, o muy menospreciado nigligente, tal • antes, et que lo pesquises bien; de sí faz de mí
que non le haya ninguno envidia. Mas quien lo que por bien tovieres. Cuando yo fuere segu-
quiere servir al rey sanamente e verdaderamen- ro de ti de tanto, ayudar te has de mí mejor,
te sin falago, pocas veces acontesce que se le et yo pugnaré de facer aquellas cosas sobre que
ponga en bien su facienda; ca habrá desamor me pusieres con mayor femencia, por tal que non
de los amigos e de los enemigos del rey. Ca el¡ haya ninguno carrera para pasar contra mí."
qu e fuere amigo querrá más valer que él, e acu- Dijo el león: "Otorgotelo." Et púsolo en su
sar lo ha e mezclar lo h a ; et por ende el que repuesto e aprivadólo más que a todos sus va-
fuere enemigo del rey desamar lo ha por la leal- sallos, et acordábase con él et pagábase más
tad que verá facer a su señor e por el buen ser- todavía dél. et aprivadólo más.
vicio. Et ayuntándose le estas dos cosas está a Et honrábalo tanto que pesó mucho aque-
peligro de muerte." Dijo el león: "Non creas* llos que servían al león; et consejáronse en
que por acusarte los mis vasallos te faga yo áU poridat entre sí de lo mesclar con el león e de-
salvo toda honra e bien, más que tú non quie- cir mal dél, porque lo el león matase. Et fué-
r a s ; e yo te ampararé dello por mésela que sea." ronse a furto, et tomaron un día la carne del
Dijo el lobo cerval: "Si me tú quisieres hon- león, que lo sopiera bien, e la mandara guardar
rar, déjame en estos campos seguro, que me non en m u y buen lugar, e furtáronla. Desí envia-
haya envidia ninguno, sin cuidado, e pagado ron la a su posada del lobo cerval, e escondie-
de facer vida de las yerbas e del agua; ca el ron la ahí, e non lo sopo él, et veniéronse para
que sirve al rey rescibe en una hora de daño e ante el león. E t después que vieron que el león
de miedo, más que non rescebirá otro en toda su demandaba aquella carne tan de recio, et aun
ensañábase, catáronse unos a otros, et dijo uno chos; non vos puedo desmentir; mas por ver
dellos: "Como vasallo leal non puede ser que si es verdat o mentira, mande el rey ir a su
le non fagamos saber al rey su daño o su pro, posada e cátenla." Dijo otro: " S i su posada
maguer que le pese. A mí fué dicho que el non es catada, cátenla aína, que él atalayas e
lobo cerval llevó aquella carne a su casa." escuchas tiene en cada lugar." Dijo otro: "Yo
Dijo otro: " N o n semeja que ficiese tal cosa, sé que el lobo cerval, si su posada fuere cata-
empero pesquerir, ca saber e conoscer los hom- da e su falsedat descubierta, alguna arte o al-
nes fuerte cosa es." Dijo otro: " L a s poridades gunt engaño fará para facer dubdar al león, e
non se saben de r a f e z ; mas si vierdes e fallar- rescebirá su escusación."
des la carne en su casa, esto vos dará a enten- Et non cesaron de decir tales palabras fasta
der las otras tachas que dicen dél." Dijo otro: que lo ficieron creer al león. E t mandó llamar
"Si fallardes la carne en su posada, tenedlo por al lobo cerval, e veno antél, et dijole: " ¿ Q u é
falso, e sea justiciado." Dijo o t r o : " N o n debe feciste de la carne que te yo mandé g u a r d a r ? "
ninguno ser engañado en fiar se en el engaño, Et dijole él: "Dila a Fulano, cocinero." Et este
ca sabe que el engaño non faz estorcer al que cocinero era uno de los que lo acusaban, et
usa dél, nin gelo encubre." Dijo otro: " ¿ E t dijo: " A mí non dió nada." Et mandó el rey
cómo estorcerá quien al rey engaña, o en qué catar su posada, et fallaron ahí la carne et
guisa se le encubrirá? Et si engañare homne trojiérongela. E t allegóse al león un lobo cer-
a su compañero non se encubre." val que non fablaba en esto, e mostraba en sí
Dijo otro: " S i él esto fizo, a grant cosa se que non era si non muy derecho, e tal que non
atrevió." Dijo o t r o : "Non se me enceló a mí fablaría si non en las cosas que sopiere de
su falsedat luego que lo vi, et muchas veces cierto, et dijo: "Señor, pues se ha descubierta
lo dije, e aprobar lo he con Fulano, que este esta falsedat en este engañador, non estuerza
engañador se facía religioso et non vivía si non así, nin seades entorpados en é l ; ca si justicia-
en falsedat e en pecado." Dijo o t r o : " G r a n t do non fuere, non descubrirá ninguno al rey
cosa es tener la falsedat encubierta e mostrar la falsedat de otro, nin se escarmentará el mal-
lealtad e castidad." Dijo otro: " S i este divino fechor de mal facer, nin habrá cobdicia el bue-
religioso tal obra fizo, por grant maravilla lo no de bien facer."
tengo." Dijo o t r o : " S i esto fallamos por ver- Et mandó el león sacar al lobo cerval dende,
dad, non es tan solamente falsedat, mas con la e mandó lo prender e guardar. E t dijo uno de
falsedat desconocer el bien e la merced del se- los que estaban con el león: " M u c h o me ma-
ñor, e atreverse a tan grant fecho." Dijo otro: ravillo del león, de como es m u y sesudo e co-
" V o s sois verdaderos conoscedores de dere- noscedor de las cosas, cómo se le encubrió su

