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INSTITUCIONES SIN ALMA NI CUERPO ENCARCELABLE

Diego Alfonso Gomez Rátiva


Cod. 6701041
Especialización Gestión de Desarrollo Administrativo

Internados en un mundo empresarial psicopático, La Corporación paradójicamente se

muestra como una institución que crea mucha riqueza pero que causa daños enormes y a veces

ocultos. Es así como la película “The Corporation” dirigida por Mark Achbar y Jennifer Abbot

nos introduce a un análisis comparativo y real del comportamiento de las empresas en la

actualidad.

Entendiendo el nacimiento de la Corporación a mediados del siglo XIX como un grupo de

individuos con un fin en común, que es el de obtener ingresos para los mismos propietarios,

emerge de la era industrial, una institución catalogada como persona legal, creadora de riqueza

sin precedente, aventajada y con responsabilidad limitada reconocida por los gobiernos a través

de la aprobación de los estatutos. Una institución que posee muchos de los derechos legales de

una persona (comprar, vender, solicitar créditos, demandar, ser demandada, etc) y como persona

jurídica es parte de nuestra vida diaria.

Precisando que las corporaciones son un tipo de persona diferente y que no tienen

conciencia moral de preocuparse por un bien público, sino obligada a poner los intereses de sus

propietarios por encima de otros intereses, se denota un comportamiento psicopático en este tipo

de instituciones que refleja una conducta monstruosa de la Corporación; conducta patológica


contrastada por los criterios de la Organización Mundial de la Salud de diagnóstico de

personalidad.

En este sentido los criterios definidos por la OMS: 1. Cruel indiferencia por los

sentimientos de los demás; 2. Incapacidad para mantener relaciones duraderas; 3. Temerario

desprecio por la seguridad de los demás; 4. Falsedad: Mentir y engañar repetidamente a los

demás para conseguir un beneficio; 5. Incapacidad de sentirse culpable; y 6. Incapacidad para

ajustarse a las normas sociales relacionadas con el cumplimiento de las Leyes; nos permiten

evidenciar el cumplimiento de personalidad psicópata que tienen las corporaciones, pues

demuestra daños generalizados a las zonas de influencia de las empresas, a los trabajadores, a la

salud y al ecosistema.

Es necesario precisar que, con el poder adquirido por las corporaciones, no llegaremos a

encontrar la manera de detener el abuso con el que opera, ya que ni siquiera legalmente, ni

moralmente se afectan de los daños que producen toda vez que la acumulación de riquezas es

mucho más significante por los ingresos que reciben. Por lo que, todas las acciones desmedidas

quedan sin alma responsable ni cuerpo encarcelable.

Si bien para muchas de las empresas actuales es importante apostar al desarrollo integral

de las personas para consolidar la productividad y competitividad; aún permanecen, y en una

proporción muy grande, organizaciones, que, estando apegadas a prácticas completamente

contrarias a la ética, llenas de desprecio hacia la vida humana y el medio ambiente, corporaciones

que no pretenden cambios sino continuidad de tiranías intergeneracionales.


Si bien nuestras sociedades se construyen sobre la base de principios, moral y ética. De

nosotros mismos depende si esas formas tiránicas y psicópatas son heredadas a nuestras

generación venideras, si bien, es cierto que las corporaciones son cada vez más grandes y

poderosas, también es cierto que a lo largo de la historia, los los Estados no han ejercido del todo

bien su poder, la liviandad con la que los gobierno reprime las conductas psicópatas de las

corporaciones quedan inmersas en la baja defensa que este hace a los derechos de los ciudadanos;

en este sentido las leyes de protección de los países son pobres que hace cómplice al Estado de la

criminalidad con que las corporaciones actúan. El flagelo de la corrupción está presente y la

moral del dinero fácil es presa de la pereza mental y la insensibilidad.

Es importante que las diferentes empresas reestructuren sus conceptos de responsabilidad

social empresarial, pues el despotismo tarde o temprano será sustituido y sus acciones serán el

principal precedente.

Hoy en día somos conscientes de que nuestro planeta está sufriendo las consecuencias de

nuestra ambición y soberbia, así que es necesario que las corporaciones aunque no hagan todo, si

limiten sus acciones y no se encierren en conductas exclusivas de aumentar sus ganancias

cortoplacistas.

Referencia Bibliográfica

Documental La Corporación: Instituciones o Psicópatas.