Calila y Dimna 16
facienda déste, e cómo non entendía su perre- de Dios, nin el temor de Dios si non en ser el
ría e su falsedat." Dijo o t r o : " P u e s mayor homne pacífico e cierto de la cosa. Et el mejor
maravilla será que pesquisará esta cosa e non acuerdo de los reyes es en conoscer sus vasallos
lo justiciará." Dijo otro: " P u e s que esto ha e poner a cada uno en su lugar e en su talle,
probado con él, si le perdona este mal fecho, et sospechar a unos por otros; ca ellos siempre
non será homne seguro de su traición." E t en punan en se aterrar unos a otros e en mostrar
esto ensañóse el león et envió uno dellos por e descobrir el mal de los malfechores e encu-
mandadero al lobo cerval que le preguntase brir el bien de los buenos. Et non debes tú, fijo,
cómo se salvaría o cómo se escusaría. E t tor- pues fueste pagado del lobo cerval e te fiaste
nóse el mandadero, e mudó el mandado, por
por él, e non te erró fasta el día de hoy, nin
que se hubo de ensañar el león, et mandó matar
viste dél si non fieldat e lealtad, e diciendo tú
al lobo cerval.
dél en medio de tu corte grant bien, e facer le
Et ñcieron lo saber a la madre del león, et esto por un cuarto de carne que non vale nada.
sopo que era mesclado a tuerto, e que lo man- " E fijo, debes saber su facienda del lobo cer-
dara matar apresuradamente. Et envió mandar val, et pensar en tí mesmo e decir cómo puede
a aquellos a quien el león lo mandara matar, esto ser, ca él non come carne nin se llega a
que lo retoviesen fasta que ella se viese con el ella, tiempo ha pasado. Et así entenderás que
león; e feciéronlo así. Et ella fuese a ver con non le darías tú la carne e negar te la hía; pues
su fijo et díjole: " ¿ P o r cuál pecado mandaste piensa en esto, e sepas que los necios han envi-
matar al lobo cerval?" Et él díjole el fecho dia a los sabios sofridos, e los aliviados a los
todo. Et ella díjole: " F i j o , apresurástete, et el sosegados, et entremétense cuando pueden a los
homne entendido non se estuerce de se arrepen- traer a mal lugar. Et el lobo cerval es sabio e
tir, si non dando se a vagar e dejar de facer leal e verdadero, por que debes ser cierto de su
sus cosas rabinosamente. E t el fruto de la fecho e parar mientes como los falsos lo acu-
priesa es arrepentimiento; et a ninguno non es san a tuerto, e llevaron la carne a su casa. E t
de menester ser m á s maduro en sus fechos que por ende non tornes cabeza por lo que ellos
el rey, cuanto más en los salvos e en los leales dicen e por lo que le aponen; ca la privanza del
vasallos; ca así como la muger non es si non lobo cerval en grant pro se te tornará, et era
por el marido, nin los fijos si non por los pa- pagado de cuanto mal rescebía por recebir tú
dres, nin el disciplo si non por el maestro, nin grant placer, e sofría por tu pro lacerio e afán,
los vasallos si non por el duque, nin el religio- et tal serviente como él bueno es."
so si non por la ley, nin el pueblo si non por el E t en fablando la madre del león con él, e en
rey, nin los reyes non son si non por el temor castigándolo, llegó uno que sabía de como el
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243
«
lobo cerval era salvo e que era acusado a tuer- cobdicioso, et el negligente que finca por él de
to, et díjolo así al león. Et en esto entendió el facer toda cosa, et el que pasa más de lo que
león e fue bien cierto que el lobo cerval era conviene a él en toda cosa. Antes debé homne
salvo de cuanto le apusieran. E t entonce dijo haber amor del que es conoscido por verdadero
la madre del león: "Ya eres bien cierto desto e gracioso e leal, et que ama más las buenas
e lo vees manifiestamente; pues non perdones obras e que se teme de pecado, et que ama al
aquellos que lo acusaron, ca eso te traería otro pueblo e que les apiada, e non tiene a ninguno
mayor daño, mas justicíalos. E non te enfiuces mala voluntad, et que agradesce el bien quel
en decir: " P o d e r he sobre ellos"; ca las yerbas face, et que se miembra siempre de sus amigos
flacas, maguer fortaleza non han, facen dellas e es siempre vergonzoso e de buena parte. Et
sogas con cjue atan e cuelgan el elefante. tú has probado al lobo cerval, e conosces lo,
" E t tú torna el lobo cerval en su estado e en por que lo debes tornar a tu amor."
su dignidad que se había de ser, en todas tus Estonces fizo el león llamar al lobo cerval,
poridades. E en tu corazón non digas: " Y o lo e oyólo e rescibióle sus escusas, et dijo le: " Y o
he fecho mal, e non puedo ser seguro de su mala te torno a tu dignidat e a tu oficio que tenías
voluntad, si lo yo tornare en su oficio; ca non se de mí, e fiaré por ti así como ante fiaba, e poner
debe homne temer de malquerencia de todos te he en mejor estado; ca en poner amor con
aquellos a quien mal face de una guisa, nin debe homne leal que profaza a su amigo de alguna
ser desesperado de su ayuda nin de su seso; cosa que es a pro dél es muy grant cosa." Dijo
mas el que conosce las cosas pone a cada una el lobo cerval: " S e ñ o r bien aventurado, tú sabes
en su lugar. cómo fue el comienzo de mi facienda e el estado
" E t algunos homnes hay con quien homne en que yo te comencé a servir. E t só ya llegado
non debe h a b e r amor después que ha con ellos a esto e non me seguro de los que te sirven,
enemistad e otros que non debe homne haber con que me acusen e me hayan envidia, por que
ellos enemistad después que ha con ellos amor. Et hayan de mesclarme contigo otra vez, e habrás
los homnes con que non debe homne ser en tú de creer lo que te dijeren de mí, et justiciar
amor en ninguna manera son éstos: el que des- me has. Onde non quiero que tengas que yo fío
conosce el bien fecho, et el que es atrevido a por ninguno de cuantos en tu servicio son; ca
facer traición, et el que desdeña el bien, e el maguer me tornes en mi estado después que
cruel, e el descreído que descree el otro siglo, me quesiste matar, seyendo leal e verdadero e
et el avariento, e el lujurioso, e el sañudo mu- non fallando por qué, desí fecisteme merced en
cho que nunca puede homne haber su gracia, me perdonar por que non había culpa, temo me
et el conoscido por engañoso e por falso e por que cuidarás en tu corazón que te tengo volun-
tad mala por lo que me feciste, et esto te fará
que me mates. E t demás que los enemigos di- CAPITULO XV
r á n : "Non dejemos asi este pleito. Pues que
non podemos matar a éste, fagamos arte por DEL OREBCE E DEL SIMIO E DEL CASTIGO
quel rey non tenga que cuanto dél dejimos que E D E LA C U L E B R A E D E L R E L I G I O S O
fue mentira." E t así me echarán en mal lugar.
Mas, señor, si tu corazón tornase a lo que era Dijo el rey al filósofo: ¿Ya oí este ejemplo;
antes contra mí, tal te sería yo como era antes." pues dame agora ejemplo del que grades-
Et dijo «el león: "Probado te he, e téngote en ce el bien fecho e lo galardona, e del que
el mejor estado que sea de los santos e de los lo niega e lo desconosce." Dijo el filósofo: "Se-
justos; ca el h o m n e justo perdona muchos pe- ñor, sepas que las naturalezas de las criaturas son
cados por una m e r c e d ; que te yo he fecho mal, de muchas maneras, et non es ninguna cosa de
et sé de cierto que tus enemigos te han fecho ' cuantas Dios crió en el mundo, de las que an-
tuerto. E t tú debes me perdonar este pecado dan en cuatro pies e en dos pies o que vuelan
por el bien que te fice ante, así que seamos ami- con alas, más santa nin más mejor que el hom-
gos de aquí adelante uno de otro, de más firme ne. Et en los homnes ha buenos e malos, et
amor e de más leal consejo que nunca fuemos." acaesce a las veces que en los vestiblos e en las
Desi mandó t o r n a r al lobo a su estado e en su bestias e en las aves hay alguna que es más leal
dignidat que ante había et al oficio en que era e más conoscedora del bien fecho que el homne
puesto, et cobró su lugar e cobró el león cuanto de bien fecho e que mejor lo galardona. Et
quiso. E t a b a j ó el león a aquellos que lo acu- esto paresce a lo que dijo el filósofo a n t i g u o :
saran, et echó los de su tierra, e alongó los. Este "Conviene a los reyes entendidos e a los otros
es el ejemplo de lo que acontesce a los reyes homnes que fagan su bien a quien lo meresce
e a sus privados, e de como los tornan en sus e a quien lo gradesce, e que non faga bien a
lugares desque los castigan." ninguno fasta que lo pruebe de qué lealtad es,
e de qué amor e de qué gradescimiento; et que
non fagan bien señaladamente al propinco, si
non fuere por ello o lo meresciere, nin deje
de facer bien e ayuda al estraño si lo sopiere
gradescer cuanto es el bien e la merced que le
facen, et que sea verdadero e sabio e que ame
las buenas obras e los buenos dichos.
" E t cuando fuere conoscido por de buenas
tad mala por lo que me feciste, et esto te fará
que me mates. E t demás que los enemigos di- CAPITULO XV
r á n : "Non dejemos asi este pleito. Pues que
non podemos matar a éste, fagamos arte por DEL OREBCE E DEL SIMIO E DEL CASTIGO
quel rey non tenga que cuanto dél dejimos que E D E LA C U L E B R A E D E L R E L I G I O S O
fue mentira." E t así me echarán en mal lugar.
Mas, señor, si tu corazón tornase a lo que era Dijo el rey al filósofo: ¿Ya oí este ejemplo;
antes contra mí, tal te sería yo como era antes." pues dame agora ejemplo del que grades-
Et dijo «el león: "Probado te he, e téngote en ce el bien fecho e lo galardona, e del que
el mejor estado que sea de los santos e de los lo niega e lo desconosce." Dijo el filósofo: "Se-
justos; ca el h o m n e justo perdona muchos pe- ñor, sepas que las naturalezas de las criaturas son
cados por una m e r c e d ; que te yo he fecho mal, de muchas maneras, et non es ninguna cosa de
et sé de cierto que tus enemigos te han fecho ' cuantas Dios crió en el mundo, de las que an-
tuerto. E t tú debes me perdonar este pecado dan en cuatro pies e en dos pies o que vuelan
por el bien que te fice ante, así que seamos ami- con alas, más santa nin más mejor que el hom-
gos de aquí adelante uno de otro, de más firme ne. Et en los homnes ha buenos e malos, et
amor e de más leal consejo que nunca fuemos." acaesce a las veces que en los vestiblos e en las
Desí mandó t o r n a r al lobo a su estado e en su bestias e en las aves hay alguna que es más leal
dignidat que ante había et al oficio en que era e más conoscedora del bien fecho que el homne
puesto, et cobró su lugar e cobró el león cuanto de bien fecho e que mejor lo galardona. Et
quiso. E t a b a j ó el león a aquellos que lo acu- esto paresce a lo que dijo el filósofo a n t i g u o :
saran, et echó los de su tierra, e alongó los. Este "Conviene a los reyes entendidos e a los otros
es el ejemplo de lo que acontesce a los reyes homnes que fagan su bien a quien lo meresce
e a sus privados, e de como los tornan en sus e a quien lo gradesce, e que non faga bien a
lugares desque los castigan." ninguno fasta que lo pruebe de qué lealtad es,
e de qué amor e de qué gradescimiento; et que
non fagan bien señaladamente al propinco, si
non fuere por ello o lo meresciere, nin deje
de facer bien e ayuda al estraño si lo sopiere
gradescer cuanto es el bien e la merced que le
facen, et que sea verdadero e sabio e que ame
las buenas obras e los buenos dichos.
" E t cuando fuere conoscido por de buenas
e Z n f [ U e r e C , e r t ° d e l <lue t a l ^eresce blos, et cayeron en el la un simio e un tejón e
el bien fecho, e meresce ser privado; oa el físi- una culebra e un homne, et non se ficieron unos
co entendido non se atreve a melecinar al en- a otros ningunt mal. Et acaesció que pasó por
fermo si non después que lo cata e tañe su ahí un religioso e vídolos yacer allí, et dijo:
pulso e conosce su complisión e la razón de " Y o non podré mejor obra facer que librar a
su enfermedat; et cuando esto sopfcre bien es- este homne de aquesta tribulación de aquestas
tonces se mueve a melecinar lo." Otrosí el hom- bestias, ca todas le quieren mal." Desí tomó
ne entendido non debe poner su amor con nin- una soga e colgóla en la foya, a que se trabase
guno si non después que lo p r o b a r e ; ca el que el homne para lo sacar, et trabó se a ella el
se atreve a fiarse en alguno, non lo habiendo simio, como es ligero, e salió de la foya. Desí
probado, metese en grant peligro et llegado es colgóla segunda vez, e trabóse a ella la culebra,
a tuerte lugar. Et con todo esto a las veces e sacóla. Desí colgóla otra vez, e trabóse a ella
acaesce que face el homne bien a la cosa flaca el tejón, e sacólo. Desí fincó el homne en la
cuyo gradescimiento nin conoscimiento non ha foya,_ e diole el religioso la soga, e trabóse della
probado, n.n conosce sus costumbres, et sábele
e salió. E t derramáronse las animabas e fuese
gradescer et galardonar muy bien, así como dijo
cada una a su lugar.
el filosofo de su fazaña que viera: "Non debe
Et fincó el homne, e el religioso preguntóle
ninguno menospreciar ninguna cosa pequeña nin
grande, qu,er de homne quier de animaba, que por su tierra e posada, et él díjole que moraba
yaga en mal lugar o en tribulación, pudiendo en la cibdat de Jajon, e que era orebs. Otrosí el
lo librar ende; e faciéndolo con merced e con simio vivía cerca de aquella cibdat, en el monte
piedad que le haya, tenga esperanza del galar- del término, et el tejón vevía así mesmo en una
dón de Dios, e non de esperar de haber graciar, jarín, et la culebra criaba en el m u r o de la cib-
cíe aquel a quien bien ficiere. Nin debe ser se dat. Et gradesció el orebs al religioso el bien
guro del tiempo que le faga haber menester que le ficiera, et díjole: " T ú me has fecho grant
aquel pequeño menospreciado a quien bien ho- bien e me libraste de muerte; et si a la cibdat
biere fecho, que gelo galardonará; mas debe vinieres, d e m a n d a por mí, ca adebdado te só
probar todas las cosas e facer las bien, seg-unt por este bien que me feciste." Et fuese.
probare en ellas." Et esto paresce a la fazaña Desí a pocos días hubo de venir el religioso a
que dijeron los filósofos." Dijo el rey: " ¿ E cómo aquella cibdat, por cosas que había menester.
lúe eso? Et en llegando cerca de la cibdat, vídolo el simio
Dijo el filósofo: "Dicen que unos homnes e conosciólo, et descendió de un árbol en que
cavaron en el monte una lobera para los vesti- estaba e vénose para el lugar, et besóle la mano
et humillósele et mostróle grandes gracias e
fizóle señas que se posase. E t fuese el simio nes sospechados e otros presos. E t dijo el orebs
e tornóse con f r u t a para él, et comió el religioso al religioso: "Fuelga aquí fasta que yo torne a
clella, et albergó ahí esa noche a solaz del simio. tí con recabdo."
Et fuese el simio luego al tejón et díjole: " ¿ E n E t salió el orebs dende, et dijo: " H a m e Dios
qué guisa galardonaremos a este religioso 'el mostrado cosa por que habré la merced del
bien que nos fizo?" Desí dijo el simio: " Y o sé rey, e seré honrado dél e de los miayores de su
un lugar en esta cibdat por do entraremos al regno; et sabrán que só fiel por esto e fiarán de
alcázar; et si tú me siguieres e amparares de mí. Et yo iré al rey e facer gelo he saber." E t
los homnes, fío por Dios que le daremos buen fuese para el rey, e fizo le saber de como él
galardón." Et dijo el tejón: "Fecho sea." Et tenía en su posada al que tenía los guarnimen-
fueron se ambos, et entró el simio por un lugar tos. Et envió el rey a su alguacil e asaz de gen-
que sabía, et estovo el tejón al portillo aten- te, et fueron a la casa (Jel orebs et fallaron y al
diendo fasta que se tornó el simio con guarni- religioso con los guarnimentos, e prendieron lo
mentos de oro e de piedras presciosías, e venié- et llevaron lo preso al rey. E t el rey mandólo
ronse para él et dierongelo, e non le dijeron luego atormentar, et después, que lo trajesen
dónde los hobieran nin cómo. por la villa e que lo enforcasen. Et fué ator-
E t dijo el religioso en su corazón: "Estos mentado, e trajeron lo por la villa, et comenzó
son muchos guarnimentos e muchas piedras, e el religioso a llorar e a decir: " S i yo creyera los
yo non he que facer con ellos si non venderlos. dichos de los filósofos de lo que dijeron del poco
Et tengo el orebs en esta cibdat et téngole fecho gradescimiento del homne, non llegara yo a esta
el bien que fice a estos vestiblos, et él ha mayor tribulación."
derecho de rae lo galardonar más que éstos, E t del roido de como lo llevaban salió de su
et yo ir mé para él, que me las venda. E t non forado la culebra e vido al religioso así, e co-
quiero otro galardón dél si non éste, is non lo nosciólo et dijo: " H o y ha menester a mí este
quiero embargar en otra cosa; et aun yo gelo religioso, así como yo hobe menester a él el
gualardonaré este t r a b a j o que en ello hobiere." día que yo estorcí por él de muerte; et quiero
E t vénose para casa del orebs; et él, cuando lo guisar cómo él estuerza cuanto él pueda, e así
vido, rescibiólo muy bien et demandóle por su lo faré." Et fuese e entró en la casa del rey e
facienda et por qué veniera a aquella cibdat, e mordióle un fijo muy mal, e non lo quiso matar.
él contó gelo. Desí sacó los guarnimentos e Et cuando el rey lo sopo, fizo ayuntar a todos
mostró gelos, e rogóle que gelos vendiese. E t los físicos e los encantadores, e dieron le a be-
conosció los el orebs. E t andaba ya el roido por ber sus melecinas e encantaron lo, et non lo
la cibdat del f u r t o dellos, et eran muchos, hom- tovo pro.
Et cuanto más le facían, tanto más le acres- probados e conoscidos en obras, e que aquéllos
centaba el dolor e tanto más se amortecía, et toviesen sus oficios e el su servicio. Desí mandó
traspúsose. E t mandó el rey a los sorteros que el rey atormentar al orebs, e mandó lo enforcar
echasen suertes, et non dejó en toda la cibdat a la puerta de la cibdat.
físico nin escantador nin homne alguno de quien Et en esto que fizo el religioso al orebs e a
hobiese esperanza que le daría consejo en aque- los vestiblos e de cómo cada uno gelo gualar-
llo que le acaesciera al niño, que lo non man- donó, hay grant maravilla e grant fazaña por
dara traer, et mandó les pensar del niño e guisar que debe homne tomar ejemplo para saber en
cómo guaresciese. E t ellos comen/.aron a pen- cuáles lugares debe homne facer bien e en cuá-
sar dél e a melecinar lo e a escantar lo, fasta les non lo debe facer."
que fabló el niño e dijo que cuando se traspu-
siera, que le dijeran en sueños que el rey mandó
tormentar a un religioso, e atarearlo a tuerto e CAPITULO XVI
a grant sin razón; el cual rogó a Dios que mos-
trase su milagro por que él fuese salvo; et que
DEL FIJO DEL REY E D E L E l DALGO E DE SUS
él non guarescería fasta que lo tanjese el reli- COMPAÑEROS
gioso e rogase a Dios que le diese salud, et si
non que el niño era muerto. E t envió el rey
'apriesa por el religioso, et trajeron gelo, et
mandó que escantase a su fijo, et dijo el reli-
gioso: " Y o non sé escantar, mas faré lo que
sopiere." E t puso su mano encima del niño, et
oró e rogó a Dios, e dijo así: "Señor, Dios, si
D IJO el rey al filósofo: " Y a oí todos tus
ejemplos; pero oí te decir que non ha
cosa que más faga al homne ser bien an-
dante e rico e ahondado e en buen estado, que
buen seso. Et si así es, ¿ por qué veemos el nescio
tú sabes que yo digo verdat al rey en cuanto haber tanta de honra e riqueza, e cuanto cobdicia,
digo de mi facienda, dale salud e folgura." cuanto non puede haber el cuerdo e el entendido e
Ca él le contó al rey estonces toda su facienda sabio e de buena mantenencia? Et veemos mu-
e su acaescimiento. E t luego, acabada esta ro- chas veces que viene mucha rencura e mucha
gatura, fue el niño sano e guarido. Et mandó el mengua e ocasiones e tribulaciones en este mun-
rey dar aquellos ornamentos al religioso, e del do a los sabios e cuerdos e de buen entendi-
su haber mucho más, e mandólo soltar e pidióle miento, e más que a los negligentes e a los que
que le perdonase lo que le mandara facer. E t non se albedrían e a los de flaco seso e a los ali-
mandó el rey que dende en adelante non entra- viados." Dijo el filósofo: "Señor, así como el
sen en su casa nin en su privanza si non homnes homne non vee si non con sus ojos, nin oye si non
con sus orejas, así el saber non se acaba si non labrador. E t falláronse todos cuatro en un ca-
con sofrimiento e con seso e con certedumbre; mino, et andovieron tanto fasta que les menguó
empero a todo esto vence la ventura que es pro- la despensa, e fueron muy lazrados et fam-
metida a cada uno. brientos, e non tenían cosa ninguna si non los
Así que algunos son a que Dios da buena an- paños que tenían vestidos. E t andando por el
dancia en su riqueza, et recabdan lo que quie- camino, fablando unos con otros, hubo de Caer
ren sin su albedrío e sin ninguna obra, et algu- entre ellos contienda sobre las cosas deste mun-
nos son que se les acaba su buena andancia, que do cómo andan, e en cuál guisa puede homne
los guía Dios a ser envisos et los enderesca et haber riqueza e gozo e alegría.
los enseña de guisa que conoscen bien las cosas e Dijo el fijo del r e y : " L o s fechos deste mundo
las saben bien traer, et es les esto movido de la todos son en el poderío de Dios et en la ventu-
ventura que Dios dió e prometió por juicio; em- ra que ha prometido a cada uno; et cuanto le
pero non haya ninguno esperanza en ninguna es por él prometido, todo le ha de venir de todo
buena manera, nin en ninguna buena bondad que en todo; onde ser el homne sofrido a la ven-
homne haya, que dure sin seso e sin sufrimiento e t u r a e a entenderla es muy buen seso." Dijo el
sin buen acuerdo con que mantenga su facienda. fijodalgo: " A quien Dios quiere dar beldat e
E t ninguno non puede por arte nin por seso des- fermosura e apostura en todos sus miembros e
viarlo que Dios le judgó e prometió de antes. buenas mañas, puede haber mucho bien por ello,
Et esto paresce en el ejemplo del fijo del rey et non ha cosa que más le ayude a haber algo
que fizo escribir sobre la puerta de su cibdat que que esto." Dijo el fijo del mercador: "Non cui-
decían Matrofil, que el buen entendimiento e la do yo que ha cosa en el mundo de que homne
valor o la femencia e la arte en este mundo, to- pueda haber grande algo, como en haber buen
das son en poder de la ventura." Dijo el rey: entendimiento e sabiduría e acucia, e comprar
"¿Cómo fué e s o ? " e vender." Et dijo el fijo del labrador: " Y o non
Dijo el filósofo: "Así fué que cuatro mance- cuido que homne pueda haber de comer para
bos se ayuntaron en un camino: el uno era fijo un día si non labrare e trabajare." E t en con-
de rey, e había de ser rey después que muriese su tendiendo así sobre esto llegaron a la cibdat a
padre, et otro su hermano forzólo e echólo fuera que iban, et asentaron todos cerca de la cibdat,
del regno después de la muerte del padre; et él de fuera, que non tenían cosa deste mundo si
fuese escondidamente con cuita por guarir, con non los vestidos que vestían. Desí comenzaron
miedo que lo prendiese su hermano e lo matase; se de a r r u f a r uno contra otro por lo que se ala-
et el segundo mancebo era fijodalgo; et el ter- bara, que debía facer cada uno dellos lo que di-
cero era fijo de un m e r c a d o r ; e el cuarto, fijo de jera. Et dijeron al fijo del labrador: "Mezqui-
no, vete e trabaja como dices, e gana, que coma- muía, e sus mugeres empós della e sus criados.
mos un dia." Et vido lo ahí ser, e desconosciólo e entendió
Et fuese el fijo del labrador e entró en la cib- que era homne estraño, e vido lo tan fermoso e
dat et preguntó a unos homnes que estaban fa- tan apuesto, e así t a n cuidoso, e hubo compa-
blando, e dijoles: " Y o só homne estraño en esta sión dél.
cibdat, e tengo o t r o s tres compañeros, e non te- Et desque llegó a su posada envió una su mu-
nemos ninguna cosa que comer. Decidme cuál ger a él, et la muger fue a él, e fallólo adorme-
obra faría por mis manos de la mañana fasta la cido del cuidado que tenía. E despertólo e díjo-
noche, para ganar que comiésemos cuatro hom- le: "Mi señora, doña Fulana, muger de don F u -
nes." Dijeronle: " L a leña es muy cara en esta lano, me envía a tí, et ruégate que la vayas ver
cibdat, e el monte es a una legua de aquí en tal a su posada." E t dijo él: " ¿ Q u é me quiere tu
lugar, e van allá los leñadores. Pues ve allá, faz señora, o para qué me manda llamar, ca nin sabe
leña con ellos e venderás cuanta pudieres traer, quién me só nin me conosce?" Dijo la muger:
por un maravedí, et esto te cumplirá a tí e a "Cuida de tí una cosa, e quiere preguntar por tu
otros tres." Et f u e s e el fijo del labrador, e fizo facienda, e por saber tu estado, e por te facer lo
leña, e trájola a cuestas cuanta le valió un ma- que debe tal dueña a tal como tú." Et levantóse
ravedí, e hubo vianda cuanta cumplió a él e a el mancebo e fuese con ella a la posada de la
sus compañeros aquel día. dueña. E t esta dueña era muy noble; et desque
E t cuando fue otro día de mañana dijeron: fue entrado preguntóle ella e rogóle que le dije-
"Echemos suertes, e al que cayere la suerte vaya se su facienda e su nombre. E t él recontóle en
a averiguar su dicho." Et echaron suertes e cayó qué manera veniera a aquella cibdat, él e sus
la suerte al fijodalgo, que era muy fermoso e compañeros, e que eran estraños, e que non co-
m u y apuesto. Et dijeronle: "Liévate, e faz nos noscian a ninguno. E t mandóle aquella dueña
algo con tu fermosura e con tu beldat, e faz ve- dar posada para él e para sus compañeros, e
n d a d lo que dejiste." Et fuese el fijodalgo e lle- mandóles dar que despendiesen él e ellos cient
gó a la puerta de la cibdat. Desí pensó en su maravedís. Et estovieron así algunos días a su
corazón e dijo: " Y o non sé facer nada nin sé placer, fasta que f u e r o n comidos los dineros.
qué faga por que dé a mis compañeros que co- Desí dijeron al fijo del mercador: "Averigua
man, et habré vergüenza de tornar a ellos. Et lo que dejiste, e a y ú d a t e de tu agudez e de tu sa-
pensó de se ir e dejar los; et arrimóse a un ár- biduría, e gana que comamos." Et dijo él: " F a -
bol que estaba en medio de la cibdat, et comen- cer lo he si Dios m e ayudare." E t fuese el man-
zó de catar a los que pasaban por ahí. Et pasó cebo e demandó p o r el lugar do mercaban los
por ahí una dueña fijadalgo, caballera en su de aquella cibdat. E t vido arribar una nave, e

Calila y Dimna 17 '


ayuntáronse unos mercadores de la cibdat por cebo asentado en los poyos de la puerta de la
comprar de los señores de la nave cuanto ahí cibdat, et non se movía por aquel duelo nin
traían, et comenzaron los precios dello, e iba él mostró pesar. Et desconoscieronlo, et preguntó
empós dellos. Desí asentáronse a parte, e conse- le un duque e díjole: "¿Quién eres e por qué te
járonse e dijeron unos a otros: "Vayamos nos sentaste aquí e non te moviste por el duelo del
ahí e non compremos cosa alguna, e ellos ver- rey cuando pasó por a q u í ? " E t el mancebo non
nán a facer nos mercado de cuantas mercado- le respondió; e ensañóse el duque, et denostó lo
rías hayan, e haber las hemos rafez de buen e echó lo fuera de la cibdat.
mercado." Et desque fueron idos, fuese el fijo E t desque fue pasado el llanto tornóse el
del mercador para la nave, e igualóse con los mancebo e asentóse en su lugar, et tornáronse
dueños de las mercadorías, e prometióles cuan- los otros después que hobieron enterrado al rey,
to los otros les ciaban por ellas e gelas non qui- et él estaba asentado en su lugar. Et vido lo
sieran dar. Et cuando los mercadores lo sopie- aquel duque, et vénose para él e díjole: " ¿ N o n
ron, venieron se luego para la nao e fallaron te defendí, que non estuvieses en aquel lugar?"
que la había comprado aquel mancebo; et die- E t fízolo prender, et mandólo levar a la prisión.
ron le mili maravedís de ganancia, et tornóse Et cuando fué otro día alzaron por rey al fijo
con ellos para sus compañeros. Et mejoraron del rey que finó; et comenzó cada uno de los
su estado, e tovieron que comer, e moraron allí. ricos homnes e de los fijosdalgo a bendecir al
Et después dende a días venieron al fijo dej rey e a decir cada uno la mejor razón que sabía.
rey et dijeron le: " ¿ F a s t a cuándo atenderás tú E t fabló ahí aquel duque, et díjole: "Señor,
la ventura e cuándo ganarás por ella que coma- quiero te decir lo que me acontesció ayer, cuan-
m o s ? " Et díjolcs él: " P o r buena fe non sé qué do levábamos el cuerpo del rey: vi >a un mance-
faga, nin puedo nada ganar, nin espero á!, sal- bo asentado en un poyo, cerca de la puerta de
vo la ventura que me ha de venir de lo que Dios la cibdat, et él parescióme homne estraño en su
me judgó e me dió en parte, et non dubdo que gesto e en sus vestidos, e fabléle e non me res-
me verná de todo en todo." Et salió de allí, et pondió, e echélo dende. Et después que torna-
andovo fasta que llegó a la puerta de la cibdat. mos, fallélo en aquel lugar, e preguntólo por qué
Et acaesció que murió ese día el rey desa cib- lo ficiera, e non me respondió, e tove que era
dat, et non dejó si non un fijo que había, de he- esculca, e fícelo prender e poner en la prisión."
redar el reino después del, ca todos sus parien- Cuando esto oyó el rey envió por el mancebo,
tes eran muertos e finados fueras aquel, et e mandó lo soltar de la prisión, et que gelo tro-
aquel fijo había de heredar. En pasando por allí, jiesen; et trojieron gelo. E t el rey preguntóle
llevando el cuerpo a enterrar, estaba aquel man- quién era e de qué tierra; et díjole: " Y o só Fu-
laño, fijo del rey de Marmia, e yo era heredero aquella fiesta. Et desque el rey fue tornado a
del rey; et desque él fue finado, echóme mi her- su alcázar mandó facer g r a n t hospedadgo al
mano del reino. E t con miedo de muerte tove infante, e que le diesen cuanto había menester,
de fuir e venir me para vuestro padre, en espe- fasta que él catase por su facienda. E t el infan-
ranza que me ayudaría e me ampararía. Et cuan- te buscó a sus compañeros e trájolos a su po-
do vina e lo vide ayer llevar a enterrar, pesó- sada e fizóles mucha honra. E t el rey pagóse
me tanto, de guisa que desesperé e perdí el se- todavía del infante, et casólo con su fija, et
so e el entendimiento. Et asentóme allí cerca de desque fué casado, honrólo et dióle algo, a él
la puerta de la cibdat cuidoso e maravillándo- e a sus compañeros, a cada uno en su estado.
me de las cosas que guisa la ventura." Cuan- E t a poco de tiempo el rey mandóle dar a su
do esto hubo dicho, conosció lo el rey e los yerno muchos caballeros e grant haber, para
otros nobles homnes que el mesmo era, e di- que lo levasen, a él e a su muger, a su regno;
jeron lo todos al rey. Et el rey rescibiólo bien, et escogió el rey para esto los mejores de su
et prometióle grande algo, et que él guisaría en reino, e los más esforzados e mejores e más sa^
cuanto pudiese como aquella esperanza que ha- bidores en lidiar. Et tornóse el infante para su
bía para cobrar su reino, que él lo faría. Et tierra; et cuando lo sopo el hermano que venía
mandóle dar posadas e bestias e haber. con tanta honra e con t a n grant poderío, salió-
E t era la costumbre de aquella tierra que lo a rescebir e pidió le merced e tregua, e des-
cuando alzaban rey de nuevo traían lo por la amparó le su regno. E t pusieron entre amos sus
cibdat cabalgando en un elefante, dende a sie- pleitos, e prometieron su fe en uno, e prometió-
te días; et cabalgaban con él sus caballeros e le el hermano ciertas p a r i a s ; et regnó el infan-
sus ricos homnes, lo mejor guisados que ellos te en paz en aquella tierra.
podiesen, et con muchas maneras de juglares et Et mandó escrebir a la puerta de la cibdat
facían grant fiesta, et era llamado por nombre estas palabras: "Lacerio de un homne que fará
del rey. Et después que aquel rey nuevo hubo por sus manos en un día, puede ganar a él e a
pasado los siete días, e quisieron lo traer en el tres compañeros de comer e de beber; et com-
elefante como acostumbraban facer a los otros plimiento en el homne de beldat e de buen en-
reyes, mandó el rey guisar un elefante para señamiento e g r a n t linaje face le ganar amor
aquel infante que era echado de su reino, et que de los homnes, e fácele perder soledat. maguer
lo trojiesen en él, así como a él; et dijo a los sea estraño e fuera de su tierra, et fácele ga-
suyos: " E s t e infante es rey en su tierra, nar en un día cient m a r a v e d í s ; et el seso e la
así como yo en ésta, et ficieron lo así como a apostura e la sabiduría et el entendimiento en
mí." Et ando vieron con él por aquella cibdat en mercaduría fácele g a n a r en un día veinte ma-
ravedís; et el encomendar se homne a Dios, fenescería mi facienda; mas fue cosa que me
e meter su facienda en su mano e atender su puso Dios en corazón, e me Él fizo decir, de
juicio, face al rey que perdió su reino cobrarlo, guisa que gané amor de aquel rey con quien
e tornar en mejor estado que era. Et todas las nunca había fablado. E t guisóle por la ventura
cosas son por el juicio de Dios et por ventura de Dios que hobe de ser rey en mi tierra, e ven-
así; ca non ha cosa de cuantas Dios crió que cí a mis enemigos, sin poder que yo hobiese e
se pueda mudar un paso, nin cuidar facer al- sin fuerza, mas fue por el juicio de Dios que
guna cosa si non por el mandado de Dios et se hubo de complir. Pues loado sea Dios, en
por lo que ha prometido, e judgado. E t todas cuya mano son todas, las cosas; ca ninguno non
las cosas son en su poder, e él las mantiene, et puede por su fuerza nin por su arte contrastar
él se torna; que ninguno non sabe cómo las or- lo que ha de ser por su mandado."
dena ni cómo las confirma." Desí mandó el rey llegar los grandes homnes
Desí mandó llamar a sus compañeros, aque- de su regno e sus cabdillos e alcalles e religio-
llos con quien andovo el camino, et di joles: sos, por facerles sermón. E t fizo su sermón bre-
"Desque fuemo.s llegados en un camino e fecii ve e bien departido con grant sabiduría, et pre-
mos compañía siempre fuemos en encomienda dicóles e acucióles a facer buenas obras con que
de Dios, et cuanto cada uno de nos dijo e fizo se llegasen a Dios e le non fuesen desobedientes.
por averiguar su fecho, fízolo por Dios e por Et levantóse un homne bueno religioso de los
que le era prometido; ca si non fuese por la que el rey mandara y venir, et díjole: "Señor,
aventura de Dios e por su juicio, non dijérades has fablado con buen entendimiento e con seso
lo que dejistes, nin acordara Dios a ninguno de e con acuerdo, et sabemos que cuanto dices todo
vos a facer lo que dijera, nin averiguar lo que es verdat, ca Dios guisó, e guisó que regnases
se alabara a sus compañeros. Et yo tenía por en nos, et tú que los merescías con seso e con
muy grant cosa de ganar algo; ca non podía el acuerdo que Dios te dió, et por tú esperar su
nin sabía, ca era forzado de mi hermano e era merced e fiar en él; ca cuando Dios quiere dar
fuído con miedo de muerte, así que non sope mejoría al homne en buen entendimiento e so-
ál que facer, si non de me amparar al poderío frimiento e buen seso, e le da por naturaleza de
de Dios, e tener me por pagado de su juicio, et ser piadoso e mesurado a sus pueblos, derecho
que él me acarreó de ir a aquella cibdat, non a es de reinar. Et el mejor andante homne deste
sabiendas de mí. Desí fizóme ir al su rey, et mundo e del otro es aquel a quien Dios quiere
mostróme razonar con él, et nembróme a le de- facer merced en le dar seso e acuerdo e saber..
cir por qué me hubo merced, e creó lo que le Et ha nos Dios fecho merced en que te nos dió
dije, non pensando en ello nin sabiendo en qué por rey, en vez de que murió; por ende roga-
mos a Dios que te faga piadoso sobre tus pue- tando las yo. E t cuando las palomas se alonga-
blos e bien aventurado a su servicio." ron de mí, posaron en tierra et fueme para ellas,
et con miedo que las non tomase alguno. Et
cuando fui cerca dellas volaron e posaron en un
Las palomas y el Desí levantóse otro religioso e
ramo de un árbol, e seguílas fasta que fue cerca
tesoro :: :: :: :: a £ ) j o s e a gradeSCÍÓlo. Desí
dellas, et asentáronse en tierra et comenzaron
d i j o : " Y o había, ante que entrase en la orden
de picar e de ferir a la raíz de aquel árbol. ^
de religión, dos maravedís. Et metióme Dios
" E t llegué al árbol por ver qué facían, e cabe
en corazón de amar el otro siglo, e facer las bue-
con una vara en aquel lugar do ellas picaban, e
nas obras. E t dije en mi corazón: "Non es nin-
fallé y una jarra llena de maravedís, e desco-
guna cosa que de mejor merescimiento sea, se-
bríla e vi lo que había, e entendí que non lo ha-
gunt Dios, que comprar un alma e franquear la
bían fecho si non por me galardonar lo que
por el amor de Dios." E t fui al mercado, e fa-
les ficiera. E t rogué a Dios que les ficiese ta-
llé un pajarero que tenía dos palomas e quería
blar, de guisa que fablase con ellas, e fablaron.
las vender, et azomélas, e daba le por ellas un
et díjeles: "Vos, aves, que así sabedes lo que er,
maravedí e non me las quiso dar si non por dos
so tierra, ¿cómo caíste en la red del pajarero,
maravedís. E t yo non tenía más, et fizóse me
Et ellas dijéronme: "Homne bueno, ¿non sabes
muy grave de comprar las por cuanto tenía, et
que la aventura del juicio de Dios vence toda
compré la una por un maravedí. Et hobe pie-
cosa e que ninguno non le puede contrastar? E t
dat dellas, et dije: " P o r aventura son parejas,
cuanto viste que acaesció de nos e de tí fasta que
maslo e f e m b r a ; et si las partiere una de otra
llegaste a la raíz deste árbol non fue si non por
morrán más, con pesar que habrán la una de la
la aventura que nos fue prometida. Pues la mas
otra, et si las dejare al pajarero comprar las ha
bien aventurada criatura es aquella a quien Dios
otro para comer e matar las ha." Et comprélas
promete en su juicio bien, et la más mala aven-
et tomé las por dos maravedís.
turada es aquella a quien Dios promete lo con-
" E t dije: " ¿ C ó m o faré dellas? Ca si las die-
trario."
re de mano por lo poblado cerca de los homnes,
he miedo que non podrán volar, por que son fla- CAPITULO XVII
cas e magras de la premia que han rescibido e D E LAS GARZAS E D E L ZARAPICO
del atar, et non só seguro que las non cace al-
guno otra vez, et non les terna pro el bien que
les yo quiero f a c e r . " Desí levé las a un campo
a un lugar d o había buen pasto, e lueñe de los
homnes, e dejélas ir, et comenzaron a volar, ca-
D ijo el rey al filósofo: " Y a oí este ejemplo;
dame agora ejemplo de los dos aparceros
que se fían uno de otro, cuando el uno es
engañoso al otro e le tiene mala voluntad, et puna
mos a Dios que te faga piadoso sobre tus pue- tando las yo. E t cuando las palomas se alonga-
blos e bien aventurado a su servicio." ron de mí, posaron en tierra et fueme para ellas,
et con miedo que las non tomase alguno. Et
cuando fui cerca dellas volaron e posaron en un
L a s palomas y el Desí levantóse otro religioso e
ramo de un árbol, e seguílas fasta que fue cerca
tesoro :: :: :: :: a £ ) j o s e a gradeSCÍÓlo. Desí
dellas, et asentáronse en tierra et comenzaron
d i j o : " Y o había, ante que entrase en la orden
de picar e de ferir a la raíz de aquel árbol. ^
de religión, dos maravedís. Et metióme Dios
" E t llegué al árbol por ver qué facían, e cabe
en corazón de amar el otro siglo, e facer las bue-
con una vara en aquel lugar do ellas picaban, e
nas obras. E t dije en mi corazón: "Non es nin-
fallé y una jarra llena de maravedís, e desco-
guna cosa que de mejor merescimiento sea, se-
bríla e vi lo que había, e entendí que non lo ha-
gunt Dios, que comprar un alma e franquear la
bían fecho si non por me galardonar lo que
por el amor de Dios." E t fui al mercado, e fa-
les ficiera. E t rogué a Dios que les ficiese ta-
llé un pajarero que tenía dos palomas e quería
blar, de guisa que fablase con ellas, e fablaron.
las vender, et azomélas, e daba le por ellas un
et díjeles: "Vos, aves, que así sabedes lo que er,
maravedí e non me las quiso dar si non por dos
so tierra, ¿cómo caíste en la red del pajarero,
maravedís. E t yo non tenía más, et fizóse me
Et ellas dijéronme: "Homne bueno, ¿non sabes
muy grave de comprar las por cuanto tenía, et
que la aventura del juicio de Dios vence toda
compré la una por un maravedí. Et hobe pie-
cosa e que ninguno non le puede contrastar? E t
dat dellas, et dije: " P o r aventura son parejas,
cuanto viste que acaesció de nos e de tí fasta que
maslo e f e m b r a ; et si las partiere una de otra
llegaste a la raíz deste árbol non fue si non por
morrán más, con pesar que habrán la una de la
la aventura que nos fue prometida. Pues la mas
otra, et si las dejare al pajarero comprar las ha
bien aventurada criatura es aquella a quien Dios
otro para comer e matar las ha." Et cómprelas
promete en su juicio bien, et la más mala aven-
et tomé las por dos maravedís.
turada es aquella a quien Dios promete lo con-
" E t dije: " ¿ C ó m o faré dellas? Ca si las die-
trario."
re de mano por lo poblado cerca de los homnes,
he miedo que non podrán volar, por que son fla- CAPITULO XVII
cas e magras de la premia que han rescibido e D E LAS GARZAS E D E L ZARAPICO
del atar, et non só seguro que las non cace al-
guno otra vez, et non les terna pro el bien que
les yo quiero f a c e r . " Desí levé las a un campo
a un lugar d o había buen pasto, e lueñe de los
homnes, e dejélas ir, et comenzaron a volar, ca-
D IJO el rey al filósofo: " Y a oí este ejemplo;
dame agora ejemplo de los dos aparceros
que se fían uno de otro, cuando el uno es
engañoso al otro e le tiene mala voluntad, et puna
en haber mejoría en aquella cosa en que son apar- non habrá a ello derecho, ca nos lo habremos
ceros e la quiere haber todo en su cabo, sin el más con derecho."
otro aparcero." Dijo el filósofo: " U n a de las E t puso en su corazón de mudar su fembra
cosas por que homne bien estuerce e es salvo, e su nido para allí; et cuando fue tornado a la
es ser enviso; et una de las cosas por que es el mar, dijo a su fembra lo que viera e lo que tema
homne enviso es ser sospechoso del compañero en corazón de facer. Et la fembra había puesto
fasta que sea bien cierto que le 'tiene buena vo- su nido en la ribera, en que tenía sus huevos,
luntad. E t quien cuida bien de su aparcero non et era ya la sazón en que los debía sacar. Et
lo habiendo bien probado, non es bien seguro; había ella un zarapico mucho su amigo que ella
ca la fianza e la grant creencia lo echó en grant mucho amaba, e sin él non veía placer, et a
pesar. Et la semejanza desto es el enjemplo de quien facía parte en todas sus cosas. E t des-
las garzas del zarapico." Dijo el rey: "¿Cómo pués que su marido hubo dicho su acuerdo a
fue eso?" la muger, pesóle mucho por se apartar del za-
Dijo el filósofo: "Dicen que cerca de la ribera rapico, et quiso que hobiese parte en aquel vi-
de la mar había un piélago donde entraban cio et guisó cómo le ficiese saber aquello que el
muchos ríos, et era apartado de los pescadores, marido e ella quería facer, por que el guisase
e non llegaba y homne del mundo. E t nasció y cómo se fuese con ellos para aquel lugar Et
un cañaveral, e ficieronse y muchos peces. Et dijo al marido: " Y a es tiempo que yo debo
las aves que solían venir a las riberas e a los sacar mis pollos; et dijeronme una cosa que,
piélagos e a las marismas non venían nin se faciendo gela al tiempo que han de salir,_ sere-
allegaban a él, nin pescaban y pescado tiempo mos seguros que les non acaescerá ocasion ; et
había; ca tenían sus nidos e sus fijos en la mar, yo quiero ir buscar aquella melecina que dije-
e teníanse por abastados de lo que fallaban en ron, por llevar la comigo al lugar que nos
el mar. Así que una ave que decían garza hubo mudaremos." E t dijo el marido: " ¿ E t que es?
sabiduría dél, e vido que era lugar muy apar- Dijo h fembra: " U n pece de los peces de Fulana
tado de la carrera de los pescadores e muy yer- isla; ninguno non lo conosce si non yo. Pues
mo, et hubo g r a n sabor de morar y, e de mu- échate sobre los huevos en mi lugar, mientra
dar ahí su nido. E t dijo en su corazón: "Cuando yo vo a aquel lugar."
yo trajere mi nido e mi fembra a este lugar, Dijo el m a r i d o : " N o n debe el homne enten-
escusaremos, con lo que aquí ha, de facer em- dido enfiuzarse en cuanto los físicos dicen; ca
bargo a las otras aves en el pescado del mar, e a las veces dicen graves cosas e muy caras que
habremos este l u g a r por heredamiento para nos ninguno non puede haber, si non a grant peligro
e para los que de nos venieren, et ninguno otro de sí; ca en algunas veces dicen que han me-
nester unto de león e de otros vestiblos; et non vito destos árboles que son aquí cerca, si non
debe el homne entendido meterse a peligro por cuando me dan limosna los vestiblos e las bes-
buscar león e vestiblo en ningunt lugar para tias fieras con que me desvito; et si non por
todo cuanto provecho ha en todos sus untos. esto, muerto sería de la flaqueza e de la magrez.
E t tú non te faz fuerza de te ir a esa isla. Leve- Dijo el otro simio: " Y o oí un homne encan-
mos nuestro nido así como está al lugar donde tador en Fulán lugar en esta isla, cerca de la
lo queremos levar; ca hay muchos peces e grant cueva de una serpenta n e g r a ; et yo conosco e
cañaveral, e es encubierto lugar, e muy apar- creo que la ha muerta. E t yo iré a la cueva, e
tado de las carreras. Et sepas que quien cree a entraré en ella, et si fallare la serpente muerta,
los físicos en buscar las melecinas e se mete a tomaré su celebro e aducir te lo he." Dijo el
peligro, non es seguro que le contesca lo que simio sarnoso: " S i pudiere ser, faz lo, ca me
acontesció al simio que buscaba el celebro de farás en ello grant merced, e habras por ello
la serpiente." E t dijo la fembra: " ¿ E cómo buen galardón de Dios." Et fuese el simio, e
fué eso?" llegó a la cueva, e era muy ancha, et vido el
rastro de los encantadores, et non dubdo que
la serpiente era muerta, et desque fue adelante
El simio y ia me Dijo el marido: Dicen que en falló la serpenta viva, e saltó a el e tragolo.
dicina :: :: :: : : u n a j s ] a había un simio e estaba
m u y vicioso de fruta. Et acaesció que ensarne- " E t yo non te di este ejemplo si non por
ció, de guisa que se cuidó perder, e non podía que sepas quel homne entendido, maguer grant
buscar su vito, tanto era enflaquescido. Et pasó nescesidat haya, non le conviene que meta su
por ahí otro simio et díjole: " ¿ P o r qué te veo alma a peligro, buscando la melecina en los lu-
en tal estado? ¿ Q u é te ha tornado tan magro e gares donde se teme la enfermedat que nunca
tan flaco?" Dijo el simio: " N o n sé por qué es, habrá melecina." Dijo la f e m b r a : "Entendido
si non la ventura que me fue prometida; ca he lo que dejiste, mas non puede ser que yo non
ninguno non puede fuir nin escusar el juicio de vaya a aquella isla, ca non has que temer en ir
Dios." Dijo el o t r o simio: " Y o conoscí un simio yo a aquel lugar, ca es pro de nuestros pollos,
a que contesció esto que a tí acontesció, e non e guarda de toda ocasión." Dijo el m a n d o : Pues
falló melecina que lo guaresciese fasta que le que éste es tu acuerdo, non lo fagas saber a
trojieron celebro de una serpente negra, <e fizo ninguno lo que tenemos en corazon de facer,
dello ungüento. E t si tú pudieres haber celebro ca dicen los sabios: "Comienzo de todo bien es
de serpenta negra, ésta es tu melecina." Dijo el el buen entendimiento, et k señal del buen
simio: " ¿ E t cómo podré yo haber celebro de entendimiento es celar la poridat." Desí fuese
serpenta negra? Ca yo non puedo haber mi
la fembra al zarapico, que era en la m a r buena cómo fagas. Vete para mi marido e dile, así
pieza, et fizo le saber lo que tenía en corazón como que non sabes que él se quiere mudar en
ella e su marido de mudar se en aquel piélago aquel lugar: " Y o pasé por un piélago en tal
de aquellos peces e aquel cañaveral e aquel apar- lugar donde hay muchos peces e muy apartado
tamiento en aquel lugar tan apartado e tan de los homnes e de las aves, et quiero allá mu-
seguro. E t di j ó l e : " S i pudieres guisar que seas dar mi nido. ¿Quieres te ir allá comigo? Ca es
y con nosotros, con consentimiento de mi ma- tal j&gar que con lo que ahí está escusaremos
rido e con su placer, fazlo." de facer embargo a las otras aves en los otros
E t el zarapico hubo grant sabor de aquel lu- peces de la m a r . " E t decir te ha él que ante fue
gar, e quiso ser cerca de la garza fembra por el él allá que tú, que él se quiere mudar allá. Et
amor que había entre ellos, et díjole: " ¿ P o r cuando él te dijere aquesto, dile t ú : " P u e s que
qué demandaré y o licencia de tu marido para así es, mayor derecho has tú en lo haber que
esto? Ca él non ha mayor derecho en aquel yo; empero si tú quisieres, moraré yo contigo e
lugar que yo, que es piélago comunal a él e a seré tu vecino, e h a b r é un nido cerca de t í ; ca
todos, et tamaña parte habernos nos allí como fío por Dios que non habrás de mí daño, mas
él, o más. E t vete tú al piélago, et si es tan vi- habrás solaz e esfuerzo en mí." Et fízolo así
cioso e tal como tú dices, ir me he yo allá, e el zarapico, et fuese contra el marido. E t fuese
faré yo mi nido a l l í ; et si tu marido contendiere la fembra e pescó un pece e levólo al marido,
comigo, facer le he yo entender que aquel lugar et díjole: "Éste es el pece de los peces que nos
non lo ha por herencia de su patrimonio, nin dijeron para melecinar nuestros pollos."
ha mayor derecho a él ella que yo." Dijo la Et en llegando al marido falló y al zarapico,
f e m b r a : " Y o sé q u e es así como tú dices; em- que le había ya otorgado lo que le rogara. E t
pero quiero tu vecindat e tu solaz. Et si tú fizo muestra la fembra que le pesara, por toller
fueres allá contra voluntad de mi marido e a de sí la mala sospecha de su marido. Dijo la
su pesar, temo que nascerá entre nos enemistad fembra: " N o s no hobimos sabor de aquel lugar,
e mal querencia, e t u r b a r se ha la pura amistad si non por que es a p a r t a d o de las aves. Et si tú
e el puro amor q u e te cuido haber, e la alegría faces ahí parte al zarapico, temo que vernan
tornar se ha en tristeza, et en vez de amor ahí muchas aves otras e habrán ahí parte co-
habremos aborrencia e desamor." misco, et sabes que lo más por que dejamos
Dijo el zarapico: " V e r d a t dices, en cuanto a aquel lugar nuestro e nos mudamos ende, non
mí paresce; mas ¿ cómo guisaremos que le plega es así si non por fuir de su compañía." Et dijo
a él, e que él m a n d e que haya yo un nido en el marido: "Bien entiendo lo que dices; mas
aquel piélago?" D i j o la f e m b r a : " Y o te diré fío por el zarapico que habremos en su vecin-
habían mejoría de todos los otros e con quien
dat esfuerzo e solaz, e ayuda contra otros; ca se aconsejaban todos los otros. Et dijo el rey
nos non somos seguros de las aves de la mar al primero dellos: " ¿ Q u é paresce que debemos
que non nos contrallen este lugar e nos lo em- facer a este lobo que nos ha fecho tan gran
barguen, et non es mal haber al homne ayuda daño en nuestro vito?" E t dijo el g a t o : " N o n
e amigos de quien fíe. Ca non debemos ser veo ál por bien si non sofrir e ser pagados de
engañados en la fuerza e valentía que habernos lo que la ventura face; ca non podríamos li-
más que las otras aves; ca por aventura los diar." Dijo el rey al s e g u n d o : " ¿ Q u é consejo
flacos, cuando se ayudan, pueden con el fuerte nos das t ú ? " Dijo el g a t o : " T e n g o por bien
e con el valiente, así como pudieron los gatos que nos mudásemos deste monte e buscásemos
con el lobo." E t dijo la fembra " ¿ E cómo otro, et quizá fallar lo híamos tan vicioso; ca
fue eso?" si nos toviésemos por pagados con el relieve
de la caza del lobo, faremos muy estrecha vida
t
Los
,, .
gatos y el lobo
Dijo el marido:
, .
Dicen que en
. , / e peresceremos de f a m b r e . " Dijo el rey al ter-
una ribera de la mar había mu- cero: " E t tú, ¿qué tienes por consejo?" D i j o :
chos lobos. Et había entre ellos uno que era " O t r a cosa." Dijo el rey: " ¿ E qué es?" D i j o :
más fuerte e más lozano e más glotón, et que " N o n tengo por consejo dejar nuestros lugares,
menos se tenía por pagado de su estado. Et nin tener nos por pagados deste estado en que
salió un día a venar por haber mejoría de los vivimos, mientra que hobiéremos esperanza de
otros, et llegó a un monte donde había muchos ser más ahondados, nin otrosí sofrir lo en que
vestiblos e muchas bestias salvages, et non vevimos, nin f u i r ; mas tengo por seso e por
habían salida nin carrera para otro lugar, et consejo, si me tú quisieres creer, et los que con-
yacían y encerrados comiendo de aquellas yer- tigo son, una cosa, por que fío en Dios que ven-
bas e de aquellas frutas, e faciendo sus fijos. ceremos nuestro enemigo et tornaremos al me-
E t cuando vido el lobo que non había otra sa- jor estado que nunca fuemos." E t dijo el r e y :
lida, f u e cierto que sería muy vicioso e ahon- " ¿ Q u é consejo es?"
dado, et moró y un tiempo. Et había en aquel "Dijo él: " T e n g o por consejo que paremos
monte muchos gatos, e eran fechos a comer las mientes al lobo, cuando cazare alguna bestia e
carnes de aquellas' bestias, et habían un rey la llevare por comer la, que lo sigamos tú e yo
de sí. contigo, et pieza de los gatos que son conosci-
" E t ellos cuando vían que tamaño daño res- dos por fuertes e valientes e esforzados, s o f n -
cebían por la vecinidat del lobo, ayuntáronse dores, atrevidos, así como que irnos buscar la
et aconsejáronse en que manera folgarían de relieve de lo que él come, ca es muy seguro de
aquel lobo. E t había en aquellos gatos tres que
272 1Q
Calila y Dimna.
nos, et será engañado de nos. E t cuando fuére- E t el zarapico dijo en su corazón: "Maguer que
mos cerca dél, saltaré yo en sus ojos, e quebran- es grant debdo de guardar homne los amigos e
tar gelos he con mis uñas. Desí saltarán cada de amarlos, mayor derecho ha de guardar a si
uno de los otros gatos, e pensarán del logar do m e s m o ; ca dicen que quien así mesmo non es
trabaren, et non nos quitemos dél fasta que lo leal, menos lo será a otro. E t quien non para
dejemos m u e r t o ; ca maguer que alguno de nos mientes en sí, et non está presto antes que las
se pierda, el rey e los otros que quedaren cobro ocasiones le vengan, cercar le pueden por ven-
habrán de nos, sol que fuelguen deste lobo." tura tantos de perdimientos que non se podra
E t ficieron lo así. E t en venando el lobo una
dellos amparar. E t estas dos garzas que han
bestia por comerla, et llegando la a una ribera
comigo aparcería en este piélago facen me daño
saltó en él aquel que diera el consejo al rey, et
en los peces, tanto que quizá con cuita habreme
quebrantó le los ojos con las uñas e cególo.
Desí saltó en él el rey et tóvole la cola con los de tornar, como de cabo, a la m a r ; et yo so paga-
dientes, et llegáronse cada uno de los otros e do deste lugar, et serárne fuerte cosa de me partir
echaron mano dél, e non lo dejaron nin se par- dél, pues es convenible; onde non veo mas íuera
tieron dél fasta que lo dejaron muerto. matarlas, e folgaré sin ellas, e fincare en este
piélago sin aparcero e sin contendor ; mas co-
menzaré primero en el marido, e guisar lo he
" E t yo non te di este ejemplo si non por que con su fembra, ca ella es de flaco seso e fiase
sepas que en la vecindat del zarapico habremos mucho en mí e créese por mi, et desque el
solaz e pro e esfuerzo." Et plogo a la fembra, muerto fuere, ligera cosa es de matar a ella;
como placía a su marido, la morada del zara- tanto fía por m í . " , . , .
pico con ellos. E t mudáronse las garzas et el
zarapico a aquel lugar. E t ficieron ahí sus ni- Desí vénose el zarapico e la fembra muy cui-
dos. Et apartóse el zarapico con su nido del doso e muy triste, et dijo la f e m b r a : ¿ y u e
nido de las garzas, et hobieron grant sabor de has, porqué estás triste, mío amigo? Dijo el
aquel apartamiento en que eran, et mostrábanse zarapico: " E s t ó triste por las tribulaciones que
unos a otros m u y grande amor e grant solaz e corren en este mundo. ¿Viste nunca ninguno
grant honra; empero el amor que era de la que estorciese de los pensamientos del mundo e
fembra al zarapico era más verdadero e más de las mal andancias deste siglo, « i si o en sus
firme que non entre el zarapico e el marido, et amigos, et viste a alguno que este a miedo que
fiaban unos por otros por el amor antiguo. durase en alegría o en vicio porque hobiese de
durar a ñ o s ' " D i j o la f e m b r a : " G r a n t cosa es
Desí acaesció que se secó un río de los que
t por que tú estás triste." Dijo el zarapico:
caían en aquel piélago, et apocóse el pescado.
"Así es como tú dices, et non es por al, si non
2 7 4 a 7 5
por t i ; mas si t ú me creyeres e ficieres lo que mí de una tentación que he p a v o r que nos aver-
yo dijere, por ventura desviaremos el mal que ná, segunt que yo he b a r r u n t a d o en él, que nos
cuido e temo que te ha de acontcscer." Dijo la tiene encubierta. Onde non me quieras p r e g u n -
f e m b r a : " ¿ E qué e s ? " t a r nada, salvo facer lo que te aconsejo. Sepas
D i j o el z a r a p i c o : " M a g u e r que nos seamos que si non f u e s e por la g r a n t pro que y ha, non
de sendos linages, es t a n t o de a m o r que puso me atrevería yo a tan g r a n t cosa. E t bien te
Dios entre nos, e t a n t o solaz, que es m á s que si f a r í a yo saber la razón por que t e de y o este
fuésemos parientes caronales. E t en el paren- consejo, si t ú hobieses acabado lo que te y o
tesco acaesce a las veces t a m a ñ a enemistad e m a n d o facer. E t yo te buscaré despues un ma-
t a m a ñ a malquerencia, que es mayor daño que rido d e mis a m i g o s los garzos, e escogerte he
el espada t a j a n t e e el tósico mortal. E t dicen: el que y o por m e j o r pudiere, e el que m a s face
"Quien non ha hermano non ha enemigo, et por mí, et el que de m e j o r voluntad # vivirá
quien non ha parientes non le ha ninguno en- conusco en este piélago, et te g u a r d a r a et te
vidia." E t y o quiero te facer un poco de pe- h o n r a r á por m i amor. E tú eres m u y sesuda e
sar por tu provecho, por m e j o r a r t u estado, m u y b u e n a ; et sepas que si t ú non faces lo que
como quiera que lo tengas por fuerte cosa e por te digo e non me creyeres, acaescer te h a lo que
muy desaguisada; m a s pienso en lo que me lo acaesció al m u r que non quiso creer al gato^que
tace decir. E t pienso en que las venturas que le consejaba lealmente." D i j o la g a r z a : ¿fc.t
vienen a las criaturas en este mundo facen m á s cómo f u e e s o ? "
que esto; onde quien es certero de la ventura
desampárase a los m a n d a m i e n t o s de Dios, et D i j o el zarapico: "Dicen que en
El ratón y el gato ^ tjerra h a W a u n religi0SO en
fuelga. E escúchame e guíate por mí, et non m e
demandes la razón de lo que te yo mandare u n a choza, e eran los homnes m u y p a g a d o s de
facer, fasta que sea a c a b a d o . " aquella choza e de le dar de sus comeres. K
D i j o la f e m b r a : " T a n t o miedo me has puesto habían y m u c h o s mures que le venían a comer
e tan g r a n t espanto, que cuido que me s u m i r á su vito, e h u b o el religioso un gato, e atolo en
la tierra. E t só placentera de perder mi alma la choza por a m o r t a r l o s e por m a t a r l o s dende.
por t i ; ca dicen que quien su alma non desam- E t entre aquellos m u r e s había un m u r que era
p a r a por su a m i g o p a r a que le ayude a las cui- m u y grande e muy fuerte, e m a s atrevido que
tas, este tal, segunt Dios, es engañoso e falso." todos et c u a n d o vido al religioso atar el gato
D i j o el z a r a p i c o : " A c o n s é j o t e que guises en en la choza, sopo que faría y él m a l de m o r a r
cómo mates a tu m a r i d o , e folgarás d é l ; ca en con el gato, et llamólo e di jóle: " Y o sé bien que
matarlo será tu g r a n t pro, et librarás a tí e a el religioso n o n te tiene si non por m a t a r a mi
277
276
té ver e requerir, e mostrar te he mi amor más
e a mis compañeros, et yo amo tu compañía
que tú me pediste." Dijo el m u r : "Fuerte^cosa
e tu solaz e quiero haber tu amor por ser se-
es dejar el homne su l u g a r ; m a s estarme he yo
guro de tí e de tu artería. E t moraré aquí con
en mi forado, e guardar me he de ti cuanto
placer de ti, et prométote que te non encubra
pudiere." E t cuando fue otro día salto el mur
mi buen consejo nin el pro que te pueda facer."
del forado para buscar su V1 anda, e vido lo e
Dijo el g a t o : "Bien entiendo lo que dices, et
gato, e non se le movio por non le falsar el
por que tú hobiste sabor de mi amistad, yo te
plazo que le diera, et fue en esto el mur enga-
fago tal pleito que te yo non busque m a l ; em-
ñado, et salió muchas veces. Et cuando el ter-
pero non te quiero prometer lo que te non podré
cero día fue pasado, estando el gato en celada
tener, ca el religioso me fizo fiel de su choza, e
salió el mur a andar por la casa, e salto el gato
m e compró por desmanar el daño que le facías,
en él e matólo.
tú e tus compañeros, et yo nunca le seré traidor,
contra lo que cree de mí. Onde es menester que
E t yo non te di este ejemplo si non por que
busques por donde salgas a los campos o a otra
sepas que el homne entendido non debe reier-
morada de las que son aquí enderredor, si tú
a f l a palabra de su amigo leal, nin tener por
quisieres que sea yo tu amigo, ca ser lo he en
d u r a la palabra del castigador; ca dicen que tal
otro lugar. E t si así non lo ficieres, non habrás
es la palabra del leal amigo, en cuanto la ha
de mí homenage nin seguranza, ca yo non po-
por dura el consejado, como la melecma amarga
dré estar que lealmente non sirva a mi señor
que tuelle al cuerpo la mala enfermedat. E t tu
en lo que me puso por guardar." Dijo el m u r :
guárdate e non seas engañada en el amor que
" Y o te comencé a rogar e pedir por merced, e
te muestra tu marido; ca si lo matares veras
tú debes rescebir mi ruego, et non quieras que
luego la folgura manifiestamente e habrías me-
vaya sin tu amor."
ior marido con que me or p l a c e r hobieses. E t
Dijo el g a t o : " D e r e c h o es que yo resciba tu cuando oyó la fembra lo que le ¿ j o d a n g
ruego, e facer lo que tú quisieres; mas ¿en cuál hubo muy grant pavor; e m p e r o pnsole gana
guisa lo faré? Ca vos todos los mures vos ayun- d e m a r i d o nuevo que le prometiera, et d i j o :
tades contra mi señor, et él es muy sañudo Entendido he lo que tú dejiste, et non te sos-
contra todos vosotros; et si y o non le fuere pecho en nada, e lo que tengo en corazon de
leal en vos matar, temo que me matará. Onde amor contra ti me muestra el amor que tu me
te apercibo, e te aconsejo que te mudes desta hTs ca yo sé bien que tú non me aconsejarías
casa, salvo e seguro para donde quisieres, et tan' desabridamente e tan esquiva si non con
dote plazo de tres días a que busques buen amor e con lealtad que me has. Et si fuese esto
lugar en que te acojas e donde mores. E yo ir
que me consejas cosa tal de que hobieses mayor traiga a la cueva, ca es de Fulán lugar. Pues
pro de tí solo sin mí, debíalo facer por tu amor vete a aquella cueva e estáte y en celada, et
e seguirme en tu voluntad, cuanto más seyendo cuando llegare la garza allá, salta en ella e
cosa en que yo he parte. Mas ¿con qué guisa mátala." Et fizo así el lobo cerval, e fuese para
podré yo matar a mi marido e con qué podré la cueva e metióse en celada. E t tornóse el za-
con é l ? " rapico a la fembra e dijole: " F u é a un garzo
Dijo el zarapico: " Y o te mostraré una arte que es mucho mi amigo en Fulán lugar, et dí-
tal, que si la ficieres recabdarás lo que quisie- jele de ti cuánt fermosa eres, e cuánt enseña-
res." E dijo la f e m b r a : "¿Cuál es?" Dijo el da, e cuánt complida, e del amor que has co-
zarapico: " Y o sé en Fulán lugar un piélago do migo, e del lugar en que somos, e de cómo has
hay muchos peces, e andan ahí muchos pesca- menester marido; et rogóme que te llevase a
dores. E t cuando pescan algunt pece grande él, que te quería ver. E vayamos para él." E t
toman una estaca e espetan lo en ella desde la ella acordóse con él, e volaron amos e llegaron
cabeza fasta la cola. E t tú vete a aquel lugar, a aquel lugar. E dijo el zarapico a la f e m b r a :
" E n aquella cueva yace, et si agora non es ahí,
e toma uno de aquellos peces que así vieres, e
luego verná." E t ella, con deseo del marido,
tráelo al marido e dágelo a tragar, et cuando lo
fuese luego para aquel lugar. Et el^ lobo que
tragare, atravesar se le ha el estaca en la gar-
yacía en celada saltó en ella detrás de una
ganta e m o r r á . " E t fizo la fembra cuanto le peña do estaba, et levóla en la boca e matóla.
aconsejó el zarapico, e voló et fuese allí donde
los pescadores andaban, e tomó un pece de E t este es el ejemplo del que se fía por el
aquellos espetados, e adujo gelo et puso lo cerca aparcero falso, que se non debe fiar, cómo pe-
del maslo su marido. E t él tragólo, et rompióle resce."
el palo la garganta, e murió. E t fincaron el
zarapico e la fembra en uno algunos días, et él CAPITULO XVIII
mostrábale grande amor e facíale grande honra.
D E LA C O L P E J A E D E LA P A L O M A E D E L A L C A R A V A N ;
Desí demandó ella al zarapico el marido que
E ES EL CAPITULO DEL QUE DA CONSEJO A OTRO
le prometiera, et él voló e fuese a un árbol que
E N O N LO T I E N E PARA SI
era^ y cerca, et falló un lobo cerval que buscaba
qué comiese, et llamólo e dijole: "Cuitado, ¿qué
has e qué es lo que quieres?" Dijo el lobo: Dijo el rey al filósofo: " Y a entendí este
" B u s c o de comer." Dijo el zarapico: " Y o he ejemplo. Dame agora ejemplo del homne
una amiga de las garzas, la más gorda que ser que da consejo a otro e non lo da a sí
puede, e quiero la engañar de guisa que te la mesmo." Dijo el filósofo: " E s t e ejemplo es tal
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que el alcaraván le enseñara. Et díjole la gul-
como el de la paloma e de la gulpeja e del alcara- p e j a : " ¿ Q u i é n fué el que te dijo e s t o ? " Dijo la
ván." Dijo el rey: " ¿ E cómo fue eso?" paloma: " E l alcaraván me lo dijo, que está a la
Dijo el filósofo: "Dicen que una paloma sa- ribera del río."
caba palomillos de un su nido que había en una E t la raposa fué a buscar lo et fallólo parado
palma muy alta, et la paloma, para mudar su en pies, et díjole: "Dios te salve, amigo. ¿Qué
nido allí, había g r a n t t r a b a j o ; tanto^ era de faces aquí? ¿Sabes por qué te vine a buscar?
alto. E t cuando ponía sus huevos sacábalos, e Porque me dijeron que sabes muchos bienes para
desque los tenía sacados veníase una gulpeja a se guardar home de los acidentes de los aires
ella, que la solía requerir a la sazón que salían del cielo, et vine a ti por decoger algunt bien de
e que andaban ya sus palominos, e parábase a ti." Et dijo el alcaraván: " ¿ E t qué quieres sa-
la raíz de la palma, e daba voces amenazando ber de m í ? " Dijo la gulpeja: "Cuando has frío
la que subiría a ella si le non echaba los palo- a los pies, ¿qué es lo que f a c e s ? " Dijo el alca-
minos. Et ella echaba gelos con grant miedo que r a v á n : "Alzo el un pie e métolo así a carona
había, por amor de vevir; ca le decía que si non de mi vientre; et cuando aquél es caliente, alzo
gelos echase que sobiría e que comería a ellos el otro e quito aquél, et súfrome desta guisa."
e a ella. Et díjole: " C u a n d o el viento te da del diestro,
E t estando ella así un día e sus palominos ¿qué faces e dónde pones la cabeza?" Dijo el
eguados, asomó un alcaraván e posó en la pal- alcaraván: " P ó n g o l a al siniestro." " ¿ E t cuan-
ma, e vido la paloma estar muy triste e muy do te da del siniestro?" D i j o : "Póngola al dies-
cuitada, et díjole: " ¿ P o r qué estás demudada?" tro."
Dijo ella: " H a me deparado mi ventura una Dijo la g u l p e j a : " E t cuando te da el viento de
gulpeja, et sol que sabe que mis palominos son todas partes, ¿dónde la pones?" Dijo el alca-
criados, viéneme amenazar e a dar voces a la raíz raván: "Póngola so mi ala." Dijo ella: " ¿ E t
desta palma, e yo con miedo echo gelos." E t cómo la puedes poner so tu ala, ca non me pa-
dijo el alcaraván: "Cuando veniere a facer lo resce que se podrá f a c e r ? " Dijo él: " P o r Dios,
que dices, dile t ú : " N o n te echaré mis fijos, si muy bien." Dijo la g u l p e j a : "Pues demuéstra-
non que subas por ellos e que 'los comas, e si me cómo faces, ca en verdad grant mejoría ha-
non yo te echaré ninguno." Et desque le hubo bedes las aves sobre nos, ca sabedes en una
aconsejado el alcaraván esta arte, voló e asentó hora lo que nos non sabemos en un año, et
ribera de un río. E t la gulpeja veno a la palo- aun metedes vuestras cabezas so vuestras alas
ma como solía facer, et paróse a raíz de la pal- por viento e por frío. Pues muestra me cómo
ma e dió voces e gritos, e amenazaba como so- facer." Et metió el alcaraván su cabeza so su
lía facer. E t la paloma respondióle e díjole lo
ala, et dió salto en él la gulpeja e matólo. E t
díjole: "Enemigo de Dios; mostraste carrera
como te matasen, et diste consejo a la paloma VOCABULARIO
para que estorciese de la cuita en que estaba."
A b a r z a r : abrazar, pág. 37. A l e v e : mala acción, ma-
En este calló el rey. E t dijo el filósofo: "Se- A b o r r i d o : aborrecido, 112. lo, págs. 86, 95 y 149-
A b n u e : chacal, 84. A l g o : hacienda, 28, 137.
ñor, hayas poder sobre las mares, e déte Dios
A b u s i ó n : injusticia', 123. A l h a g e m e : alfajeme, bar-
mucho bien con alegría, e goce tu pueblo con- A c a e r : acaecer, 110. bero, 62.
tigo, et hayas buena ventura; ca en ti es aca- A c e d a d o : a g r i a d o , de mal A l h o l l a : tela de púrpu-
bado el saber e el seso e el sufrimiento e la me- humoi, >> ra, 216.
sura e el tu perfecto entendimiento. Ca en tu A c o s t a r s e : apoyarse, acer- A l i m a n i a : alimaña, 47.
carse, 30, 101. A l u e ñ e : véase lueñe.
consejo non ha falla, nin en tu dicho yerro nin A c u c i a : diligencia, prisa, A m o r t a r : amortecer, 277.
tacha, et has ayuntado en ti fuerza e manse- 255- A m p a r a r : defender. 89.
dumbre; así que en la lid non eres fallado co- A d o b a r : componer, 36. A n v i s o : véase enviso.
barde nin en las priesas non eres aquejado. E t A f a c i m i e n t o : amistad. 82. A n x a h a r : lobo cerval, 231,
A f e i t a r : preparar, persua- 233-
yo te he departido e glosado e esplanado las
dir, 85. A p e s g a r : como pesgar, pe-
cosas, et te he dado respuesta de cuanto me A f e u d a r s e : confiarse, 165. sar, 51, 132.
preguntastes, et por ti loé mi consejo e mi sa- A l i a r : dar en fianza, 21. A p o n e r : atribuir, impu-
ber en complir lo que debía, e el derecho que Afitar, como a f e i t a r : com- tar, 107.
poner, arreglar, 230. A p o s : comparado con, 92.
debo con buena memoria de ti, trabajando mío A g r o : agreste, 53. A r m a d i j a : trampa, cepo,
entendimiento en el consejo e en el castigo leal A g u a z a l : t e r r e n o sali- 59-
e en el sermón que te dije." no, 143- Arrufarse: encolerizarse,
A g u c i a r : a c u c i a r , ani- 59. 255-
Aquí se acaba el libro de Calila e Dimna, et fué mar, 23. A s m a m i e n t o : pensamien-
A g u c i o s o : acucioso, dili- to, 21.
sacado del a r á b i g o en latín e romanzado por m a n d a d o gente, 104. A s m a r : considerar, pen-
del infant don A l f ó ñ , fijo del muy noble rey don F e r - A l : (passirn) otra cosa. sar, 14, 146.
nando, en la era de mil e docientos e noventa e nueve A l b a r h a m i n (tiene distin- A s o r a s : súbitamente, 34.
tas formas) : bracraa- A s t r u g o : véase malas-
años.
n e s. 209. trugo.
A l b a r r a z : especie de le- A t a l a y a : hombre que ob-
E l libro es acabado. pra, 123. serva, 155. 241.
D i o s sea siempre loado. Albedriarse: a r b i t r a r s e , A t e r r a d o : perdido, acaba-
reflexionar, 253. do, 142, 160.
A l c a l l d : alcalde, juez, 64. A t o l e ó l o : quizás errata por

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ala, et dió salto en él la gulpeja e matólo. E t
díjole: "Enemigo de Dios; mostraste carrera
como te matasen, et diste consejo a la paloma VOCABULARIO
para que estorciese de la cuita en que estaba."
A b a r z a r : abrazar, pág. 37. A l e v e : mala acción, ma-
En este calló el rey. E t dijo el filósofo: "Se- A b o r r i d o : aborrecido, 112. lo, págs. 86, 95 y 149-
A b n u e : chacal, 84. A l g o : hacienda, 28, 137.
ñor, hayas poder sobre las mares, e déte Dios
A b u s i ó n : injusticia', 123. A l h a g e m e : alfajeme, bar-
mucho bien con alegría, e goce tu pueblo con- A c a e r : acaecer, 110. bero, 62.
tigo, et hayas buena ventura; ca en ti es aca- A c e d a d o : a g r i a d o , de mal A l h o l l a : tela de púrpu-
bado el saber e el seso e el sufrimiento e la me- humoi, >> ra, 216.
sura e -el tu perfecto entendimiento. Ca en tu A c o s t a r s e : apoyarse, acer- A l i m a n i a : alimaña, 47.
carse, 30, 101. A l u e ñ e : véase lueñe.
consejo non ha falla, nin en tu dicho yerro nin A c u c i a : diligencia, prisa, A m o r t a r : amortecer, 277.
tacha, et has ayuntado en ti fuerza e manse- 255- A m p a r a r : defender. 89.
dumbre; así que en la lid non eres fallado co- A d o b a r : componer, 36. A n v i s o : véase enviso.
barde nin en las priesas non eres aquejado. E t A f a c i m i e n t o : amistad. 82. A n x a h a r : lobo cerval, 231,
A f e i t a r : preparar, persua- 233-
yo te he departido e glosado e esplanado las
dir, 85. A p e s g a r : como pesgar, pe-
cosas, et te he dado respuesta de cuanto me A f e u d a r s e : confiarse, 165. sar, s i , 132.
preguntastes, et por ti loé mi consejo e mi sa- A l i a r : dar en fianza, 21. A p o n e r : atribuir, impu-
ber en complir lo que debía, e el derecho que Afitar, como a f e i t a r : com- tar, 107.
poner, arreglar, 230. A p o s : comparado con, 92.
debo con buena memoria de ti, trabajando mío A g r o : agreste, 53. A r m a d i j a : trampa, cepo,
entendimiento en el consejo e en el castigo leal A g u a z a l : t e r r e n o sali- 59-
e en el sermón que te dije." no, 143- Arrufarse: encolerizarse,
A g u c i a r : a c u c i a r , ani- 59. 255-
Aquí se acaba el libro de Calila e Dimna, et fué mar, 23. A s m a m i e n t o : pensamien-
A g u c i o s o : acucioso, dili- to, 21.
sacado del a r á b i g o en latín e romanzado por m a n d a d o gente, 104. A s m a r : considerar, pen-
del infant don A l f ó ñ , fijo del muy noble rey don F e r - A l : (passirn) otra cosa. sar, 14, 146.
nando, en la era de mil e docientos e noventa e nueve A l b a r h a m i n (tiene distin- A s o r a s : súbitamente, 34.
tas formas) : bracraa- A s t r u g o : véase malas-
años.
n e s. 209. trugo.
A l b a r r a z : especie de le- A t a l a y a : hombre que ob-
E l libro es acabado. pra, 123. serva, 155. 241.
D i o s sea siempre loado. Albedriarse: a r b i t r a r s e , A t e r r a d o : perdido, acaba-
reflexionar, 253. do, 142, 160.
A l c a l l d : alcalde, juez, 64. A t o l e ó l o : quizás errata por

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Desfuciado: desconfiado, E s c o r r e c h o : fuerte, v i g o -
" a t o l l ó l o " , de atollcr, C o m b r á : futuro de comer, páginas 103, 128. roso, pág. 208.
coger, pág. 36. página, 88. D « s m a n a f : apartar, evi- E s c o s a : seca, árida, 41.
A t r i a c a : contraveneno, an- C o m p a ñ o : compañero, 97. tar, 278. E s c u c h a : centinela, 155,
tídoto, 164. C o m p a ñ o n e s : testículos, 241.
Despender: g a s t a r , 98.
A t u r a r : perdurar, perma- E s c u l c a : espía, 259.
49- De v a g a r : despacio, con-
necer, 89, 110. Compreso: preso junta- Espendido, acaso espandi-
cienzudamente, 208.
A v e n t a r : abanicar, 172. mente con otro, 117. D i o s o : viejo, de días, 183. do: desparramado, 41-
A v i l t a r : afrentar, 35, 142. C o n c e j e r a m e n t e : pública- D i u d o : enamorado, deudo, E s t o r c e r : librarse, 36, 71.
A x a r a : véase anxahar. mente, 77, 81. III. E s t r o i d o : destruido, 209.
A z o m a r : a j u s t a r e l precio C o n d e s i j o : escondrijo, 98. E s t u l t a r : tratar de tonto
D i u s o : de y u s o , de bajo,
de una mercancía, 264. C o n d u c h o : comida, man- 191. a alguien, 125, 228.
A z o r e r o : el que cuida de jar, 70, 171. D o l a r : doblar, 97.
los azores, 128. Confasión: c o n f e c c i ó n , Donario: gracia, donaire,
medicina, 120. F a l d r i d o : letrado, 52.
120.
C o n l i v i o : medicamento, 46. Faldrimiento: habilidad,
B a r a t a r : proceder, hacer, D u b d a r : sospechar, 71.
C o n o r t a r : consolar, ali- 66.
164, 202. D u c i r : conducir, 109.
viar, 206. F a z a : hacia, 121, 131.
B e u d e z : borrachera, 57,96. Fedrosio: hediondo, 110.
Conorte: consuelo, ali- E g u a d o : igualado, 282.
B e u d o : beodo, 62. F e m e n c i a : esfuerzo, 52, 83.
vio, 164. E n a r t a r : engañar, 171,
B o s a : bolsa, 145. F e m e n c i a r : esforzar, 199-
C o n n u s c o : con nosotros, 202.
B r o z n a m e n t e : duramente, Femencioso: esforzado, 238.
75, 96, 116. 85. E n c e l a r : ocultar, 240.
F e s t i n a r : apresurar, 82.
B r o z n e d a t : rudeza, 96. Contendor: c o n t e n d e d o r , E n c i m a r : acabar, llevar a
F e u c i a r s e : confiarse, 107.
B u j e t a : c a j i t a de made- 203, 275. buen fin, 29, 53.
C o n v o l v e r : revolver, 42. F i g o (mal d e l ) : tumores
ra, 18. E n f e s t a r : levantarse, e r -
C o n v u s c o : con vos, 70. alrededor del ano, 123.
guirse, 216.
C o r t o : cortado, 64. F u c i a : confianza, 165, i82 p
Enfiesto: erguido, levan-
C a : (passim), pues. C o s t r i b a r : estreñir, 179. 192.
tado, 209.
Cabo, en s u c a b o : solo, C r a s : mañana, 140, 227. F u e r a s : excepto, 69.
E n f i n g i r : ilusionarse, 114,
retirado, 71. Cuestas: costillas, 190. F u s t e : palo, 54, 81.
120.
C a m i a r : cambiar, 141. C u e s t i ó n , pregunta, 30. E n g e ñ o : ingenio, 72.
C a r o n a : calor de la car- C u r a d o r : el que cura o E n r i d a r : enrizar, azuzar, G a m o n a l : tierra en que
ne, 283. cuida de algo, 190. 118. ,se da la planta llamada
C a r o n a l : c a r n a l , 276. E n r i s a r : enrizar, azuzar, gamón, 83.
C a r p i r s e : a r r a n c a r s e los D a g a s t o n a r : engastar, 55. 78, 104, 107. Ge, gelo, - a : (passim) se,
c a b e l l o s , maltratarse, D a r : decir,-declarar, 31. E n v i s o : avisado, listo, 15, selo, -a.
196. D e c o r a r : recitar, 14, 16. 41, 72. G i g o n z a (léase girgonza) :
C a s t i g a r : a c o n s e j a r , 46. D e f e n d e r : prohibir, 259. E r i a z o : erial, tierra sin una clase de piedras pre-
C a s t i g o : consejo, 24. Delibre: astuto, inteligen- labrar, 224. ciosas, 55.
C a t a r hora: b u s c a r el mo- te, 72. E s c a p a r (léase espaciar): G o l o s i a : glotonería, ambi-
mento, 61. D e r r u n d i a d o : derrumbado, explicar, calmar, 29. ción, 95.
C e l a d o : oculto, 92. 34- Escodruño: escudriño, G u a r e s c e r : curar, 27.
C o l o r a : cólera, bilis, 40, Desfiuzarse: desesperarse, 209. G u a r i r : curar, 252, 254.
95- 19.
G u i s a r : arreglar, pág. 50- M a s l o : macho, págs. 89, P o r i d a t : secreto, págs. 51, S a l v a r : besar, saludar, pá-
G u l p e j a : vulpeja, zorra, 57. 221. 60, 157. ginas 40, 54, 150.
M e n a z ó n : diarrea, disen- P o r n á : f u t u r o deponer, 54. S a r t a s : se refiere a sartas
H a b e r : riquezas, 40. teria, 118. P o s t e m a : angina, 88. de perlas, 68.
Menge: médico, 25. P r e s e s : preces, oraciones, S a u l a n : palabra mágica
H e r m a r : abandonar, 155.
Mermidones: como A l b a r - 162. sin significación, 32.
H o m e c i l l o : odio, aversión,
hamin, bracmanes, 230. P r i a d o : presto, prontamen- S e i a n : imperfecto del ver-
204.
H o m i c i a d o : enemistado, M e s t u r a : intriga, 107. te, 233. bo ser, 56.
Mesturero: cizañero, enre- P r o f a z a r : h a b l a r mal, re- S e i , s e y : imperativo de
76, 164, 204.
dador, 45, 121. prender, 18, 245. ser, 161, 193-
H o m i c i e r o : intrigante, 204.
Mezcla: intriga, 57. P u n a r : pugnar, 13, 21. S e ñ e r o : solo, 70, 2°3-
H o r a : véase catar hora.
M e z c l a d o : indispuesto, in- S e t a : secta. 26, 209.
H u y a r : llegar a, adelan- Quedar: aquietar, reposar,
trigado. 80. S í n s a m o : sésamo, 18.
tarse a, 62.
Mundificar: limpiar, pu- 33, 43- S i r g o : seda, 38.
rificar, 210. S í s a m o : sésamo, 18.
J a r i n : jara, 249. M u r : ratón, 43, 101. R a b i n o s o : rabioso, 75, 242.
S o b e j a n o : excesivo, 65, 83.
J a r o p e : jarabe, 120. R a f e z : vil, despreciable,
Sobrevienta: s o b r e s a l t o ,
barato, 41, 50, 258.
L a c e r i o : molestia, 15, 85. N a d i : nada, 183. Rebtar: reprender, 123, 219. 155-
Laido: f e o , reprobable, Nocir, n u c i r : dañar, 123, R e b t o : cu'.pa, 86. S o l : con solo, solamen-
114, 160, 212. 173, 180. Recabdo: razón, 23, 80. te, 274.
L a z d r a d o : desdichado, 85, Recender: exhalar el per- S o l l a r : soplar, 97.
Orebs, orebce: orífice, el fume, 133. S o l l ó n : resollante, 70.
117.
que t r a b a j a el oro, 247, R e c u d i r : replicar, respon- S o s e i d o : sujeto, sometido,
L e d o : contento, a l e g r e ,
217.. 249- der, 32, 87.
R e f e r t a r : contradecir, 115, Sospxron: respiradero, 39.
L i b r a r : sentenciar, 38.
L i e n t o : húmedo, 221. p a g a r s e : e s t a r satisfe- 279- S u p i t a ñ o : repentino, 38.
L i j o s o : inmundo, 28, 88, cho. 54- R e f e z : véase rafez.
123. Paladinas, en p a l a d i n a s : Registir: resistir, 236. T a r t a l e a r : removerse in-
L ó b r e g a s : bodega, 64. públicamente, 92. Relentescer: humedecerse, quietamente, 119.
Luciérnega: luciérnaga, P a r i a s : tribute, 155. i 6 7 - 222. T e r r e r í a : astucia, 94.
g u s a n o de luz, 97. P a v ó n : pavo real. 82, 160. T e r r e r o : astuto, 104, 162.
Relieve: restos de comi-
Lueñe, llueñe y alueñe: Pecachado: agachado, T é s i c o : tósigo, veneno.
da, 190. 273.
lejos, 52, 56, 159. acobardado, 48. R e m a s e r a : nombre de una 104.
P e c h a r : pagar una deu- m e d i c i n a desconocida, T i t t u y : gaviota. 89.
Malastrugo: .desgraciado, da, 228. 120. T o l l e r : quitar, 55, 56.
202. P e l l a : pelota, 148. T r e m e d a l : p a r a j e cenago-
R e p e n t e n c i a : arrepenti-
M a l v e s t a d : maldad, 95. P e n s a r : dar pienso, c u i - miento, 103. so que retiembla al me-
M a n g a : trompa, 162. dar, 46. , Repostero: guardador del n o r movimiento, 83.
Mantillo: membrana e n P e s g a r : pesar, agobiar, 82. tesoro. 227. T r i a c a : véase atriaca.
que está e n v u e l t o el fe- Pesquerir: buscar, 34. Respuesto: tesoro, 217. T r o b e j a r : trebejar, jugar,
to, 39- Pieza: cantidad, 273. 42-
M a r r i d o : apenado, afligi- P i a d o : prado, 190. Salterio: instrumento mu- T u e r t o : a tuerto, injusta-
do, 71. P l e g ó : juntura, 28. sical de cuerdas, 36. mente, 63.

a 8 8 2 8 9
T u r a r : p e r d u r a r , p á g . 148. V i t o : a l i m e n t o , 85» 143
• 185.
V a g a r : véase de v a g a r . V u e l t o : e n e m i s t a d o , 82.
V e g a m b r e : véase vigam-
bre. Y : a l l í , en e s t o , 52, 63.
V e n a r : c a z a r , 190, 274.
V e r i d a d : v e r d a d , 256.
V e s t í b l o : a n i m a l en g e - Z a n e c e r : a l e g r a r s e , diver-
Í N D I C E
n e r a l , 197, 236. tirse, 142.
V i d i g a m b r e , v i g a m b r e : ve- Z o c o : plaza, m e r c a d o
neno, págs. 45, 53, 62. 141.

Páss.
Prólogo 5
i n t r o d u c e ión d e Abdalla- ben A l m o c a f a ¡3
El hombre que encontró un tesoro y es engañado
por los cargadores, pág. 15.—El ignorante que
quiere pasar por sabio, pág. 16.—El que se duer-
me mientras le roban, pág. 17.—El que, querien-
do robar a su compañero, resulta robado, pági-
na 18.—El pobre que se aprovecha de lo que le
roban, pág. 20.

Capitulo I . — C ó m o el rey S i r e c h u e l envió a B e r -


zebuey a t i e r r a de I n d i a
C a p í t u l o I I . — H i s t o r i a del m é d i c o B e r z e b u e y . . . 25
Del ladrón a quien hacen creer que la luna sirve
ue escala, pág. 31.—El amante que cae en ma
nos del marido, pág. 34 — El que desea hacer ta-
llar una piedra y se le va el tiempo en oir can-
a
i i o r n 2 l e r o , pág. 36.—El can engañado por
el reflejo del agua, pág. 37.—El que pasa de un
peligro a otro, pág. 43.

Capítulo I I I . — D e l león e del buey, e de la pes-


quisa de D i m n a e de C a l i l a 45
Un rico mercader aconseja a sus hijos que no
sean pródigos, pág. 45.—Comienza la historia de
Senceba, pág. 46.—El que por huir de un peligro
cae en otro, pág. 47.—Del simio y la cuña, pági
!
¡a.49— La vulpeja y el tambor, pág. 57.—El re-
ligioso robado, pág. 61.—La vulpeja aplastada
por dos cabrones, pág. 61.—La alcahueta y el
amante, pág. 61.—El carpintero, el barbero y sus
mujeres, pág. 62—El cuervo y la culebra, pág. 66.
La garza, las truchas y el cangrejo, pág. 66.—
La liebre y el león, pág. 69.—Las tres truchas,
página 73.—El piojo y la pulga, pág. 76.—El ána-

3 9 0
2 9 I
Págí. Págs.
de T la luna pág. 8o.—De .lo que pasó al carne C a p í t u l o I X . — D e l g a t o e del mur 196
lio con el león y sus compañeros, pag. M . - L o a C a p í t u l o X . — D e l rey V a r a m u n t e d e l a v e que d i -
t i t t u y y el mayordomo del mar, pag. .»9—i-a»
á n a d e , y el galápago,,pág. 9 0 . - L 0 . « m í o . a l l u - cen Catra 201
ciérnaga y el ave, pág. 97--E1 hombre falso y
e torpe. pág. 9 7 - - L a garza, la culebra y el can- Capítulo X I . — D e l rey C e d e r a n o e de su a g u a c i l
g r e j o , ' p á g . 99.-L0S mures que comían n.erro, B e i e t , e d e su m u g e r H e l b e d 207
página 102.
L a s dos palomas, pág. 221.—El «imio y las lente-
jas, pág. 222.
Capítulo I V . — D e l a p e s q u i s a d e D i m i t a ; « es el
Capítulo XII.—Del arquero e de la l e o n a e del
c a p í t u l o d e l que q u i e r e p r o d e sí e d a ñ o de otro,
axara 231
e a q u é t o r n a su f a c i e n d a I05

La m u j e r y el siervo, pág. i n . - E l médico igno- C a p í t u l o X I I I . — D e l r e l i g i o s o e d e su huésped 234


rante que envenenó a la h i j a del rey, pag. 120— El cuervo y la perdiz, pág. 234.
El labrador y sus dos mujeres, pag. 122.—J-os
papagallos acusadores, pág. 127. C a p i t u l o X I V . — D e l l e ó n e del a n x a h a r religioso.. 235
Capítulo X V . — D e l o r e b c e e del simio, e del cas-
Capítulo V — D e la p a l o m a c o l l a r a d a , e del g a l á -
tigo e de l a c u l e b r a e d e l í e l i g i o s o 247
p a g o , e d e l g a m o , e del c u e r v o ; e es capítulo de
Capítulo X V I — D e l fijo d e l r e y e del fidalgo, e
los p u r o s a m i g o s 130
de sus c o m p a ñ e r o s 253
El mur cuenta su historia, pág. I 3 8 . - L a mujer
del sésamo, pág. 140.—El lobo y el arco, pag. 140. Las palomas y el tesoro, pág. 264.

C a p í t u l o X V I I . — D e las g a r z a s e del z a r a p i c o 265


C a p í t u l o V I — D e los c u e r v o s e de l o s b u h o s . E s El simio y la medicina, pág. 268.—Los gatos y el
— e j e m p l o del e n e m i g o que muestra humildat e lobo, pág. 272.—El ratón y el gato, pág. 277.
g r a n a m o r a su e n e m i g o , e se somete f a s t a q u e C a p t u l o X V I I I . — D e la g o l p ej a e de la ipaloma, e
se a p o d e r a dél, e d e s p u é s le m a t a 154 del a l c a r a v á n ; e es el capítulo d e l que d a c o n s e -
Las liebres y la f u e n t e de Ja luna, pág. 160—La jo a o t r o e non lo tiene p a r a sí 281
gineta, la liebre y el gato religioso, pag. 163— w
religioso y los tres ladrones, pág. 166.—La mu- Vocabulario 285
jer del viejo, pág. 169.—El diablo y el ladrón,
página 169.—El carpintero engañado, pag. 171.— Índice 291
L a rata cambiada en niña, pág. 174—'La culebra
y las ranas, pág. 179.

C a p í t u l o V I I . — D e l g a l á p a g o e del s i m i o ; e es c a -
pítulo del que d e m a n d a l a c o s a antes que la re-
cabde, e después l a d e s a m p a r a 184
El asno 6¡n corazón y sin orejas, pág. 190.

C a p í t u l o V I I I . — D e l r e l i g i o s o e del c a n ; es el c a -
pitulo del h o m e q u e f a c e las cosas rabiosamente,
e a qué t o r n a su f a c i e n d a
El religioso que vertió la miel y la manteca so-
bre su cabeza, pág. 194.